Mostrando entradas con la etiqueta esclavos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esclavos. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de mayo de 2017

Siervos de Cristo, no esclavos de hombres.

Santos Hespero, Zoé, y sus hijos mártires. 2 de mayo.

Fresco en Monte Athos.
Sus Actas no son muy confiables, pues el origen no se conoce, y solo conocemos lo que los menologios griegos traen a día de hoy.

Hespero, su mujer Zoé y sus hijos Ciriaco y Teódulo eran oriundos de Atalia, donde esclavos de un pagano rico llamado Catalo. Los cuatro eran cristianos, piadosos y caritativos. Un día los hijos preguntaron a sus padres "¿Por qué nosotros, que servimos a Cristo, somos esclavos de este pagano? ¿No dijo S. Pablo: No os juntéis en forma desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañía tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunicación la luz con las tinieblas?" (2 Cor. 6, 14). Los padres, considerando que ciertamente la doctrina cristiana les prohibía servir a un pagano, junto a los muchachos rehusaron servir a Catalo. Este, para que no cundiese el ejemplo, les castigó severamente y como no quisieron abandonar su fe cristiana, les metió en un horno y allí alcanzaron los cuatro la palma del martirio, sobre el año 127. 

Alguna versión tardía añade que fueron juzgados por la corte, pero lo más probable es que haya sido un castigo ejemplar del amo. El cardenal Baronio, entusiasta de aumentar el Martirologio Romano, los incluyó en este en el siglo XVI, aunque confundió el nombre del padre, llamándole Exuperio.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 2 de mayo además se celebra a
San Atanasio de Alejandría, obispo y Padre de la Iglesia.
Santa Wiborada de San Gall, reclusa y mártir.
La Traslación de Santa Isabel de Hungría.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Zacarías, papa, pacífico y santo.

San Zacarías, papa. 3, 15 y 22 de marzo.

El papa y Luitprand hacen la paz.
Fue Zacarías, griego de nacimiento, y su padre, llamado Policronio, le educó en las ciencias y la religión. Algunas tradiciones le hacen monje, y por ello en ocasiones se le ve ataviado con el hábito benedictino, y no ha faltado quien le haga carmelita. Ciertamente, fue ordenado presbítero por San Gregorio II (11 de febrero) y fue muy cercano a este papa y a San Gregorio III (28 de noviembre). En 741, luego de la muerte de este, se encontraba la Iglesia en una delicada situación: dado el apoyo del papa anterior a Spoleto frente a los lombardos, estos saquearon Roma y la basílica de San Pedro, y la ciudad estaba tomada por las tropas de Carlos Martel, al servicio del papa. El clero romano eligió a Zacarías por su vida recta, su erudición y su buen hacer al servicio de la Iglesia. Su primera acción fue hacer la paz con Luitprand, rey de los lombardos, al que envió misivas de paz. Ambos se encontraron en Terni, y Luitprand liberó a los prisioneros, dejó las ciudades tomadas y prometió lealtad al papa por el bien y la paz de todos. Igualmente Zacarías confirmó esta paz con sus sucesores, con alegría de los romanos y lombardos. También alivió la tensión con el emperador Constantino Coprónimo, muy violento con el asunto del culto a las imágenes, un asunto heredado de su antecesor.

También se preocupó el papa por los asuntos internos de la Iglesia. Reformó costumbres del clero, restauró iglesias, organizó la caridad a los pobres, compró la libertad de muchos esclavos, y se preocupó de la revisión de los libros litúrgicos. Alentó las misiones, especialmente a San Bonifacio (5 de junio), a quien dio poderes especiales para su misión en Alemania. Donó las reliquias de San Arsacio de Milán (12 de noviembre, 18 de mayo; y 17 de junio, traslación de las reliquias) a los canónigos regulares de Ilmmünster, Alemania. Restauró la iglesia romana de San Eusebio (14 de agosto). Cuando en 743 el concilio de Soissons elevó la diócesis de Reims a arquidiócesis, la palabra de Zacarías fue escuchada al elegir a San Abel (5 de agosto) como arzobispo, sucediendo a San Rigoberto (4 de enero y 17 de junio).

