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martes, 7 de noviembre de 2017

San Prodóscimo, viajero en el tiempo.

Pregunta: Quisiera saber sobre San Prosdocimo, evangelizador de Padua y supuesto discípulo de San Pedro.

Respuesta: Es este uno de esos santos que parecen haber viajado en la máquina del tiempo, según ya he comentado. Pero veamos primero la leyenda:  

San Prosdócimo de Padua, obispo. 7 de noviembre. 
Prosdócimo fue ordenado obispo por el mismo San Pedro Apóstol (29 de junio; 18 de noviembre, Dedicación de la Basílica; 18 de enero y 22 de febrero, Cátedras; 1 de agosto, Ad Víncula; 16 de enero, Ad Víncula en la Iglesia Oriental), y enviado a Padua por este mismo para evangelizar la región. le acompañó el diácono San Daniel (3 de enero), que sería martirizado.

En dicha ciudad, el santo convirtió a Santa Justina (7 de octubre), la ilustre mártir paduana. Prodóscimo murió anciano, luego de una ardua labor de evangelización.

Como apunté al inicio, Prodóscimo es de esos santos a los que la leyenda sitúa en un tiempo muy anterior a su verdadero momento (2 ó 3 siglos, por lo menos). Suelen ser obispos fundadores o bienechores, a los que se les sitúa generalmente en contacto directo con los apóstoles, discípulos de estos y testigos directos del anuncio de la Palabra del Señor. Esto les da garantías de ser creíbles, así como da antiguedad y ponderancia a la iglesia local.Varios son los casos, en este artículo los he nombrado. 
 

Fuente:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.



A 7 de noviembre además se celebra a
Beato Francisco Palau, carmelita fundador.
San Ernesto de Zwiefalten, abad y mártir.

martes, 11 de julio de 2017

Unidos por el amor y la misión.

Santos Leoncio, obispo, y Placidina, diaconisa, esposos. 11 de julio.

Leoncio nació en Saintes, sobre 510, en una familia de senadores romanos. Leoncio fue destinado a la carrera militar, en la que obtuvo numerosas victorias contra los visigodos, bajo las órdenes del rey Childeberto. Sobre los 25 años se casó con Santa Placidina, una hija del senador de Burdeos, Arcadio, nieto del célebre San Sidonio Apolinar (21 de agosto). Era Placidina una joven piadosa, bellísima y amada por todos por sus virtudes, su caridad y bondad. Les casó San Leoncio I de Burdeos "el Viejo" (21 de agosto), tío de nuestro santo, quien además le ordenó presbítero.

En 541 murió el obispo y Leoncio, y el clero y el pueblo eligieron a nuestro Leoncio como sucesor. Entonces Placidina fue consagrada diaconisa y quedó al servicio de la Iglesia, y como fiel colaboradora de su marido y obispo, siendo ambos padres de los pobres. Leoncio vendió sus posesiones para sostener la caridad a los pobres, la construcción de iglesias y hospitales. Reconstruyó el palacio episcopal, la iglesia catedral y construyó una nueva iglesia dedicada a la memoria de San Eutropio (30 de marzo), y una dedicada a la Santísima Virgen, en la que se dice había tantas lámparas que al estar dentro no se sabía si era de día o de noche. Por su parte Placidina fundó un taller de bordado y ornamentos en los que, además de enseñar a las jóvenes a trabajar, les instruía en la fe y proveían las iglesias de ornamentos y paramentos litúrgicos. Y no solo en Burdeos, sino en Bourg o Lormont fundaría centros de este tipo, entre catequéticos y laborales. Ambos fueron amantes de la música, la poesía y el arte sacro. No hay que extrañarse de esto, pues no será el primer ni el último obispo casado, aún en el siglo XIII hallaremos al obispo San Pablo de Skálholt (19 de noviembre), cuya mujer, Herdisa administraba su iglesia local. O el caso de San Juan de Holar (23 de abril), casado dos veces.

