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lunes, 31 de mayo de 2021

Santa Helmtrudis.

Santa Helmtrudis de Neuenheerse, reclusa. 31 de mayo.

Nació sobre el año 900 en Neuenheerse, cerca de Paderborn. Era de familia pobre, pero muy piadosa. Desde niña se sintió inclinada a la vida religiosa, y por ello a los 15 años inició vida de reclusión emparedada en una ermita.  


De ella lo que ha trascendido hasta nosotros es una supuesta visión de Santa Córdula (22 de octubre). En esta la santa le contaba que era compañera de Santa Úrsula (21 de octubre) y en el momento del ataque de los hunos, temió por su vida y se escondió en un rincón del barco en el que viajaba. Pero al día siguiente se dolió muchísimo de no haber alcanzado la palma del martirio y salió de su escondite, presentándose ante los bárbaros y confesando su fe cristiana. Fue degollada y así alcanzó la victoria. Córdula le pidió que se venerase su memoria un día después de las demás vírgenes, por haber sido martirizada tardíamente. 


Helmtrudis falleció en 950, y fue sepultada en la iglesia de los benedictinos de Iburg, a quienes se había asociado como oblata. En 1052 su memoria litúrgica fue introducida en el calendario propio de la iglesia de Paderborn. Su culto aún permanece. 

martes, 7 de agosto de 2018

El abogado de las brujas.

Venerable Friedrich Spee, presbítero jesuita. 7 de agosto.

Nació el 25 de febrero de 1591, en Düsseldorf. Estudió en el Gimnasio de los Jesuitas de Colonia cuya sotana tomó en Tréveris el 22 de septiembre de 1610. Fue ordenado presbítero en 1622 e inmediatamente comenzó su carrera de profesor de Filosofía en Paderborn y Colonia.

En 1628 comenzó su apostolado en Peine, Hildesheim, siendo un excepcional predicador. Eran los tiempos de la Contrarreforma católica y Friedrich fue activísimo devolviendo a los herejes al seno de la iglesia católica. En solo un año convirtió a la fe a nada menos que 26 pueblos enteros, devolviendo al culto católico las parroquias arrebatadas y dejando en cada sitio laicos sólidamente formados. Por supuesto, los luteranos no quedaron impasibles ante su acción pastoral, y después de las calumnias, las amenazas y las trabas, en 1629 intentaron asesinarle en Woltorf. Casi muere mártir el buen apóstol, pero se recuperó de las heridas y en 1630 le trasladaron nuevamente a Paderborn, donde comenzó a impartir Teología Moral.

El celo de Friedrich se encaminó entonces al asunto de las brujas y las condenas, aunque en su caso, se decantó por la prudencia con que se debía tratar el tema. Trató con muchas acusadas de brujería, escuchó razones, rezó y analizó muchos juicios, para finalmente abogar por la eliminación de tales juicios, debido a los excesos, las pocas pruebas y las supersticiones que, en el fondo, se alentaban al dar por bruja a cualquier mujer sospechosa. En 1631, mientras impartía Teología Moral en Colonia escribió su "Cautio Criminalis", una obra contra los juicios de brujas, dejando mal parados a los jesuitas que, sin prudencia estaban entregados a ellos. Su error estuvo en que no presentó la obra al juicio de sus superiores jesuitas, como mandan las Constituciones de la Compañía, sino que lo dio a leer a un amigo, quien lo publicó por su cuenta.


Friedrich defiende
a una "bruja"
Aunque fue castigado por sus superiores y obligado a callar su autoría, la obra tuvo gran repercusión, incluso entre los herejes, quienes siguiendo el ejemplo de algunos prelados católicos, como el obispo de Würzburg y juez de Maguncia, quien abolió los enjuiciamientos y liberó de todas las penas físicas y canónicas a las condenadas. Finalmente sus enemigos, los partidarios de los juicios de brujas supieron quién era el autor del libro y cargaron las tintas contra él, provocando se le quisiera enjuiciar por cercano a la brujería y escribiendo al General de la Compañía para que lo expulsara. Los jesuitas sobrellevaron la situación con diplomacia, no le expusieron y le enviaron a Tréveris en 1632, para seguir impartiendo Teología Moral.

En este ciudad destacó por las innumerables horas que empleó en el confesonario, por sus encendidas predicaciones y su acción caritativa, especialmente en la epidemia de tifus de 1635. Este mal también lo llevaría al paraíso, el 7 de agosto del mismo año.

Fue sepultado en la iglesia de los jesuitas de Tréveris, y su sepultura se perdió con el tiempo, siendo halladas sus reliquias en 1980. Se le sepultó en la capilla del colegio. El proceso de canonización se abrió en el siglo XX y sigue su curso.


Fuente:
-http://heiligen-3s.nl

A 7 de agosto además se celebra a:


San Cayetano,
presbítero y fundador.
San Alberto de Sicilia,
presbítero carmelita.
Santa Claudia
de Roma, viuda.




lunes, 5 de octubre de 2015

San Meinulf, el gran diácono.

San Meinulf (Magenolfus o Majolfus) de Paderborn, archidiácono. 5 de octubre.

