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martes, 12 de junio de 2018

Renuevo de Jessé y renovadora de la fe.

Nuestra Señora Santa María de Jessé. 12 de junio y Domingo posterior a este día.

El milagro.
El auge de esta devoción holandesa comenzó en 1327, luego de un estupendo milagro: vivía en La Haya, Holanda, una mujer llamada Machteld, quien había estado ciega durante tres años y medio. Había consultado a varios médicos y rezado muchísimo, pero su mal no remitía. Una noche tuvo un sueño en el cual se le animaba ir a la iglesia de San Bartolomé de Delft, donde la Virgen María la sanaría, para gloria suya.

Allá se fue la mujer, junto a su marido, un carnicero llamado Willem Jans. En esos días se había instalado en el trascoro de dicha iglesia un nuevo altar con una bella imagen de Nuestra Señora y al entrar Machteld había un sacerdote listo para decir misa en dicho altar. Humildemente Machteld se arrodilló y pidió a la Madre de Dios se cumpliera la voluntad divina. Comenzó la misa y llegada la Elevación, la buena mujer levantó la cabeza con gran fe ¡y se hizo el milagro!, pues en ese mismo instante recuperó la visión. Machteld clamó: "Señor Jesucristo, Hijo del Dios Vivo, bendito seas y bendita tu madre, María, porque yo estaba ciega y no podía ver, pero ahora puedo mirarte a ti y a ella con amor". El entusiasmo fue grande entre los presentes, se buscaron notarios y médicos que certificaran lo ocurrido. Por su parte, el pueblo fiel enseguida se hizo lenguas del caso y esa misma tarde, 12 de junio de 1327, se organizó una procesión con la imagen de Nuestra Señora. Y no solo eso, sino que la ciudad se comprometió con voto a realizar cada año la misma procesión solemne.

Y este no sería el último milagro realizado por Dios a los pies de la hermosa imagen de la Santísima Virgen, pues tenemos documentados al menos 8 más, sin contar las numerosas curaciones portentosas o no. Entre los milagros destacan los de tres niños ahogados y resucitados, una paralítica sanada ante el altar de la Virgen, un niño asfixiado por un alfiler y muerto, que revivió.

El culto. La Magna Procesión.
El culto a Nuestra Señora tomó un gran auge y durante siglos fue la imagen más honrada de la ciudad. Las beguinas se encargaban del ornato de su altar y ornamentos para sus misas. Consta que, aunque es una talla, le confeccionaron ropas para vestirla "a la española", como se suele decir en aquellos lugares a las imágenes vestidas. En 1347 se funda una Cofradía encargada de sostener con oraciones y limosnas el culto a María. Todos los viernes había Vísperas de Nuestra Señora y los sábados una misa en honor de la Santísima Virgen. En 1348, Guillermo de Baviera, Conde de Holanda, tomó la Cofradía bajo su protección personal y la de su Casa Condal, dotándola de los estipendios necesarios para el mantenimiento del sacerdote encargado de los cultos. En 1398 el Papa Bonifacio IX concedió Indulgencia Plenaria a todos los que asistieran a la procesión anual de Delft.


La sanación de Machteld.
Fue esta procesión la que, en el siglo XVI, daría nombre a la imagen como "de Jessé", y es por esta causa: En la procesión anual, esplendorosa como pocas, cada gremio de la ciudad debía representar un misterio bíblico o de la fe, o de la vida de un santo. Por ejemplo, los cerveceros se encargaban de la representación del infierno, y la cofradía de San Úrsula, como no, de pasos de la leyenda de esta santa. Pues bien, el gremio de carpinteros creó una espectacular carroza con el tema de la genealogía de Cristo, representada con un árbol de que brota del costado de San Jessé (4 de noviembre).

María "de Jessé".
Y me permito algunos apuntes sobre este bello tema iconográfico antes de seguir con nuestra historia: Entre los siglos XII y XIII la mística y la liturgia comienzan a interesarse más por el Cristo Hombre. Si habían pasado los siglos sobre las peleas sobre la divinidad del Señor, ya aclarada, es la Sagrada Humanidad la que a comienzos del Renacimiento se comienza a experimentar, representar y predicar. En el arte surgen imágenes más naturalistas del Señor, la Virgen y los Santos, siempre buscando más cercanía a lo humano.

