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jueves, 17 de junio de 2021

Ciego por la oración de su madre.

San Hervé de Bretaña, monje. 17 de junio. 

También se le conoce como Harvez, Herné, Houarn, Houarné y otros nombres similares. Según su leyenda, que es lo que tenemos, fue hijo de San Hyvarnion (5 de diciembre) y Santa Rivanonne (19 de junio). Sus padres se habían conocido por una serie de sucesos ordenados por Dios, que los fueron acercando uno al otro en aras de la promesa divina hecha al padre: “tendrás un hijo santo”. Cuando Rivanonne quedó embarazada dijo a su marido: "Le pido al buen Dios que nuestro hijo nunca vea la falsa y engañosa luz de este mundo". Y él le respondió: "Mientras tenga siempre la gloria celestial en sus ojos", así sea. Y así fue como Hervé nació ciego, en Plouzévédé. 

Desde muy pequeño su madre le enseñó a rezar y a recitar los salmos de memoria. Cuando tenía cinco años quedó huérfano de padre. A los siete años ya sabía todo el Oficio litúrgico de memoria. Entonces, Rivanonne lo confió a San Marchian (22 de junio) para que este lo educara, y ella se retiró a una ermita para vivir en soledad. Pasaron los años y Hervé fundó un monasterio en Lanhouarneau y muy cerca suyo su madre construyó una ermita donde se recluyó en soledad y oración. Allí vivió largos años, hasta que su tío materno, San Urfol (17 de septiembre y 19 de junio) recibió una revelación del cielo acerca de que a su hermana le quedaba poco tiempo y le avisó a nuestro santo. 

Hervé se fue a la ermita con dos monjes y allí entabló coloquios con su madre, y estuvo orando hasta que ella expiró, el 19 de junio de 535. Hervé vio su alma llevada al cielo por los ángeles. La enterró en la ermita, donde luego construiría otro monasterio que llegaría a tener un colegio, su hermana pequeña, Santa Cristina (22 de junio) quedaría bajo la tutela de él. De ella se cuentan otras leyendas muy hermosas. 

Se nos dice que en una ocasión un lobo se comió el burro que los monjes tenían para el trabajo, entonces San Hervé hizo que el lobo reemplazara al burro en sus tareas. En Lesneven fundó un monasterio en las tierras que Inoc, un noble local, le concedió a cambio de que al año siguiente le entregara una cosecha de trigo. Hervé sembró el trigo y en un año construyó el monasterio, la iglesia, sin trabajar en el campo. El día que se cumplía el año Inoc fue a buscar su cosecha y halló el doble de lo esperado. 

Estuvo Hervé en el tribunal que juzgó a Conomor, el asesino de su esposa Santa Trifina (29 de enero), madre de San Tremeur (21 de julio). Conomor huyó de la justicia encerrándose en su castillo. El santo abad San Gildas (29 de enero) al ver que no podía entrar, rodeó el castillo rezando constantemente a Dios. Luego arrojó un puñado de tierra contra los muros de la fortaleza, que se derrumbó por completo, siendo apresado Conomor el cual fue desterrado por su crimen. Además, quedó ciego, mas Hervé lo sanó por compasión, haciendo, además, el milagro de brotar agua en la cima de una colina para lavar los ojos de Conomor. 

Visión de los cielos.

En Loc-Majan una capilla recuerda como San Hervé liberó del demonio al duque Even de Léon, al cual el maligno había intentado envenenar. En otra ocasión se enfrentó a un diablo que disfrazado de monje tentaba con alcohol a los monjes de un monasterio y a no pocos había convertido en borrachos. Otro diablo tentó a un panadero a negarle limosna de pan al santo, y este descubriendo la verdad, echó al diablo y convirtió los panes en piedras. Aún se muestran dichas piedras en Lanrivoaré. 

Dícese que estuvo en Léon, donde trabó amistad con el obispo. Unas versiones de la leyenda dicen que fue San Houardon (29 de noviembre) y otras que fue San Pablo Aureliano (12 de marzo). Fuese quien fuese, la leyenda es la misma: el obispo le tuvo envidia porque a pesar de ser ciego podía ver el cielo, a Dios y los santos. Entonces Hervé invitó al obispo a ayunar, orar y disciplinarse durante tres días y noches. Al cabo, el santo obispo también pudo gozar de la visión celestial, y además, Hervé le fue diciendo que santo era cada uno de los que veían. 

Ermita del santo en Lanrivoaré.
Hervé murió en 575, y se nos dice que seis días antes de su muerte lo dijo a sus monjes, quienes oraron con él para preparar la partida. Recibió los sacramentos y fue cuidado sus últimos días por su sobrina Cristina. Ela le asistió en todo momento, y le pidió no la dejara sola en el mundo, sino que la llevara con ella al cielo. Hervé falleció luego de afirmar que ya oía los cánticos del cielo; Cristina se echó a llorar a sus pies y no se levantó más, pues murió dulcemente al poco rato. 

El santo fue sepultado en su monasterio en Lan-Houarneau. Sus reliquias fueron trasladadas en 878 a Brest. En 1002 fueron depositadas en un bello relicario y trasladadas a Nantes, donde tenía y aún conserva devoción. Este relicario y sus huesos fueron destruidos durante la Revolución Francesa. Su culto permanece, además, en amplias zonas de la campiña francesa. Es abogado contra la ceguera, los miedos, los ataques de pánico, los lobos. Es protector de los juglares y de los caballos. 

Fuente:
-http://heiligen-3s.nl/

A 17 de junio además se celebra a:

San Manuel de
Persia, mártir.
San Salomón de
Jerusalén, rey.
Beato Juan Anglico
II General Trinitario.
San Adolfo de
Torney, obispo.









  

viernes, 29 de enero de 2021

De campanas, cefaloforias y perros con rabia.

San Gildas "el Joven", abad. 29 de enero y Lunes de Pentecostés. 

Nació alrededor del año 500, en Bath, Gales. Muy niño fue confiado por su padre al abad San Illtut (6 de noviembre), abad de Llancarvan. Allí fue condiscípulo de San Samson de Dol (28 de julio) y San Pablo de Léon (12 de marzo). Una vez llegada a la madurez y teniendo vastos conocimientos de teología y la Escritura, comenzó su peregrinaje para proclamar el Evangelio. Recorrió Escocia e Irlanda, en las costas de Bretaña, donde junto con sus compañeros Santos David y Kado (24 de enero) compuso una liturgia adaptada a la cultura del lugar. 

