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miércoles, 20 de diciembre de 2017

La Luz eterna, mejor que la temporal.

Beata Margarita del Espíritu Santo, virgen dominica. 20 de diciembre.

Nació en Portugal, a finales del siglo XVI. Muy joven profesó en el monasterio de dominicas de Montamor. Era devotísima de la Sagrada Humanidad de Cristo, especialmente de la infancia del Salvador. Era muy penitente, y durante toda su vida llevó varios cilicios. Ayunaba constantemente y su oración fue muy elevada.

Sobre los 50 años quedó ciega, hecho que acogió con alegría, diciendo que al Niño Jesús le veía mejor desde entonces, ya que la visión de las cosas del mundo ya no le distraían. Desde entonces su oración fue más intensa y su piedad más profunda.

Murió el 20 de diciembre de 1639, luego de recuperar la visión brevemente para ver la hostia en el momento de la elevación en la Santa Misa. Nunca fue beatificada oficialmente, pero recibió culto local.


A 20 de diciembre además se celebra a
Santos Ammon y compañeros mártires.
San Filogonio de Antioquía, obispo. 


Y se canta la cuarta de las Antífonas Mayores de Adviento: O Clavis David.

viernes, 17 de febrero de 2017

La Huida a Egipto, historia y leyenda.

La Huida a Egipto. 17 de febrero.
La Huida a Egipto. Icono árabe.
"Después que ellos se retiraron, el Ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: 'Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle'. Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: 'De Egipto llamé a mi hijo'". San Mateo 2, 13-15.

Puede parecer extraño que pasado el tiempo de Navidad aparezca en febrero una conmemoración de un misterio de la infancia de Cristo. Y sin embargo, es una memoria antiquísima en la Iglesia, ya celebrada por los cristianos egipcios a finales del siglo II. La Iglesia copta, heredera directa de los primeros cristianos la conserva a día de hoy y además la retoma el día 24 de Bashens, que por su particular calendario movible, suele caer a principios de junio. En la Iglesia romana la tuvimos durante mucho tiempo, aunque enmarcada en el ciclo navideño, a 17 de enero, pero su día original es este, 17 de febrero, a partir del cálculo de 40 días posteriores a la Navidad (Epifanía para nosotros), cuando la Sagrada Familia habría partido hacia Egipto. Es todo un símbolo que recuerda el paso del pueblo de Dios durante 40 años por el Desierto y los 40 días de la Cuaresma. El viaje normalmente duraba 20 días, así, el 17 de febrero aquellos cristianos antiguos comenzaron a celebrar la llegada, la estancia y la vuelta de Cristo de Egipto. Aunque la memoria se centre en la Huida, el trasfondo teológico va mucho más allá: Es un misterio que se contiene en las palabras "de Egipto llamé a mi hijo".

La Escritura y el Magisterio.
El texto del que parte todo es el citado anteriormente, San Mateo 2, 13-15. En la exégesis bíblica moderna no se le da mucha importancia e incluso hay quienes se han atrevido a negarlo, catalogándolo simplemente como un símbolo o una condescendencia del evangelista para con los judíos, recordándoles su historia y enlazando la venida del Mesías liberador con la libertad que habrían obtenido en Egipto con Moisés. Pero la Escritura no es eso, los evangelistas no se inventan hechos para simbolizar nada, si hubieran querido inventar se habrían inventado otra cosa y no a un Mesías frágil y en peligro de muerte que tiene que huir de un tirano. Y mucho menos para atraer a los judíos, cuya idea del Mesías era muy distinta a esta.

San León Magno dirá: "Pensó [Herodes] que ningún niño había escapado de la muerte en ese lugar, y, por lo mismo, que Cristo también había muerto. Pero Él, que reservaba para otro tiempo la efusión de su sangre para la redención del mundo, había huido a Egipto, llevado allí por el cuidado de sus padres. Recobraba así la antigua cuna del pueblo hebreo y ejercía el principado del verdadero José, usando de un poder y de una providencia mucho más grande que la suya, pues venía a libertar los corazones de los egipcios de un hambre más terrible que toda indigencia, que ellos sufrían por la ausencia de la verdad, ya que Él vino del cielo como verdadero pan de vida. De modo que este país no sería ya extraño a la preparación del misterio de la única víctima, donde, por la inmolación del cordero, habían sido prefigurados por primera vez el signo salutífero de la cruz y la Pascua del Señor". (3ra Homilía de Epifanía).

