Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de octubre de 2018

Del primer "trinitario".

San Teófilo de Antioquía, obispo y Padre de la Iglesia. 13 de octubre.

Nació en el siglo II, en un ambiente pagano, y aunque fue educado en la idolatría, al mismo tiempo recibió una buena formación filosófica y científica. Este amor al saber le llevó a interesarse por el judaísmo y la incipiente fe cristiana. Conoció las Escrituras, los Profetas y finalmente los Evangelios. Una vez convertido a Cristo, integró todos sus conocimientos filosóficos con la fe de Cristo, siendo uno de los primeros filósofos cristianos. Fue eminente apologeta y catequista.

En 168 murió el patriarca de Antoquía, Eros, y Teófilo fue elegido en su lugar, siendo el séptimo sucesor de San Pedro en la cátedra de Antioquía. Ya como obispo además de continuar la formación de los cristianos se empeñó en la tarea de escribir sobre la fe y la filosofía, como complementos uno del otro. Se conserva una de sus obras llamada "Aan Autolykos", que versa sobre la eminencia de la filosofía cristiana, demostrando los errores de los filósofos paganos y la inconsistencia de los mitos griegos.

Es, al parecer, el primer cristiano en usar el término "Trinidad" para referirse al misterio de un solo Dios en Tres Divinas Personas. Igualmente es el primero, que sepamos, que da a los Evangelios y las cartas de San Pablo el grado de Escritura inspirada por Dios, como el Antiguo Testamento. Su oponente en esto fue San Justino (1 de junio), quien los consideraba solamente "memorias de los apóstoles", sin creer fueran escritos inspirados.

Teófilo murió en 185. A veces se le llama mártir, aunque no hay testimonios o tradición de martirio alguno.

A 13 de octubre además se celebra a:

San Sintpert,
abad y obispo.
Beato Lanuino,
cartujo
.
San Daniel de Ceuta y
comp. mártires
.







sábado, 7 de julio de 2018

Del estoicismo a la santidad.

San Panteno de Alejandría, confesor. 7 de julio.


San Panteno predica en la India.
Catedral de Cornwall.
En este santo antiguo tenemos un clarísimo ejemplo de como la filosofía griega, o parte de ella, fue asumida por la incipiente fe cristiana, iluminándose ambas.

Panteno nació en Sicilia, a mediados del siglo II y practicaba la filosofía del estoicismo. Los estoicos creían en la rectitud moral ante todo, buscaban liberarse de toda pasión baja, veían a todos los hombres como iguales en dignidad, más allá de clases sociales o riquezas. En definitiva, creían que vivir rectamente era un arte.

Al conocer Panteno el cristianismo, su alto concepto de la ética se vio iluminado por la Revelación. Ya no solo bastaba con ser bueno sino que, además, había un Dios encarnado que exigía esta rectitud moral y que se había hecho uno con los hombres. Panteno se formó en la Escuela catequética de Alejandría, un centro de estudios bíblicos y patrísticos excepcional que ya tenía la Iglesia en aquellos primeros tiempos. En ella se formarían también el gran Orígenes, San Alejandro de Jerusalén (18 de marzo) y San Clemente de Alejandría (4 de diciembre), quien además la dirigiría antes de Orígenes.

Según Eusebio en su "Historia Eclesiástica", Panteno misionó en La India, donde tenía relaciones comerciales. Allí supo de la existencia de cristianos que se decían evangelizados unos 100 años antes por San Bartolomé (24 de agosto), y de hecho tenían una versión hebrea del Evangelio de San Mateo. Por su parte San Jerónimo (30 de septiembre y 9 de mayo, traslación de las reliquias) dice que escribió comentarios a la Biblia, aunque no se conservan.

Panteno falleció entre 190 y 216, en un lugar desconocido, pues unos le ponen misionando y otros de vuelta en Alejandría.

Fuente:
http://heiligen-3s.nl

A 7 de julio además se celebra a:
Beato Ralph Milner,
laico mártir.
San Enoch de Amatin,
carmelita.
San Fermín,
obispo y mártir.







sábado, 22 de julio de 2017

De San Platón, el sabio.

San Platón de Ancyra, mártir. 22 de julio y 18 de noviembre (Iglesias Orientales).

San Platón.
Parhauti, Rumanía.
Nació en Ancyra, la actual Ankara de Turquía, de padres cristianos, allá en el siglo III. Habiendo iniciado una de las tantas persecuciones, fue apresado por su fe, y llevado ante el gobernador Agripino. Este le amenzazó con terribles torturas si no apostaba de la fe cristiana y sacrificaba a los dioses, como mandaba la ley. Pero Platón le respondió que no temía a la muerte temporal a causa de Cristo, la cual le privaría de la muerte eterna.

Agripino mandó que le pusieran sobre plomo ardiendo, lo cual el santo soportó con entereza. Un verdugo se permitió ironizar sobre su "estupidez", siendo que se llamaba igual que el sabio filósofo. El santo respondió: "Nada hay entre Platón, excepto que tenemos el mismo nombre, pues yo soy un discípulo de Cristo, del cual obtuve la sabiduría que tengo, mientras Platón enseñó una sabiduría que es necedad para con Dios". Entonces fue devuelto a la prisión hecho una llaga. Allí permaneció 18 días sin comer ni beber nada. Cuando los carceleros se mostraron asombrados por esto, Platón les dijo "Me satisfago través de la oración". Finalmente fue decapitado, entre los años 266 y 306.


A 22 de julio además se celebra a
Santa María Magdalena, discípula de Cristo.
San Wandrille de Fontenelle, abad.

lunes, 19 de junio de 2017

Odo, el obispo erudito.

Beato Odo de Cambrai, obispo. 19 de junio.

Odo, en realidad Oudard, nació en Orleáns, y sus padres fueron los nobles Gerard y Cecilia. De su infancia se desconoce todo, pero se puede intuir que la pasó estudiando, a juzgar por los vastos conocimientos que demostró siendo aún estudiante en Toul. En esta escuela catedralicia en la que estudió, comenzó a impartir clases de filosofía con solo 19 años. Los canónigos de Tournay quedaron admirados de su saber y le propusieron, cuando tenía 25 años, que dirigiera su escuela catedralicia. 

