jueves, 6 de noviembre de 2014

De santos que van y vienen

Pregunta: Hola, muchas gracias por la información que nos brinda. ¿Donde podría obtener la lista e historia de los santos eliminados del canon? ¿cuáles y por qué fueron suprimidos? Gracias y bendiciones.


Portada del misal de 1962.
Edición de 2004
Respuesta: En realidad gracias a, los que, como tú, realizan las preguntas, que son los que hacen posible que un blog sobre preguntas pueda dar respuestas. Vamos por partes:

Lo primero que me llama la atención en este tema, mucho antes de tu pregunta, es el hecho de que siempre que se habla de la reforma litúrgica del Calendario Universal (que no canon) se insista en el aspecto de la supresión de santos, en lugar de, por ejemplo: el cambio de fechas, la facilidad de celebración de memorias, la añadidura de nuevos santos, o la especial atención a los llamados "tiempos fuertes", como el Adviento y la Cuaresma, en el que las memorias de santos se han redirigido, en lo posible, a la contemplación de lo vivido en esos días. No, siempre se hace la insistencia en la supresión de memorias litúrgicas (que no de santos), como si recortar haya sido lo único que hizo la necesaria reforma.

Lo segundo, y en lo que quiero insistir, aunque sea algo ya tocado más de una vez en este blog, es la diferencia que no se suele distinguir entre el santo y su memoria litúrgica. Así como el calendario litúrgico no supone la certeza absoluta sobre la existencia de un santo, tampoco una supresión implica su "descanonización". Vamos, que los santorales y calendarios (que no son lo mismo) sólo son indicaciones litúrgicas normativas, no aseveraciones de fe, ni enseñanza formal de la Iglesia: no compromenten nada, ni significan, en el caso de las supresiones, que tal o cual santo no exista, o que la Iglesia lo haya borrado para siempre. En todo caso, significa únicamente que su memoria litúrgica o celebración, no obliga para la Iglesia Universal. Y punto.

El Calendario litúrgico de la Iglesia no es algo inmutable, y ha tenido reformas a lo largo de su larga existencia, y,curiosamente, son más las adiciones que las supresiones. Porque, repito, reformar no siempre significa recortar. Tiene normas, y estas aunque de peso y obligatorias, se viven con gan libertad en las iglesias locales, cosa que ya prevé el mismo Calendario, dando preponderancia a las fiestas y solemnidades locales sobre memorias universales cuando así la devoción y las tradiciones lo aconsejan. Por ejemplo: Santa Lucía es memoria obligatoria para toda la Iglesia, pero ese día (13 de dicembre) se celebra Santa Odilia de Hohenburg, santa de importancia para la orden benedictina y para Alemania en general: pues en algunos sitios, "manda" la fiesta de Santa Odilia sobre la memoria de Santa Lucía. Es decir, que los calendarios particulares tienen gran importancia en la vida litúrgica y pastoral de las localidades. Otro ejemplo: la memoria de Santa Bárbara fue quitada del Calendario Universal, pero su festividad es ampliamente celebrada en medio mundo, sus patronatos son vigentes y su culto permanece. Con lo que llegamos a otra conclusión: Que un santo no aparezca en el Calendario Universal, no quita nada a su culto particular o local, del mismo modo que el hecho que aparezca, no garantiza su devoción firme en el pueblo cristiano.

¿Cuáles santos fueron suprimidos del Calendario en la reforma conciliar, que supongo en todo momento es a la que te refieres?

Pues no es nada difícil saberlo, comparando un misal romano de 1962 y uno actual. Ya el de 1962 había recortado (por ejemplo, las conmemoraciones de Santas Eugenia y Anastasia el 25 de diciembre), pero me remito a este, obviando, evidentemente, los misales propios locales, que tienen sus propios santos. Vamos allá:

Para empezar, se suprimieron todas las Octavas y las Vigilias de santos. Las clasificaciones de doble, doble de primera clase, semidoble, doble de segunda clase, doble mayor, quedaron simplificadas en Solemnidad, Fiesta, Memoria obligatoria y Memoria libre, cada una según su rango.



San Marcelo I
Enero:
1. Circuncisión del Señor. Santísimo Nombre de Jesús.
5. San Telesforo, papa y mártir.
11. San Higinio, papa y mártir.
15. San Pablo Ermitaño.
16. San Marcelo I, papa y mártir.
18. Santa Prisca, virgen y mártir.
19. Santos Mario, Marta, Audifaz y Habacuc. San Canuto, rey.
22. San Anastasio Mártir.
23. Santa Emerenciana, virgen y mártir.
28: Santa Inés Segundo.
30. Santa Martina, virgen y mártir.

Febrero:

4. San Andrés Corsini, obispo.
5. Santa Dorotea, virgen y mártir.
8. San Juan de Mata,confesor.
9. Santa Apolonia, virgen y mártir.
14. San Valentín, presbítero y mártir.
15. Santos Faustino y Jovita, mártires.
18. San Simeón, obispo y mártir.
22. La Cátedra de San Pedro en Antioquía. (se fusionó con la de Roma en este día)

Marzo:
9. San Cirilo de Alejandría, obispo.  
V Viernes de Cuaresma: El Viernes de Dolores.

Abril:
14. Santos Tiburcio, Valeriano y Máximo, mártires.
17. San Aniceto, papa y mártir.
22. Santos Cayo y Sotero, papas y mártires.
26. Santos Cleto y Marcelino, papas y mártires.
28. San Vital, mártir.
29. San Pedro Mártir.
Tercer Miércoles de Pascua: El Patrocinio de San José.

Mayo:
San Juan "Ante Portam Latinam".
3: Invención de la Santa Cruz. Santos Alejandro I, papa; Evencio y Teódulo, mártires. San Juvenal, obispo.
6: San Juan "Ante Portam Latinam".
8: San Miguel "in Monte Gargano".
10: San Antonino de Florencia, obispo. Santos Gordiano y Epímaco, mártires.
14: San Bonifacio Mártir.
16: San Ubaldo, obispo.
18: San Venancio, mártir.
30: San Félix I, papa y mártir.
31: Santa Petronila, virgen.

