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jueves, 8 de abril de 2021

Bendecida con el dolor, bendijo con alivio.

Santa María Rosa Julia Billiart, virgen fundadora. 8 de abril. 

Nació el 12 de julio de 1751 en Cuvilly, pueblo de la diócesis de Beauvais, Francia. Sus padres fueron Jean-François Billiart y Marie Louise Debraine. Julia, como fue su nombre de bautismo, fue una niña tremendamente inteligente y despierta. A los 5 años leía y escribía, y a los 7 ya conocía de memoria las verdades de la fe cristiana, teniendo incluso un grupo niños a los que impartía el catecismo en la escuela de su tío Thibault. Admirada por su párroco, este le permitió recibir la primera comunión y la confirmación a los 9 años. Ese mismo día hizo un voto de castidad perpetua. 

Cuando tenía 16 años la familia cayó en la desgracia económica y tuvieron que vivir del trabajo del campo. Esto no le privó de su piedad y alegría naturales, sino que la hizo más cercana a los problemas de los pobres y comprensiva con su alejamiento de Dios. Constantemente hablaba de religión a las demás jóvenes, visitaba a los enfermos y organizaba la caridad para con los pobres. No en balde la llamaban “la santa de Cuvilly”.  

En 1773 uno de los acreedores de su padre la emprendió a disparos contra la casa de los Billiart y un disparo alcanzó a Julia, causándole una parálisis de las piernas. Al principio no pareció gran cosa, pero al poco tiempo se tornó definitiva (o eso parecía, ya veremos) y tuvo que guardar cama. Así, a los 22 años, la activa y piadosa joven Julia Billiart comenzó una intensa vida de apostolado. Su párroco le llevaba diariamente la comunión, y luego de esta hacía varias horas de oración. El resto del tiempo lo empleaba en bordar para ayudar a la familia o para la parroquia. Pronto logró reunir un grupo de niños en torno a su cama a los que enseñaba el catecismo.  

En 1789 estalló la Revolución, feroz contra la Iglesia y el clero. Julia fue acusada de dar refugio a sacerdotes perseguidos, y fue amenazada con a ser quemada en la plaza del pueblo, pero no hallaron pruebas y con fuertes amenazas la dejaron en paz, pero vigilándola. Con ayuda de unos parientes y devotos, la llevaron a Amiens, donde la acogió condesa Baudoin. En casa de esta conocería a la vizcondesa de Gizaincourt, Françoise Blin, quien le tomó gran afecto. Esta mujer, muy piadosa y caritativa había estado a punto de ser mártir por Cristo en durante la persecución, y sólo se había salvado por la caída de Robespierre. 

Junto a Julia se juntaron algunas jóvenes y mujeres adultas y poco a poco comenzaron a trabajar con los niños pobres, para proveerles y educarles. En 1803 fundarían en Amiens las Hermanas de Nuestra Señora. En 1804 Julia hizo una novena al Sagrado Corazón de Jesús por su salud corporal, obedeciendo a su director espiritual, el Padre Varin. Es curioso que ella jamás había implorado a Dios por su curación, mas lo hizo por obedecer y el resultado fue el milagro: volvió a caminar. El 15 de junio de 1805 Julia y las primeras discípulas hicieron sus votos sagrados, tomando ella el nombre de Rosa María. El P. Varin escribió unas Constituciones temporales, y lo hizo con tanto acierto que nunca han sido cambiadas sustancialmente. Entregadas a la educación y sustento de los niños pobres, en breve se formaron ellas mismas como maestras para proporcionar letras y virtudes a los pequeños. Y hasta hoy, todas las religiosas estudian magisterio. 

