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sábado, 6 de marzo de 2021

Peleó por el papa, peleó por reliquias.

San Crodegand de Metz, obispo. 6 de marzo. 

San Crodegand defiende al papa
Nació en Brabante a inicios del siglo VIII, en una familia noble, emparentada con el rey Pipino III. Fue educado desde niño en la abadía de San Trudo, con vistas a prepararse para ser un buen cortesano. Y así, fue canciller Pipino III y en 737, pasó a ser Primer Ministro de Carlos Martel. 

En 741 murió el obispo de Metz, San Sigebald (26 de octubre), y nuestro santo fue nombrado sucesor al año siguiente, al mismo tiempo que cumplía sus funciones políticas. Fue apóstol y diplomático al mismo tiempo, logrando excelentes resultados en ambas funciones. Entre los lombardos llevó a cabo la liberación del papa Eugenio II quien, en gratitud, elevó a Metz a la categoría de arquidiócesis y confirmando a Crodegand como primer arzobispo. Además, le dio el privilegio de poder ordenar obispos en cualquier diócesis de Francia.  

En Metz comenzó una intensa labor reformadora, regulando la vida de los canónigos, introduciendo la liturgia romana para dar uniformidad litúrgica y reformando los monasterios. Ademñas, fundó el monasterio de San Pedro y dos abadías más en Lorsch y Gorze. Sobre esta fundación hay un suceso muy curioso: para esta abadía el santo hizo trasladar desde Roma las reliquias de San Gorgonio (9 de septiembre). Al pasar por el monasterio de St. Moritz con las preciadas reliquias (también llevaba las de Santos Nabor y Félix, 12 de julio), los monjes de este monasterio le dijeron que “de eso nada, estas reliquias se quedan aquí”. Así mismo, los monjes escondieron las reliquias y se negaron a dejar que se las llevaran. Crodegand pidió ayuda al rey, el cual amenazó con entrar por la fuerza al monasterio, pero nada. Viendo que no había solución pacífica, el mismo San Mauricio (22 de septiembre) se animó, salió del sepulcro y comenzó a golpear el relicario para demostrar que las reliquias debían compartirse. Ante este portento, los monjes le devolvieron a Crodegand las reliquias de San Gorgonio, Nabor y Félix (las de estos dos fueron a los monasterios de Avold y Lorsch). El monasterio de Gorze se convertiría en el centro neurálgico de la devoción a San Gorgonio. 

Crodegand murió el 6 de marzo de 766. Fue enterrado en su querida abadía de Gorze. 


A 6 de marzo además se celebra a 

S. Cirilo de Constantinopla,
obispo carmelita
.
Los 42 Mártires
de Ammoria
San Olegario
de Tarragona, obispo
.








viernes, 14 de julio de 2017

Del silencio al barullo.

Beato Bonifacio de Saboya, obispo cartujo. 14 de julio.

Nació en 1207, en la familia ducal de los Saboya. Su abuelo fue el Beato Humberto III (4 de marzo), y sus padres fueron Tomás I de Saboya y Margarita de Ginebra. De joven Bonifacio fue de porte noble y bello, y era diestro con las armas. Sin embargo, muy joven dejó lo prometedor del mundo para consagrarse a Dios en la austeridad de la Gran Cartuja, en Grenoble. Allí quería vivir y morir, santificando su alma con el estudio y la oración, pero Dios y la Iglesia quisieron otra cosa.

Aun era novicio cuando el papa Honorio III, por influencia de su familia, le nombró prior de un conflictivo monasterio en Mantua, que ni cartujo era. Dos años estuvo allí, haciendo la paz y reformando las costumbres. En 1228 se le permitió volver a la Cartuja, para continuar su noviciado, a la par que le ordenaban de subdiácono. En 1230 el papa Gregorio IX manda sea ordenado presbítero y le nombra administrador apostólico de Belley. En 1237 es nombrado administrador de la sede de Valencce, y en 1240, de la sede primada de Inglaterra, vacante desde la muerte de San Edmundo (16 de noviembre). En 1241 la reina Leonor de Inglaterra logra que se nombre a Bonifacio, sobrino suyo, para la arquidiócesis primada, buscando solucionar la crisis entre el rey Enrique y la Iglesia, por causa de las intromisiones reales en la disciplina eclesiástica. En 1243 el papa Inocencio IV confirmó la elección, y la consagración episcopal se le dio en 1244, en el Concilio de Lyon. Mantuvo a su lado a San Ricardo de Chichester (3 de abril y 16 de junio, traslación de las reliquias), canciller de la etapa de Edmundo.

Aunque Bonifacio tenía amistad con el rey Enrique, no se dejó llevar por esta, sino que defendió los derechos de la Iglesia y corrigió al rey cuando fue necesario. Fue, paradójicamente, con los miembros de la Iglesia, con los que tuvo que batallar: las diócesis sufragáneas de Canterbury, especialmente Londres, se negaron a recibirle en su visita pastoral, que implicaba reforma moral y económica. Bonifacio había encontrado a la arquidiócesis arruinada y endeudada, pues aunque el rey había devuelto algunas de las rentas confiscadas a San Edmundo, los gastos y las canonjías eran demasiadas. Como empezó recortando y suprimiendo salarios, llamando a la moderación, pues muchos clérigos se le opusieron. La cosa fue a mayores en el monasterio San Bartolomé el Grande, donde Bonifacio se fue a las manos con el subprior, lo que devino en una batalla entre los monjes y los guardias de Bonifacio, el cual terminó golpeado y no salió herido porque, según el proceso legal que se estableció, llevaba una cota de malla bajo el hábito. La leyenda laudatoria, por su parte, dice que era un cilicio. Además, tuvo que huir y excomulgar a los rebeldes. 

Los canónigos de San Albano y los de San Pablo entablaron un proceso legal en Roma, acusándole de sobrepasar sus poderes como arzobispo metropolitano, de inmiscuirse en asuntos internos de las diócesis, los monasterios y capítulos canonicales. La acusación estuvo bien fundamentada y era apoyada por varios prelados, tanto que ni el rey pudo hacer algo por protegerle. Bonifacio apeló en Roma, pero el papa Inocencio IV restringió sus atribuciones y le obligó a levantar las excomuniones, aunque al mismo tiempo confirmó que tenía derecho a hacer la visita pastoral y la reforma de la arquidiócesis y sus sufragáneas. La paz fue restablecida poco a poco y la situación mejoró. No solo pagó las deudas, sino que construyó iglesias, monasterios y hospitales, e hizo próspera la diócesis. Bonifacio fue regente de Inglaterra en ausencia de Enrique. En una ocasión fue legado real en Francia y en otro momento hizo la paz entre las principales facciones de Saboya, que amenazaban la sucesión de los condes.

