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sábado, 19 de junio de 2021

Fundador de una tradición fraterna.

San Deodato de St-Dié, obispo y abad. 19 de junio. 

Nació Deodato en una ilustre familia de Bretaña, a inicios del siglo VII. Se le supone introducido en ambientes clericales y palaciegos, pues en 655 sucedió como obispo a Euquerio en la sede de Nevers. En 657 participó en el Sínodo de Sens, donde trabó amistad con los santos obispos San Ouen de Rouen (24 de agosto), San Eloy (1 de diciembre), San Amando de Maastricht (6 y 13 de febrero), San Faro (28 de octubre) y otros santos prelados. 

Su tiempo en la sede fue corto, pero fructífero, pues se nos dice que evangelizó vastas regiones de su sede. En 658 se retiró al bosque de Hagenau para hacer vida eremítica. Allí tuvo su primer discípulo, San Arbogast (21 de julio), quien luego sería obispo de Strasburgo. En 661 se trasladó a isla de Ebersheim, donde fundó un monasterio, que luego sería una famosa abadía dedicada a Santos Pedro y Pablo. Pero la dignidad abacial y la compañía de otros monjes no era lo suyo, por lo menos esta vez, por lo que renunció a su cargo y se fue a las soledades de Ongiville, en la sede episcopal de Basilea. Mas esa era una zona llena de salteadores y bandidos que no le dejaban en paz, aunque no le hacían daño. Así que se fue a las montañas de Los Vosgos, y se estableció en un valle. 

Pero nada, que allí tampoco hallaba la amada soledad y pronto tuvo muchos discípulos, por lo cual construyó una abadía en el mismo valle, hoy llamado St-Dié. Allí fue amigo de San Hidulf (11 de julio), también obispo dimisiorio de Tréveris con quien se reunía una vez al año para conversar de temas espirituales y disfrutar cada uno de la compañía del otro. En memoria de esos encuentros anuales, mientras existieron los monasterios los monjes de ambos recintos conservarían la costumbre de visitarse una vez al año para tener coloquios espirituales y confraternizar. 

Cuando Deodato se hizo mayor y no podía trabajar, se retiró a una capilla de San Martín anexa a la abadía, donde vivió en soledad y oración. Allí Hidulf le dio los sacramentos y le ayudó en el último tránsito, el 19 de junio de 679. A su vez, Deodato se le apareció en 707 a Hidulf para revelarle que su partida al Padre estaba cerca. Y el santo moriría ese mismo año. 

La vida de nuestro santo fue escrita en el monasterio de Mayenne, en el siglo IX con vistas sirviera para el Oficio Litúrgico propio del santo, el cual fue aprobado por León IX en 1049. 

Fuente:
-Vidas de los Santos. Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Flos Sanctorum". RP. PEDRO DE RIBADENEIRA. Tomo III. Madrid, 1876.


A 19 de junio además se celebra a:

Santos Rémy Isoré
y Modesto Andlauer
jesuitas mártires.
Beata Miguelina,
terciaria franciscana.
Santa Rivanonne,
reclusa.
Beato Odo de
Cambrai, obispo.













MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

YA ESTÁ DISPONIBLE.

 


 

 

sábado, 30 de enero de 2021

reina del palacio del amado Esposo.

Santa Aldegundis de Maubege, abadesa. 30 de enero y 13 de noviembre, traslación de las reliquias.

Aldegundis perteneció a una familia franca de la baja nobleza muy peculiar, pues todos sus miembros conocidos son venerados como santos: sus padres fueron 
San Walbert IV, Conde de Hainaut (11 de mayo) y Santa Bertilia (18 de septiembre). Su hermana y su cuñado fueron Santa Waltrudis de Mons (9 de abril) y San Vincente Madelgar (14 de julio); y por tanto sus sobrinos fueron San Landeric de Metz (17 de abril), San Dentelin (16 de marzo), Santa Aldetrudis (25 de febrero) y Santa Madelbertis (7 de septiembre). Sus primos fueron Santos Aya e Hidulf de Lorena (18 de abril)

Cuéntase que al llegar Aldegundis a la edad de contraer matrimonio, sus padres la comprometieron con un príncipe inglés. Pero Aldegundis deseaba permanecer virgen por Cristo, y lo expuso a sus padres. Estos le replicaron que el compromiso estaba arreglado y solo le quedaba obedecerles, como mandaba la Escritura. Ella a su vez les enfrentó diciéndoles: "Y también dice la Escritura 'quien ama a su padre o a su madre más que yo, no es digno de mí'". Y huyó adonde su hermana Waltrudis, quen ya vivía retirada en un monasterio con el consentimiento de su marido. Waltrudis la protegió y apoyó en sus deseos de consagrarse a Cristo, escribiendo varias cartas a sus padres para calmarles. Estos accedieron a que Aldegundis permaneciera algún tiempo con su hermana, y entretanto Waltudis les fue convenciendo para que le dejaran a Aldegundis seguir su vocación.