Casa de Namur.
En 1806 la Congregación fue aprobada por el Ministerios de Cultos de Francia. En tres años las hermanas se habían extendido a otras partes de Francia y Bélgica. Esta expansión las alejó del P. Varin, lo que aprovechó el presbítero Sambucy, confesor de las religiosas, para entremeterse, cambiar usos y normas, e intentar que las religiosas pasaran a ser monjas de semiclausura, al estilo de las Ursulinas. Tanto les incordió, ganando al obispo para su idea, que Julia y sus religiosas, menos dos, dejaron la ciudad donde habían nacido para irse al convento belga de Namur. En 1809 se instalaron en Namur, añadiendo al nombre de la Congregación el nombre de la ciudad, al instalar allí su Casa General. El obispo de Amiens intentó que volvieran, la Madre accedió, pero al ver que no tenía la ayuda prometida y la libertad de acción requerida, volvió a Namur.

Julia fundó quince conventos-escuelas en los años que le quedaron de vida. Una profunda vida interior de oración, sacrificio, expiación, al mismo tiempo que desbordada al auxilio de los demás. Cartas, viajes, billetes espirituales, formación a las religiosas, etc. Su mano escritora era incansable. Nuestra santa falleció el 8 de abril de 1816, mientras musitaba el Magníficat, y luego de unos meses de dura enfermedad. Fue beatificada el 13 de mayo de 1906 por San Pío X. Fue canonizada el 22 de junio de 1969 por San Pablo VI. 

Fuente:
https://www.sndden.org/who-we-are/our-history/


A 8 de abril además se celebra a


viernes, 13 de diciembre de 2019

De la fragante rosa de Villechausson.

Beata Isabel Rosa de Chelles, fundadora y abadesa. 13 de diciembre.

Fue hija del duque Radulf de Crépy y su mujer Adela de Bar-sur-Aube. Su hermano fue el Beato Simón (29 de septiembre). Siendo muy niña fue internada en las benedictinas de Chelles, cerca de París, para alcanzar una perfecta educación con vistas a alcanzar un buen matrimonio. Sin embargo, al llegar a la adolescencia decidió tomar el hábito monástico contra viento y marea, para seguir su vocación de servir toda a Cristo.

Siendo ya monja profesa deseó una vida de mayor perfección y solicitó de su abadesa retirarse como reclusa emparedada en el mismo monasterio. La abadesa, temerosa de echar a perder su vocación no se lo consintió. Entonces Isabel obtuvo el permiso del papa Inocencio II, y con dos monjas más se retiró a Château-Landon, donde construyeron unas chozas y comenzaron vida eremítica. Oraban y trabajaban constantemente, imitando a los Padres del Desierto. Vivieron algunos meses, pero la vida en aquel lugar inhóspito era muy difícil y las enfermedades llegaron. Entonces las otras monjas regresaron a Chelles.

Isabel no cejó en su empeño y se trasladó a un roble hueco, donde solo cabía de rodillas (es una de los santos dendritas). Redobló su oración, tejía cestos y sembraba algunas hortalizas de las que se alimentaba y aún regalaba a los pobres. Tuvo que soportar numerosas burlas de los aldeanos, quienes, al ver su paciencia, entrega, oración y caridad, poco a poco le tomaron verdadera devoción.

Al cabo de varios años de vida dendrita, Isabel recibió la visita de su hermana Acvis, monja en Chelles, y de la monja Constancia. Ambas la convencieron para fundar un monasterio cerca de Courtenay, en el Loira, del cual sería la abadesa. El monasterio fue dedicado a Santa María y pronto tuvo muchas santas vocaciones.

Nuestra Beata entró al paraíso el 13 de diciembre de 1130. En 1330 el cuerpo fue desenterrado para trasladarlo a una bella urna y se le encontró incorrupto, por lo cual se elevó a un altar. Durante la Guerra de los 100 años el monasterio fue saqueado y las reliquias profanadas. Las monjas recogieron luego lo que pudieron y las trasladaron a Villechausson, donde construyeron un nuevo monasterio.


Fuente:
-"Vie des Saints du Diocèse de Troyes et histoire de leur culte jusqu'à nos jours"

A 13 de diciembre además se celebra a:


San Judoc, eremita.
Los Santos Cinco
Compañeros Mártires.




miércoles, 14 de marzo de 2018

Reina, mucho de político y de santa... pues algo.

