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domingo, 14 de marzo de 2021

Mártir de deseo.

Beato Arnaldo de Padua, abad benedictino. 14 de marzo (traslación de las reliquias).

Nació en 1185, en la familia Cattanei, en Padua. Desde niño fue piadoso, obediente y caritativo. No consta la fecha de su entrada al monasterio-basílica de Santa Justina de Padua, pero tuvo que ser antes de los 20 años, pues en 1209, con solo 24 años, fue elegido abad del monasterio. En parte por sus virtudes, en parte por la influencia de su familia. Era necesario un abad con influencias y el respeto necesario para defender el monasterio, sus posesiones y privilegios concedidos en tiempos anteriores. Esto hizo Arnaldo, y más, pues restauró y embelleció la basílica y el culto a Santa Justina (7 de octubre), obtuvo beneficios y tierras, consolidó el poder civil y eclesiástico del abad, que tenía autoridad para votar la elección del obispo. 

En 1237 comenzó el calvario de Arnaldo, con la derrota de Padua ante Ezzelino III, un tirano bastante cruel, que asoló varias regiones de la actual Italia, y para colmo, aliado del emperador Federico II. Ezzelino se apoderó del rico monasterio de Santa Justina, encarcelando al prior del monasterio de San Benito, y haciendo huir a Arnaldo. Este se refugió en Ferrara y Monselice. Al año siguiente Federico II mandó a Ezzelino devolviera el monasterio y Arnaldo regresó, manteniendo las tensiones con Ezzelino, quien 1246 se cansó del abad, y le encerró en Asolo. Y encerrado estuvo 8 años y tres meses, hasta que falleció el 10 de febrero de 1255, víctima del poder civil, que pretendía dominar el poder de la Iglesia, con lo que algunos le consideran mártir. La leyenda escrita por un monje de Santa Justina, dice que esa noche se vieron brillar dos luces sobre la fortaleza de Asolo. 

El clero pidió, y obtuvo, el cuerpo del santo, el cual fue enterrado en la iglesia de los franciscanos. Allí estuvo hasta 1259, en que Ezzelino fue derrotado totalmente por el Marqués de Ferrara; entonces el cuerpo fue trasladado y colocado al culto público en una capilla del monasterio de Santa Justina. El 14 de marzo de 1592, se realizó una invención y traslación (lo que equivale a la beatificación) del cuerpo, que fue colocado en una urna en un nuevo retablo. Nunca ha sido beatificado ni su culto reconocido oficialmente, ni se asignó un día para su celebración litúrgica, aunque los monjes de Santa Justina celebraban su memoria el 15 de marzo, hasta 1806, año en que fueron expulsados de la abadía. 


A 14 de marzo además se recuerda a:


Beata Emma de
Normandía, reina
.
San Lubin de Chartres,
obispo
.
Santa Matilde,
em
peratriz.













martes, 7 de noviembre de 2017

San Prodóscimo, viajero en el tiempo.

Pregunta: Quisiera saber sobre San Prosdocimo, evangelizador de Padua y supuesto discípulo de San Pedro.

Respuesta: Es este uno de esos santos que parecen haber viajado en la máquina del tiempo, según ya he comentado. Pero veamos primero la leyenda:  

San Prosdócimo de Padua, obispo. 7 de noviembre. 
Prosdócimo fue ordenado obispo por el mismo San Pedro Apóstol (29 de junio; 18 de noviembre, Dedicación de la Basílica; 18 de enero y 22 de febrero, Cátedras; 1 de agosto, Ad Víncula; 16 de enero, Ad Víncula en la Iglesia Oriental), y enviado a Padua por este mismo para evangelizar la región. le acompañó el diácono San Daniel (3 de enero), que sería martirizado.

En dicha ciudad, el santo convirtió a Santa Justina (7 de octubre), la ilustre mártir paduana. Prodóscimo murió anciano, luego de una ardua labor de evangelización.

Como apunté al inicio, Prodóscimo es de esos santos a los que la leyenda sitúa en un tiempo muy anterior a su verdadero momento (2 ó 3 siglos, por lo menos). Suelen ser obispos fundadores o bienechores, a los que se les sitúa generalmente en contacto directo con los apóstoles, discípulos de estos y testigos directos del anuncio de la Palabra del Señor. Esto les da garantías de ser creíbles, así como da antiguedad y ponderancia a la iglesia local.Varios son los casos, en este artículo los he nombrado
 

Fuente:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.



A 7 de noviembre además se celebra a
Beato Francisco Palau, carmelita fundador.
San Ernesto de Zwiefalten, abad y mártir.

martes, 13 de junio de 2017

"Soy una doncella cristiana dedicada a Cristo".

Santa Felícula de Roma, virgen y mártir. 13 de junio.

El cuerpo de Santa Felícula es
rescatado por San Nicomedes.
Según las "Actas de Domitila, Nereo y Aquiles", fue Felícula compañera de Santa Petronila (31 de mayo), la cual al ser pretendida por el noble Flaco, pidió unos días de reflexión. Como cuenta su leyenda, al cabo de estos días, Petronila falleció de melancolía. Entonces Flaco pretendió a Felícula, y le dijo "Escoge una de dos cosas, sé mi esposa o sacrifica a los dioses", pensando que siendo cristiana se negaría a adorar a los ídolos y se casaría con él. Pero Felícula le respondió: "No seré tu mujer, porque me he ofrecido a Dios, y no sacrificaré a ídolo alguno, porque soy cristiana".

Entonces Flaco la entregó a los soldados, y Felícula fue encerrada en una prisión durante una semana. Al cabo, el alguacil le preguntó compadecido de su sufrimiento: "¿Por qué morir de una miserable muerte? Flaco es noble, rico, joven, elegante, y amigo del emperador". Felícula sólo le respondió: "Soy una doncella cristiana dedicada a Cristo". Al ver que nada podían contra ella, la llevaron al templo de las vestales, en el Foro, para que estando entre aquellas vírgenes consagradas, se convenciera de adorar a los dioses y casarse con Flaco. Pero nada, no pudieron las vestales derrotar su fe cristiana, y Felícula volvió a la prisión. Luego la descoyuntaron en el potro, donde el verdugo, compadecido, le dijo: "Di que no eres cristiana, y te dejaré ir". "Empiezo a ver a Quien ama mi alma" – replicó Felícula – "que por mí probó hiel, llevó una corona de espinas, y murió en la cruz". Entonces la sacaron de la cárcel y la arrojaron a las cloacas, donde murió ahogada.