Allá se fue Odo, con un estupendo salario, beneficios y alguna canonjía. Además, estaba rodeado de prestigiosos catedráticos y profesores, que pronto supieron la valía de su joven director. Son los tiempos de la polémica filosófica entre realistas y nominalistas, que abarcaba las clases, las tertulias, los debates y cualquier situación en los que se dejase entrar a la filosofía. A grandes rasgos, el nominalismo explica que los nombres que damos a las cosas solo son palabras que no representan a los entes. Lo que creemos es la realidad de algo, es solo un nombre. Niega la certeza de conceptos universales como “humanidad”. Los realistas, por su parte, explicaban las cosas como eran, tal cual. Para ellos, los conceptos universales existen más allá del pensamiento. Es un poco complicado de explicar, habría que detenerse en muchos conceptos filosóficos. (Aquí lo podéis ver con más detenimiento si os interesa http://diferenciaentre.info/diferencia-entre-realismo-y-nominalismo/). Nuestro Odo era de la escuela realista, como suelen ser los filósofos cristianos. Enfrente tenía a un médico llamado Raimbert que era fiel seguidor del nominalismo y lo enseñaba en la escuela de Tournay. Los debates entre ambos fueron famosos, y su auditorio siempre estaba a rebosar de estudiantes, prelados y sabios. Pero poco a poco Odo fue venciéndole, y los alumnos de Raimbert se pasaron a las clases de Odo. Este no perdía tiempo para enseñar, ya fuera en clases, en paseos, o simplemente observando el cielo nocturno con sus estudiantes y amigos. Y tanto le querían sus discípulos, que entre todos le regalaron un anillo con estas palabras grabadas: "Annulus Odonem decet aureus Aureliensem". 

Así, entre la fama, la enseñanza, la pasión por la filosofía transcurrió la juventud de Odo, siendo un cristiano más, descuidado en la piedad y sin mucho interés por los “bastos” Padres de la Iglesia. Hasta un día. Resultó que un sabio que necesitaba vender sus libros, le vendió a Odo la obra "Del libre albedrío" de San Agustín (28 de agosto; 24 de abril, bautismo, y 5 de mayo, conversión), entre otros libros. Odo lo metió en un cajón y no se acordó más hasta que, dos meses después, mientras exponía a Boecio a sus discípulos, recordó que este hacía una referencia al libro de San Agustín. Así, deseando verificar la cita, encontró el libro, y comenzó a leer partes de él. No había leído muchas páginas antes de quedar fascinado. "¡Qué estilo!" – exclamó – "No tenía ni idea que San Agustín fuera un maestro de la elocuencia". Y ocurrió que se aficionó a la obra. Entonces, al llegar al Tercer Libro y leer la comparación entre el alma pecadora y un esclavo condenado a limpiar las letrinas de un palacio, Odo exclamó "Esto es verdad, y es mi propia condición".

Entonces Odo se dio cuenta de cómo la filosofía, el saber y los estudios no le satisfacían ni le bastaban. Era solo trabajo de la mente y esfuerzo, sin provecho para su alma. Y resuelto, decidió dejar la enseñanza y dedicarse a la religión. Cuando lo comunicó a sus alumnos, la alarma cundió en la ciudad, pues no querían perder a tal celebridad, ni su conocimiento. La ciudad clamó al obispo Radbod II, para que no le permitiera marcharse. Este, sabiendo que no podía retener a un seglar por la fuerza, negoció entregarle la abadía de San Martín, a las afueras de la ciudad. Aunque estaba en ruinas, la ciudad se ofreció a restaurarla con tal que no les abandonara. Odo no pudo rechazar la oferta y junto a algunos eruditos y alumnos que quisieron probar su estilo de vida religiosa, se instalaron allí, tomando como norma de vida, como no, la Regla de San Agustín.

Pronto tuvo muchos seguidores, entre ellos un jovencito llamado Adolfo, cantor de la catedral, que escapó de su casa para unirse a la comunidad de San Martín. Su padre lo persiguió, lo agarró y lo llevó a casa. Por segunda vez escapó Adolfo, y también lo atrapó su padre, encerrándolo entonces. Insistió el muchacho y finalmente el padre accedió a que entrara con los canónigos regulares de Odo. Al poco tiempo de esto, Odo decidió tomar la Regla de San Benito, para poder tener más recogimiento y clausura. Sus seguidores estuvieron de acuerdo y tomaron el hábito benedictino de manos de Aymeric, abad de Anchín; y luego eligieron a Odo como su abad. La disciplina religiosa se acrecentó, así como el amor al estudio, que ya traían, y a la oración. Odo construyó un bello scriptorium donde sus monjes se turnaban durante el año, habiendo siempre doce monjes copiando obras clásicas y las Escrituras. Así formaron la espléndida biblioteca de la abadía. El mido fue autor, pues conocemos sus obras "Del Pecado Original", "Explicación del Canon de la Misa", y "De la Blasfemia contra el Espíritu Santo".

Trece años estuvo Odo al frente de la abadía hasta que fue llamado a la sede episcopal de Cambrai, inmersa en graves problemas político-religiosos: Su anterior obispo, Gautier, era partidario de Enrique IV frente en el asunto de las investiduras y había sido excomulgado por el papa Urbano II. Quedó la sede bajo el cayado de Manasés, archidiácono de París y opuesto al emperador por el mismo asunto. La ciudad quedó dividida entre los partidarios de Gautier y el Imperio, y los partidarios de Manasés y el papa. Nobles y la mayoría del pueblo apoyaba a Gautier y al emperador, que ya viejo, había dejado de lado su belicosidad con la Iglesia y sus intromisiones. Sin embargo, Pascual II recordó la excomunión que había sido promulgada por San Gregorio VII (25 de mayo) y Urbano II. Esto fue aprovechado por Enrique, hijo del viejo monarca, que se rebeló contra su padre excomulgado, para deponerlo y tomar la corona imperial. Enrique IV intentó hacer la paz, pero su hijo se negó a tratar con "un excomulgado". Pascual II, que no maquinó para que ocurriera la rebelión, sin embargo le bendijo y le consideró un soldado de Cristo, prometiéndole la absolución de sus pecados y en este mundo y ante Cristo luego de su muerte. Así, Alemania entró en guerra y el papa aprovechó para poner en la silla de Cambrai a un obispo fiel a la Iglesia y desplazar definitivamente a Gautier. Y el elegido fue, ya lo sabemos, nuestro Odo.