Sepulcro de Bonifacio. Hautecombe.
Falleció el 4 de julio de 1247, mientras estaba de visita a sus familiares en Saboya. Fue sepultado en el espléndido panteón familiar del monasterio cisterciense de Hautecombe. Su culto no vino por parte de su Orden, sino que fue la Casa de Saboya la que promovió su culto, aunque ciertamente la Cartuja siempre se enorgulleció de Bonifacio. En 1547 se abrió el sepulcro y se le halló incorrupto, lo que aumentó más aún la devoción de los saboyanos. El 7 de septiembre de 1838 el papa Gregorio XVI le beatificó formalmente, confirmando el culto que recibía por casi 600 años. En 1839 se aprobó el Oficio Litúrgico propio, para las diócesis de Francia e Inglaterra, y en 1858 fue adoptado por los cartujos.


Fuente:
"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.


A 14 de julio además se celebra a
Santa Regenuflis de Incourt, virgen.
San Basin de Drongen, rey mártir.

viernes, 16 de junio de 2017

Benno, el fiel.

San Benno de Meissen, obispo. 16 de junio.

San Benno. Setten.
Su "vita" fue escrita por Jerome Emser, teniendo como fuente a personas que conocieron al santo. Nació Benno en Hildesheim, y fue hijo de Federico, conde de Bultenburg. Como solía pasar, su hermano mayor, Cristóbal, fue destinado a proseguir la estirpe familiar, heredando todos los bienes y posesiones, y Benno fue destinado a la carrera eclesiástica. Así que desde niño fue puesto bajo la protección de San Bernward de Hildesheim (20 de noviembre), el cual le educó en la piedad, el amor a la virtud y al estudio. 

Cuando el santo obispo estaba para morir, Benno estuvo a su lado, cuidándole como un hijo. Y cuando ya no estaba entre los vivos, Benno abandonó el mundo y tomó el hábito monástico en la célebre abadía de Hildesheim. A los cuatro años murió el abad y Benno fue elegido abad, al mismo tiempo que el monje Sigeberto. Benno rigió la abadía durante tres meses y luego pasó el báculo abacial a Sigeberto. En este tiempo el emperador Enrique III fundó un capítulo de canónigos en Goslar y quiso que Benno estuviera entre ellos. 17 años fue canónigo, siendo ejemplo de virtudes, de piedad, de ciencia y prudencia. Allí conoció al canónigo Anno, el cual llegaría a ser San Anno II de Colonia (4 de diciembre). Este influente prelado, luego que diera un golpe de Estado, coronara al pequeño Enrique IV y se proclamase regente a sí mismo, llamó a Benno y le ordenó presbítero y obispo de Meissen, siendo consagrado en Magdeburg.

Benno se encontró una diócesis complicada: clero desmoralizado y displicente, fieles indolentes y numerosos paganos que adoraban a dioses de la natauraleza. Y para colmo, los eslavos y sajones amenazando al imperio por sus tierras. Comenzó la evangelización de los alejados, a la par que reformaba al clero. Reestableció el rezo del Oficio Divino en la catedral, abandonado por sus antecesores, e incluso lo impuso cantado, al uso de la abadía de Hildesheim. Recortó rentas de sacerdotes, reorganizó la caridad, el culto y reformó los monasterios. Se enfrentó enérgicamente al amancebamiento de los presbíteros, imponiendo la ley celibataria en su sede, y también luchó contra la simonía, siguiendo la labor reformadora de San Gregorio VII (25 de mayo).

En las revueltas por el imperio, los obispos sajones se pudieron de parte de los rebeldes, frente a los obispos alemanes. Benno fue arrojado de su sede, aunque no por mucho tiempo. En este destierro evangelizó a los pueblos wendos y a los eslavos. Apenas entronizado nuevamente, el rey Enrique IV le llamó a Worms, a un Sínodo en el que buscaba deponer al papa Gregorio VII, pero apenas lo supo Benno, huyó de allí y se fue a Roma, donde Gregorio le acogió con benevolencia. Allí estaba cuando el papa excomulgó al emperador. Una leyenda dice que los canónigos mandaron a preguntar a Benno que hacer si el emperador excomulgado intentaba entrar a la catedral a recibir. Benno les mandó que arrojaran las llaves de la catedral al río Elba, prometiendo no volver hasta que el emperador cejase en su impiedad. Cuando este se rindió ante la excomunión lanzada por Gregorio VII, Benno regresó a su sede y, dice la leyenda, entrando a la ciudad, un pez enorme se elevó sobre las aguas del Elba sosteniendo en su boca las llaves, que Benno recuperó. Leyendas parecidas se pueden leer en las "vitae" de San Egwing de Worcester (11 de enero) o San Maurilio de Angers (13 de septiembre).

Mitra usada por el santo,
que se venera en Meissen.
Otra leyenda cuenta que, estando el santo paseando y orando por los pantanos de Meissen, se distraía con el continuo croar de las ranas, a las que mandó que callaran, y estas enmudecieron. Pero cuando siguió rezando el Oficio, llegó al texto "Benedicite, cete, et omnia quæ moventur in aquis, Domino", se avergonzó y regresó al pantano y dijo "Oh, ranas, seguid con vuestro canto de acción de gracias al Señor!" Y las ranas volvieron a croar.

Benno murió en 1106. El papa Adriano IV le canonizó en 1523. Esta canonización fue protestada por el heresiarca Martín Lutero, que escribió un opúsculo contra "el nuevo ídolo y diablo que han elevado a los altares en Meissen". En 16 de junio de 1524 las reliquias fueron trasladadas solemnemente a Munich, donde se veneran en un bello relicario de plata. Es abogado de tejedores, porteros, cerrajeros y pescadores, y se le invoca contra la peste, la sequía y las lluvias torrenciales.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 16 de junio además se celebra a
San Aureliano de Arlés, obispo.
Santos Julita y Quirico, mártires.

miércoles, 14 de junio de 2017

San Hartwig: Imperio, Iglesia y Caridad.

San Hartwig de Salzburg, obispo. 14 de junio.