Leoncio participó en los Sínodos de París en 551 y 557, y en 563 destacó en el Sínodo de Saintes, deponiendo al obispo de esta ciudad, Emerio, que había sido nombrado por el rey Clotario, exiliando al obispo legítimo, sin el consentimiento de la Iglesia, ni de Leoncio, que como metropolitano debía elegir. Leoncio envió a un presbítero a París, a quejarse al rey Cariberto, hijo de Clotario. El presbítero le saludó diciendo: "Su Majestad, la sede apostólica le da sys saludos." El rey, sorprendido, respondió "¿has venido desde Roma para darme cumplidos de parte del papa?" "No, Majestad" – replicó el presbítero - "es el santo padre Leoncio quien le envía sus saludos, junto con los obispos de su archidiócesis". La causa de estas palabras está en que la sede de Burdeos fue fundada por San Marcial, discípulo de Cristo. Y continuó el presbítero "Ellos le hacen saber que Emerio privó de su sede al obispo de Saintes, en contra de todas las reglas eclesiásticas, y le hacen saber que han nombrado a otro en su lugar con la intención de recibir vuestra autorización para castigar al prelado delincuente". El rey se enfureció, pues no se atrevió a contradecir a su padre, y para mostrar su furia, envió al presbítero de vuelta en un carro lleno espinas y cardos, como castigo. Además, mandó que dieran a Emerio una compensación económica, mientras prometía vengarse de Leoncio.

Leoncio y Placidina tuvieron que huir disfrazados de campesinos, remontando río arriba y ocultándose en el bosque. Llegó a Burdeos el rumor de que ambos esposos no habían podido huir, sino que habían sido capturados y asesinados, por lo que el pueblo se echó a las calles a llorar y a maldecir al rey. En poco tiempo Cariberto llegó a la ciudad con un obispo de su conveniencia en Burdeos, al que pretendía entronizar con gran pompa. Sin embargo, antes de que la ceremonia se llevara a cabo, Leoncio y Placidina irrumpieron en la ciudad para impedirlo. Cuando se fue extendiendo la voz del suceso, el pueblo tomó a Leoncio en andas y lo entronizó en la catedral, montando guardia por si el rey se atrevía a hacer algo contra él. Viendo esta muestra de afecto, Cariberto no osó tocar a Leoncio y se fue de la ciudad. Ambos esposos pudieron continuar sus trabajos de apostolado, en la evangelización y la caridad.

Leoncio murió el 15 de noviembre de 565, llorado por su mujer, el pueblo de Burdeos, y toda la iglesia franca. Su epitafio fue escrito por San Venancio Fortunato (14 de diciembre): "Bajo esta piedra descansan los restos de Leoncio, el venerable prelado cuya fama llega hasta el cielo. (…) Muy apreciado por los reyes, él era la cabeza del país, apoyo de las familias, guardián de sus amigos, gloria de la gente y el honor de su ciudad. Respetuoso hacia los templos sagrados, dispendió su enorme fortuna entre los pobres (…) Fue de espíritu clarividente y humilde de corazón y de rostro sereno. Este magnífico obispo que no tuvo precedentes en toda la Galia yace con toda su gloria bajo estas piedras austeras. Calmó reyes, dio sus bienes a sus conciudadanos, y fue una fuente de alegría para muchas personas y ¡ay! en un instante nos fue quitado. Vivió feliz durante cincuenta y cuatro años; en la madrugada falleció. Dad sus últimos respetos a estos exiguos restos, que es el único consuelo que queda ahora al el tierno amor de Placidina". 


Fuente:
"Vies des pères, des martyrs, et des autres principaux saints". Tomo XI. ABBÉ GODESCARD. Toulouse, 1808.


A 11 de julio además se celebra a
San Berthevin de Sur-Vicoin, mártir.
Santos Sigeberto y Plácido, mártires.

martes, 18 de abril de 2017

Idesbald, más tiempo de abad que de monje.

Beato Idesbald de Ter Duinen, abad cisterciense. 18 de abril.

