Mostrando entradas con la etiqueta Toledo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Toledo. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de octubre de 2016

San Gerardo de Brogne, abad.

Pregunta: Me gustaría saber la vida de San Gerardo que su fiesta es el tres de octubre de 2016. Gracias. México.

Respuesta: De este año y de todos, desde el siglo X, el 3 de octubre tenemos a:

San Gerardo de Brogne, abad. 3 de octubre. 

Visión de San Pedro.
Relieve en la abadía las Ardenes.
Noble y caballero. 
Fue hijo de Stancio, pariente de Haganon, duque de la Austrasia, y de la princesa Plectrudis. Nació sobre 895 y desde niño fue piadoso, inteligente y obediente. Aunque era muy dado a las cosas de Dios, sus padres le hicieron seguir la carrera de las armas y le enviaron a la corte de Berenguer, conde de Flandes para que se formase como caballero. Por estar lejos de casa y en medio de una corte poco pía, no cambió el carácter ni la piedad del joven, siendo ejemplo de corrección, de mansedumbre y recato. No participaba en festejos, acudía siempre que sus deberes se lo permitían a la capilla del palacio donde oraba como un monje más. El conde le tenía gran afecto y le consultaba con confianza algunos asuntos del gobierno de su casa y tierras.

Un sueño y un mandato.
Un día que volvía de una montería, descubrió en un sitio apartado llamado Brogne, a tres leguas de Namur, una capillita en la espesura que había sido consagrada por San Lamberto (17 de noviembre), en tiempos de Pipino de Herstal. Se detuvo a hacer oración y como estaba tan cansado, pronto se quedó dormido. Se le apareció el apóstol San Pedro (29 de junio; 1 de agosto, “ad Víncula”; 18 de enero, cátedra en Antioquía; 22 de febrero, cátedra en Roma; y 18 de noviembre, la Dedicación) que le mandaba erigiese en aquel mismo sitio una iglesia, en la cual debían venerarse las reliquias de su discípulo San Eugenio, mártir. Despertó Gerardo sorprendido, pues no conocía de San Eugenio discípulo de San Pedro alguno, ni mucho menos sabía donde paraban sus reliquias. Pero a pesar de su desconcierto, supo que aquel terreno le pertenecería por herencia, así que lo pidió a sus padres y cuando lo obtuvo, construyó una nueva y bella iglesia, que fue consagrada en 914, y a la que Gerardo dotó de capellanes pagados por él.

Gerardo toma el hábito.
Relieve en la abadía las Ardenes.
En 922 Berenguer le envió a Francia a unos asuntos y Gerardo visitó el monasterio de San Dionisio de París. Estaba cantando el oficio litúrgico con los monjes cuando advirtió que entre los santos a los que daban culto estaba la conmemoración de San Eugenio, mártir. Preguntó que santo era y los monjes le respondieron que había sido discípulo de San Pedro, que había sido mártir de Cristo y que sus reliquias se veneraban allí. Contó su sueño al abad y pidió llevarse el cuerpo, a lo que, por supuesto, la comunidad se negó. Volvió a Namur con el dolor de no poder cumplir el deseo del Príncipe de los Apóstoles. Pero si bien no se había llevado a San Eugenio, se traía un tesoro: su vocación religiosa. Contó al conde lo ocurrido, y su amor por aquella vida de oración y penitencia que llevaban los monjes, y que quería ser uno de ellos. El conde le despidió con lágrimas, pidiéndole rezara por él. Así que Gerardo volvió a París y tomó el hábito benedictino en San Dionisio.

Monje santo. La reliquia de San Eugenio.
Desde el inicio fue el santo un monje ejemplar, puntual, obediente y amante del silencio y la oración. Al poco tiempo, recibiendo formación suficiente, el abad le concedió las órdenes menores, y a los cinco años de profesión, le ordenaron presbítero. Cada día celebraba misa como si fuera la primera y la última, llegando a derramar lágrimas en ocasiones. Pasaron los años, pero Gerardo no se olvidaba de su visión, así que lo propuso al capítulo conventual, y lo hizo con tanto ardor, que los monjes accedieron a darle las reliquias de San Eugenio. La traslación ocurrió el 18 de agosto de 930 y si por una parte atrajo la devoción de los fieles, provocó las quejas de los capellanes de la iglesia de Brogne, desbordados de trabajo. Se quejaron al obispo de aquella nueva devoción que les daba más trabajo, por lo que el obispo de Lieja anunció que la prohibiría, pero enfermó de muerte, así que invocó a San Eugenio y sanó. Y está claro que no solo autorizó el culto, sino que lo enriqueció con beneficios espirituales. Pero siguieron los capellanes erre que erre, así que Gerardo, que era quien les proveía, los echó y llevó a su iglesia a los benedictinos para que se hicieran cargo del culto a San Eugenio.

Traslación de San Eugenio.
Relieve en la abadía las Ardenes.
Sobre estas reliquias, la leyenda yerra, puesto que el supuesto discípulo de San Pedro llamado Eugenio, la tradición española le hace primer obispo de Toledo, siendo su memoria a 15 de noviembre y que, ciertamente padeció martirio cerca de París y cuyas reliquias aparecen veneradas aún en el siglo XII en dicho monasterio parisino, según el testimonio de Raimundo, arzobispo de Toledo en 1152. Aún en el siglo XVI consta el mandato real de que los monjes entreguen a Francisco Manrique de Lara el cuerpo de San Eugenio (y le llama obispo de Toledo) para que sea trasladado a Toledo, como ciertamente se hizo. Aunque no el cuerpo completo, sino solamente el brazo derecho dieron los monjes. Así que, o lo que Gerardo se llevó a Brogne fue una reliquia insigne del santo, o simplemente fue otro cuerpo de otro mártir Eugenio, al que la leyenda posterior identificó con el Eugenio "apostólico", sabiendo que se veneraba en París.