Junio:
2: San Erasmo, obispo y mártir.
4: San Francisco Caracciolo, presbítero.
9: Santos Primo y Feliciano, mártires.
12: San Juan de Sahagún, confesor. Santos Basílides, Cirino, Nabor y Nazario, mártires.
15: Santos Vito, Modesto y Crescencia, mártires.
18: Santos Marcos y Marceliano, mártires.
19: Santa Juliana de Falconieri, virgen. Santos Gervasio y Protasio.
20: San Silverio, papa y mártir.
25: San Guillermo abad.
30: Conmemoración de San Pablo.

Julio:
1: La Preciosísima Sangre de Cristo.
2: Santos Proceso y Martiniano, mártires.
3: San León II, papa.
10: Santos siete hermanos mártires. Santas Rufina y Segunda, vírgenes y mártires.
11: San Pío I, papa y mártir.
12: Santos Nabor y Félix, mártires.
13: San Anacleto, papa y mártir.
17: San Alejo, confesor.
20: Santa Margarita, virgen y mártir.
21: Santa Práxedes, virgen.
23: San Liborio, obispo.
24: Santa Cristina, virgen y mártir.
25: San Cristóbal, mártir.
27: San Pantaleón, mártir.
28: Santos Nazario y Celso, mártires. San Víctor I, papa y mártir. San Inocencio I, papa.
29: Santos Félix II, papa; Simplicio, Faustino y Beatriz, mártires.
30: Santos Abdón y Senén, mártires.

Agosto:
Santos Félix y Adaucto
1: San Pedro Ad Vincula. Conmemoración de San Pablo. Los Siete Santos Macabeos.
2: San Esteban I, papa y mártir.
3: Invención de San Esteban Protomártir.
7: San Donato, obispo y mártir.
8: Santos Ciriaco, Largo y Esmaragdo, mártires.
9: San Román, mártir.
11: Santos Tiburcio y Susana, mártires.
14: San Eusebio, confesor.
17: San Jacinto de Polonia, confesor.
22: Santos Timoteo, Hipólito y Sinforiano, mártires.
23: San Felipe Benicio, confesor.
26: San Ceferino, papa y mártir.
28: San Hermes, mártir.
29: Santa Sabina, mártir.
30: Santos Félix y Adaucto, mártires.
31: San Ramón Nonnato, confesor.

Septiembre:
1: San Gil, abad. Santos doce hermanos mártires.
2: San Esteban de Hungría, confesor.
8: San Adrián de Nicomedia, mártir.
9: San Gorgonio, mártir.
12: Santísimo Nombre de María.
15: San Nicodemo, mártir.
16: Santos Eufemia, Lucía y Geminiano, mártires.
17: La Impresión de las Llagas de San Francisco.
20: San Eustaquio y compañeros mártires.
22: Santo Tomás de Villanueva. San Mauricio y compañeros mártires.
23: Santa Tecla, virgen y mártir.
24: N. S. la Virgen de la Merced.
26: Santos Cipriano y Justina, mártires.

Octubre:
1: San Remigio, obispo.
5: San Plácido y compañeros mártires.
7: San Marcos, papa. Santos Sergio, Baco y Apuleyo, mártires.
13: San Eduardo Rey, confesor.
20: San Juan Cancio.
21: San Hilarión Abad. Santa Úrsula y compañeros mártires.
24: San Rafael Arcángel.
25: Santos Crisanto y Daría, mártires.
26: San Evaristo, papa y mártir.



San Trifón
Noviembre:
4: Santos Vital y Agrícola, mártires.
8: Los Cuatro Santos Coronados.
9: San Teodoro, mártir.
10: Santos Trifón, Respicio y Ninfa, mártires.
11: San Menas, mártir.
13: San Diego de Alcalá, confesor.
17: San Gregorio Taumaturgo, obispo.
19: San Ponciano, papa.
20: San Félix de Valois, confesor.
23: Santa Felícitas, mártir.
25: Santa Catalina de Alejandría.
26: San Silvestre, abad. San Pedro I de Alejandría, obispo y mártir.
29: San Saturnino de Tolosa, obispo y mártir.

Diciembre: 
2: Santa Bibiana, virgen y mártir.
4: Santa Bárbara, virgen y mártir.
5: San Sabas, Abad.
16: San Eusebio, obispo y mártir.
31: San Silvestre, papa y mártir.


En años sucesivos se añadieron memorias de santos recién canonizados, como Santa Teresa de Jesús Jornet (26 de agosto), Santa Magdalena Sofía Barat (25 de mayo), o San Maximiliano María Kolbe (14 de agosto), de santos antiguos que nunca habían estado en el Calendario Universal, como Santa Rita de Casia (22 de mayo), San Óscar (3 de febrero), o San Adalberto de Praga (23 de abril). Y otro criterio a seguir fue la universalidad, añadiendo a santos de fuera de Europa, como San Agustín Zhao Rong (9 de julio), San Carlos Lwanga (3 de junio), o Santos Pablo Chong Hasang y Ándrés Kim Taegón (20 de septiembre).

Otros santos fueron cambiados de fecha, para hacer coincidir la celebración litúrgica con el "Dies Natalis", como Santa Teresita del Niño Jesús (del 3 al 1 de octubre), o San Juan de la Cruz (del 24 de noviembre al 14 de diciembre). En otros casos este movimiento fue para liberar tiempos fuertes como Cuaresma y Navidad, por ejemplo, Santo Tomás Apóstol (del 21 de diciembre al 3 de julio), Santo Tomás de Aquino (de 8 de marzo a 28 de enero), y San Benito (de 21 de marzo a 11 de julio). En estos tres casos se coincide con la traslación de las reliquias de los mismos santos.

