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sábado, 2 de junio de 2018

De tripas, trinquetes y molinetes.

San Erasmo de Formio, obispo y mártir. 2 de junio y 4 de mayo (Iglesias Orientales).

La leyenda de este santo antiguo mezcla probablemente dos y hasta tres personajes de diferentes épocas y lugares. Su leyenda dice que vivió entre los siglos III y IV. Era obispo de Antioquia de Siria en tiempos de la persecución de Diocleciano y y Maximiano. Siendo obispo de tan importante sede, tuvo que huir a las montañas del Líbano para salvar su vida, donde le alimentaban los cuervos.
A pesar de su ocultamiento, fue descubierto y llevado preso a la ciudad. Allí fue interrogado y sometido a numerosas torturas como ser apaleado, azotado con plomos, rasgados sus costados, o sufrir la brea fundida. Pero nada lograba hacerle daño ni apartarle de Cristo. 

Le arrojaron a la cárcel, donde sanó milagrosamente a algunos cristianos. También convirtió a cientos de paganos presos al cristianismo, quienes confesaron su fe. Súpolo Maximiano y le mandó traer a su presencia, conminándole, una vez más, a sacrificar a los dioses, a lo que Erasmo se negó. Comenzaron otra vez los tormentos: le pusieron un arnés al rojo vivo en el cuerpo, pero no recibió quemadura alguna. Luego lo metieron en una olla de plomo derretido, pero no sufrió su cuerpo. Otra vez le metieron en la prisión.

Esa noche se le apareció un ángel y le dijo: "Erasmo, levántate, porque todavía tienes muchas almas que ganar para el Señor". Entonces abrió las puertas de la celda y haciendo caer dormidos a los carceleros, sacó a Erasmo de la prisión. Ya libre, el ángel le anunció que debía ir a Formiae, la actual Formio, en Campania. Otra versión dice que el ángel le llevó volando él mismo. Y una tercera dice que antes de ir a Campania predicó en la región de Iliria, en los Balcanes, de donde también le transportó su ángel hacia Formio.

En este sitio predicó el Evangelio a la multitud, convirtiendo a miles de personas. Realizó estupendos milagros, lo cual provocó muchas más conversiones. Un día, estando predicando, se oyó una voz del celo que clamó: "Erasmo, mi fiel servidor, luchaste como un buen soldado; ven aquí y recibe la corona". Entonces el santo humildemente inclinó la cabeza y respondió: "Señor, recibe mi espíritu en paz", y expiró dulcemente, viéndose su alma subir al cielo en forma de paloma.

Hasta aquí la leyenda, que data del siglo VI y que une en un solo personaje a un posible obispo y mártir sirio y a otro que habría predicado en la zona de Campania, no mártir, al parecer. Sin embargo, para rizar más el rizo, a partir del siglo XIII, tal vez con la Leyenda Áurea del Beato Jacobo La Vorágine (13 de agosto) los tormentos aumentan, padeciendo la exungulación, un clavo en la frente, la fractura de los huesos y la ceguera. Con la diferencia de que, en esta versión tardía, si que sufre heridas, pero es sanado milagrosamente por el ángel.

Tormentos de San Erasmo.

En esta adaptación, no obstante, se le hace morir mártir de un atroz tormento: le abrieron el abdomen y le sacaron las tripas enrollándolas en un torno. No es casual que este sea su principal atributo, pues esta leyenda nació probablemente por la mala interpretación de un atributo primitivo: una cuerda enrollada en un torno, que evidenciaba su patronato sobre los marinos de Campania. Contando su leyenda tantos tormentos, pues no importaba añadir uno más, este siendo "evidente" por lo que se creyó eran las tripas en un molinete, siendo una jarcia. Los italianos le llaman "santo Elmo", nombre que se castellanizó como "San Telmo", dando nombre a unas curiosas luces que se forman en los mástiles de los barcos avisando tormenta eléctrica. Esto, por supuesto, dio pie a su poderosa protección sobre el gremio del mar, y a tal punto que el dominico San Pedro González (14 y 27 de abril), protector de marinos españoles y potugueses, ganó el sobrenombre de "Telmo" para siempre, uniéndolo a nuestro San Erasmo o Elmo.

San Erasmo es patrono de marineros, del buen parto, de torneros, carniceros, curtidores, tejedores y criadores de animales. Se le invoca, como no, contra los cólicos, las heridas, los dolores de intestinos, la diarrea y el estreñimiento. Es uno de los célebres Catorce Santos Auxiliares (8 de agosto).

En 804 sus reliquias fueron trasladadas de Formio a Gaeta, donde continúan y son muy veneradas aún hoy.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano". Volumen 6. R.P JEAN CROISSET. Madrid, 1847.


A 2 de junio además se celebra a:

San Eugenio I, papa.
San Sadoc y compañeros
dominicos mártires.
Santa Blandina
y los mártires de Lyon.





sábado, 22 de julio de 2017

De San Platón, el sabio.

San Platón de Ancyra, mártir. 22 de julio y 18 de noviembre (Iglesias Orientales).

