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sábado, 12 de junio de 2021

Beata Antonia Maria Verna

Beata Antonia Maria Verna, virgen fundadora. 12 de junio. 

Nació el 12 de junio de 1773, en Pasquaro, cerca de Turín. Su familia era campesina y sus padres, Guillermo y Domenica eran muy piadosos y a pesar de su propia pobreza, siempre socorrían a los necesitados todo lo que podían. Antonia tomó gran devoción a San José, como su misma madre lo era. A los 12 años aprendió a leer y al mismo tiempo, comenzó a impartir el catecismo a los niños.  

En 1798 su padre murió y tuvo que trabajar duramente para ayudar a la familia. Rechazó el matrimonio para dedicarse a la cumplir la voluntad de Cristo, fuera la que fuera. Incluso dejó su casa durante un tiempo para evitar el tema de los pretendientes. En 1806 funda un grupo de jóvenes para impartir el catecismo a los niños y visitar a los enfermos en sus casas. Este grupo sería el germen de las Hermanas de la Caridad de la Inmaculada Concepción. Su primera casa se abrió en 1819 en Rivarolo Canavese. En 1828 recibieron la aprobación diocesana por orden del rey Carlos Félix. 

Antonia María murió el 25 de diciembre de 1838, después de una corta enfermedad. Fue sepultada en la cripta de la iglesia parroquial de Rivarolo Canavese. El Cardenal Tarcisio Bertone la beatificó el 2 de octubre de 2011.

Fuente:
-heiligenlexikon.de

A 12 de junio además se recuerda a:

Nuestra Señora
Santa María de Jessé.
San Odulf,
presbítero.
San Onofre,
Penitente.
Santa Cunera,
virgen y mártir.







viernes, 8 de diciembre de 2017

La Inmaculada Concepción de Juquila.

Nuestra Señora, la Inmaculada Concepción de Juquila. 8 de diciembre.

La concepción sin mancha de pecado de la Madre de Dios fue el misterio mariano más discutido por los teólogos durante siglos y, a la par, el más defendido por los fieles. Por ello no es de extrañar que también sea de los más venerados y acogidos con júbilo por el pueblo tras su declaración dogmática en 1854. Y, como consecuencia de lo anterior, es probablemente, el misterio mariano más representado iconográficamente, y uno de los más ricos en simbología cristiana.

La devoción a la Purísima o Inmaculada Concepción está representada en numerosas imágenes devocionales repartidas sobre todo en Occidente. España, gran defensora de la Inmaculada Concepción extendió esta devoción expresada en cientos de imágenes veneradas con nombre propio, pero que, en última instancia, aluden a este sublime misterio de nuestra fe católica. Y sobre una de esas advocaciones "inmaculistas", leeremos hoy. El Licenciado en Historia André Efrén Ordóñez, colaborador antiguo de mi blog, nos regala este texto:

En la población de Santa Catarina Juquila, en el estado mexicano de Oaxaca, México existe una gran devoción a una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción la cual ha ido ganando fama en todo el país desde hace algunos años. El caso de la Inmaculada Concepción mejor conocida por sus devotos como Nuestra Señora de Juquila o "la Juquilita" es uno más que trata de pequeñas imágenes de no más de treinta centímetros que eran usadas por los religiosos para evangelizar, como sucedió en el caso de la imagen de la Virgen de Zapopan y otras celebres imágenes marianas. 

El nombre de Juquila, que significa "lugar de legumbre hermosa", se encuentra ubicado al sureste del estado de Oaxaca. Esta región fue evangelizada por los religiosos dominicos y fue fray Jordán de Santa Catarina quien se encargó especialmente de esta tarea, y quien traía consigo la imagen de la Inmaculada Concepción. Se dice que fray Jordán era acompañado en sus correrías por un indígena perteneciente al poblado de Amialtepec, y este indígena mostraba siempre una gran devoción por la pequeña imagen de María Santísima que llevaba consigo el religioso. Por ello, al ser enviado fray Jordán a evangelizar otra región y no poder seguir llevando consigo al indígena que de tanta ayuda le había servido, decidió obsequiarle la imagen de la Inmaculada a la que tanto fervor de dedicaba. 