Abundan las leyendas en la vida del santo. Una muy simpática cuenta que Gildas tenía el oficio de fabricante de campanas. En una ocasión hizo una muy sonora y la enseñó a su amigo Kado, quien la quería para que cada toque le recordara la llamada a la Vida Eterna. Kado le ofreció plata y oro por ella, pero Gildas le dijo que la quería para llevarla a la Basílica de San Pedro en Roma. Kado, que había estado siete veces en Roma, le dejó claro que allá las tenían mejores, pero Gildas insistió y allá se fue. Al llegar frente al papa, este tomó la campana, la movió pero esta no sonó. El papa dijo a Gildas: "Tu campana no suena. ¿Es que no la probaste primero?" "Sí lo hice" – dijo Gildas – "con mi amigo el abad Kado allá en Bretaña, quien quería que se la regalara". El papa le respondió: "Ah, le conozco bien. Ha estado aquí al menos siete veces. ¿Sabes una cosa? Llévale esta campana que no suena, con mis saludos y mi bendición. Y créeme: no hay necesidad de traer campanas a Roma". Y Gildas volvió a Bretaña muy triste, pero obedeció al papa. Y, milagro, al entregar la campana a Kado, esta repicó alegremente y ambos amigos rieron de buena gana. 

Otra leyenda nos dice que mucha gente acudía a Gildas para pedirle consejo, milagros, que les predicara o les predijera el clima. Tanto le molestaban que Gildas no tenía tiempo para orar, por lo cual se fue al mar y clamó a Dios le socorriera. En ese momento, unas rocas se abrieron milagrosamente y el santo pasó entre ellas hasta la cima de la montaña donde construyó una ermita, adonde huía para rezar en paz. Actualmente hay allí una capilla, a la que acceden los peregrinos a pesar del difícil acceso. 

Gildas fundó una abadía en la península de Rhuys, que pronto se llenó de monjes deseosos de aprender y santificarse. Allí también se buscó Gildas un sitio solitario para hacer oración cerca de Blavet, no sin hacer uno de sus portentos antes. Sucedía que los piratas invadían la zona, sembrando el terror entre los pobladores. Estos le pidieron a Gildas que les ayudara y este hizo una oración, haciendo surgir un banco de arena entre la playa y el mar abierto, haciendo que los piratas encallaran cada vez que intentaban el saqueo, dando tiempo a los pescadores a protegerse. En poco tiempo, los piratas no volvieron más. 

La leyenda de Santa Trifina (29 de enero; 21 de julio, en Bretaña, y 8 de noviembre) cuenta que esta joven fue casada con Conomor, Duque de Cornwall, el cual era conocido por su vida libertina y sus muchas mujeres, a las que abandonaba cuando se cansaba de ellas, hallaba alguna nueva, o se quedaban embarazadas. Todo fue bien hasta que Trifina quedó embarazada. Al saberlo Conomor, sin mediar palabra tomó una espada y decapitó a la muchacha. Gildas, que estaba en oración, fue al lugar del hecho e invocando a Dios, lanzó un puñado de tierra contra el castillo de Conomor, que se derrumbó al instante, quedando este mal herido. 

Luego Gildas tomó la cabeza de Trifina, la puso sobre sus hombros, la bendijo y ella volvió a la vida (!), quedándole para siempre la cicatriz en el cuello. Trifina quiso irse con Gildas a su monasterio de Rhuys, pero este no la aceptó, recomendándole que volviera a casa de sus padres y cuidara a su hijo. Ella lo hizo y dio a luz a San Tremeur (21 de julio). Cuando era aún pequeño, Trifina lo llevó al monasterio de Gildas, y ella misma ingresó en un monasterio de monjas, donde vivió piadosamente. 

Pero si esta leyenda anterior es algo extraña, la siguiente lo es más aún: Era San Bieuzi (24 de noviembre) discípulo de Gildas y había fundado su propio monasterio en Castennac, no lejos de Pontivy. Bieuzi tenía un don dado por Dios para sanar los perros enrabietados, por lo cual un señor local le envó llamar para que curase milagrosamente a sus perros de caza, atacados del mal de rabia. Bieuzi estaba a punto de celebrar misa y dijo que no podía ir, y empezó la misa. Entonces el caballero sacó su espada y la enterró en el cráneo del santo abad. El hombre volvió a su casa y sus perros con rabia se lo comieron. Por su parte Bieuzi terminó la misa con la espada en la cabeza y acto seguido se fue procesionalmente, con sus monjes y el pueblo, de camino a Rhuys para despedirse de Gildas. De camino, cerca de Morbihan Bieuzi y su comitiva se encontraron con Gildas y su propia procesión, que venía al encuentro de Bieuzi. El santo mártir abrazó a Gildas y expiró en sus brazos. 

Se conoce una obra histórico-poética llamada "La caída de Bretaña", en la cual relata los hechos históricos de la Bretaña, elogiando sus maravillas y llorando sus pecados. Especialmente sus lamentos se centran en las incursiones sajonas y los desastres provocados. No en balde se le ha llamado "el Jeremías de Bretaña". 

Gildas murió el 29 de enero de 570 en Houat, donde se dice que llegó subido sobre un viejo bote lleno de agujeros y usando su manto como vela. Su sepulcro aún se venera en la iglesia de Saint Gildas en Rhuys. 

Es abogado contra los dolores de cabeza y de muelas, aunque su especialidad es contra las enfermedades de los animales, especialmente los caballos y los cerdos. En toda Bretaña existían tradiciones con respecto a su culto y los animales, bendiciones, carreras, peregrinaciones. Ile-Saint-Gildas se bendecía un pan el lunes de Pentecostés, del cual debían comer los caballos cuando estuvieran enfermos. En Carnoiet los caballos daban vueltas a la capilla del santo, eran bendecidos y bebían del agua de la fuente del santo. Allí mismo se le ofrecían gallos y gallinas, y hasta entrado el siglo XX hubo la costumbre de arrojar un gallo desde el campanario, peleándose los hombres para hacerse con la cabeza del pobre animal. En Mellionec, cosa curiosa, aún en el siglo XIX se hacían peleas de perros en honor al santo. 

Fuentes:
-https://heiligen-3s.nl
-"Vie des bienheureux et des saints de Bretagne". MALO-JOSEPH DE GARABY. St-Brieuc, 1839.
-Vidas de los Santos. Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 29 de enero además se celebra a:













viernes, 6 de julio de 2018

"Ya he dedicado mi vida a Dios". Aún sin cabeza.

Santa Noyale de Pontivy, virgen y mártir. 6 de julio.

Su leyenda cuenta que vivió en el siglo VI y fue hija del rey de Cornwall, Inglaterra. Desde muy joven decidió retirarse a la soledad para consagrarse a Dios en la vida eremítica, pero su padre le arregló un matrimonio cuando cumplió los 20 años. Noyale huyó al continente junto a una pariente, cruzando el mar sobre una rama de árbol y desembarcando en Bretaña, en la desmbocadura del río Blavet.

Se estableció como ermitaña en un bosque cerca de la ciudad de Vannes, siendo querida por todos por su piedad y caridad. Aquí también su belleza llamó la atención del noble local, llamado Nezan, quien le propuso matrimonio. "Ya he dedicado mi vida a Dios", fue la respuesta de Noyale, pero el hombre, quien no estaba acostumbrado a que se le negara nada, insistió tanto, que Noyale tuvo que huir otra vez. Se establecieron ambas eremitas en un páramo cerca de un arroyo, en la zona de Pontivy. Como no tenían ni una cabaña, Noyale plantó su báculo y este se convirtió en un gran árbol que les dio cobijo. Creían estaban a salvo, cuando el malvado Nezan les dio alcance y sin mediar palabra, decapitó a Noyale. Esta, ante el asombro de todos, tomó su cabeza y salió andando hasta Pontivy, a unos 5 km, donde fue sepultada.