San Platón.
Parhauti, Rumanía.
Nació en Ancyra, la actual Ankara de Turquía, de padres cristianos, allá en el siglo III. Habiendo iniciado una de las tantas persecuciones, fue apresado por su fe, y llevado ante el gobernador Agripino. Este le amenzazó con terribles torturas si no apostaba de la fe cristiana y sacrificaba a los dioses, como mandaba la ley. Pero Platón le respondió que no temía a la muerte temporal a causa de Cristo, la cual le privaría de la muerte eterna.

Agripino mandó que le pusieran sobre plomo ardiendo, lo cual el santo soportó con entereza. Un verdugo se permitió ironizar sobre su "estupidez", siendo que se llamaba igual que el sabio filósofo. El santo respondió: "Nada hay entre Platón, excepto que tenemos el mismo nombre, pues yo soy un discípulo de Cristo, del cual obtuve la sabiduría que tengo, mientras Platón enseñó una sabiduría que es necedad para con Dios". Entonces fue devuelto a la prisión hecho una llaga. Allí permaneció 18 días sin comer ni beber nada. Cuando los carceleros se mostraron asombrados por esto, Platón les dijo "Me satisfago través de la oración". Finalmente fue decapitado, entre los años 266 y 306.


A 22 de julio además se celebra a
Santa María Magdalena, discípula de Cristo.
San Wandrille de Fontenelle, abad.

jueves, 9 de junio de 2016

Santos Primo y Feliciano de Roma.

Santos Primo y Feliciano, hermanos mártires. 9 de junio.

Estos dos hermanos eran naturales de Roma, de una familia de grandes bienes y riquezas, pero pagana. Se convirtieron a la fe de Cristo por la predicación del papa San Félix I (30 de diciembre), aunque no confesaron su fe públicamente para mejor dedicarse a socorrer a los pobres y perseguidos por Cristo con sus propias riquezas. Visitaban a los pobres y enfermos, a los cristianos presos, fortaleciéndoles en la fe. Esta actividad apostólica les delató como cristianos, pero por su alcurnia les dejaban pasar por alto mientras no se declarasen cristianos públicamente. 

Eso fue hasta finales del siglo III, cuando subió al trono Maximiano como co-emperador de Diocleciano. Resolvió este emperador exterminar a los cristianos, llenando de sangre y carnicería el imperio. Eran ancianos nuestros hermanos y llevaban treinta años dedicándose al auxilio de los cristianos cuando al fin vieron los sacerdotes de los ídolos la oportunidad de librarse de ambos, que a tantos paganos convertían. Así que comenzaron a propagar que los dioses no querían dar oráculos hasta que los cristianos Primo y Feliciano fuesen castigados por su impiedad o se les obligase a ofrecerles sacrificios.

Enterados los emperadores de estas "amenazas de los dioses", mandaron a prenderlos y cargados de cadenas los llevaron a su presencia y les inquirieron: "¿Sois vosotros, desdichados, los que profesáis públicamente una religión proscrita en todo el imperio, con el mayor desprecio de nuestros dioses? Preparaos para padecer los más espantosos tormentos, o y detestad vuestra obstinación, ofreciéndoles sacrificios". Primo, que ya tenía noventa años, respondió: "No hay otro verdadero Dios sino el Dios de los cristianos, ni otra verdadera religión que la nuestra, y por conservar nuestra fe estamos dispuestos a derramar toda nuestra sangre". Enfurecieron los emperadores y enviaron a los dos santos a la cárcel, pero apenas fueron encerrados, les vino a consolar un ángel que les liberó de las cadenas. Ambos hermanos se llenaron de Espíritu Santo y clamaron a Dios: "Bendito seas Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo, que te dignas consolar a tus siervos haciendo pedazos sus prisiones, como en otro tiempo lo hicisteis con San Pedro. Pues nos has hecho la misma gracia que hiciste al Apóstol en la prisión, concédenos también la misma constancia en los tormentos".

Enterados los paganos de lo que había ocurrido, atribuyeron el milagro a encantamientos, por lo que mandaron traer a su presencia a Primo y Feliciano, a los que intentaron comprar con promesas y amenazas. Como no cedieron, los enviaron a que los sayones les despedazaran con azotes y luego les hicieran cortes en la piel, y les despellejaran con tenazas. A tal cruel tormento respondieron los santos alabando a Dios, el cual le sanó milagrosamente de las heridas. Como nada podían hacer los emperadores, enviaron a los mártires a Promoto, el cruel gobernador de Nomento, para que se hiciera cargo y les arrancara un sacrificio a los dioses. Pero los dos atletas de la fe se negaron a obedecer ante este pagano, que les mandó azotar con correas terminadas de bolas de plomo. En medio de aquella verdadera lluvia de golpes los santos oraban: "Asístenos, Señor, única esperanza nuestra; líbranos por tu gloria del estado en que nos hallamos; júntese a vuestra bondad el interés de tu santo Nombre, para concedernos el perdón de nuestros pecados. Muestra  Señor, tu poder en la flaqueza de tus siervos, para que no nos insulten tus enemigos, preguntándonos dónde está el Dios de los cristianos, sino que vean tu gloria y majestad".