Nació sobre 950, en Baviera, en la noble familia de los Condes de Spanheim. Fue ordenado diácono en 973, luego de una excelente formación encaminada a la carrera eclesiásica. En 985 fue ordenado presbítero y en 991 el emperador Otón III le nombró arzobispo de Salzburg, por devolver un favor a su protector, San Willig de Maguncia (23 de febrero).

En 994 Otón le nombró su capellán personal. Es mismo año se dio a todos cuando la peste asoló el imperio. Se prodigó en leyes justas, proveyó la caridad, vendió tesoros de la iglesia para socorrer a los pobres, enfermos y viudas. Fue recaudador del imperio para la coronación de Otón III en 996. En 1002 donó propiedades que tenía en varios sitios, para obras de caridad, reconstrucción de hospitales, iglesias y monasterios, entre ellos el de San Jorge en Längsee, donde su hermana, la Beata Carintia (3 de septiembre) quedó como abadesa. En 1007 fue parte activa del sínodo de Frankfurt, donde promovió la reforma eclesiástica. y en 1012 estableció la diócesis de Bamberg. En 1014 fue el organizador de la comitiva imperial para la coronación de Enrique II en Roma.

Hartwig falleció el 5 de diciembre de 1023. Su culto consta desde el siglo XIII. Sus reliquias se perdieron en el incendio de la catedral de Salzburg en 1598. Es patrono de los ciegos, cojos y enfermos.


Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de


A 14 de junio además se celebra a
San Eliseo, profeta.
Santos Valerio y Rufino de Soissons, mártires.

sábado, 10 de junio de 2017

Bardo, el bardo.

Beato Bardo de Maguncia, obispo. 10 de junio.

Su "vita" fue escrita a raíz de su muerte, y según esta, Bardo nació en Wetterau, en una familia noble, pues sus padres fueron Adalber y Cristina de Habprahteshoven. Cuando tenía 5 años un pariente le regaló un casco militar, un cordero y un salterio, para recordarle siempre las tres virtudes que debía tener para ser un buen hombre: valentía, inocencia y piedad. Y pronto usó del niño de ellos, pues con su salterio se dejó enseñar por una vieja ama de su casa, la cual le enseñó todos los salmos. no en balde su nombre es "bardo". Y ya mayor, en agradecimiento, Bardo cuidó de ella hasta su fallecimiento.

A los 10 años comenzó a estudiar en el célebre monasterio de Fulda, para prepararse para la carrera eclesiástica. Un día halló las Obras de San Gregorio (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal) y comenzó a leer sobre los deberes de los pastores para con sus súbditos; por lo cual los monjes se rieron de él. Pero él solo respondió "¿Quién sabe si algún rey me elegirá para gobernar un día?" Y ese día llegó. En 1027, cuando Bardo tenía 18 años, subió al trono imperial Conrado II de Franconia, cuya mujer, Gisela de Suabia, era pariente de Bardo. Inmediatamente le nombró abad de las abadías de Kaiserswerth y Hersfield, a pesar de su corta edad. Cosas de nobles y del "cesaro-papismo". Pero Dios proveyó y Bardo fue un buen abad, pues gobernó con prudencia y caridad, ajustándose a la Regla. Además, amplió la hospedería y el hospital para los pobres.

Un día en que estaba de visita en la corte, le halló el arzobispo Heriberto de Maguncia, que le dijo con sorna "¡Eh, abad!, me parece que tu báculo estaría en mi mano mejor que en la tuya". "Si lo piensas así" – replicó Bardo – "no será difícil para ti conseguirlo". Cuando llegó a su celda en el castillo, dio el báculo y una rica patena a un monje para que los llevase al arzobispo de regalo. El monje obedeció y cuando regresó, preguntó a su abad por qué había obrado así. Bardo respondió: "El cielo sabe que pronto serán míos de nuevo". Y efectivamente, en 1030 el arzobispado de Maguncia quedó vacante y le fue entregado a nuestro beato, que tenía 21 años.

Suponemos fue ordenado presbítero para la ocasión, pues ese mismo año cantó la misa de Navidad en Goslar. O era su primera misa, o de las primeras, pues la "vita" dice que estaba nervioso y el sermón fue un desastre, por falta de unción y profundidad. El emperador se irritó y pensaba que había dado tal obispado al monje más ignorante del imperio. Y más aún cuando la misa del día siguiente la cantó el obispo de Tréveris, el cual predicó con maestría. Y los reproches no se hicieron esperar. Le llamaron "monje burlón", "incapaz de predicar", y algunos consejeros llegaron a pedir al emperador que lo depusiera. Y llegó el día de San Juan Evangelista, cuya misa le correspondía cantar de nuevo a Bardo. Algunos monjes le pidieron no lo hiciera, pero nuestro beato se encomendó al santo apóstol y predicó regiamente, como nunca se había oído en el reino. Conrado II, de mucho mejor humor le invitó a su mesa diciéndole "me has devuelto el apetito, hoy es cuando es día de Navidad para mí".

Anécdotas como esta aparte, Bardo fue un modelo de prelado. Era penitente y orante. Jamás comió carne ni bebió vino, luego que en una ocasión se embriagase y un joven paje se burlara de él. Era caritativo, vivía pobremente y visitaba frecuentemente su diócesis. Evangelizó la región, fundó monasterios e iglesias y proveyó a los presbíteros pobres, además, fue azote de muchos poderosos que oprimían a los pobres. En 1036 completó la construcción y embellecimiento de la regia catedral de Maguncia, iniciada por San Willig (23 de febrero). En 1049 presidió el Sínodo de Maguncia, donde condenó la simonía y el amancebamiento de los presbíteros. El Domingo de Pentecostés de 1051 celebró misa para la familia imperial en Padeborn, y al terminar se sintió enfermo y murió el 10 de junio siguiente, cerca de Fulda. Fue sepultado en la iglesia en Dorneloh, y de allí sus reliquias se trasladaron a su catedral, donde se veneran.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 10 de junio además se celebra a
Santos Getulio y compañeros mártires.
San Landeric de París, obispo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Contra el diablo, fe y herradura.

San Dunstan de Canterbury, abad y arzobispo. 19 de mayo.