El presbítero San Nicomedes (15 de septiembre), sabiendo donde había sido arrojado el santo cuerpo, entró a las cloacas, lo rescató y lo enterró en la Vía Ardeatina. Algunas reliquias suyas reposan las iglesias de Santa Préxedes y San Lorenzo, Roma, aunque otros sitios también reclaman tener reliquias suyas, pero pueden ser de otras mártires del mismo nombre. De hecho, aunque es la más conocida, hay otras dos mártires llamadas Felícula, a 14 de febrero y a 5 de junio.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 13 de junio además se celebra a
San Antonio de Padua, presbítero fraciscano.
Beato Gerardo de Claraval, abad.

domingo, 12 de junio de 2016

El Beato Gerardo de Claraval

Pregunta: Hola, Por favor, me gustaría saber si Gerardo de Claraval está canonizado, si es Santo.... Beato se que lo es, pero Santo? Hay sitios que pone que es beato y otras que es Santo. Me lo podría confirmar Su festividad es el 13 de Junio? Muchas gracias.

Respuesta: Hola. Aunque en ocasiones es llamado santo, el Martirologio Romano, obra de consulta obligada para zanjar puntos de este tipo, dice: "En el monasterio de Clairvaux, en Borgoña, beato Gerardo, monje, hermano de san Bernardo, que doctrinalmente preparado, demostró una especial sagacidad y criterio en el campo de la espiritualidad (1138)". Así que llamémosle Beato. Y sí, su memoria es a 13 de junio, aunque litúrgicamente la orden del Cister lo traslada a 14 de junio por el 13 se memoria obligatoria de San Antonio de Padua.

Beato Gerardo de Claraval, abad. 13 de junio.

La infancia de Gerardo queda en la oscuridad, pues solo conocemos que fue hijo de los Beatos Aleydis y Tescelin (4 de abril) y hermano de San Bernardo (20 de agosto), Santa Humbelina (12 de febrero, 21 de agosto y 10 de julio), San Nivardo (7 de febrero) y de los Beatos Andrés, Bartolomé (ambos a 9 de diciembre) y Guido (11 de mayo), y como estos nació en el castillo familiar de Fontaines, en 1088. 

Cuando en 1098 los santos Roberto de Molesmes, Esteban Harding y Alberico (26 de enero) inician la reforma benedictina conocida como "El Císter", Bernardo y varios hermanos, cuñados y amigos se unen a la vida monástica, dando Bernardo un impulso tremendo a la obra. Sin embargo, nuestro Gerardo no siguió la invitación de su hermano, y prefirió continuar la carrera militar que había comenzado, y con éxito al servicio del duque de Borgoña. La leyenda áurea cuenta que dos días antes San Bernardo le había dicho: "Una tragedia te llevará al arrepentimiento y te dará oídos para oír". Y mientras le tocaba el pecho, añadió: "Pronto vendrá el día en que una lanza perforará tu corazón, para que tomes el consejo que ahora rechazas". Al cabo de los dos días, Gerardo fue herido por una lanza en el pecho, el sitio a Grancy, y herido precisamente en el sitio que Bernardo había señalado. Fue apresado y arrojado en una cárcel, donde Bernardo fue a visitarle, pero no le dejaron entrar. Entonces el santo gritó para que Gerardo pudiera oírle: "Gerardo, poco esfuerzo has de realizar para ir a mi monasterio". Y esa misma noche, apenas hizo un movimiento Gerardo para levantarse, se rompieron los grilletes, las puertas de la prisión se abrieron y el antes soldado corrió a Claraval y pidió el hábito cisterciense.

En el monasterio se le dio el cargo de "cellerarius", o sea, el monje encargado de proveer que a los demás no falte lo necesario: hábitos o calzado, y lo mismo para el monasterio: cera, pergaminos, grano, etc. Es el monje encargado del trato con los comerciantes y proveedores y suelen ser monjes con habilidades técnicas, artísticas o manuales. Además, en el caso de nuestro Beato, desempeñó labores de albañil, y fue zapatero y tejedor. Toda esta vida activa no le privaba de una intensa vida mística, de penitencia y oración. En 1137 acompañó a su hermano a Roma, pero al llegar a Viterbo enfermó de muerte, librándose de esta solo por un milagro de Bernardo. Al año siguiente volvió a enfermar, esta vez definitivamente. El 13 de junio de 1138, a medianoche, tuvo un éxtasis y dijo: "¡Cuán bueno es que Dios sea nuestro Padre y cuánta gloria tenemos en ser hijos de Dios!", y expiró dulcemente. San Bernardo, como su hermano y abad, celebró sus funerales, y le menciona con dolor y esperanza en sus sermones sobre el Cantar de los Cantares:
"Sabéis hijos míos, que profundo es mi dolor, que dolorosa mi herida. Advertís claramente que compañero tan fiel me ha abandonado en el camino por el que avanzaba, ¡qué administrador tan sagaz, tan entregado a su trabajo y tan agradable en el trato! ¿No era él mi amigo más íntimo y yo su predilecto? Era hermano de sangre, pero más hermano aun como monje. Lamentad, por favor, mi suerte, vosotros que sabéis todo esto. En mi debilidad el me llevaba, en mis cobardías el me animaba, en mi dejadez y negligencia me estimulaba, en mis descuidos y olvidos el me advertía.

¿Por qué me lo han arrebatado? ¿Por qué me ha sido arrancado de las manos este hombre tan idéntico a mí, un hombre según mi corazón? Nos hemos amado tanto en la vida, ¡¿y ahora nos separa la muerte? ¡Acerbísima separación, que nunca pudo conseguir nadie más que la muerte! Porque ¿cuando me habrías dejado, si vivieses? Acaso, Gerardo, ¿mis preocupaciones no afectaban a tu corazón mas violentamente que a mi mismo? ¿No se abalanzaban sobre él con mayor familiaridad, no lo impelían con más vigor? ¿Acaso no me libraste muchas veces de las conversaciones profanas, con aquellas palabras tuyas tan serenas y enérgicas, para devolverme a mi amado silencio?