Otras fiestas fueron reunificadas en una, como las dos Cátedra de San Pedro (18 de enero y 22 de febrero, quedando solo la última). Festividades marianas también sufrieron cambios, como la Visitación que pasó al 31 de mayo, donde antes la Realeza de María, que pasó al 22 de agosto, octava de la Asunción, sustituyendo al Corazón de María, que pasó al sábado siguiente al Corazón de Jesús. San Joaquín pasó del 16 de agosto a celebrarse el 26 de julio con Santa Ana.

Y, finalmente, otras fiestas o memorias han sido repuestas, como El Santísimo Nombre de Jesús (1 de enero), El Santísimo Nombre de María (12 de septiembre) y Santa Catalina de Alejandría (25 de noviembre).

Como ves, no hay que buscar siempre las supresiones, puesto que también ha habido añadidos y cambios. Y siempre para mejor, por supuesto.



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lunes, 3 de noviembre de 2014

Santo con león y con carácter de león

Pregunta: Mi pregunta es si tu puedes darme alguna explicación sobre que representa y de que lugar o a que época pertenece esta obra. Gracias espero tu respuesta. 

Respuesta: Primero veremos lo que representa esta bonita obra que aparece a la izquierda (con un clic podréis verla más grande): Es San Jerónimo penitente. 

San Jerónimo de Estridón, Padre y Doctor de la Iglesia. 30 de septiembre y 9 de mayo (invención y traslación de las reliquias).
Jerónimo, cuyo nombre completo es Eusebio Jerónimo Sofronio, nació entre 340 y 345, en Estridón, localidad de Aquileya. Fue formado en artes, ciencias, lenguas, oratoria. Estudiando en Roma volvió a la fe de la infancia, recibiendo el bautismo ya adulto, cerca de los 20 años. En Roma gustaba de visitar las catacumbas y los sepulcros de los mártires, algunos de los cuales describe y narra las devociones que junto a ellos el pueblo cristiano realizaba. Esta veneración y el bien espiritual alcanzado le llevaría a escribir años más tarde, contra los herejes que negaban la veneración a las santas reliquias:
…no adoramos las reliquias de los mártires, pero sí honramos a aquellos que fueron mártires de Cristo para poder adorarlo a Él. Honramos a los siervos para que el respeto que les tributamos se refleje en su Señor”. (…) “Si es cierto que cuando los apóstoles y los mártires vivían aún sobre la tierra, podían pedir por otros hombres, ¡con cuánta mayor eficacia podrán rogar por ellos después de sus victorias! ¿Tienen acaso menos poder ahora que están con Jesucristo?

En 370 entra en contacto con el círculo que rodeaba al obispo San Valeriano (27 de noviembre), un obispo culto y preocupado por la formación de su clero. Entabla amistad con el presbítero San Cromacio (2 de diciembre) y el diácono San Heliodoro (3 de julio), que luego sería discípulo de Jerónimo, entre otros. Principalmente, con quien más unión tendría, el ¿presbítero? Rufino, un personaje amante de la verdad, pero conflictivo en sus relaciones, pues era bastante colérico y poco dado a reconocer la razón al opositor. Primero amigos, luego enemigos, también Jerónimo, que tampoco tenía un carácter apacible, lo padecería luego, a causa de la guerra que Jerónimo haría la doctrina de Orígenes.

Cerca de 374, Jerónimo se entusiasma con la idea de visitar Oriente, Tierra Santa, gracias a Evagrio, un sabio y santo presbítero antioqueno. Y ese año de 374 partió a Antioquía acompañado de San Heliodoro, Inocencio, e Hylas, un otrora esclavo de Melania. Apenas llegar cayeron enfermos y solo sobrevivieron Heliodoro y el mismo Jerónimo, que de la enfermedad saca la resolución de abandonarlo todo, ciencia incluida, para retirarse del mundo en busca de la soledad, la penitencia y el encuentro con Cristo. Se retiró al desierto de Calquis durante cuatro o cinco años, en medio de ásperas penitencias, como la de golpearse el pecho con una piedra, y forma parte de su iconografía. Padeció durísimas tentaciones en las que solo su amor por Jesús le permitía salir victorioso. Allí perfeccionó su griego y aprendió hebreo.



San Jerónimo, imagen venerada
en Ploudiry, Francia
Es este ínterin se dirigió adonde San Gregorio Nacianceno (2 de enero), en Constantinopla, para dedicarse al estudio de las Sagradas Escrituras. En 378 volvió a Roma para dirimir en el concilio convocado por el papa Dámaso la situación antioquena, en la que había mediado. Ocurría que tres candidatos se peleaban por la sede episcopal, San Melecio (12 de febrero), Paulino y Vital, que pronto se retiró de la pugna. Aunque se le invitó a tomar partido, Jerónimo prefirió escribir al papa San Dámaso (11 de diciembre), unas letras que expresan la verdadera fe de la Iglesia
"Estoy unido en comunión a vuestra santidad, o sea a la silla de Pedro; y sé que sobre esa piedra está construida la Iglesia y quien coma al Cordero fuera de esa santa casa, es profano. Quien no esté dentro del arca, perecerá en el diluvio. No conozco a Vital; ignoro a Melecio; Paulino, y todo es extraño para mí. Todo aquel que no recoge con vos, derrama, y el que no está con Cristo, pertenece al anticristo... Ordenadme, si tenéis a bien, lo que yo debo hacer". 
Resultó que Paulino fue reconocido como legítimo, por encima de Melecio, para la sede. El papa quiso ordenar presbítero a Jerónimo, que se negó rotundamente, y solo aceptó por obediencia a que el mismo Paulino le ordenara, aunque nunca celebró la santa misa. A pesar de que Jerónimo en un principio no tomó partido, lo cierto es que después apoyó a Paulino y escribió bastante mal de San Melecio que, en definitiva, era el legítimo patriarca de Antioquía.