El papa libera
esclavos.
Por medio de San Burchard de Wurtzburg (2 de febrero y 14 de octubre) Zacarías escribió a Pipino que no debía rechazar la oportunidad de ser coronado rey de los francos, y para ello le daba su bendición, aunque lo hizo muy cautelosamente, sin decir claramente que Childerico III debía ser depuesto, sino simplemente escribió que "quien ostentase el poder debería ser el rey". La causa de este apoyo está en que, aunque había paz con los lombardos, el papa deseaba tener un protector más fuerte, y podía ser el rey franco. Y de hecho Pipino fue coronado rey de los francos el 1 de mayo de 752. Pero Zacarías no llegó a ver dicha coronación porque había fallecido el 3 de marzo anterior. Fue sepultado el día 15 del mismo mes. Fue sepultado en la basílica de San Pedro, aunque su primitiva tumba fue demolida para hacer la actual basílica, donde se veneran sus reliquias.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Marcos. 7 de octubre.
 

San Gelasio I. 21 de noviembre. 

San Agatón. 10 de enero. 
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Celestino I. 6 de abril.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.


A 15 de marzo además se celebra a 





martes, 27 de octubre de 2015

De Santos Reyes (IV): San Elesbaam de Etiopía, emperador carmelita.

Pregunta: Hola, he encontrado poco o nada sobre el Santo del que llevo su nombre y me gustaría que me ayudaras a saber más. Además se da la circunstancia de que lo he visto escrito de diferentes maneras, terminando en n y no en m o acortando una a. Pues eso, tengo muchísima curiosidad por saber mas sobre este santo. Gracias por adelantado.

Respuesta: Hola. Es normal que encuentres poco o nada sobre este santo. Es un santo muy raro, tanto en la leyenda, como en la iconografía. No abunda en las iglesias ni se escribe mucho de él. Todo lo que de este santo puede saberse son leyendas y florituras, la mayoría carmelitanas:

San Elesbaam de Etiopía, emperador. 27 de octubre, 20 de mayo y 1 de septiembre.

Nació Elesbaam en el siglo IV, en la ciudad de Auxume, y era hijo de Fazena, descendiente de la reina de Saba. Según la tradición, la cristiandad había llegado a Etiopía por medio de aquel etíope que bautizó San Felipe (3 de mayo) en Hch 8, 26-40. Aquel al regresar a Etiopía predicó el Evangelio ante el rey. Edesio y Frumencio, esclavos del emperador, preocupados por la falta de sacerdotes que guiaran a la nueva nación conversa, buscaron ministros del Señor que enseñaran la liturgia y las costumbres católicas. San Atanasio de Alejandría (2 de mayo) consagró obispo a San Frumencio (1 de agosto, Iglesia copta; 27 de octubre y 30 de noviembre, Iglesias Ortodoxas Griega) y lo envió de vuelta (esto es imposible, pues Atanasio y Frumencio vivieron entre los siglos III y IV). Con él entraron a Etiopía unos monjes carmelitas, enviados por el General de la Orden. El emperador construyó un palacio para el obispo y un convento para los religiosos, convirtiendo Santa María de Sión, otrora templo pagano edificado por la reina de Saba, en catedral y monasterio al mismo tiempo.