Los padres prometieron respetarle y Aldegundis dejó el monasterio de su hermana para volver a casa de sus padres, para prepararse para la vida monástica. Pero he aquí que el pretendiente inglés llegó a Bretaña y exigió se cumpliera la palabra dada, amenazando con una guerra si no se cumplía. Aldegundis imploró a Cristo fuera su valedor y el matrimonio fue pospuesto. Aprovechó Aldegundis para huir y sus padres y el novio se lanzaron en su persecución. En el camino tropezó la santa con el río Sambre, sin que hubiera allí barco alguno que pudiera transportarla. Se puso en oración la joven y aparecieron dos ángeles que la tomaron por los codos y la transportaron al otro lado del río. Vieron esto sus perseguidores y quedaron como petrificados. El novio volvió a Inglaterra, incapaz de forzar a una joven elegida por Cristo, y Walbert y Bertilia volvieron a casa, tristes, pero esperanzados en ver que su hija era una predilecta del Señor. Bertilia falleció poco tiempo después.

Una vez que Aldegundis fue libre para seguir su vocación, se dedicó a la vida eremítica en absoluta pobreza. A los cinco años se fue a Maubeuge, donde conoció a los obispos San Amando (6 de febrero) y San Autbert (13 de diciembre), quienes estaban alojados en el monasterio de Hautmont, donde vivía su cuñado Maldegar, luego de separarse de su hermana Waltrudis. Estos obispos quisieron imponerle el velo monástico para que dirigiera un monasterio femenino que pensaban fundar en la ciudad. Se preparó la ceremonia, que solía ser muy solemne, para domingo siguiente. Y ocurrió que, cuando llegó el momento de que los prelados tomaran el velo para cubrir a la Esposa de Cristo, una blanquísima paloma entró por un ventanal y tomando el velo en su pico, lo colocó sobre la cabeza de Aldegundis. Esto, por supuesto, fue visto por todos los presentes como un signo precioso de elección. Luego volvió a su vida retirada y poco tiempo después ya tenía numerosas discípulas en torno suyo para establecer el monasterio. Entre ellas estuvieron las primeras sus sobrinas Santas Aldetrudis y Madelbertis.

Hay ciertas leyendas que versan sobre su vida religiosa: dícese que un día Waltrudis fue a visitarla y ambas quisieron ir a ver la iglesia de San Pedro de Maubeuge, pero al llegar estaba cerrada. Entonces ambas hermanas tocaron las puertas y estas se abrieron solas. En otra ocasión conversaban de cosas celestiales cuando la única vela que las iluminaba cayó al suelo y se apagó. Entonces Aldegundis la tomó, tocó la mecha con sus dedos y la vela volvió a encenderse por sí sola. Una vez visitó a su amigo el abad San Humberto de Mariolles (25 de marzo) y al llegar al monasterio la santa tuvo sed, pero no quería perturbar la paz de los monjes, entonces hizo una oración y una fuente brotó milagrosamente en el claustro. Simpáticamente Humberto y Aldegundis se "culpaban" mutuamente del milagro, ponderando la santidad del otro.

Un día un pescador le regaló un pez enorme para que lo comieran, pero Aldegundis tuvo pena del animal y lo echó a la fuente del monasterio para que viviera allí con los otros. Por lo que fuera, el pez no estaba a gusto y de un salto cayó en medio del patio del monasterio, donde lo vieron unos cuervos y volaron a comérselo. Entonces de la nada apareció un cordero blanquísimo que cubrió al pez, repeliendo a los cuervos que huyeron graznando. Cuando las hermanas acudieron, vieron que el cordero que protegía al pez desaparecía y el pobre pez estaba vivo aún. Aldegundis le tomó con afecto, le susurró unas palabras y lo echó al agua. El pez nadó alegremente y vivió muchos años siendo la delicia de las monjas.

También se cuenta que Aldegundis vio el alma de San Amando subir al cielo acompañado por miles de ángeles. El diablo la tentaba constantemente con la desesperación sobre su salvación, hasta un día en que Cristo se le apareció y le confirmó que su alma era preciosa a los ojos de Dios y que perseveraría hasta el final.