El indígena, muy feliz por el obsequio del religioso, decidió regresar a su natal Amialtepec, donde aquí instaló la imagen en un pequeño altar en su casa, pero como la imagen comenzó a concederle diversos favores a su dueño y a sus vecinos, fue cobrando cierta fama entre los habitantes y los pueblos vecinos. Debido a esta fama de milagrosa, hacia 1633 el párroco de Juquila, Dn. Jacinto Escudero, decidió que sería mejor llevar la imagen a la parroquia para que estuviera en un lugar de más fácil acceso y con mejores condiciones, pero los pobladores de Amialtepec se negaron a entregar la preciada imagen y prometieron al religioso erigirle un mejor lugar para resguardarla. 

En aquella región los pobladores tenían la costumbre de quemar los campos para lograr mejores cosechas, pero en una ocasión el incendio se salió de las manos de los pobladores no logrando detenerlos e incendiando gran parte del pueblo y con ellos la pequeña ermita en honor a la Inmaculada Concepción, una vez apagado el fuego los pobladores se acercaron a las cenizas de la ermita para tratar de rescatar algo que hubiera quedado y su sorpresa fue grande al ver que la imagen de la Inmaculada Concepción permanecía incólume, y únicamente se veía algo ennegrecida por el humo.

Debido al portento la cantidad de fieles que llegaba a visitar a la imagen aumentó considerablemente, y esto hizo hicieron que el padre Escudero decidiera definitivamente trasladar la imagen a la parroquia del pueblo de Juquila. Al ser trasladada se le colocó en el altar de San Nicolás (6 de diciembre), pero a la mañana siguiente no encontraron la imagen en aquel sitio, sino que, dice la leyenda, la Inmaculada había regresado al pueblo de Amialtepec. Creyendo el sacerdote que habían sido los habitantes de Amialtepec quienes la habían robado decidió llevarse de nuevo la imagen y cerrar la iglesia con candados, pero a pesar de esto la situación se repitió. Luego, debido a que el padre Escudero fue cambiado de parroquia dejó que la imagen permaneciera en Amialtepec. 

El nuevo párroco designado para Juquila fue el padre Manuel Cayetano Casaus de Acuña, quien pedirá el apoyo al obispo para realizar el traslado de la imagen. Fray Ángel Maldonado quien en aquella época era el obispo, emitió un decreto el 30 de junio de 1719 con el cual se ordenaba que la imagen fuera trasladada. Pero a pesar de esto la imagen nuevamente volvió a repetir el prodigio de volver a Amialtepec. Ante el persistente portento, el sacerdote decidió intentar una vez más el traslado pero en esta ocasión se hizo en una solemne procesión a la que asistieron descalzos el mismo sacerdote y los gobernantes de ambos pueblos. Y ante estas penitencias la imagen ya no volvió más a Amialtepec y se quedó en Juquila donde se le venera hasta la actualidad. Hacia 1784 se decidió construir un Santuario más grande para albergar la imagen y que pudiera contener la gran cantidad de peregrinos que llegaban continuamente a visitar a la Virgen de Juquila. Fue conluido en 1791.

Entre los milagros que se cuentan de esta imagen hay uno bastante curioso, pues se dice que una peregrina al llegar al Santuario y ver el pequeño tamaño de la imagen, dijo con bastantes desdén que no había valido la pena recorrer tanto camino para venerar una imagen tan pequeña, a pesar de esto encendió una vela y depositó una moneda como limosna, pero su sorpresa fue grande cual al regresar a su casa encontró la misma vela y el mismo peso que había depositado en el Santuario sobre la mesa de su casa. Nuestra Señora de Juquila es considerada y venerada como patrona de los transportistas y viajeros al igual que el Beato Sebastián de Aparicio (25 de febrero). Gracias a los transportistas el culto a la Virgen de Juquila se ha dado a conocer y llegado a rincones de México donde nunca antes se había escuchado sobre esta imagen. 