Nació en Balsbury, sobre 909. Sus padres eran nobles y buenos cristianos y su tío fue San Athelm (8 de enero), que sería obispo de Bath y Wells y desde 914, arzobispo de Canterbury. Como de otros santos se dice, desde antes de nacer, ya Dios había señalado que aquel niño sería grande. Estando su madre embarazada, y estando en misa en la iglesia, de pronto las velas de toda la iglesia se apagaron, menos la que sostenía la buena mujer. Todos encendieron su propia vela de la suya, tomando por presagio que el niño que esperaba sería luz para toda la Iglesia de Inglaterra. Dunstan fue educado en la abadía de Glastonbury, de tradición celta, donde se formó en las Escrituras, los Santos Padres y teología. Además, era muy hábil para las artes y los oficios, por lo que aprendió a labrar el oro y la plata, a iluminar manuscritos, a bordar, a tocar el arpa y demás artes. Cuéntase que en estos primeros años el diablo le tentaba constantemente, y que incluso un día se plantó en la puerta de la iglesia y no le dejaba entrar a la misma a orar. Entonces Dunstan trepó por la pared, pretendiendo descolgarse por el otro lado del tejado y entrar por una ventana. Pero un ángel le sostuvo y le llevó de nuevo a tierra, alejando al demonio. Y no sería la única vez.

Luego de haber estudiado, sus padres le enviaron a la corte del rey Aethelstan, de quienes eran parientes lejanos. Allí algunos jóvenes como él le tomaron envidia por sus buenas maneras, su dulzura y su habilidad para el estudio y el trabajo. Pero sobre todo le despreciaban como un inculto, por conocer antiguas canciones celtas, cuya lengua parecía perdida en los reinos que cada vez se latinizaban más. Por ello, un día que estaba cantando, dos compañeros lo arrastraron a un pantano y lo arrojaron allí, mientras se burlaban de él, pateándole. Y más aún, le dejaron allí dándole por muerto, pero el santo elevó su voz cantando y los perros del rey le oyeron, se fueron donde estaba y le sacaron salvándole de la muerte. Dejó el santo la corte y se fue con su otro tío San Alphege (12 de marzo), a la sazón obispo de Winchester. Su tío le inspiró el amor por la vida monástica, aunque el joven Dunstan no se decidía del todo. Pero le llegó una enfermedad en la piel (tumores y úlceras) que parecía mortal, de la que se libró por milagro luego que ofreciera ser monje si sanaba. Así, en 936 fue ordenado presbítero junto a su amigo San Ethelwold (1 de agosto) fue ordenado presbítero por su tío, y juntos se fueron a Glastonbury. Allí Dunstan se construyó una minúscula celda donde solo cabía de rodillas o sentado. Oración, penitencia, estudio y trabajo manual fueron los cuatro pilares que sostenían su vida espiritual. En 941 subió al trono el rey San Edmundo I (26 de mayo), que le nombró consejero, y además, fue confesor de la reina Santa Ælfgifu (18 de mayo). 

En 943 el mismo rey le nombraría abad de Glastonbury, aunque sin separarse de su lado. La envidia, otra vez, de algunos hicieron correr calumnias sobre él y el rey lo separó de su lado. Y Dunstan se fue tranquilamente a Glastonbury. Poco tiempo después, fue el rey a cazar y estando persiguiendo un ciervo, su caballo desbocado casi se precipita por un barranco que parecía sin fondo. El rey, viéndose a punto de perecer oró a Dios: "Gracias, Dios omnipotente, porque, afortunadamente, a nadie he causado daño últimamente, excepto al abad Dunstan. Pero si me dejas vivir, me reconciliaré con él". Y entonces el caballo se detuvo justo antes del barranco, sin sufrir daño el rey ni el propio animal. Edmundo mantuvo su promesa y esa misma noche pidió perdón a Dunstan, y además donó tierras y beneficios al monasterio. Bajo su mandato Glastonbury se convirtió en uno de los centros monásticos más importantes de Inglaterra. Construyó una bellísima iglesia y espectaculares jardines, los cuales los había soñado con precisión siendo un niño, al llegar en Glastonbury. 

San Dunstan y el diablo.
Y el diablo a no dejarle en paz: le tentaba en forma de fieras y serpientes, pero siempre le vencía Dunstan rezando o haciendo la señal de la cruz. De esta época se cuenta una de sus anécdotas más famosas: Estando en oración, el diablo le molestaba, entonces el santo tomó unas tenazas, con las que solía trabajar, y le apretó la nariz a Satanás con tal fuerza, que el diablo salió pitando. Otra leyenda, seguramente más tardía e inspirada por estas dice que un día se acercó a la celda del santo un ser que le pidió le herrara. Cuando Dunstan vio que tenía pezuñas de cabra, entendió que era de nuevo el diablo. El santo le dijo que tenía que atarlo, y a continuación comenzó a herrarle, y de modo tan doloroso, que el demonio tuvo que confesar quien era realmente. Para librarlo, Dunstan le hizo prometer que jamás entraría a un sitio donde viera una herradura sobre la puerta. Así lo prometió y así nació esta costumbre. Pero lo dicho, es una leyenda tardía y una costumbre moderna.

En 945 San Edmundo fue asesinado y subió al trono su hermano Edred, pues los hijos de Edmundo eran pequeños aún. También con este rey tuvo cercanía Dunstan, y le apreciaba tanto el monarca, que quiso nombrarle obispo de Crediton, la ciudad natal del gran San Bonifacio (5 de junio). Pero Dunstan se negó, porque no se consideraba digno de ello, así que otro fue designado en su lugar. Esa misma noche se le aparecieron los santos apóstoles Pedro, Pablo y Andrés, a este último tenía gran devoción Dunstan. Sin embargo San Andrés le apaleó mientras le decía "Esto es lo que te mereces, porque te has negado a compartir nuestra misión apostólica". En 955 el príncipe Edwy "el Bello", hijo de San Edmundo, subió al trono con 15 años. Su matrimonio se había concertado con la princesa Aethelgifu, pero Dunstan se opuso, aduciendo a que la consanguinidad (eran primos hermanos) era un obstáculo insalvable. Ambos, novia y novio se enfurecieron y Edwy confiscó la abadía de Glastonbury, desterrando a Dunstan al mismo tiempo. El santo abad, fiel a su conciencia, tomó el camino del destierro y se fue a Gante, donde conoció al célebre reformador San Gerardo de Brogne (3 de octubre), y bebió de su espíritu renovador.