Fundador y reformador.
Fue este el origen del monasterio de Brogne del que Gerardo fue elegido abad, aunque no era esa su voluntad, sino que quiso que el obispo le dispensara de su cargo. Como no lo logró, se hizo construir una celdita donde vivía recluido siempre que podía, y donde hallaba sus delicias. Pero poco podía, pues la Iglesia le necesitaba: el obispo de Cambrai le solicitó parta que reformarse a los canónigos regulares de Hainaut, que habían caído en la inobservancia. El santo les introdujo la regla de San Benito, pasándoles a monjes de su Orden. Y no fue el único, pues en todo el territorio de los actuales Países Bajos (Gante, Arras, Turhoult, Tornay, etc.) trabajó reformando casas religiosas, y en algunas fue abad. Y lo mismo en algunas zonas de Francia (de Mauson, Thin, Reims, etc.). En una de estas instancias, sanó del mal de piedras en los riñones al conde Arnol de Flandes, y además, le convirtió de su vida disoluta, llamándole a hacer penitencia toda su vida. En 930 escribió la primera "vitae" oficial de San Gerulf de Drongen (25 de septiembre y 7 de octubre) con motivo de la traslación de las reliquias de este a Drongen.

San Gerardo reformadoy y fundador.
Relieve en la abadía las Ardenes.
Entrada en el cielo. Culto.
Ya anciano se dirigió a Roma, donde el papa Juan XII bendijo toda su labor de fundador y reformador. A su regreso visitó todos los monasterios y llegando a su amado Brogne, se retiró a su celdilla para dedicarse a orar y meditar en la eternidad. Allí falleció el 3 de octubre de 959, siendo sepultado en la iglesia abacial. En 1131 se elevaron las reliquias, lo que equivale a su canonización. Se le invoca contra las fiebres, ictericia e hinchazones glandulares. Incluso hay un remedio natural contra la ictericia que se llama "Saint-Gerard".


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo XI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Octubre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


Otros santos del mismo nombre son:

San Gerardo Sagredo, obispo y mártir. 24 de septiembre.
San Gerardo de Joigny, monje. 6 de diciembre.
San Gerardo de Sauve-Majeur, abad. 5 y 27 de abril (traslación de las reliquias)
San Gerardo María Majella, religioso redentorista. 16 de octubre.
San Gerardo de Potenza, obispo. 30 de octubre. 
San Gerardo del Monte Carmelo, carmelita mártir. 1 de noviembre.
San Gerardo de Monza, laico fundador. 6 de junio. 
San Gerardo de Gallinaro, peregrino. 11 de agosto
San Gerardo de Toul, obispo. 23 de abril. 
San Gerardo de Aurillac, monje. 13 de octubre.
San Gerardo de Béziers, obispo. 5 de noviembre.
San Gerardo de Macon, obispo. 29 de mayo. 
Beato Gerardo de Claraval, abad. 13 de junio.
Beato Gerardo de Lunel, terciario franciscano. 25 de mayo.
Beato Gerardo Lützelkob, franciscano mártir. 30 de julio.
Beato Gerardo de Fossa-Nova, abad y mártir. 16 de octubre.
Beato Gerardo de Nydal, cisterciense. 9 de octubre. 
Beato Gerardo de Cambron, cisterciense. 28 de abril.
Beato Gerardo de Serradiconti, camaldulense. 1 de abril, 20 de mayo (traslación de las reliquias), 25 de octubre y 18 de noviembre.
Beato Gerardo de Cluny, peregrino y monje. 15 de abril.
Beato Gerardo de Cagnoli, franciscano. 2 de enero. 
Beato Gerardo de Villamagna, franciscano conventual. 13 de mayo.


A 3 de octubre además se celebra a  
San Menna, eremita. 

jueves, 13 de agosto de 2015

Santas Centola y Elena de Burgos.

Pregunta: En primer lugar mis felicitaciones por la web, todo un ejemplo de rigurosidad, respeto y buen gusto.  Aprovecho este mensaje para consultar por varias cuestiones por las que siento especial curiosidad. En primer lugar y dado que vine ayer de Burgos donde hay una impresionante representación pictórica de estas Santas, quisiera saber ¿Cual es la historia de Santa Centola y Santa Elena? 

Respuesta: Hola. Gracias por tus elogios a la página. Hago lo que puedo, la verdad. No tengo todo el tiempo ni el conocimiento o información para hacer lo que desearía, pero lo intento. Me haces varias preguntas, pero comienzo por lo primero: Elena y Centola, y te respondo, tomando de un antiguo santoral, entrecomillando trozos textuales:

Santas Elena y Centola, mártires. 2, 4 y 13 de agosto.

Según este santoral, Centola nació en Toledo, de padres nobles y paganos. Desde pequeña observó, por sus propios razonamientos y observación de la realidad, amén de la ayuda divina, la falsedad de la idolatría (aquí el autor se explaya en lo que él llama “ridiculeces del gentilismo”). Así, abrazó en secreto la fe cristiana con todo lo que significa: oración, caridad, sacrificios, anuncio de Jesucristo. Su padre intentó que abandonara la nueva fe y volviera a la fe de sus padres. Promesas, regalos, amenazas, nada pudo “separarla de Jesucristo, cuyo amor se había apoderado de su corazón enteramente” (sigue el autor). Así fue que, sintiéndolo mucho, huyó de su casa llegando a Soris o Siaria (actualmente Sierro), tierra que pertenecía al antiguo obispado de Burgos, aunque no a la ciudad. Allí se hospedó en la casa de una señora cristiana llamada Elena. No nos dicen las crónicas o tradiciones ni como se conocieron, ni por qué allí, pero es probable que siendo la hospitalidad entre los de la misma fe, una virtud amada por los cristianos, Elena la acogiese al saber que huía por motivos religiosos. Así es que Centola y Elena, ya juntas se dedicaron a obras de caridad y piedad.

La cosa podría haberse calmado si no hubiese sido porque el emperador Maximino “persuadido a que la subsistencia de su imperio dependía en destruir la religión del Crucificado” (según este Año Cristiano), envió a su ministro Eglisio a las tierras cántabras, para obligar a los cristianos a cumplir la ley de sacrificar a los dioses, renegando de su fe. Enterado que Centola, además de no ocultar su fe, la predicaba y convertía a la Iglesia a muchos habitantes de la zona, la mandó a llamar al tribunal. Otra vez las promesas, halagos, amenazas (pero esta vez por parte de quien sí las ejecutaría) no pudieron doblegarla, por lo que Eglisio mandó fuera estirada en el potro y, aunque oyó claramente como se descoyuntaban los huesos, mandó le desgarraran el cuerpo con garfios de hierro. Pero Centola, ni renegó de la fe, ni suplicó, antes bien se burló de los verdugos y les retó a probar nuevos tormentos. Y eso hizo el ministro: mandó le cortaran los pechos, la llevaran a su prisión y la dejaran morir sin curación alguna y desangrada.

