Mostrando entradas con la etiqueta Legión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Legión. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de octubre de 2018

San Palmacio de Tréveris y compañeros mártires.

San Palmacio de Tréveris y compañeros mártires. 5 de octubre y 12 de diciembre, invención de las reliquias.

Sobre este grupo de mártires, cuyas reliquias se veneran en Tréveris, Alemania, hay varias versiones. Primero sus nombres: Palmacio, Majencio, Cresceno, Constancio, Alejandro, Justino, Leandro, Sotero, Hormisdas, Papirio, Constante y Jovanio. La versión más conocida dice que fueron martirizados en 287, bajo Rictiovaro, feroz enemigo de los cristianos.

Otra versión les hace miembros de la célebre Legión Tebana. Esta versión añade los nombres de Crescencio, Leandro, Alejandro, Jovaniano y Tirso, al que llama General. Además, según esta fuente, Palmacio y Majencio eran cónsules de la ciudad, convertidos a la fe.

Fue San Félix de Tréveris (26 de marzo) quien en el siglo IV, apenas llegada la paz a la Iglesia, recopiló todas las reliquias dispersas, juntándolas en una iglesia, denominada Santa María y Todos los Mártires. Este hecho probablemente haya sido el fundamento para creerles compañeros de martirio y contemporáneos, cuando fácilmente pueden haber vivido en épocas diferentes y sin relación entre sí.

Su culto decayó hasta que en 882 las reliquias fueron halladas en unas reparaciones a la primitiva basílica. Fueron puestas al culto, que creció pronto, para volver a decaer, como se deduce de la invención que ocurrió el 12 de diciembre de 1072. Que hayan sido halladas de nuevo demuestra que nadie se acordaba de ellas. Desde entonces gozan de culto público.

A 5 de octubre además se celebra a:


San Mauricio
de Carnoët, abad
.
San Meinulf,
archidiácono
San Plácido
y comp. mártires
.





martes, 10 de octubre de 2017

San Víctor de Xanten.

San Víctor de Xanten, soldado mártir. 10 de octubre.

El culto a San Víctor se consolidó en el siglo XI, aunque es anterior. San Gregorio de Tours (17 de noviembre), le menciona en su "Gloria de los Mártires", relacionándolo con San Malloso (10 de octubre) cuyas reliquias habían sido descubiertas en Birten, un sitio hoy perteneciente a Xanten, por San Evergislo (24 de octubre), obispo de Colonia.

La leyenda le quiere un soldado perteneciente a la Legión Tebana, compañero de San Mauricio (22 de septiembre) y cuyo destacamento de 300 soldados no llegó a Agaunum, sino que fueron martirizados en Xanten. Eso dice la leyenda, pero ya sabemos de la costumbre medieval de dotar de "historia" a santos poco conocidos pero muy venerados. En 1933 fue hallado su sepulcro, en el que yacían dos esqueletos datados en el siglo IV, y luego, en 1966 se halló el sepulcro de otro mártir, este decapitado. Los antiguos sepulcros y las muertes violentan evidencian el culto muy primitivo a dichos mártires. Probablemente mártires locales, a saber.


Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de


A 10 de octubre además se celebra a
San Cerbonio, obispo.
San Ghislain, abad.

viernes, 22 de septiembre de 2017

El mártir de la culpa ajena.

San Emmeran, obispo y mártir. 22 de septiembre.

Vivió Emmeran en el siglo VII, y fue natural de Poitiers. Siendo presbítero, su ardor evangélico le llevó a querer evangelizar a los ávaros. Llegó hasta Baviera, donde el duque Theotto le hizo desistir, por la ferocidad de aquellos paganos, y a cambio le ofreció el obispado de Ratisbona, donde podía igualmente en evangelizar. Tres años permaneció Emmeran en la sede, elevando el espíritu de sus feligreses, y al cabo de este tiempo quiso ir a Roma a venerar las santas reliquias.