También quiso el papa tener a Jerónimo como secretario y le ordenó la revisión de los textos del evangelio, comparándolos con los hebreos y griegos, y corrigiendo los errores que con el tiempo se habían introducido. También entró en contacto en  Roma con un grupo de damas nobles, a las que dirigía espiritualmente hacia una vida cristiana perfecta. A veces con dureza y poca libertad. Las principales, que luego le seguirían, son Santa Paula (26 de enero) y sus hijas Santa Eustoquio (28 de septiembre) y Santa Blesila (22 de enero); las matronas Santa Balbina (2 de mayo) y sus hijas Santa Marcela (31 de enero) y Santa Asela (6 de diciembre); Santa Lea (22 de marzo), Santa Melania la Joven (31 de diciembre), y Santa Fabiola (27 de diciembre). A esta última le criticaría siempre su preferencia por la vida activa que la contemplación y la oración. Dirá: “no le entra en la cabeza el ideal de soledad en Belén. Sin duda, hubiera preferido que Cristo hubiera nacido en la posada llena de peregrinos". A todas dirigiría cartas que hoy forman parte de la espiritualidad clásica e ineludible para un católico que quiera formarse.

Antes apuntaba que Jerónimo no tenía precisamente un carácter dócil y el sarcasmo y, la crítica abundan en sus escritos, en ocasiones con poca caridad, como las críticas a la sociedad romana, clérigos incluidos, a las mujeres vanidosas y a los ricos avariciosos. Esto le pasó factura luego de 384, cuando muere San Dámaso y los enemigos latentes de Jerónimo aprovechan para hacerle la guerra. Fue calumniado por su relación con Santa Paula. En 385 decide marcharse de la corte papal, una inmundicia, como el mismo calificaría, para dirigirse a Oriente. Un poco después escribirá:

Dejémosle a Roma sus multitudes; le dejaremos sus arenas ensangrentadas, sus circos enloquecidos, sus teatros empapados en sensualidad y, para no olvidar a nuestros amigos, le dejaremos también el cortejo de damas que reciben sus diarias visitas”.


Anónimo popular mexicano.
Ese mismo año se le reunirían sus fieles devotas, que abandonaban todo para consagrarse a Cristo, bajo la dirección de Jerónimo. Se establecieron en dos casas en Belén y Jerusalén, con una regla de vida en común. Fundarían un monasterio masculino y tres casas más para mujeres devotas. No hay que tomar esto como el nacimiento de la Orden Jerónima, ni mucho menos, que no nacería hasta 1373, cuando Gregorio XI concede la Regla de San Agustín a algunos grupos de eremitas que pretendían imitar a San Jerómino en su vida penitente y contemplativa de Belén. No sería hasta 1415 en que se erigen jurídicamente como orden monástica, dedicada a la oración, el estudio, la promoción del saber y la cultura. Fue España la tierra donde se desarrolló fundamntalmente, otras fundaciones no durarían mucho e incluso en España las visicitudes darían mucha guerra a la Orden: Padecieron exclaustraciones en varias ocasiones y sobre todo la de 1836, que significó la extinción de la Orden en su rama masculina, ya que las monjas continuaron su andadura y en 1925 consiguen revitalizarse ellas y refundar a los monjes, pero con escaso éxito.

Y volvemos a Jerónimo que, mientras, se retiró a una gruta cercana a la de Belén, donde había nacido el Salvador (no es la misma, por más que se diga). Y, por lo que hay que agradecerle, fundó la primera Escuela Bíblica que se conozca, donde tenía discípulos dedicados al estudio de los Evangelios y demás textos sagrados. En 393, por petición de San Pamaquio (30 de agosto), yerno de Santa Paula, responde con energía a Joviniano, un hereje romano que, entre otras cosas, negaba la Perpetua Virginidad de María. Con demasiada energía, pues para defender la virginidad echa tierra sobre la santidad del matrimonio, lo que le trae enemistad incluso con sus propios amigos y discípulos casados. El mismo San Pamaquio y su mujer Santa Paulina (30 de agosto). Que la diplomacia y el tacto no eran lo de Jerónimo, no.

Los últimos años del siglo IV, hasta el 400, Jerónimo se dedicó a desacreditar la doctrina de Orígenes, lo que, como decía antes, rompió su estrecha amistad con Rufino. Aunque en un principio, Jerónimo tomaba como referencia la obra de Orígenes, pronto comprendió que tenía algunas doctrinas peligrosas de herejía, y de hecho, en Oriente algunos herejes usaban estos escritos para afirmar sus errores. Rufino era un prestigioso estudioso de la doctrina de Orígenes y se sintió atacado por Jerónimo. San Agustín también sufrió estos exabruptos de Jerónimo, para el cual todo aquel que no comiera de su mano, no solo era enemigo suyo, sino de la fe cristiana.

La gloria de San Jerónimo es su amor y estudio sobre la Biblia, la cual tradujo al latín, salvo "Sabiduría", "Baruc", "Macabeos I y II" y "Eclesiástico". Hebreo, arameo, griego, se convirtieron en sus lenguas cotidianas de trabajo, hizo amistad con judíos y maestros de la ley, que conservaban en su hablar un hebreo puro, el mismo que usado en tiempos del A.T, y de los que se servía para sus traducciones. Pero hay que decir que Jerónimo cometería algunos errores, como el famoso “primero pasará un camello por el ojo de una aguja”, traduciendo “kamel” como “camello”, como lo que debió traducir como “cuerda”, ya que esta palabra se refiere a una especie de cuerda gruesa empleada para atar barcos o fardos pesados. Esta traducción, conocida como "La Vulgata" fue el texto bíblico por excelencia de la Iglesia, y la única traducción aceptada por el Concilio de Trento, frente a la herejía protestante. Luego de esta reforma protestante, con las traducciones a español, inglés, alemán, sería muy tergiversada y manipulada. Hoy hay traducciones que la superan.