Enteradas de esto, se llegaron a la cárcel algunas nobles del pueblo, espantadas de la crueldad del gobernador y compadecidas de Centola (por tanto, se afirma el hecho de que sería muy conocida entre todas). Algunas intentaron persuadirla de su empeño de fidelidad, y que cediese a los requerimientos de la ley. Centola, por su parte, les contestó con una apología de la fe cristiana (tal vez añadido posteriormente) y les dio a entender el premio que a ella misma le aguardaban por permanecer fiel a Cristo, los cuales si ellas los hubiesen apenas intuido, le tendrían envidia y no compasión. Supo Eglisio de esta prédica en la cárcel y mandó cortarle la lengua, pero “aquel Señor por quien padecía hizo que hablase sin tan preciso instrumento, por una de aquellas portentosas maravillas de su infinito poder”.

O sea, que aún sin lengua habló, y más que hablar, profetizó a Elena, que vino a visitarla también, que ella también sería mártir, y le deseó “valor para que no desmayes en la prueba”. Y dicho y hecho, enterado Eglisio que estaba allí Elena, y que era cristiana, la apresó, de lo que se alegró Elena, “deseosa de acompañar á su amiga en la muerte, como lo había hecho en vida”. Finalmente, ambas fueron degolladas el 13 de agosto de 304, posiblemente a las afueras de la ciudad. En el año 782 los esposos Fredenandus y Gutina, señores de Castro-Sierro, construyen una pequeña iglesia sobre el río Butrón, en Valdelateja, sobre el tradicional lugar del martirio, y donde aún se venera la memoria de las santas. Según el obispo de Burgos, Gonzalo de Hinojosa, los obispos de Astorga y León llevaron los cuerpos a dicha iglesia (dice que los compraron por 300 libras de oro).

Los calendarios mozárabes ponen a Centola el día 2 de agosto, pero no le dan título de mártir y su culto no se asoció a Elena hasta el siglo XIV, luego del traslado de los cuerpos, realizado por el mismo Gonzalo de Hinojosa, que puso su martirio a 4 de agosto del 304. Se realizó esta traslación en 1317, reinando Alfonso XI, para que recibieran culto más apropiado en la catedral de Burgos (aunque se dejaron las cabezas en Sierro). Don Gonzalo los colocó en el altar mayor, y les concedió misa y oficio propio, con Rito Doble de primera clase. Hoy es una memoria obligatoria. Decretó se hiciese procesión y que el 4 de agosto fuera de precepto para la ciudad y diócesis de Burgos. Baronio las inscribió en su martirologio el 13 de agosto “Burgis in Hispania Santarum Centollæ & Elena Martirum”. Actualmente el arzobispado de Burgos celebra a Santa Centola el 13 de agosto, pero sólo a esta, porque aunque las actas son legendarias y sin crédito el culto a Centola está arraigado en Sierro. No así el de Elena, cuya persona y culto se añadió en el siglo XIV y de la que no se sabe nada, tal vez sea otra mártir desconocida, tal vez ni siquiera eso.


Fuente:
-"Año Cristiano de España, Volumen 8. Madrid, 1853.


A 13 de agosto además se celebra a la  
Beata Gertrudis de Altemberg, virgen.
Santa Radegundis de Poitiers, reina y abadesa

sábado, 6 de diciembre de 2014

Santa Marciana, de aquí, de allá, y de acullá

Pregunta: Me gustaría saber algo más del nombre de Marciana, sus orígenes. Sé que viene del nombre de ENMARZIANNA de Mesopotamia, encontrado en una estela funeraria y correspondía a una mujer que fue juez en Mesopotamia. Es el femenino de ENMANUEL solo que al castellanizarlo pasa a ser Enmanuela. Por tanto su significado es: \"la diosa está con nosotros\". Lo celebro el 12 de Julio, santa Marciana, de Mauritania. En otros lados veo que aparece como una de las ninfas de los ríos que con la cristianización pasaron a ser santas: Librada, Ginebra, Basilisa... hasta nueve hermanas. Se dice que se guardan sus reliquias en Toledo. Creo que en la Iglesia de San Francisco el Grande de Madrid, en la entrada, hay un cuadro de Santa Marciana. Me gustaría poder tener alguna estampa de ella. En estados Unidos se ha simplificado el nombre y queda como Marcia, así me llaman en casa y mis amigas más cercanas. Muchas gracias por su amabilidad. 

Respuesta: Gracias por la pregunta en la que ya das parte de la respuesta. También apuntas a algunas soluciones, leyendas, santas reales... en fin, que casi te respondes a ti misma. Y sí, pero no. Vamos por partes:

1. El origen del nombre: La verdad es que sobre este tema desconozco más de lo que conozco. El origen etimológico de los nombres es algo que suelo pasar por alto, salvo algunos casos en que es imprescincible tocar el asunto, en aras de alguna simbología del santo en cuestión. Das un origen, "Enmarziana", y te lo doy por bueno porque, repito, no es un tema que domine ni me interese mucho. Dices es el femenino de Emanuel, y tampoco lo sé. Pero lo que sí sé es que aunque fuera el femenino de este nombre, el significado seguiría siendo el mismo: "Dios con nosotros" y no "la Diosa con nosotros". Ni forzándolo podría ser "Dios con nosotras", pues el "nosotros" aquí no se refiere al sexo masculino, sino al humano en general, y un "nosotras" desvirtuaría totalmente el sentido y el significado del término. Así como Filomena significa "que canta", Filomeno significa igualmente "que canta", y no "que canto", que no tiene nada que ver. Es un ejemplo extrapolado, pero ejemplo al fin. Tal vez el artículo y el pronombre personal pudieran cambiarse en un significado, pero no así el mismo significado. Finalmente, a mi me parece que el origen es más simple, y está en el masculino "Marciano", que viene de Martius, o Marte, dios de la guerra, ampliamente conocido y adorado en la antigüedad.