Antes de partir, Emmeran fue visitado por Oda, la hija del duque Theotto, la cual le confesó que estaba embarazada de un joven, y que temía su padre le asesinara si lo sabía. Entonces Emmeran le dijo a Oda que cuando revelara a su padre el embarazo, le dijera que él era el padre de la criatura, pues él estaría a salvo en Roma. Y así pasó, Emmeran se fue, pero he aquí que Lantebert, hijo del duque y hermano de Oda, descubrió el embarazo y la versión de Emmeran, y creyéndola verdadera sin más, se lanzó en su persecución. Halló al santo en Helffendorf, aún tierra de Baviera, y atándole a una escalera, le cortó las manos, los pies, las orejas, sacó los ojos y le arrancó la lengua, el 22 de septiembre de 652. Cuando la verdad se supo, el duque Theotto desterró a su hijo e hizo trasladar las reliquias del santo obispo mártir, depositándolas en la parroquia de Cappenberg, frente al altar mayor.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 22 de septiembre además se celebra a
San Mauricio y la Legión Tebana.
San Florencio de Angers, ermitaño.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Caridad, luego caridad y más caridad.

Pregunta: Esta mujer, al final es mártir ¿o no? España.

Respuesta: Pues no lo es, aunque en ocasiones le representen con la palma, que significa victoria, no necesariamente martirio.

Santa Verena de Zurzach, virgen. 1 de septiembre.
Su "vita" es bastante legendaria y se escribió para rellenar el culto, eso sí, antiquísimo, que recibe en Suiza. Nació Verena en Tebas, Egipto, en una familia noble y cristiana. Fue bautizada por San Chaeremon (3 de septiembre). Era pariente de un general de la Legión Tebana, y algunos, como no, apuntan al mismo San Mauricio (22 de septiembre). Cuando esta Legión fue trasladada a Milán, sobre el año 300, Verena les acompañó, como solían hacer las esposas, hijos y parientes de los soldados: la estancia allí podía durar años y se hacía vida normal, se poblaban sitios y hasta se fundaban ciudades. Verena era un ángel de caridad entre los suyos, atendía a los enfermos y heridos, y consolaba a las que quedaban viudas, y socorría a los cristianos cautivos. 

Algunas versiones dicen que fue junto a la Legión se trasladó posteriormente a Helvecia y fue testigo presencial del martirio de los soldados, y guardó algunas reliquias de estos, otra que había vuelto a Tebas, y al enterarse del suceso, regresó a Europa a salvar las reliquias. Como sea, la verdad es que la leyenda de los Tebanos no la menciona. En fin, que luego de este martirio, y como ella no había sido llevada al cielo con los soldados, buscó servir a Cristo tanto como pudiera, y se dedicó a la oración y la penitencia en una cueva en las montañas de Solothurn, donde había sufrido el martirio el otro tebano San Víctor (30 de septiembre). Su caridad, milagros y solicitud con los necesitados la hicieron famosa, y junto a sí reunió un grupo de vírgenes dedicadas a la oración y el trabajo manual. También predicaban y convirtieron a muchos a Cristo. Tanta actividad llamó la atención del comandante Hirtaco y Verena fue llamada a declarar. Como confesó su fe cristiana, la encerraron en la cárcel, donde se le apareció San Mauricio para confirmarle en su fe. Pero Verena salió libre de la prisión porque sanó al Gobernador, pudiendo regresar a su vida eremítica, aunque siempre que fuera lejos de allí, pues la expulsaron de Solothurn.

Entonces Verena remontó río arriba por el Aare, subida sobre una piedra de molino. Se detuvo en Koblenz, donde expulsó para siempre a las serpientes que asolaban a los pobladores. Luego se estableció en Bad, la actual Zurzach, donde se acogió a la caridad de un presbítero, y con el cual hacía caridad con los pobres y leprosos que pululaban fuera de las murallas. En una ocasión en que llevaba pan y vino a los pobres, la acusaron de que había robado el vino, y cuando comprobaron, este se había convertido en agua. En una Cuaresma, el presbítero le dio a guardar su anillo, pues no llevar nada caro durante la penitencia, y ocurrió que un ladrón le robó la prenda a Verena, pero temió ser descubierto y arrojó el anillo al río. Entonces la santa hizo una oración y en ese momento, un pescador pescó un pez, que ofreció a Verena para los pobres. Cuando ella lo abrió, descubrió dentro el anillo del sacerdote. Al cabo de unos años, el sacerdote le preparó una ermita en una cueva de Zurzach, donde Verena vivió unos años en oración constante. Cuando falleció, sobre 350, la Santísima Virgen se le apareció junto a santas vírgenes para llevarla al cielo.

