Mostrando entradas con la etiqueta piedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta piedad. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de junio de 2021

Del crimen más terrible del santoral.

Santa María Dolorosa de Brabante, “la Miserable”, virgen y mártir. 18 de junio. 

Fue María una piadosa joven que vivía en Woluwe-Saint-Lambert, un pueblo cerca de Bruselas, a finales del siglo XIII. Su devoción y profunda vida espiritual la llevaron a ser eremita junto a la iglesia de Stockel, dedicada a Nuestra Señora de los Dolores, por la cual María tomaría el apellido religioso de “Dolorosa”. Vivía en oración, trabajo, pedía limosna para ella y para los pobres, y daba consejos espirituales o de cualquier índole a los lugareños. Y esto a pesar de ser muy joven se le daba bien. Era muy querida y tenida por santa por los habitantes de la región. 

En 1290 se encaprichó de ella un joven, que comenzó a acosarla, llevado de sus bajas pasiones. La seguía, le hacía ofrecimientos de riquezas, la amenazaba, le hacía proposiciones indecentes... y nada hacía doblegar a la pobre ermitaña. Entonces, cegado de ira por no ser aceptado, tomó una valiosa copa de plata que le pertenecía y la escondió en la bolsa de las limosnas de la muchacha. Acto seguido, fue al magistrado de la ciudad y la acusó de haberle robado la copa. Además, la acusó de haberle recitado un hechizo para que no pudiera dejar de pensar en ella de día o de noche. 

María pidió a sus padres la defendieran, pero estos eran solo pobres campesinos y nada pudieron hacer. Fue arrestada y llevada ante el juez, y al ser preguntada por la copa hallada en su bolsa, respondió que no la había puesto ella, ni sabía cómo había llegado ahí. El juez, quien sabe si sobornado por el joven malvado, no le creyó y la condenó a muerte por robo y hechicería. Además, de un modo tremendamente cruel, como veremos.  

Antes de su muerte, tuvo María permiso para visitar la iglesia en la que había vivido, y allí rezó por su alma y por sus perseguidores. Acto seguido la sacaron fuera del poblado, cavaron una fosa en su presencia, la arrojaron viva allí, y acto seguido el verdugo clavó una estaca en su pecho al tiempo que decía tristemente "¡Reza por mí, María!". Luego, estando aún viva, cubrió la fosa con tierra. Os podéis maginar el dolor de los padres, allí presentes, y la agonía de la inocente joven. Ciertamente parece demasiada pena para tales delitos, más aún sin prueba alguna. Este tormento ciertamente se empleó al menos hasta el siglo XVIII, pero para criminales confesos, y no en toda Europa. Por su parte, la estaca remite al temor de que el fallecido volviera a la vida para atormentar a los vivos. En ciertas partes de Europa se realizaba aún en el siglo XIX. Pero esta acción siempre estaba relacionada con brujería o vampirismo, no se le hacía a simples ladrones como, según sus enemigos, habría sido la santa. Creo que la historia que nos ha llegado le faltan detalles que expliquen (no que justifiquen) esta horrenda muerte.

En cuanto al malvado joven, al pasar unos cuantos años y vivir atormentado por la culpa, confesó que lo había inventado todo, quedando limpia la memoria de la inocente María. Ella fue sacada de su fosa y trasladada a su iglesia parroquial. Este crimen le valió ser tenida como una santa mártir y ser venerada por toda la comarca y más allá. En 1363 se construyó una iglesia en su memoria, aún existente, llamada “de Santa María la Miserable”. El papa Urbano V concedió numerosas indulgencias a quienes veneraran sus reliquias, lo cual habla de una aceptación del culto popular tributado desde antiguo. 

Fuente:
-Vidas de los Santos. Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 18 de junio además se celebra a:






 


 

domingo, 20 de agosto de 2017

El iniciador de la Devotio Moderna.

Beato Gerardo "el Grande", fundador. 20 de agosto.

Nació a inicios del siglo XIV, y su padre era el alcalde de Deventer. Estudió en los mejores colegios y Universidades del momento: París, Orleans, Praga o Colonia. Y en algunas de estas ejerció como maestro de Filosofía o Teología.