En 420, el 30 de septiembre, Jerónimo falleció, enfermo y agotado por las penitencias y la austeridad,y fue enterrado en la Basílica de la Natividad. En la edad Media sus reliquias fueron trasladados a la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, donde se le dedicó un altar. Su culto comenzó muy pronto y sus escritos se convirtieron en fundamentales para la apología, la explicación de las verdades de la fe. Teólogos, místicos, apologistas lo citan frecuentemente. Es abogado de los traductores, y no en vano el 30 de septiembre es el Día del Traductor.



San Jerónimo penitente
Siglo XVI. Valladolid.
Iconografía: 
Y ahora entramos en la segunda parte de la respuesta. La figura de San Jerónimo es muy rica iconográficamente hablando, y ampliamente representada en todos los estilos del arte cristiano y técnicas y formatos posibles. Iconos, esculturas, relieves, pinturas, vidrieras, etc., ya sea solo, formando parte de una serie de Padres de la Iglesia, o alguna escena de su vida. De estas, principalmente se prefiere su estancia en la cueva de Belén, escribiendo en su estudio, o el episodio de la flagelación por los ángeles.


Sus atributos principales son:
El capelo y vestiduras cardenalicias, aunque no fue cardenal, ni mucho menos. Son los servicios que prestó al papa San Dámaso como secretario y puntualmente como dirimente de asuntos, lo que le han hecho aparecer en la iconografía como un cardenal, que, estrictamente, son colaboradores del papa en el gobierno de la Iglesia. Ocasionalmente aparece con el hábito de la Orden Jerónima, siempre en circulos relacionados con estos monasterios.

El libro (o los libros si es una escena interior, en su biblioteca) representa, en primer lugar, la Sagrada Escritura, y en todo caso, la sabiduría, la enseñanza y la predicación de la fe, como en la mayoría de los santos cuyo atributo es un libro. La piedra con la que aparece golpeándose el pecho en las escenas en las que se le representa como penitente. A estas escenas suele acompañar un crucifijo, y/o una calavera a los que el santo mira fijamente. La pintura y escultura del barroco desarrollaron bastante este tema iconográfico. La obra en cuestión recoge precisamente este momento de las penitencias de San Jerónimo, que abandona las dignidades (capelo y vestidura roja a un lado), viste una túnica áspera y con la mirada fija en Cristo, abre su túnica para comenzar a golpearse el pecho con la piedra que sostiene en la mano derecha. Otro atributo presente sobre todo en la pintura y los relieves, es la trompeta del Juicio Final tocada por un ángel o emergiendo de entre las nubes, visión que le acompaña frecuentemente.

El león, que le acompaña sí o sí. Es probable que en el origen solo se trate de una alegoría al desierto, la soledad, la valentía y carácter de Jerónimo, pero por lo menos desde la Edad Media, pasa a recordar una leyenda en la cual se cuenta que, estando el santo junto al río Jordán, vio venir hacia él un león cojenado, por tener una espina atravesada en una pata. San Jerónimo le calmo, extrajo la espina y le curó la pata. El león se quedó tan a gusto y agradecido, que nunca más le dejó, sino que le servía y al morir Jerónimo se dejó caer sobre su tumba. para morir de hambre. Pero esto es una leyenda que se lee, tal cual, en la leyenda de San Gerásimo (4, 5 y 20 de marzo). El parecido entre los nombres creó la confusión.

Y visto lo que representa, vamos a la época de la pintura, para la que he tenido que pedir ayuda a la Doctora Paula Mues Orts, asesora del Área de Historia del Arte de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM). La verdad es que sin verla presencialmente tiene sus dificultades hacer una datación y situarla en un entorno. No se distingue bien si el soporte es un lienzo o una tabla, parece ser lo último. En la zona inferior se observa una parte enrojecida, que no se puede determinar si es la preparación o es óxido. Dos manchas negras indescifrables... en fin, algo complicado de estudiar. La obra tiene un sabor renacentista y europeo, pero solo en las formas, las perspectivas, la representación del león, que no es realista, sino arcaica y poco convicente, como la pintura figurativa. Ahora, pero no hay que pensar que es una obra excesivamente antigua, sino que probablemente copie alguna obra muy anterior. Es un problema, así, a la primera, identificar a cual, puesto que este tema iconográfico es ampliamente representado.


A 30 de septiembre además se celebra a  
San Winegrial de St-Léry, monje mártir.
San Léry, abad.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Santa Sigrid, la victoriosa

Pregunta: Hola! espero estés bien. ¿Será que sepas algo sobre Santa Sigrid? Según mis papás, de acuerdo con el santoral alemán, su fiesta se celebra el 7 de enero. Sin embargo, nunca he podido encontrar algo sobre ella, y como no se alemán....pues peor.  

Respuesta: Yo también espero estés bien. Un saludo en el Señor Jesús, en el cual solo podemos estar bien, y más que bien. Algo puedo decirte de tu santa, aunque poco, porque poco es lo que de ella puede decirse:

Ilustración creada en photoshop
Santa Sigrid de Thouars, pastora. 7 de enero.
Sigrid es una de las tantas pastoras santas de la Francia campestre. Su memoria aparece a 7 de enero, aunque ni los Bolandistas, ni Baronio, ni Butler ni algún otro reputado autor la recoge en sus marirologios o recolección de santos. Solo consta un culto muy remoto en esta región cercana a Poitiers y que, para colmo, se cree sea un desdoblamiento del culto de, también pastora, Santa Virginia de Poitou, cuya memoria igualmente es a 7 de enero. El nombre significa "victoriosa", y ha tenido fama entre los alemanes como fememino de Sigfried, nombre que tanto gusta en las epopeyas y leyendas de origen alemán.

El culto de los pastores santos (hombres y mujeres) está muy extendido en la religiosidad popular europea desde los inicios del cristianismo. Un cristianismo dividido en ambientes citadinos y ambientes rurales, donde las figuras asociadas a la naturaleza son más valoradas. Santos misioneros que dominan los elementos, campesinos que somenten a los animales, santos, en definitiva, que alcanzan la santidad en lo cotidiano, pero superándolo. 