Nuestra santa entró al cielo el 30 de enero de 680, luego de soportar varios años un horrible cáncer en el pecho. Cuando sintió que se acercaba el fin de la vida terrena, llamó a sus monjas y les dijo: "Mis hermanas e hijas queridas. No os sorprendáis de ver cuánto anhelo la muerte, porque sé que en ese momento entraré en el palacio de mi amado Esposo. No estéis tristes tampoco, ahora que vais a tener que echar de menos mi presencia y mi apoyo, porque aunque mi alma abandone este cuerpo miserable, eso no significa que yo os deje abandonadas. Sin el cuerpo, podré estar más cerca de vosotras en espíritu que nunca antes".

Aldegundis fue sepultada en Cousolre, en la tumba de sus padres, pero al cabo de unos años Waltrudis concedió al monasterio de Maubeuge el poder tener las reliquias de su amada fundadora, por lo cual el cuerpo fue trasladado allí. Su sepulcro fue abierto en dos ocasiones, el 6 de junio de 1161 y el 27 de mayo de 1438, comprobándose el buen estado del santo cuerpo. Durante todo el medievo y la Edad Moderna, los peregrinos acudían constantemente al sepulcro de la santa, especialmente las mujeres aquejadas de cáncer, o las que querían lactar o quedar embarazadas, pues, como no, es abogada de los males de pecho y por extensión de otros males o situaciones de salud de las mujeres y sus bebés, como para que los niños no tengan dificultades al caminar. También se le invoca contra las fiebres y el dolor de cabeza, las enfermedades torácicas, oculares, las úlceras, los tumores, las inflamaciones, las lesiones y la muerte súbita.

Lamentablemente la iglesia monástica fue destruida durante la Revolución Francesa, y su magnífico relicaro fue destruido y fundido, aunque las reliquias se habían salvado antes. En 1808 se sacaron de su escondite y puestas al culto público en la parroquia de San Pedro y San Pablo, donde aún se le venera y acuden peregrinos.


A 30 de enero además se celebra a:

Beato Sebastián Valfré,
pres
bítero.
Santa Haberilla,
virgen
.
Santa Martina,
virgen y mártir
.





miércoles, 18 de abril de 2018

Madre e hijo, mártires y legendarios.

Santos Eleuterio, obispo, y Antia, su madre; mártires. 18 de abril y 15 de diciembre (Iglesias orientales).

Su leyenda, que es lo que es este relato, pone a estos mártires padeciendo en el siglo II, imperando Adriano. Antia era una viuda prominente de Illyria, la actual Apulia, cuyo hijo se formó en Roma, bajo la dirección del (inexistente) papa San Anacleto (13 de julio). Cuando llegó a la juventud regresó a su tierra y fue elegido como obispo de la iglesia local. Logró muchas conversiones de paganos a la fe cristiana.

Desatada la persecución, Eleuterio fue apresado y arrojado a los leones, pero estos lo respetaron y, más aún, se arrojaron a sus pies cual corderos. Luego fue sometido al tormento del fuego, atado en una reja, pero igual sobrevivió (no hay que extrañarse, este tormento estaba diseñado para hacer sufrir, no para matar). Luego, junto a su madre, fue metido en una olla de aceite hirviendo, pero por milagro, sobrevivieron una vez más. Finalmente ambos fueron decapitados en el año 138.

Ante tantos prodigios, los soldados que los custodiaban, llamados Partenio, Calocero, Febo, Próculo, Apolonio, Fortunato, Crispino, Expedito, Mapálico, Victorino y Gago, se convirtieron a Cristo, al igual que Corebo el Gobernador. Todos fueron encarcelados, torturados y martirizados. El Expedito mencionado aquí es una de las fuentes sobre el famoso San Expedito (19 de abril).

Aunque el relato sea legendario, sí que encontramos testimonios sobre los dichos soldados mártires, que son mencionados por San Cipriano de Cartago (16 de septiembre) quien elogia la fe y entrega de Mapálico y compañeros, poniendo su memoria en el Calendario de Cartago a 17 de abril. Y no solo a ellos, sino a otros mártires, aunque no a Eleuterio y Antia, quienes aparecen como protagonistas en el siglo VI. La Leyenda Áurea del Beato La Vorágine (13 de agosto) los hizo más famosos, desplazando a los soldados mencionados. Reliquias de estos santos, dudosas, se veneran en diversos sitios, como Rieti o Velletri.