2. Santa Marciana de Mauritania: Dices lo celebras por esta virgen mártir, que de todas las que llevan este nombre es la más conocida:

Santa Marciana de Cesarea, virgen y mártir. 11 y 12 de julio, 9 de enero.
Fue una joven de Cesarea de Mauritania que alcanzó el martirio en 303. Una vez convertida al cristianismo se dedicó a la vida de oración y caridad con los pobres. En una ocasión en que una estatua de la diosa Diana fue colocada en un sitio público para que fuese adorada, comenzó a predicar a Cristo, exponiendo la falsedad de los dioses paganos. Y para demostrarlo, se fue contra la estatua y la mutiló. Fue apresada, sometida a diversos tormentos, entre ellos el de soltarle a un león que no le dañó, sino que le lamió los pies. Luego le soltaron un toro salvaje que la lanzó por los aires, clavándole los cuernos en el torso y dejándola casi desmayada para finalmente ser devorada por las fieras. 

Aunque lo que de ella se sabe es poco, su culto es lo suficientemente antiguo como para no dudar de él. El martirologio pseudojeronimiano la recoge a 11 de julio, aunque Floro y Adón de Vienne (16 de diciembre) la ponen a 9 de enero, donde la pusieron Butler, los Bolandistas, y el Martirologio Romano hasta hace poco, pues ahora la trae a 12 de julio. La iglesia de Toledo, que dice tener sus reliquias, la celebra a 12 de julio. Baronio, que la hace natural de Toledo, no haciendo caso a martirologios antiguos, dice que es la traslación de las reliquias, pero a saber de donde se lo sacó, pues dicha traslación no consta en ningún sitio, sino que se suponen. La iglesia toledana la tuvo como santa propia y diferente a la mártir africana mientras pudo y, para ello, no faltó quien dijera que Cesarea no es otra que la ciudad de Zaragoza, desde donde los reyes godos habrían trasladado dichas reliquias. Otros la hicieron, como apuntas, una de las hermanas de Santa Librada (20 de julio) para indicar su origen ibérico. 

Santa Marciana de Albi, virgen
La catedral de Albi, Francia, conserva un relicario en el que se hallan supuestas reliquias suyas, pero esto es una complicación que no aclara nada, pues Albi venera el 5 de noviembre como santa propia a una Santa Marciana, virgen profetisa del siglo VIII. 

3. Otros puntos: Lo que dices de "una de las ninfas de los ríos" es solo una teoría de quienes pretenden que cada leyenda cristiana tiene un origen pagano, sin más criterio que la coincidencia del número 9. Sobre la pintura a la que haces referencia hay en San Francisco el Grande de Madrid, no consta en una guía artística de dicha iglesia que poseo y que enumera las obras que posee, me imagino sea la iglesia de San Antonio de los alemanes, donde sí se halla representada la santa.

Para finalizar, y ya de mi cosecha, te pongo algunas santas (que habrá más) del mismo nombre que se conocen:

Santa Marciana de Albi , virgen profetisa. 5 de noviembre.
Santa Marciana de Constantinopla, reina. 27 de noviembre.
Santa Marciana de Galacia, mártir. 24 de mayo.
Santa Marciana de Roma, mártir. 2 de junio.
Santa Marciana de Roma, mártir. 28 de mayo.
Santa Marciana de Roma, niña mártir venerada en Bononia. 28 de mayo (esta es un corposanto que pretende ser la misma que la anterior)
Santa Marciana de Egipto, mártir. 5 de junio.
Santa Marciana de África, mártir. 26 de abril.
Santa Marciana, mártir. 3 de marzo.
Santa Marciana, matrona. 27 de enero.
Santa Marciana, virgen y mártir, venerada en Colonia. 18 de enero. (es un corposanto tenido como la hermana de Santa Librada).

jueves, 24 de enero de 2013

María de la Paz: 24 de enero y más

La imposición de la casulla
a San Ildefonso. Zurbarán.
Pregunta: quisiera saber por que motivo la Virgen de la Paz se celebra el 24 de enero. Gracias.

Respuesta: Hola. El origen de esta devoción es en el siglo XI, y el lugar en que fue proclamada, fue Toledo, España, y te lo narro brevemente.

Aunque habían perdido la ciudad, los mahometanos querían conservar la otrora basílica cristiana como mezquita y lo lograron del rey Alfonso VI, que firmó un tratado mediante el cual se las concedía para este uso. Pero los cristianos vieron esto como una barbaridad y se propusieron recuperarla para el culto cristiano, como había sido anteriormente. Y así fue: se lanzaron a conquistar la catedral. Los moros defendieron su plaza, pensando que el rey los había traicionado. En medio de la batalla, la reina y el arzobispo aclararon que había sido un ataque contrario a los deseos del rey, ante el cual, establecida una tregua, denunciaron el hecho. Este decidió castigar a los cristianos, empezando por la reina Constanza y el arzobispo Don Rodrigo (al parecer alentaron la sublevación). Una comitiva salió a su encuentro pidiendo su perdón, al que accedió el rey, aunque confirmó su anterior entrega de la basílica a los infieles. Pero entonces, el 23 de enero de 1085, los moros, inesperadamente, en un acto inteligente, decidieron entregarla pacíficamente. Este hecho fue celebrado con gran regocijo y funciones religiosas solemnes, dentro de las cuales estuvo la proclamación de María, la Madre de Dios, como Nuestra Señora de la Paz.


N. S de la Paz. El Salvador.
Este título se hizo más conocido y celebrado (pasó incluso a América) por el hecho de la Descensión de María e imposición de la casulla a San Ildefonso (23 de enero). Aunque el hecho fue el 18 de diciembre del año 645, la celebración es el 24 de enero, día posterior del santo y memoria de la “reconquista” de la catedral. Dice la leyenda que, yendo San Ildefonso a celebrar los maitines, la Virgen María apareció, sentada en la cátedra del obispo, con una casulla en las manos, la cual impuso al santo como recompensa de todos sus esfuerzos en predicar las excelencias y privilegios de la misma Virgen María, en especial el hecho de la Virginidad Perpetua, dogma de fe. Hay que decir que el hecho era tan conocido de todos que durante el período que los moros se apoderaron de la basílica, este sitio fue perfectamente conservado y respetado por ellos, por ser un lugar sagrado, ya que María había estado allí.