Allí se levantó una ermita, posteriormente un santuario que aún existe. Otra iglesia existe en está Trois-Fontaines, sitio llamado así porque la leyenda local dice que, al pasar por allí con la cabeza en las manos, tres gotas de sangre cayeron al camino, haciendo brotar tres fuentes de aguas milagrosas, aún existentes. En el lugar del martirio se levantó una tercera capilla para conmemorar el hecho. Su asesino, irritado, quiso destruirla desviando el lecho del arroyo y mandó cavar alrededor de la pequeña ermita, pero he aquí que el agua se desvió de pronto y le llevo ahogándolo, dejando la capilla intacta.


Noyale, descabezada,
descansa camino a Pontivy.
Como vemos, a pesar de su leyenda estrafalaria, su culto es antiquísimo y aún tiene cierto empuje en Noyal-Pontivy, donde tiene su fiesta anual con varias tradiciones religiosas y culturales. Como todos los Santos Cefalóforos, se le invoca contra los dolores de cabeza y migrañas, y, además, es abogada de los caballos y vacas, siendo bendecidos en su fiesta. Actualmente se bendicen otros animales o maquinaria de labranza.


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.

A 6 de julio además se celebra a:

San Tranquilino
de Roma, mártir.
San Goar,
presbítero y eremita.
Santa Ángela de Bohemia,
virgen carmelita.





sábado, 8 de julio de 2017

De tres evangelizadores mártires.

Santos Kilian, obispo; Colman, presbítero, y Totnan, diácono; mártires. 8 de julio.

Su leyenda, que es lo que nos ha llegado, dice que Kilian nació en Irlanda, sobre 640. Allí era monje y de allí partió junto con 12 compañeros monjes a evangelizar el continente, entre ellos estaban Colman y Totnan. La apostólica comitiva desembarcó en tierras germanas, donde aún no se había oído el Evangelio de Cristo. Kilian plantó una cruz en un cerro, que aún hoy se llama Kreuzberg. Su trabajo apostólico, siempre según la leyenda, habría traído numerosas conversiones, y el pueblo con gran presteza abandonó sus ídolos, tomando la fe cristiana con júbilo. No solo predicaban, sino que trabajaban con los campesinos, llevando técnicas de agricultura, tan propio de los monjes. En 686 partieron a pie hacia Roma, evangelizando a su paso, para pedir la bendición del papa Conon, el cual les envió a predicar a lo que hoy es Turingia, Franconia y Baviera. Para que lo hicieran mejor, consagró obispo a Kilian, presbítero a Colman y diácono a Totnan. Los 12 compañeros se separaron, tomando diversos caminos y nuestros tres santos se establecieron en Würzburg.

El noble local, el conde Gosbert, también abrazó la fe cristiana, y como estaba casado con Geilana, la esposa de su hermano fallecido, Kilian les amonestó por aquel matrimonio ilegal (lo era en su momento) logrando que, por coherencia con la fe que había profesado, el conde repudiara a su mujer. Esta juró venganza y a la primera que pudo, cuando Gosbert partió a un viaje, contrató a dos sicarios para que asesinaran a Kilian y a sus colaboradores. Fueron atravesados con la espada y, al igual que se lee de San Bonifacio (5 de junio), uno de los golpes atravesó una Biblia que, sería la misma que se muestra en la Biblioteca de la Universidad de Würzburg, pero no hay pruebas de ello. Luego de martirizar a los tres santos, los asesinos los metieron en un establo. Cuando Gosbert regresó, uno de los asesinos confesó el crimen, y terminó suicidándose. Hallaron el sitio del enterramiento en el establo, y al excavar, aparecieron los tres cuerpos incorruptos. Por su parte la malvada Geilana enloqueció (en la iconografía aparece muchas veces sostenida por el demonio). El martirio habría ocurrido en 688.

Aunque, salvo esta leyenda, no hay registros históricos de esta misión evangelizadora, el culto a los tres santos se puede documentar a inicios del siglo VIII. En 708 consta una iglesia en el castillo de Gosbert, en la que se guardaba la memoria de los tres santos evangelizadores. En 740 ya figura la veneración de sus reliquias en el sitio de su muerte. El 8 de julio de 750 San Burkhard de Würzburg (14 de octubre) elevó las reliquias de Kilian, Colman y Totnan, canonizándolos; y este día quedó como el de su festividad. San Kilian es patrono de toneleros, tejedores y cultivadores, y se le invoca contra la gota, las enfermedades de los ojos y el reumatismo.


Fuente:
-https://www.heiligenlexikon.de


A 8 de julio además se celebra a
Santa Sunniva de Noruega, virgen, y ocho compañeros mártires.
Santa Morwenna de Cornwall, virgen.

lunes, 12 de junio de 2017

Contra la esquinencia, una patrona.

Pregunta: me han enviado esta pequeña foto del cráneo de una santa llamada Cuncra, virgen mártir abogada contra el mal de "esquinencia" (no se lo que es). Yo seguiré buscando. España. (Aunque no dirigida a mi, esta pregunta se publicó en mi blog hace años. Ahora reconstruyo y amplío la respuesta).


Martirio de Santa Cunera.
Respuesta: La fotografía del cráneo que envías pertenece a Santa Cunera, virgen y mártir, aunque parece decir "Cuncra", por el tipo de grafía gótica. ¿Y quien fue esta santa? Allá vamos:

Santa Cunera de Rehen, virgen y mártir. 12 de junio (traslación de las reliquias) y 28 de octubre.

La leyenda la hace nada menos que una princesa hija del Rey Aurelio de las Islas Orcadas, Escocia. En 453, conocedora de la peregrinación de Santa Úrsula y sus 11.000 vírgenes a Roma, se unió a ella. De regreso, conocido es que la comitiva de Úrsula fue atacada, y las santas martirizadas. Sin embargo, algunas leyendas tardías han hallado en la leyenda de Úrsula su fundamento para desarrollarse. Así surgieron las leyendas de Santa Aurelia, Santa Avia, o Santa Edwette, que habría sido de estas compañeras de Santa Úrsula que pudieron escapar y hacer su vida de santidad en otros sitios. Una de estas es nuestra santa.