Fuente:
-https://www.heiligenlexikon.de

A 18 de abril además se celebra a:

sábado, 27 de mayo de 2017

Fuente, árbol y palma de mártir.

San Ragnulf de Thélus, mártir. 27 de mayo.

Poco se conoce de él, salvo que fue el padre del obispo San Hadulf de Cambrai (19 de mayo). En Farbus, donde tiene alguna devoción aún se cuenta que en una ocasión en la que viajaba desde Farbus a Vimy pidió agua a un campesino del lugar, pero este se la negó. Entonces Ragnulf, saliendo de la ciudad, plantó su bastón en a la vera del camino y brotó agua. Además, la vara floreció y se convirtió en un árbol frondoso que protegió a los viandantes desde entonces. Dicha fuente aún se conserva y sus aguas fueron tenidas por milagrosas durante siglos. 

Al parecer Ragnulf fue asesinado en el año 700, en la antigua Telodium, hoy Thélus, en circunstancias desconocidas. Su sepulcro pronto fue fuente de milagros y conversiones, y por tanto, meta de peregrinos. En 1188 su culto fue reconocido y el 27 de mayo de ese mismo año las reliquias fueron trasladadas a la abadía de San Vaats de Arras. En el siglo XIX se trasladaron a la catedral de Cambrai y se depositaron junto a las reliquias de su hijo.


Fuente:
-"Les vies de tous les Saints de France". Tomo IV. M. CH. BARTHELEMY. Versalles 1865.


A 27 de mayo además se celebra a


San Julio de Dorostoro,
soldado mártir
.
San Federico de
Lieja, obispo
.
San David de
Garedzji, monje.





lunes, 25 de abril de 2016

San Ermin de Lobbes

San Ermin de lobbes, abad y obispo. 25 de abril y 26 de octubre (traslación de las reliquias).
Grabado del monumento que cubría la tumba de San Ermin en el siglo XIX. 

Ermin nació en Laon, de una familia perteneciente a la nobleza franca. Sus padre le educaron en el servicio a Dios y desde pequeño destacó por ser virtuoso y por su interés en las cosas del cielo. La leyenda nos dice que era un niño libre de los afectos, imperfecciones y malacrianzas de los niños comunes. Era inocente, tenía buenos modales, siempre era respetuoso, no gustaba de juegos peligrosos ni que pudieran apartarle de Dios, el recogimiento y la oración. Todos admiraban la belleza de su alma, que ​​anunciaba que el Señor lo había destinado para algo grande y santo. A los seis años sus padres le enviaron a la escuela catedralicia de Laon, fundada y dirigida por el obispo Madelgar. Allí continuó igualmente siendo un ejemplo para todos, añadiendo a sus virtudes, la aplicación al estudio. Apenas llegó a una edad aceptable, 16 años según algunas leyendas, el obispo Maldegar le ordenó de diácono y a los 18 le ordenó presbítero. Además, le eligió como capellán y confesor, a la par que le daba una canonjía en la iglesia de Nuestra Señora de Laon.

Muy pronto se extendió la fama de santo del nuevo presbítero de Laon, llegando al monasterio de Lobbes, recién fundado por Santos Hidulf y Aya (18 de abril), y cuyo abad, San Ursmar (19 de abril), quiso conocerle. Quedó este prendado de él y le ofreció tomar los hábitos monásticos en su monasterio. Ermin aceptó, pues la vida religiosa era todo lo que de deseaba como medio para estar más cerca de Dios, sin distracciones. Pero el obispo, por el contrario, no aceptó ni por asomo. Pero entre Dios, la política y la diplomacia lo arreglaron: Visitaba Laon en esos días San Hidulf, que era poderoso ante el rey Pipino. El obispo le recibió y le preparó un banquete, le pidió algunos favores reales y a su vez, Hidulf le dijo: "Por favor, señor obispo, dame lo que te pida". El obispo le respondió: "Pide lo que quieres, te lo daré gustosamente". "Sólo pido" – respondió el piadoso Hidulf – "que permitas que uno de sus sacerdotes se establezca en el monasterio de Lobbes con el santo abad Ursmar, para llevar a término la obra que allí hemos comenzado". El obispo asintió afirmativamente, y entonces Hidulf añadió: "Su nombre es Ermin". 