En 958 Edwy y su mujer fueron asesinados en una revuelta y San Eduardo "el Pacífico" (8 de julio), segundo hijo de San Edmundo, subió al trono. Hizo volver a Dunstan a la corte y le hizo consejero personal, y luego Primer Ministro. Pero más que consejo político, Dunstan hizo reconciliar a Eduardo con Dios: siendo joven Eduardo había seducido a la Beata Wulfrida (9 de septiembre), y con ella había tenido una hija ilegítima: Santa Edith (16 de septiembre). Este mismo rey nombró a Dunstan obispo de Worcester, y aunque Dunstan no quería en principio aceptó finalmente (tal vez recordó la apostólica paliza). Fue consagrado por el arzobispo San Odo de Canterbury (4 de julio), el cual, en la ceremonia de consagración dijo "te consagro obispo de Canterbury" en lugar de "obispo de Worcester". Cuando le señalaron el error, Odo dijo: "Sé muy bien lo que Dios ha dicho a través de mí. Mientras que yo viva, él será obispo de Worcester, pero después de mi muerte subirá a la sede de Canterbury y dirigirá la Iglesia de toda Inglaterra". 

Y así fue, cuatro años después, Eduardo le designó para la sede primada de Inglaterra. Dunstan primero se negó y pidió recibir el palio directamente del papa. Viajó a Roma y Juan XII le confirmó como primado y, además, le nombró Legado del Papa en Inglaterra. Junto a San Ethelwold y San Osvaldo de York (29 de febrero y 15 de octubre, traslación de las reliquias), Dunstan se lanzó a una intensa campaña de reforma de la Iglesia angla. Reforma de los monasterios y sus Reglas, de la vida moral del clero y los fieles, de la liturgia y el culto. Promovió leyes civiles y religiosas justas, ejerció la caridad, fundó varios hospitales, etc. En 975 el rey Eduardo falleció, y le sucedió su hijo San Eduardo "el Mártir" (18 de marzo y 20 de junio, traslación de las reliquias) que, como dice su sobrenombre, fue asesinado en 978, dícese que por orden de su madrastra, Elfrida. Dunstan padeció por este asesinato, pues protegía al joven rey y este era piadoso y buen gobernante. En 984, por la muerte de Ethelwold, la sede de Winchester quedó vacante y Dunstan nombró a San Alphege (19 de abril) como obispo de Winchester. 

Dunstan falleció el 19 de mayo de 988, sábado posterior a la Ascensión, siendo sucedido por el mencionado San Alphege (no su tío, sino el otro). Fue sepultado en la catedral de Canterbury. En 1013, después del saqueo de la ciudad en 951, en el que fue martirizado el arzobispo Alphege, unos monjes de Glastonbury desenterraron de entre los escombros los restos del santo, al que reconocieron por su anillo, una pieza de orfebrería que el mismo santo había labrado. Sepultaron las reliquias en secreto, con la esperanza de que Canterbury resurgiría, y solo tendrían que pasarse el secreto del sitio del enterramiento de unos a otros, que estaba junto adonde había estado la puerta del coro. Allí estuvieron los restos incluso luego de la reconstrucción de la catedral, y por lo que fuera, la memoria de ellos se perdió. En 1184, haciendo obras luego de un incendio que volvió a destruir el templo, las reliquias de San Dunstan fueron halladas. 

Es abogado de los herreros, orfebres, cerrajeros, mecánicos, relojeros. Su iconografía más característica es muy simpática, pues suele aparecer tomando al demonio por la nariz con unas pinzas, o herrándole, por las leyendas antes descritas.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de mayo además se celebra a

San Hadulf, obispo.
San Ivo de Bretaña,
abogado
.
San Celestino V,
monje y papa
.









miércoles, 19 de abril de 2017

Martirizado con huesos y hachas.

San Alphege, arzobispo y mártir. 19 de abril.

Aelfheagh (nombre correcto), nació de una familia noble en Gran Bretaña, alrededor de 954. Mientras aún era muy joven renunció al mundo y, a pesar de las lágrimas y súplicas de su madre, se retiró al monasterio de Dersherste, en Gloucestershire, donde sirvió a Dios con gran devoción. Después de un tiempo se convirtió en abad de un monasterio en Bath. En 984, por la muerte de San Ethelwold (1 de agosto), la sede de Winchester quedó vacante y San Dunstan (19 de mayo), que era arzobispo de Canterbury y por ello primado de Inglaterra, nombró a Alphege como obispo de Winchester. En 994, Olaf Tryggveson, rey de Noruega, atacó Londres, pero fue derrotado, por lo que decidió acampar en Southampton. Allí recibió a Alphege, enviado por el rey Ethelred II, el cual le pedía se reuniese con el rey para firmar la paz. El rey Olaf era cristiano, pero no estaba confirmado, por lo cual, y como signo de paz, San Alphege, lo confirmó y lo apadrinó. Gobernó su diócesis hasta 1006, cuando murió el obispo Aelfric y nuestro santo fue preconizado a la sede primada de Inglaterra. 

Desde 1008 a 1013, los daneses asolaron las costas inglesas una y otra vez. En este último año los daneses llegaron comandados por el mismo rey Swen, y tomaron la ciudad de Canterbury, ayudados por el traidor abad de San Agustín, a cambio de riquezas del botín. Los daneses incendiaron la ciudad y su catedral, asesinaron a muchos y tomaron a los demás como esclavos, además, se llevaron al arzobispo como rehén precioso, por el cual pedían 48.000 libras. El rey, el clero y el pueblo comenzaron a reunir el dinero, pero el día 13 de abril, Domingo de Pascua, el santo obispo prohibió que se gastase en él nada, y menos cuando se necesitaba para socorrer a los pobres que lo habían perdido todo. Los daneses tuvieron paciencia hasta el día 19, víspera de la Octava, cuando comenzaron a insultarle, pegarle y le tomaron como blanco de burla, lanzándole huesos de sus desperdicios. Finalmente, uno más ebrio que los demás, blandió un hacha y la hundió en la cabeza del santo, que murió en el acto. Una vez que vieron que no era posible sacar dinero de él, los daneses lo entregaron a los ingleses, que llevaron el santo cuerpo a Londres, donde fue recibido con la veneración del clero y el pueblo. Fue sepultado en la catedral de San Pablo.

En Greenwich, donde fue asesinado, una iglesia recuerda su memoria. Los normandos, luego de la conquista de Inglaterra intentaron disminuir su culto porque no veían en él un mártir de la fe. Pero la iglesia angla se opuso firmentemente, pues su caridad cristiana, que impidió se recaudara dinero destinado a los necesitados, era suficiente como causa del martirio, y así lo defendió sobre todo San Anselmo (21 de abril). En 1023 el rey Canuto II de Dinamarca, impulsado por su mujer la Beata Emma de Normandía (14 de marzo), para reparar el mal causado por su padre, el rey Swen, organizó y costeó la traslación de las reliquias del santo a Canterbury. Allí fue sepultado en una hermosa tumba cerca del altar mayor, también costeada por los reyes daneses.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de abril además se celebra a






miércoles, 16 de noviembre de 2016

San Edmundo, apóstol de la justicia.