Cunera fue apresada por Radbod, rey de los frisones, la cual, viendo su belleza, dotes y virtudes, la puso al frente de su personal de servicio. Pronto se ganó la admiración y confianza de Radbod y de las demás esclavas por su dedicación, mansedumbre, inteligencia, piedad, caridad con los pobres, etc. Solo le tomó aversión Alunda, la reina, la cual veía con malos ojos la afición que Radbod tenía hacia Cunera. La aversión se transformó en odio y el odio en deseo de asesinarla. Así, un día que el rey estaba de caza, Alunda y una esclava estrangularon a Cunera con un paño, en 454. Fue enterrada en el establo, pensando que allí mismo nadie la buscaría. Pero ocurrió que, llegando el rey y los invitados de la cacería, cuando intentaron entrar al establo, los caballos se negaron a hacerlo una y otra vez. Radbod mandó buscar que era lo ocurrido, se halló la tierra removida y al excavar, hallaron el cadáver de Cunera recién sepultado. Alunda, arrepentida se suicidó lanzándose de la torre más alta del castillo y la esclava fue condenada a muerte en la hoguera.

Radbod levantó un hermoso sepulcro para la mártir en su palacio, donde reposaron sus reliquias, aun sin ser conversos al cristianismo. El 12 de junio de 739 San Willibrordo (7 de noviembre) elevó las reliquias, lo que equivale a una canonización actual. En ese momento se comprobó que el paño alrededor del cuello de la santa estaba intacto, y fue separado del cuerpo, conservándose hasta hoy en un bello relicario. Es un paño que ha sido analizado recientemente y es algodón egipcio, datado en el siglo V, por lo se puede considerar auténtico. La iglesia de Rehen venera a Santa Cunera como su más excelsa patrona. Cuando la persecución de los herejes, el noble John Ludofi escondió las reliquias, incluido el paño, siendo devueltas a la iglesia en 1623. El cráneo del que hablas se venera en Utrech, en la catedral de los Viejos Católicos. 


Cráneo de Santa Cunera.
Santa Cunera es abogada, como dices, de la esquinencia, o sea, las paperas, contra la ceguera y todos los males relacionados con la garganta en general. Es abogada de los animales domésticos, especialmente de los caballos, también es patrona de porteros, conserjes, amas de llaves. Su iconografía se caracteriza por llevar un pañuelo al cuello, recordando su martirio, y también porta unas llaves recordando su oficio de ama de llaves.


Otras supuestas compañeras de Santa Úrsula son:
Santa Dorotea de Colonia. 21 de octubre.
Santa Avia. 6 de mayo.
San Panthalo, obispo y mártir. 12 de octubre.
Santa Saturnina de Neuenheerse. 20 de mayo.
Santa Edwette de Esquibien. 15 de abril.
Santa Córdula de Colonia. 22 de octubre.
Santa Aurelia de Strasburgo, virgen. 15 de octubre.

Santa Odilia de Britania. 18 de julio. 


A 12 de junio además se celebra a
San Onofre, penitente.
San Odulf de Utrecht, presbítero.

jueves, 9 de febrero de 2017

San Teilo, de ciervos y caballos.

San Teilo (Theleau) de Llandaff, obispo. 9 de febrero y 25 de noviembre.

SanTeilo. Abadía de Daoulas.
Nació a inicios del siglo VI, fue oriundo de Gales, y sus padres se llamaron Ensic y Gwen. Desde niño se educó para el servicio a Dios. Junto a San Samson de Dol (28 de julio) y San David de Gales (1 de marzo), fue discípulo de San Dyffrig de Landaff (14 de noviembre), o de San Paulino de Withland (23 de noviembre), según quien cuente la historia. 

Sobre Teilo casi todo lo que nos llega está mezclado con la leyenda y los milagros. Una leyenda nos dice que cuando los pictos invadieron Gales, para hacer caer en pecado a los monjes de un monasterio, aquellos metieron a escondidas a unas jóvenes para que los sedujeran. Pero he aquí que las muchachas, así como toda la familia real picta, cayeron presas de la locura y los ataques de miedos. Y no sanaron hasta aceptaron a Cristo y fueron bautizados. Otra leyenda dice que estando leyendo la Escritura junto a San Aidan de Ferns (31 de enero), un monje vino a decirles que no tenían leña para terminar la comida. Ambos santos no interrumpieron la lectura, confiando en la providencia, y al terminar salieron del bosque y hallaron dos ciervos con sendas cargas de leña que dejaron caer a las puertas del monasterio, sucediendo que el fuego no se apagó en todo ese tiempo. Sin embargo, portento aparte, es poco probable que ambos santos se hayan conocido, por el espacio de tiempo que ocurrió entre ellos. 

Lo mismo ocurre con una supuesta peregrinación que habría hecho con San David de Gales y San Padarn (15 de abril) a Jerusalén, pero realmente entre la muerte de Teilo y Padarn hubo 60 años de diferencia. Además, dicha peregrinación abunda en detalles extraños y que según de que santo se cuente, el protagonista es el más humilde. Esta "historia" dice que, llegando los tres de noche a Jerusalén, hallaron la Basílica del Sepulcro cerrada, pero las puertas se abrieron por si solas para ellos, por lo que los tres pudieron dormir en el suelo de la iglesia. Al otro día los jerosolimitanos los hallaron dentro y como solo podían haber entrado por milagro, los aclamaron obipos a los tres. Querían hacer tres sedes de plata, pero he aquí que se acabó el material y la tercera hubo de ser de madera. Esta última la eligió Teilo (si leemos la vida de David, será él quien la elija) por humildad, sin saber que estaba hecha con la misma madera de la que había sido hecha la Cruz de Cristo casi 500 años atrás. Además, los jerosolimitanos regalaron a David y a Padarn sus báculos, pero a Teilo le entregaron una campana milagrosa que por sí sola indicaba la hora, anunciaba cuando el santo estaba en presencia de un pecador y cuando sanaba algún enfermo por milagro de Teilo. En fin, una leyenda sin pies ni cabeza. Cuando volvieron a su tierra, hallaron que su antiguo preceptor, Dyffrig, había fallecido, y Teilo fue elegido obispo de Landaff.

Reliquias en Locronan, Francia.
En 540 Gales fue asolado por la peste, muriendo personas y animales masivamente. Teilo y muchos de sus fieles se fueron a Dol, junto a su amigo Samson, ya obispo, al que nuestro santo ayudó en la evangelización de la región. Allí el señor de Châteaugall le ofreció toda la tierra que quisiera para hacer un monasterio, según la cantidad de vueltas que pudiera dar en una noche alrededor de un árbol; entonces apareció un ciervo que el santo usó como cabalgadura para hacerlo más rápido. Y podría haber sido más terreno si la hermana del señor, Genoveva, temerosa de pensar que podría ella perder tierras, no hubiera hecho que un gallo cantara a las 2 de la madrugada, y el santo pensase que era ya el amanecer, deteniéndose. Una historia muy parecida se lee de San Edern de Bretaña (26 de agosto).