Muy joven subió Elesbaam al trono, al morir su padre y, aunque poseía grandes riquezas y poderío, vivía en su palacio como un monje. Era austero en el comer, el vestir y las diversiones. Edificó bellas iglesias y monasterios para religiosos y religiosas del Carmelo. Sus devociones principales eran la Virgen María y San Gabriel arcángel, que varias veces le acompañó en sus batallas. La más importante de sus guerras fue con Dunaan, rey de Arabia, que invadió a Etiopía. Aunque nos dice esta obra que no fue por perder su tierra por lo que luchó Elesbaam, sino porque este rey era hereje nestoriano y asesinaba católicos, destruía iglesias y monasterios, como algunos de la orden del Carmen.No hay que decir que aunque Elesbaam tenía menos soldados, venció inmediatamente, arrasando a los enemigos de la verdadera fe. Luego hicieron la paz, porque Elesbaam le perdonó su maldad contra los cristianos si se convertía a la fe, y al mismo tiempo en tributario suyo. Pero no duró la cosa, Dunaam, una y otra vez se rebeló, fue vencido y perdonado, y siempre padecían los cristianos, los religiosos. Hasta que, finalmente, martirizó a San Aretas y compañeros (24 de octubre) y Elesbaam invadió sus tierras y le mató, luego de oir consejo del santo carmelita, el abad Pantaleón. En fin, batallas, guerras, conquistas encubiertas con el celo por la fe.

Elesbaam, carmelita.
Luego del regreso, Elesbaam se dirigió de nuevo al abad Pantaleón y pidió el hábito del Carmen. Luego de probarle, le admitió entre los religiosos. Fue novicio ejemplar y eligió la celda más humilde, trabajó en el campo y la cocina como los demás. Sobresaliendo en virtudes como la penitencia, la oración y el silencio regular. Usaba cilicio, se disciplinaba y dormía en el suelo, sin usar jamás el camastro que tenían todos los religiosos. Solo abandonó la soledad de la celda, para ser ordenado presbítero en la catedral de Auxume, para luego volver a su querido monasterio. Su oración fue desde entonces más intensa, bajando los ángeles del cielo a acompañarle y resplandeciendo su celda. Era tentado constantemente por el demonio en forma de serpientes y alimañas, pero vencía por su humildad y paciencia. Enfermó y se puso en peligro de muerte Elesbaam y los religiosos quedaron consternados. Solo se supo la noticia, miles de sus otrora súbditos fueron a verle y llorar por su pronta muerte. Llegado el momento final, descendieron la Virgen María y muchos ángeles a buscar su alma, y llevarla al paraíso. El cuerpo fue llevado a la catedral, para los funerales, que fueron solemnes y multitudinarios y trasladado nuevamente a la iglesia del monasterio, donde fue sepultado. En 1630 fueron restauradas la capilla y la tumba por los monjes coptos que son los que viven allí y mantienen su culto.

Acompañado de Santa Efigenia.
Minas Gerais, Brasil.
Patronatos, culto e iconografía.
San Elesbaam es patrono de los marineros, desde que en una ocasión guió a marinos etíopes en una batalla, y de los caminantes. Su memoria es el 27 de octubre, día en que murió, entre los años 530 y 540, aunque los coptos lo celebran a 20 de mayo y 1 de septiembre. No es un santo popular en la Orden del Carmen, ni tuvo oficio propio, ni siquiera estuvo incluido en el calendario de la Orden (mucho menos hoy), ni en la Iglesia. Aunque alguna presencia hay en Portugal y Brasil, por dos motivos principales (y que merecen un estudio más exhaustivo): A Portugal llegó desde Andalucía, gracias a Fray Francisco de Santa Elena, que en su iglesia de Lisboa erigió en 1735 un bello altar e imagen realizada por Jerónimo da Costa, con fama de milagrosa, del santo. De allí pasó a Brasil, donde los esclavos procedentes de Etiopía, ya conocían a Elesbaam y su culto, lo que fue aprovechado por los evangelizadores, para inculturar la fe entre los esclavos. Así es que, junto a Santa Efigenia (21 de septiembre) sus imágenes pueden verse en estas regiones, pero fuera de ahí, poco más.