Beata Emma de Normandía, reina de Inglaterra. 14 de marzo.

Emma y dos de sus hijos.
Nació en Normandía, en 987, y fue hija de Ricardo I, duque de Normandía y su concubina, luego segunda mujer, Gunnor de Crepon. Emma era tan bella que le llamaban "La Rosa de Normandía".

Cuando tenía 15 años Emma se casó con Ethelred II "el Indeciso", rey de Inglaterra, que le doblaba la edad. Con él tuvo tres hijos, el mayor de ellos fue San Eduardo "el Confesor" (13 de octubre). En 1013 los daneses invadieron parte de Inglaterra y Emma y sus hijos tuvieron que huir a Normandía, donde fueron protegidos por su hermano, Ricardo II. En 1014 el rey Ethelred volvió a Inglaterra y retomó su trono, pues los daneses se vieron debilitados temporalmente con la muerte de su rey Svend I. Emma no volvió con él, pues temía por la seguridad del reino, débil aún. 

Ethelred murió en 1016 y Emma, en una hábil jugada, se casó con el danés Canuto el Grande, hijo de Sven. Así aseguraba su vida, calmaba a los peligrosos daneses y al mismo tiempo acrecentaba la influencia normanda en Inglaterra y, no menos importante, ella se convertía en reina de Dinamarca. Pero, por si acaso, sus hijos se quedaron exiliados en Normandía. En 1023 Emma logró que su marido costeara el nuevo sepulcro de San Alphege de Canterbury (19 de abril), quien había sido asesinado por los daneses en un acto inicuo y desmedido de escarmiento a los ingleses. Además, Emma organizó la traslación al nuevo altar.

Con Canuto Emma tuvo dos hijos, y aunque al primero, Hardicanuto, Emma intentó hacerlo rey de Inglaterra, los ingleses prefirieron a Harold "Harefoot", hijo de Canuto con una concubina. Entonces Emma hubo de refugiarse en Flandes hasta 1040. Harold pasó el reino inglés a Hardicanuto, pero este no estaba interesado en gobernar a los ingleses, que no le querían, así que mandó a buscar a su medio hermano, Eduardo "el Confesor", para asociarlo a su reino. A pesar de esto, Emma logró asumir la regencia un tiempo, pero en 1042 Hardicanuto murió repentinamente y Eduardo, fue proclamado entusiastamente por los ingleses como rey, regresando la Casa de Wessex al trono. A pesar de que Emma no sentía mucho afecto por Eduardo, no pudo sino callar y aceptarlo como rey.

Emma ante su
hermano Ricardo.
Eduardo, sabiendo de las capacidades políticas de su madre, la separó del gobierno y mandó fuera recluida en un monasterio. Pero aún ella desde allí continuaría su vínculo político con Normandía y sería decisiva en la conquista de Inglaterra por Guillermo I "el Conquistador".

Emma falleció el 14 de marzo de 1052. Fue sepultada en la catedral de Winchester. Sobre su santidad, pues muy poco hay que decir, porque no se atisba por ningún sitio, sin embargo, muchas crónicas la llaman Beata y aluden a algún culto en su sepulcro por parte de los normandos. El origen de esto podría estar en una leyenda del siglo XIII, en la que se dice que Emma fue acusada de fornicación con el obispo Ælfwine de Winchester. Para demostrar su inocencia, Emma fue obligada a pasar por la "prueba del arado", que consistía en caminar sobre rejas de arado al rojo vivo. Si la acusada, siempre mujeres, no se quemaban es que eran inocentes. Emma, según la leyenda, pasó descalza, siendo sostenida por dos obispos sobre los arados, sin que el fuego la dañara. Pero es una leyenda sin fundamento alguno.


Fuente:
-"Queen Emma and Ælfgifu of Northampton: Canute the Great's Women". MILES WARREN CAMPBELL. Mediaeval Scandinavia, 1971.