La Huida a Egipto. Capitel
románico en Autun, Francia.
Leyendas.
El recorrido de la Sagrada Familia en su Huida a Egipto puede ser trazado casi con total certeza, pues las caravanas de peregrinos y emigrantes judíos eran constantes y a lo largo del tiempo han permanecido al menos dos rutas que, han sido usadas hasta el mismo siglo XX, antes que las comunicaciones fueran más rápidas y los medios de transporte más accesibles. La ruta más común era siguiendo la costa, hasta llegar al Waddi el-Arish, pasando por Ascalón, Gaza y continuando por Raphía hasta Casium y Pelusio. Sin embargo, las leyendas, que suelen pasar por alto tanto el sentido común como la historia o lo "normal", ha situado a la Sagrada Familia en diversos sitios de Egipto, algunos de los cuales con testimonios arquitectónicos y devocionales antiquísimos, de los que dudar casi parece una temeridad. Estas leyendas forman parte de nuestro acervo y cultura cristianas, y pasarlas por alto solo nos haría más ignorantes de nuestra riquísima tradición católica. 

Una de estas leyendas cuenta que apenas salieron de Belén la Virgen, San José y el Niño, pasaron por un campo donde se sembraba maíz en ese momento. En una noche el maíz creció, salieron las mazorcas y maduraron, por lo que al otro día, al pasar por allí los soldados de Herodes y preguntar si se había visto a una familia huir, el dueño del campo no pudo sino decir "sí, justo cuando sembrábamos el maíz". Al ver tan crecido el maíz los soldados pensaron que ya llevaban mucho tiempo de viaje los fugitivos y desistieron de perseguirles, volviéndose a Herodes.

Se nos cuenta que hallaron nuestros personajes refugio en una cueva en la que había un dragón, el cual en lugar de atacarles, cayó de rodillas y adoró al Niño Jesús en medio del terror de los demás. Entonces vieron acudir al homenaje otros animales salvajes y recordaron como había predicho Isaías "El lobo y el cordero vivirán juntos, el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el león comerán juntos. Un niño pequeño los pastoreará". La leyenda de la palmera, una de las más conocidas, cuenta que al refugiarse bajo una, esta se inclinó para alimentar a la Santísima Virgen y luego se secó. Es que era una palmera milenaria que ya había alimentado a San Moisés (4 de septiembre), el cual le había asegurado que no moriría hasta alimentar al Salvador del mundo. 

En Egipto, como antes decía, los sitios donde se recuerda el paso o la estancia de la Sagrada Familia son varios. Veamos solo unos pocos:

En Basatah San José arregló milagrosamente una noria para poder beber agua. Además convirtieron a unos ladrones. En Belbeis el Niño resucitó a un muerto, que despertó diciendo "este es el verdadero Dios, el Salvador del mundo. Él nació de una Virgen", y la población creyó en Jesús. En Samanûd hay una iglesia del siglo IV construida donde la Familia habría descansado. En Sakha hay un sitio llamado Bhika Isous, que significa "huella de Jesús", donde se venera una piedra con la supuesta huella del piececito del Niño Jesús. En el desierto Shihet, donde se ejercitaron tantos ascetas, mientras cruzaban el Rosetta, el Niño habló milagrosamente y profetizó a la Virgen como en aquellos desiertos vivirían santos monjes, combatiendo en ardua batalla espiritual contra el demonio. 

En Heliópolis, además de que los ídolos cayeron destrozados al entrar la Sagrada Familia, el Niño tomó la vara de San José, la partió en dos y plantó ambos trozos, naciendo de ellos la planta aromática de donde se saca un aceite balsámico aún hoy. También en Heliópolis se dice les alcanzaron los soldados, pero un árbol gigante escondió en su interior a la Virgen y al Niño y se libraron.
En Zuwaila, Cairo, en su iglesia del patriarca se venera un árbol que habría sido bendecido por Cristo. 

Mapa de los lugares que habría
visitado la Sagrada Familia en Egipto.
En Ma'adi, al sur de El Cairo, la Sagrada Familia tomó un barco para subir por el Nilo, teniendo que pagar San José el viaje con el oro, el incienso y la mirra que los Reyes habrían donado al Niño. Una iglesia de tres cúpulas (una por cada miembro de la familia) se levanta en el sitio y venera las reliquias de estos tres dones. En Baysus una fuente y una iglesia recuerdan el sitio donde la Virgen bañó al Niño, siendo desde entonces esas aguas fuente de milagros. En Hermópolis, según un documento atribuido a San Teófilo de Alejandría (15 de mayo, Iglesia Copta), al entrar la Sagrada Familia a la ciudad, cuatro caballos de piedra que adornaban las puertas de esta, doblaron las patas en homenaje. Otras dos estatuas hablaron diciendo: "¡Un gran rey ha llegado a Egipto!". En Nikyas, Jesús libró de un demonio al hijo de un carpintero.