En este movimiento surge la representación de la genealogía de Cristo a partir de Jessé. Lo cotidiano es ver a Jessé tumbado durmiendo y brotar de su costado un tronco que se ramifica y sobre cada rama aparecer los reyes de Israel, antepasados de Cristo. En la cima, en un principio aparecerá Cristo, resucitado en unas ocasiones, crucificado en otras. El origen de que sea una rama florida lo hallamos en la Biblia: "Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño brotará de sus raíces" (Isaías 11, 1). El simbolismo iconográfico es patente: Jessé duerme como San Adán (24 de diciembre) y de su costado brota una generación. El tronco es vida, salud, salvación, por ello los Cristo crucificados sustituyen a los gloriosos paulatinamente, pues la raíz de Jessé se hace una, místicamente, con el madero de la cruz. Igualmente remite al árbol del Edén.

A partir del siglo XIV, la Santísima Virgen María comienza a ganar protagonismo en el tema iconográfico del Árbol de Jessé. Aunque no se desplaza a Cristo, este aparece como niño en los brazos de María, que pasa a ser la rama excelsa y la flor preciosa del árbol. El origen de esta nueva representación es la traducción tradicional de la Biblia hecha por San Jerónimo, el cual traduce "vástago" como "vara", en latín "virga", que también remite a "virgen". Es así que la Virgen María es el verdadero tronco de Jessé, siendo Jesús el retoño del que habla Isaías.

Volviendo a la Señora de Delft y al gremio de carpinteros. En 1567 elaboraron, o costearon, un espectacular conjunto que sirvió de trono a la Madre de Dios en la procesión y le dio nombre, solo tardíamente, pues en entre los siglos XIV y XVI no se le llama así. La solemnidad de tal procesión queda descrita en crónicas, y pocas habrá fueran tan solemnes y lucidas. Solo la de 1536 fue más austera, pues el 3 de mayo del mismo año había ardido gran parte de la ciudad y fallecido innumerables personas. La misma iglesia de San Bartolomé había ardido, aunque la estatua quedó intacta. Así que se realizó la procesión, pero con luto.

Declive y Renacimiento.
Lamentablemente, en 1566 la herejía calvinista se apoderó de Holanda y toda expresión de fe católica fue cercenada y prohibida. Cientos de imágenes fueron profanadas o quemadas, pero Nuestra Señora se salvó escondida. En 1577 hubo otra "redada" contra lo católico y la imagen desapareció. El catolicismo, brutalmente reprimido durante tres siglos, pudo respirar con más libertad en el siglo XIX. 


La imagen como luce hoy.
En 1929 el estudiante de arquitectura Jules Froger caminó solo, rezando en silencio siguiendo los pasos de la antigua procesión. Llevó el caso a la Asociación de Estudiantes Católicos de Santa Virgen de la Universidad Técnica y al año siguiente procesionaron 15 jóvenes. El hecho tuvo cierto eco y en 1931 ya participaron 300 hombres. Las autoridades, oficialmente calvinistas, dieron permiso y la procesión se recuperó con júbilo por parte de la Iglesia.

En 1939 un anticuario halló en La Haya una imagen medieval de la Santísima Virgen, que le pareció sería muy similar a la descrita en las crónicas sobre la antigua imagen. Los franciscanos la compraron, la llevaron a su iglesia de San José y comenzaron a promover su culto en aras de recuperar la devoción de los antiguos a Santa María de Jessé. Y lo lograron, pues el 8 de diciembre de 1941 se reinstauraba la Cofradía. En 1942 se bendecía una nueva capilla para la imagen. En 1990 la imagen fue trasladada a una nueva capilla y puesta tras un cristal.


Fuente:
http://heiligen-3s.nl


A 12 de junio además se celebra a:

San Odulf de Utrecht,
presbítero.
Santa Cunera,
virgen y mártir.
San Onofre, Penitente.



martes, 23 de enero de 2018

Los Santos Desposorios.

Los Desposorios de la Santísima Virgen y San José. 23 de enero.