La Coronación Canónica.
Desde hace algunos años su devoción ha ido aumentando y es común ver en las carreteras del centro del país pequeñas capillas dedicadas a la Virgen de Juquila, en las cuales viajeros y transportistas pueden encomendarse a la que consideran su patrona.

Personalmente he sabido de los milagros de esta Virgen a los transportistas: conocí a una persona dedicada a este oficio que viajaba por todo el país transportando diversas mercancías y que tuvo un terrible accidente en el que se incendió la unidad que conducía y él mismo resulto gravemente quemado en todo el cuerpo. Su ropa se hizo cenizas, pero él mismo decía haberse salvado por milagro de la Virgen de Juquila, ya que a pesar de que toda su ropa fue consumida por las llamas no ocurrió así con el escapulario con la imagen de la Virgen de Juquila que llevaba en el cuello.

El 8 de octubre de 2014 se llevó a cabo, por manos del Nuncio Apostólico en México, Mons. Christophe Pierre, la Coronación Pontificia de la imagen de Nuestra Señora de Juquila, además se decidió que su título sea "La Inmaculada Concepción de Juquila", para beneplácito de todo el pueblo católico mexicano. Para este acontecimiento también se decidió hacer un cambio estético a la imagen con una nueva peana y con ropajes similares a los de otras imágenes marianas del centro de la república. La fiesta principal el honor de Nuestra Señora de Juquila se celebra el día 8 de diciembre.


A 8 de diciembre además se celebra a
Las Santas Princesas Mártires de Caëstre.
Santos Cazarie y Valente de Villeneuve, esposos.

domingo, 26 de abril de 2015

San Paschasius, el abad eucarístico

San Paschasius Radbert, abad benedictino. 26 de abril.
  
Imagen que se venera en Corbie
No se conoce mucho de los primeros años de este santo, al que podemos llamar también Pascual o Pascal. Se supone que nació en la década de 790 y quedó huérfano de pequeño, pues a tierna edad se le halla en el monasterio de las benedictinas de Soissons, y según algunas “vitae” fue dejado en la puerta del monasterio siendo un bebé. Allí fue acogido y educado por las monjas, que le querían mucho, en especial la Beata Teodrada (7 de junio), abadesa y hermana de los santos abades de Corbie, San Adelhard (2 de enero) y San Wala (31 de agosto), y de Santa Ida de Herzfeld (4 de septiembre y 26 de noviembre, traslación de las reliquias). 

Cuando el niño creció y ya no era prudente estuviera entre las monjas, Adelhard lo llevó consigo a Corbie, donde le dio el hábito monástico. En 826 muere Adelhard, y Wala le sucede en la dignidad abacial, hasta 836, cuando fallece, para sucederle el abad Ratramn, quien no las tenía todas con nuestro Paschasius, como veremos más adelante. Al fallecer, en 844, nuestro santo sería elegido abad, para renunciar en 854 con la intención de dedicarse mejor a la oración y sus obras teológicas y espirituales. Por problemas entre bandos reformistas y conservadores del monasterio, se fue a la abadía de San Riquier, hasta 865, cuando regresó, muriendo ese mismo año. Fue sepultado en la misma iglesia, donde comenzó a extenderse su fama de santidad y ocurrieron varios milagros. El 12 de julio de 1058 las reliquias serían “elevadas”, o sea, lo que corresponde a una beatificación. Posteriormente serían trasladadas a la iglesia abacial, hoy parroquial, de San Pedro.