El santo no pudo tomar posesión de la sede sino hasta un año después, pues la ciudad lo destestaba por ser nombrado por el papa. Mientras, esperó en la abadía de Anchín, con algunos monjes. Allí oró, escribió y estudió. Entre tanto, Enrique el hijo había engañado a su padre con una falsa paz y le había encerrado en Bingen. Allí se presentaron los arzobispos de Maguncia y Colonia para despojar al viejo emperador de sus insignias imperiales, y arrancándole el manto y la corona de San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias) las llevaron a Enrique el hijo. El viejo emperador quedó a merced de Gebhard, obispo de Spira, que se gozó en humillar y despreciar al viejo y enfermo Enrique. Una vez entronizado Enrique V, Gautier tuvo que huir y Odo pudo tomar posesión de su sede, sin poder detener la venganza de los enemigos del viejo emperador, que incluso osaron desenterrar a los obispos partidarios de Enrique IV y dispersar sus cenizas. Por su parte Odo declaró nulos todos los actos, sacramentos y bendiciones que habían dado, suspendiendo también a todos los que habían nombrado para algún cargo.

Sin embargo, el viejo Enrique IV escapó de su prisión y reunió fuerzas contra su hijo y los "enemigos del Imperio y amigos del papa". La ciudad de Cambrai expulsó a Odo, que volvió a refugiarse en Anchín. Pero murió Enrique IV antes que la sangre llegara al río y definitivamente su hijo pudo tomar las riendas del imperio. Odo volvió a Cambrai, intentó hacer la paz, pero nada pudo, por lo que en 1113 renunció a la sede para volver a Anchín, como un monje más. Allí murió el 19 de junio del mismo año, en paz.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de junio además se celebra a
Santa Rivanonne, reclusa.
Beata Miguelina de Pesaro, terciaria franciscana.

martes, 29 de marzo de 2016

Para los informáticos: Beato Raimundo Llull.

Pregunta: Solo por curiosidad y los informaticos tendremos algún santo, habra algún santo tecnologico?. Saludos excelente esta tu blog.

Respuesta: Gracias por el elogio, entre los que preguntan, comentan y escribo, intentamos hacerlo bien.
El patrono de los informáticos es:

Beato Raimundo Llull, terciario franciscano y mártir. 29 de marzo.

Raimundo nació en Mallorca en 1232 o 1233, de joven fue paje en la corte del Beato Jaime I de Aragón (23 de julio), que lo hizo preceptor de su hijo. Durante estos años en la corte, llevó una vida mundana, y de gran ostentación, teniendo varios amoríos con doncellas y alguna casada. En esta época compuso canciones de amor, picarescas y divertidas. Sobre los 30 años su espíritu comenzó a cambiar, tuvo varias revelaciones de Cristo, que le impulsaron a cambiar de vida, desposeerse de todos sus bienes y dejar a su familia, para ser predicador de la misericordia divina. Aprendió árabe para predicar a los moros, luego se retiró a una cueva, donde vivió entregado a la maditación y la penitencia. En el monasterio cisterciense de La Real, aprendió latín y filosofía.

Construyó un monasterio para adiestrar misioneros y cristianizar a los árabes. Intentó convencer al papa Nicolás IV para emprender una nueva Cruzada, pero este se negó, por lo que Raimundo comenzó su predicación por Alemania, Francia, Italia, Tierra Santa, el Magreb, buscando convertir a los musulmanes y judíos, por lo que no dudaba en predicar en las puertas de las mezquitas y sinagogas. Esto provocó que en el norte de África estuvo a punto de ser lapidado. Viajó a Roma a presentar su proyecto de reforma de la Iglesia, que pasaba por una Cruzada definitiva de conversión de musulmanes y judíos, pero de nuevo fue rechazado. Ante esto, decide ingresar en la Tercera Orden Franciscana.

Participó en el concilio de Vienne, y se supone que defendió la inocencia de los Templarios, que serían disueltos allí, pero no se tiene constancia de ello. Se estima que fue así por su proyecto de la Gran Cruzada y porque conocía del valor de los Templarios. Allí se aceptó su propuesta de crear colegios para enseñar a los misioneros las lenguas orientales fue aceptada, mientras que la de marchar a una nueva Cruzada fue rechazada (que insistente, no?). Luego viajó a Túnez para continuar su misión. Murió el 29 de junio de 1325, martirizado por unos musulmanes. Su cuerpo se venera en el convento de San Francisco de Mallorca. Fue beatificado en Toledo, en el siglo XVI, como mártir, pero su canonización quedó truncada, por sospechas sobre la ortodoxia de su obra. aún así Juan Pablo II confirmó su beatificación, junto a la de otros beatificados por equivalencia, como el Beato Fra Angélico (18 de febrero) o el ya santo San Junípero Serra (28 de agosto).

Escribió sobre filosofía, teología, alquimia, lógica, física, arte, cábalas, ciencias; baste decir que habló de la gravedad 301 años antes que Newton. Su obra está casi toda en catalán, árabe y latín, aunque conocía el griego y el hebreo también. Es considerado un gran pensador en los campos espiritual y literario de la Edad Media. Es conocido con los apodos de "El Árabe Cristiano", "Doctor Inspirado" o "Doctor Iluminado". 