En Licópolis se sitúa la deliciosa leyenda de San Dimas (24 y 25 de marzo), que cuenta que San José y la Virgen María hallaron una cueva donde fácilmente se podrían esconder. La cueva estaba habitada por unos ladrones, que les dejan entrar. San José les agradece, diciéndoles que su acto no quedará sin recompensa, y le anuncia que será su propio hijo (Cristo) quien ayudará al suyo (Dimas) en un futuro. Pero hay más, estaba el niño Dimas enfermo de lepra, y al preparar la Santísima Virgen el baño del Niño Jesús, pidió a la madre de Dimas que metiera a su niño en la artesa. Esta se negó, diciendo que Jesús se contagiaría, pero la Virgen le dijo que confiara. Accedió la mujer y los niños se bañaron juntos, y al salir, Dimas estaba limpio y sano de su enfermedad.

Y, para terminar, sobre la vuelta a Israel de la Santa Familia, quiere la leyenda que Qusquam fue el sitio donde el ángel dijo a San José "Levántate, toma al niño y a su madre, y vuelve a la tierra de Israel, porque los que trataban de matar al niño han muerto".


Fuentes:
-http://multimedia.opusdei.org/pdf/es/egipto.pdf
-http://autorescatolicos.org/misc11/pedrosergiolah.htm
-"El nacimiento del Mesías: comentario a los relatos de la infancia." RAYMOND E. BROWN. Ediciones Cristiandad. Madrid, 1982.
-"Los misterios de la vida de Cristo en Justino Mártir." JOSÉ GRANADOS. Roma, 2005.
-"Léxico de los símbolos." OLIVIER BEIGBEDER. Ediciones Encuentro. Madrid, 1995.


A 17 de febrero además se celebra a  




miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mártir por la educación de las familias.

Beato José Vila Barri, presbítero y mártir. 21 de septiembre.

Nació en Camprodón, Gerona, el 14 de abril de 1910. Sus padres se llamaron Juan e Iluminada, y pertenecían a una baja clase social. Tuvo dos hermanas más. A los 10 años su madre enviudó y la situación económica familiar empeoró. Al año siguiente fue admitido en el colegio para huérfanos de San Julián, en Vilatorta. Allí estudió la primaria y ya desde esa edad se le veía piadoso y caritativo con sus compañeros. 

El 25 de julio de 1925 entró como postulante del Instituto de Hijos de la Sagrada Familia en el colegio de Blanes. Esta congregación religiosa, religiosa católica fundada por San José Manyanet (16 de diciembre) en el siglo XIX, para la formación cristiana de las familias y la juventud, teniendo como modelo y patronos a la Sagrada Familia. Comenzó el noviciado el 25 de septiembre de 1927, en el colegio La Sagrada Familia de Les Corts. Al año siguiente, 26 de septiembre, hizo sus primeros votos y quedó en el mismo colegio para formarse para el sacerdocio. A la par, ejerció su vocación de maestro en el que había sido su propio colegio San Julián y en el de Santa María de Blanes. Hizo sus votos solemnes 20 de septiembre de 1935 y el 17 de diciembre de ese mismo año fue ordenado diácono. Accedió al presbiterado en Gerona, el 7 de marzo de 1936, cantando la primera misa a los pocos días en el colegio Nuestra Señora de Loreto, en Les Corts. Poco tiempo duró su vida de presbítero, pero en esos meses previos a su martirio se le vio celebrar devotamente.


El 18 de julio de 1836, día del alzamiento, estaba en la residencia de Mas Loreto de Mosqueroles como prefecto de escolares, teniendo a su cargo a doce estudiantes de filosofía. El 22 de julio les avisaron de la llegada de los comunistas al pueblo y del saqueo al que habían sometido a algunas familias, a la parroquia y las intenciones de quemar la propia residencia de los Hijos de la Sagrada Familia. Los jóvenes se dispersaron por los campos, hallando refugio en algunas casas de amigos. Nuestro beato fue el último en irse, luego de colocar a los demás, incluido el Hermano Juan Sierra, al que consiguió un salvoconducto para que pudiera esconderse en el consulado norteamericano de Barcelona. El 2 de agosto salió de la residencia junto con el Beato Pedro Ruiz (sería capturado en La Pobla de Lillet el 4 de abril de 1937, siendo martirizado el día 12 en Sant Fruitós de Bages) hacia Vic. También le acompañaba el Hermano Casimiro Roca. En Vic les acogió su hermana Isabel, que les consiguió salvoconductos para llegar a Manresa, aunque nuestro José quedó unos días más con su hermana y con su tío, el escolapio Buenaventura Belart. 