Los Desposorios.
Cristóbal de Villalpando.
Esta festividad, hoy eliminada del Calendario Universal de la Iglesia, nació en el siglo XV cuando un canónigo de Chartres, devotísimo de San José, logró se incluyera en el propio de su iglesia local. En 1537 los franciscanos obtuvieron la facultad de celebrarla como fiesta propia y la propagaron durante los siglos XVII y XVIII, principalmente. Las iglesias locales la fueron asumiendo, aunque en diversas fechas, para no interferir en sus calendarios particulares. Por ejemplo, en Flandes era a 6 de febrero, o en Alemania a 22 de diciembre. Los carmelitas, devotos josefinos, también la tomaron como fiesta. Como no podía ser menos, cuando la devoción se extendió, aparecieron las reliquias, y en algunos sitios se veneraba "el anillo de compromiso" que San José habría dado a María. En 1725 Benedicto XIII extendió la Fiesta de los Desposorios de Nuestra Señora a toda la Iglesia. En el misal de 1962, reformado por San Juan XXIII (11 de octubre) ya no aparece.

Pero, ¿de dónde se tomó material devocional y litúrgico para establecer esta festividad? Pues de los Evangelios Apócrifos, puesto que las Sagradas Escrituras no dicen nada sobre este misterio de la vida de la Madre de Dios. Existen varias versiones del tema en libros antiquísimos que, si bien no son canónicos, esto no es óbice para conocerlos, puesto que su antigüedad los hace venerables. Y, ciertamente, muestran lo que los cristianos primitivos tomaron como tradiciones y creyeron.

Primera Versión:
La más antigua es del "Proto Evangelio de Santiago", un escrito a finales del siglo II, aunque hay que recordar que está mezclado con una obra de igual nombre mucho más tardía, de los siglos VII u VIII. Según este, cuando la Santísima Virgen llegó a los 12 años, los sacerdotes del Templo se dijeron: "María ha cumplido doce años y aún sirve en el templo del Señor. ¿Qué debemos hacer para evitar que ella contamine el Santuario del Señor?" (se referían a que aún no menstruaba, sabemos que la sangre era algo contaminante para los judíos). El Sumo Sacerdote, que era San Zacarías (5 de noviembre) en ese momento, entonces oró por ello, y estando en el Templo, se le apareció un ángel que le dijo: "Zacarías, sal fuera y llama a los viudos del pueblo, y que cada uno de ellos lleve consigo un cayado Aquel a quien el Señor dará una señal, será su marido". 

Se avisó a todos los viudos, y se acercaron todos al Templo de Jerusalén. Entre ellos estaba San José, quien también entregó su bastón a Zacarías. Entonces apareció una paloma blanca que voló sobre la cabeza de San José. Zacarías le dijo: "Tú has sido designado por el destino para tomar a la Virgen del Señor bajo tu cuidado". José protestó diciendo que era anciano y con varios hijos, mientras que María era joven. Pero Zacarías le recodó que debía obedecer a la elección divina. Entonces San José tomó a María y la desposó.

Los Desposorios. Giotto.
Se ve la paloma saliendo de la vara.
Segunda versión:
Es tomada de "Historia de José el Carpintero", una leyenda de origen egipcio, del siglo IV, relata que San José, además de carpintero, era sacerdote del Templo del Señor. Tenía varios hijos llamados Justo, Santiago y Simón, y dos hijas llamadas Asia y Lidia. Cuando enviudó, dejó el Templo para trabajar de carpintero y mantener a sus hijos. Llegó el momento antes descrito de los doce años de la Virgen, y entonces los sacerdotes echaron suertes entre los hombres viudos, uno de cada una de las tribus de Israel. Fue José, de la tribu de Judá, el elegido. Entonces los sacerdotes dijeron a María: "Únete a José y quédate con él hasta el tiempo de tu matrimonio". San José la tomó, la dejó en su casa y volvió a su taller de carpintería.

Tercera versión:
La hallamos en el "Evangelio de la Natividad de María", datado a finales del siglo V. Este texto dice que María, llegando a la pubertad, fue enviada a su casa, como las otras niñas del Templo. Pero si bien las otras tenían a sus padres para recibirlas, María no, así que dijo que no podía hacerlo, pues sus padres vivían dedicados al Señor y que, además, ella había prometido vivir eternamente como virgen del Señor. ¿Acaso quería el Sacerdote que ella rompiera un voto a Dios? El Sumo Sacerdote, ante esta novedad (el autor admite que un voto de virginidad es algo inaudito en la cultura judía), consultó a los otros sacerdotes y todos acordaron pedir un oráculo al Señor. Se postraron todos en oración y cuando el Sumo Sacerdote entró al "Sancta Sanctorum" se escuchó una voz que clamó el texto de Isaías: "Y saldrá una vara del tronco de Jessé, y un renuevo retoñará de sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu del Señor, Espíritu de sabiduría y de inteligencia, Espíritu de consejo, y de fortaleza, Espíritu de conocimiento y de temor del Señor" (Isaías 11, 1-2).