En Dol estuvo siete años hasta que la plaga acabó, luego de ayudar a Samson a poner paz entre el rey Childeberto, el noble Conomor y el hijo de este, San Judwal (21 de octubre). Luego de esto, las noticias varían sobre su muerte. Unos dicen falleció sobre 560, en Landeleau, otros en Llandeilo Fwar y otros en su sede de Landaff, de hecho los tres lugares veneran sepulcros y reliquias del santo obispo. Es abogado contra los males de los caballos, y antaño el 24 de junio en Ploudaniel, Bretaña, era tradición bendecir caballos junto a su reliquia, luego de dar tres vueltas a una iglesia dedicada a su memoria. En Escocia tiene una iglesia del siglo VI dedicada a su memoria y a la de San Dyfan (26 de mayo).


Fuentes:
-“Welsh Classical Dictionary”. PETER BARTRUM . National Library of Wales, 1993.
-"Vidas de los Santos". Volumen II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-http://www.infobretagne.com


A 9 de febrero además se celebra a


jueves, 5 de enero de 2017

San Gerlach, el despreciado.

San Gerlach de Houthem, ermitaño dendrita. 5 de enero.

Fue un noble caballero, al que la vida sonreía como a pocos. Hacienda, familia, vida disoluta, escasa preocupación por su alma, etc. Pero todo cambió cuando un día que iba camino de un torneo, su pasión, le llegó la noticia de la muerte de su amada mujer. De pronto todo le pareció vano e inútil. Nada le consolaba su pérdida, por lo que decidió abandonar el mundo para siempre. Peregrinó a Roma, donde visitó al papa Beato Eugenio III (15 de julio), para que este le recomendara que hacer con su vida espiritual. El papa le envió a Jerusalén, para que visitara los Santos Lugares e hiciera penitencia y allí Dios le inspiraría que hacer.

En la Ciudad Santa supo de los Caballeros de San Juan, y se encaminó a su hospital, donde sirvió de pastor. Siete años vivió allí hasta que regresó a Occidente. Volvió a Roma, donde halló a Adriano IV en el solio pontificio, el cual le recomendó hiciera vida eremítica. Entonces Gerlach se encaminó a su tierra, vendió todas sus posesiones en favor de los pobres y se fue a Houthem, donde se acomodó en el hueco de un árbol, y allí fijó su ermita al estilo de los santos dendritas. Bajo la túnica vestía un cilicio que no se quitó nunca, ayunaba constantemente y su oración era muy elevada. Tuvo gran devoción a San Servacio de Maastricht (13 y 15 de mayo), cuyas reliquias visitaba diariamente, aunque para ello tenía que andar 10 km diariamente. Las gentes acudían a él constantemente, oraban con él y pedían sus bendiciones sobre ellos mismos o el ganado. Muchos milagros realizó, sobre todo con los enfermos y más pobres.

Fue estimado por Santa Hildegarda de Bingen (17 de septiembre), con quien se carteaba. Y sin embargo, quien más debió apreciarle, el clero de la región, le consideraba un farsante y encantador de multitudes. Incluso le llegaron a acusar de esconder oro bajo su árbol, y de que rendía culto al "espíritu de los bosques". A tanto llegaron, que el obispo de Lieja mandó arrancarle su árbol de raíz y cavar en derredor. Al no hallar nada de tesoros, claro está, y ver la humildad del santo, que obedeció tranquilamente, en compensación le construyeron dos chozas: una para vivienda y otra para ermita. Y al mismo tiempo, el obispo encomendó a los premonstratenses de Rolduc que se hicieran cargo de su vigilancia espiritual. Con estos canónigos tuvo mejores relaciones, aunque nunca quiso irse con ellos a su monasterio, sino vivir por libre. Y tanto se lo tuvieron en cuenta que a finales de 1169, cuando estaba para morir, ningún sacerdote ni religioso premonstratense quiso asistirle para morir en paz. Sin embargo, su fidelidad a San Servacio fue premiada: la noche del 5 de enero de 1170, se le apareció el santo obispo, que le dio la extremaunción y la comunión, muriendo acto seguido nuestro eremita.

Sepulcro del santo.
Como suele pasar, cuando su culto se hizo popular y su sepultura se llenaba de peregrinos, las cosas cambiaron y los vecinos premonstratenses reclamaron al santo "para sí", fundando un monasterio y administrando su culto. Y no solo eso, sino haciéndolo santo de la orden y poniéndole el hábito de la Orden. En el siglo XV se confirmó su culto, y aunque solo a nivel local, se le llama "santo". Hasta hoy se le venera como gran sanador de humanos y animales. Es especial abogado contra la peste y las enfermedades contagiosas.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.

A 5 de enero además se celebra a  
San Telesforo, papa carmelita.
San Simeón Estilita.

miércoles, 26 de octubre de 2016

De un santo abogado de los caballos.

San Alour (Alor o Alar) de Quimper, obispo. 26 de octubre.

Fue el tercer obispo de Quimper, sucediendo a San Conogan (15 de octubre) y a San Corentin (12 de diciembre). No se conoce mucho de él, pero ciertamente ha quedado consignado que en 440 fue el artífice de la paz entre los bretones y los romanos, enfrentados desde mucho tiempo por la conquista del país. También consta su nombre en el Concilio de Vannes de 465. También aparece como fundador de la iglesia de Tréméoc, aunque esto se mueve entra la tradición y la leyenda: San Enéour (4 de mayo) ofeció al santo toda la tierra que su caballo cojo pudiera andar en una noche. El santo sanó milagrosamente al caballo y obtuvo una gran extensión de terrenos para la parroquia.

Esta leyenda del caballo lleva a confundirle en ocasiones con otro San Alar, un eremita bretón abogado contra las enfermedades equinas y del que se cuentan leyendas relacionadas con los caballos. Falleció el santo obispo sobre 465. Varios sitios de Bretaña le tienen como patrón, especialmente ante las enfermedades de los equinos. En Quimper el último domingo de octubre se celebraba una procesión en la que se bendecía a los caballos.


A 26 de octubre además se celebra a  
San Eata de Hexham, obispo.
Santos Luciano y Marciano, mártires

domingo, 2 de octubre de 2016

San Melar, príncipe, mutilado y mártir.

San Melar (Mélaire, Méréal, Milour) de Lanmeur, príncipe mártir. 2 de octubre y 6 de mayo (traslación de las reliquias).


Imagen en la
cripta de Lanmeur.
Fue el único hijo del conde San Miliau de Bretaña (24 de julio) y la princesa Aurelia. Cuando Melar tenía siete años, el hermano de su padre, Rivod, asesinó a Milliau, quedando como tutor del pequeño príncipe. Durante un tiempo fingió manifestar amor al niño, pero según pasaba el tiempo, fue madurando su plan de quitárselo de en medio para reinar. Cuando Melar era un jovencito piadoso y dulce, Rivod contrató dos sicarios para que asesinasen al chico, pero en último momento le pareció demasiado asesinarle y pensó era mejor dejarle incapacitado para reinar y mandó le cortaran la mano derecha y el pie izquierdo. Rivod fingió no estar al tanto y aparentó indignación por el hecho. Los nobles y el mismo Rivod declararon que Melar quedaba imposibilitado de asumir el reino, siendo un lisiado. El malvado tío le llevó ante el obispo de Quimper, el cual aceptó ser su tutor. El prelado ordenó que unos orfebres hicieran prótesis metálicas y estos le hicieron una mano de bronce y un pie de plata, que sustituyeron los miembros cortados. Melar estudió, aumentando su saber y al mismo tiempo su piedad, al estar en el colegio catedralicio.

