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martes, 27 de junio de 2017

Dineros tuvo, y dineros no quiso.

San Sansón el Hospitalario, confesor. 27 de junio.

Sansón nació en Roma, a finales del siglo V, en una familia pobre. Fue educado por un presbítero, que promovió su afán de aprender y le encaminó a la medicina. Fue el santo un buen médico, siempre hallaba el remedio adecuado, y todos le buscaban, por lo que pronto tuvo una gran fortuna. Pero a la par que los cuerpos, a Sansón le interesaba curar a las almas, por lo que comenzó a predicar a Cristo al mismo tiempo que curaba con sus medicinas. Oraba y los enfermos sanaban antes de tomar sus remedios. Cuando el prestigio y la fama se le hicieron insoportables, lo dejó todo y se fue a Constantinopla, donde en una pequeña casita comenzó a atender a los enfermos, sobre todo a los pobres, sin cobrarles nada. El patriarca Epifanio supo de él y cuando le conoció personalmente, le ordenó presbítero para que además de dar medicinas, pudiera ungir a los enfermos como sacerdote.

Estando en la capital del Imperio le conoció el emperador Justiniano, que se hallaba enfermo y desahuciado. Le mandó llamar el monarca, y apenas el santo tocó la llaga que le afectaba, esta quedó sana. Quiso el emperador premiarle con riquezas, pero Sansón respondió: "Estimado señor, una vez tuve oro y plata en abundancia, pero todo lo dejé por Cristo, con la esperanza de obtener la vida eterna". Y como Justiniano insistió, Sansón le dijo que construyera un hospital para los enfermos pobres. En este hospital y entre sus necesitados vivió muchos años, sanando y llevando a Cristo, sin aceptar jamás un céntimo por ello. Murió en 530, venerado por los constantinopolitanos, que le lloraron y le tuvieron por santo desde siempre. Fue sepultado en la iglesia de San Mocio (3 de julio) y pronto ocurrieron grandes portentos junto a sus reliquias.


Fuente:
-"Diario sagrado y calendario general". PABLO MINGUET E YROL. Madrid, 1750.


A 27 de junio además se celebra a
San Zoilo de Córdoba y compañeros mártires.
San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia.

martes, 18 de octubre de 2016

San Justo el Cefalóforo.

San Justo de Beauvais, niño cefalóforo mártir. 18 de octubre.

Martirio de San Justo.
Rubens.
Su leyenda, que los Bollandistas dan por una fantasía, cuenta que era un niño de 9 años, natural de Auxerre, el cual junto Beauvais a su padre partió hacia Amiens a rescatar a su tío Justiniano, que había sido vendido por esclavo años atrás, y al que Justo no conocía. Cuando llegaron a Amiens, Justino no pudo reconocer a su hermano, entonces, por una inspiración divina, el niño Justo salió corriendo y de pronto se detuvo ante un hombre que llevaba una lámpara y exclamó "Es este". Y así era, pues Justiniano reconoció a su hermano Justino, y Lupo, su amo, se lo vendió, logrando así la libertad.

Unos soldados que presenciaron la escena dieron parte al cruel Rictovaro, contándole de unos "hechiceros cristianos" que había en la ciudad. este mandó apresarlos y así se hizo, saliendo en su busca. Cuando Justo, su padre y su tío pasaban entre Beauvais y Compiegne, los soldados les alcanzaron. Justino y Justiniano se escondieron y dijeron a Justo que despistara a los soldados. Cuando estos llegaron donde le niño le preguntaron a que dios adoraba y ofrecía sacrificios. "Soy cristiano", fue la sencilla respuesta de Justo, e inmediatamente un soldado le cortó la cabeza. Tomaron la cabeza cortada para llevarla como prueba a Rictovaro, pero de pronto el cuerpo de Justo se puso en pie y tomó su cabeza, que habló: "Señor de cielos y tierras, recibe mi alma, pues soy inocente". A la vista de esto, como no, los soldados huyeron corriendo. Justino y Justiniano salieron de su escondite y que quisieron llevar el cuerpo y cabeza del niño a la madre, pero la cabeza de nuevo habló: "Si quiere verme, que mire al cielo", dijo, al mismo tiempo que revelaba que allí mismo debía ser enterrado su cuerpo, mientras que la cabeza podían llevarla a su madre. Habría ocurrido este martirio en 287, imperando Diocleciano.