Entonces los sacerdotes convocaron a todos los hombres solteros de la Casa de David a que trajeran una rama seca para ponerla en el altar del Señor. Aquel cuya vara floreciera sería el elegido. Entre ellos estaba San José, un anciano viudo, quien dejó que todos los otros pusieran su propia vara en el altar. Al no haber portento, José fue conminado a poner su propio bastón en el altar. Así lo hizo y enseguida floreció, con lo que todos supieron era el elegido. Además, aquí también se repite la presencia de la paloma. Después del Desposorio, José regresó a su casa para preparar todo para la próxima boda. La Virgen del Señor, María, volvió a la casa de sus padres en Galilea, acompañada por otras siete vírgenes a esperar el matrimonio. 

Esta es la versión que más ha influido en la iconografía josefina en Occidente, pues la vara florecida ha pasado a ser el atributo típico de San José.

Los Desposorios. Fra Angelico.
Se ve a un pretendiente disgustado romper su vara.


Cuarta versión:
La hallamos en el "Evangelio de Pseudo-Mateo", igualmente tardío y nacido entre cristianos provenientes de ambientes judíos. Llegada María a los 12 años, el sacerdote Abiatar quiso casarla con su hijo. Pero María objetó: "No puede ser que un hombre me posea". Pero los sumos sacerdotes y la familia de la Virgen le replicaron: "Dios es servido por los hijos y honrado por los descendientes; así ha sido siempre entre los hijos de Israel". A esto María contestó: "Dios es sobre todo servido y alabado por la castidad. Mirad si no a Abel. Antes de él no había justos entre los hombres. Complacía a Dios a través de los sacrificios y fue asesinado despiadadamente por el hombre que no agradaba a Dios. Recibió así dos coronas al mismo tiempo: la corona del sacrificio y la corona de la virginidad, porque hasta entonces todavía no había manchado su carne. Como Elías está vivo y en carne del cielo, pues hasta ser arrebatado había logrado conservar su carne en estado virgen. Desde temprana edad aprendí en el templo de Dios que la virginidad agrada a Dios en particular. Precisamente por esta razón quiero ofrecer a Dios lo que le agrada particularmente, por eso estoy decidida a no ofrecerme nunca a un hombre".

Entonces Abiatar convocó a todo el pueblo y clamó: "Hijos de Israel, escuchadme y abrid bien los oídos. Desde el momento en que Salomón construyó este templo, vivieron allí vírgenes, hijas de reyes, profetas, y sacerdotes. Pero cuando alcanzaban la mayoría de edad, se les daba a un hombre en matrimonio para que siguiera nuestro estilo de vida habitual. Así agradaban a Dios. Pero María ha inventado una nueva forma de vida. Ella ha prometido a Dios que siempre querrá permanecer virgen. Es por eso que ahora debemos pedir consejo a Dios y Él tendrá que responder a nuestra pregunta, sobre a quién podremos confiársela de manera segura".

Entonces, como en las anteriores versiones, se convocó a los varones de Israel, quienes pusieron sus bastones junto al altar. Pero el Sumo Sacerdote olvidó el de San José fuera, por lo cual, ninguna vara floreció. Entonces apareció un ángel y le avisó que no había tomado la vara de José. El sacerdote salió fuera, tomó la vara y la entregó a San José, y en ese momento, una paloma salió del bastón y se perdió en el cielo. Todo el pueblo felicitó a San José, aunque este protestó por ser viejo y tener hijos, incluso mayores que la esposa que se le daba. José admitió llevarla consigo, pero "hasta que Dios me aclare con quién de mis hijos debe casarse". El sacerdote dio a María 5 vírgenes para que la acompañaran hasta el matrimonio, advirtiendo a José que María sólo se casaría con él.

Los Desposorios.
Grabado flamenco.
Como vemos, las versiones del hecho varían en numerosos detalles, como nombres o diálogos, pero coinciden en el aspecto fundamental: Aquella que Dios había elegido como Madre del Redentor debía ser protegida y casada con un hombre excepcional. Siendo María el Arca de la Nueva Alianza, correspondía que un Nuevo Patriarca la custodiase.