El Señor le concedió una conversación amable, y saber cuando debía hablar, con la prudencia de sus respuestas y con la gracia que recibió de lo alto, agradaba a los de casa y a los de fuera, y casi nadie me requería, porque antes lo solucionaba Gerardo (…) ¡Que hombre tan eficiente, qué amigo tan fiel! Se las arreglaba para complacer al amigo en sus gustos sin quebrantar los deberes de la caridad. ¿Quien marchó de su presencia con las manos vacías?

(…) Mas, ¿para qué he hablado de sus obras externas, como si Gerardo no hubiese entendido de las realidades interiores y no fuese un experto de los dones espirituales? Los hombres espirituales que lo conocían saben todo el espíritu que alentaba en sus palabras. Sus compañeros comprobaron que su conducta y sus deseos no se inspiraban en la carne, sino que estaban sujetos al espíritu. ¿Hubo alguien mas rígido en guardar la disciplina? ¿Más riguroso en castigar su cuerpo, más elevado en la contemplación, más ingenioso en la conversación? ¡Cuántas veces hablando con él aprendí cosas que ignoraba y, dirigiéndome a el para instruirlo, marchaba yo mas versado en el tema! No tengo por que admirarme, pues otros más grandes y sabios aseguran que a ellos les sucedió lo mismo. Aunque no había estudiado, gozó de ese manantial que es la sensibilidad y la iluminación del Espíritu. Era tan grande para los asuntos importantes como para los insignificantes. ¡Ojalá no te haya perdido, sino que simplemente te hayas adelantado! ¡Ojalá aunque sea tarde, pueda seguirte a donde quiera que vayas! Pues sin duda irás hacia aquellos a quienes en tu última medianoche invitabas a la alabanza. (…) Hermano mío, cuando aún era medianoche, para ti apuntaba ya el amanecer y la noche era tan clara como él. Estoy convencido que esa noche ha sido para ti una dichosa iluminación".


No hay que confundirle con San Gerardo de Claraval (7 de diciembre), el protomártir cisterciense.

 

Fuentes:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.
-"Liturgia de las Horas de la Orden Cisterciense". Año 1990.


A 13 de junio además se celebra a 
Santa Felícula, virgen y mártir.
San Antonio de Padua, presbítero franciscano.

viernes, 14 de noviembre de 2014

De uno que no era, y de otro desconocido.

Pregunta: Hola buenas tardes, buscando un asunto de iconografía he entrado en tu página, si me permites el tuteo,y he visto la posibilidad de hacerte una consulta. Es la siguiente: Te envío dos fotos, una de una tablita que creo que representa a San Antonio de Padua, pero le falta el lirio y el libro lo que me hace dudar. Y la otra foto es de unas tallas en madera de San Andrés y tres más que no alcanzo a saber .¿Me puedes decir algo? quedaré muy agradecido. Sin más, te ruego disculpes mi asalto y espero tu respuesta. Gracias de antemano. España.

Respuesta: Gracias por tu amable pregunta, espero poder ayudarte y responder a tu "asalto". como ves, este es un blog que a ello se dedica, a ser "asaltado". Vamos con la primera imagen:


La identificas con San Antonio de Padua, pero como dices, faltan sus atributos característicos, a saber, la azucela o lirio, y el típico libro. Y no estabas lejos porque igualmente es un santo franciscano, y en una escena que también vemos frecuentemente de San Antonio de Padua (13 de junio): La Virgen María le entrega al Niño Jesús para que el santo tenga en él sus delicias místicas. Pero aquí se trata de

San Félix de Cantalicio, religioso capuchino. 18 de mayo.

Nació en 1513 en Cantalicio, población de la Umbría, tierra de santos donde las haya, de padres pobres y buenos cristianos. muy niño fue dedicado al pastoreo, tiempo que, como se lee de otros santos, aprovechaba para hacer sus oraciones, aprender de memoria en catecismo y rememorar las leyendas de santos que escucha, pues no sabe leer. Estas vidas de santos le lleva a aspirar a la radicalidad evangélica, como los penitentes de la Tebaida, y entiende que en los frailes capuchinos hallará lo que busca. Y allí se va, al convento de Ciudad Ducale, donde le ponen a prueba, presentándole un crucifijo, como norma de vida. Su respuesta: abrazarlo. Tomó el hábito en Áscoli, y fue enviado posteriormente a Roma como hermano limosnero.

Era muy penitente, siempre tenía la mirada en el cielo y el rosario en las manos. Ayunaba constantemente, dormía en unas tablas, comía lo que los hermanos dejaban. No hablaba sin necesidad y aunque tenía trato constante con personas adineradas, que le daban sus limosnas, jamás tomaba parte de sus reuniones, ni entraba a sus casas, ni aceptaba los criados de estos le ayudaran. Fue amigo de San Carlos Borromeo (4 de noviembre), al que daba algunos consejos, soo porque se lo pidieron, sobre la reforma eclesiástica llevada a cabo por el Borromeo. También fue amigo de San Felipe Neri (26 de mayo), con el que bromeaba emulando en los deseos de padecer por Cristo, deseándose uno a otro los más terribles tormentos y padecimientos para merecer ante Cristo.Y es que era un santo cariñoso, jovial, al que los niños querían, y siempre tenía para ellos estampas o regalillos, que aprovechaba para enseñarles la doctrina, cancioncillas piadosas, llevarles a una iglesia, etc. Varios portentos realizó, como sanar a un fraile moribundo, o descubrir una moneda que alguien había metido en la limosna, porque el morralillo que llevaba siempre, le pesaba inconmesurablemente, pues solo limosna de pan u otros alimentos aceptaba. Nunca dinero. 

San Félix que se venera en
El Raval de Castellón de la Plana
Era devotísimo de la Virgen María y en todas sus salidas limosneras visitaba alguna imagen suya, le componía coplas, adornaba sus altares, enseñaba a los demás a amarla. Y la Señora quiso premiárselo: en una ocasión en la que el santo estaba en oración, tuvo un éxtasis y una visión en la que la Madre de Dios bajaba del cielo y le entregaba al Santo Niño, para que el buen fraile pudiera venerarle y amarle, y esa, como dije antes es la escena del lienzo sobre el que preguntas.