Viendo Promoto el valor y la alegría con que unidos defendían su fe, y hallándolos insensibles tanto a los tormentos como a las amenazas, los mandó separar con esperanza de conseguir así su intento más fácilmente. Estando a solas primero a Feliciano, le habló en tono afectuoso diciéndole: "Me admira que un hombre de tus años se obstine en querer morir en los tormentos, pudiendo pasar una vejez tranquila y sosegada. Sacrifica a los dioses inmortales, y yo te prometo el favor de los emperadores, y saldré fiador de tu fortuna". "Más me admiro yo" – replicó Feliciano – "que un hombre como tú tenga por dioses los engaños, pues mentira es la pluralidad de dioses. Aunque eres todavía joven, por mucho que vivas será un puñado de años toda tu vida, trata de asegurarte una dichosa eternidad, renunciando tus paganas supersticiones, porque no hay salvación sino en la religión cristiana: hazte cristiano si quieres ser feliz".

Irritó al gobernador aquella tan respuesta; y dio orden para que en el mismo calabozo fuese clavado en un madero, dejándole así por tres días, esperando de que le tanto dolor le haría perder la fe. Después hizo venir a su presencia a Primo y le dijo que su hermano Feliciano había reconocido finalmente que la religión cristiana era un tejido de mentiras sostenidas por artes diabólicas. Añadió que había sacrificado a Júpiter y a Hércules, y que se hallaba colmado de gracias y beneficios con que le habían honrado los emperadores. Pero a Primo un ángel le había revelado la verdad de lo ocurrido a Feliciano, por lo que constestó a Promoto: "Me sorprende la serenidad con que mientes; sé muy bien la constancia con que mi hermano toleró los más crueles tormentos, y no ignoro las celestiales indecibles dulzuras con que Dios le está consolando en este mismo momento, y espero en su bondad que me concederá la gracia de que yo no le sea menos fiel". Enfurecido Promoto al oír aquello clamó: "Tú sacrificarás a Júpiter o sufrirás lo que hasta ahora ningún mortal ha sufrido". Replicó Primo: "Yo solo sacrifico al verdadero Dios, y no a vuestro Júpiter, a quien tus mismas fábulas nos lo representan como el hombre más perverso de todos los mortales. Y por lo que respecta a tus suplicios, veremos quién se cansa primero, tú de atormentarme, o yo de padecer".

Mandó el tirano que le moliesen a palos, y que le aplicasen hachas encendidas a los golpes y llagas. En este cruel tormento levantó el santo los ojos al cielo y exclamó: "Me probaste, oh Dios, como se prueba la plata con el fuego y tus enemigos se glorían de que me han de quitar la vida, pero estoy vivo a su pesar, y publicaré tus maravillas. Eternamente seas bendito, Salvador mío Jesucristo, porque por tu poder, no siento dolor en medio de los mayores tormentos". Queriendo Promoto impedirle que cantase las alabanzas del Señor, le mandó echar en la boca plomo derretido a vista de su hermano Feliciano, a quien había mandado ya le desclavasen del madero. Se tragó el Santo aquel plomo derretido como si fuera un vaso de agua y volviéndose al gobernador, dijo: "Reconoce ya, por el milagro que acabas de ver la virtud omnipotente de mi Señor Jesucristo, y confiesa tu flaqueza en medio de tu misma crueldad: la presencia de mi hermano Feliciano confunde la mentira de que te valiste para combatir mi fe. ¿Será posible que tantos testimonios juntos no basten para que abras los ojos, y para que despiertes del letargo en que te tienen sumergido tus supersticiones?"

Decapitación de los hermanos.
No queriendo Promoto oír más a los dos santos mártires, ordenó que los llevasen al circo y expusiesen a las fieras. Acudió a este espectáculo toda la ciudad. Una vez dispuesto todo, echaron al anfiteatro dos leones furiosos, que al acercarse a los dos hermanos abrazados, se echaron a sus pies como dos corderos. Echaron después dos osos aún mucho más furiosos, pero estos animales hicieron lo mismo que los leones. Asombrado el pueblo ante aquel prodigio, muchos comenzaron a gritar que no había otro verdadero Dios sino el Dios de los cristianos, convirtiéndose en el instante 1500 paganos. Ofendido  Promoto con la conversión de tanta gente, y viéndose vencido por los santos hermanos, mandó les cortaran la cabeza. Así que con la santa impaciencia de ver a Dios, alcanzaron ambos santos la palma del martirio a 9 de junio de 287 (305 según otras versiones). Feliciano tenía noventa años, y Primo no era menos anciano. Los santos cuerpos fueron expuestos en el campo para que los comiesen los perros y los cuervos; pero los cristianos de Nomento los retiraron antes, y les dieron sepultura en el mismo lugar donde con la paz de San Constantino (21 de mayo) se edificó una iglesia dedicada a su memoria. En 645 el papa Teodoro I trasladó las reliquias a la iglesia de San Estaban de Monte Celio, Roma. 