San Edmundo de Canterbury, obispo. 16 de noviembre.

Edmundo fue natural de Abingdon, y nació sobre 1180 en una familia acomodada. Junto a su hermano Ricardo estudió en recién fundadas las universidades de Oxford y París. Sobre 1200 terminó sus estudios y a la par recibió una terrible noticia: su padre se escapó dejando a la madre y a sus 3 hermanas sin un céntimo para sobrevivir, y, además, cargadas de deudas. La madre murió de pena y Edmundo tuvo que volver a casa a hacerse cargo de las hermanas. Intentó colocarlas en algunos monasterios, pero al ser pobres no las admitían en ninguno, pues se rumoreaba que Edmundo solo quería hacerlas pasar por pobres, mientras él sí que tenía dinero para las dotes de todas. Solo el priorato benedictino de Catesby las admitió sin dote alguna, y dos de sus hermanas, la Beata Alicia y la Beata Margarita (ambas a 24 de agosto) incluso llegaron a ser prioras.

Edmundo regresó a la universidad de Oxford, donde le admitieron como profesor de matemáticas, dialéctica y filosofía aristotélica a partir de 1205. Siendo profesor se interesó por la teología, la estudió y se doctoró en ella con excelentes resultados. Fue ordenado presbítero y continuó como profesor, al mismo tiempo que predicaba y atendía a su parroquia de Calne, Wiltshire. A la par fungió como tesorero de la catedral de Salisbury desde 1222. En Oxford construyó la capilla de San Pedro que aún se conserva, que actualmente es un salón llamado "St. Edmund Hall" en su honor. Desde esta capilla y desde todo púlpito que pudo, predicó la Sexta Cruzada contra los infieles. En 1233 fue arzobispo de Canterbury y primado de Inglaterra por el papa Gregorio IX, a pesar de que varias elecciones para la sede vacante habían dado a otro como ganador, pero el papa las recusó, por ser demasiado queridas al rey y mostrar poca independencia los electores. Fue consagrado el 2 de abril de 1234 a pesar de su negativa a aceptar la dignidad episcopal, pero lo aceptó por el peligro de que el papa nombrase para la sede a un prelado no inglés, al no fiarse de la independencia de los prelados ingleses con respecto al rey Enrique III. Edmundo eligió como canciller al futuro obispo de Chichester, San Ricardo (3 de abril).

Fue un prelado honesto, cabal y amante de la justicia y la caridad. Defendió los derechos de la Iglesia ante el rey Enrique III y cuando hubo de abandonar privilegios igualmente lo hizo, ganándose la enemistad incluso de otros prelados y presbíteros. Pero la verdad y la justicia ante todo. En 1236 partió hacia Roma a defender la causa de la reforma de la iglesia inglesa ante las intromisiones del rey Enrique, y aunque el papa le escuchó con benevolencia, no se atrevió a inmiscuirse por temor a represalias reales y la rebelión del clero abiertamente regalista. 

De este santo se cuenta tuvo una excelente devoción a la Santísima Virgen, por lo que Dios le dio una gracia especialísima: la del desposorio con la Virgen. Tuvo una revelación en la que un ángel unió su mano a la de la Virgen Santísima, poniendo un anillo en sus manos. Una experiencia parecida se lee del premonstratense San Hermann José de Steinfeld (7 de abril y 24 de mayo, traslación de las reliquias), o de San Roberto de Molesmes (17 de abril y 26 de enero), o el Beato Alain de la Roche (8 de septiembre), circunscritos en una piedad y épocas semejantes. El caso más reciente, de santos hablo, sería San Juan Eudes (19 de agosto), que en el siglo XVII llama a María "esposa de los sacerdotes" y él mismo se obligaría incluso bajo contrato matrimonial. Mención aparte merece San Agabo, profeta carmelita (13 de febrero).

Reliquia del santo.
St. Mary´s Ride, Clifton.
No consta si Edmundo murió como cisterciense, aunque ciertamente fue enterrado con el hábito de esta Orden cuando murió, dos años más tarde, en el monasterio de los canónigos regulares de Soisy-Bouy mientras de nuevo iba hacia Roma. Fue sepultado en Pontigny, donde se le veneraba como "San Edmé". Su sucesor en el arzobispado de Canterbury fue el Beato Bonifacio de Saboya (14 de julio).

Esmundo fue canonizado por el Papa Inocencio IV el 1 de diciembre de 1247, a los 5 años de su muerte. Le sucedió en la sede por San Bonifacio de Saboya (13 de marzo). Es patrón de Portsmouth y Dover, donde San Ricardo construyó una capilla en su honor. Las reliquias nunca fueron trasladadas a Canterbury porque la comunidad benedictina que ocupaba la catedral tenía resentimiento contra él ya que varias veces había intentado reformarles. Así que aún se venera su cuerpo en un sepulcro del siglo XVII. Otras reliquias se veneran en EE.UU, o Ware, donde mediante un hueso de la pierna del santo se han obrado numerosos milagros.

En 1843 se fundó una Congregación Religiosa en su honor, dedicada a las misiones populares, las parroquias, seminarios y el apostolado en países de misión.


Fuentes:
http://www.stedmundschapel.co.uk/edmund.html
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Dictionary of World Biography: Third edition". BARRY JONES. ANU-Press. Australia, 2016.
-"The Oxford Dictionary of Saints". DAVID HUGH FARMER. Oxford, 1998.


A 15 de noviembre además se celebra a la 
Beata Lucía de Narni, terciaria dominica. 
San Emiliano, eremita.

miércoles, 29 de junio de 2016

San Gero, el apasionado del arte y el culto.

San Gero de Colonia, obispo. 29 de junio.

Gero recibe el "Codex".
Nació a mediados del siglo X, y fue hijo de los condes de Schwabengau, Cristian Billung e Hidda. Recibió una sólida formación cristiana, humana e intelectual. Su hermano Thietmar sucedió a su padre en el gobierno y Gero fue encaminado a la carrera eclesiástica. Ordenado sacerdote fue capellán del príncipe Otón.