El 20 de septiembre su tío intentó seguir hacia Vic, con la intención de embarcar hacia Roma, pero fue descubierto y detenido. Esa misma tarde apresaron a José, siendo asesinados los dos la noche siguiente, 21 de septiembre, en Gurb de la Plana. Fue enterrado en el cementerio de Granollers de la Plana, pero en 2007 sus reliquias fueron trasladadas a la capilla de los mártires de la iglesia San José Manyanet de Barcelona, de los Hijos de la Sagrada Familia. Fue beatificado junto a otros 522 mártires de la persecución religiosa en España, el 13 de octubre de 2013 en Tarragona, por el Cardenal Angelo Amato en nombre del papa Francisco.


Fuente:
https://es-es.facebook.com/HeroesDeAyerYDeHoy/posts/967461033314254



A 21 de septiembre además se celebra a 
Santa Efigenia de Etiopía, princesa carmelita
San Cuadrato de Atenas, obispo y mártir.

lunes, 17 de noviembre de 2014

De un bisabuelo santo.

Curiosa talla de Santa Emerenciana,
con Santa Ana, la Virgen y el Niño
Pregunta: Desearía información sobre San Hortelano, datos biográficos. Se celebra el 28 de noviembre. Gracias.

Respuesta: La verdad es que sobre este santo poco se puede decir, y legendario todo. Recojo una de las tradiciones legendarias de los santos de la Orden del Carmen, que hace a los supuestos Santa Emerenciana (26 de febrero) y Estelano u Hortolano (28 de noviembre), como padres de Santa Ana (26 de julio, 9 de septiembre y 9 de diciembre), que sabemos, según la tradición, fue madre de la Virgen María. De Hortolano solo "sabemos" en relación con su mujer, Emerenciana. Era esta de la sangre real de Judá, y vivía en un palacio (cuyas ruinas tuvieron como ciertas los peregrinos desde lo menos el siglo XIV) junto al Monte Carmelo, por lo que tenía contacto frecuente con los carmelitas, con ellos se dirigía y oraba en su capilla, dedicada a la futura Madre de Dios. Había hecho Emerenciana voto de virginidad, de acuerdo al consejo de los religiosos carmelitas, lo mismo que sus padres, que se habían separado para vivir en continencia. Pero estando Emerenciana y dos religiosos en la ladera del Monte, se les apareció un ángel que les reveló en una visión a un Niño que había de llegar al mundo, fruto de la descendencia de la joven, por lo que aún no debía hacer efectivo ese voto.

Puestos en oración, tuvieron (los elianos) la revelación de una hermosa planta de la que salía una raís, que se ramificaba, con hermosas flores y una hermosísima en la cumbre de todo, que sería tal Niño anunciado. Aceptaron el designio de Dios los santos padres de Emerenciana y buscaron un novio de noble ascendencia y buena reputación. Se casó Emerenciana, de suponer que con la bendición de los carmelitas, pero esa misma noche, pretendiendo gozar de ella su esposo, por puro placer carnal, se lo llevó el demonio Asmodeo (tal cual leemos en el A.T de Sara). Y así, seis veces, hasta que la séptima, se casó con el santo joven Hortolano, que solo se unió con ella una vez, para concebir a esa descendencia de la que vendría el Mesías. Y nació Santa Ana, la cual, aún joven, tuvo otra visión de una hermosa planta de la cual brotaba una hermosa flor, que daba paso a un hermoso fruto (Ana-planta, María-flor, Jesús-fruto). Finalmente, la leyenda dice que Emerenciana y Hortolano, se retiraron a la oración, dejando sus bienes a su hija Ana, que agradecida a los carmelitas, les donó su casa de Jerusalén, junto a la Puerta Dorada, en la que hicieron convento, el segundo de la Orden y donde estuvieron hasta el siglo XIII, en el que fueron expulsados de Tierra Santa.

Toda esta leyenda se complementa con la de La Parentela de Santa Ana, que puedes leer en este artículo: http://preguntasantoral.blogspot.com.es/2012/07/la-parentela-de-santa-ana.html



Fuente:
-"Jardim Carmelitano". FR. EGIDIO LEONDELICATO. O.Carm. Lisboa, 1741.


A 28 de noviembre además se celebra a  
San Gregorio III, papa.
San Esteban, abad, y compañeros mártires

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...