En su vida espiritual Gerardo fue tomándose en serio el asunto de la santidad y comenzó a frecuentar más los sacramentos, a dirigirse espiritualmente, hacer más oración y caridad. En un momento pensó unirse a los cartujos, cuya austeridad le llamaba la atención, pero finalmente optó por otro estilo de vida, menos retirado. Renunció a sus pingües beneficios como canónigo, vendió sus propiedades en favor de los pobres y se instaló en una pequeña casa junto a otros presbíteros y seglares que querían cultivar su vida espiritual en el mundo. Se dedicaban a la oración y el trabajo, llegando a ser especialistas en la publicación de libros espirituales. Algunos fueron escritos por Gerardo o por alguno de sus compañeros. Los presbíteros algunos vivían en comunidad, otros no, y los casados continuaban su vida marital, perfeccionándose en medio de sus oficios y familias. Suiza y Alemania fueron los puntos neurálgicos del nuevo movimiento, que se fue extendiendo paulatinamente por Flandes e Inglaterra fundamentalmente. Ilustres seguidoras de este movimiento fue la Beata Gertrudis "la Oriental" (6 de enero).

También tuvieron escuelas latinas, a cargo de Hermanos con votos. Se formaba a los sacerdotes o seglares en Artes, Ciencias y Teología, pero sobre todo, se cultivaba la vida espiritual, y se buscaba la santidad, que no era cosa de religiosos, sino de todos, según se enseñaba. En estos círculos nace la llamada "Devotio Moderna", un movimiento espiritual propio de los seglares o beatas que no tenían votos, rezaban y leían la Escritura en su lengua propia y no usaban el latín. La oración no estaba limitada al culto público y la Eucaristía, sino que fomentaba la oración personal, la 'lectio' divina y la meditación personal. La "Imitación de Cristo" del Beato Tomás de Kempis (25 de julio) es una de las obras cumbres de este movimiento.

Gerardo murió de peste, contagiado atendiendo a los enfermos, en Deventer, el 20 de agosto de 1384 y le sucedió al frente de su movimiento espiritual el Beato Florencio de Deventer (24 de marzo). Nunca ha sido beatificado ni canonizado, pero suele llamársele "Beato" o "Venerable", según.


Fuente:
-"Devotio Moderna. Basic writings". JOHN H. VAN ENGEN. New Jersey.


A 20 de agosto además se celebra a
San Oswin de Northumbria, rey y mártir.
San Rönvald de Orkney, conde y mártir.

martes, 15 de noviembre de 2016

San Leopoldo III, marqués de Austria.

San Leopoldo III de Austria, “el Piadoso”, confesor. 15 de noviembre.

Fue hijo de Leopoldo II, y de Ida de Formbach-Ratelnberg. Nació sobre 1075 y desde niño era piadoso y le gustaban el culto, las iglesias y socorrer a los pobres. Apenas llegó a la adolescencia comenzó a disciplinarse, a orar y meditar más asiduamente, a aplicarse al estudio de las Escrituras y la teología bajo la tutela del obispo San Altmann de Passau (8 de agosto), y por supuesto, a ejercitar una caridad constante. En el año 1096 murió su padre y Leopoldo, con 21 años tomó las riendas del gobierno. Era Austria en aquellos momentos una nación de gente indómita, valerosa y leal, pero sumida en el paganismo, la superstición y la casi absoluta indiferencia religiosa hacia la fe de Cristo. Leopoldo emprendió una labor evangelizadora y a la par cultural, para mejorar a su pueblo. Comenzó cambiando leyes arcaicas y brutales, iluminándolas con el Derecho Romano y la misericordia cristiana. Bajó impuestos, fijó precios, dotó a las iglesias de partidas para que se instruyese a los niños, persiguió la impunidad de nobles y alguaciles, promovió la construcción de puentes, acueductos, hospitales y hospicios. Cuando una epidemia de peste negra asoló sus dominios organizó la caridad para con los enfermos y los huérfanos de tal modo, que le llamaron "padre de los pobres". Embelleció iglesias y procuró el establecimiento de muchos monasterios, como veremos. 

En 1077 fue excomulgado emperador Enrique IV por el papa San Gregorio VII (25 de mayo), a causa de las investiduras, o sea, el poder que el emperador se arrogó a sí mismo para poner y deponer obispos, un asunto que quedaría zanjado tiempo después entre Enrique V y Calixto II. Pues a causa de esta excomunión y de la desastrosa política del emperador, Enrique, hijo de Enrique IV se levantó en armas contra su padre. Leopoldo y Austria tomaron parte en aquella guerra civil, que terminó en 1105, con la deposición de Enrique IV por parte de la Dieta de Maguncia. 