En el año 2001 fue proclamado patrono de los informáticos. Fue elegido por su método lógico aplicado a la filosofía y la alquimia. Además, trabajó, desarrolló el cálculo mecánico, la inteligencia artificial, los sistemas generativos, los grafos, las redes semánticas y los diagramas de Venn. Su memoria es el 29 de marzo. Un detalle, se lee que la patrona es Santa Tecla (23 de septiembre), por una alusión al nombre, pero esto no es así, ella lo es de las secretarias y mecanógrafas.


A 29 de marzo además se celebra a






miércoles, 4 de noviembre de 2015

De la Santa más famosa del mundo.

Pregunta: Quiero mucho a Santa Catalina mártir, era la santa de mi abuela. He oído que la quitaron del Calendario Católico Romano de Santos, ¿por qué hicieron algo así? Filipinas.


Respuesta: Sobre el tema de santos quitados, cambiados de fecha y repuestos, te invito a que leas este artículo que lo explica: En cuanto a nuestra Santa Catalina, yo también le tengo aprecio, por eso quise hace años que fuera patrona que es de este blog. Y de ella, ¿qué podemos decir? Pues veamos:

Vidriera francesa.
Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir. 25 de noviembre y 27 de agosto (traslación angélica al Sinaí).

De Santa Catalina hay dos leyendas, que se complementan y se diferencian entre sí. Una es la leyenda oriental, de los siglos VII u VIII, y una occidental, mucho más moderna y que es la que en Occidente ha configurado los patronatos, la iconografía y la devoción muy extendida de esta santa.

Leyenda Oriental. 
Sobre el año 310, teniendo Catalina 18 años, el emperador Majencio mandó que todos los residentes de la provincia, ricos y pobres, se reunieron en Alejandría hacer sacrificios a los dioses. Cuando Catalina oyó los lamentos de los cristianos, se hizo la señal de la cruz y se fue con un par de sirvientes al mercado, donde vio una gran cantidad de cristianos que eran llevados a la fuerza al templo para ofrecer sacrificios a los ídolos. Ella se unió a ellos y estando delante del emperador, le dijo: “Te saludo, Majestad, porque estoy en deuda con tu dignidad. Pero lo hago con el fin de persuadir a que te alejes de tus dioses y adores al único Dios verdadero". Y tuvieron un largo debate filosófico y teológico sobre la necedad de creer en varios dioses y como con la simple razón, y más iluminada por la fe, se podía concluir que existía un solo Dios, y este era Padre de Jesucristo. Majencio, confundido, la invitó al palacio y admiró su inteligencia, sabiduría y belleza. Le preguntó quien era, y Catalina le respondió: "Soy Catalina, hija del rey Costes. De noble cuna soy, y desde muy temprana edad me crié en las artes liberales, pero todo lo he dejado, y he buscado refugio en mi Señor Jesús, porque estos dioses tuyos que no son capaces de nada, y a su pueblo no les hacen caso".

Y buscó Majencio a todos los sabios y filósofos de Alejandría, convencido de que podrían convencer a la joven. Eran 50 hombres sabios, algunos ancianos que habían dedicado toda su vida al estudio. Catalina fue advertida por un ángel, que le aseguró que podría convencerlos a todos y que incluso darían sus vidas por Cristo. Y bueno, el debate es muy largo para ponerlo todo aquí. Baste decir que Catalina comenzó desmontando sus dioses falsos y explicando cada uno de los oráculos de las Sibilas, que anunciaban a Cristo en sus oráculos. Demostró la veracidad de la Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, su preexistencia a todo y su venida gloriosa. Al final, el más sabio de todos dijo a Majencio: "Has de saber, Majestad, que ninguno hemos sido capaces de resistir a esta joven. El Espíritu de Dios mismo habla en esta chica. Ella nos ha llenado de tal admiración que no nos atrevemos ni a decir una palabra contra el tal Cristo: por lo tanto, llegamos a la conclusión de que Él tiene que ser el único Dios verdadero”. Majencio se irritó tanto que mandó quemarlos vivos en medio de la plaza. Lloraban algunos porque no eran bautizados y temían no entrar al cielo. Catalina les calmó diciéndoles: “Eso no ha de preocuparles. Vuestra sangre servirá de bautismo”. Luego de esto, Majencio obligó a Catalina a sacrificar ante un ídolo puesto en público. Ella se negó y el emperador mandó la denudaran y la golpearan con varas de hierro. Luego mandó encerrarla durante diez días en un calabozo, sin comida ni agua. En la cárcel fue consolada por los ángeles, hecho que vio Porfirio, un amante de la esposa de Majencio, y se convirtió a Cristo. Catalina le profetizó que moriría mártir de la fe. Hasta 200 se convirtieron por la palabra y ejemplo de la santa.

Doce días estuvo Catalina en la cárcel, al cabo de los cuales Majencio la halló con salud y nada debilitada. Pensó que la santa tenía algún infiltrado que la ayudaba, pero ella le confesó que Cristo y los ángeles le alimentaban. Majencio le exigió, nuevamente, que sacrificara a los dioses, a lo que Catalina se negó, por lo que fue sometida a la rueda de púas. Era un artefacto con cuatro ruedas con puntas de hierro o madera. Dos ruedas frente a las otras dos, que al moverse funcionaban como ruedas dentadas, estando el mártir entre ellas. Imaginaos. Al comenzar el suplicio, los ángeles bajaron y rompieron el instrumento cruel. Al ver este portento la emperatriz confesó su adulterio, y su conversión a la fe cristiana, por lo que le fueron cortados los pechos y la cabeza. Porfirio tomó el cuerpo y lo sepultó cristianamente, y al día siguiente se presentó como cristiano, así que Majencio lo mandó decapitar y echar el cuerpo a los perros. Majencio entonces sugirió a Catalina que dejara la fe de Cristo y se convirtiera en su emperatriz, pero ella se negó, claro, y Majencio mandó decapitarla. Catalina oró al Señor: "Jesús, tú que eres la esperanza y la salvación de todos los creyentes, el honor y la gloria de las vírgenes, escucha mi oración y concede a todos los que me invoquen en la hora de su muerte o en cualquier de peligro, sean protegidos de todo mal”. Y se oyó una voz del cielo que dijo: "Ven aquí, mi querida esposa, las puertas del cielo están abiertas para ti y para cualquiera que recuerde tus tormentos". Y le cortaron la cabeza, manando del cuello leche en lugar de sangre. Bajaron los ángeles del cielo y para proteger su santo cuerpo, lo tomaron y lo llevaron al Monte Sinaí, donde fue sepultado 20 días después. Durante siglos se decía que un aceite milagroso fluía de sus reliquias.