En 969, luego del fallecimiento de Volkmar, obispo de Colonia, Gero fue elegido por el cabildo de la catedral para sucederle. Al parecer su elección fue para aplacar a Otón I, contrario a que los canónigos eligieran por sí mismos, así que eligieron a un presbítero de su confianza y con buena fama. Este mismo año mandó escribir el llamado "Codex Geronianus", un interesante Año Litúrgico medieval, con los Evangelios de cada día, santos, para el servicio litúrgico de la Catedral. En 970 donó parte de su herencia y junto con una donación de su hermano, fundó un monasterio en Thankmarsfelde, con vistas a formar monjes misioneros para evangelizar a los polacos y a los pueblos eslavos. 

Crucifijo de San Gero.
Catedral de Colonia.
En 971 el mismo emperador le comisionó como legado para las capitulaciones del matrimonio de su heredero con la princesa Theófanis de Constantinopla, que se celebró en Roma, en 972. De regreso de Oriente llevó a Colonia unas reliquias de San Pantaleón (27 de julio), santo mártir al que dedicó una iglesia y monasterio en Colonia. En 972 asistió a un sínodo en Ingelheim, y al año siguiente presidió los funerales del emperador. En 974 fundó el monasterio de Gladbach, salvando las ruinas de una iglesia paleocristiana, saqueada por los húngaros. Una de sus obras más conocidas es un bello crucifijo de corte románico que se venera en la Catedral de Colonia y que ha servido de inspiración a cientos de obras de arte.

Gero murió el 29 de junio de 976 y fue enterrado en la capilla de San Esteban de la Catedral de Colonia. Nunca ha sido canonizado formalmente, pero su culto consta desde al menos el siglo XII.


Fuente:
https://en.wikipedia.org/wiki/Gero_(archbishop_of_Cologne)


A 29 de junio además se celebra a  
Santas Judith y Salomé de Niederaltaich, reclusas. 
Santa Emma de Gurk, viuda y fundadora.

Ver también "San Pedro y San Pablo en la doctrina de Santa Teresa".

jueves, 16 de junio de 2016

San Aureliano.

San Aureliano de Arlés, obispo. 16 de junio.

De San Aureliano se sabe fue hijo de San Sacerdos (9 de mayo), arzobispo de Lyon, que fue pariente y sucesor de San Niceto (9 de julio). Su primer hecho conocido data de 546, año en que con 23 años fue elegido obispo de Arlés, siendo segundo sucesor del célebre San Cesáreo (27 de agosto). El papa Virgilio confirmó su elección nombrándole arzobispo metropolitano y además, le nombró Vicario de la Sede de San Pedro para el reino franco, reinando Childeberto. Armado con esta autoridad en 549 celebró un Concilio en Orleáns en el que se dieron normas disciplinares sobre la vida monástica y de los sacerdotes, el culto y el tratamiento de los bienes eclesiásticos. Durante su episcopado edificó varias iglesias y dos monasterios en Arlés, para los cuales dotó de Regla, y aunque durante siglos se creyó obra suya, en realidad solo es una corrección de la de Cesáreo. No hay que confundir este monasterio femenino con el de Santa Cesárea (11 y 12 de enero), que es anterior.

Es la época de "los tres Capítulos", es decir, las obras de los tres obispos y teólogos Teodoro de Mopsuestia, Ibas de Edesa y Teodoreto de Ciro. El tema candente era la unión de las Iglesias siria y copta con la Iglesia de Calcedonia. Los Concilios de Éfeso y Calcedonia plantearon la ortodoxia de las obras de estos tres prelados, con diferencias teológicas entre sí y con la Ortodoxia de la Iglesia, encabezada por San Cirilo de Alejandría (27 de junio). El Concilio de Calcedonia no condenó a ninguno, pero luego, con las tensiones entre Cirilo con los nestorianos y los monofisitas (se acercaba a ambos, despertando recelos en cada uno). En Occidente los obispos no forzaron la situación, permaneciendo pendientes, pero sin intervenir.

En 553 el II Concilio de Constantinopla finalmente ratificó la condena de "Los Tres Capítulos" impelido por el deseo del emperador Justiniano, que publicó la "Homología", trece cánones que condenaban a los tres obispos. El papa Vigilio había recordado antes al emperador que si bien Teodoro había sido condenado, Teodoreto e Ibas no lo habían sido. Pero Justiniano amenazó al papa con el destierro si no aceptaba su decisión, por lo que Vigilio, cuya polémica elección no le ayudaba en nada, transigió y en 554 publicaba el "Segundo Constitutum", que complacía al Concilio y al emperador. Por supuesto que la Iglesias etíope y la siríaca se negaron a aceptar semejante condena. Aureliano escribió al papa Vigilio sobre el escándalo que provocado en algunos obispos su condescendencia con el Emperador y las consecuencias que esto podría traer para Occidente. Pero Vigilio le aseguró que su fe católica era completa y que no negaría punto alguno de los grandes Concilios de Nicea, Éfeso, Constantinopla I y Calcedonia. Además, le mandó mediara ante el rey Childeberto para que impidiese con su poder que Totila el Godo, de fe arriana y que había tomado Roma, no hiciera padecer a los católicos.

Falleció Aureliano el 16 de junio de 551 en Lyon. En 1308 se hallaron su sepulcro y lápida en la iglesia de San Niceto de Lyon, que daban memoria de su vida y labor por la Iglesia.



Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.


A 16 de junio además se celebra a Santos Julita y Quirico, mártires.

lunes, 21 de marzo de 2016

Espada, cruz y gobierno.

San Absalon de Lund, arzobispo. 21 de marzo.

Absalon nació sobre 1128 en Sorö. Fue hijo de Asser Rig, un poderoso líder del clan de Hvide Fjenneslev, Zealand. También era un pariente del arzobispo Eskil de Lund. Fue educado en la fortaleza familiar, junto a su hermano Esbern y el príncipe Valdemar. Durante la guerra civil tras la muerte de Erik III de Dinamarca en 1146, Absalon estaba en París, estudiando teología para encaminarse a la carrera eclesiástica, mientras su hermano se dedicaba a la carrera militar. En París se interesó por la liturgia romana, el gobierno de la Iglesia y su relación con el Estado. La “Gesta Danorum”, le pone mediando entre Valdemar y Sweyn III, el otro pretendiente al trono, y logrando que hicieran la paz, firmada en el priorato de San Albano de Odense. Pero era una paz con trampa, pues Sweyn intentó matar a Canuto V, a Valdemar y a Absalon en 1157, en un banquete que dio en Roskilde. El rey Canuto fue asesinado, pero Valdemar y Absalon huyeron a Jutlandia, a donde Sweyn los siguió, aunque no pudo darles alcance. Ese mismo año Sweyn fue derrotado y asesinado en la batalla de Grathe Heath, y Valdemar fue coronado rey, como Valdemar I. Por todo el apoyo prestado, en 1158 Absalon fue premiado por Valdemar con el obispado de Roskilde, al morir el obispo Asser.