Maldegar se vio burlado y con pena, consintió diciendo: "Que vaya donde desee". Ermin fue inmediatamente a Lobbes, Ursmar le recibió gustoso y le adentró en la Regla de San Benito. Pronto fue un monje ejemplar, amante del silencio, la caridad, la oración y la penitencia. En esta última se esmeró, con la intención de "domar el cuerpo" a base de ayuno, vigilias y otras austeridades. Además, se ejercitó en el desprendimiento, donando al monasterio todos los bienes en tierras, edificios y beneficios eclesiásticos y de diezmos que había heredado de sus padres o ganado por su condición de presbítero en Herly, Dodeleuroux, Oulbres y Ramicourt. En unos años Ursmar, que se sintió enfermo y anciano, quiso que Ermin fuera su sucesor, pero no se atrevió a proponérselo, conociendo su humildad.

Después de la muerte de Ursmar, Ermin tomó la dirección general del monasterio de Lobbes. Gobernó con tanta sabiduría y prudencia, que con solo su ejemplo, movía a perfección a los monjes. Los hagiógrafos varían sobre si Ermin fue elegido abad y luego consagrado obispo, o si por el contrario, fue obispo antes y luego abad. La mayoría de hagiógrafos dice que no podía ser obispo antes de entrar al monasterio, porque un obispo está para gobernar y no para obedecer a un abad. El Beato Anson (8 de abril), quien escribió la "vita" de Ermin y sería su sucesor en la dignidad abacial, ciertamente no dice que este haya sido obispo en el momento de su entrada en el monasterio. Sí que señala que Ermin no limitó su actividad al monasterio, sino que su celo por el Evangelio le llevó a Fagnes o Thiérache, zonas previamente evangelizadas por la predicación de Ursmar. Según Anson, Ermin daba a los pobladores de aquellas zonas explicaciones más profundas sobre los misterios de la fe, los reconciliaba con Dios, y organizaba las iglesias locales. Así que probablemente antes de ser monje, Ermin haya sido ordenado obispo, tal vez itinerante, para dedicarse a la predicación.

Tuvo Ermin varios dones místicos, entre ellos el de profecía. Cuenta su "vita", como predijo la victoria que Carlos Martel obtendría contra las tropas de Plectrudis, que le había impedido ascender al trono de Austrasia (en realidad no le correspondía, al ser hijo ilegítimo). El día antes de la batalla, Ermin, como de costumbre, se había retirado después de maitines a una capilla para rezar solo. Cuando él había orado varias horas, y ya tenía sueño, oyó una voz del cielo que le gritaba que Carlos triunfaría sobre sus enemigos. Y así se verificó a los pocos días al llegar la noticia, subiendo Carlos Martel al trono franco de Austrasia. También predijo la muerte de Radbod, príncipe rebelde opuesto a Pipino: El día antes de que Radbod pensaba invadir Austrasia de nuevo, Ermin estaba con algunos religiosos y sirvientes en Floyon, lugar de nacimiento de Ursmar, cuando de repente, detuvo su caballo, miró al cielo y luego dijo a los que iban con él: "Ahora mismo Radbod, enemigo jurado del cristianismo, ha dejado de existir". Y efectivamente, a esa misma hora y estando planeando la invasión, Radbod fue herido de muerte súbita.

En otra ocasión llegaron unos sirvientes de Carlos al monasterio, anunciando que se habían adelantado para que preparasen la acogida al monarca, que había decidido visitar Lobbes. Le avisaron a Ermin, que estaba orando, pero este no se inmutó y siguió rezando el salmo 71 ("Dios mío, da tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes..."). Al rato volvió un monje a avisarle que nada estaba preparado para recibir al rey. Ermin le pidió que se fuera, y continuó orando. Una tercera vez fue el monje a llamarle y le espetó: "¿Por qué no vienes a decirnos qué hacer? ¡Carlos, nuestro Señor está a punto de llegar!" Ermin le dijo tranquilamente: "Dales lo necesario a los sirvientes que acaban de llegar y diles que pueden volver adonde su amo; porque ciertamente os digo que Carlos no visitará el monasterio este año". Y así fue, Carlos en último momento cambió de opinión y no visitó Lobbes hasta completar todo su periplo, al año siguiente. Igualmente predijo el nacimiento del glorioso hijo de Carlos, Pipino II, defensor de la Santa Iglesia y del Evangelio. Y añadió: "Este niño va a unificar el reino de los francos y gobernará su casa el nido con un vigor que su raza aún desconoce". Conoció por revelación la muerte de la Beata Gunibertis (5 de julio), religiosa en el monasterio de Elnon, y pidió a los monjes oraciones por su alma.