Sobre su vida de infante, joven y primeros años de adulto nada sabemos, pues los datos son escuetos y solo se recopilan a partir de su entrada en el monasterio cisterciense de Ter Duinen, a la avanzada edad de 60 años. El monasterio estaba bajo el cayado abacial del Beato Roberto de Brujas (29 de abril). Nuestro beato fue ordenado presbítero y durante años dirigió la liturgia y el coro monástico. En 1153 el nuevo abad, Albero, le confirmó en su cargo de maestro de ceremonias, pero en 1155, al deceso de este abad, la comunidad eligió a Roberto como nuevo padre del monasterio. Y esto a pesar de que solo tenía 6 años como monje. Durante su mandato la abadía floreció en las virtudes y la economía. Ganó un largo pleito a abadía de Winoksbergen sobre unas tierras. 


Falleció el 18 de abril de 1167, hoy hace 850 exactos, mientras redacto su escueta biografía. Fue sepultado en un ataúd de plomo. El 21 de abril de 1624 se efectuó una traslación de las reliquias y el cuerpo se halló incorrupto. En 1627 se trasladó el cuerpo a Brujas, ante los ataques constantes de los luteranos a las iglesias y su pasión por destruir las reliquias. En 1834 se trasladó el cuerpo, definitivamente, a la abadía de Potterielei, Brujas, donde se venera aún. En 1894 el papa León XIII confirmó su culto. Es patrono de la ciudad de Sint-Idesbal, de la nobleza flamenca; de agricultores, marineros y pescadores. Se le invocada contra la fiebre y el reumatismo.


A 18 de abril además se celebra a






jueves, 23 de febrero de 2017

San Willig, entre el Imperio y la Iglesia.

San Willig de Maguncia, obispo. 23 de febrero. 

Nació en Schöningen, y fue hijo de un humilde carretero, oficio que aprendió en su infancia y con el que se pagó luego los estudios. Sobre los 24 años fue ordenado presbítero y su carrera sacerdotal fue ascendente desde el principio; su lucidez y piedad le granjearon admiración de prelados y nobles. Al año de ser ordenado le nombraron canónigo de Hildesheim, con una excelente renta, posibilidad de estudios y con el cargo de predicador de la catedral. En 969 fue nombrado capellán de la corte imperial y confesor de Otón I, gracias a la influencia del arzobispo de Meissen.

En 973 Otón II le eligió como Canciller, confirmando la confianza que su padre había tenido hacia Willig. Además, el mismo emperador le nombró arzobispo de Maguncia en 975. Willig fue un prelado amante de la cultura y el arte cristianos. Promovió la construcción y ampliación de bibliotecas, creó talleres para la realización de arte religioso e imágenes, y compendió obras musicales y composiciones litúrgicas. Fundó escuelas catedralicias en Dinamarca, Suecia, Holstein y Schleswig. Construyó o mejoró puentes, carreteras y otras infraestructuras de la ciudad. Fue preceptor del pequeño Otón III, durante la regencia de la madre y la abuela del niño, Santa Adelheid (16 de diciembre). Igualmente dedicó esfuerzos y dineros a la asistencia de los pobres y enfermos, y cada día sentaba a su mesa a 30 pobres.

Ordenó obispos a los grandes prelados San Adalberto de Praga (23 de abril) y San Bernward de Hildesheim (5 de mayo), y al Beato Meinwerk de Paderborn (5 de junio y 7 de agosto, traslación de las reliquias). En 996 el papa Benedicto VII le nombró legado para acompañar a al emperador Otón III a su coronación. Y cuando este murió prematuramente en 912, iniciándose una batalla por la sucesión, Willig zanjó la cuestión, coronando emperadores a San Enrique II (13 de julio) y a su esposa Santa Cunigundis (3 de marzo). Igualmente su mediación fue indispensable para que un nieto de Otón I, con solo 24 años, subiera al trono de San Pedro como Gregorio V. 

Willig dedicó la nueva catedral de Maguncia, que inexplicablemente se quemó el mismo día de la dedicación, 29 de agosto de 1009. No sería hasta mediados de siglo cuando uno de sus sucesores, el Beato Bardo (10 de junio) la reconstruiría. También construyó varios monasterios e iglesias, entre ellas la de San Esteban de Maguncia, donde fue sepultado al morir en 1011 y donde su tumba se venera. Por su familia y primer oficio, es abogado de los carreteros. Por ello el escudo de Maguncia luce una rueda de carreta.



