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viernes, 13 de diciembre de 2019

De la fragante rosa de Villechausson.

Beata Isabel Rosa de Chelles, fundadora y abadesa. 13 de diciembre.

Fue hija del duque Radulf de Crépy y su mujer Adela de Bar-sur-Aube. Su hermano fue el Beato Simón (29 de septiembre). Siendo muy niña fue internada en las benedictinas de Chelles, cerca de París, para alcanzar una perfecta educación con vistas a alcanzar un buen matrimonio. Sin embargo, al llegar a la adolescencia decidió tomar el hábito monástico contra viento y marea, para seguir su vocación de servir toda a Cristo.

Siendo ya monja profesa deseó una vida de mayor perfección y solicitó de su abadesa retirarse como reclusa emparedada en el mismo monasterio. La abadesa, temerosa de echar a perder su vocación no se lo consintió. Entonces Isabel obtuvo el permiso del papa Inocencio II, y con dos monjas más se retiró a Château-Landon, donde construyeron unas chozas y comenzaron vida eremítica. Oraban y trabajaban constantemente, imitando a los Padres del Desierto. Vivieron algunos meses, pero la vida en aquel lugar inhóspito era muy difícil y las enfermedades llegaron. Entonces las otras monjas regresaron a Chelles.

Isabel no cejó en su empeño y se trasladó a un roble hueco, donde solo cabía de rodillas (es una de los santos dendritas). Redobló su oración, tejía cestos y sembraba algunas hortalizas de las que se alimentaba y aún regalaba a los pobres. Tuvo que soportar numerosas burlas de los aldeanos, quienes, al ver su paciencia, entrega, oración y caridad, poco a poco le tomaron verdadera devoción.

Al cabo de varios años de vida dendrita, Isabel recibió la visita de su hermana Acvis, monja en Chelles, y de la monja Constancia. Ambas la convencieron para fundar un monasterio cerca de Courtenay, en el Loira, del cual sería la abadesa. El monasterio fue dedicado a Santa María y pronto tuvo muchas santas vocaciones.

Nuestra Beata entró al paraíso el 13 de diciembre de 1130. En 1330 el cuerpo fue desenterrado para trasladarlo a una bella urna y se le encontró incorrupto, por lo cual se elevó a un altar. Durante la Guerra de los 100 años el monasterio fue saqueado y las reliquias profanadas. Las monjas recogieron luego lo que pudieron y las trasladaron a Villechausson, donde construyeron un nuevo monasterio.


Fuente:
-"Vie des Saints du Diocèse de Troyes et histoire de leur culte jusqu'à nos jours"

A 13 de diciembre además se celebra a:


San Judoc, eremita.
Los Santos Cinco
Compañeros Mártires.




lunes, 19 de marzo de 2018

"sólo he venido aquí al servicio de Dios".

San Juan de Panaca, abad. 19 de marzo.

Fue Juan un monje sirio del siglo VI quien abandonó su país durante durante los disturbios monofisitas. Una leyenda dice que, cuando el santo estaba por abandonar Siria, oró al Señor diciendo: "Señor, Dios de los cielos y de la tierra, Dios de Abraham, Isaac y Jacob, te suplico a Ti que eres la luz verdadera, que me ilumines, ya que espero de ti que hagas prosperar el camino que tengo delante. Haz que sea para mí señal del lugar de mi destino aquel donde la persona a quien le preste mi Salterio, no me lo devuelva ese mismo día". Se embarcó y llegó a Spoleto, donde encontró a una sierva de Dios, quien le pidió prestado su Salterio. Cuando Juan le pidió a la mujer que se lo devolviera, pues debía seguir su camino, ella le dijo, "¿Adonde vas, siervo de Dios? Quédate aquí y emprende tu camino mañana, entonces te devolveré su Salterio". Juan accedió a pasar allí la noche y, recordando su oración, se dijo, "ciertamente, esto es lo que le pedí al Señor: aquí me quedaré". A la mañana siguiente, recibió de nuevo su salterio y, se le apareció un ángel quien le llevó hasta un árbol, bajo el cual debía establecerse, pues era la voluntad de Dios que se quedara allí, donde tendría un gran número de discípulos.

Juan vio que, a pesar de estar rodeado este de nieve por ser invierno, bajo el árbol estaba florecido como en primavera. Allí comenzó su vida de ermitaño dendrita (Ver Santos Dendritas) en perfecta soledad. Poco tiempo después pasaron unos cazadores por allí, a los cuales el santo les dijo "No me causen daño, hijos míos, pues sólo he venido aquí al servicio de Dios". Los cazadores se fijaron en el árbol florecido y reconocieron que el Señor estaba con aquel santo. Entonces avisaron al obispo de Spoleto, quien se apresuró a ir a saludar a Juan, y lo encontró orando bajo el árbol. Los dos se dieron el beso de la paz cuando se encontraron. En aquel lugar, Juan edificó su monasterio, del que fue abad, y allí vivió por 44 años más, hasta que se durmió en paz, en 568.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de marzo además se celebra a






lunes, 17 de julio de 2017

Punzado día y noche.