La iconografía de Elesbaam mezcla los momentos de su vida como rey y religioso, por eso aparece normalmente vestido de carmelita y con una lanza, terminada en cruz. Esto significa su victoria sobre la herejía de Dunaam (al que aparece venciéndole en ocasiones). También puede llevar una maqueta de iglesia por ser bienhechor de la Iglesia y fundador de varios monasterios. También lleva una corona imperial a los pies, símbolo del abandono del mundo en pos de Cristo.


Fuente:
-"El Carmelo Ilustrado con favores de la Reina de los ángeles" P. FRANCISCO COLMENERO. Valladolid, 1754.  



A 27 de octubre además se celebra a 
San Frumencio, apóstol de Etiopía.
San Abban de Kill-Abban, abad

lunes, 27 de abril de 2015

De cautivo del pecado, a redentor de cautivos

San Pedro Armengol, mercedario. 27 de abril.

Nació Pedro en 1258, en Guardia del Prats, Tarragona, como miembro de la noble familia de los Armengol, emparentados con las dinastías castellana, aragonesa y francesa. Su padre, de nombre Arnaldo, era un caballero reconocido por su gallardía y vida cristiana. Según la leyenda, fue bautizado por el ilustre mercedario Fray Bernardo de Corbera, que profetizó: “A este niño el patíbulo ha de hacerle santo”.  Cuando tenía 9 años murió su madre mientras su padre estaba al servicio del rey y el niño quedó bajo el cuidado del mayordomo de su padre, que ya le había educado al mismo Arnaldo. Los años pasaron, y el buen viejo ya no era lo que había sido antes: la ancianidad le había hecho blando como un abuelo, por lo que comenzó a consentir y mimar al jovencito, que descuidó todo deber y responsabilidad. Cuando quiso ponerle remedio, el joven ya estaba metido en líos de juegos, apuestas, pendencias, y rodeado de una camarilla pendenciera.

Martirio de san Pedro Armengol
Vicente Carduch
Finales del siglo XVI-XVII
Llegados a su padre los escándalos de su hijo, pidió días licencia en el ejército, se fue a Guardia del Prats, donde amonestó a su hijo, recordándole su linaje y el ejemplo que debía a sus vasallos. Le conminó a enderezar su camino a Dios y le contó la profecía del día de su bautismo, notando que por ese camino tenía el patíbulo asegurado, mientras que la santidad se alejaba. Fingió Pedro arrepentirse y volver a la senda del bien, pero solo volvió su padre la espalda y volvió al frente de batalla, cuando huyó de casa para irse definitivamente con su pandilla, formando una banda de asaltantes, siendo al poco tiempo Pedro el jefe de todos. Y una banda muy peligrosa, por cierto. Durante años robaron, incendiaron, saquearon y dieron muerte lo mismo a pobres que a ricos. Ninguna batida contra los bandidos daba resultado, era imposible apresarlos.

Terminada la conquista de Valencia, el rey Beato Jaime I (23 de julio) pretendió volver a Montpellier, por lo que organizó una acometida organizada contra los bandidos, poniendo al frente precisamente a Arnaldo Armengol. Iba el caballero con gran tristeza, debatiéndose entre el amor paternal y el patriotismo y la justicia. Los desmanes de su hijo eran lo suficientemente conocidos como para otorgarle perdón y no darle su escarmiento. Y llegó el día, la banda fue sorprendida en un valle entre dos montañas y viéndose superada en número por los soldados, emprendieron la huida, menos su jefe, que se enfrentó a los soldados. Poco tardaron en encararse padre e hijo, ambos llenos de la misma furia aunque por causas diferentes. El padre se lanzó hacia a su hijo y lo hizo rodar por el suelo, sacó su espada y fue a rematarlo, cuando le reconoció. Ambos se miraron y las lágrimas rodaron por ambos ojos, el joven se arrodilló ante su padre y le pidió perdonase su vida aún sin merecerlo. Prometió enmendarse y entrar como religioso para dedicar su vida a la penitencia para siempre. El padre le perdonó la vida, siendo imposible matarlo por sí mismo, pero le llevó ante el rey, para que este hiciese justicia según conviniera. El rey, viendo el dolor del padre y en consideración a este, perdonó a Pedro, con la condición que cumpliera su promesa de vida religiosa en la Orden de la Merced, fundada recientemente por San Pedro Nolasco (6 de mayo), San Raimundo de Penyafort (7 de enero) y el mismo rey Jaime.