Aunque las Actas son tardías y ficticias, con sus apologías de la fe, oraciones compuestas y tormentos indecibles, su culto está atestiguado ya en el siglo IV, en el sacramentario gelasiano. Probablemente se trate de dos mártires de distintos momentos, pero venerados en el mismo sitio a los que las Actas, escritas probablemente a raíz de la traslación, hacen hermanos carnales.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862. 


A 9 de junio ademas se celebra la  
Beata Diana de Andallo, virgen dominica.
Santa Pelagia, virgen y mártir.

miércoles, 28 de mayo de 2014

De una pintura y una conversión

Facebook sigue dándome trabajo, y realmente, las preguntas que de allí vienen son de las que más me gusta responder, pues casi siempre están relacionadas con alguna obra, su iconografía, ya sea para explicar un atriuto o para identificar a algún santo que se resiste a ser catalogado. Y cuando la hacen amigos que aportan, que suman y no restan, y que son expertos en estos temas, además de gusto da honra y me hace más responsable de la respuesta. Y ya está, vamos al tema, ¿no?, que promete.

"Conversión de San Guillermo".
Retablo de Guadalupe, iglesia Regina Coeli, Ciudad de México.
Las otras conversiones de la serie son
las de San Ignacio de Loyola, San Pablo y San Agustín.
Pregunta: Ramon Rabre, ¿tu sabes que representa esta escena? México.

Respuesta: "Conversión de San Guillermo", pone la obra. No atinaba a saber de cual de los varios santos de nombre Guillermo sería, pues muchos hay. A los pocos minutos vino mi mente a socorrerme, y recordé entre mis archivos tenía una obra muy parecida y ¡voilá!, ya sabía quien era:

San Guillermo de Malavalle, "el Grande", penitente, fundador. 10 de febrero y 23 de octubre (agustinos).
Hay que dividir esta "vida" en dos partes: una histórica, posterior a cuando Guillermo se hace conocido, y una legendaria, que intenta explicar su vida anterior. Según Butler (Lives of Saints. Tomo II) los primeros datos sobre Guillermo los recogió su amigo y discípulo Alberto, de boca del mismo Guillermo, aunque es probable que solo haya escrito después de muerto el santo y sin contarle nada este, pues solo recoge datos desde 1153, cuando Guillermo se hizo famoso, callando datos anteriores que han tenido que llenarse con datos tomados erróneamente de las "vitae" de otros santos del mismo nombre.


Lo primero, históricamente hablando, que de Guillermo se sabe es que en 1153 se estableció en un islote de la Toscana, llamado Lupocavio. Allí hizo una ermita y se dedicó a la contemplación y a la penitencia. Uno más de tantos eremitas que hubo. Pronto se le juntaron compañeros para imitar su vida, pero como sus penitencias y oración eran casi inimitables, el fervor de estos compañeros decayó, y Guillermo los dejó, para volver a vivir solo en Monte Prunio. Allí volvió a tener discípulos, pero estos resultaron ser unos malandrines pedigüeños de limosnas a los peregrinos que le visitaban, así que cuando los reprendió, estos lo echaron a palos. Regresó a Lupocavio, donde sus antiguos compañeros, ya cenobitas, no le admitieron. Y se fue entonces a un valle desértico, cerca de Castigline, Siena, conocido como Maleval, o "valle malo" donde nadie se atrevía a meterse, por las leyendas de diablos y espíritus que rondaban por allí.

Estamos ya en 1155. En Malavalle, como se conoce normalmente en español, Guillermo se metió en un hueco excavado en la tierra, una madriguera a saber de que animal, hasta que siendo visitado por el señor de Burian, este mandó a unos sirvientes le hicieran una celdita. En 1156 llegó a él quien sería su discípulo, amigo y biógrafo, como dije: Alberto, quien narra que Guillermo vivía de raíces, hierbas y frutos salvajes, en completa soledad, salvo por los molestos insectos, víboras o fierecillas que moraban por esas zonas. Solo comía un trozo de pan tres veces a la semana, no bebía vino sino diluido en agua. Levaba constantemente un cilicio, dormía en el suelo.


Estando para morir, Alberto le pidió no le dejara solo, y Guillermo le profetizó que en breve tendría un compañero, y aún serían más. Y se cumplió, pues ese mismo día, estando a la puerta de la celda, vio llegar un hombre que venía buscando el abandono del mundo, la penitencia y la oración, bajo el ejemplo y enseñanzas de el famoso Guillermo: Era Rainaldo, un médico. Alberto, temeroso de que la muerte inminente de Guillermo le hiciera abandonar, le pidió le curase, y si no lo lograba, hiciera sus votos a Dios inmediatamente. Y fue lo segundo lo que sucedió: San Guillermo le dio su bendición, le aceptó como discipulo, para inmediatamente morir en brazos de Alberto y en presencia de un sacerdote de Castigline, que le visitaba y le dio la comunión. Era el 10 de febrero de 1157.