En el caso de las pastoras, las leyendas más dudosas se dan en todas, desde las más antiguas y desconocidas como Santas Thorette (1 de mayo), Thumette de Bretaña (4 de mayo y 21 de octubre) o Therence de Neuville (16 de setiembre), a las más veneradas Santa Genovena de París (3 de enero) Santa Solange de Bourges (10 de mayo) o Santa Regina de Alesia (7 de octubre): Lobos que no atacan a las ovejas mientras las niñas oran, ángeles que les guían en la noche, panes que se transforman en rosas, tormentas conjuradas y calmadas, etc.

Pero esta visión cristiana del pastor hay que hallarla más atrás: en el mismo Evangelio. La figura del pastor, una persona de poca confianza (trabajo nocturno, desplazándose constantemente, sin propiedades), aparece en los inicios de la vida de Cristo: son los primeros en adorarle en Belén. Cristo mismo tomará para sí la imagen del pastor y el rebaño para expresar su amor por el hombre. Amor de Buen Pastor, no de pastor asalariado, sino de pastor dueño, esposo y padre de sus ovejas.

domingo, 28 de septiembre de 2014

De nombres raros y de tettas

Pregunta: Ramón, cual es el nombre de santo más raro que conoces? España.

Respuesta: Me la pones en China... es que todo depende de lo que se entienda como raro... quizás San Eleusipo nos parezca rarísimo, pero a él le parezca estrambótico, digamos... Iker. De todos modos, el nombre más raro, en cuanto a que a nadie se le ocurriría llamarse así, al menos en español, creo yo que es:  

Santa Tetta (escribo con cuidado para no comerme ninguna letra), fue abadesa del monasterio de Wimborne, en el siglo VIII. Fue princesa, hermana del rey Ine de Wessex y, al enviudar, se hizo religiosa. Mantuvo una relación espiritual con San Bonifacio (5 de junio), el Apóstol de Alemania, al que pudo seguir en su aventura misionera (como lo hizo Santa Lioba), pero prefirió gobernar su monasterio y continuar la amistad mediante cartas, según cuenta su hijo San Wiehtberht (lo de los nombres raros aqui es mal de familia), monje y compañero del mismo Bonifacio. No se sabe a ciencia cierta cuando murió Tetta, pero a finales del mismo siglo VIII ya se narran algunos milagros en su tumba, lo cual casi equivale a una canonización. Se celebra el 28 de septiembre.

También San Plátano (venerado en Cerdeña), San Agrícola (Maatricht) o Santa Machita (Gales) tienen amplias posibilidades de protagonizar este artículo, pero como parafraseando el dicho, "Tetta hala más que una carretta".

viernes, 26 de septiembre de 2014

Cipriano, el de Justina; Justina, la de Cipriano

Pregunta: Buenos días. Que me puedes decir de San Cirpiano el mago? como puede ser un ssnto un mago? Gracias desde ya. México.

Respuesta: Vamos por partes, para poner las cosas en limpio:

Santos Cipriano, obispo y Justina, virgen; mártires. 26 de septiembre y 2 de octubre (Iglesia Oriental). 
Cipriano vivió en época del emperador Decio, en Antioquía, aunque era natural de Cartago (por eso lo suelen confundir con el San Cipriano histórico). Era filósofo, mago, alquimista. Sus padres rendían culto al dios Apolo y a los demonios, por lo que cuando tenía 10 años, fue enviado al Monte Olimpo a perfeccionar sus artes mágicas en el culto a los falsos dioses. Se hizo un experto en magia, logrando dominar la naturaleza, las cosechas, los corazones de las personas, la salud y la enfermedad. A los 15 años le enviaron a Argos, a perfeccionarse en el culto a la diosa Juno… Y así, la leyenda se extiende sobre los sitios de culto pagano que fue visitando. Al regresar a Antioquía ya era un mago reputado y presumía de un trato personal con el demonio (la leyenda se explaya hasta en una descripción gráfica del aspecto del diablo), al que ayudaba y este le recompensaba con poder, sabiduría y riquezas. Vamos, que era un mago de temer. No se guardaba su magia para sí, sino que enseñaba a otros a realizar sortilegios y embrujos para lograr sus objetivos, acercándoles a los demonios, como él mismo. Y lo dejamos aparcado un momento, para pasar a Justina, ya luego nos reencontramos con él. 

Vivía en Antioquía una doncella llamada Justina, hija de Edesio, un sacerdote pagano y su madre se llamaba Cledonia. En una ocasión en que estaba a la ventana, oyó predicar al diácono San Praelio (4 de enero) sobre la Vida, Pasión y Resurrección de Jesucristo. Oírlo Justina y querer conocer a ese Dios Jesucristo, fue la misma cosa. Buscó instruirse en la fe y se fue a una comunidad de cristianos, donde llegó a la fe. Regresó a casa, y convirtió a sus padres. Fueron al obispo San Optato (23 de mayo), que les bautizó, ordenó presbítero a Edesio y consagró la virginidad de Justina a Jesucristo. A todas estas, había un joven pagano, llamado Aglax (o Aglaias) que se prendó, con malas intenciones, de Justina, proponiéndole fuera su amante, a lo que ella respondió huyendo de su persona, luego de responderle: “Mi esposo es Cristo; Él me basta, y por amor a Él guardo mi pureza, como Él ​​preserva mi alma y mi cuerpo de toda contaminación". Determinó el joven raptarla, y así lo hizo, ayudado unos amigos, pero Justina comenzó a gritar y fue socorrida por algunas personas.