Pasaron los años y Melar cada vez era más ágil, y su minusvalía no parecía óbice para el gobierno, porque montaba a caballo, se desplazaba con facilidad y escribía y firmaba con la mano izquierda con soltura. Además, era bueno, justo, amante de la oración y la caridad, y nada impedía que asumiera su papel. Así que Rivod, que reinaba, sintió temor de que le arrebatase el reino y urdió otro plan: Sacó al joven de la tutela del obispo, con el pretexto de prepararle para el trono, y le dio como tutor al malvado Kerialtan. Este, a cambio de vastos terrenos, accedió a asesinar a Melar, poniendo como prenda de su trato a su propio hijo Justan. Pero Rarisia, la mujer de Kerialtan, que conocía el plan, temió de cometer semejante pecado y avisó al príncipe, y lo escondió en un pozo en Bezuit, a un kilómetro al oeste de Lanmeur, avisando al rey Conomor, que prometió protegerle una vez que le sacó de allí. La buena mujer temía por su propio hijo, al que Kerialtan había ofrecido como garantía de que asesinaría a Melar. Kerialtan, temiendo perder la tierra ofrecida, se fue a la tierra de Conomor con Justan, pretendiendo que huía de Rivod, así que esa noche ambos asesinaron a Melar y huyeron con la cabeza del mártir en una bolsa. Al atravesar una zanja, Justan cayó y se rompió el cuello, quedando muerto en el acto. Kerialtan tomó la bolsa, y obsesionado con las tierras, se fue donde Rivody exigió su parte. Subió a la cima más alta para ver lo ganado y en ese momento quedó ciego y atormentado, se precipitó por un barranco y reventó. Por su parte, Rivod lamentó sus acciones y cayó presa de una depresión terrible de la que murió a los pocos días.


Cripta prerrománica de Lanmeur.
El cuerpo de Melar fue enterrado el cementerio de Kerfeuteun, y la leyenda dice que cada día era hallado insepulto, hasta que lo pusieron en una carreta con bueyes (caballos blancos dice otra versión) para que los animales fueran guiados por Dios hasta el lugar elegido para el enterramiento. Los animales se encaminaron a la iglesia de Lanmeur, donde fue sepultado en la cripta, una joya del arte paleocristiano que aún puede venerarse. Sus reliquias se veneraron allí hasta el siglo IX, cuando fueron trasladadas por miedo a los vikingos, llevándose a la abadía de Lèhon, y luego a la Iglesia de parroquial de Meaux, donde aún permanecen, aunque sin la devoción de antaño. Otras reliquias se desperdigaron por toda Francia. Su sepulcro de granito se convirtió en altar y hasta el siglo XVII hay menciones a la veneración que recibía. Hoy no se conoce que fue de él.

Junto a la iglesia de Lanmeur aún existe una fuente que era meta de devotos para hallar curación y marido: las solteras arrojaban alfileres con la ilusión de ser casadas el año siguiente. Además, se le invoca contra la parálisis, las mutilaciones, las heridas de armas blancas, la artritis, el reuma, y las diversas enfermedades de los animales. El pozo donde se escondió en tierra de Conomor aún se venera. Durante siglos, en el agujero metían las madres a sus niños con dificultades para andar o moverse, con esperanza de hallar la curación.

Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.
-http://www.infobretagne.com/lanmeur-melar-crypte.htm


A 2 de octubre además se celebra al  
Beato Berenguer de Peralta, obispo dominico
San Leudomer de Chalons, obispo.

viernes, 15 de abril de 2016

San Ruadhan, el taumaturgo de Lothra

San Ruadhan de Lothra, eremita. 15 de abril.

Ruadhan es uno de los llamados “Doce Apóstoles de Irlanda”. No se sabe mucho de él, y además, se cuentan muchas leyendas, pues vivió en el siglo VI y la primera “vita” que se escribió data del siglo XI. Según esta, era hijo de Fearghus Bearn, que lo entregó a San Finian de Clonard (5 de abril y 12 de diciembre) para que este le educara en su monasterio, que era una verdadero seminario de apóstoles.

Cuando se hizo un joven, se fue de eremita a Lotrha y eligió el hueco de un árbol para vivir, por lo que entraría dentro de la categoría de los santos dendritas. Aunque era morada habitual de un feroz jabalí, este mansamente le dejó servir a Dios en aquel sitio, buscándose otro árbol para morar. De este árbol el santo obtenía una savia con la que, al aplicarla, curaba todas las enfermedades. Casi todo lo que de él se cuenta son milagros con los que confirmaba su doctrina: En Ros Einne halló por revelación un tesoro que entregó a los pobres y sobrevivientes de la peste, sacó volando de un remolino a un barco que había quedado atrapado en aquel, sanó a la reina Cualu librándola de un coágulo de sangre que le impedía comer. Otra leyenda cuenta que, habiendo dado sus caballos a una familia pobre, salieron del bosque dos ciervos que tiraron del carro del santo hasta su destino.


Tuvo un enfrentamiento con el rey Diarmaid a cuenta de que este se incautó el monasterio que había fundado en Lotrha, y el santo le maldijo. En ese momento, treinta caballos grises salieron del río y pelearon con los caballos del rey, dejándolos muertos a los que no huyeron. El rey, arrepentido, pidió perdón y le cambió al santo su árbol por aquellos caballos milagrosos. El santo accedió, pero una vez que entró al monasterio, los caballos desaparecieron en el río. Además de estos prodigios, se narra que resucitó a varios muertos. Falleció en 584.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.
-“Lives of Irish Saints”. John Canon O'Hanlon. 


A 15 de abril además se celebra a 






sábado, 9 de enero de 2016

De uno de los Corsini, el santo.

San Andrés Corsini, obispo carmelita. 9 de enero, 4 de febrero (traslación de las reliquias) y segundo domingo de junio (en Florencia).

Del Carmen de Querétaro.
México.
La historia y la leyenda carmelitana han sido generosas con Andrés, el célebre y santo miembro de la no menos célebre, y mucho menos santa, familia Corsini, un clan puntal en la historia de Italia y de media Europa. Sus padres se llamaron Nicolás y Peregrina, y aunque llevaban años de casados no tenían hijos. Fue Nuestra Señora del Populo (22 de abril), cuya imagen se veneraba en el convento del Carmen de Florencia, la encargada de acoger el voto que el matrimonio le hizo: Si concebían un hijo, se lo dedicarían a Ella en la Orden del Carmen. Y cumplió la Santísima Virgen, pues al poco tiempo se supo que Peregrina esperaba un hijo. La noche anterior al parto, víspera de San Andrés Apóstol, tuvo la madre un sueño extraño: veía a su hijo en apariencia de fiero lobo entrar en una iglesia, y salir de esta en forma de manso cordero. Y nació el niño, el 30 de noviembre del año 1301, y le llamaron Andrés en honor al santo del día.