En 1104 Leopoldo se casó con una dama de la que no se tiene conocimiento cuál era su nombre y familia, por lo que muchos han puesto en duda tal matrimonio y no falta quien hable de una amante. De este matrimonio (o no), nació Adalberto, que falleció a los pocos meses. En 1106 se concertó su matrimonio con la princesa Inés, hija del Enrique IV que había enviudado de Federico de Suabia, y que tenía dos hijos: Conrado, y Federico. Con ella tuvo Leopoldo nada menos que 18 hijos, de los cuales siete no sobrepasaron la infancia. Entre los que sobrevivieron estuvieron Leopoldo IV, su sucesor y los que serían eminentes obispos, el Beato Otón de Freising (22 de septiembre) y San Conrado II de Salzburg (28 de septiembre). Ambos, Leopoldo e Inés vivieron una intensa vida de piedad: leían las Escrituras, oraban con los sacerdotes de su castillo, cuidaron del recato y comedimiento en las fiestas, hacían que toda su corte participara de los actos piadosos, etc. 

Uno de sus mayores anhelos era ir en una Cruzada a Tierra Santa, pero el peligro de los húngaros era demasiado real como para ausentarse y dejar a su pueblo sin gobernante. Y la razón estaba de su parte, pues Austria fue invadida por Esteban II de Hungría, pero Leopoldo y su pueblo le recharazon con valentía. Luego los húngaros lo intentaron de nuevo, pero Leopoldo igualmente les repelió y no les exterminó del todo porque ordenó que se tuviera misericordia y les dejasen huir sin perseguirles ni matarles. En 1125 murió el emperador Enrique V y al no haber descendencia, varios de los reyes y nobles electores se decantaron por elegir emperador a nuestro santo, pero finalmente prevaleció la elección de Lotario II, duque de Sajonia, pues Leopoldo se negó a llevar la corona imperial. Conrado y Federico, los hijos de Inés, que también habían sido candidatos por ser sobrinos, por línea materna, de Enrique V, levantaron disturbios en el imperio intentando poner a Leopoldo de su parte, pero este se mantuvo fiel a Lotario II como había jurado. Total, finalmente Conrado y Federico serían emperadores, y el último, además, padre de Federico Barbaroja.

En 1133 fundó Leopoldo el monasterio de Santa Cruz y lo entregó al Císter, a unas 12 millas de su castillo, y ambos iban allí diariamente a participar del culto. Y más habrían asistido si no se lo impidiese el gobierno, por lo cual fundaron una comunidad de canónigos regulares que se tornara en el culto divino, al modo de los acemetas, para que siempre hubiera alguien orando en sus dominios. Y para poder asistir con más frecuencia fundaron el santuario y monasterio de Clausterberg, a 2 millas de Viena. La leyenda dice que en una ocasión en que caminaba con su mujer Inés, un vientecillo le arrebató a esta su velo de la cabeza, perdiéndose en el bosque. Nueve años más tarde, estando de cacería, Leopoldo halló el velo como nuevo, y en ese momento se le apareció la Santísima Virgen, pidiéndole la construcción de una iglesia y monasterio en su honor. La tradición dice que San Leopoldo manifestó su humildad cuando se negó a poner la primera piedra, rechazando la pompa de la circunstancia, y rogando a un joven sacerdote que la pusiese en su nombre. La iglesia, dedicada a Nuestra Señora fue dedicada en 1138 por el arzobispo de Saltzburg.

Después de un buen reinado San Leopoldo llegó al final de su vida lleno de piedad, fe y obras de caridad: estando cazando en las inmediaciones de Clausterberg resultó herido. Recibió los sacramentos y con gran paz subió al cielo el 15 de noviembre de 1136. Fue enterrado en su querido monasterio de New-Clausterberg, para el que había dejado una dotación con vistas a que en el aniversario de su muerte y en el de la muerte de Inés (cuando ocurriera) se diesen abundates limosnas a los pobres. El sepulcro de San Leopoldo pronto se convirtió en fuente de muchos milagros, y los austríacos le veneran desde entonces. Fue canonizado por Inocencio VIII en 1485. En 1663 fue nombrado patrono de Austria junto a San Colomán (13 de octubre), y con motivo de este hecho se trasladó su cabeza a un relicario aparte, puesto a la veneración pública.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año: Noviembre". JEAN CROISSET. Barcelona, 1863.


A 15 de noviembre además se celebra a  
Santos Gurias, Samonas y Habib de Edesa, mártires
San Malo de Aleth, obispo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...