Lleno de años y méritos, Ermin entró a la vida el 25 de abril de 737, luego de gobernar el monasterio de Lobbes durante veinticinco años. Su cuerpo fue enterrado en un bello sepulcro en la iglesia abacial, frente a la tumba de San Ursmar. Antes de los 40 años de su muerte, el Beato Anson escribió su "Vita S. Ermini", cuyo título que indica que ya era venerado como santo. Todos los martirologios francos desde el siglo IX lo incluyen entre sus santos.


Fuentes:
-"Lobbes, son abbaye et son chapitre".Tomo I. ABBÉ J. VOS. Lovaina, 1865.
-"Miraculous Seeing and Monastic Identity: Miracles of the Visual from the Lobbes and Nivelles". SUSAN W. WADE. New York, 2007.


A 25 de abril además se celebra a

lunes, 18 de abril de 2016

Santos Aya e Hidulf de Lorena

Santos Aya e Hidulf de Lorena, esposos. 18 de abril, 23 de junio (Hidulf), y domingo posterior a Pentecostés.

Santos Aya e Hidulf
Aya fue hija del Duque Brunolf de les Ardennes, hermano de Walbert IV, Conde de Hainaut, que fue padre de Santa Waltrudis (9 de abril; 12 de agosto, traslación de la cabeza; 3 de febrero, invención de las reliquias; 2 de noviembre, canonización) y Santa Aldegundis de Maubeuge (30 de enero). No se sabe mucho de su infancia, supónese que transcurrió como la de casi toda niña de clase noble, entre la piedad, los protocolos y la formación para ser esposa o religiosa, como solía acostumbrarse.

Muy joven casó con Hidulf, medio pariente suyo. Nunca tuvieron hijos y la leyenda insiste en que vivieron en un “matrimonio blanco”, o sea, que se abstuvieron de relaciones sexuales para vivir en virginidad. Pero esto, claro está, no es comprobable. Ambos eran piadosos y caritativos. Donaron tierras y diezmos a monasterios y catedrales. En el monte Castriloc, Hidulf construyó una casa suntuosa para que Waltrudis se retirase a vivir dedicada a Dios, pero la santa no quiso vivir en ella y Dios envió un huracán dejó el palacete en ruinas, con lo que Waltrudis se emparedó en una ermita. Tiempo después Hidulf y Aya le dieron sus posesiones en Château-Lieu cuando esta quiso fundar su monasterio. Lo mismo hicieron cuando San Landelin (15 de junio) fundó los monasterios de Lobbes, Alne, Walers y Crespin. Hicieron todo lo posible para que San Ursmar (19 de abril) fuese nombrado abad del monasterio de Lobbes, y luego para que San Ermin (25 de abril), pasara del presbiterio de Laon al monasterio. A este mismo monasterio se retiró Hidulf al final de su vida, para vivir en penitencia y sencillez. Allí murió el 23 de junio de 707, y allí fue sepultado. Sus reliquias se veneraron allí hasta 1409 cuando fueron trasladadas a la ciudad de Binch.


Cuando Hidulf retiró en el monasterio de Lobbes, Aya dedicó su vida a Dios igualmente, y alentada por San Ghislain (1 de junio y 10 de octubre), se retiró al monasterio de canonesas de su prima Waltrudis, en Château-Lieu. Allí vivió una vida muy recogida y humilde. Igualmente murió en 707, a finales de año. Pronto su tumba se convirtió en meta de peregrinos que buscaban su intercesión, y no pocos milagros ocurrieron. El más conocido, y que la ha hecho abogada de los inocentes enjuiciados, cuenta que en 785 algunos parientes reclamaron tierras y propiedades al monasterio, aduciendo que Aya se las había dejado mientras estaba viva. El clero y los contendientes se dirigieron a una capilla de Amberes que custodiaba reliquias suyas y ante estas juraron. En ese momento se oyó su voz, que confirmó que todos sus bienes había dejado a la Iglesia. Otra leyenda dice que, además, se apareció a la vista de todos.

En 1625 el arzobispo de Cambrai, autorizó un oficio litúrgico propio. El domingo después de Pentecostés) sus reliquias procesionan junto a las de Santa Waltrudis, en una hermosa procesión.


Fuente:
-"Galerie des Saints et des Saintes qui protégent la Belgique et les Pays-bas". ABBÈ ELZÉAR XAVIER NORMAND. Bruselas, 1841.


A 18 de abril además se celebra a






Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...