En 1587 las fuerzas decidieron abandonarle, y poco a poco fue cayendo enfermo. En mayo de ese año tiene varios éxtasis en los que ve su próximo fin. El día 18 ve a Nuestra Señora, que viene a llevarlo al cielo, lo dice a los frailes, y dulcemente muere, sin agonizar ni padecer, a los 74 años. Sixto V, con el que también había tenido amistad, quiso beatificarlo, aunque lo haría Pablo V. en 1712 sería canonizado por Clemente XI. Es el primer santo de la orden franciscana capuchina. El primero de una serie de hermanos no sacerdotes en alcanzar los altares. Sus reliquias se veneran en la iglesia de los capuchinos Santa María Inmaculada "in Via Veneto", más famosa por su cripta de huesos.

Iconografía.
Es reconocible por dos elementos fundamentales: El primero es la edad, pues siempre aparece como un anciano, lo contrario a San Antonio de Padua, que murió joven. A San Félix le veremos siempre con una larga barba blanca, que por otro lado, es típicamente capuchina. Otro atributo es el morralillo de la limosna, que lleva a un hombro, o a los pies. Y otro atributo que no suele faltar es el Niño Jesús, ya sea acunándolo o llevándolo en un brazo. También hay que tener en cuenta que el hábito franciscano capuchino es diferente al de los franciscanos menores o franciscanos conventuales, no tiene esclavina y la capucha es más larga.  


Y la segunda pregunta:

Como bien dices, uno de estos santos es San Andrés Apóstol. El primero a nuestra izquierda, y es reconocible perfectamente por la cruz aspada, o cruz de San Andrés.

Primero vamos al conjunto:
Parecen formar parte de una serie, y una serie de apóstoles, aunque alguno parezca llevar casulla, como el mismo San Andrés, no lo es en realidad. Visten túnica y manto. Como los apóstoles son 12, lo tengo difícil al no ver la serie completa, pero algo se podrá hacer. Vamos primero con el más fácil: el santo de la espada que, y no hay que dudarlo, es San Pablo Apóstol, con sus atributos característicos: la espada y el libro de la Escritura, que, como vemos, llevan los demás. Otra cosa que ayuda a identificarle es la barba, que en San Pablo, en el 99,9% de las representaciones es oscura y más larga que la media. 

Sobre el segundo, siempre por nuestra izquierda, tengo que aventurarme, sin pretender ser tajante. Lo único que podría identificarle es esa espada corta que me recuerda a San Bartolomé (24 de agosto), que es el otro apóstol que se presenta con instrumento cortante. San Simón también, pero con sierra, y esto no lo es. En contra, San Bartolomé lleva siempre claramente un cuchillo, y esto tampoco lo es. Decapitados, si eso nos quieren decir, también murió Santiago, pero no creo presentaran a Santiago sin algo más alusivo, como el bordón o la concha. La verdad es que yo le llamaría San Bartolomé con dudas.

El último, también último en la fotografía, me desconcierta del todo y no me atrevo a decir nada. Los apóstoles, aunque celebrados como mártires, incluso San Juan que no lo fue, nunca suelen llevar la palma de martirio, porque no es necesario ponérsela: todos sabemos que fueron mártires, y tienen otros atributos que los hacen reconocibles. Es decir que, aunque todos podrían llevar la palma, no la llevan. Así que este apóstol se me queda fuera de ser reconocible al no tener ningún atributo propio.

Todo esto, claro, pensando que son una serie de santos apóstoles, aunque si no lo son,tampoco importa mucho: igualmente portan atributos muy genéricos y podrían ser cualquier santo mártir antiguo.


A 18 de mayo también se celebra a:

San Teodoto y las
m
ártires de Ancyra.
Santa Aelgifu de
Shaftesbury, reina
Beato Juan G. Jofré,
presbítero mercedario
.








viernes, 21 de marzo de 2014

Beato Arnaldo de Padua

Beato Arnaldo de Padua.
Pregunta: quisiera conocer la biografía de San Arnaldo, cuya celebración es el 14 de marzo. Gracias.

Respuesta: Hola. Supongo que te refieres al Beato, que no Santo, Arnaldo (Arnald Cattanei). Vamos a ello:

Beato Arnaldo de Padua, abad benedictino. 10 de febrero y 14 de marzo (traslación de las reliquias)
Nació en 1185, en la familia Cattanei, en Padua. Desde niño fue piadoso, obediente y caritativo. No consta la fecha de su entrada al monasterio-basílica de Santa Justina de Padua, pero tuvo que ser antes de los 20 años, pues en 1209, con solo 24 años, fue elegido abad del monasterio. En parte por sus virtudes, en parte por la influencia de su familia. Era necesario un abad con influencias y el respeto necesario para defender el monasterio, sus posesiones y privilegios concedidos en tiempos anteriores. Esto hizo Arnaldo, y más, pues restauró y embelleció la basílica y el culto a Santa Justina, obtuvo beneficios y tierras, consolidó el poder civil y eclesiástico del abad, que tenía autoridad para votar la eleeción del obispo.

En 1237 comenzó su calvario, con la derrota de Padua ante Ezzelino III, un tiano bastante cruel, que asoló varias regiones de la actual Italia, y para colmo, aliado del emperador Federico II. Ezzelino se apoderó del rico monasterio de Santa Justina, encarcelando al prior del monasterio de San Benito, y haciendo huir a Arnaldo. Este se refugió en Ferrara y Monselice. Al año siguiente Federico II mandó a Ezzelino devolviera el monasterio y Arnaldo regresó, manteniendo las tensiones con Ezzelino, quien 1246 se cansó del abad, y le encerró en Asolo. Y encerrado estuvo 8 años y tres meses, hasta el 10 de febrero de 1255, víctima del poder civil, que pretendía dominar el poder de la Iglesia, con lo que algunos le consideran mártir. La leyenda escrita por un monje de Santa Justina, dice que esa noche se vieron brillar dos luces sobre la fortaleza de Asolo.