El sitio del supuesto martirio es un lugar de culto desde el siglo IV, actualmente se llama St-Just-en-Chaussée. Las reliquias eran meta de peregrinos durante toda la Edad Media. De su leyenda surgió la casi exacta de San Justino de París. Beauvais celebraba su culto con grandes fiestas, siendo uno de los santos cefalóforos más conocidos, y el únio niño entre ellos. En el siglo XIII se compuso el primer Oficio Litúrgico propio y a partir de entonces, el culto se fue extendiendo a otros sitios, llegando a Inglaterra, donde se afirma que la cabeza del santo fue llevada allí por parientes lejanos del santo en el siglo X. En la Iglesia de los jesuitas de Amberes se venera una reliquia insigne del santo. Otras reliquias andan dispersas por otros sitios.


Fuente:
-"Grand livre des saints: culte et iconographie en Occident". JACQUES BAUDOIN. 2004.


A 18 de octubre además se celebra a  
Santa Gwen de St.Vennec, viuda y reclusa.
San Julián Sabas, abad.

jueves, 16 de junio de 2016

San Aureliano.

San Aureliano de Arlés, obispo. 16 de junio.

De San Aureliano se sabe fue hijo de San Sacerdos (9 de mayo), arzobispo de Lyon, que fue pariente y sucesor de San Niceto (9 de julio). Su primer hecho conocido data de 546, año en que con 23 años fue elegido obispo de Arlés, siendo segundo sucesor del célebre San Cesáreo (27 de agosto). El papa Virgilio confirmó su elección nombrándole arzobispo metropolitano y además, le nombró Vicario de la Sede de San Pedro para el reino franco, reinando Childeberto. Armado con esta autoridad en 549 celebró un Concilio en Orleáns en el que se dieron normas disciplinares sobre la vida monástica y de los sacerdotes, el culto y el tratamiento de los bienes eclesiásticos. Durante su episcopado edificó varias iglesias y dos monasterios en Arlés, para los cuales dotó de Regla, y aunque durante siglos se creyó obra suya, en realidad solo es una corrección de la de Cesáreo. No hay que confundir este monasterio femenino con el de Santa Cesárea (11 y 12 de enero), que es anterior.

Es la época de "los tres Capítulos", es decir, las obras de los tres obispos y teólogos Teodoro de Mopsuestia, Ibas de Edesa y Teodoreto de Ciro. El tema candente era la unión de las Iglesias siria y copta con la Iglesia de Calcedonia. Los Concilios de Éfeso y Calcedonia plantearon la ortodoxia de las obras de estos tres prelados, con diferencias teológicas entre sí y con la Ortodoxia de la Iglesia, encabezada por San Cirilo de Alejandría (27 de junio). El Concilio de Calcedonia no condenó a ninguno, pero luego, con las tensiones entre Cirilo con los nestorianos y los monofisitas (se acercaba a ambos, despertando recelos en cada uno). En Occidente los obispos no forzaron la situación, permaneciendo pendientes, pero sin intervenir.

En 553 el II Concilio de Constantinopla finalmente ratificó la condena de "Los Tres Capítulos" impelido por el deseo del emperador Justiniano, que publicó la "Homología", trece cánones que condenaban a los tres obispos. El papa Vigilio había recordado antes al emperador que si bien Teodoro había sido condenado, Teodoreto e Ibas no lo habían sido. Pero Justiniano amenazó al papa con el destierro si no aceptaba su decisión, por lo que Vigilio, cuya polémica elección no le ayudaba en nada, transigió y en 554 publicaba el "Segundo Constitutum", que complacía al Concilio y al emperador. Por supuesto que la Iglesias etíope y la siríaca se negaron a aceptar semejante condena. Aureliano escribió al papa Vigilio sobre el escándalo que provocado en algunos obispos su condescendencia con el Emperador y las consecuencias que esto podría traer para Occidente. Pero Vigilio le aseguró que su fe católica era completa y que no negaría punto alguno de los grandes Concilios de Nicea, Éfeso, Constantinopla I y Calcedonia. Además, le mandó mediara ante el rey Childeberto para que impidiese con su poder que Totila el Godo, de fe arriana y que había tomado Roma, no hiciera padecer a los católicos.

Falleció Aureliano el 16 de junio de 551 en Lyon. En 1308 se hallaron su sepulcro y lápida en la iglesia de San Niceto de Lyon, que daban memoria de su vida y labor por la Iglesia.



Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.


A 16 de junio además se celebra a Santos Julita y Quirico, mártires.

domingo, 20 de septiembre de 2015

San Agapito I, papa y peleador.

San Agapito I, papa 22 de abril y 20 de septiembre (traslación de las reliquias).