Entrado en la Orden, fue un novicio fervoroso, penitente y muy humilde, siempre preocupado por servir a los hermanos y a los pobres. Cuando llegó el momento de cumplir la misión redentora de los mercedarios, marchó a tierras de África a liberar cautivos y quedarse como rehén de los musulmanes si era necesario. En la primera ocasión en que estaba prisionero, Jesús y María se le aparecieron y rompiendo las cadenas le liberaron. En la segunda ocurrió el portento que ha pasado a configurar la iconografía del santo: En 1266 quedó cautivo como rehén, hasta que se pagase el rescate que los moros pedían por 18 cristianos esclavizados. Al no llegar el rescate, los musulmanes le ahorcaron, pero la Santísima Virgen le sostuvo por los brazos, hasta el día siguiente en que Fr. Guillermo de Florencia lo halló en ese estado, dio el dinero y le liberó. El santo conservó toda su vida la marca en el cuello y este torcido como recuerdo permanente de su fallida ejecución. Por este hecho en ocasiones se le llama mártir, pues aunque no murió estuvo dispuesto a ello por Cristo y los cautivos cristianos.

En 1304 regresó definitivamente a España, donde su pasado pecador y su actual vida santificada eran de conocimiento público fue recibido clamorosamente. Pero él, rechazando honores y triunfos, se retiró al convento de Santa María de los Prados, Tarragona, donde murió en 1277, a 27 de abril. Allí fue sepultado, aunque las reliquias se trasladaron posteriormente a su parroquia natal de Guardia del Prats. El 18 de abril de 1683 Inocencio X le canonizaría.


A 27 de abril además se celebra a 
San Assico de Elphin, obispo.
Nuestra Señora de Montserrat.
San Antonio de Lucca, presbítero.

martes, 17 de septiembre de 2013

Dos Santos y dieciséis cuerpos!!!

20100217021756-pizzoli.jpgPregunta: Y estos dos, quienes son? (la pregunta se refiere a estas dos bellas estatuas, veneradas en Pizzoli, Italia)

Respuesta: Son Proto y Jacinto (11 de septiembre), el martirologio romano los recoge, así como un Calendario escrito por San Frontón en el siglo VIII. La primera referencia a estos santos es bastante antigua, ya en el siglo IV se celebraba su memoria en Roma, aunque lo que se sabe de ellos es bastante dudoso y los bolandistas lo han declarado como leyenda sin fundamento. Estos santos aparecen en la leyenda de Santa Eugenia (25 de diciembre) y dice que eran los eunucos de Felipe y Claudia, padres de Eugenia. Los cinco se trasladaron a Alejandría, pues Felipe fue nombrado prefecto de esta ciudad, donde la persecución contra los cristianos arreciaba. Eugenia huyó de casa con los dos esclavos, puesto que ya eran cristianos, aunque aún no estaban bautizados. De camino encuentran a Heleno, el obispo de Heliópolis, que junto a 10.000 cristianos habían sido desterrados, Eugenia, Proto y Jacinto fueron bautizados y se retiraron al desierto como eremitas, carmelitas dirá la leyenda del Carmelo, haciéndose pasar Eugenia por hombre. La leyenda del Carmelo añade que San Dionisio Papa y carmelita (19 de enero) le dio el velo a Eugenia y a Santa Cirila (18 de octubre).