El clero pidió, y obtuvo, el cuerpo del santo abad y enterrado en la iglesia de los franciscanos, donde había vivido y estaba sepultado en esa fecha San Antonio de Padua (13 de junio). Allí estuvo hasta 1259, en que Ezzelino fue derrotado totalmente por el Marqués de Ferrara; entonces el cuerpo fue trasladado y colocado al culto público en una capilla de Santa Justina. El 14 de marzo de 1592, se realizó una invención y traslación (lo que equivale a la beatificación) del cuerpo, que fue colocado en una urna en un nuevo retablo. Nunca ha sido beatificado ni su culto reconocido oficialmente, ni se asignó un día para su celebración litúrgica, aunque los monjes de Santa Justina celebraban su memoria el 15 de marzo, hasta 1806, en que fueron expulsados de la abadía.

miércoles, 12 de junio de 2013

De San Antonio y de milagros



Hoy, día del patrón del blog, transcribo, literalmente, unos milagros por intercesión de San Antonio de Padua, extraídos de "Vida y Milagros de San Antonio de Padua", de Mestre. Tienen ese sabor de crónica antigua, barroca, novelesca, en la redacción, por eso los he dejado tal cual. La opinión sobre la veracidad, constancia y certeza de estos milagros, pues es siempre variable, según el redactor de estas "florecillas". quedémonos con lo importante: Los santos son nuestros hermanos y nos ayudan.Y felicidades a todos, una vez más.


1. El día en que fue honrosamente sepultado el cuerpo del beatísimo Antonio en la iglesia de Santa María de Padua, cierta mujer por nombre Cuniza, que desde hacía un año estaba gravemente enferma, se llegó hasta la iglesia valiéndose de muletas. Se había formado sobre sus espaldas una giba descomunal y de tal manera la tenía encorvada, que en manera alguna le era posible caminar sin el apoyo de bastones. Postrada en oración durante breve tiempo ante la tumba del bienaventurado Antonio, se le aplanó repentinamente la espalda sin quedar rastro de la giba, y, dejadas las muletas, retornó desencorvada a su casa.

2. Una monja de Santa Clara, llamada Oliva, cuando aún estaba insepulto el cuerpo del santo, se llegó a besarle las manos. Mientras permanecía postrada ante su cuerpo, pidió a Dios que, por los méritos del bienaventurado padre Antonio, le infligiera en la presente vida toda la pena que por sus pecados hubiera merecido. Acabada su oración, volvió a entrar al monasterio, siendo enseguida atacado todo su cuerpo de un dolor tan violento, que no sólo le fue imposible dominarse a sí misma, sino que sobresaltó a las otras monjas con sus gritos. Cuando al día siguiente entraban las otras en el refectorio, entró también ella a hurtadillas; pero, recreciéndole poco a poco el mal, no pudo probar bocado, sino que, mientras sus hermanas comían, se revolvía a uno y otro lado. Fue llevada a la enfermería por orden de la abadesa y, con redobladas súplicas, imploraba remedio. Se acordó entonces de que tenía guardada una partecilla de la túnica del bienaventurado Antonio y, tras hacérsela traer, se la aplicó. Inmediatamente cesó todo dolor.

3. Un clérigo de Anguilara, llamado Guidoto, cierto día que estaba en la cámara del señor obispo de Padua, se mofaba a escondidas de los testigos que deponían acerca de los milagros del bienaventurado Antonio. Pero a la noche siguiente fue acometido de dolores tan violentos por todo el cuerpo, que creyó que irremisiblemente le aguardaba la sentencia de muerte. Estimándose, y con razón, indigno de conmiseración, pedía a su madre que, apoyada en su confianza, hiciera un voto al santo de Dios, para poder alcanzar así misericordia. Apenas hecho el voto desaparecieron los dolores, y antes de que llegara el día ya estaba sano; y el que antes había hecho escarnio de los testigos con la risilla de la incredulidad, viose obligado ahora a rendir testimonio ante la verdad.

4. Un hombre de Porcilia, Escoto por nombre, que tenía los pies empodrecidos y tumefactos a causa de una podagra nudosa, acudió, llevado por un hombre a sus espaldas, al convento de los frailes. Tras confesarse y recibir la penitencia, sin pérdida de tiempo se hizo llevar, devoto, ante el arca de san Antonio. Habiendo permanecido allí brevemente, al momento retornó ya sano tan velozmente al fraile confesor, que éste, en extremo admirado por la brevedad del tiempo transcurrido, hizo que el que había curado se paseara por el claustro. Finalmente, ante los ojos de todos, el que llegó transportado a las espaldas, se fue por su propio pie, dando gracias a Dios y al bienaventurado Antonio.


Niccolosi, Catania
5. Había en Codigoro una niña llamada Samaritana, a la que un día, habiendo ido con otras niñas al campo de su padre a coger legumbres, súbitamente se le contrajeron las rodillas. Ya no fue capaz de regresar, y fueron sus acompañantes las que la llevaron a la casa paterna. Y así, arreciando la enfermedad, desde hacía tres años caminaba arrastrándose con las manos y con las nalgas por el suelo. Cierto día, tras hacer la confesión, acudió la niña junto con su madre al sepulcro del bienaventurado Antonio para orar, y, recuperada enseguida su antigua salud, se apresuró a volver a casa por su propio pie. Llegó esto a oídos de la gente de Codigoro, que salieron al punto a su encuentro, mientras repicaban las campanas, y veneraron en ella la grandeza del Señor.

6. Vivía en el castillo de Montañana una mujer, cuyo nombre era Guina, que tenía ya dos años imposibilitados el hombro y la mano derecha, de manera que no podía echarse absolutamente nada a la espalda, ni tampoco llevarse la mano a la boca. Acercóse cierto día una primera y una segunda vez al sepulcro del bienaventurado Antonio, y, como no sintiera el más mínimo alivio en el hombro ni en el brazo, se llegó al fraile que estaba ocupado en confesar. Hecha la confesión, acercóse una tercera vez al arca, y se postró en oración. Mientras oraba, viose asaltada improvisamente de un agudo dolor en el hombro, y el hueso de la espalda retornó a su lugar, crujiendo como cuando se cascan nueces. Se alzó entonces la mujer, y al punto agitó el brazo, y, a la vista de todos, volvió libre a su casa.