A 14 de marzo además se celebra a





viernes, 18 de noviembre de 2016

La Rosa de Luisiana.

Santa Rosa Filipina Duchesne, virgen S.S.C. 18 de noviembre.

Nació esta santa el 29 de agosto de 1769 en Grenoble, Francia y fue bautizada, como si fuera una profecía, con los nombres de Santa Rosa, primera santa de América y de San Felipe, apóstol de Cristo. Porque ambas cosas sería: apóstol en América. Aunque su padre era liberal y de ideas anticlericales, Rosa fue educada piadosamente en el monasterio de Santa María de Haut, de la Orden de la Visitación. En este ambiente de piedad hizo su primera comunión y se desarrolló su vocación, en origen contemplativa, pues allí mismo tomó el hábito visitandino en 1797, con 18 años. La tenacidad antocatólica de la Revolución Francesa llegó al monasterio y las religiosas fueron dispersadas y obligadas a vestir de seglar. Rosa volvió a Grenoble, donde se dedicó junto a otras jóvenes familiares y amigas a socorrer a los presos por los revolucionarios, a las viudas y huérfanos, poniendo en ocasiones su vida en peligro. 

En 1801, hecha la endeble paz entre el gobierno francés y la Iglesia, Rosa intentó volver a la vida contemplativa, y para ello se dedicó a reunir a la comunidad y reconstruir el monasterio, rentándolo para sí misma. Llevó algunas amigas y comenzó a instruir a unos niños, pero le fue imposible reunir a las monjas: unas eran muy mayores para aquello y se fueron a sus casas, y otras se fueron a otros conventos y reconstruidos. Este fracaso, su tiempo junto a los que padecían, y la constatación de la necesidad del apostolado y la caridad que necesitaban Francia iluminaron su vocación y comenzó a pensar en la vida religiosa activa. En 1804 supo de la fundación de una nueva congregación religiosa, la Sociedad del Sagrado Corazón, dedicada a la formación humana y espiritual de las niñas. Se entrevistó con la fundadora, Santa Magdalena Sofía Barat (25 de mayo) y le ofreció su monasterio saqueado para que fundara. Pero además, se ofreció ella misma y sus compañeras para formar parte de la Sociedad. La Madre Barat enseguida vio su valía de mujer orante y trabajadora, y el 13 de diciembre del mismo año fundaba el colegio con tres religiosas más. Esto trajo a ambas santas muchos sinsabores, pues los pobladores de Haut les hicieron guerra, pensando no tenían el prestigio como para encargarse de sus hijos, ni eran monjas "de verdad".

En 1805 se inició el noviciado y a los pocos meses de novicia en la Sociedad, Rosa pronunció sus votos, el 21 de noviembre de 1805, a los 26 años. La noche de su primer Jueves Santo en la Congregación, el 3 de abril de 1806, tiene una visión: se ve a si misma portando al Santísimo Sacramento por toda América, consolando a los necesitados. Y lo escribe a la fundadora diciéndole: "Cuando me diga: ‘Te envío’, responderé prontamente: ‘Voy’". Magdalena Sofía le responde: "Vuestra carta ha tocado la cuerda más sensible de mi alma: ¡sí, nuestro divino Salvador me ha oído! Desde el momento en que fuisteis encomendada por él a mi cuidado, esto es lo que le he pedido con relación a vos, pues estoy íntimamente persuadida de que el Señor quiere que le ofrezcáis con entera devoción este heroico sacrificio". Pero, sin embargo, aún no le da permiso pues la necesita, sobre todo en 1810, año duro para la fundadora cuando el abate Saint-Estéve, confesor de las religiosas se las da de fundador y hace y deshace. La Madre Barat solo reza y confía en el Sagrado Corazón, y cuando no puede más, se retira un tiempo en Haut, donde Rosa Filipina la mima y venera como a verdadera madre fundadora. El 15 de diciembre de 1815, resueltos los problemas de la Congregación y aprobados los Estatutos autorizados por la Madre Barat, las religiosas designan a la Madre Duchesne como secretaria de la Madre Barat, con gran alegría de ambas.