La leyenda Occidental y más tardía.
Esta leyenda se recrea en los orígenes e infancia de la santa, añadiendo un extraño pasaje, el del matrimonio con Cristo, una leyenda que se repite en otras santas occidentales, curiosamente de nombre Catalina. En Oriente estos desposorios no se conocen.

Según esta versión, Catalina sería hija de Costes, hijo a su vez de Constancio Cloro y su primera esposa, fallecida en el parto. Luego se casaría con Santa Helena (18 de agosto) y serían padres de San Constantino el Grande (21 de mayo). Costes fue casado con Sabellina, una bella princesa egipcia. Esta, estando encinta soñó que la hija que tendría sería famosa en el mundo entero. Al nacer la niña la llamaron Catalina, que significa "limpia”, “pura". Era una niña dulce y hermosísima, y a la par inteligente y dispuesta para aprender. Bebió con avaricia, dice la leyenda fue su único vicio, de toda la filosofía y saber de su momento. Versada en astrología, filosofía, ciencias. Era más inteligente y culta que la reina de Saba y Salomón juntos. Conoció todas las obras de Platón y Sócrates. Su padre le construyó una torre con una bella sala para que estudiara, y le puso de preceptores a los siete sabios más sabios del mundo conocido, pero al poco tiempo era ella quien les aventajaba. Las vanidades de la corte no le interesaban, así que cuando murió su padre y ella heredó el reino, despreció todo tipo de honores para dedicarse a lo que le gustaba: el saber.

Pasó el tiempo y su soltería comenzó a preocupar a la corte. Los consejeros le decían: "Señora, eres nuestra soberana, todos saben tienes cuatro dones preciosos: un alto linaje, grandes riquezas, clara inteligencia y una belleza singular. Si Dios te ha con tan excelentes dones, nos gustaría pedirte que busques un marido, y nos des un heredero por el que te bendecirán todos tus súbditos”. Catalina replicó "Si Dios y la naturaleza me han dado esos dones, como dicen, veo que estoy más obligada a amarle a Él sobre todo y aceptar de dichos dones con humildad y discreción. Si encontráis un hombre con linaje tan alto como Dios, tan rico que posea el mundo entero como Dios lo posee, tan puro y sin maldad alguna como Dios, y tan magnánimo y pronto a perdonar, lo tomaré como marido y le haré dueño de mi corazón". Los consejeros sabían que aquello era imposible, y terció la reina Sabellina: “Querida hija, ¿no encontrarás nunca un marido?" A lo que Catalina contestó "Si no soy capaz de encontrarlo, él sabrá donde encontrarme. Y no será de ninguna otra manera".

Escultura en Magoar,
Bretaña.
A los dos días se presentó un ermitaño en palacio, con un mensaje de la Santísima Virgen para Catalina. La Madre de Dios le decía que su Hijo, el rey de la Gloria, la haría su esposa. Y al enseñarle una imagen que de la Virgen traía, Catalina quedó prendada del bello Niño que esta portaba. Tanto amor sintió, que no le interesaron más los libros, ni las ciencias, ni saber alguno. Solo quería amar a su Esposo, para lo cual colocó el icono en su sala de estudio. Una noche soñó que el ermitaño la llevaba a un santuario donde fue coronada de lirios y rosas rojas. Los ángeles la presentaron a la Madre de Dios, la cual le ofreció a Cristo por Esposo. Como no era bautizada, el ermitaño la hizo cristiana y entonces pudo completar el desposorio místico con Jesús, el cual puso un anillo en su dedo, como esposa elegida. Al despertar, Catalina recordó lo que había soñado y vio que llevaba puesto un anillo en su dedo. A partir de ese momento se consideró esposa de Cristo y solo para él conservó su corazón y pensamientos. Comenzó a vivir una vida eremítica en su palacio hasta que murió su madre, la reina Sabellina. A partir de aquí se desarrolla como la anterior leyenda, narrando el martirio, aunque añadiendo más tormentos, para igualmente terminar con el martirio y la traslación al monte Sinaí.

Patronatos:
Santa Catalina de Alejandría es una de las santas más universales que hay, y se considera que tras la Santísima Virgen es la mujer más representada en el arte durante siglos. Aunque su leyenda sea inverosímil y sin fundamento, su culto como mártir consta desde el siglo IV en el Sinaí, donde tiene un maravilloso complejo monástico dedicado a su nombre y donde se venera su cuerpo como reliquia insigne. Está casi al completo, siendo que la mayoría de reliquias suyas que se veneran por el mundo son la mayoría falsas. Como la leyenda dice, su protección estaba asegurada para todos sus devotos y sus patronatos son diversos. Es abogada de niñas, vírgenes, casadas, parturientas, profesores, estudiantes, filósofos y teólogos, científicos, predicadores, oradores, escritores y poetas, bibliotecarios, notarios y abogados, impresores de libros, molineros, alfareros, carniceros, afiladores, carreteros, curtidores y zapateros, cordeleros, hilanderos, tejedores, costureras, modistas, diseñadores de moda, sastres, comerciantes de telas, barberos y peluqueros, vendedores de tabaco. La mayoría de estas profesiones usan punzones, cuchillos, tijeras, de ahí el patronato, sobre todo lo que tenga que ver con elementos punzantes. Varias universidades la tienen como patrona, y antiguamente en su día se celebraban debates filosóficos en los cuales podían esgrimirse argumentos de todo tipo, con plena libertad por parte de los alumnos, excluidas las blasfemias, claro.