7. Un caballero de Salvaterra, Aleardino por nombre, que desde su mocedad había sido seducido por la herejía, fue un día a Padua, y, mientras estaba sentado a la mesa, razonaba con los otros comensales sobre los milagros otorgados a los fieles devotos por los méritos del bienaventurado Antonio. Como todos sostenían que el bienaventurado Antonio era un santo de Dios, vació el vaso que tenía entre las manos y prorrumpió más o menos así: «Si aquel a quien vosotros llamáis santo preservare intacto este vaso, tendré por verdadero aquello de que intentáis persuadirme». Desde lo alto donde estaban comiendo, arrojó el vaso contra el suelo, y, cosa admirable, resistió el vidrio el choque contra la piedra y quedó incólume. Arrastrado a penitencia a la vista del milagro, precipitóse solícito el hidalgo a recoger el vaso intacto, y, llevándolo consigo, contó a los frailes cómo había sucedido todo. Y hecha la confesión, aceptó con unción la penitencia que por sus pecados se le impuso, adhirióse a Cristo con fidelidad, y convirtióse en incansable predicador de sus maravillas.

8. En la ciudad de Comaquio vivía un hombre llamado Domingo que, cierto día, salió de su casa para un menester, y se llevó en su compañía a un hijo pequeño, que iba caminando tras él. Cuando se habían alejado algún tanto de su casa, volvió la vista atrás y no vio aparecer a nadie. Sobrecogido, se puso a dar vueltas, buscándolo por los alrededores con ojos asombrados, hasta que finalmente encontró al pequeño ahogado en una poza. Sacó el desdichado padre al muchachuelo, lo llevó a casa y se lo entregó exánime a la madre; pero ésta, haciendo al punto un voto, lo recibió vivo por los méritos del muy bienaventurado Antonio.

9. Una mujer de Tremiñón, por nombre Vida, ferventísima devota del bienaventurado Antonio, anhelaba con toda su alma visitar su sepulcro. Pero se acercaba el tiempo de la cosecha, y bandadas de gorriones causaban gran estrago en el panizo, que ya blanqueaba próximo a su sazón, y como ella estaba puesta de guardiana para espantar a tan importuno género de pajarillos, no tenía ninguna posibilidad de ponerse en camino. Llegando un día a la cerca que rodeaba el panizal, prometió que si el bienaventurado Antonio lo guardaba de los gorriones, visitaría nueve veces su sepulcro. Apenas hecha la promesa, cuando una nube de los dichos pájaros abandonó el lugar en una sola bandada, y vio que no quedó ni un solo gorrión sobre los sauces que circundaban el panizal. La buena mujer se apresuró a dar cumplimiento a su anhelo.

Más de San Antonio de Padua:

Cronología.
Himno y oraciones.
Culto e iconografía.

lunes, 10 de junio de 2013

Culto e iconografía de San Antonio de Padua.

Llegando el día 13 de junio, fiesta de San Antonio de Padua, principal patrón de este Blog, junto a Francisco de Asís (4 de octubre y 17 de septiembre) y Catalina de Alejandría (25 de noviembre), quiero felicitaros a todos: los lectores asiduos, los que comentan, los que no me soportan, los que preguntan, los que colaboran, los que me llenan el e-mail de spam... a todos. Muchas bendiciones del santo.

Quiero hoy poneros unas breves notas sobre el culto a San Antonio y su iconografía, ambas muy variadas. Probablemente Antonio sea el santo más representado en el arte, junto a San Francisco, y más aún en estatuas para el culto. En las iglesias es frecuente ver sus imágenes, haciéndolo reconocible perfectamente. Tradiciones locales, leyendas, refranes y supersticiones, tienen a Antonio como objeto. Todos los continentes lo conocen, y su imagen se ha extendido, hace mucho, más allá de los límites de la Orden Franciscana.

Santo con fama de milagroso, encuentracosas, buscanovios, invocado para casi todo, patrono de pobres y mendigos, hombre de letras y excelente predicador… así es Antonio, querido y venerado en todo el mundo:

Culto:
San Antonio recibió culto prácticamente desde su muerte, y el día 13 de junio fue desde el inicio el día de su memoria litúrgica (aunque murió el 12) desde su canonización en 1232, el año siguiente de su muerte. Así mismo, Padua celebra el 17 de junio y en febrero, la traslación de las reliquias. El papa Sixto V, franciscano conventual, extendió la festividad a toda la Iglesia. Y Pío XII, en 1946, lo nombró Doctor de la Iglesia, aunque ya desde el siglo XV, al menos, era reconocido y representado como tal.

Devociones antonianas:
El Responsorio: Es la primera en el tiempo, conocida hasta hoy, el Responsorio es atribuido a San Buenaventura, pero que en realidad lo escribió Fr. Julián de Espira, en 1234.


Los trece Martes: Su origen es variado y no hay acuerdo, unos dicen que conmemoran su funeral, que ocurrió en martes, otros que comenzó siendo una novena realizada por una devota de Bolonia, que se prolongó cuatro martes más al no alcanzar lo pedido. Suelen celebrarse públicamente en iglesias franciscanas. Tiene su versión abreviada de los “Trece minutos a San Antonio”. 


El rosario: Es un tipo de corona, que repite padrenuestro, avemarías y gloria, por trece veces consecutivas. Su origen es del siglo XIX.

La Cruz de San Antonio: es una cruz griega, dedicada especialmente a San Antonio, con la imagen del Santo en el verso y su bendición en el reverso. Es una bendición que solía utilizar Antonio para con los demás: “He aquí la Cruz del Señor; huid todos mis enemigos. Ha triunfado el León de Judá, la Raíz de David. ¡Aleluya, Aleluya!

Oración a la lengua: En 1263 el cuerpo de San Antonio fue exhumado y se descubrió intacta la lengua, cosa extrañísima, ya que por su composición es de lo primero en corromperse. Fue puesta en un relicario, que actualmente se muestra en Padua. Esta oración es la única súplica que se conoce que vaya dirigida especialmente a una parte corporal del santo. O sea, se dirige a Antonio, pero haciendo mención especial de la lengua, y esto porque siempre alabó a Dios, y llevó a otros a alabarlo. Habló de él a los hombres e intercedió por ellos ante Dios.