Pasado el tiempo, la Madre Barat le envía a fundar una comunidad en París, que posteriormente será una casa fundamental para la Sociedad. Allí, en 1816, conoce Rosa a monseñor Guillaume-Valentin Dubourg, que había sido nombrado primer obispo de Louisiana. Está claro que él quedó prendado de sus dotes como religiosa educadora y ella vio renacer la posibilidad de la misión. Y llega 1818, el año en que se cumple su deseo: Desde Luisiana el obispo pide a los obispos franceses una Congregación Religiosa que funde un colegio para la educación de los niños franceses e indios de su diócesis. La Madre Barat la envía, con la misma confianza que si fuera ella misma. Así, en 1820 Rosa funda un convento y colegio en unas cabañas de madera, junto a otras cuatro religiosas, en St. Charles, Missouri. Y como toda misión, no le faltaron trabajos, hambre, frío, incomprensiones, pobreza: "Aquí ejercitamos" – escribe en 1819 – "los oficios manuales menos acostumbrados: cultivamos el campo, llevamos las vacas a los abrevaderos, transportamos el estiércol, barremos los tinados: todo esto me cuadra muy bien"… Y es que todo lo daba por bueno con tal de evangelizar y educar como religiosa del Sagrado Corazón que era. 

De St. Charles se trasladan a Florissant, donde las condiciones eran mejores para todos. Abre su colegio y en tres años inaugura un noviciado. En 10 años ya había fundado seis colegios para niños, niñas y jóvenes, entre las que halló las primeras vocaciones nativas. Grand-Coteau, St. Michel, St. Louis, y en 1828 regresan a fundar en St. Charles, con mejor resultado. En 1839 se funda en Nueva York, obra que habría hecho la Madre Duchesne mucho antes, pero obedeció a la Madre Barat, que lo dejó para más tarde y lo encomendó a la Madre Galitzin. 

Sepulcro de la Madre Duchesne.
Santuario en St. Charles.

En 1841, teniendo 72 años se desplazó a Sugar Creek, Kansas, a la fundación de un colegio para los indios potowatomies, ideado por los jesuitas. "quizás no podrá hacer mucho trabajo" – le escribe el padre director – "pero con su oración alcanzará el éxito, y su presencia atraerá muchos favores del cielo para esta obra". Y fue, superando dolores, cansancio y frío. Un año estuvo entre los indios potowatomies, que la amaron profundamente, aprendieron de ella y la apodaron "la que siempre reza". En 1842 volvió a su primer colegio de St. Charles, pero anhelando trabajar por las misiones, ir allá, a las Montañas Rocosas. Diez años más gastó y desgastó por el Evangelio en Louisiana, hasta el 18 de noviembre de 1852, cuando falleció a los 83 años, rodeada del amor de los indios y negros, sus amados, a los que había dedicado su vida. Uno de sus mayores anhelos, ver casas fundadas en América del Sur no lo llegó a ver, pues la primera de estas casas sería la de Cuba, fundada en 1858. Sin embargo, en América del Norte dejaba más de 300 religiosas entre nativas y europeas.

Fue beatificada el 12 de mayo de 1940 por Pío XII y canonizada el 3 de julio de 1988 por San Juan Pablo II. Su nombre aparece en lugar eminente entre los pioneros del Memorial Jefferson de San Luis, Missouri.


Fuentes:
-"Vida Compendiada de la Venerable Madre Barat". D. JUAN MANUEL ORTI Y LARA. Friburg, 1902.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000.


A 18 de noviembre además se celebra a 
Santa Haude y San Tanguy, hermanos.
Santos Orículo, Orícula y Basilisa, mártires.

martes, 4 de septiembre de 2012

De Santos y de rosas. Otra vez.