Fuente:
http://www.newadvent.org/cathen/15645b.htm


A 23 de febrero además se celebra a





viernes, 30 de diciembre de 2016

La Traslación de Santiago.

La Traslación del Apóstol Santiago. 30 de diciembre.


Desembarco de las reliquias.
Sobre las reliquias de Santiago Apóstol y que tradicionalmente se creen en Compostela, mucho se ha escrito, y tal vez sea poco aún. Todos, detractores e incondicionales confluyen en una cosa: El sepulcro y las reliquias de Santiago han conformado el arte, la historia, la piedad, la asistencia y la caridad, etc., de toda Europa. Muchos más ilustres han escrito o a favor de la permanencia del cuerpo del santo apóstol y ellos remito. Por mi parte, solo me interesa contar la leyenda de la Traslación, cuya festividad la autorizó el papa Gregorio XIII, y Sixto V la extendió a todos los territorios hispánicos:

Después que el santo alcanzó el martirio en Jerusalén a manos de Herodes, ocurrió que los judíos para que los cristianos no sepultaran piadosamente al santo, arrojaron el cuerpo y la cabeza cortada por las murallas de la ciudad, para que los perros y las aves carroñeras lo devorasen. Tenía Santiago siete discípulos, conocidos como los Siete Varones Apostólicos, que son: San Torcuato (1 y 21 de mayo, y 14 de junio), San Tesifonte (1 y 27 de abril, y 3 de mayo), San Indalecio (15 de mayo), San Segundo (2 de mayo), San Eufrasio (13 de marzo), San Cecilio (1 de febrero) y San Hesiquio (15 de mayo). Estos siete, que habían predicado en España con Santiago, y con él habían vuelto a Jerusalén, tomaron de noche el santo cuerpo y se fueron al puerto de Joppe, adonde les guió un ángel. Allí se dieron cuenta que ni tenían barco, ni dineros, ni contaban con algo para trasladar el cuerpo lejos de sus enemigos. Pero el ángel les mostró un barco silencioso, que aparecía ante ellos preparado para zarpar, aunque sin capitán, ni remeros, ni gente alguna. Los santos, confiando en la Providencia, subieron al barco, que se puso en movimiento enseguida, movido por los ángeles.

Hallaron tiempo apacible todo el tiempo, como Dios lo había dispuesto. Atravesaron el Mediterráneo y salieron al océano por Gibraltar, tomando al norte bordearon la península ibérica para llegar a lo que hoy se conoce como Finisterre, al puerto de Iría Flavia, donde el barco se detuvo tan misteriosamente como había comenzado a navegar. Allí desembarcaron los siete discípulos de Santiago con sus reliquias, conociendo por revelación divina, que debían adentrarse en el continente, pues allí no estarían seguras las reliquias. Y se encaminaron a un sitio llamado Liberum Domum y que, con el tiempo, se llamaría Compostela. Hallaron una cueva en la que había un ídolo, que derribaron, hallando luego algunos instrumentos con los que labraron algunas piedras para edificar un sepulcro y una capilla en la caverna. Y con la columna sobre la que el apóstol había sido decapitado y el ara que Santiago había usado en Jerusalén, que las habían trasladado también, edificaron un altar para celebrar el Santo Sacrificio.


Santiago Apóstol.
Guido Reni.
Una vez sepultado el apóstol, los santos designaron a dos discípulos, llamados Teodoro y Atanasio, para que quedaran custodiando y venerando las reliquias de Santiago. Además, predicaban a Cristo a los habitantes de la zona. Los siete varones, por su parte, se dispersaron por toda la península para evangelizarla. Pasó el tiempo y murieron los dos custodios, que fueron sepultados junto a Santiago, como habían pedido a los discípulos que habían hecho mediante sus predicaciones.

