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sábado, 17 de marzo de 2018

De mitos, viajes y cálices.

San José de Arimatea, discípulo de Cristo. 17 de marzo.

No sabemos nada con seguridad sobre San José de Arimatea, fuera de lo que nos dice el Evangelio. Lo mencionan los cuatro evangelistas y sabemos por ellos que fue discípulo de Nuestro Señor, aunque "en secreto, por miedo a los judíos". Era "consejero, un hombre justo y bueno". No tomó parte en el Sanedrín en contra de Jesús "y buscaba el reino de Dios". Las escenas que vio junto a la cruz parece que le dieron fuerza y así, "fue sin temor a Pilatos a rogar le entregasen el cuerpo de Jesús". Habiendo obtenido su petición, compró lino fino y amortajó el cuerpo, y lo depositó luego en un sepulcro excavado en la roca, "en el que nunca había sido sepultado nadie". No hay sino unas pocas referencias más sobre San José, salvo las que encontramos en los libros apócrifos como el "Evangelio de Nicodemo", también conocido como los "Hechos de Pilatos", que contiene algunas otras alusiones a él, pero de tipo legendario.

Tenemos la leyenda de San Lucio (3 de diciembre), supuesto primer rey inglés cristiano, que aparece incluida en la "Historia Ecclesiastica Gentis Anglorum" de San Beda el Venerable (25 de mayo). Habla de pasada de José de Arimatea al mencionar que dicho envió a los Santos Elvan y Mydwyn (1 de enero), dos discípulos de nuestro santo, al papa reinante, San Eleuterio (26 de mayo), solicitándole ser bautizado y aceptado en la Iglesia. El papa habría respondido al rey enviándole a los dos presbíteros Santos Dyfan y Fagan (26 de mayo) para que le bautizaran y predicaran la fe de Cristo en Anglia. Según Beda, el Arimatea tenía contacto con los británicos no por ser apóstol allí, sino por poseer varias minas de hierro, y ser un sitio que visitaba frecuentemente.

Pero sin embargo, la más asombrosa de las leyendas referentes a José, es de fecha muy posterior, y es la leyenda inglesa. La obra de Guillermo de Malmesbury, "De Antiquitate Glastoniensis Ecclesiae", escrita en 1130, tenía un capítulo narrando la llegada de José a Glastonbury, pero sin embargo, ese capítulo es posterior lo menos 100 años. Este texto narra que José de Arimatea acompañó a San Felipe Apóstol (3 de mayo) cuando este predicó el Evangelio en la Galia. el Apóstol envió a José a Inglaterra junto a doce discípulos para predicaran el Evangelio en esta tierra. Se establecieron en en Yniswitrin, luego Glastonbury, donde se les apareció el Arcángel San Gabriel (24 de marzo y 29 de septiembre) y les ordenó construir una iglesia dedicada a Nuestra Señora. En esta iglesia el mismo José sería sepultado.

El hecho de que ninguno de los historiadores ingleses, como Godofredo de Monmouth, cuente esta leyenda, ya es suficiente para comprobar que nació en el siglo XIV. En el siglo XV se ampliará contando que José habría llevado a Inglaterra unas ánforas en las que conservaba sangre y sudor de Cristo. Sobre 1400 Juan de Glastonbury menciona que, además, portaba el Santo Grial, o sea, el cáliz usado por Jesús en la Última Cena. Esta leyenda se hizo popular entre los ingleses, pues servía de orgullo nacional creer que su tierra ya había sido evangelizada en el siglo I. Que tal vez lo fue, pero de otra manera. Y más aún se acrecentó este orgullo patrio, cuando los Concilios de Constanza, en 1417, y Basilea, en 1434, los prelados ingleses defendieron y nadie les protestó, que el territorio de Britania había recibido las enseñanzas del Evangelio antes que cualquier otro país de Occidente.

Es otro de los tantos mitos nacionales, como el que pretende que Santa María Magdalena (22 de julio y 5 de mayo), Santa Marta (29 de julio) y San Lázaro (17 de diciembre y 29 de julio) llegaron a Francia, o que en España predicó el Evangelio el Apóstol Santiago (25 de julio; 23 de mayo, aparición en Clavijo; 30 de diciembre, la Traslación; 26 de mayo, la Invención).


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 17 de marzo además se celebra a






domingo, 17 de abril de 2016

Rodolfo de Berna y el "libelo de sangre"

San Rodolfo de Berna, niño mártir. 17 de abril.

En 1294 el niño Rodolfo, de 4 años, fue secuestrado y llevado a unas canteras cerca de Berna y allí, parodiando la crucifixión de Cristo, fue torturado y crucificado. El crimen se mantuvo oculto, pero fue descubierto a los días. Pronto corrió el rumor de que habían sido los judíos y en motín el pueblo de Berna invadió la judería y muchos judíos fueron apaleados y alguno resultó muerto. Aunque las autoridades no tenían pruebas de la culpabilidad de los judíos, vieron en la ira de la gente una oportunidad para quitarse de encima a los judíos. Podrían quedarse con sus posesiones y además, no tendrían que pagar sus deudas, razones por las que se decretó la expulsión de los judíos. Estos apelaron al rey Adolfo de Nassau, pero este dictaminó a favor de la ciudad y los judíos tuvieron que irse con lo puesto.

