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lunes, 27 de junio de 2016

San Zoilo y compañeros mártires.

San Zoilo de Córdoba y compañeros mártires. 27 de junio.

El 27 de junio de 303 entraba a la vida eterna uno de los más insignes mártires españoles de los primeros siglos: Zoilo, un joven cordobés.

Había nacido en la misma ciudad, y era descendiente de nobles romanos y de familia cristiana, en cuya fe se había educado, y que profesaba públicamente. Llegados Diocleciano y Maximiano al gobierno del imperio, se desató la persecusión que ya conocemos por otros testimonios martiriales. Conocemos que los emperadores enviaron a España a Daciano, juez por cuya condena padecieron otros mártires ibéricos, como Santa Eulalia de Barcelona (12 de febrero). Apenas llegó Daciano a la ciudad, supo de la existencia de Zoilo, el joven que no ocultaba su fe. Le llamó a su presencia y enterado de sus orígenes y virtudes le dijo: "¿Por qué, siendo noble,expones a tu linaje tan fea mancha, siguiendo el sistema de una gente vil como los cristianos, que no teniendo títulos de honor con que darse a conocer, querrían hacerse conocidos por inventores de novedades? Nuestra religion está autorizada con la antigüedad; pero la vuestra nació ayer, tan desvalida, que es afrenta profesarla, y tan perseguida, que el no dejarla es una temeridad. Créeme , Zoilo, y obra como hombre cabal: deja el error en que estás, pues de lo contrario serás la víctima de mi indignación, y el escarmiento de tus semejantes".

-"Vicio de gente infame es el mentir" – respondió Zoilo – "así como es propio de los nobles decir y defender la verdad. La ley de los cristianos lo es sin duda, pues es su autor el verdadero Dios. Tus deidades sí que son de ayer, hechuras de las manos de los hombres, que no pueden ni son capaces de dar divinidad a las piedras, ni a los leños de que están hechos tus vanos ídolos. ¿Qué caso se ha de hacer de una religion que tributa culto a dioses adúlteros, homicidas y perversos, confesados así por vuestros mismos, poetas en la historia de sus vidas?" "Escoge, Zoilo, vivir con honor y comodidad sacrificando a los dioses, o morir o la violencia de diferentes tormentos", fue la respuesta de Daciano. No alteró al santo tan terrible amenaza, antes bien deseoso de testificar con su sangre fe cristiana, comenzó a predicarla con más valor aún.

Irritado, Daciano mandó que le azotasen furiosamente, y luego le rasgaran con garfios de hierro, Zoilo se mantenía firme en la fe de Cristo y dejo al tirano: "Hiere, rasga, y despedaza mi cuerpo, pues mientras más le atormentes, mas crecerá mi corona; pues mi Maestro y Señor Jesucristo enseña en su Evangelio a sus discípulos a no temer á aquellos que solo pueden causar la muerte corporal. Sabe que esto para mí es el fin de todos los males, y el principio de una infinita felicidad; pero para ti será entrada a una eterna noche de tinieblas infernales donde en compañía de los demonios serás atormentado por los siglos de los siglos sin esperanza alguna de alivio". Y ordenó Daciano que le abrieran las espaldas y le sacasen los riñones, pero por milagro, no murió Zoilo, sino que permanecía vivo y con ánimo esforzado. Este milagro y la fe del mártir terminaron por cegar a Daciano, que lleno de ira, tomó por si mismo una espada y degolló por su propia mano al santo.

Junto a Zoilo fueron degollados otros confesores. No está claro el número de estos. Algunos menologios mencionan a 9, otros a 12, y algunos llegan a 22 compañeros mártires. Tomados los cuerpos de las víctimas, fueron sepultados entre los extranjeros, para que así mezclados, los cristianos no pudieran dar debido culto a sus reliquias. Pero los cristianos los tenían bien identificados, por lo que en cuanto pudieron los enterraron en un sitio más adecuado y con gran veneración, aunque con el tiempo la memoria de sus reliquias desapareció.
Pozo de San Zoilo.

En 613 el santo se apareció al obispo San Agapio de Córdoba (3 de julio), manifestándole el sitio de su sepultura y advirtió que quería ser trasladado de aquel sitio. Fue el obispo con el clero hasta el sitio indicado y allí hallaron los santos restos. Los depositaron en la iglesia de San Félix provisionalmente, hasta que una nueva iglesia y monasterio, dedicados a la memoria de San Zoilo fue edificada. Allí permanecieron las reliquias hasta el siglo IX, en que, junto a las de San Félix (27 de julio y 9 de febrero, traslación a Alcalá) y San Agapio fueron trasladadas a Carrión de los Condes, al monasterio de San Felices, que tomaría el nombre de San Zoilo. No solo permanecían los huesos, sino que además había una camisa y un cíngulo manchados con la sangre del santo mártir. Otras reliquias habían sido enviadas antes por San Eulogio (11 de marzo) al obispo Wilesindo de Pamplona, donde aún se veneran. 

Aún quedaron otras reliquias en Córdoba, en la iglesia de San Fausto. Y de Carrión regresó un hueso en 1714 para ser venerado en una ermita dedicada al santo en la misma Córdoba, muy cerca de donde la tradición popular dice que estuvo su casa. En dicha ermita hay un pozo a aguas la leyenda quiere que fueron arrojados los riñones que le arrancaron a Zoilo, y mediante las cuales los devotos socorren sus males de riñones. De 1136 data la primera recolección de milagros del santo, que le pone como un gran valedor ante Dios. 



Fuente: 
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.


A 27 de junio además se celebra a  
San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia
San Sansón el Hospitalario, confesor.

sábado, 11 de julio de 2015

San Berthevin, muerto por envidia.