Fue un niño inteligente, despierto y cariñoso, y apenas despertó la inteligencia, le pusieron un preceptor para que adelantara en las letras y la virtud. Y en las primeras iba creciendo, pero en la segunda… Sin ser un niño malo, era malcriado y exigente. Sus padres le consentían, como a hijo único y aunque el maestro intentaba corregirle, los caprichos y desaires fueron a más. Envanecido de sí mismo llegó a la adolescencia y la juventud, donde se sumaron las malas compañías. Abandonó la práctica religiosa, comenzó a frecuentar tabernas, juegos, cacerías. Aunque la leyenda se apresura en añadir que jamás perdió la virginidad, por protección especialísima de la Santísima Virgen. Y con tantas malas acciones, a los quince años llegó a una de las peores que hay: levantó la voz a su madre, además de proferirle insultos y darle la espalda mientras esta le reconvenía. Ante este desaire, Peregina clamó: "¡Ah, mal hijo! Verdaderamente tú eres aquel lobo infame y carnicero que en sueños vi salir de mis entrañas. Y no me ha engañado el pronóstico". Ante aquellas palabras, Andrés se calmó y preguntó a su madre sobre el sueño. Esta le contó lo que había visto y añadió: "Quien hayas sido hasta ahora, bien lo sabes, y te lo han dicho mis lágrimas. Cual has de ser en adelante, no lo sé, pues tus desconciertos no me aseguran tu enmienda. Abre ya los ojos y advierte que aunque por la generación eres hijo de Nicolás y Peregrina, por el voto que hicimos lo eres de la Virgen del Carmen".

Estas palabras, y otras, fueron suficientes para que Andrés dejara su mala conducta y esforzándose y con la ayuda de Dios, se convirtiera en un jovencito modelo. Al otro día pidió a la Virgen María le diese la gracia de la conversión, para pasar de lobo a cordero. Y aún más, pidió la entrada en la Orden del Carmen al provincial, Fr. Jerónimo Meliorato. Este le envió a la iglesia a pedir luz a Dios para ganar tiempo, y envió a dos religiosos a avisar a sus padres (no era cosa de enemistarse con los Corsini) de que su único hijo quería ser religioso. Estos corrieron a la iglesia del Carmen y ellos mismos ofrecieron al hijo amado, quedando los religiosos contentos y le admitieron al noviciado. Tomó el hábito el 5 de enero de 1317, a los quince años. Para probarle y cortar sus aires de noble, le encomendaron trabajar con los animales, limpiar los suelos, y servir en la cocina. Todo lo hacía con alegría, puntualidad y exactitud. Estando en la portería lo vio un pariente suyo y le animó a dejar aquel hábito pobre, que reconsiderara su puesto en la familia y se viese como heredero de su padre. Incluso le dijo que si quería hacer carrera en la Iglesia, ya podría la familia lograrle una abadía, un obispado o incluso el papado si se lo proponían. Pero Andrés respondió solamente enseñando un crucifijo a su pariente y cerrando la ventanilla de la portería con firmeza.

Aparición de la Virgen
en la primera misa.
El 7 de enero de 1318 profesó los votos, y luego le mandaron a perfeccionar su latín y gramática, para pasar luego a la teología. Además, aumentó su oración, penitencia, humildad y caridad para con los demás. Comenzó a usar un cilicio que no dejó nunca más, oraba durante horas por las noches, ayunaba siempre que lo mandaba la regla, y más si podía. Para ejercitar su humildad, fue encargado de pedir limosnas por la ciudad. Su celo apostólico lo mostraba siempre que podía, en especial cuando convirtió a un pariente enfermo, cuya casa se había convertido en un lugar de pecado por parte de amigos desalmados que se aprovechaban de su debilidad. No solo le convirtió, sino que le sanó milagrosamente. En 1325 le dieron la ordenación sacerdotal, y sabiendo que su familia y ciudad preparaban un banquete mundano para después, recibió las órdenes y se fue al célebre convento de Las Selvas donde cantó su primera misa en soledad. En ella se le apareció la Santísima Virgen y le dijo: "Siervo mío eres, y en ti seré glorificada". Y lo confirmó la Virgen con varios milagros que realizó el santo en su nombre. Como sanar a una niña hética, que no podía tragar bocado, la cual aseguraba que si se lo daba el "padre Andrés", sanaría. Y así fue, rogó Andrés a la Virgen y la niña sanó. Sería luego religiosa carmelita y dirigida suya. 

En 1329 recibió una herencia y construyó un convento de la Orden en Segna. Este mismo años el Capítulo lo envió a estudiar a la Universidad de París (esto no está claro, pues el apellido Corsini no aparece acompañando a ningún Andrés, aunque sí aparece un Andrés con su apellido materno). En París se ganó el mote de "ciego, sordo y mudo”, por lo abstraído que vivía en Dios y los estudios, sin prestar atención al bullicio estudiantil, en el que algunos frailes entraban. En 1335 se doctoró con grandes felicitaciones de sus maestros. Regresó a París, pasando por Avignon, donde sanó a un ciego que pedía limosna a las puertas de una iglesia. Llegado a Florencia comenzó la labor del confesionario y la predicación, donde destacaba por su elocuencia y caridad, siendo alabado por el General de la Orden, el Beato Pedro de Cesis (3 de agosto). En 1337 fue elegido prior del convento florentino, y si bien había sabido obedecer, bien sabía mandar. Fue paciente, caritativo y justo en los castigos. Acompañaba a sus religiosos en sus males, entretenía a los enfermos, aconsejaba y amonestaba cuando era necesario. Incluso algunos milagros realizó para sanar algún religioso enfermo. En 1345 regresó a París a estudiar Sagrada Escritura y al año siguiente pasó a Avignon, donde conoció al Procurador General de la Orden, San Pedro Tomás (8 de enero), al cual sustituyó tres años mientras este viajaba a París para doctorarse en Sagrada Escritura. En 1347 Andrés fue elegido Provincial de Toscana y en 1348 presidió el Capítulo de Metz. En estos años Europa fue asolada por la peste, y el santo demostró su caridad heroica, atendiendo personalmente a los religiosos y a cuantos necesitaban su caridad. Una vez pasada la peste, reorganizó la provincia, reunió comunidades, reparó conventos devastados por la precariedad y los saqueos, y logró aumentar las vocaciones carmelitanas. En 1349 presidió un capítulo provincial en el convento de las Selvas donde se dio fuerza a la vida religiosa carmelita, reforzando la disciplina monástica y el apostolado.