En la iconografía, el tema de los Desposorios ha sido recurrente desde el siglo XVI en adelante, normalmente en deliciosos anacronismos. Suelen aparecer ambos contrayentes entregándose anillos. Los símbolos de la vara florecida y la paloma igualmente son frecuentes. Como detalle curioso, en el siglo XVII los carmelitas recrearon la leyenda de San Agabo (13 de febrero), un supuesto pretendiente de María, que habría roto su vara al no ser elegido para esposo de la Virgen Santísima. Ante esto, para consolarse, subió al Carmelo, donde levantó un templo para venerar a la Madre del Mesías.


Fuentes:
-E-book "Evangelios Apócrifos". VARIOS.
-"Evangelios Apócrifos". EDMUNDO GONZÁLEZ BLANCO, Ed. Valladolid, 2015.
-"Los Evangelios Apócrifos". Tomo 2. JUAN BAUTISTA BERGUA. 1934.


A 23 de enero además se celebra a
Santa Mariana de Molokai, virgen.
Santa Eusebia-Hospedes de Milasa, virgen.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Que no os engañe el nombre, ágil fue.

San Torpes, mártir. 17 de mayo.

Según una leyenda tardía, sobre el siglo VII, Torpes fue funcionario del emperador Nerón, y se convirtió por la predicación del apóstol San Pablo (29 de junio, martirio; 30 de junio, conmemoración; 25 de enero, conversión; 18 de noviembre, dedicación de la basílica). Ciertamente San Pablo conocía a altos funcionarios del imperio, según su carta a los filipenses, donde dice "Todos los santos os saludan, especialmente los de la casa del César" (4, 22). 

Una vez converso, Torpes quedó confundido y se preguntaba "¿Qué debo hacer? Mientras continúe sirviendo a los ídolos, no podré recibir el bautismo y salvarme", y se dirigió al monte, donde vivía escondido el presbítero San Antonio (27 de abril), también discípulo de San Pablo. Subió a la montaña y llamó al anciano: "santo padre, Antonio, ¿dónde estás? Respóndeme". Cuando el presbítero salió de su cueva, Torpes le dijo: "Por favor, padre, escúchame y no temas. He conocido a Cristo y quiero ser bautizado". El presbítero le respondió: "¿Cómo sé si tus motivos son sinceros?" Torpes le replicó: "Si miento, que no sea digno de recibir el bautismo". Y el presbítero le bautizó con agua de un arroyo. A la par, le dio ánimos para enfrentar las consecuencias de su bautismo, Torpes le pidió oraciones y regresó a la ciudad dispuesto a afrontar la persecución.

Se enteró Satellicus, el prefecto de Roma, que Torpes era cristiano, por lo cual lo mandó arrestar y llevar a su presencia. Le conminó a dejar su nueva fe y adorar a los ídolos, pero como Torpes se negó, mandó fuera azotado con ramas, y luego colgado y quemados sus costados con antorchas. Luego mandó que fuera arrojado a los leones, pero estos lo respetaron. Finalmente, el santo fue decapitado y su cuerpo arrojado al mar. Su cuerpo, siempre según la leyenda, habría llegado flotando a la ciudad francesa de Frejus, donde se le guarda hasta hoy devoción.

Es abogado contra la falta de leche materna y de los niños que tardan en andar, tal vez por su nombre "torpes", o "tropez" en francés, que recuerda a otra palabra francesa: "estropiés", que significa lisiado o paralítico. Por ello comparte este patronato con San Eutropio de Saintes (30 de abril).


Fuentes:
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.


A 17 de mayo además se celebra a:

Beato Bertoldo II,
General carmelita
.
San Pascual Baylon,
religioso franciscano
.
San Cathan,
fundador y abad.






martes, 25 de septiembre de 2012

San Agabo, el pretendiente de María.

Comentando en facebook esta preciosa pintura (al lateral) de San Agabo Profeta, del pintor barroco Juan Bautista Maíno, me surgió la idea de dedicarle una entrada a este santo nuestro del Carmelo, del que nadie se acuerda. Y como me alentaron a ello, allá va.


San Agabo, profeta, carmelita. 13 de febrero y 8 de abril (Iglesia Oriental).
De Agabo hay que decir que aunque verdadero profeta, su fama se la ha ganado por la leyenda. El santo aparece en los Hechos de los Apóstoles en dos ocasiones:
"Por aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra. Y esto ocurrió durante el reinado de Claudio". (Hechos 11, 27-28).