Icono copto.
Verena fue sepultada en el cementerio junto a la calzada romana. En el siglo V se construyó una iglesia sobre su tumba, y en el siglo VIII un monasterio benedictino se anexó a la misma. Fueron estos monjes los que escribieron la primera "vita" y propagaron su culto. En el siglo XIII los Canónigos Regulares tomaron el edicifio y construyeron una bellísima iglesia, reformada luego al gusto barroco, donde aún se veneran sus reliquias. También se le tiene aprecio en Egipto, pues la Iglesia Copta la venera también, al ser egipcia de nacimiento.


Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de


A 1 de septiembre además se celebra a
San Gil, eremita.
Santa Teresa Margarita Redi, virgen carmelita.

miércoles, 16 de agosto de 2017

El diablo de cabalgadura y de mensajero.

San Teodoro de Octodurum, obispo. 16 de agosto y 4 de septiembre, traslación de las reliquias.


Sobre sus orígenes nada se sabe, sino que le hallamos elegido como obispo de Octodurum (hoy Martigny) en 379. En 381 participó en el Sínodo de Aquileia, convocado por Graciano para, entre otras cosas, condenar el arrianismo. En 390 estuvo en el Sínodo de Milán, del lado de San Ambrosio (4 y 5 de abril, muerte y entierro; 7 de diciembre, consagración episcopal).

Pero la obra más conocida del santo fue la Invención de las reliquias de San Mauricio y los mártires de la Legión Tebana (22 de septiembre). San Euquerio de Lyon (16 de noviembre), escribe en el siglo V una carta al obispo Salvio de Octodurum, donde le cuenta la historia del martirio "habiéndola tomado de los autores fidedignos, de aquellos mismos que me han asegurado haberla aprendido del santo hombre Isaac, obispo de Ginebra, a quien el bienaventurado obispo de Sión, Teodoro, había hecho la relación". Isaac murió en 441 y Salvio en 448, así que la carta tuvo que ser escrita en esta fecha. El Teodoro mencionado es el nuestro y la Sión que se menciona es la actual Sitten, de la cual Teodoro también fue obispo. La carta de Euquerio termina narrando algunos milagros que ocurrieron durante la construcción de la basílica de Agaune que hizo construir Teodoro, luego de haber tenido una supuesta revelación del sitio en que reposaban los cuerpos de todos los mártires.

Fuera de este hecho, lo que además nos ha llegado de Teodoro son algunas leyendas. La más conocida y que ha pasado a su iconografía cuenta que estando de camino a Roma, unos diablos le contaron que el papa era tentado por Satanás y que perdería la pelea, haciéndose el diablo con el gobierno de la Iglesia. Teodoro entonces ató a uno de los demonios y subido a su lomo e invocando el nombre de Jesús, hizo que el demonio le llevase a Roma. Allí conjuró al demonio, que tuvo que abandonar al papa. En agradecimiento, el papa San Siricio (26 de noviembre), le regaló a Teodoro una bella campana, que, como pesaba mucho, Teodoro hizo que el diablo le llevara hasta su catedral. Otros milagros narran que una cosecha de uva quedó destrozada por el granizo y, a pesar de haber poca utilizable, el santo ordenó prensarlas, y se llenaron cientos de barriles. Otro milagro cuenta que resucitó a un niño ahogado.


Restos de la primera basílica
edificada por el santo.
El santo murió a inicios del siglo V. Su culto creció en el medievo, a la par del culto de San Mauricio. La leyenda de las uvas le hizo patrono de los viticultores, y la de la campana, patrono de los fundidores y relojeros, eso ya en el siglo XVI. Sus reliquias fueron trasladadas a Sitten en el siglo VI, y elevadas en el siglo XI, pero la mayor parte se perdieron en un incendio en el siglo XV. Otras reliquias que se habían trasladado a Lyon, desaparecieron en 1798, cuando la Revolución Francesa.

También se le conoce como Teódulo o Joder.


Fuentes:
-"Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Madrid, 1776.
-"Vidas de los Santos. Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-https://www.heiligenlexikon.de


A 16 de agosto además se celebra a
Santa Triaise de Poitiers, virgen reclusa.
San Roque de Montpellier, terciario franciscano.

lunes, 24 de octubre de 2016

San Evergislo, obispo.

San Evergislo de Colonia, obispo y mártir. 24 de octubre.