Recuerdo que no es solo esta la advocación “de la Paz”, sino que hay otras, como la patrona de El Salvador, bella talla hallada en 1682, el 21 de noviembre, día de su festividad allí. Y hay muchas otras, como Cuba, Italia o España, que no tienen que ver (salvo en que es la única María, evidentemente) con la mencionada advocación toledana. Tampoco siguen un patrón iconográfico, algunas visten de blanco, azul o rojo; unas llevan niño Jesús y otras no. Un elemento bastante común suelen ser las palomas y las ramas de olivo, ambos símbolos de la paz.


A 24 de enero además se celebra San Babilás, obispo y mártir.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Santa Leocadia de Toledo

Pregunta: Hola, me gustaría saber algo más de Santa Leocadia, si hay milagros atribuidos a ella y cuáles son, y sobretodo, si podría conseguirse alguna reliquia de ella. Filipinas. (Pregunta vieja, reciclada, corregida y aumentada).

Respuesta: Hola. Hombre, lo de la reliquia lo veo complicado. Hoy en día dudo que, salvo una petición muy formal de parte de algún obispo, y por alguna razón extraigan alguna reliquia del cuerpo de Leocadia o algún santo conocido. Y si se aparece algún vendedor de reliquias con una, de seguro que es falsa. En cuanto a milagros, pues claro que habrá, siendo una mártir tan venerada desde antiguo. Y no solo eso, sino una leyenda de aparición con evidencia física, que relataré en su vida, que extraigo aquí:

Santa Leocadia de Toledo, virgen y mártir. 9 de diciembre y 21 de julio (traslación de las reliquias).
Según la passio del siglo VII, era Leocadia natural de Toledo, de padres griego e hispana. Vivía dedicada a la caridad y, algo que no leemos de otras vírgenes de la época: vestía siempre de negro y velada [1], por austeridad y pobreza; no consta si sus padres fueran cristianos, pero suponemos que lo serían si no se narra oposición alguna. Normal entonces que en el año 303, habiendo sido enviado Daciano a España, Leocadia fuera una de las primeras en ser apresadas, en virtud de su negación cristiana a adorar a los dioses, siguiendo la ley romana.

Y se siguió lo que ya hemos leído de otros mártires: juicio, castigo (en este caso con látigos de plomo, como veíamos hace unos días con Santa Bibiana de Roma) y arrojada al calabozo. Según la passio, dudosa, Leocadia trazó una cruz en la pared, para animarse a continuar firme en la fe, para adorarla recordando el sacrificio del Redentor. Cruces de este tipo se conservan en Córdoba, en lugares que fueron sitio de prisioneros cristianos. En los días siguientes al 10 de diciembre, Leocadia falleció a causa de las heridas y el sufrimiento, siendo confortada con la noticia de un maravilloso martirio de la niña Eulalia, que había ocurrido en Mérida, dicho día 10 de diciembre. El cuerpo fue rescatado por los cristianos, que lo enterraron en secreto, luego de liberarlo del sitio donde lo habían tirado a los perros.

Santa Leocadia.
Catedral de Toledo.
Aunque es muy extraño que nuestra Santa no sea mencionada por Prudencio en el siglo IV, su culto ya estaba establecido en el siglo VI, y bastante sólido como para tener iglesia propia, construida sobre su tumba por el rey Sisebuto a finales del siglo V. En esta iglesia se celebró el  IV Concilio de Toledo en 633, presidido por San Isidoro de Sevilla (4; 10, en Inglaterra; y 26 de abril). Otras dos iglesias se le dedicaron. Una sobre la cárcel y otra en el sitio de la supuesta casa familiar, levantada por Juan III, arzobispo de Toledo, luego de la reconquista de la ciudad de manos de los moros.

En cuanto a los milagros.
Es Leocadia abogada contra la peste, lo cual supone intervenciones milagrosas de la santa. El más famoso es aquel que narra que San Ildefonso (23 de enero), en una celebración del día de Santa Leocadia, de pronto se abrió sola la tapa del sepulcro, se levantó la santa y tomando a Ildefonso de la mano le dijo: "¡Oh Ildefonso, por ti permanece la honra de mi Señora!", haciendo alusión a la acendrada defensa que hizo San Ildefonso de la Virginidad Perpetua de María contra los herejes. Dicho esto, antes de volver a callar la mártir, Ildefonso tomó la el puñal del rey Recesvinto, que se hallaba presente y le cortó un trozo del velo, que aún se conserva junto al puñal, en un relicario en la Catedral. Otra versión dice que quiso el rey Recesvinto una reliquia del velo de la santa. Mandó Ildefonso abrir la tumba y cuando fue a tocar el cuerpo, la santa misma se arrancó el trozo de velo para el rey. 

Relicario de Santa Leocadia
en la Catedral de Toledo
.
El asunto de las reliquias de Leocadia.
Parte del cuerpo de Leocadia está en la catedral de Toledo, pero después de haber recorrido varios sitios. Según "Vida, martyrio y translacion de la gloriosa virgen y martyr santa Leocadia" [2], del jesuita Miguel Hernández, justo antes de la ocupación mora de Toledo, el cuerpo de Santa Leocadia fue sacado por dos cristianos llamados Urbano y Evencio, por orden del arzobispo, para que fuera custodiado en Oviedo. Alí estuvo tiempo incierto, hasta que un rey leonés lo dio a un noble (así mismo de incierto) galo que había destacado en la lucha contra los musulmanes. Este noble lo llevó al monasterio de Saint Ghislain en Flandes, donde guardaron como fiesta propia dicha traslación a 21 de julio. 

¿Y por que lo llevó allí? 
Pues nada menos que se inventó la leyenda, que habiendo venido San Ghislain (1 de junio y 10 de octubre) a Santiago, murió en Oviedo [3]. Entonces fue metido el cuerpo en la misma arca que Santa Leocadia, donde ya estaba también un mártir desconocido llamado Sulpicio. Así que, pedido el cuerpo del santo por parte del noble, se fueron los tres cuerpos a Flandes. Antes de llegar a su destino, reposó Leocadia en Mons, en el famoso monasterio de Santa Waldetrudis (9 de abril; 12 de agosto, traslación de la cabeza;  3 de febrero, invención de las reliquias; y  2 de noviembre, canonización), donde demostró su poder sanando de la peste a los habitantes de la comarca. 