Mientras tanto, Felipe estaba en la desesperación, buscó de alta y baja, pero no pudo encontrar a su hija. Luego se levantó a su honor a una estatua de oro, y ordenó a todas las naciones y lenguas a inclinarse y adorar la imagen de oro que había creado. Después de tres años, Eugenia fue elegida abad del monasterio. Aquí se nos dice que sanó a una mujer de cuartanas, que esta se enamoró de ella, pensando que era un hombre y como Eugenia la rechazó, esta mujer, llamada Melania la denunció ante el prefecto (sí, Felipe) diciendo que el tal abad había manchado su honor.

Eugenia fue llamada a Alejandría, y ante el tribunal declara su sexo (mostrando sus pechos, que duda quedaba), Claudia reconoce a su hija, agarrándose a ella; un rayo cae del cielo, y consume a Melania, mientras que Felipe y Claudia se convierten y bautizan. Al mismo tiempo Felipe es elegido obispo, sin renunciar a la prefectura de la ciudad (se le verera como santo mártir el 13 de septiembre). Entre los convertidos públicamente está la joven Basilisa, de estirpe real en Roma, que ya era cristiana por la por las instrucciones de Proto y Jacinto (que vuelven a aparecer en la historia). Una versión dicen que Basilisa sería bautizada por el papa San Cornelio (16 de septiembre) y otra por el papa San Sotero (11 de agosto). Cuando se descubre en Roma, que Basilisa se había hecho cristiana, es ejecutada junto a Proto y Jacinto. Eugenia también es martirizada. 

En realidad todo esto no es más que una historia de carácter piadoso, hecha para aleccionar sobre la vida religiosa, la castidad, la fe de los mártires. Pero más probable es que Proto y Jacinto, dos mártires reales pero inciertos hayan sido incorporados a la “historia” de Eugenia, para darles más credibilidad y dotarles de unas actas. Porque sí es cierto que su culto es antiguo, como puse al principio. Y no deja de ser curioso, pues mientras de ellos no hay dudas y no necesitaban "historia" alguna, de Eugenia sí que no hay reliquias veraces.


Y como no podía ser menos, la confusión con sus reliquias es enorme:
En el siglo IX, unos huesos atribuidos a ellos fueron trasladados con gran solemnidad al monasterio de Seligenstad (cerca de Frankfurt). En la guerra de los 30 años, los suecos invadieron el monasterio, los huesos fueron profanados y se perdieron. 


Otros dos cuerpos de los santos, sin embargo, fueron hallados en las catacumbas de la Vía Salaria en el siglo X, y fueron trasladados a Metz. Otros dos cuerpos, enteros, se conservan en San Félix de Pavía. Otros dos más, enteros también, en la abadía de Santa María de Castilione, en Parma. Dos más en Mantua, con fecha desconocida de puesta al culto, y dos más (se trasladaron con autoridad papal incluida) en Florencia desde 1428, que fueron puestos en un bello sarcófago de bronce. Otros dos cuerpos fueron trasladados por el Papa Clemente VIII de la iglesia de San Salvador de Roma a la de San Juan ¡también en Florencia!, en 1592. Y aún hay dos cuerpos más en Como, puestos al culto en 724, trasladados en 1096, luego en 1317, y finalmente en 1618.

Sin embargo, todos parecen ser falsos, porque en 1845, la tumba fue hallada cerrada, y dentro había cenizas y un puñado de huesos de Jacinto, envueltos en una rica tela. Era un lóculo pequeño con inscripción  "D la P III idus septebr Yacinthus martyr" (Sepultado el 11 septiembre. Mártir Jacinto) y se tiene la certeza de que son ellos porque dentro había también una inscripción que decía "sepulcrum proti m(martyris)" (sepulcro de Proto, mártir). Estas reliquias, autentificadas, fueron puestas en la capilla de Propaganda Fide. Sean quienes fueran, Proto y Jacinto son mártires reales. 


A 11 de septiembre además se celebra a  
San Pafnucio, abad.
Santa Teodora-Teodoro, penitente

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...