Y vuelve a aparecer Cipriano: Ya que no podía hacer más, Aglax se fue a donde al mago Cipriano, para que hechizara a Justina, a cambio de riquezas. Cipriano le respondió que no se preocupara, que la misma joven iría a su presencia, rendida de amor. Y se puso a la tarea: tomó sus libros, preparó sus conjuros e invocó al demonio para que dominara el corazón de Justina y lo entregase al pagano. El diablo le ordenó a Cipriano que dijera al joven rociara la casa de Justina con un brebaje, y esta se encendería de lujuria por él. Así lo hizo este, y esa noche, al despertarse Justina a hacer su oración (hacía oración tres  veces en la noche), se sintió fuertemente tentada de lujuria, y recordó a Aglax, pero clamó a Jesucristo, y este le liberó de la tentación. Se apareció el demonio a Cipriano, diciéndole que no podía conquistar a Justina. Invocó Cipriano a otro demonio más poderoso, que halló a la joven haciendo grandes penitencias y ayunando, y tampoco logró nada. Y llamó Cipriano al mismísimo Satanás, que riéndose de los otros demonios, tomó la apariencia de una mujer, se fue adonde Justina, y le pidió vivir con ella, para imitar su vida virtuosa. Pero a la primera sugerencia sobre la superioridad del sexo sobre la virginidad, Justina supo que era cosa del demonio, trazó la señal de la cruz, y el diablo huyó. Al volver adonde Cipriano, le confesó: “Los demonios no podemos ver la señal de la cruz, sino huimos de ella, porque nos quema como el fuego y nos arroja lejos."


Pero quería cumplir el demonio y se le ocurrió (y tiene risa la cosa) tomar la apariencia de Justina, para que Aglax satisficiese sus deseos. Y allá se fue. Al verle Aglax, le abrazó y le dijo: “que bien que has venido a mí, Justina”, y al oir el nombre de la virgen casta, el diablo ¡puff! Desapareció. Ni su nombre podía oír el diablo. Otras estratagemas inventó Cipriano, como convertir a Aglax en pájaro, pero nada, solo lo miró Justina, y el joven casi se mata al caer del tejado. Derrotado, Cipriano se vengó de la familia, los animales, los  amigos de Justina, y ella misma, provocándole una enfermedad. Nada logró, así que extendió sus maldiciones a toda la ciudad, muriendo personas y animales, atrayendo tormentas, terremotos y sequías. Entonces fueron las gentes a convencer a Justina que aceptara Aglax, para que Cipriano les dejase en paz, pero ella les dijo que toda esa obra del demonio cesaría por su oración. Eso, que oró a su Esposo Jesucristo, y los demonios huyeron de la ciudad, la gente alabó a Cristo y se burlaban de Cipriano, que había sido vencido por una virgen.

¿Y que logró esto? Pues que Cipriano se diera cuenta que el diablo era mentiroso y ante Jesucristo no tenía poder alguno, así que renegó de él. El diablo intentó matarlo y llevarle al infierno, y Cipriano clamó: "¡Oh Dios de Justina, ayúdame!" haciendo la señal de la cruz, ante lo que el diablo salió disparado, dejándolo. Cipriano tomó todos sus libros, se fue ante el obispo San Antimo (13 de abril), pidiendo el bautismo. Antimo quemó los libros delante de todo el pueblo y le bautizó, al ver la fe y adhesión a Cristo de Cipriano. No solo esto, sino que al año, fue ordenado presbítero, y a los tres años, fue consagrado obispo. Dio a Justina el orden de las diaconisas, y fundó un monasterio para ella y otras jóvenes.

Pero cuando todo parecía estar bien, el diablo comenzó a insidiar en Eutolmio, gobernador de la región, alertándole sobre cómo eran despreciados los dioses, por los engaños del obispo Cipriano y la abadesa Justina. El gobernador les mandó apresar a ambos y llevarlos ante él para juzgarlos. Al estar ente él, y ser inquirido sobre su cambio de vida, Cipriano narró todo lo ocurrido hasta la huida del diablo ante la señal de la cruz, continuando con una apología de la fe cristiana frente a la idolátrica. Esto le valió ser colgado y raspado su cuerpo con peines, y a Justina ser golpeada. Soportaron grandes tormentos, como el caldero hirviente, al que sobrevivieron, mientras que un sacerdote pagano se quemó.

Les mandaron al juez Claudio, que les condenó a ser decapitados, sin más. Justina inclinó su cabeza y fue decapitada primero. Luego Cipirano, y un tal Teoctisto, que al ver la muerte de los mártires, se convirtió fue martirizado allí mismo. Los cuerpos estuvieron al aire libre durante seis días, hasta que unos cristianos romanos que estaban de paso las tomaron y las llevaron a Roma, donde Rufina, una piadosa mujer las enterró decentemente y sobre ellos levantó un altar. Actualmente se veneran en la Basílica de San Juan de Letrán.  

Pero esto es la leyenda. ¿Qué dice la historia?  
El reconocimiento, y su culto, de los mártires Cipriano y Justina es tan antiguo como el siglo IV, en el que San Gregorio Nacianceno (1, Iglesia Siria; 2, Iglesia Romana; 19, traslación de las reliquias; 25, traslación de las reliquias, y 30 de enero, Iglesias orientales: la Sinaxys; 9 de mayo; 11 de junio, traslación de las reliquias a Roma, y 23 de agosto, Iglesia georgiana) le menciona en un sermón, corroborado que era un mago, y filósofo, aunque le llama obispo de Cartago. En el siglo V, la emperatriz Eudoxia le llama obispo de Antioquía. A quien no mencionan nunca es a Justina. San Simeón Metafrastes (27 de septiembre) y añadidos medievales van aumentado la leyenda, y le hacen autor del famoso libro “Grimonio” sobre magia y hechicería, aunque la verdad es que la compilación de este como se conoce hoy es de los siglos XIX y XX. La leyenda dorada de La vorágine los hizo famosos en Occidente. En el siglo XIII la memoria de Cipirano y Justina se introdujo en el calendario romano, para ser eliminada en 1969. En 2001 también fueron eliminados del martirologio romano.

Finalmente, podemos suponer que fueron mártires reales, a los que el tiempo les llenó de fábulas. O también que no existieron, vamos.