Por su parte, el niño Rodolfo fue considerado un mártir y fue enterrado con grandes honores en la catedral de Berna, en el altar de la Santa Cruz, que pasó a llamarse "de San Rodolfo". En 1485 se construyó una hermosa iglesia y el cuerpo fue expuesto en una urna riquísima. En 1528, los calvinistas profanaron la iglesia y las reliquias (aun siendo no santo, todos los restos merecen respeto), el cuerpo fue enterrado o despedazado, y nunca más se encontró. El culto al niño Rodolfo no recibió nunca aprobación oficial, ni fue incluido en el martirologio romano, aunque tenía un oficio propio local, que fue derogado en 1908. 


Fuente:
-"Martyrdom, Murder, and Magic: Child Saints and Their Cults in Medieval Europe". PATRICIA HEALY WASYLIW. New York. 2008.



Otros "niños mártires de los judíos" son:

San Simón de Trento. 24 de marzo.
Beato Andrés de Rinn. 12 de julio y 21 de septiembre (traslación de las reliquias).
San Cristóbal de La Guardia. 25 de septiembre.

San Werner de Oberwesel. 19 de abril.  
San Guillermo de Norwich. 25 de marzo


A 17 de abril además se celebra a






domingo, 18 de octubre de 2015

Santa Gwen, la Tres Tetas.

La santa y sus tres hijos
Santa Gwen de St-Vennec, madre. 18 de octubre.

Sobre esta santa de leyenda tan estrafalaria se conoce poco, lo más que podemos es historiar su culto y devoción popular. Según la leyenda, era hija del rey Budic II de Bretaña, descendiente nada menos que de San Simeón de Jerusalén (27 de abril), hijo de San Cleofás (25 de septiembre), el hermano de San José (19 de marzo, 1 de mayo, 23 de enero). Muy joven fue dada como mujer a San Fragan (3 de octubre) y fueron padres de los trillizos San Winoc (5 de noviembre), San Jacut (8 de febrero) y San Guénolé (3 de marzo), y de Santa Clervie (3 de octubre y 21 de diciembre). Lo más llamativo de Gwen, nombre que significa “blanco”, por lo que también se le conoce como Cándida, Blanca o Alba (y sería la santa de las que lleven este nombre) es el milagro que Dios habría hecho en ella: Para poder alimentar a sus trillizos, le salió un tercer pecho, por lo cual se le conoce como “la trimammis” o sea, la "tres tetas".

Ambos esposos fueron buenos padres y educaron a los hijos en la piedad cristiana y la honradez. Enviaron a sus hijos Winoc y Jacut con San Budoc (18 de noviembre), quedándose a Guénolé para que fuera heredero de su hacienda, pero al día siguiente de partir los hermanos, un rayo cayó sobre Guénolé, salvándole de milagro, lo que los padres entendieron como una señal de Dios de que debían dedicar también a ese hijo a su servicio. Hicieron los esposos otras obras para Dios, como la edificación de algunas iglesias y hospicios para los pobres. Después de la muerte de Fragan, Gwen se casó con Eneas Ledewig y tuvo a San Cafdan (19 de octubre), y de este segundo marido también enviudó. Fue secuestrada dos veces por piratas anglosajones, y las dos veces escapó cruzando el canal andando sobre las aguas. A finales del siglo VI, según las respectivas leyendas francesas de sus hijos, murió.

Fuente de Plougin.
La leyenda inglesa, por su parte, la pone retirada como una religiosa en Whitchurch, Dorset, en Inglaterra. Allí vivió en una pequeña ermita, donde sería enterrada luego que los vengativos sajones la asesinaran. Una iglesia se construyó sobre su tumba, donde se venera un supuesto cuerpo suyo, que analizado en 1990 reveló que pertenecía a una mujer de unos 40 años, con varios partos y de buena salud. A saber. El culto a Santa Gwen está rodeado del simbolismo del número 3, tan rico en la mitología. Tres hijos mellizos (signo de plenitud), tres pechos, tres iglesias edificadas. Aún se puede ver en la Francia profunda algunas imágenes suyas, siempre ligadas a la devoción de las madres, embarazadas y los bebés. Se le invoca, como no, para una mejor lactancia, los niños en dentición, el buen parto, la fertilidad. También es abogada contra los eczemas, debido al tono blanquecino de estos (recordad que su nombre significa eso: “blanco”). En Plougin, Bretaña aún se conserva una fuente milagrosa dedicada a esta santa, en la cual era costumbre sumergir un paño y aplicarlo a los niños aquejados de todo tipo de mal.


Fuentes:
-“Vie des bienheureux et des saints de Bretagne”. MALO-JOSEPH DE GARABY. St-Brieuc, 1839.
-“Dictionary of Saints”. BRIAN DANIEL STARR. U.S.A, 2013.
- “L'Armorique bretonne, celtique, romaine et chrétienne”. E. HALLEGUEN. París, 1872.


A 18 de octubre además se celebra a  
San Justo de Beauvais, niño cefalóforo.
San Julián Sabas, abad

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...