Y como volvió de allí? 
Fue Gaspar de Quiroga, arzobispo de Toledo en el siglo XVI, quien mandó se investigara todo exhaustivamente (tanto como se podía hacer en esa época) y, habiendo determinado que realmente era el mismo cuerpo que había salido de Toledo a Oviedo y de allí a Flandes, pidió a Felipe II lo reclamase a los monjes, para devolverlo a su iglesia toledana. Estos, “por haber herejes en la comarca podía temerse que se desacatarían con él, como se habían desacatado con otros cuerpos de santos”, accedieron a devolverlo a Toledo. Ah, y también, con el razonamiento de 3000 ducados de oro mediantes. Fue así que regresó a la Catedral de Toledo, en 1587, donde están actualmente, aunque mutilado, pues fue dejando trocitos por donde pasó. Es así que hay algunas reliquias en Oviedo, Flandes y Soissons. 


A 9 de diciembre además se celebra a
Santos Nectario y Auditor de Auvernia, presbíteros.




(1) Rasgo este que jamás aparece en la iconografía, sino que aparece siempre como una más, con túnica y manto de colores, y la cabeza descubierta.
(2) Obra que recoge la passio, la devoción, el Oficio Propio de la santa, así como los acontecimiento de la Traslación y rececpción del cuerpo en Toledo.
(3) Aunque la vida de San Ghislain es muy legendaria, consta que sus reliquias no se han movido del monasterio fundado por él, salvo cuando unas monjas las robaron y el obispo las obligó a devolverlas.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Y el nombre de la Virgen era María... Parte I

Anagrama del Nombre de María.

Introducción.
Cuando Ramón me propuso redactar algo sobre la celebración de la fiesta del Santo Nombre de María (12 de septiembre), recordé haber leído hace tiempo en internet un interesante artículo sobre el tema, que tras azarosa búsqueda he logrado recuperar [1]. Reconozco que son pequeñas mis aportaciones, pues buena parte de las presentes líneas no son sino síntesis de dicho artículo, publicado por Pedro Aliaga Asensio, OSST, con el título de: “La Fiesta del Santo Nombre de María: Itinerario histórico-litúrgico”.[2]


Y el nombre de la Virgen era María” (Lc 1, 27). Con estas palabras nos presenta el autor del tercer Evangelio a la excelsa destinataria del anuncio celestial, y la Iglesia, en unos de sus textos eucológicos, se dirige a Dios en estos términos: “En el nombre de Jesús se nos da la salvación, y ante él se dobla toda rodilla en el cielo, en la tierra, en el abismo. Pero has querido, con amorosa providencia, que también el nombre de la Virgen María estuviera con frecuencia en los labios de los fieles; éstos la contemplan confiados, como estrella luminosa, la invocan como madre en los peligros y en las necesidades acuden seguros a ella
[3]. Por ello, señalemos que es común anteponer piadosamente al mismo nombre de María el calificativo de Dulcísimo.

Pinceladas bíblicas
.
Puesto que el “Itinerario” que nos presenta el P. Aliaga, él mismo lo califica de “histórico-litúrgico”, no podemos esperar un análisis bíblico que tampoco nosotros vamos a realizar; únicamente, en unas breves pinceladas, vamos a recordar que el nombre, que para nosotros es algo de una importancia relativa, en el mundo bíblico es esencial pues expresa a toda la persona:


-En el Génesis se nos relata que cuando Dios crea los animales se los presenta a Adán para que él los ponga nombre
[4]; es la manera de decirnos que Dios los pone bajo el dominio del hombre.
-Cuando Dios elige a alguien para una misión especial, con frecuencia le cambia el nombre, así, con Abrán-Abraham
[5], Saray-Sara [6], Jacob-Israel [7], etc.…
-También, ya en el Nuevo Testamento, vemos que es San José quien, por mandato divino, impone el nombre a Jesús [8], con lo que se muestra que aunque biológicamente no lo engendrara, sí se le encomendó una verdadera tarea paterna en el hogar de Nazaret.
-Jesús, al constituir a Simón como fundamento de su comunidad (la Iglesia) le cambia el nombre por el de Pedro
[9].
-Cuando el Señor resucitado se aparece a María Magdalena, ésta no lo reconoce hasta que Jesús la llama por su nombre
[10].

Por ello no podemos creer algo intrascendente cual sea el nombre de la Virgen, si bien no sabemos con seguridad cual es el significado del nombre de María; lo más probable es que signifique Señora (con lo que resulta muy apropiado que nos dirijamos frecuentemente a Ella como Nuestra Señora), pero hay otras numerosas etimologías que defienden los numerosos autores: Amada de Dios, Excelsa, Iluminadora, Bellísima, Mar Amargo, Deseada…
[11] Parece casi preferible no saber con seguridad el significado de María, pues así para nosotros es sencillamente en Nombre de la Madre de Jesús y Madre Nuestra. Dicho esto, sigamos al eruditotrinitario en su exposición.

LA FIESTA DEL NOMBRE DE MARIA EN LA HISTORIA

Antecedentes

La celebración del Nombre de María hunde sus raíces en la piedad mariana medieval, si bien su reflexión teológica comienza ya en la patrística. No podemos olvidar, entre los Padres Griegos a San Epifanio (12 de mayo) o San Juan Damasceno (4 de siciembre) y entre los latinos a San Jerónimo (8 de mayo y 30 de septiembre), que dejaría gran huella en autores posteriores como San Bernardo (20 de agosto) [12], Santo Tomás de Aquino (28 de enero, traslación de las reliquias, y 7 de marzo), San Alberto Magno (15 de noviembre) o San Buenaventura (15 de julio). También señalemos la influencia de Santa Brígida de Suecia (23 de julio y 7 de octubre), Dionisio el Cartujano y San Lorenzo de Brindis (21 de julio). Este último afirma: “Sería equivocado pensar que este nombre glorioso de María no está lleno de misterios o que no está divinamente inspirado, como lo estuvieron los de Jesús y Juan Bautista[13].