Y pasaron los siglos, los hombres, las guerras y las enfermedades… y del sitio del sepulcro de Santiago se perdió memoria. Una espesa selva cubrió la cueva y pasaron 8 siglos, hasta que ocurrió la Invención de las reliquias del apóstol, pero eso ya lo podéis leer en su día, la séptima kalenda de junio, es decir, a 26 de mayo:
La Invención de Santiago Apóstol.


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Diciembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.

A 30 de diciembre además se celebra a
San Eugenio de Milán, obispo.
San Anisio de Tesalónica, obispo.

Y además, 

De la Invención y Traslación de reliquias en la Iglesia.
La Invención de las reliquias de San Esteban.
La Invención de Santiago Apóstol.
La Traslación de San Gregorio Nacianceno.
La Traslación de San Juan de Mata.
La Traslación de San Phantalo. 
La Traslación de los Reyes Magos.
La Traslación de Santa Juana de Lestonnac.
La Traslación de Santo Tomás de Aquino.
La Traslación de San Mateo Evangelista.
La Traslación de Santa Isabel de Hungría.
La Traslación de Santo Domingo de Guzmán.
La Traslación de San Juan de la Cruz.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Jesús y María, renuevos de Jessé.

San Jessé, padre de familia. 4 de noviembre.

Según la Biblia, Jessé era originario de Belén y tenía ocho hijos, de los cuales el menor era San David (29 de diciembre). El profeta San Samuel (20 de agosto, traslación de las reliquias a Venecia) visitó a Jessé porque Dios había elegido a uno de sus hijos para reinar en Israel. Jessé presentó a su más corpulento hijo, pero ese no era. Tampoco el segundo ni el tercero, y así hasta el séptimo. Peguntó Samuel y supo que había un octavo hijo, el más pequeño, que estaba con las ovejas; le mandó buscar y al llegar reconoció en él al elegido por Dios. Le consagró con un precioso ungüento. Según la cronología bíblica, Jessé murió sobre 1050 AC.

Y aquí podríamos terminar si la figura de Jessé no hubiera sido origen de una representación iconográfica muy abundante en la Edad Media, llamada precisamente así: "El árbol de Jessé". Entre los siglos XII y XIII la mística y la liturgia comienzan a interesarse más por el Cristo Hombre. Si habían pasado los siglos sobre las peleas sobre la divinidad del Señor, ya aclarada, es la Sagrada Humanidad la que a comienzos del Renacimiento se comienza a experimentar, representar y predicar. En el arte surgen imágenes más naturalistas del Señor, la Virgen y los Santos, siempre buscando más cercanía a lo humano. 

En este movimiento surge la representación de la genealogía de Cristo a partir de Jessé. Lo cotidiano es ver a Jessé tumbado durmiendo y brotar de su costado un tronco que se ramifica y sobre cada rama aparecer los reyes de Israel, antepasados de Cristo. En la cima, en un principio aparecerá Cristo, resucitado en unas ocasiones, crucificado en otras. El origen de que sea una rama florida lo hallamos en la Biblia: "Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño brotará de sus raíces" (Isaías 11, 1). El simbolismo iconográfico es patente: Jessé duerme como San Adán (24 de diciembre) y de su costado brota una generación. El tronco es vida, salud, salvación, por ello los Cristo crucificados sustituyen a los gloriosos paulatinamente, pues la raíz de Jessé se hace una, místicamente, con el madero de la cruz. Igualmente remite al árbol del Edén.

A partir del siglo XIV, la Santísima Virgen María comienza a ganar protagonismo en el tema iconográfico del Arbol de Jessé. Aunque no se desplaza a Cristo, este aparece como niño en los brazos de María, que pasa a ser la rama excelsa y la flor preciosa del árbol. El origen de esta nueva representación es la traducción tradicional de la Biblia hecha por San Jerónimo, el cual traduce "vástago" como "vara", en latín "virga", que también remite a "virgen". Es así que la Virgen María es el verdadero tronco de Jessé, siendo Jesús el retoño del que habla Isaías.