Se le invoca contra las dificultades respiratorias, dolores de parto, muerte súbita, enfermedades de las articulaciones, trastornos cerebrales, dolores de cabeza y migraña, la tiña, enfermedades de la lengua, úlceras, eczemas y herpes. Además para perseverar en la fe hasta la muerte y para encontrar a los ahogados. No en balde es una de los catorce santos auxiliares. Junto a Santa Bárbara, Margarita y Dorotea, en el arte y la devoción del norte de Europa forman la “Quattuor Virgines Capitales”, o sea, las Cuatro Vírgenes Capitales, en ocasiones asimilándolas con las cuatro virtudes cardinales por algún pasaje de la leyenda de cada una. Numerosas ciudades la tienen como patrona.

Y, para alegrarte un poco, te recuerdo que desde el 2005, Santa Catalina de Alejandría fue repuesta en el Calendario Universal como memoria obligatoria.


Fuentes: 
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916. 
-"La leyenda de oro para cada día del año". Volumen 3. PEDRO DE RIBADANEIRA. Barcelona, 1866.
-“Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año”. Agosto. JEAN CROISSET. Barcelona, 1863.


A  25 de noviembre además se celebra a la  
Beata Isabel Achler, virgen terciaria franciscana.
Beata Beatriz de Ornacieux, virgen cartuja.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Santos Sergio y Baco, amantes, ¿y qué?

Pregunta: Gracias por tu trabajo y lo que nos aportas como iglesia. Tengo una duda curiosa y un poco controversial para algunos. ¿Verdaderamente san Segio y Baco fueron pareja? Nicaragua.

Respuesta: Gracias por tu lectura y seguimiento, de veras. A tu primera pregunta sobre si fueron pareja, pues te digo claramente que no, y luego lo aclaro. Primero veamos un poco de su historia y culto.

Santos Sergio y Baco, soldados mártires. 1 (Sergio) y 7 de octubre (ambos, en la Iglesia romana), y 20 de octubre (ambos), 9 de diciembre y 21 de agosto (Iglesia Siria).

Vida, martirio y culto.
Pues según unas actas griegas, tardías y que vienen a responder esta interrogante que el mismo culto motivaría, estos santos eran dos oficiales de alto rango del emperador Maximiano. Dicen las actas que en una ocasión el emperador fue al templo de Júpiter a sacrificar al dios con todo sus oficiales y guardia personal, y vio como dos de sus oficiales, Sergio y Baco, se quedaban fuera del templo. Mandándoles a adorar a Júpiter pero los dos santos se negaron. Entonces Maximiano mandó les degradasen, los vistiesen de mujer y los exhibiesen por las calles de la ciudad para escarnecerlos públicamente. Fueron enviados a Antíoco,  gobernador de Augusta Euphratorum. Ante el gobernador fueron azotados cruelmente para que renegaran de Cristo. Baco murió producto de los azotes, y su cuerpo fue abandonado, pero unos cristianos piadosos lo recogieron y lo enterraron cristianamente en una cueva cercana. Sergio le sobrevivió a otro tormento: ponerse botas de hierro con clavos en las suelas que le atravesaron los pies, y de esta manera ir andando hasta Rasafa. Luego de esto fue decapitado e igualmente enterrado en el mismo lugar. Llegada la paz para la Iglesia, se levantó un oratorio en su memoria, que posteriormente se convertiría en una gran basílica.

Su culto consta desde el siglo V, aunque sería anterior, pues en 431 la iglesia sobre la tumba de Sergio, en Rasafa hubo de ser restaurada, así que ya tendría tiempo de elevada y por tanto el culto sólido. El historiador sirio Evagrio, que vivió en la segunda mitad del siglo VI describe la tumba y altar de esta iglesia como una maravilla realizada en plata. Tal vez serían relieves o placas de este metal que cubrían la primitiva tumba. En estas mismas fechas, Justiniano y Teodora donarían a la iglesia una cruz de oro, en honor a los mártires. Cruz que sería robada por los persas y recuperada pronto. Son estos pocos detalles, pero suficientes para intuir un culto conocido y profundo lo menos desde el siglo IV. En Roma igualmente tuvieron su iglesia desde muy pronto, embellecida por Gregorio III.

En el sitio de la sepultura de Baco igualmente se construiría una bella basílica en el siglo V, construida por San Alejandro de Gerápolis (7 de mayo), y que daría lugar a la ciudad nominada Sergiópolis por Justiniano. Testimonio da San Gregorio de Tours (17 de noviembre). Reliquias de ambos santos fueron donadas (o inventadas) durante siglos, sobre todo a Grecia e Italia. Algunas se concentraron después de las Cruzadas, robadas o compradas a vendedores inescrupulosos.


Los erastai, evolución del término. 
En cuanto a lo segundo, si fueron pareja, la cosa es de risa, pues los que así lo proclaman no aportan ni una sola prueba, ni dicen de donde lo sacan. Dicen “las actas” una y otra vez, sin decir a que Actas se refieren. ¿A las primitivas? A las de Simeón Metafrastre, que son las más antiguas y conocidas, retomadas por La Vorágine, no se refieren, porque los Bollandistas la traen en su “Analecta”, y no aparece ese término, ni en latín ni en griego. Nadie aporta nada, por lo cual fácilmente puede ser una invención. Pero vamos a suponer que efectivamente, en algunas Actas se emplee el término “ερασταί” (erastai). Palabra que los defensores de la fornicación “sergibaquiana” traducen como amantes, simplemente. Pero yerran por malicia y, los más, por ignorancia, por repetirse unos a otros.