Agapito fue hijo de un presbítero llamado Gordiano, que estuvo mezclado en asuntos turbios y revueltas populares, por lo que murió asesinado, reinando el papa San Símaco (19 de julio). Agapito, de mente despierta, siguió la carrera eclesiástica de su padre. Amante de las artes, las letras y la ciencia, fue promotor de coleccionar, preservar y traducir al latín toda la obra de los filósofos, poetas, dramaturgos griegos. Siendo presbítero asociado de la basílica de Santos Juan y Pablo fundó la primera biblioteca eclesiástica de Roma.

Fue elegido papa el 13 de mayo de 535, luego de la muerte del polémico Juan II, del que era arcediano. Rehabilitó la memoria de Dióscoro, rival del papa Bonifacio II. Tuvo que pelear bastante el nuevo papa contra los emperadores Justiniano y Teodora a causa de los herejes. Con el emperador, a causa de los arrianos: Sucedía que había un vacío legal acerca de que si los prelados arrianos, al convertise a la auténtica fe católica podían volver a sus sedes de las que habían sido depuestos. El sentir de la Iglesia era que no, pues volvían a la Iglesia, fuera de la cual habían perdido su condición de eclesiásticos. Justiniano quería se les devolviese a sus obispados, porque muchos le eran serviles. Juan II no llegó a arreglar este asunto, y le tocó a Agapito, el cual determinó, en consonancia con el Concilio de Cartago que sólo regresaban a la Iglesia, sin que tuvieran derechos sobre las sedes, cargos o beneficios eclesiásticos.

Con la emperatriz tuvo que defender la fe católica ante la herejía monofisita, con la cual la emperatriz coqueteaba. Y más aún, había ganado para esta herejía a Antimo, patriarca de Constantinopla, con lo que algunos obispos y fieles herejes habían tomado iglesias predicaban sus errores abiertamente, con gran confusión del pueblo. Agapito tuvo que excomulgarlo y poner a otro en su lugar, a la par que reconvenir a la emperatriz. Los abades de Constantinopla reclamaron a Agapito, el cual les confirmó la doctrina de la Iglesia, además de consolarles con su visita, como veremos luego. Igualmente tuvo que condenar los errores nestorianos de los acemetas constantinopolitanos. Y esto último, paradójicamente, por impulso de Justiniano. Y es que la ortodoxia de los poderosos muchas veces es elástica.

Volvió a enfrascarse en peleas, esta vez como pacificador, entre Teodato, rey ostrogodo y Justiniano, que pretendía extender el Imperio de Oriente en tierras itálicas, luego de conquistar Sicilia. Para este viaje no quiso ser gravoso a la ciudad de Roma, y empeñó algunos tesoros de la Iglesia. A medio camino realizó el milagro de sanar a un pobre tullido que oyó la misa celebrada por el papa. Llegó a Constantinopla el 2 de febrero de 536, e intentó disuadir a Justiniano de sus propósitos expansionistas, pero el emperador se negó a hablar del tema. Agapito confirmó su condena a Antimo, por más que la emperatriz le hizo frente. Se negó a aceptar a Antimo si este no renegaba públicamente de la herejía, profesaba la fe católica y aceptaba los cánones del Concilio de Calcedonia, que condenaba el monofisismo. Y aún así, en ningún caso le admitiría a la sede de Constantinopla. Todo lo contrario, confirmó a Menas, su elegido. Tanta oposición le hizo Justiniano, que Agapito le dijo: "Con ardiente anhelo he venido para contemplar la fe cristiana del emperador Justiniano. En su lugar me encuentro a Diocleciano, cuyas amenazas, sin embargo, no me aterrorizan". Finalmente, Justiniano, queriendo eliminar toda sospecha de complicidad en la herejía, entregó al Papa una profesión de fe escrita por él mismo, que Agapito aceptó como católica, aunque señalando que “no puedo admitir en un laico el derecho de enseñar la religión, sin embargo, observo con placer que el celo del emperador está en perfecto acuerdo con las decisiones de los Padres del Concilio de Calcedonia". 

En estas gestiones le sorprendió la muerte, antes de cumplir el año de pontificado, el 22 de abril de 536, fecha en que las iglesias orientales celebran su memoria. Occidente, en cambio, le conmemora a 20 de septiembre, día en que sus reliquias fueron trasladadas y enterradas en la basílica de San Pedro, Roma.


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año: Septiembre. P JEAN CROISSET. S.I. Barcelona, 1863.
https://en.wikisource.org/wiki/Catholic_Encyclopedia_%281913%29/Pope_St._Agapetus_I

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Agatón. 10 de enero. 
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Celestino I. 6 de abril.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.


A 20 de septiembre además se celebra a 

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...