Pregunta: He leido tu artículo sobre el milagro de las rosas y te hago una pregunta. Yo soy pintora. Soy muy versátil, pero siempre incorporo una rosa en mis obras, sean abstractas o no. La rosa es un elemento muy rico, con muchos significados culturales. Me une a la naturaleza, a otros artistas, al mundo en general. No soy una persona muy religiosa, solo lo justo para saber que Dios existe, es bueno y quiere que lo seamos también. Por eso nunca he pintado santos o vírgenes, sin embargo, tu artículo me ha parecido de lo más sugerente para pintar un lienzo o varios, con el tema: santos que porten una o varias rosas. El milagro de las rosas me parece sublime, aunque sea una leyenda como dices. Pero quisiera saber de otros santos en los que las rosas sean protagonistas. Tómate tu tiempo, me imagino que cada entrada de tu blog sea como un lienzo, hay que prepararlo con delicadeza, embelleciéndolo hasta el último toque. Gracias.

Respuesta: Gracias por tu amable comunicación, y perdona que no escriba todo lo que me dices, pero he puesto solo lo relativo a la pregunta. La verdad es que el blog lleva mucho trabajo, tanto de preparación de los textos, como darles un toque personal y que no sea un escrito inleíble, lleno de datos y fechas, pero sin alma, como si lo escribiera una máquina. Y por otro lado, es un honor inmenso poder ayudar a alguien a crear obras de arte. Gracias a ti.

Yendo a la rosa como atributo iconográfico: La rosa representa, por excelencia, el amor, la pasión y la vida. En las culturas más antiguas son flores sagradas, dignas de las dinividades y la flor del paraíso perdido. El cristanismo recoge este significado y lo transporta a Cristo. La rosa será símbolo de la vida eterna, de la Pasión y Resurreción de Cristo, del buen olor que ha despedir el cristiano por sus virtudes. Es corona del mártir, por las espinas y el rojo de la sangre; corona de las vírgenes por las espinas de las tentaciones y el blanco de la pureza. En cuanto a los santos que la llevan, o pueden llevarlas, en forma de corona las santas y santos vírgenes, aunque a los hombres no suelen ponérselas la iconografía, salvo casos que sean específicos de la leyenda (Julián o Valeriano). 

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N. S. de las Rosas,
Heroldsbach.
31 de octubre.
Entre las mujeres la corona de rosas es casi consubstancial a Santa Rosa de Lima, Santa Rosa de Viterbo (4 de septiembre y 6 de marzo), Santa Rosalía de Palermo o Santa Lidwina (14 de abril y 14 dejunio). Además, acompañan a otros santos, por milagros generalmente:

N. S de la Asunción: la leyenda dice que al abrir los apóstoles la tumba de María, la hallaron llena de rosas. 15 de agosto.

Nuestra Señora del Rosario: El mismo rosario, en la época gótica era representado como una corona de rosas que rodeaba a María. 7 de octubre.

Santos Julián y Basilisa: la noche de sus bodas, cuando Julián entró al aposento nupcial sintió un fuerte un olor a lirios y rosas, aunque estaban en invierno. Esto les movió a guardar la virginidad aún casados. 9 de enero.

Santa Dorotea: son su atributo típico, representan los frutos y flores del paraíso que ella prometió a Teófilo. 6 de febrero.

San Francisco de Asís: visitó lo que había sido la cama de espinas de San Benito, donde plantó dos rosales en honor al santo, que aún existen. 4 de octubre, 17 de septiembre (Impresión de las Llagas) y 25 de mayo (traslación de las reliquias.

San Jaime mártir: Estando en la cárcel se le apareció un niño que le ofreció una corona de rosas y una palma, anunciándole su martirio al día siguiente. 30 de abril.

San Amador de Auxerre: la noche de sus bodas, el obispo entró a su cámara nupcial a bendecir a los novios y, como era mayor (y super despistado, digo yo), se equivocó y celebró el rito de ordenación sacerdotal, con lo que Amador se consideró presbítero por la gracia de Dios, en tanto, un fuerte olor a rosas inundó la habitación y un ángel les coronó de lirios y rosas. 1 y 11 de mayo.