San Andrés Zoerard, eremita. 17 de julio, 13 de junio (en Polonia) y 1 de mayo.

Nació sobre 980 en Opatowice, Polonia. Sobre el año 1000, cuando tenía 20 años se retiró como ermitaño a Małopolskie, no lejos de la frontera con Eslovaquia. Vivió un tiempo allí hasta que tuvo que exiliarse debido a la política religiosa del Duque Boleslao I, interesado en la romanización del país para acercarse a los francos y lograr su apoyo contra los musulmanes. Boleslao ordenó que la Iglesia abandonara el rito eslavo, aprobado hacía más de 100 años por el papa Adriano II, y los que se negaron a ello tuvieron que huir o padecer cárcel. Nuestro santo cruzó la frontera y se fue a las montañas de Zabor, donde tomó el hábito en el monasterio de San Hipólito. 

Vivió un tiempo en el monasterio hasta que, con el monje San Benito (17 de julio, 13 de junio y 1 de mayo) se retiró como ermitaño. Andrés tomó como ermita un estrecho agujero en un árbol, que aún se conserva y venera como una minúscula capilla. Por ello forma parte de los santos dendritas. Vivió una vida austerísima, alimentándose solo de hojas y hierbas, y toda su vida usó un áspero cilicio, y rodeó su poco espacio de clavos punzantes, de modo que su cuerpo siempre estuviera expuesto a la penitencia. En una ocasión se desmayó por agotamiento mientras estaba en el bosque, y los ángeles lo llevaron por los aires a su ermita.

Andrés murió alrededor 1030, y fue sepultado por Benito, que vivió tres años más como ermitaño en el mismo sitio hasta ser asesinado por unos ladrones. El culto a ambos santos monjes fue extendido muy pronto por los eslovenos. Los milagros en la sepultura y en la santa "cueva" no cesaban, y todos se hacían lenguas de ellos. El más representado en la iconografía es aquel que ocurrió cuando unos ladrones asesinaron a un compinche y para esconderlo de los demás, arrojaron el cuerpo al agujero que habúa ocupado el santo, y he aquí que el hombre resucitó al acto. Se arrepintió de su vida malvada y entró en religión. En 1064 se escribió una "vita". En 1083 el papa San Gregorio VII (25 de mayo) les canonizó a ambos, aunque ya desde antes el rey Geza había proclamado a Andrés como patrón de Hungría. Sus reliquias se veneran en la catedral de Nitra, Eslovaquia, donde fueron trasladadas por el rey San Ladislao I de Hungría (30 de junio).


A 17 de julio además se celebra a
Beata Teresa de San Agustín y compañeras mártires.
San Alejo, confesor.

jueves, 5 de enero de 2017

San Gerlach, el despreciado.

San Gerlach de Houthem, ermitaño dendrita. 5 de enero.

Fue un noble caballero, al que la vida sonreía como a pocos. Hacienda, familia, vida disoluta, escasa preocupación por su alma, etc. Pero todo cambió cuando un día que iba camino de un torneo, su pasión, le llegó la noticia de la muerte de su amada mujer. De pronto todo le pareció vano e inútil. Nada le consolaba su pérdida, por lo que decidió abandonar el mundo para siempre. Peregrinó a Roma, donde visitó al papa Beato Eugenio III (15 de julio), para que este le recomendara que hacer con su vida espiritual. El papa le envió a Jerusalén, para que visitara los Santos Lugares e hiciera penitencia y allí Dios le inspiraría que hacer.

En la Ciudad Santa supo de los Caballeros de San Juan, y se encaminó a su hospital, donde sirvió de pastor. Siete años vivió allí hasta que regresó a Occidente. Volvió a Roma, donde halló a Adriano IV en el solio pontificio, el cual le recomendó hiciera vida eremítica. Entonces Gerlach se encaminó a su tierra, vendió todas sus posesiones en favor de los pobres y se fue a Houthem, donde se acomodó en el hueco de un árbol, y allí fijó su ermita al estilo de los santos dendritas. Bajo la túnica vestía un cilicio que no se quitó nunca, ayunaba constantemente y su oración era muy elevada. Tuvo gran devoción a San Servacio de Maastricht (13 y 15 de mayo), cuyas reliquias visitaba diariamente, aunque para ello tenía que andar 10 km diariamente. Las gentes acudían a él constantemente, oraban con él y pedían sus bendiciones sobre ellos mismos o el ganado. Muchos milagros realizó, sobre todo con los enfermos y más pobres.