La primera “vita” que se conoce fue escrita en 1222, a partir de alguna anterior. Esta sería escrita probablemente cuando el culto del santo tuvo el tamaño proporcionado para necesitar responder a los devotos y curiosos sobre la infancia, vida y milagros de Meinulf. En el siglo XIV su nombre ya está inscrito en todos los calendarios del norte de Europa y lo citan los hagiógrafos. Los Bollandistas reproducen su “vita” aunque con recelo, por considerarla legendaria en gran parte, aunque no ponen en duda su existencia:

Nació Meinulf sobre 795, de la noble familia Buren, de la Alta Sajonia. Su padre murió estando encinta su madre, la cual tuvo que huir de la casa familiar en Fürstenberg por las proposiciones indecorosas de su cuñado, hermano del difunto. La leyenda dice que su madre se dirigió a Stadberg, donde el emperador San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias) tenía temporalmente su corte, para pedir su auxilio. Pero llegando a Alt-Bodeken, tuvo que echarse bajo un tilo y allí dar a luz. Al palacio del emperador llegó con el niño, del que Carlomagno quiso ser su padrino, tomándolo bajo su protección. Le educó en la escuela catedralicia de Padeborn, donde se mostró como alumno aventajado en las letras y la piedad, digno ahijado de su valedor. Un día, oyó una lección del obispo sobre las palabras de Cristo “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza", del evangelio de San Mateo. Inmediatamente la gracia de la conversión tocó su corazón y decidió ser hombre de Iglesia. 

Iniciado en la carrera eclesiástica, muy joven fue ordenado diácono y nombrado canónigo de la catedral de Paderborn, de donde luego fue nombrado arcediano. Bajo su mandato se trasladaron las reliquias de San Liborio de Le Mans (23 de julio) a Paderborn y nombrado el mismo patrón de la diócesis. La canonjía asignada tenía numerosos beneficios eclesiásticos, y el título de arcediano era poseedor de numerosas tierras, bosques y algunas granjas con sus siervos. Deseaba el santo hacer alguna obra piadosa a la que destinar sus pingües rentas, para lo cual se decidió a fundar un monasterio de vírgenes que dieran continuo culto a Dios. Recorría un día sus dominios en Bodeken, cuando se perdió y se hizo de noche. De pronto se vio en un claro del bosque, y le llamó la atención un hermoso roble, de cuyas raíces salía un agua límpida como no había visto nunca. En un momento vio salir de la espesura a unos cuantos cervatillos que bebían de aquel manantial, mientras una luz celestial les iluminaba. Este hecho le fue decisivo: este sería el lugar elegido para fundar su cenobio. Otra leyenda dice que buscando el sitio para fundar, llegó a un claro y vio un gran ciervo con una cruz entre las astas que le indicaba con una pata donde debía fundar. 

Construido el monasterio, Meinulf lo entregó a las canonesas de Aix-la-Chapelle, reservándose para si mismo una casita junto al monasterio, para servir a las religiosas. La leyenda cuenta que una noche, una de las religiosas sintió frío y se sentó junto al fuego. En un momento tuvo una debilidad y se quitó el velo para peinarse vanidosamente. En un descuido, el velo se le incendió, quedando solo una franja de tela. Lloraba la monja por temor a ser regañada por la abadesa, y arrepentida pedía socorro a Dios. Oyó su llanto Meinulf, se acercó a ella y soplando sobre las cenizas del velo, lo restauró completamente como si nada hubiera pasado. Allí, junto a las monjas transcurrió su vida de presbítero piadoso, y allí murió, sobre 859, cuidado por sus queridas hijas. El cuerpo fue trasladado a la iglesia del monasterio para oficiar los funerales y al punto de ser enterrado, se sentó en el ataúd, abrió los ojos  y pidió se eligiera libremente a su sucesor como arcediano en la catedral (este añadido tal vez aluda a problemas o manipulaciones para elegir cargos eclesiásticos). Luego cerró los ojos, volvió a acostarse en su féretro, quedando rígido. Fue sepultado en el monasterio y las velas que se pusieron sobre su sepulcro ardían día y noche sin consumirse. Las monjas hacían oración por su alma constantemente, y una noche que la correspondiente se durmió, una vela cayó sobre su hábito y no la quemó para nada, a pesar de mantenerse encendida. 

Pronto florecieron los milagros en torno a su sepultura, entre ellos el de un olor suavísimo que se extendía sobre todos. En 887 estando celebrando misa, la lápida de la tumba estalló en trozos. El obispo pensando que era producto de una helada, mandó poner otra, que igualmente estalló en pedazos. Se apareció Meinulf a un sacerdote para reprender al obispo, por considerar algo natural lo que era un prodigio, y explicó la causa: no debía estar en una sepultura, sino ser venerado pública y notoriamente, con lo cual se elevaron las reliquias y se le dedicó altar, lo que corresponde a una canonización en toda regla. En 1803 las reliquias fueron trasladadas al monasterio de Busdorf, en Paderborn, donde se veneran en una arqueta. Durante mucho tiempo algunas órdenes de canónigos regulares le tuvieron como propio, pero lo cierto es que los canónigos de Padeburn no profesaban regla alguna, incluso los había seglares o diáconos, como nuestro santo, que conservaban todos sus bienes sin ponerlos en común.