Uno de los que falleció por la epidemia fue Fulgino Carbone, obispo de Fiésole, y nuestro santo fue elegido por el capítulo catedralicio para ocupar la sede. Súpolo el santo por revelación y huyó a la Cartuja de Florencia, para esconderse y pedir a Dios no le cargase con el peso de la mitra. El capítulo de Fiésole fue a buscarle, pero no le hallaron, así que se volvieron para celebrar nueva elección. Estando en ella, apareció en medio de los capitulares y el cabildo un pequeño niño que clamó: "Dios escogió a Andrés para su sacerdote, id al monasterio de la Cartuja, que allí le encontraréis orando". Y desapareció, mientras que al instante daba a Andrés el mismo mensaje. Salió de la Cartuja y vio el cortejo que le venía a buscar, y humildemente aceptó la mitra fesulana. Por su parte, el papa Clemente VI confirmó la elección el 13 de octubre de 1349. Como obispo redobló los alcances de su caridad y su celo apostólico, reformando al clero, los monasterios, dando ejemplo a los fieles. Y tanto molestó esto al demonio que en una ocasión en que se dirigía a una iglesia que le daba devoción, a cantar los maitines, el diablo levantó un muro en plena calle, impidiendo su paso. Pero el santo, sabiendo era cosa del maligno, trazó la señal de la cruz y la pared se desvaneció. Restauró la catedral y el culto a San Rómulo (6 de julio). Fundó la Asociación de la Santísima Trinidad, para fomentar la formación y espiritualidad de los sacerdotes y promover su celo apostólico. Siempre vestía su pobre hábito carmelita, el cual siempre llevaba bajo los más pomposos ornamentos litúrgicos, sin admitir se lo cambiasen salvo cuando ya se le caía a jirones. Y aun así, se procuró le enviasen un hábito de algún religioso fallecido. Predicaba al pueblo siempre que podía y en su mesa, aun siendo tan frugal, los pobres y miserables siempre tenían un sitio. Cada jueves sentaba a doce a su mesa, les lavaba y atendía personalmente, como Cristo. Imitó a San Gregorio Magno (3 de septiembre y 12 de marzo), haciendo un censo de los pobres de Fiésole, para atenderles personalmente o por medio de sus presbíteros. Y tanta era su caridad que en un reparto de pan, lo multiplicó milagrosamente, sin que faltara alguno en ser atendido y sobró. No se permitía faltar al coro de la catedral a las horas canónicas, y hacerlo por asuntos de gobierno o recibir visitas, le era una gran mortificación. Gustaba de oír los sermones de los religiosos, y siempre que podía visitar Florencia, acompañaba a sus hermanos de hábito en el convento del Carmen, a los que servía como un religioso más. Aunque estos al principio protestaron viéndole humillándose, le dejaban hacer por darle placer de ser el último de todos.

Fue un artífice de la paz entre las distintas familias enemigas de Florencia, entre ellas la suya propia. Predicaba constantemente por la paz y las buenas costumbres. Se cuenta que en una ocasión en que le prepararon un púlpito a las puertas de la catedral (se llenaba hasta los topes) para que predicase a más gente. Sabiendo que había entre los oyentes algunos enemigos entre sí, predicó y levantando los ojos al cielo invitó a todos viesen quienes les animaban a la lucha. Y todos vieron bandadas de cuervos enfrentándose a bandadas de milanos, desgarrándose, con lo que todos entendieron que las pugnas eran cosa del diablo. E hicieron las paces, alabando el pueblo al santo obispo por su intervención. Además, fue intercesor ante el emperador Carlos IV para que perdonase a los levantiscos florentinos. Por esta acción le nombró legado pontificio suyo el papa Urbano V, para que pusiese paz en Bolonia, donde antes lo había logrado efímeramente San Pedro Tomás. En Bolonia fue apresado por una facción que no quería la paz, pero los que lo hicieron enfermaron y padecían tantos dolores, que le dejaron libre, y el santo les visitó, sanándoles milagrosamente uno a uno. Y, claro, después de esto, hicieron la paz.

En 1372, teniendo el santo 71 años gastados en el servicio de Dios, quiso este darle el premio merecido por su labor, y antes quiso avisarle. Estando el día de Navidad del mismo año, listo para cantar la primera misa del día, como era su devoción, se le apareció la Madre de Dios y le dijo: "Llegado es el tiempo de tu deseado tránsito, Andrés, hijo mío. El día de la Epifanía vendré por ti y en mi compañía y la de los ángeles irás al cielo". Quedó Andrés muy contento con semejante anuncio, que comunico a Guidon, canónigo de su confianza. Celebró y predicó con singular júbilo. Pasó toda la mañana en éxtasis y luego de comer, se recostó aunque no se sentía mal, pero no volvió a levantarse del lecho. Desde allí se extendió la noticia y Fiésole en pleno, y media Florencia se fue a las puertas del palacio episcopal para acompañar al santo en su muerte. El santo gastó el tiempo que le quedaba en pedir perdón, repartir sus pocos bienes y en rezar los salmos y el santo rosario de la Virgen. En la mañana de la Epifanía, se iluminó su rostro de repente, cantó el “Nunc Dimitis”, y expiró dulcemente.

Los funerales duraron varios días, durante los cuales Dios obró varios milagros por parte de su siervo, y el cadáver permaneció flexible, oloroso y resplandeciente. El cuerpo fue enterrado en la catedral de Fiésole, aunque el santo quería ser enterrado en su convento de Florencia. A los quince días del entierro, los carmelitas lograron su traslado al Carmen de Florencia, donde lo introdujeron en la capilla de Santa Úrsula. No le enterraron, sino le sentaron en una sede, ricamente vestido, para que le venerasen los florentinos, mientras preparaban un lugar para sepultarle. Otros milagros ocurrieron al contacto con sus reliquias, fuera su cuerpo u objetos que utilizó, como su mitra o el báculo. En 1439 se rigió otro altar de más calidad y las reliquias fueron trasladas, verificándose varios milagros. En 1440 mostró su santidad y protección sobre los florentinos en la batalla de Anghiari, en la que se le vio en el cielo montado sobre un caballo blanco, alentando a las tropas florentinas contra las tropas de Piccinino. Fue tanto el fervor del pueblo, que al ir el clero a darle gracias a la iglesia del Carmen, estando mostrando sus reliquias, la gente clamaba “sancte Andrea, ora pro nobis”, dándole título de santo sin más trámites. Su culto fue promovido, mucho antes de ser beato, por el Beato Ángel Agustín Mazinghi (17 de agosto). En 1464 se presentó la súplica de canonización, pero no fue beatificado hasta 1629 y canonizado hasta el 22 de abril de 1724, por Benedicto XIII. El martirologio recoge su memoria a 6 de enero, pero su festividad fue puesta por Alejandro VII para la Orden y toda la Iglesia a 4 de febrero. Actualmente es a 9 de enero.


Fuente:
-“Flores del Carmelo, vidas de los santos de N. S. del Carmen”. FR. JOSÉ DE SANTA TERESA. Madrid, 1678. 


A 9 de enero además se celebra a
San Adrián de Canterbury, abad
Beato Antonio Fatati, obispo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...