Escribió varias obras teológicas y doctrinales, comentarios a las Sagradas Escrituras, y las biografías de San Adelhard y San Wala. Se conserva una interesante También escribió un tratado titulado “De Nativitae Sanctae Mariae”, sobre la naturaleza de la Virgen María y el nacimiento de Jesucristo, en la que aparecen asentadas las bases de la doctrina de la Concepción Inmaculada de María. Pero su obra más importante es “De Corpore et Sanguine Domini”, escrita entre 831 y 833, a instancias de su amigo y abad San Warin (20 de septiembre). Esta obra, que fue escrita para los monjes, es el primer tratado eucarístico occidental que se conoce, pues toda la doctrina sobre el tema que creía y enseñaba la Iglesia hunde sus raíces en Oriente. En ella se defiende la doctrina católica y la unidad entre el Cristo humano y encarnado y el Cristo Eucarístico, como un solo Ser Divino con dos naturalezas inseparables desde la Encarnación del Verbo. Su principal argumento es que en la Última Cena Cristo enseña que el pan y el vino eran su real Cuerpo y Sangre y debía ser tomado literalmente. Solo si es el mismo Cristo, podría la Eucaristía ser algo salvífico para los cristianos, solo así se daría una unión real y efectiva con Jesucristo en la comunión. Una unión física y tangible, no solo espiritual, como sostenía su abad Ratramn, que se inclinaba por una relación basada en la fe en la presencia de Cristo en el Sacramento, por lo que no habría unión si el alma dudaba o no creía en dicha presencia. Su otro gran opositor fue el Beato Hrabanus Maurus (4 de febrero). Carlos el Calvo terció en el asunto, y declaró que en sus dominios se debía creer lo que nuestro Santo enseñaba, como enseñaba la Iglesia.


Esta obra aporta una visión de Dios muy “humana”, pues en ella se habla del cuerpo y figura humana como imagen de Dios, y no solo el alma. Así como Jesucristo es imagen del Padre, encarnación física de Dios en este mundo mediante su Encarnación, los hombres también somos imagen de Dios incluso en la carne. También, aunque cree en la dualidad alma-cuerpo, en su obra el cuerpo físico no es obstáculo para la santidad, sino que de hecho puede ayudar a esta. Aunque es en el alma donde se siembran y desarrollan las virtudes teologales y cardinales, estas se manifiestan por medio del cuerpo y las potencias de memoria, entendimiento y voluntad. El cuerpo no es, por tanto, la cárcel del alma, sino el medio por el que esta se santifica o se pierde, según el caso.



Fuentes:

-“The Catholic Encyclopedia Vol. 11”. New York, 1911.
-https://vatikos.wordpress.com/2013/10/22/first-eucharistic-controversy/
- http://www.documentacatholicaomnia.eu



A 26 de abril además se celebra a 
San Riquier, abad y eremita.
San Cleto, papa.
San Trudpert, peregrino y mártir.

viernes, 19 de abril de 2013

Nuestra Señora del Pueblito

Óleo novohispano.
Siglo XVIII
A ocho kilómetros de la capital del estado de Querétaro, México, se encuentra ubicado El Pueblito. Durante la colonia se le llamó a esta población San Francisco Galileo; en el siglo XIX, el Congreso del Estado lo elevó a la categoría de villa y le cambio el antiguo nombre por el de Villa de Santa María del Pueblito. Hoy lleva oficialmente el nombre de Villa de la Corregidora, pero comúnmente se le llama El Pueblito. Con ocasión de la coronación pontificia de la imagen de Ntra. Sra. Del Pueblito se solicitó se le restituyera en antiguo nombre logrando que la cabecera municipal se llamara Villa del Pueblito ya que el laicismo constitucional no permite el antiguo nombre.

La imagen de madera de no más de cincuenta centímetros de altura representa a la Virgen María en el misterio de su Inmaculada Concepción. Al lado derecho tiene al niño Jesús, que fue añadido posteriormente y a los pies de la Virgen una imagen de San Francisco de Asís (4 de octubre y 17 de septiembre), antiguo patrón de la Villa del Pueblito, hincado y sosteniendo sobre su cabeza y con las manos levantadas en alto, tres esferas que representan las tres órdenes fundadas por el Santo.