Santa María de Jessé.
Delft, Holanda.
Esta representación mariana fue la que terminó triunfando sobre las demás, llegando a tener su misa propia, y su título “Santa María, tronco de Jessé”. En el siglo XVI Trento retomó el sentido original y prohibió las representaciones, aunque solo en adelante. En Holanda tuvo su devoción y fiesta propia luego que el 12 de junio de 1358 una mujer ciega sanara milagrosamente luego de estar orando ante una imagen de la Santísima Virgen “tronco de Jessé”. En el acto se hizo una procesión con la imagen, que se repitió año tras año hasta la persecución protestante. En 1929 fue permitida de nuevo. La imagen milagrosa aún se venera, pues escapó de la iconoclastia herética.


A 4 de noviembre además se celebra a 
San Clair de Le-Vexin, presbítero y mártir.
San Flor, obispo.

viernes, 13 de marzo de 2015

De gárgolas y protestonterías



Bellas gárgolas cumpliendo su función elemental:
drenar agua.
Pregunta: Hola, soy de Argentina. Yo soy católico, y toda mi familia es protestante. Me preparo todo lo que puedo para estar presto a responder las preguntas que me hacen (generalmente ataques) respecto de la fe católica. Pero esta que le hago no he encontrado respuesta. Es sobre las gárgolas que hay fuera y dentro de ellas. Los evangélicos me preguntan el porqué, y yo les digo que es porque el arte de aquel tiempo, pero no atino a dar una respuesta razonable a esa duda. Confío en que sabrá responderme, y si no puede responderme, dígame lo que ud. supone, lo que ud piensa al respecto. Gracias de antemano. Argentina.



Respuesta: En cuanto a los ataques, bueno… los católicos ya nos acostumbramos a ello, pero sin embargo, no nos preparamos lo suficiente. Te animo a que lo hagas. Por otro lado, me admira que los protestantes te acusen de que el diablo esté presente en la catedral, por las gárgolas. Eso es darle un poder a la imagen, no de representar sino ya de estar presente (es igual, pero no es lo mismo) al diablo. Ciertamente la dan más importancia a una imagen que los mismos católicos. Por otro lado, casi es de risa, porque el demonio forma parte esencial de la predicación protestantes. Las referencias a los ataques, las tentaciones, los empujes del diablo son frecuentes, por no decir constantes como Pi, en los sermones protestantes. Su visión del mundo, donde Satanás está presente lo mismo en una fiesta, en un disfraz, que en una barra de labios femenina, dice mucho más de su fijación con Satanás que una triste gárgola llena de polvo en una iglesia católica, en la que nadie se fija y si acaso lo hacen es para reirse. En el fondo es desconocimiento del uso de la imagen en la enseñanza católica. No toda imagen en un templo es para venerar, ni mucho menos. Algunas son alegorías, mensajes, símbolos religiosos; el mal existe y tambien se representa ¿acaso no están llenos de alimañas los “comics” protestantes? La gárgola es un símbolo más. Y aquí entramos en la historia, finalidad práctica y simbolismo de las gárgolas.

Una leyenda dice que la costrumbre de las gárgolas proviene de una especie de basilisco llamado La Gargouille, que vivía junto al Sena y destruía barcos, pueblos y solo se aplacaba con un criminal que le ofrecían cada año, pero el bicho prefería doncellas. En el siglo VII San Román (23 de octubre) predicó en Rouen y les dijo que si se convertían al cristianismo, el les libraría del animal. Así, Román se llegó a la orilla del río e hizo un exorcismo, con el que dominó al dragón-basilisco. Le ató, lo llevó a la ciudad y le quemó. Ahora, pero como la cabeza y la garganta, acostumbradas al aliento de fuego (!) no se quemaban, se montó en un palo y se puso a la puerta del ayuntamiento como recuerdo.