Fuente: 
-“Colección de Santos Mártires, confesores, y varones venerables del clero”. Tomo IV. FERNANDO RAMÍREZ DE LUQUE. Madrid, 1805.


A 5 de octubre además se celebra a:

San Palmacio y
comp. mártires.
San Plácido y
comp. mártires
San Mauricio
de Carnoët, abad
.




viernes, 5 de junio de 2015

De un obispo que juzgó a su madre.


Beato Meinwerk de Paderborn, obispo. 5 de junio y 7 de agosto (traslación de las reliquias a Busdorf). 

Nació en Renkum, Holanda, sobre 970 y sus padres Imad IV y Adelheid de Hamald, eran descendientes de una familia real sajona. Tuvo varios hermanos, entre ellos la Beata Emma de Lesum (19 de abril y 3 de diciembre), quien tendría un hijo llamado Imat, que también sería obispo de Paderborn. Desde niño se le destinó a la carrera eclesiástica, como era común entre nobles con varios hijos: alguno sucedería al padre, otro iría encaminado a la Iglesia o al ejército. Para su educación, lo enviaron a las escuelas catedralicias de Halberstadt y luego a Hildesheim, donde conoció y fue amigo del príncipe heredero, futuro emperador San Enrique II (13 de julio). Regresado a Halberstadt, fue ordenado sacerdote y nombrado canónigo, con varios privilegios y beneficios eclesiásticos. Por sus dotes y cultura, Otón III le nombró asesor personal de justicia, y lo mismo sería con Enrique y con el sucesor de este, Conrado.

En 1009 murió el obispo de Paderborn y San Enrique le nombró para la sede, siendo consagrado obispo ese mismo año por San Willig (23 de febrero), obispo de Maguncia. Al tomar posesión de su sede, se propuso restaurar y embellecer la catedral, que databa de la época de Carlomago, y era pequeña, con algunas zonas en ruinas. Comenzó una visita pastoral a su vasto territorio, a la par que hallaba tiempo para asistir a los tribunales de justicia a aconsejar al rey. Convocó algunos sínodos episcopales para reformar la Iglesia, ocasiones en las que aprovechaba para recaudar para la catedral. Ya fuera con limosnas, multas o penas de trabajo a los culpables, privilegios e indulgencias. Sería bendecida el 15 de septiembre 1015, lo mismo que su escuela catedralicia.

En 1013 acompañó a Roma a San Enrique, para ser coronado emperador del Sacro Imperio, el 13 de febrero de ese mismo año. Regresó de su viaje cargado de reliquias, ornamentos, vasos sagrados que el papa y algunos obispos romanos regalaron al emperador, que se las donó todas a nuestro beato. De regreso, al pasar por Cluny, pidió al abad 13 monjes para fundar en su diócesis. En 1015 se fundaría el monasterio en Abdinghof, cuyo abad sería el prestigioso Beato Siegward (8 de mayo).
Lápida del sepulcro
del santo.
Reformó la abadía de Corvey, caída en la inobservancia religiosa, por la pereza y la avaricia de su abad, al que destituyó, poniendo a San Druthmar (15 de febrero y 13 de agosto) en el cargo. En 1027 volvería a hacer el viaje, por el mismo motivo, la coronación de Conrado II. Toda la vida de nuestro beato fue eso: reforma de la Iglesia, construcción de lugares de piedad y caridad. Construyó un nuevo palacio episcopal y promovió el arte religioso en la diócesis.

En 1016 su madre y su padrastro, el noble Baudry, mandaron quitarle la vida a su hermano Diedrik, al que correspondía el condado, para usurparlo ellos. El emperador quería administrarles la pena de muerte, pero a petición de Meinwerk, les perdonó, pero les confiscó sus bienes  en bien de la Iglesia.

En mayo de 1036 estableció canónigos regulares del Santo Sepulcro en Busdorf, fundando una célebre escuela catedralicia. El 5 de junio de ese mismo año, luego de una vida apostólica llevada hasta lo último, murió en la paz del Señor. Fue enterrado en el monasterio de Abdinghof, como quería. En 1376 se elevaron las reliquias al culto público, lo que equivale a una beatificación. En En 1810, después de la disolución del monasterio, las reliquias fueron trasladadas a la iglesia de los canónigos de Busdorf, hasta 1936, en que fueron llevadas a la catedral, aunque en el coro alto del monasterio de Busdorf quedaron reliquias insignes. La primera “Vita Meinwerci” la escribió el abad Conrado de Abdinghoff en 1165.




Fuentes:
-"Vita Meinwerci episcopi Paderbornensis".
-Meinwerk de Paderborn y los obispos de Europa del siglo 1000". DR. CHRISTOPH STIEGEMANN.


A 5 de junio además se celebra a  
San Fernando de Portugal, príncipe.
San Bonifacio de Fulda, obispo y mártir

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...