Guillermo, penitente
y cargado de cadenas.
Ya solos Alberto y Rainaldo comenzaron a vivir las enseñanzas de Guillermo, que el primero de ellos había ido escribiendo, elaborando una sencilla Regla, aprobada en 1211 por Inocencio III. Y dieron comienzo a la Orden de los Guillermitas, que tuvo conventos en Italia, Francia o España. Eran monjes simples, duchos en la agricultura, innovaron muchísimo en esta labor, llevando sus enseñanzas a los pueblos durante las guerras, enfermedades y hambrunas. Se les considera inventores del sistema de regadío. Fueron absorbidos por los Ermitaños de San Agustín. San Guillermo fue canonizado bastante rápido, el 8 de mayo de 1202, por Inocencio III, aunque antes de los 20 años de su muerte Alejandro III había aprobado su culto. Hubo un monasterio sobre la tumba de San Guillermo, del que se conserva aún una ermita. Perdido el monasterio, sus reliquias serían trasladadas a la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Malavalle. 

Y esto es la historia, y todo bien. Es cierto que existió Guillermo Duque de Aquitania "el Trovador", pero murió 50 años que San Guillermo, y cuando se elaboró la leyenda, el otrora ducado independiente de Aquitania había sido absorbido por el reino de Francia. Pero un santo fundador no podía tener un pasado desconocido, por lo que había que dotarle de una vida edificante ya fuera en obras, palabras, milagros. Y fue lo que hizo, entre otros, el monje Teodobaldo.  Se tomaron vidas de santos del mismo nombre, o leyendas comunes a diferentes santos y se elaboró una "vida" anterior a la escrita por Alberto. Y es lo que toca ahora:


La leyenda:

Ni siquiera hay uniformidad, pues a base de añadir datos casi parecen vidas diferentes las que del santo se conocen. Los Bolandistas lo pusieron "a caldo", negando validez a todas, y salvando únicamente los escritos de Alberto, y aún con anotaciones, como verdaderos. La leyenda dice que Guillermo era duque de Aquitania (aquí copiaron de San Guillermo de Tolosa, 28 de mayo, del que se dice lo mismo), y conde de Poitiers. Llevaba una vida disoluta, alejado de la fe cristiana, siendo mal gobernante y enemigo de la paz y las buenas costumbres. Llegó a tomar por la fuerza a la mujer de su hermano y hacerla su concubina.


En 1130 murió el papa Honorio II y una mayoría cardenales eligieron fraudulentamente al antipapa Anacleto II, y una minoría, que incluso le abandonaría, eligió a Inocencio II. Mientras Anacleto se hacía consagrar solemnemente, Inocencio hubo de huir a Francia, donde le apoyaban la mayoría de los príncipes cristianos. Se convocó un Concilio en Francia, donde la voz cantante la llevó San Bernardo de Claraval (20 de agosto), que se decantó oficialmente por Inocencio II. Todos los príncipes y nobles franceses apoyaron a San Bernardo, menos el duque de Aquitania, supuestamente nuestro Guillermo, que apoyaba a Anacleto. San Bernardo se reunió con él en Poitiers, siendo imposible convencerle.

Guillermo, libre de obediencia al que Francia consideraba papa, desterró obispos fieles a la Iglesia, se incautó bienes eclesiásticos, expulsó monjes... vamos, un desaguisado. San Bernardo volvió a reunirse con Guillermo, pero este, erre que erre, se negó a restituir nada a la Iglesia, ni a admitir a los obispos o religiosos expulsados. Incluso prohibió a San Bernardo entrar a cualquiera de las iglesias de sus territorios. Pero este, ni caso, se dirigió a la catedral a cantar misa. Guillermo le siguió y entró en el momento en que San Bernardo elevaba el Sacramento. Y se produjo el milagro: un rayo de gracia tocó el corazón de Guillermo, que cayó a los pies de San Bernardo, arrepentido de su impiedad y maldades. Y es el motivo de esta y otras obras que recogen la "conversión de San Guillermo". Y ya la historia pondría en su sitio a Anacleto a Inocencio, nosotros seguimos con la leyenda de San Guillermo.

San Guillermo y el dragón
Arrepentido pues, quiso buscar dirección espiritual, y se acercó a un ermitaño que vivía cerca de su castillo, pero este espantado al ver llegar a semejante déspota, no quiso saber de él, ni le creyó su arrepentimiento. Y se fue adonde otro eremita que, conociendo la verdad por una revelación, le dijo que vendiera todos sus bienes alos pobres, fundiera su armadura y forjara un vestido de cadenas y con esto puesto y descalzo, fuera pedir perdón al papa. Y así hizo, se quedó desnudo y un herrero le hizo un vestido de cadenas, y descalzo se fue a Roma. El papa le recibió, pero no le creyó su arrepentimiento, diciéndole "aunque Dios puede hacer hijos de Abraham de las piedras [Mt. 3, 9], no tengo razón para creer que convierta a lobos en ovejas". Así que le pidió tiempo y pruebas, enviándole de peregrinación a Jerusalén, a escuchar el juicio del Patriarca jerosolimitano. Pero este era hijo de un exfuncionario de Guillermo, que las había pasado duras, así que le exigió más penitencia.