Fue estimado por Santa Hildegarda de Bingen (17 de septiembre), con quien se carteaba. Y sin embargo, quien más debió apreciarle, el clero de la región, le consideraba un farsante y encantador de multitudes. Incluso le llegaron a acusar de esconder oro bajo su árbol, y de que rendía culto al "espíritu de los bosques". A tanto llegaron, que el obispo de Lieja mandó arrancarle su árbol de raíz y cavar en derredor. Al no hallar nada de tesoros, claro está, y ver la humildad del santo, que obedeció tranquilamente, en compensación le construyeron dos chozas: una para vivienda y otra para ermita. Y al mismo tiempo, el obispo encomendó a los premonstratenses de Rolduc que se hicieran cargo de su vigilancia espiritual. Con estos canónigos tuvo mejores relaciones, aunque nunca quiso irse con ellos a su monasterio, sino vivir por libre. Y tanto se lo tuvieron en cuenta que a finales de 1169, cuando estaba para morir, ningún sacerdote ni religioso premonstratense quiso asistirle para morir en paz. Sin embargo, su fidelidad a San Servacio fue premiada: la noche del 5 de enero de 1170, se le apareció el santo obispo, que le dio la extremaunción y la comunión, muriendo acto seguido nuestro eremita.

Sepulcro del santo.
Como suele pasar, cuando su culto se hizo popular y su sepultura se llenaba de peregrinos, las cosas cambiaron y los vecinos premonstratenses reclamaron al santo "para sí", fundando un monasterio y administrando su culto. Y no solo eso, sino haciéndolo santo de la orden y poniéndole el hábito de la Orden. En el siglo XV se confirmó su culto, y aunque solo a nivel local, se le llama "santo". Hasta hoy se le venera como gran sanador de humanos y animales. Es especial abogado contra la peste y las enfermedades contagiosas.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.

A 5 de enero además se celebra a  
San Telesforo, papa carmelita.
San Simeón Estilita.

miércoles, 20 de julio de 2016

San Vulmar, abad.

San Vulmar de Hautmont, abad. 20 de julio.

Iglesia de Wierre-au-Bois.
Nació en 620 en Silviac, una pequeña ciudad cercana a Boulogne. Fue hijo de los nobles Walmert y Doda. Estaba casado con una noble dama llamada Osterhildis, pero en 642 el rey San Sigeberto III (1 de febrero) anuló su matrimonio, porque su mujer había estado comprometida antes y no había sido válido su matrimonio. Vulmar, entonces, se fue al monasterio benedictino de Hautmont, donde pidió el hábito como hermano lego, sin revelar su linaje noble ni su alcurnia. El primer trabajo que le encomendaron fue cortar leña, trabajo en el que se esforzó sobresaliendo pronto entre los demás monjes.

Al poco tiempo el abad notó que era un monje con cultura y conocimientos, por lo cual le concedió la ordenación sacerdotal, y que pasara a ser monje de coro. Pronto las historias sobre su prudencia, predicación, caridad y santidad sobrepasaron el monasterio, atrayendo a muchos jóvenes a tomar el hábito. Vulmar, que no deseaba ser reconocido para nada, huyó una noche y e dirigió Eecke, Flandes, donde se instaló en un árbol hueco, como los santos dendritas. Allí un agricultor acomodado le llevaba, por caridad, algo de comida y bebida cada tres días. Luego de un tiempo, regresó a su tierra natal Con el tiempo, regresó a su tierra natal, donde un noble de Samer se impresionó de su constancia en la oración y penitencia, que le donó la mitad de sus tierras para que fundase un monasterio. Así que fundó un monasterio en femenino, que encomendó a su sobrina la Beata Erembertis (21 de julio). Luego fundó un monasterio masculino, del que fue abad y que luego tomaría su nombre: St-Vulmaire.

Varias leyendas, como no podía ser de otro modo, se cuentan de Vulmar. En una ocasión estaba junto a sus once monjes orando en el coro cuando sintieron un ruido. "¡Se roban el caballo!" (tenían uno solo), gritó un monje, mientras algunos corrían a atrapar al ladrón. "¡Alto!" – los detuvo Vulmar – "quedáos en vuestro sitial". Y dijo al hermano lector: "Vamos, hermano, lea, que lo primero es escuchar la palabra de Dios". Terminado el oficio algunos monjes fueron al establo y efectivamente, se habían llevado el caballo. Vulmar les dijo: "No os preocupéis, el caballo volverá. Dios sabe que lo necesitamos". Los monjes no quedaron contentos con aquello, pero obedecieron y no dijeron una palabra más. A la mañana siguiente vieron venir un jinete ¡en su caballo! Se apeó en el monasterio y soltó el caballo como si fuera un demonio, y eso mismo dijo: "Os devuelvo vuestro caballo, que parece poseído por el diablo. Toda la noche no ha hecho sino torcer el camino para regresar aquí". Los monjes querían entregar al ladrón al amo del lugar para que le castigase, pero Vulmar oyó el arrepentimiento del joven y en lugar de castigarlo, mandó buscar comida en la cocina para él. Y además, mandó que al caballo le dieran una ración extra de avena por su fidelidad.

Vulmar murió el 20 de julio de 697. En 974 sus reliquias se trasladaron a Gante.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 20 de julio además se celebra a  
San Elías, Padre del Carmelo. 
Santa Librada, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...