Además de gobernar su sede, Absalon fue consejero de Valdemar, y su primera acción fue organizar la campaña contra los wendos, piratas y gene bárbara que asolaban las costas danesas, aprovechándose de las guerras internas de los daneses. Pero una vez que la paz se había conseguido, su presencia era peligrosa. Absalon comenzó organizando una flota y construyendo fortalezas para que los ejércitos resistieran. Aconsejó a Valdemar que perdonara a los que antes se le oponían a cambio de unirse contra los wendos. En 1160 Absalon se puso al frente de la primera campaña. Poco a poco los daneses fueron sometiendo a los wendos y al mismo tiempo imponiendo la religió cristiana. En 1168 finalmente la ciudad de Arkona y la isla Rügen fueron tomadas y los wendos aceptaron la soberanía danesa y la fe cristiana. Absalon desembarcó en la ciudad con otros obispos y con gran pompa atravesó la ciudad entre los wendos rendidos. Se dirigió al templo del dios Svantevit, una deidad pagana de siete cabezas y mandó fuera derribado, arrastrado y quemado frente al templo. Acto seguido, todos los wendos fueron bautizados. Absalon organizó la iglesia, nombró presbíteros y creó una diócesis dependiente de Roskilde. Otras campañas dirigió, como 1170 contra los piratas que aún quedaban en Wolin. Y en 1184, derrotó a una flota que atacó a sus vasallos de Rügen.

Absalon destruye el ídolo Svantevit.
En medio de las batallas, no dejaba su labor pastoral y diplomática. Entre 1159 y 1164 ocurrió el cisma de Alejandro III y el antipapa Víctor IV. Absalon Valdemar apoyó al antipapa, candidato preferido del emperador Barbarroja, pues era peligroso enemistarse con el emperador, estando Dinamarca en luchas internas. Valdemar desterró al arzobispo Eskil, defensor del verdadero papa. Absalon no estuvo de acuerdo con ello, y contrario a su parecer, en 1162 Valdemar rindió lealtad a Barbarroja. Absalon, mientras, intentaba mantener la unidad de la Iglesia danesa. A partir de 1165, cuando Alejandro III regresa a Roma (aunque tuvo que huir), Barbarroja va perdiendo posiciones frente a los reyes que se le oponen y apoyan a Alejandro III. Ante esto, Absalon aconseja a Valdemar, por el bien del país y de la Iglesia, apoyar a Alejandro III, verdadero papa. 

Fue un gran unificador del país, un héroe nacional sin duda alguna. Organizó la Iglesia danesa, acercándola a Roma, promulgó una reforma local del Derecho Canónico, estableció relaciones entre la monarquía y el papado. Estableció la liturgia romana, fundó iglesias y monasterios, importando órdenes religiosas para la evangelización y la enseñanza. A los agustinos, a los que encargó misionar en el país, siempre bajo su autoridad. En 1162 hizo que los benedictinos de Sorö, la abadía de su familia, pasara al Císter, donándoles tierras propias. Y desde esta abadía se fundaron otros monasterios que permanecieron hasta la persecución protestante en el siglo XVI. En 1165 conoció San Guillermo de Eskill, (6 de abril y 16 de junio, traslación de las reliquias), al que invitó a gobernar el monasterio de Eskill, necesitado de un abad santo y competente que reformara la vida monástica. En 1167 construyó una fortaleza en la ciudad Havn, lo que convirtió a la ciudad en un gran centro de actividad militar y comercial, siendo una de las ciudades europeas más importantes: la actual Copenhague, capital danesa. Ese mismo año regresó a Dinamarca el arzobispo Eskil, y ambos acordaron canonizar a Canuto V, padre de Valdemar, como mártir. Consta que así fue, aunque al parecer no tuvo culto estable, ni siquiera aparece citado en martirologios daneses. Eskil renunció a la sede en 1177, luego de elegir a Absalon para el arzobispado de Lund. Absalon se negó, pues no quería perder su sede y tierras en Zealand. Negoció y el papa Alejandro III le permitió gobernar las dos sedes. En Lund instituyó el diezmo y aumentó el control sobre los siervos. Esto provocó una revuelta de campesinos en 1180, que le obligó a huir hacia Zealand. Ese mismo año regresó y con la ayuda del rey, reprimió a los sublevados. En 1182 murió Valdemar, y subió al trono su hijo Canuto VI. Absalon quedó como consejero del joven rey de 19 años, y más aún, fue el verdadero gobernante durante todo este reinado. Fue su oportunidad para resistirse a Barbarroja y su política imperial, impidiendo que Canuto jurara lealtad a Federico. 

Sepulcro de Absalon en Sorö.
En 1184, con 57 años (toda una edad en sus tiempos), renunció al mando de la flota y el ejército, nombrando al príncipe Valdemar, hermano menor de Canuto VI (y futuro Valdemar II) como Comandante de los Ejércitos. Para él mismo se reservó la administración económica del reino y eclesiástica de la Iglesia danesa. Para garantizar su legado, en 1192 nombró obispo de Roskilde a su sobrino Absalon Sunesen, y al hermano de este, Anders Sunesen, como canciller de Canuto VI, aunque después de la muerte de Absalon, sería nombrado por el rey como arzobispo de Lund. En 1200, sintiéndose enfermo, se retiró a la abadía familiar, Sorö, donde murió el 21 de marzo de 1201, con 73 años. Antes de morir legó todos sus bienes personales a la abadía, y la ciudad de Copenhague al obispado de Roskilde. Fue sepultado en la misma abadía, donde se conserva su sepulcro. Fue sucedido por San Anders Sunesøn (24 de junio)   

Aunque Dinamarca se hizo luterana en el siglo XVI, su memoria litúrgica es conservada y patrono de los militares daneses. Curiosamente, recientemente la Marina Real de Dinamarca nombró "Absalon" a un tipo de buques destinado especialmente a combatir la piratería.


Fuente:
-"Key Figures in Medieval Europe: An Encyclopedia". RICHARD K. EMMERSON. New York 2006.


A 21 de marzo además se celebra a 






Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...