Nueve años vivió Guillermo en una celda sin techo, cerca de la residencia del Patriarca, con su vestido de cadenas y un manto de pelo, ayunando a pan y agua,y con una piedra como almohada. Al cabo de este tiempo, sus familiares, informados por unos marineros, fueron a buscarle para llevarle de nuevo a casa, para que gobernara, ya de otra manera, con justicia y caridad. Se dejó convencer, y camino de casa, pasó por Lucca, que estaba en guerra. Sabiendo quien era, los lucanos le pusieron al frente de sus ejércitos, prometiéndole bienes y riquezas. Pero Dios tenía otros planes, así que antes de entrar en batalla, le dejó ciego (y esto lo metieron aquí, sacándolo de la leyenda del soldado eremita San Guillermo de Mariemont, 16 de octubre). Arrepentido, prometió volver a la penitencia si sanaba, cosa que pasó, así que volvió a Jerusalén. En el viaje de regreso la nave fue atacada por los sarracenos, pero al verle tan pobrey penitente le dejaron en paz. Dos años vivió en Jerusalén, pero intranquilo, porque sus familiares sabían donde estaba, así que desapareció en la noche y se fue de peregrino a Santiago de Compostela. Al regresar, se quedó en Italia, donde ya sabemos estuvo de eremita. Otra leyenda (copiada de San Guillermo Firmatus, 24 de abril) dice que dominaba los animales, pues unas fieras le atacaron y él hizo se devorasen entre ellos. También predicaba a los pájaros y incluso expulsó un dragón que asolaba las cosechas aterrorizando a los campesinos de Castigline.

Y aquí la leyenda entronca con la historia que vimos anteriormente: Lupocavio, Monte Prunio, Malvalle, etc. Se le llama "el Grande", porque su vida (su leyenda, vamos) inspiró a muchos ermitaños y se le consideraba uno de los modelos y padre de los penitentes. Es patrono de los herreros, armeros, hojalateros y trabajadores del plomo.



A 23 de octubre además se celebra a  
San Teodoro de Antioquía, presbítero mártir.
San Juan de Capistrano, presbítero franciscano. 


NOVEDAD

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"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

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sábado, 16 de febrero de 2013

De Julianas, diablos y nombres


Pregunta: Es un gusto encontrar este blog tan interesante e útil, para quienes estamos ávidos de conocer. Gracias por darnos la oportunidad de preguntar. Excelente iconogra´fía la de la página y explicaciones.Quisiera saber por favor cuál es la santa indicada para alguien que se llame Julyanne (Juliana), y para quien se llame Elisa, Marisol (si la hay) siendo que por ejemplo hay muchas Santas Julianas en el Santoral. Y sus oraciones. ¿Hay algún santo en especial que interceda por los endemoniados y oprimidos?... Tantas preguntas. En verdad es muy bueno y hermoso lo que hace Ramón. Muchas graciass y que Dios lo bendiga. (Comentario en "De este blog").

Respuesta: Muchas gracias por tus palabras tan elogiosas, pero solo hago lo que puedo, no más. Te respondo brevemente, aunque el tema es digno de ampliarse: Elisa es el mismo Isabel, de hecho este es una corrupción de aquel: Elisabet. Marisol es una contacción de María Soledad, por lo que la N. S de la Soledad (15 de septiembre y Viernes anterior a Ramos) sería su patrona en cuanto nombre. Y Juliana hay varias, y esto ya es tema de un artículo más amplio, que es este, con motivo de ser hoy la memoria de Santa Juliana de Nicomedia, la más antigua de las santas conocidas con este nombre. Vamos a ella, y luego con las demás: 

Santa Juliana de Nicomedia, mártir. 16 de febrero, 21 de diciembre (Iglesia Griega), 13 de debrero (martirologio pseudo-jeronimiano), 25 de febrero (traslación de las reliquias a Nápoles), 5 de marzo (traslación a Bruselas).

Las Actas, aunque ficticias, son muy antiguas, pues ya estaban escritas en 568, año la primera traslación de la que se tiene noticia, a Puzzoli. El martirologio de Usuardo (siglo IX) menciona sus reliquias en Cumae. En la leyenda Aurea del inefable Beato Santiago de la Vorágine (13 de julio) la leyenda de Juliana es aún más adornada, contribuyendo notablemente a su iconografía y fama. La passio dice que Juliana era una cristiana hermosísima, hija de un senador llamado Africano. Juliana, ya convertida y bautizada en secreto, hizo voto de virginidad. En el año 305, imperando Maximiano, fue conminada por su padre a casarse, Juliana se negó primeramente aduciendo que no se casaría con alguien a menos de que fuera prefecto de la ciudad. Para Eleusio esto fue un acicate, así que logró ser prefecto. Y hubo boda, entonces Juliana, la noche de bodas ¡que momentazo!, le dijo que no estaba dispuesta a casarse con un pagano, por lo que tenía que convertirse. El marido le dice que solo quiere humillarlo y que si cambiase de fe, el emperador le cortaría la cabeza. 