Martirio de San Berthevin.
Catedral de Lisieux.
San Berthevin de Sur-Vicoin  (o Lisieux), mártir. 11 de julio (traslación de las reliquias) y 8 de septiembre.

Varias versiones se entremezclan en la vida de este santo. Algunas le hacen presbítero, otras diácono. En general, se nos cuenta que era un sacerdote originario de Lisieux, el cual ante las invasiones normandas en Francia, abandonó el norte, para dirigirse a Landed, Val-Guidon (la actual Laval). Allí vivió primeramente como eremita, hasta que el duque de Laval le contrató para ser preceptor de sus hijos, por sus virtudes y sabiduría, lo que le trajo la envidia de unos parientes que aspiraban al cargo. Otras versiones dicen que los envidiosos fueron los sirvientes del duque, a los que Berthevin dejaba en evidencia con sus modales, piedad y vida rectísima. Como fuese, en lo que coinciden es que fue asesinado, y para esconder el delito, arrojaron el cuerpo a un pozo. Lejos, en Normandía, su madre tuvo una revelación de lo ocurrido a su hijo y salió en búsqueda de sus reliquias. Mientras, unas luces  misteriosas que salían del pozo alertaron a los pobladores, que descubrieron el cuerpo del santo mártir. Esas luces y que las aguas se volvieran curativas dieron impulso al culto a Berthevin, que fue enterrado en la iglesia principal, convirtiendo su sepulcro, y al pozo, en meta de devoción.

Varios sitios se arrogan ser la parroquia natal del santo, especialmente Parigny, donde también hay una fuente milagrosa en la que el santo, que habría sido pastorcillo de niño, abrevaba sus ovejas, y él mismo habría bendecido sus aguas antes de partir. Aquí además, le añaden a la leyenda, historias típicas de santos pastores, como la de trazar un círculo en torno al ganado para protegerlo, que no salía del "cerco", ni entraban los lobos a este. Así podía dedicarse tranquilamente a sus devociones.


En el siglo XIII su nombre fue inscrito en el Breviario de Bayeux. Las reliquias fueron llevadas a la catedral de Lisieux, junto a las de San Ursino de Bourges (8 de noviembre), aunque en la catedral de Avranches igualmente había un relicario del que se decía poseer las reliquias de ambos santos mártires. ambas reliquias fueron profanadas y desaparecieron en la Revolución Francesa. 

Fuente:
-"Les saints lexoviens". PATRICE LAJOYE. French National Centre for Scientific Research. Paris, 2000.  



A 11 de julio además se celebra a  
Santos Sigeberto, abad, y Plácido, mártir.
Santos Leoncio II de Burdeos, obispo, y Placidina, diaconisa, esposos.

domingo, 18 de mayo de 2014

El Señor del Huerto de Atlacomulco

El Señor del Huerto
El nombre Atlacomulco viene del náhuatl y significa "lugar entre pozos de agua", antiguamente fue un poblado mazahua donde era adorado el dios de las lluvias, esto origino que a la llega de los misioneros cristianos se erigiera un templo en honor a la Natividad de María para acabar con los antiguos cultos en la zona.

Actualmente una de las devociones más populares en esta población que también es sede de la diócesis de Atlacomulco, es la del Señor del Huerto, la leyenda de esta imagen nos refiere que originalmente en el siglo XVII pertenecía a una mujer anciana que vivía en la población y que todos decían era una mujer sumamente bondadosa y solitaria que pasaba sus días cuidando un huerto de manzanas y haciendo oración ante la imagen de Cristo, cuando la mujer al fin recogía los cultivos de sus árboles frutales, la cosecha la repartía entre la gente pobre del pueblo. Después de algún tiempo los pobladores se percataron que la mujer tenía algunos días de no aparecer y decidieron investigar por lo que entraron a su casa y grande fue su sorpresa al encontrar a la mujer muerta arrodillada frente a la imagen de Cristo y sin signos de corrupción alguno en su cuerpo debajo de un árbol de manzanas, sino al contrario despedía un dulce olor perfumado.


Después de que los pobladores se encargaron de darle honrosa sepultura a la mujer, una familia se hizo cargo de la imagen de Cristo al cual se le comenzó a llamar “Señor del Huerto” en honor al huerto que con tanto ahínco cuidaba su dueña y en el que estuvo la imagen primigeniamente. Se dice que hacía 1810 la imagen se encontraba ya muy deteriorada y que milagrosamente aparecieron tres ebanistas que durante tres días y sin ingerir alimentos se dedicaron a restaurarlo y al pasar este tiempo los tres hombres desaparecieron milagrosamente sin dejar rastro.


Procesión del Señor del Huerto
Otro de los sucesos milagrosos que se cuentan sobre el Señor del Huerto y que es una leyenda bastante común de escuchar en imágenes milagrosas es la que sucedió cuando se decidió llevar la imagen del Señor del Huerto al templo de la Virgen de Guadalupe, se dice que a la mañana siguiente la imagen no se encontraba en su sitio y al buscarlo lo encontraron en el huerto que perteneció a la anciana, nuevamente lo llevaron al templo y al día siguiente se repitió el suceso, además que cada vez que se repetía este hecho la imagen se volvía más pesada, por lo que los pobladores decidieron construirle una capilla en aquel huerto. Otra versión de esta misma leyenda dice que cuando la imagen salía en procesión al pasar por el lugar del huerto se volvía más pesada dando señales con esto a sus fieles de que ese era el sitio donde se le debía construir un santuario.

La Festividad del Señor del Huerto se conmemora el tercer  domingo de septiembre. 


Por: Lic. André Efrén Ordóñez

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Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...