El escapulario de San Antonio: Como todos los escapularios, son dos piezas unidas por cordones. En el caso del escapulario antoniano, los rectángulos son de color marrón, y los cordones blancos. Siempre puede ser sustituido por la medalla de San Antonio.

El pan de los pobres: Es la obra devota con más proyección social. Nació en Francia, en el siglo XIX y consistía en dos huchas o alcancías que se colocaban a izquierda y derecha de la imagen del santo. En una se ponían papeles con peticiones al santo, que se extraían y por las que oraban los miembros. En la otra, se ponía un donativo en metálico como acción de gracias, por la petición escuchada por el santo, y lo recaudado se dedicaba íntegramente a los pobres. Hoy ya no se practica, aunque muchas asociaciones caritativas sigan teniendo al santo como protector. Asimismo el día de su fiesta se acostumbra en Portugal y América, principalmente, a repartir dulces y panes bendecidos.


San Antonio, de azul.
Exvoto novohispano. Siglo XIX

Iconografía antoniana:
Por lo general, San Antonio es representado como un joven sin barba, y de figura estilizada. Aunque las excepciones existen, como las imágenes o lienzos patrocinados por los capuchinos, donde el santo sí que tiene barba, aunque nunca la clásica barba capuchina de tres palmos. Las pinturas más antiguas son más realistas y no inciden en la belleza, como sí que hace el barroco, que lo convierte en una figura feminoide, de movimientos y bellezas angelicales.

El hábito: Pues lo podemos hallar en diversas formas. El más común es el hábito marrón, con cordón de tres nudos a la derecha y el rosario a la izquierda. Sin embargo, las imágenes del barroco lucen cinco nudos, por las cinco llagas, y en América es común verlos de azul, a partir del siglo XVIII. En ocasiones, no es lo más acostumbrado, lleva capa corta, al estilo franciscano. Otro aspecto a señalar es que, dependiendo de la iglesia, podemos verlo de gris y con esclavina amplia, si el sitio es franciscano conventual, o con capucha larga y sin esclavina, si es un convento capuchino. Otras imágenes barrocas le presentan levantando el hábito a media pierna y dejando ver debajo el hábito agustino, recordando que perteneció a dicha orden.

El Niño Jesús: Es su elemento iconográfico más característico. Se dice que un anfitrión del santo, vio como el Niño Jesús visitaba a Antonio en su oración. Como sea, lo cierto es que las imágenes antonianas suelen darnos al santo con el Niño, principalmente en tres versiones:


San Antonio, con el Niño
y el lirio.
1: Arropándolo en sus brazos y mirándolo extasiado; estas suelen ser imágenes de gran expresión y ternura, son propias del barroco.
2: El Niño baja del cielo entre resplandores y Antonio abre sus brazos a él; en esta forma los lienzos y las estampitas piadosas son frecuentes.
3: El Niño sienta cátedra sobre un libro; aunque iconográficamente sea una solución para incluir el libro en las imágenes, la iconografía del Niño sobre el libro es más profunda: la sabiduría, predicación y enseñanza de Antonio está avalada por Cristo.

El libro: Como en los demás santos, el libro es símbolo de sabiduría y enseñanza. Pueden ser los evangelios, en caso de un apóstol, o un libro de Reglas, si es un Fundador. En el caso de Antonio, encierra su doctrina, predicación y magisterio, que le valieron ser Doctor de la Iglesia. Lamentablemente su faceta de milagroso ha escondido demasiado el conocimiento de su obra, expuesta en sus “sermones”.
 

El lirio: Símbolo de pureza por excelencia, representa consagración y amor virginal. Le acompaña siempre, en forma de una pequeña rama, nunca como una vara florecida, como en el caso de San José.

El corazón en llamas: La llama es símbolo de fe y amor que inunda el corazón del santo y se expande hacia los demás. Solo lo vemos en representaciones antiguas y escasas, ya que con la repetición iconográfica, se perdió este atributo.

El crucifijo: La cruz tiene muchos significados, y en general es pertenencia a Cristo y seguimiento radical. Es signo de victoria sobre el pecado y la muerte. No es muy frecuente en Antonio, ya que lleva al Niño Jesús, pero se puede ver en algunas pinturas barrocas, formando parte de su iconografía “ambiental” (cilicios, calaveras, libros, pluma de escritor). En algunos casos, pocos, lleva un crucifijo florecido de lirios, que recuerdan su victoria sobre las tentaciones carnales de juventud.

El pan: En numerosas esculturas, pinturas o estampas, San Antonio aparece dando pan a un pobre, o un niño, así como con una bolsa llena de panes. Proverbial era la caridad del santo, llegando a vaciar las despensas de las comunidades donde vivió; por otro lado, algo que Francisco siempre quiso, que no se guardara nada y se repartiera con los pobres.

La Virgen María: Un elemento propio de la pinturas de tema antoniano son las apariciones marianas al santo para darle al Niño. Y esto en diversas formas, Antonio jugando con el Niño, que permanece en el regazo de María; Antonio recibiendo el Niño de manos de María y, la más frecuente: María desde el cielo, contempla a su Niño en brazos de Antonio. Otra representación frecuente es la aparición mariana en el momento de la muerte de Antonio.

La custodia o copón: la vemos en el entorno del milagro ocurrido en Rímini o Tolouse (ambas ciudades se consideran el sitio del milagro) cuando un burro se postró ante el Sacramento, adorándolo, antes de acercarse a comer. Con este milagro, Antonio logró la conversión de varios herejes.

Cronología.
Himno y oraciones. 
Milagros de San Antonio.



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jueves, 14 de junio de 2012

San Antonio de Padua, himnos y oraciones

Talla. Siglo XX
Seguimos (y aún no terminamos) con el Santo Paduano. Ahora hablaré algunas devociones, oraciones e himnos más conocidos del santo, dejando aparte los famosos Trece Martes:

I. EL ROSARIO DE SAN ANTONIO
Está conformado por 39 cuentas, en 13 grupos de 3 cuentas cada uno. Cada grupo de 3 se inicia con una invocación, continuación se reza un padrenuestro en la primera cuenta, un avemaría en la segunda y un gloria en la tercera. Concluidos los 13 grupos de cuentas, se finaliza el rosario con el rezo del Responsorio.ORACIÓN PREPARATORIA.
Por la señal de la Santa Cruz… Señor mío Jesucristo...
Abrid, Señor mis labios para bendecir vuestro Santo nombre y el de vuestra Santísima Madre, la Bienaventurada Virgen María al rezar los Trece Padrenuestros, Avemarías y Glorias en honor de vuestro siervo Antonio, cuyas virtudes deseo, con vuestra gracia, copiar en la tierra, para después gozar de vuestra gloria en el cielo. Amen.