El tormento del plomo derretido
La respuesta de Juliana: "Si temes tanto al emperador terrenal, ¿cuánto más deberías temer al emperador celestial? Has como mejor te parezca, pero has de saber que te engañas". Y le dejó plantado, volviéndose a su casa, pero allí le tocó una paliza por parte de su padre, que la tomó del pelo y a rastras la devolvió a su marido.

Pero en vano: Jualiana confesó su fe con más ardor que nunca. Como suele pasar, el prefecto mudó su amor en odio y mandó la desnudasen y apaleasen. Mientras más firme aparecía Juliana, más se enfurecía Eleusio. La sometieron a varios tormentos, como colgarla de los pelos y verter plomo hirviendo sobre el cuerpo. Al no lograr nada, la metió en la cárcel, y aquí viene el principal aporte de nuestro querido dominico: Estando en la cárcel, se le presenta el demonio con apariencia de ángel. El diálogo no tiene desperdicio:
Demonio: "Juliana, soy enviado de Dios que para convencerte de que sacrifiques a los ídolos. No pretendas continuar sufriendo dolor, ya has padecido bastante. Esto debe terminar".
Juliana (llorando y orando): "Señor Dios, no permitas que me pierda. Deja claro quien es el que me da este consejo".
Entonces una voz del cielo ordenó al "mensajero" revelar su identidad.
Demonio: "Yo soy un demonio. Mi padre me ha enviado aquí para decirte que estás en el camino equivocado".
Juliana: "¿Quién es tu padre?"
Demonio: "Es Belcebú. Él nos envía a todas partes para llevar a cabo malas acciones. Para mi desgracia he sido enviado aquí, pues no te puedo convencer". Y aquí viene una larga disertación del diablo de como posee a los cristianos que no oran bien, no atienden los sermones ni siguen las enseñanzas de los pastores de la Iglesia. Todo muy sospechosamente instructivo.

Icono moderno
Entonces Juliana tomó al diablo, lo lanzó al suelo y comenzó a golpearlo con las mismas cadenas que antes llevaba ella. Mientras el demonio gritaba: "¡Oh, poderosa Juliana, ten compasión de mí!". En ese momento el juez mandó llamar a Juliana y esta se encaminó a ser juzgada con el diablo atado cual perrito. Muy parecido se lee en la leyenda de Santa Margarita de Antioquía (20 de julio), salvo que allí es un dragón. El diablo le suplicaba: "Juliana, ten compasión, no me hagas aparecer tan ridículamente ante la gente. así nunca tendrán miedo de mi y no podré poseer a nadie. ¿No dicen acaso que los cristianos son compasivos? Pues en ti no he hallado compasión alguna". Pero alguna halló realmente, pues Juliana finalmente lo dejó libre tras arrastrarlo a una letrina y lanzarlo allí. Juliana llegó ante el juez, que la condenó a padecer el tormento de la rueda, pero un ángel la rompió y le sanó de las heridas, como mismo se lee de Santa Catalina de Alejandría (25 de noviembre). También padeció el potro, que la descoyuntó. Luego la mandó meter en un caldero de plomo hirviendo, lo cual fue para Juliana como un baño relajante. Finalmente fue decapitada, no sin antes ver de nuevo al mismo diablo en forma de muchacho, que gritaba pidiendo más tormentos para ella, pero con solo mirarlo, se escondió rápidamente, redordando la paliza que le había dado la santa. Todos los que vieron estos prodigios, 500 hombres y 130 mujeres, se convirtieron y fueron martirizados, su memoria es el mismo 16 de febrero, como los Mártires de Nicomedia. El último prodigio fue la muerte del Eulosio y 34 hombres suyos en una tormenta marina, además de ahogarse, los cuerpos fueron comidos por las aves y las fieras en la playa.

Supuesta tumba en
Santillana
Sus supuestas reliquias, como apuntaba al inicio, han recorrido varios sitios, se han dispersado. Reclaman tener su cuerpo o trozos del mismo, lugares tan diferentes como España, Portugal, Alemania, Francia o Bélgica. El Acta Santorum trae varias de estas traslaciones, demostrando que siempre se trata de cuerpos y, por tanto, personas diferentes, sin determinar cual podría ser la verdadera mártir nicomediense. En Hal, El Tirol, se venera una cabeza, y en Notre Dame de Sablon, Bruselas, hubo un cuerpo casi completo. Las reliquias más conocidas, tal vez, sean las españolas, en Santillana del Mar, Cantabria. Allí hay una supuesta sepultura (es una tumba muy posterior a la santa, por supuesto), mientras las reliquias se guardan en un relicario del siglo XV

Es patrona en los partos, los vidrieros y emplomadores. Contra las tentaciones, la muerte inesperada y las infecciones. Y, como preguntabas, es evidente que es patrona de los endemoniados, los tentados y oprimidos. 



A 16 de febrero además se celebra a 





 






Y vista esta Juliana, vamos a otras del mismo nombre.