San Pedro Celestino: vivía en una cueva en medio del monte, un invierno dos mujeres intentaron sacarlo de allí antes que muriese de frío, él resistió y esa noche tuvo una visión de dos ángeles que derramaban rosas sobre él, haciendo grato a Dios su sacrificio. 19 de mayo.

San Medardo de Noyon: Se le atribuye la institución de la fiesta de la “Rosa de Sanency”, festividad en la que se coronaba de rosas a una muchacha virtuosa, elegida entre la población. Se dice que la primera fue la propia hermana del santo. 8 de junio.

Santa Inés de Montepulciani: En varias ocasiones brotaron rosas en los sitios donde se había arrodillado para orar. 20 de abril.

Santa Rosa de Lima: es su atributo típico, De niña, su madre le ponía bellas coronas de rosas, que ella hacía de espinas cuando aquella no la veía. 23 y 30 de agosto.

Santa Rita de Casia: en pleno invierno deseó unas rosas y el rosal de su convento floreció. 22 de mayo.

San Pedro Apóstol: antes de ser martirizado un ángel le coronó de rosas. 29 de junio, 1 de agosto, 22 de febrero y 18 de noviembre.

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Beato Ángel Agustín Mazinghi: En una ocasión se vieron caer rosas de su boca mientras predicaba y a dos ángeles que las recogían, tejiendo una corona que colocaban sobre su cabeza. 17 de agosto.

Santa Rosalía de Palermo: la corona de rosas le es característica porque adornaba su crucifijo con guirnaldas de estas flores. Además, en una ocasión, el Niño Jesús la coronó a ella misma con una corona de rosas. 4 de septiembre y 15 de julio (invención de las reliquias).

Santa Sperandea: tuvo una visión en que Dios le mandaba ir por un camino estrecho sembrado de espinas y cuchillos. Lo hizo y sintió como sus pies se cortaban y sangraban. Animándola el Señor, se olvidó el dolor en sus pies y avansó decidida, encontrando rosas y violetas bajo sus pies. 11 de septiembre.

Santos Trifón y Respicio de Apamea: En su martirio aparecieron dos ángeles que los coronaron de rosas y otras flores. 10 de noviembre.

Santos Cecilia y Valeriano: al decidir vivir en virginidad, un ángel los coronó de rosas y lirios. 22 de noviembre y 14 de abril.

San Ramón Nonnato: el Señor y María le dieron a elegir una corona de rosas o una de espinas; eligiendo el santo esta última. 31 de agosto.

San Ángelo, protomártir carmelita: las rosas que nacían en su tumba permanecían siempre frescas. 5 de mayo.

Santa Digna de Córdoba: se le apareció Santa Águeda dándole un ramo de rosas y lirios, alentándola al martirio. 14 de junio.

Santos Acisclo y Victoria: En el convento dominico de Rávena nació un rosal milagroso el día de su martirio, en agradecimiento a Fray Diego de Venecia, que rezaba el oficio de los santos. 16 y 17 de noviembre.

San Gamaliel de Jerusalén: Se apareció a Luciano, sacerdote para descubrirle mediante tres rosas donde se hallaba su cuerpo, el de San Abibas (su hijo), el de San Nicodemo y el de San Esteban; la rosa roja indicaría a Esteban, mártir, y las blancas a los demás. 3 de agosto (invención de San Esteban)

San Tiburcio: Fue condenado a caminar sobre las brasas, pero haciendo la señal de la cruz, las convirtió en rosas. 18 de junio.

San Pantaleón: fue atado a un olivo seco, que reverdeció al contacto con su sangre, y también esta, donde caía una gota en el suelo hizo brotar rosas, lirios y violetas. 27 de julio.



De seguro que hay más, pero esto es lo que tengo en mis archivos. Prescindo aquí de los agraciados con el llamado milagro de las rosas, por estar ya en el artículo mencionado. Espero te sirvan.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...