El término ερασταί (erastai), es el plural de εραστές (amante), pero este es un término utilizado en el griego antiguo para referirse a la relación pedófila de un adulto con un jovencito, teniendo que darse en dicha relación un εραστές (erastes) y un ερωμένο (eromenos). Es cierto que son palabras referidas a un contexto de relación homosexual, pero el caso es que nunca podría usarse el plural ερασταί (erastai) para definir una relación de pareja, de amantes o esposos. Los εραστές-ερωμένο (erastes)-(eromenos) no son ερασταί (erastai) entre sí, porque este plural alude a una igualdad entre las dos personas en la relación que mantengan. Pero entonces, ¿a qué se refiere que dos santos sean llamados ερασταί (erastai)?, (suponiendo siempre que sea verdad que Santos Sergio y Baco son llamados así). Pues es sencillo, si traducimos el término al latín ερασταί (erastai) = amatores (amadores o amantes). Resulta que la palabra sí se refiere a amar, pero no necesariamente a gente que se ama entre sí, sino que aman. Por ejemplo: “Juan y Miguel son ερασταί (erastai, amatores), amantes del senderismo” ¿Son amantes Juan y Miguel? Sí, claro, pero no entre ellos, sino que tienen un amor común a algo.

Un mejor ejemplo, situado en contexto, lo hallamos en los “Diálogos” de Platón, en boca de Sócrates: En este diálogo, los ερασταί (erastai) son dos jóvenes que discuten por sus aficiones; uno el deporte y otro la poesía y filosofía. O sea, que nada de fornicación. Y es que en este diálogo, estos jóvenes son llamados ερασταί (erastai) porque defienden con pasión su actividad, física uno, intelectual el otro. La defienden con ἔρως ‎(érōs). Y para entenderlo, explico brevemente lo que es el “eros” y su evolución del paganismo al cristianismo.


La filosofía distingue cuatro amores:

1. ἔρως ‎(érōs), un amor que incluye el cuerpo y sus sentidos e instintos. Es natural y físico. El eros es un amor que comprende a toda la persona, incluido su cuerpo y sexualidad en tanto que esta es parte integral de todo ser humano. Somos seres sexuados. Incluye, pero no es exclusiva, las relaciones sexuales entre hombre y mujer. Esto último es importante resaltarlo, pues no se consideraban las relaciones homosexuales verdadero “eros”.

2. Ετοργη (estorgé), cariño, es un amor entre amigos, o los miembros de la familia.

3. Φιλíα (philia), filia, un amor desinteresado por la humanidad, y por sujetos u objetos.

4. Αγα´πη (ágape), es el amor incondicional, el cristiano por excelencia: la caridad.

Estas cuatro formas de amor se integran entre sí, no son entes separados. Quien vive el Αγα´πη (ágape), esa caridad que impele a darse del todo, lo hace con su ἔρως ‎(érōs), su forma de ser y sentir, con su sexualidad masculina o femenina. No hay, o no debe haber una disociación. Por eso la caridad conlleva la compasión, la sensibilidad, la delicadeza, la dulzura, los movimientos del corazón. Comprendo que es algo difícil de entender en una sociedad tan sexualizada donde el término ἔρως ‎(érōs) enseguida lleva a pensar en la genitalidad y las relaciones sexuales. Algo erótico hoy se entiende exclusivamente como algo que sirve para la fornicación, así, tal cual, sin más matiz. Pero en origen este término no se reduce a la mera cuestión sexual, aunque la incluye.

Benedicto XVI en su magnífica “Deus Caritas est” nos dice sobre el ἔρως ‎(érōs): 

Los antiguos griegos dieron el nombre de eros al amor entre hombre y mujer, que no nace del pensamiento o la voluntad, sino que en cierto sentido se impone al ser humano. 

(…) Los griegos —sin duda análogamente a otras culturas— consideraban el eros ante todo como un arrebato, una “locura divina” que prevalece sobre la razón, que arranca a hombre de la limitación de su existencia y, en este quedar estremecido por una potencia divina, le hace experimentar la dicha más alta. De este modo, todas las demás potencias entre cielo y tierra parecen de segunda importancia: “Omnia vincit amor”, dice Virgilio en las Bucólicas —el amor todo lo vence—, y añade: “et nos cedamus amori”, rindámonos también nosotros al amor. En el campo de las religiones, esta actitud se ha plasmado en los cultos de la fertilidad, entre los que se encuentra la prostitución “sagrada” que se daba en muchos templos. El eros se celebraba, pues, como fuerza divina, como comunión con la divinidad.

A esta forma de religión que, como una fuerte tentación, contrasta con la fe en el único Dios, el Antiguo Testamento se opuso con máxima firmeza, combatiéndola como perversión de la religiosidad. No obstante, en modo alguno rechazó con ello el eros como tal, sino que declaró guerra a su desviación destructora, puesto que la falsa divinización del eros que se produce en esos casos lo priva de su dignidad divina y lo deshumaniza.

el eros ebrio e indisciplinado no es elevación, “éxtasis” hacia lo divino, sino caída, degradación del hombre. Resulta así evidente que el eros necesita disciplina y purificación para dar al hombre, no el placer de un instante, sino un modo de hacerle pregustar en cierta manera lo más alto de su existencia, esa felicidad a la que tiende todo nuestro ser.

entre el amor y lo divino existe una cierta relación: el amor promete infinidad, eternidad, una realidad más grande y completamente distinta de nuestra existencia cotidiana. Pero, al mismo tiempo, se constata que el camino para lograr esta meta no consiste simplemente en dejarse dominar por el instinto. Hace falta una purificación y maduración, que incluyen también la renuncia. Esto no es rechazar el eros ni “envenenarlo”, sino sanearlo para que alcance su verdadera grandeza.