La devoción al nombre de María corre pareja a la del nombre de Jesús. Ésta comienza a desarrollarse en el siglo XIV, en el que ya encontramos recogida una misa en su honor en un Misal de Essen; San Bernardino de Siena (20 de mayo) será su gran difusor, extendiéndose después universalmente. Por otra parte, como veremos a continuación, no podemos ignorar la dependencia de la fiesta del Nombre de María de la de su Natividad (8 de septiembre).


El nacimiento de la fiesta: Cuenca, España ¿1513-1588?
La fiesta del Nombre de María nace indudablemente en Cuenca; en concreto, podemos ubicar su origen en una capilla de la Catedral conquense. Tradicionalmente, se ha considerado que fue concedida su celebración por bula de León X en el año 1513; sin embargo, el que no se conserve dicha Bula ni Sixto V la cite en la suya de 1587 hace que algunos autores pongan en duda su existencia, tanto más cuanto que no parece necesario el recurso a Roma para celebrar una fiesta tan localizada, reducida a una única capilla. Recordemos que esto tenía lugar antes de la promulgación del Missale Romanum de 1570, vinculante para toda la Iglesia latina; para que pudiera seguir celebrándose esta fiesta después de esa fecha era necesario pedir indulto a la Sede Apostólica.


San Simón de Rojas
recibe el cíngulo de pureza de
manos de la Virgen de Tejeda
.
En 1587, un canónigo de Cuenca, Juan del Pozo Palomino, pidió y obtuvo de Sixto V la concesión de dicha fiesta, mediante letras apostólicas emanadas por el cardenal Pedro Deza, del título de Santa Prisca, fechadas en 17 de enero de 1587, previa autorización del papa “vive vocis oráculo[14]. La fiesta del Nombre de María se celebraba pues en la capilla de la Catedral de Cuenca de la que dicho canónigo era patrono, dedicada a la Virgen María y dotada de un censo anual, con lo que se hacía con gran devoción y solemnidad. Esta fiesta tenía lugar en la Octava de la Natividad de María (o sea, el 15 de septiembre), pero tras el decreto del Concilio de Trento y del papa San Pio V (30 de abril), tuvo que ser reducida a mera conmemoración por coincidir con la celebración de la Octava [15].

La petición es la de poder volver a celebrar la fiesta con oficio propio: Sixto V accedió, con tal de que se celebrara el 17 de septiembre, sin coincidir con la Octava, concediendo además la categoría litúrgica de rito doble. Un año más tarde se pidió una segunda gracia al Papa: la extensión de la fiesta a toda la diócesis de Cuenca, que Sixto V acogió favorablemente, aprobando dicha concesión en fecha 10 de julio de 1588
[16]. Nace pues como fiesta ligada a la Natividad de la Virgen, de gran tradición en la diócesis conquense.

San Simón de Rojas, Apóstol del Nombre de María,
Señalábamos anteriormente que la fiesta del Nombre de María era en su origen una celebración propia únicamente de la diócesis de Cuenca; su gran difusor será el trinitario San Simón de Rojas (1552-1624. 28 de septiembre), principal propagador de la devoción al Nombre de María. Sus contemporáneos llamaban “El Padre Ave María”, porque estas palabras eran su saludo habitual. Recordemos que Simón fue superior del convento de trinitarios de Cuenca desde finales de 1591 hasta 1594 (en que pasó a ser superior de Ciudad Rodrigo). Es decir, durante su estancia en Cuenca conoció y celebró la fiesta del Nombre de María, que fue su principal devoción mariana. Aunque no haga referencia directa a la fiesta a la que nos referimos queremos añadir que tanto siendo prior del convento de Cuenca como en otras ocasiones acudió varias veces al convento de Nuestra Señora de Tejeda (8 de septiembre) en Garaballa, Cuenca, a hacer unos días de retiro, hospedándose en la celda que hoy es Capilla del Santísimo Sacramento. Allí recibió de la Reina del Cielo
[17] el don de la perpetua castidad, como premio a haber vencido todas las tentaciones que hasta entonces había padecido.

Cuentan todos los biógrafos del Padre Rojas que siendo confesor de la Reina Margarita de Austria, esposa de Felipe III, fue urgentemente llamado a su lado en El Escorial porque se hallaba gravemente enferma de sobreparto y se encontraba sin conocimiento y no había recibido los auxilios espirituales; al llegar el santo a su lado la saludó: “Ave María, Señora”, a lo que ante el estupor de los presentes la reina abrió los ojos exclamando: “Gratia Plena, Padre Rojas”. Recibió con gran fervor los últimos sacramentos y falleció en paz a los pocos días; era el año 1611.

N. S del Dulce Nombre de María.
Madrid.
Cuando el rey le ofreció algún don como agradecimiento por el consuelo proporcionado a la fallecida, el santo le pidió que se inscribiera, junto con sus hijos, en la Congregación de Esclavos del Dulcísimo nombre de María que se disponía fundar para difundir esta devoción a la vez que para asistir a los necesitados fundando un comedor de caridad que todavía subsiste en Madrid, en la Capilla del Ave María, único resto del antiguo convento trinitario, Junto a la Plaza de Jacinto Benavente. Junto con ello también pidió a Felipe III que se tramitara en Roma la extensión de la fiesta del Dulce Nombre de María, lo que no se materializó hasta 1622, ya bajo el reinado de Felipe IV. En efecto, como consejero del nuevo Rey y confesor de la reina Isabel de Borbón desde 1621, el Santo aprovechó su posición en la Corte para conseguir de Roma la consecución de su proyecto; así, va a lograr, como decimos, la extensión de la fiesta del Nombre de María para la diócesis de Toledo y para la Provincia de Castilla de los trinitarios.

Insistamos en la obra más perdurable de San Simón de Rojas, la Congregación a la que ya nos hemos referido, cofradía mariana de tipo esclavista (una de las primeras en su género) que se extendió dentro y fuera de los conventos de la Orden Trinitaria, en España y Portugal, y aún en la América española, cuyo principal objeto fue el culto al Nombre de María, al que se añadió en 1618 (a instancias del mismo Fundador) una finalidad caritativo social. Esta Congregación se difundió después por Flandes, Países Bajos, Francia y el Imperio, merced a la obra del agustino Bartolomé de los Ríos, discípulo del Santo Rojas, autor de la monumental “Hierarchia Mariana”
[18]. La devoción al Nombre de María pasó también a la Congregación de la Virgen del Carmen, fundada por el carmelita Miguel de la Fuente (1573-1625), amigo íntimo de San Simón. Omitimos en razón de brevedad la cita de algún otro autor que también nos señala el P. Aliaga.