Fue el padre fray Sebastián Gallegos, de los franciscanos de Querétaro quien esculpiera la imagen de Nuestra Señora, hacia 1632 y la regaló al cura doctrinero de San Francisco Galileo, fray Nicolás de Zamora. Este se encontraba bastante preocupado debido a las prácticas idolátricas que muchos de sus feligreses continuaban realizando en la cima de una pirámide chichimeca en un cerrillo al norte de la población conocido como “Cerro pelón”. Un día, a escondidas, fray Nicolás colocó cerca del antiguo adoratorio indígena la imagen de la Santísima Virgen, y le rogó que convirtiese a Dios aquellos corazones obstinados. Aconteció que yendo los indios a sus cultos, se encontraron con la imagen y se pararon atónitos a contemplarla, y se obró en ellos un cambio radical: abandonaron sus antiguas prácticas y abrazaron la religión cristiana.

Hacia el siglo XVIII se llevó la imagen a una capilla de adobe y posteriormente gracias a uno de sus devotos, el capitán Pedro de Urtiaga, librado de la muerte en una grave enfermedad ordenó se le levantará un templo mejor. Fue el propio pueblo indígena que pidió que a la Virgen se le acompañara con la imagen de su hijo, así como también la de San Francisco de Asís. De esa forma se conformó lo que vemos actualmente. Aunque se desconoce la fecha exacta en que la imagen se modificó pero debe haber sido en los primeros siglos de su culto pues existen cuadros muy antiguos que ya la representan con el Niño Jesús a su lado y el padre San Francisco.

El 15 de enero de 1745, ante la imagen de Nuestra Señora del Pueblito, el Rev. Padre Provincial Fr. Antonio Villalba, hincado de rodillas la declaro patrona principal de la provincia franciscana de San Pedro y San Pablo de Michoacán (juramento que fue ratificado por la Sagrada Congregación de Ritos el 28 de septiembre de 1787 y concedió a la Fiesta de la Inmaculada todas las prerrogativas de los Santos Patronos principales). El 3 de junio de 1830 fue declarada, por el Congreso del Estado, patrona principal del Estado de Querétaro y en 1958 fue declarada patrona principal de la Diócesis.

Vista de la bellísima cauda que
estrenó en 1996 la imagen,
en el cincuentenario
de su Coronación.
Cortesía de Iván Raygoza.
Según cuenta el padre Francisco de Florencia en su Zodiaco Mariano, en los primeros años de culto a la imagen de Nuestra Señora del Pueblito se le vio muchas veces llorar, otras veces se le veían los ojos muy encendidos y en veintidós ocasiones se le vio sudar abundantemente, al grado de empapar los lienzos con que se le limpiaba. Durante el movimiento independentista de México la imagen de Nuestra Señora del Pueblito jugó un papel importante pero del lado de los realistas: el 29 de octubre de 1810 el ejército realista junto con el Ayuntamiento y la Autoridades eclesiásticas proclamaron Generala a la Virgen del Pueblito y le pusieron sobre el pecho una rica banda correspondiente a su rango militar y en sus manos el bastón de mando.

El brigadier Félix María Calleja, conocido como el azote de los insurgentes y que posteriormente sería Virrey de la Nueva España y fusilaría a los principales cabecillas del movimiento insurgente, mandó a pintar en sus banderas la imagen de Nuestra Señora del Pueblito y triunfó sobre el ejército insurgente en la batalla de Aculco. De la misma forma hacia finales del siglo XIX generales como Miramón y Mejía (conservadores que cooperarían en la invasión francesa a México) se declaraban abiertamente devotos de Nuestra Señora del Pueblito y liberales como el general Arteaga no dudaba en llevar en andas la santa imagen, del mismo modo se dice que el general Mejía al entrar a Querétaro su grito de guerra fue “Viva la Virgen del Pueblito”. 

En 1951 se llevó a cabo la coronación pontificia de la imagen por don Marciano Tinajero y Estrada, obispo de la misma diócesis de Querétaro. Actualmente a la imagen se le celebra tres veces, la más antigua se lleva a cabo el Domingo de Carnaval, la segunda es el sábado anterior al Cuarto Domingo de Pascua (que coincide con la memoria de la Divina Pastora) y la tercera recordando el aniversario de la coronación pontificia que suele efectuarse dos domingos después del 17 de octubre. 

Lic. André Efrén Ordóñez Capetillo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...