INVOCACIONES.
1ª. San Antonio de Padua, apóstol por la Fe, ruega por nosotros. Padrenuestro, avemaría y gloria.
2ª. San Antonio de Padua, Patriarca por la Esperanza, ruega por nosotros. Padrenuestro...
3ª. San Antonio de Padua, serafín por la Caridad, ruega por nosotros. Padrenuestro...
4ª. San Antonio de Padua, que practicaste la Mansedumbre y la Humildad de Jesús, ruega por nosotros. Padrenuestro...
5ª. San Antonio de Padua, ángel por la Castidad, ruega por nosotros. Padrenuestro...
6ª. San Antonio de Padua, prodigio de Penitencia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
7ª. San Antonio de Padua, Espejo de Obediencia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
8ª. San Antonio de Padua, mártir por la Paciencia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
9ª. San Antonio de Padua, querubín por la Oración, ruega por nosotros. Padrenuestro...
10ª. San Antonio de Padua, celador de la Justicia, ruega por nosotros. Padrenuestro...
11ª. San Antonio de Padua, dechado de Templanza, ruega por nosotros. Padrenuestro...
12ª. San Antonio de Padua, perla de Pobreza, ruega por nosotros. Padrenuestro...
13ª. San Antonio de Padua modelo de Constancia, ruega por nosotros. Padrenuestro...


LAS TRES AVEMARÍAS.
1ª. Virgen purísima antes del parto, ruega por nosotros. Avemaría.
Virgen purísima en el parto, ruega por nosotros. Avemaría.
3ª. Virgen purísima después del parto, ruega por nosotros. Avemaría.

Se concluye el rosario rezando el Responsorio y Oración de San Antonio.

 
Estampa polaca
II. RESPONSORIO DE SAN ANTONIO.
Si buscas milagros, mira:
Muerte y error desterrados,
Miseria y demonio huidos,
Leprosos y enfermos sanos.

El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.

El peligro se retira,
Los pobres van remediados;
Cuéntenlo los socorridos,
Díganlo los paduanos.

El mar sosiega su ira,
Redímense encarcelados,
Miembros y bienes perdidos
Recobran mozos y ancianos.

Gloria al Padre, Gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo.
Ruega a Cristo por nosotros, Antonio glorioso y santo, para que dignos así de sus promesas seamos.
ORACIÓN FINAL
Haz, oh Señor, que la intercesión de tu Confesor San Antonio, llene de alegría a tu Iglesia, para que siempre sea protegida con los auxilios espirituales y merezca alcanzar los eternos gozos. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.


 
III. 13 MINUTOS CON SAN ANTONIO
Trece minutos que estaré a tus pies, Padre mío San Antonio, para ofrecer mi invocación sentida ante tu imagen milagrosa, de quien tanto espero, pues bien se ve que tu tienes poderosas fuerzas divinas para llegar a Dios. Así lo revelan tus patentes milagros, Padre mío San Antonio, pues cuando acudimos a ti en horas de tribulaciones, siempre somos prontamente escuchados. Hoy que es un día tan grande llegarán a ti, miles de almas, que son tus fervientes devotos, a pedirte, porque sabemos que nos harás grandes concesiones, poniendo en primer turno a los más necesitados para que reciban tus favores. ¡Qué consolado me siento al entregarte mis penas! Espero Santo mío me concedas la gracia que deseo y si me la concedes, te prometo contribuir con una limosna para tus niños pobres.

Tres grandes gracias te concedió el Señor; que las cosas perdidas fueran aparecidas, las olvidadas recordadas y las propuestas aceptadas. ¡Cuantos devotos llegarán a ti, diariamente a pedirte alguna de las tres, y tú jamas te niegas a concederlas! ¡Qué llegue hoy a ti lo mío que tan necesitado pone a tus pies éste humilde devoto.

Al final se rezarán tres Padres Nuestro, Ave María y Gloria.


San Antonio, Manacor.
Da el pan a los pobres
IV. BENDICIÓN DEL PAN DE SAN ANTONIO
V/. El Dios providente que todo lo creó para nuestro bien, esté con todos vosotros.
R/. Y con tu espíritu.

Oremos: Señor Jesucristo, verdadero pan de vida, dígnate bendecir + este pan como bendijiste los cinco panes en el desierto; haznos solidarios con el hambre de los pobres para que, a ejemplo de San Antonio, compartamos nuestro pan con los necesitados imitando así tu generosidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 
V. HIMNO
¡Salve, Antonio, venerado con el bello lirio blanco,
el libro del Evangelio y el Niño Dios en los brazos!
El candor en ti rebosa del corazón a los labios;
con alma pura penetras la luz del Verbo encarnado.

Sagrario de la Escritura eres por el Verbo Santo
martillo de la mentira y bálsamo de apenados.
A ti los pobres se acercan buscando pan y milagros,
porque eres pobre y sencillo, hermano entre los hermanos.

Cristo solo es tu prodigio, tu ciencia y poder sagrado,
Cristo en tu fe y tu deleite, Cristo en tus brazos mostrado.
¡Honor a Cristo bendito, presente en su pecho amado;
honor a Cristo en Antonio, que en Cristo fue consumado! Amén.

VI. ORACIÓN PARA HALLAR LO PERDIDO
¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me has de ayudar en todas mis necesidades, rogando por mi al Señor a quien serviste, a la Virgen Santísima a quien amaste y al Divino Niño Jesús que tantos favores te hizo. Ruégales por mi, para que por tu poderosa intercesión me concedan lo que pido. ¡Oh Glorioso San Antonio! Pues las cosas perdidas son halladas por tu mediación y obras tantos prodigios con tus devotos; yo te ruego y suplico me alcances de la Divina Majestad el recobrar la gracia que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para Gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.


Ver más de San Antonio:
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Milagros de San Antonio.

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