el modo de exaltar el cuerpo que hoy constatamos resulta engañoso. El eros, degradado a puro “sexo”, se convierte en mercancía, en simple “objeto” que se puede comprar y vender; más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía. En realidad, éste no es propiamente el gran sí del hombre a su cuerpo. Por el contrario, de este modo considera el cuerpo y la sexualidad solamente como la parte material de su ser, para emplearla y explotarla de modo calculador. Una parte, además, que no aprecia como ámbito de su libertad, sino como algo que, a su manera, intenta convertir en agradable e inocuo a la vez. En realidad, nos encontramos ante una degradación del cuerpo humano, que ya no está integrado en el conjunto de la libertad de nuestra existencia, ni es expresión viva de la totalidad de nuestro ser, sino que es relegado a lo puramente biológico. La aparente exaltación del cuerpo puede convertirse muy pronto en odio a la corporeidad. La fe cristiana, por el contrario, ha considerado siempre al hombre como uno en cuerpo y alma, en el cual espíritu y materia se compenetran recíprocamente, adquiriendo ambos, precisamente así, una nueva nobleza. Ciertamente, el eros quiere remontarnos “en éxtasis” hacia lo divino, llevarnos más allá de nosotros mismos, pero precisamente por eso necesita seguir un camino de ascesis, renuncia, purificación y recuperación.(DCE. I, 3, 4, 5)

En este link podéis leer y descargar esta excepcional carta: http://www.vicariadepastoral.org.mx/3_magisterio_pontificio/deus_caritas_est/deus_caritas_est.pdf 

¿Por qué he traído a colación toda esta argumentación de lo que es el eros y su visión cristiana? Pues para remarcar la equivocación de los que tienen a Sergio y Baco por amantes entre sí a partir de dos errores:

1. Un error gramatical, que es emplear el término ερασταί (erastai) “amantes” como plural literal de εραστές (erastes) “amante”, pensando que significan lo mismo, cuando tienen diferente connotación. No estamos hablando en castellano.
2. Valorar el término ἔρως ‎(érōs) y su significado con juicios del siglo XXI, olvidando el contexto original de la palabra y el significado que en el cristianismo, especialmente en Oriente, se le da al el ἔρως ‎(érōs).

Cristo, el primer "erastai".
El monaquismo, y luego la vida religiosa han tenido un perenne lucha entre el ἔρως ‎(érōs) y Αγα´πη (ágape). La lucha del espíritu contra el cuerpo, la visión terrible de lo corpóreo y sexual frente a la superioridad del espíritu ha lastrado siglos y siglos de espiritualidad. Y, paradójicamente, aquellos que más han gozado de la presencia de Dios, de la elevación del espíritu, que son los místicos, son los que más han integrado el cuerpo en su relación con Dios. Han sido verdaderos ερασταί (erastai), porque han amado con alma, cuerpo, espíritu: con toda su persona. Desde los tiempos bíblicos y su “Cantar de los cantares”, escandaloso para sabios, y riquísimo para espirituales, pasando por místicos de grandeza probada, como San Bernardo, Santa Teresa o San Juan de la Cruz. Ninguno de estos “amatores” han separado el eros de su relación con Dios. Usan imágenes perturbadoras (para algunos) como caricias, besos, reclinarse, adentrarse en lo escondido, etc. Por ejemplo, en estos versos de San Juan de la Cruz:
Entrádose ha la esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos deI Amado.

Las imágenes son de un ἔρως ‎(érōs) integrado perfectamente en la relación entre dos, donde la Esposa es el alma, y el Amado es Cristo. 

Otro ejemplo, tomado del monaquismo oriental:
“Το μαρτύριο της κόλασης θα είναι η αδυναμία να αναγνωρίσουμε τον Χριστό στο Πρόσωπο του Νυμφίου και Εραστή των ψυχών μας”. Esta frase dice literalmente “El tormento del infierno es la imposibilidad de reconocer a Cristo en la persona del Esposo y Amante de nuestras almas”. Utiliza el ἔρως ‎(érōs) de la humanidad de Cristo, que ama y se entrega como Dios y hombre.

Resumen.
Para terminar esta parte, resumo: aunque las actas (que recordemos no lo sabemos) les llamasen ερασταί (erastai) no hay que entender que sea el plural de amante sexual, pues no es un simple plural, sino una categoría diferente. Que todo lo que hoy sea erótico sea genitosexual, no implica que en la antigüedad significara lo mismo. Es verdad que es una expresión que tiende a confundir, pero es solo eso. Y si ya entramos en el campo de la hagiografía, lo más probable es que Sergio y Baco ni siquiera se hayan conocido jamás, puesto que sus lugares de culto están diferenciados, los días de martirio y celebración son distintos y es en Occidente donde se les une a 7 de octubre.

Por otro lado, ¿de verdad alguien puede creer que siendo el cristianismo contundente con el tema de la homosexualidad iban a escribirse unas actas tardías y laudatorias donde se dijera que dos hombres eran una pareja homosexual? Los defensores de esta tesis pretenden decir que sería una prueba de que la Iglesia primitiva aprobaría las relaciones y aún los matrimonios homosexuales, pero sin embargo, no pueden aportar otra prueba ni documento, eclesiástico o no. Tendría gracia que la misma Iglesia que reprueba los actos homosexuales redacte unas actas en las que dos santos son tratados como homosexuales.

Los santos con Cristo, falsamente identificado como
"padrino" de la boda.

Iconografía y errores.
Luego está el asunto del conocido icono anterior, en el cual aparecen los dos santos y en medio de ellos, Cristo. Según los defensores del fornicio de ambos santos esto evidenciaría que Cristo avala su amor, ya que aparece en la función de padrino de bodas. Por tanto, concluyen, la Iglesia primitiva casaba hombres entre sí. Podríamos reírnos de semejante tontería, y lo haremos. A este “argumento” baste responder que:

1. la figura del padrino-madrina en las bodas no cumple función sacramental ni legal alguna. Es una mera costumbre, cuya función es asignada al padre de la novia y la madre del novio.
2. no es una figura antigua en la celebración cristiana, ni mucho menos. No se conoce antes del siglo XVI.
3. en la iconografía de los santos no es nada extraño ver a Cristo en medio.


Y aquí lo dejamos. Sin juzgar lo que cada quien haga en su vida, pero refutando la creencia de los matrimonios homosexuales cristianos y su supuesta prueba, que sería la “pareja” de Sergio y Baco.


Fuentes:
-http://isagiastriados.com.
-"Plato. De philosophia, vel dialogus qui inscribitur Erastai sive Amatores". D. JOANN JOS. STUTZMANN. 1806.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...