Leyendas aparte, lo más certero que se sabe es que el nombre viene del francés gargouille (palabra usada para hablar del sonido semejante al de un líquido en un tubo). Vamos, como hacer gárgaras. De hecho esta palabra viene de ahí mismo, del latín gargula (garganta). Ya esto nos habla de su finalidad: dejar pasar el agua que corría por los tejados, un desague para que el agua no corra por la piedra y la debilite. Lo cual no es un invento medieval, ya lo hicieron, por lo menos, los egipcios, griegos y romanos (en Pompeya abundan). Las primeras gárgolas medievales son de la época gótica y se cree que son las de la catedral de Lyon. Es curioso, porque las gárgolas, son las continuadoras del bestiario usado por el románico, muy prolífico en representar seres extraños y misteriosos, que a su vez toma del paganismo anterior a la llegada de la fe. Recordemos que Europa no fue totalmente cristiana (si lo fue alguna vez) hasta muy avanzado el medievo. Las primeras gárgolas góticas son bastas, herederas del románico, y no siempre representaban criaturas deformes o diablos, pero según avanza, se van volviendo más elaboradas, distinguiéndose por su deformidad y fealdad (aunque son bellas obras de arte). El arte cisterciense las rechazaría profundamente, a ellas y a toda ornamentación innecesaria y fantasiosa. Entiéndase que rechazaba las representaciones, no el uso práctico. Incluso han motivado el patronato de Santa Franca de Visalta (25 y 26 de abril, y último domingo de agosto en Montelana) sobre las pesadillas y malos sueños.
Gárgola para nada "demoníaca",
solo es un cantero.
Pero, ¿por qué son de aspecto monstruoso, como diablos, dragones, seres deformes?: Si tenemos en cuenta que en la Edad Media todo adquiere simbolismo, que es la época del afianzamiento de la teología católica y de las representaciones teológicas, el momento de llevar al pueblo inculto la fe mediante imágenes, podemos entenderlo: La gárgola, desde su posición está sobre nosotros, pero vemos su parte inferior. Ella nos acecha, permanece alerta, como el texto bíblico de 1 Pedro 1, 8: “estad alertas, el diablo anda como león rugiente, buscando a quien devorar”, pero deja al descubierto su debilidad, no es invencible (ya sabemos que en la enseñanza medieval todo lo bajo, lo inferior del cuerpo y la naturaleza es maligno). Este es un sentido simbólico de la gárgola. Otro sentido simbólico es todo lo contrario: la gárgola, con su aspecto, ahuyentaba a otros espíritus, brujas y seres malvados que se basan en mitos y creencias más antiguos aún. Así la gárgola custodia el recinto sagrado de los embates del Maligno.

Hay que decir que no toda representacion de este tipo es una gárgola. No, solo son gárgolas las usadas como desague. Luego tomó el nombre cualquier representación fantástica de dragones, grifos y seres deformes, pero en realidad no lo son. También suelen tener forma de murciélago, animal asociado al mal, la oscuridad, además, con alas, lo cual recordaría el origen del diablo: un ángel. Aun hoy las estampas de San Miguel nos enseñan un diablo con alas de murciélago. Con el tiempo se hacen más complicadas, aumentan su tamaño para ser más visibles y presentes, son más llenas de símbolos y lecturas, como toda la imaginería del momento. Además de ser desagues, ya forman parte del estilo gótico y serán retomadas en alguna medida por el neogótico. Mas tarde, en el siglo XV, con la decadencia del gótico, pues la gárgola padece la misma decadencia: se convierte en una figura cómica y de risible, deforme. También habían pasado de los edificios religiosos a los civiles, como casas, ayuntamientos, etc.

En fin, resumiendo, que esto se hace muy largo y a la gente no le gusta leer mucho, a lo largo de la historia han tenido varias lecturas. 

1. Símbolo del mal, que acecha.

2. Significan lo desconocido, pues nunca representan animales conocidos, sino mezcla de estos o fantasiosos.

3. Almas condenadas por sus pecados, a las que se impide la entrada en el cielo, del cual el templo es imagen. Es posible que esta sea la más pensada por los clérigos medievales.

4. Guardianes de la Iglesia, que mantienen alejado al diablo.

5. Representaciones del demonio y sus tentaciones, recuerdan al fiel la necesidad de seguir los preceptos religiosos para no ir al infierno.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...