Fuentes:
-"Flos sanctorum". R.P ALONSO DE VILLEGAS. Barcelona, 1794.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los dias del año: Septiembre. P JEAN CROISSET. S.I. Barcelona, 1863.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI y G. ZIARRI. Madrid, 2000. 



A 26 de septiembre además se celebra a 
Santa Eugenia de Hohenburg, abadesa.
San Gedeón, juez

jueves, 25 de septiembre de 2014

San Gerulf, confirmado y martirizado

Misal ilustrado con escenas ilustradas
de la vida de San Gerulf.
Biblioteca Nacional de París.
Hace unos días surgía una conversación en facebook sobre santos y martirios difíciles de entender, llamativos y asombrosos. Traía a colación a este santo, San Gerulf, y ya que hoy es su memoria, pues publicaré de él:

San Gerulf de Drongen, adolescente mártir. 25 de septiembre y 7 de octubre (traslación de las reliquias a Drongen).
 
La primera "vitae" oficial la escribió San Gerardo de Brogne (3 de octubre) con motivo de la traslación de las reliquias a Drongen en 930. Según esta historia, Gerulf nació en 725, y era hijo de Leutgold y Ratguera, nobles y señores feudal de Merendree. Esta familia había sido de las primeras en adoptar la fe cristiana. Después que el niño nació, sus padres dejaron de tener relaciones sexuales, abandonaron el vino y comían frugalmente. Incrementaron su oración, entregándose a la piedad y la caridad con los pobres. Fundaron un monasterio y lo dotaron con ricos libros y tierras. El niño, imbuido de este ambiente religioso, destacó por su caridad y piedad desde pequeño. 


Fue educado por su tío, hermano de su madre, cuyo nombre no recoge la historia, y que había sido abandonado por su mujer y no tenía hijos, por lo que le cobró gran afición a su sobrino. Le introdujo en las artes de la caza, la cetrería, la lucha cuerpo a cuerpo, el conocimiento de las plantas, los animales, la música... En fin, que le educó. Este tío era poco piadoso y dado a diversiones, y en ocasiones perdía la paciencia cuando el niño Gerulf prefería ir a la iglesia, que a practicar con la espada. Cuando el joven creció, le superaba con las armas, lo que hacía perder más la paciencia al tío. Quejándose el niño a su padre en alguna ocasión, este quiso reconvenir al tío, pero la madre le recordó todo su cariño por el joven, y la humillación en que vivía con no tener mujer ni hijos.


Martirio del santo. Quartier, 1886.
Abadía de San Gerulf, Drongen.
El 21 de septiembre de 748, a los 23 años (otras vitae posteriores reducirían esta edad, desde los 12 hasta los mismos 23) recibiría la confirmación en la abadía de San Pedro de Gante, de manos de Eliseo, obispo de Tournai y Noyon. Su padrino fue su tío, a petición del mismo Gerulf. Antes de partir, el padre le encomendó al chico, recordándole que aunque ya era un joven, no había conocido el mundo ni sus males. El tío accedió a protegerlo en el viaje de ida y regreso. Al salir de la iglesia, donde Gerulf quedó impresionado de la belleza de la liturgia, emprendieron viaje a casa, para llegar a la celebración en el castillo familiar. Antes de llegar a casa, Gerulf quiso apartarse del camino para ir a la iglesia de Nuestra Señora de Drongen, imagen a la que visitaba desde pequeño, y el tío accedió, pero atravesando el bosque. Se apartaron del camino y cuando estaban en la espesura del bosque, el tío quiso regresar, pues se hacía de noche, a lo que Gerulf le respondió "Oh tío, no tema la oscuridad, usted mismo me enseñó a seguir las estrellas del cielo." Y en tono cariñoso añadió "y no se olvide que desde hoy soy responsable de mis actos ante Dios y puedo tomar mis propias decisiones". 

Llegados a la iglesia, Gerulf bajó, hizo su oración y al querer subir al caballo, su tío sacó la espada y le asesinó, atravesándole el cráneo. El caballo del chico se espantó, y se lanzó a la carrera hasta llegar al castillo. Allí la familia, alarmada, vio la sangre que manchaba la silla y formaron una batida para buscar al chico. Tomaron al caballo de las riendas y este les condujo hasta el joven, al que hallaron tendido en la hierba, a punto de fallecer. Aún le dio tiempo para pedir que perdonaran a su tío como él mismo le perdonaba, y suplicar ser enterrado junto a la Virgen María, en Drongen. Pero los familiares lo llevaron consigo, no queriendo dejarlo tan lejos, y lo enterraron en la capilla familiar de la iglesia de Merendreedorp.


Estampa conmemorativa
de los 1200 años del martirio.
Celebraron los funerales con toda solemnidad, y la gente le llamaba santo (supongo que más por su vida piadosa que por su "martirio") y pronto la tumba fue meta de oraciones y peregrinaciones, ocurriendo milagros, sanaciones, cosechas salvadas, etc. Su tío se arrepintió toda su vida, aunque fue perdonado por los padres, como quería el joven. Luego de la muerte de estos, Gerulf se apareció a su tío y le dijo: "Querido tío, te deseo paz y todo lo mejor. Aún puedes hacer una cosa por mí: que mi cuerpo se traslade junto a la Virgen de Drongen". Pero tampoco su tío hizo la traslación, pues no sería hasta 930 en que, por la devoción y las multitudes que esta acarreaba, los monjes de Drongen pedirían el traslado del santo cuerpo, en cuya tumba afluían los peregrinos y, todo sea dicho, las donaciones. El cuerpo fue trasladado solemnemente a Santa María, el 7 de octubre, en un bellísímo ataúd de oro y plata, costeado por descendientes de su familia. 

Es patrono de la cetrería, contra la peste negra y las plagas de las cosechas.


A 25 de septiembre además se celebra
San Ceolfrid de Wearmouth, abad.
San Cristóbal de La Guardia, niño mártir

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...