Esta hambruna, efectivamente, ocurrió sobre el año 45 [1]. El otro texto dice:
"Y deteniéndonos allí [en Cesarea] varios días, descendió de Judea cierto profeta llamado Agabo, quien vino a vernos, y tomando el cíngulo de Pablo, se ató las manos y los pies, y dijo: 'Así dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al dueño de este cíngulo, y lo entregarán en manos de los gentiles'. Al escuchar esto, tanto nosotros como los que vivían allí le rogábamos que no subiera a Jerusalén. Entonces Pablo respondió: '¿Qué hacéis, llorando y quebrantándome el corazón? Porque listo estoy no sólo a ser atado, sino también a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús' ". (Hechos 21, 10-13)

Es decir, que este Agabo, del que nunca antes se oyó hablar en el Evangelio, predice la prisión de San Pablo, a lo que este contesta con determinación, a padecer por Cristo. Y se pierde la memoria de su nombre, aunque luego aparece en una lista de profetas en un escrito de Melquíades contra Montano [2]. Pero ¿de donde salió Agabo? El verbo "descender" utilizado en ambos textos bíblicos, dio pie a hacerlo venir desde el Monte Carmelo, como uno de aquellos hijos de los profetas que en Pentecostés habrían recibido el Espíritu Santo. Pero ahí no quedó la cosa, la leyenda carmelitana le dotó de una vida y sucesos muy interesantes:

Resulta que Agabo era un mago que vivía prendado de la Virgen María y, al enterarse de que se había hecho un concurso de varones de la casa de San David, para elegir pretendiente, quiso presentarse al "casting", aunque no pertenecía a esta descendencia. Cuando supo que María habría de ser casada con aquel cuya vara floreciera, Agabo recurrió a su magia, pero de poco le sirvió. La vara florecida fue la de San José, y:
"como no fuese Agabo el destinado en los decretos eternos para compañero de la Madre de Dios, sino el santísimo patriarca José, viendose excluido de la dicha a que aspiraba, retiróse a las soledades del Monte Carmelo, pesándole de haber gastado tiempo en aquella ciencia falaz; y más luego que pudo averiguar que en María se encerraba un misterio oculto a los siglos, y que la magia no podía penetrar. Asocióse a los elianos, en cuyo instituto hizo penitencia de su vida pasada, con lo que vino a hacerse hijo y hermano espiritual de la Virgen Santísima, ya que no fue digno de ser su esposo, y a ser compañero y cohermano de los apóstoles". [3]

San Agabo. Icono moderno
Y, allí en el Carmelo construiría una iglesia dedicada a la Virgen María junto a San Enoch de Amatin (7 de julio). Que restauró la de San Elías, dicen otros, como Dorlando, en su "Vida de Santa Ana". Del Carmelo, junto a Enoch, descendería del Carmelo para predicar el Evangelio, residiendo ambos en el convento "carmelita" de la Puerta Dorada, que había sido casa de Santa Ana. Muy bonito, pero cuando los Padres de la Iglesia, como San Gregorio de Nisa (9 de marzo, 10 de enero, 14 de octubre y 22 de noviembre), San Juan Damasceno (4 de diciembre y 7 de mayo) o San Germán de Constantinopla (12 de mayo) hablan de los Desposorios de María y San José, no mencionan esta irrupción dramática de Agabo. Ni ningún libro apócrifo lo alude.

En cuanto a su culto, hay que decir que solo lo recibe en la Iglesia oriental, junto a otros discípulos y profetas, a veces con el título de mártir. En occidente aparece su memoria por primera vez en el martirologio de San Adón de Vienne (16 de diciembre), que a 13 de febrero dice: "El triunfo de San Agabo profeta, en Antioquía, del cual habla san Lucas en los Hechos de los apóstoles" [4]. Aunque otros le citan a 8 de abril. En la orden, aunque fue muy representado junto a otros santos, no tuvo nunca culto litúrgico, ni oficio. Se le reconoce iconográficamente por llevar una iglesia con la inscripción "Virginis Matris" y tener una vara o báculo roto. 

A 13 de febrero además se celebra a

San Polyeucto, mártir. 
Beato Jordán de Sajonia, dominico.




[1] Historia Eclesiástica. Libro Segundo; 2, 8.
[2] Historia Eclesiástica. Libro Quinto; 17, 3.
[3] Vinea Carmeli, 315.
[4] Glorias del Carmelo. Libro V. Gloria XVI

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...