Siguiendo con el tema de la fiesta del Nombre de María, fue el Conde de Monterrey y de Fuentes, don Manuel de Fonseca y Zúñiga, embajador extraordinario de Felipe IV ante Gregorio XV, el que en 1621, con autorización real, realizo la gestión, pues tanto él como su esposa, dona Leonor María de Guzmán, eran amigos y confidentes de San Simón de Rojas. En efecto, pidió en la audiencia con el Papa la concesión de la fiesta del Nombre de María para los trinitarios de la Provincia de Castilla y para la diócesis de Toledo, a lo cual accedió el Papa “vivae vocis oraculum” en Frascati, a 31 de mayo de 1622. Cinco días más tarde (5 de junio de 1622) se emanaba el Decreto correspondiente, por el cardenal Gaspar Borgia, del título de Santa Cruz en Jerusalén, por el que se concedía dicha fiesta, con oficio doble, tal y como se usaba en Cuenca
[19].

Dulce Nombre de María.
Castelammare.
También el Conde de Monterrey, animado con el éxito, pidió al Papa concediera a los trinitarios de todas las provincias de España que todos los sábados pudiesen rezar el oficio del Nombre de María, con rito semidoble y nueve lecciones, exceptuando los tiempos de cuaresma y adviento. El Papa volvió a condescender de viva voz, a 5 de enero de 1623, y mandó emanar el consiguiente decreto, que firmó el cardenal Ludovico Ludovisi, del título de Santa María en Traspontina el día 7 de enero de 1624 [20]. La concesión de la fiesta del Nombre de María fue celebrada por todo lo alto en España. El Cardenal Arzobispo de Toledo, don Fernando de Austria (que había sido pupilo de San Simón de Rojas) mandó publicar la gracia en toda la Archidiócesis, y que se hiciesen demostraciones de alegría eclesiástica. En 1623, don Diego de Guzmán, Patriarca de las Indias, capellán y limosnero del Rey, dio licencia al Padre Rojas para que pudiera imprimir el oficio del Nombre de María, del que en breve tiempo se llegaron a hacer siete ediciones [21]. Siendo el Padre Rojas Provincial de Castilla, mandó que todos los terceros domingos de cada mes se predicaran sermones del Nombre de María en todos los conventos de la Provincia. 

Y, como ya nos estamos alargando demasiado, será en la segunda parte donde continuemos exponiendo la evolución de esta fiesta mariana.

Ángel Luis Estecha González, pbro. 




[1] Tras encontrar la ubicación del artículo, ésta nos da resultado de error: www.trinitarianhistory.org/studes/Maria.htm. Sin embargo, hemos encontrado una copia operativa del artículo en el siguiente enlace (algo más debajo de la mitad de la página):
http://www.conocereisdeverdad.org/website/index.php?id=1213
[2] En la prestigiosa publicación: Ephemerides Mariologicae, Vol. 51 (octubre-diciembre 2001), pp. 489-507.
[3] Misas de la Virgen María, misa 21. Prefacio. Posteriormente nos referiremos a este texto.
[4] Gn 2, 19-20.
[5] Gn 17, 5.
[6] Gn 17, 15.
[7] Gn 32, 28-29.
[8] Mt 1, 21.25.
[9] Mt 16, 18.
[10] Jn 20, 16.
[11] -Bou i Simo, Jordi M.: “María, Madre Virgen”. Promoción Popular Cristiana; Madrid, 1988, pp. 137 ss.
-Alastruey, Gregorio: “Tratado de la Santísima Virgen”. Biblioteca de Autores Cristianos (BAC normal, nº 8); Madrid, 1945. Pp. 7 ss.
-Carol, OFM, J.B.: “Mariología”. Biblioteca de Autores Cristianos (BAC normal, nº 242); Madrid, 1964. Pp. 386 ss. (El artículo “El santo nombre de María” es de Richard Kugelman, C.P.
[12] Insertaremos en el siguiente artículo un fragmento del significativo sermón 2º “sobre las excelencias de la Virgen Madre” o “sobre el missus est”.
[13] Cit. En Carol, o.c., p. 387. 
[14] El P. Aliaga nos facilita la ubicación de este dato: ARCHIVO SECRETO VATICANO, Segreteria di Stato, Spagna, vol. 64, ff. 688r.
[15] El primer testimonio de la práctica litúrgica de la celebración de la Octava de la Natividad se encuentra en la disposición de Inocencio IV (1243) en que se establece para la Iglesia romana con motivo de un voto hecho par el colegio cardenalicio en el conclave de 1241, cuando durante tres meses estuvieron prisioneros de Federico II.
[16] ARCHIVO SECRETO VATICANO, Segreteria di Stato, Spagna, vol. 64, ff. 688r-688v. El P. Aliaga incluye íntegro el texto latino de este documento en el Apéndice Documental de su artículo.
[17] “Antes de 1609 en que lo refirió a su Provincial”. Fuentes, Manuel: “Esclavo de María y hermano de los pobres, Simón de Rojas”. Secretariado Trinitario; Córdoba, 1988, p. 63.
[18] Sobre este autor, precedente directo de la espiritualidad de San Luis María Grignion de Montfort, es de destacar el libro: Gutierrez Alonso, OSA, Salvador: “La Esclavitud Mariana en sus fundamentos teológicos y forma ascético-mística e histórica, según el Beato Montfort y según el P. Ríos”. Tip. S. de Ocaña; Madrid, 1945.
[19] ARCHIVO SECRETO VATICANO, Segreteria di Stato, Spagna, vol. 64, f. 688v. Aliaga incluye el texto latino en su Apéndice Documental.
[20] ARCHIVO SECRETO VATICANO, Segreteria di Stato, Spagna, vol. 64, f. 689r. También Aliaga incluye el texto. 
[21] No hay localizado ningún ejemplar, aunque sí el texto de la licencia.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...