Santa Juliana
de Lazarevo
Santa Juliana (o Julia en algunos martirologios): mártir con Víctor, Marino, Perpetua y otros 74 mártires de África. 2 de febrero.
Santa Juliana (o Juliano, hay dudas): mártir con Pastor, Victorino (o Víctor), Saturnino, Dola y otros 4 mártires de Nicomedia. 29 de marzo.
Santa Juliana: mártir con los santos Misuriano, Publia, Quintilo, Víctor, Publiano, Festo, Félix, Bonoso, Proceso, Veneria, Marina, Fortunata, Tecusa, Gadites, Segunda, Epictula, Vicente, Rogato, Primo, Aurelio, Hilario, Perpetua y otros 24 mártires de África. 27 de enero.
Santa Juliana de Amisus: mártir con Claudia, Eufrasia, Matrona, Alejandra, Eufemia, Teodosia, Derfuta y una más, sin nombre. 20 de marzo.
Santa Juliana de Florencia, viuda. 7 de febrero.
Santa Juliana de Lazarevo, laica. 2 de enero.
Santa Juliana de Mataró: mártir con Semproniana. 27 de julio.
Santa Juliana de Mont-Cornillon, virgen. 5 de abril y 7 de agosto.
Santa Juliana de Nicomedia, virgen y mártir: Sólo aparece mencionada en las Actas de Santa Bárbara, como compañera de esta en el martirio. 4 de diciembre.
Santa Juliana
de Mont-Cornillon
Santa Juliana de Norwich, virgen mística, emparedada. 13 de mayo.
Santa Juliana de Pavilly, abadesa benedictina. Sucedió a la abadesa Beata Benedicta (11 de noviembre) como abadesa. 11 de octubre.
Santa Juliana de Roma, mártir. No se sabe nada suyo, pero aparece en varias ocasiones y martirologios. El “Depositio Martyrum” la pone junto a Crescenciano y Memmia, como compañeros de los célebres mártires Ciriaco, Largo y Esmaragdo (en listas y escritos más tardíos el grupo se agranda hasta veinticuatro nombres). También aparece con Crescenciano y Memmia en las actas de San Antimio (11 de mayo). El martirologio pseudo-jeronimiano pone la conmemoración de la sepultura de Juliana y Memmia en la Via Ostiense el 8 de agosto, pero Arturo de Monstier, y el Menologio de las Vírgenes, lo hacen el 15 de noviembre. 8 de agosto, 11 de mayo y 15 de noviembre. 
Santa Juliana de Stribylum: mártir con León. Son totalmente desconocidos, solo son mencionados en algún martirologio. Para colmo, algunos la identifican con la homónima de Tolemaida. 18 de agosto.
Santa Juliana de Tarso: mártir con Cirenia. Fueron quemadas, en la persecución de Galerio. 1 de noviembre.
Santa Juliana de Tolemaida: mártir con su hermano Pablo. Los recogen los menologios griegos, el Romano y el Gelasiano. No parecen tener constancia histórica y son más bien una leyenda. 4 de marzo y 17 de agosto.
Beata Juliana
de Collalto
Santa Juliana de Turín, viuda: Poco se sabe de ella, la verdad. Salvo que era piadosa y enterraba los cuerpos de los mártires, según las actas de Santos Octavio, Adventorio y Solutor (20 de enero, Turín; 20 de noviembre, traslación de las reliquias, y 22 de septiembre), hacía la caridad y ayudó a construir iglesias. Su memoria se celebra en el monasterio dedicado a estos santos, donde fue sepultada ella misma. 13 de febrero.
Santa Juliana de Wjasma, noble y mártir. Fue asesinada con un hacha por el mismo que antes había matado a su marido, la causa fue que no quiso contraer matrimonio con él. Su memoria solo es celebrada en las Iglesias Orientales. 21 de diciembre.
Santa Juliana Falconeri, virgen fundadora: Sobrina de San Alejo Falconieri (17 de febrero). Fundó la rama femenina de los Servitas. 19 de junio.
Santa Juliana, virgen y mártir: Es un corposanto venerado en Verona, Italia. 16 de febrero.
Santa Juliana, virgen y mártir: Otro corposanto venerado en Bononia, Italia. 16 de febrero. 
Santa Juliana, virgen y mártir: Se venera en la catedral de Osnabruck como una de las vírgenes mártires de Santa Úrsula (21 de octubre); tuvo oficio propio con categoría de Segunda Clase (fiesta). 16 de febrero y 21 de octubre. Como compañeras de Santa Úrsula se conocen, al menos 9 de nombre Juliana, recordadas el 21 de octubre u otros días.
Beata Juliana de Collalto, abadesa benedictina: Patrona contra la migraña. 1 de septiembre.
Beata Juliana de Innsbruck, viuda. 3 de agosto y 17 de diciembre.
Beata Juliana Puricelli de Busto Arsizio: fundadora con Santa Catalina Palanzza (6 de abril). 15 de agosto y 27 de abril.
 
Y otras más que habrá por esos mundos de Dios.

MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

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Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...