Las noticias sobre este santo prelado son confusas y contradictorias, pues la "vita" más conocida data del siglo XI, es decir, lo menos 600 años luego de la muerte del santo. La primera fuente sobre él está en San Gregorio de Tours (17 de noviembre), el cual nos cuenta que estando San Severino de Colonia (23 de octubre) de visita en Tongeren, conoció a Evergislo, un niño que quería dedicarse al servicio de Dios. El santo prelado supo por revelación divina que aquel niño gozaba de la predilección del Señor y se lo llevó consigo para educarle. Juntos vieron subir al cielo el alma de San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias; 1 y 13 de diciembre, traslaciones), el cual moría en aquel mismo momento. Severino le ordenó diácono y sobre 403 Evergislo le sucedió al frente de la diócesis. En 590 formó parte de la comisión de obispos que Childeberto II ordenó para devolver a las monjas de Poitiers a la observancia religiosa, que había decaído a causa de la falta de pobreza.

Se le atribuye a Evergislo la invención y traslación de las reliquias de San Malloso Mártir (22 de septiembre y 10 de octubre, traslación de las reliquias) y las de San Víctor de Xanten (10 de octubre) dos de los supuestos soldados de la Legión Tebana. La leyenda pone a Malloso siendo martirizado en Birten, pero el sitio de su sepulcro se desconocía hasta que Dios le reveló a Evergislo y a un diácono de la iglesia de Colonia el sitio exacto de la sepultura del santo mártir, luego que edificara una capilla en su honor. Ambos se reunieron y delante de todo el clero y pueblo, señalaron al mismo sitio. Cavaron en el ábside de la iglesia y al llegar a los siete pies de profundidad, un suave olor a rosas brotó de la tierra. Cavaron un poco más y hallaron el cuerpo, incorrupto y flexible dice la leyenda. "Gloria in excelsis Deo", clamó Evergislo y el pueblo le coreó "et in terra pax hominibus bonæ voluntatis". Y cantando salmos e himnos de honor trasladaron al santo mártir.

Varias leyendas se cuentan de nuestro santo, como que visitando la iglesia de los "Santos Dorados", llamada así a causa del esplendor de sus mosaicos. Está dedicada a unos soldados mártires, también pertenecientes a la Legión Tebana (22 de septiembre), saludó a los santos con el salmo 149 "Exsultabunt sancti in gloria", y se oyó la voz de los santos que le respondieron "Laetabuntur in cubiculis suis". Y los mismos santos mártires le curaron del dolor de cabeza que sufría crónicamente cuando se aplicó lodo de un pozo de dicha iglesia, en el que la tradición quiere que fueron arrojados los mártires.

Evergislo murió en Colonia sobre 594, y según una tradición, fue asesinado por unos ladrones, aunque otras tradiciones más sólidas le ponen muriendo de muerte natural. En 695 se elevaron las reliquias y se trasladaron a la iglesia de Santa Cecilia de Colonia. En el siglo XV se trasladaron a la iglesia de San Pedro de la misma ciudad. Es abogado contra los dolores de cabeza.


Fuente:  
-"Vidas de los Santos". Tomo XI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 24 de octubre además se celebra a 
San Félix de Tucbazene, obispo y mártir.
Beato Tadeo McCarthy, obispo.

martes, 9 de agosto de 2016

Santos Amor y Viator.

Santos Amor y Viator de Franche-Compté, mártires. 9 de agosto.
"Augusti V idus, in suburbio Lvgdunensi, natalis sanctorum martyrum Amoris et Viatoris".

Esta escueta entrada del Martirologio de Lyon es lo único cierto que podemos saber de estos mártires: Que padecieron el martirio en Lyon el 9 de agosto de un año incierto.

Pero esta escasez de datos no supone para nada que ambos santos no hayan gozado y aún, de culto y devoción. En el Jura, en Franche-Compté, se veneran sus reliquias desde tiempos inmemoriales en un pueblo llamado St-Amour, antes Vincia. Según la tradición local, las reliquias las llevó a la ciudad el rey San Gontran I de Borgoña (28 de enero) en el siglo VI, construyendo para ellas una iglesia a la memoria de ambos santos. Es curioso cómo no será hasta el siglo XVI cuando se comienza a propagar que ambos santos eran soldados de la Legión Tebana (22 de septiembre), que estaban ausentes en el momento del martirio de sus compañeros. Algunos martirologios franceses les ponen como compañeros de Santos Alejandro y Epidopio de Lyon (24 de abril).

Tuvieron una poderosa cofradía y cada año una procesión se celebraba el último domingo de agosto. En el siglo XIX, luego de la Revolución, cuando la vida religiosa decayó, esta costumbre se perdió, pero se mantiene hasta hoy la tradición de rezar todos los viernes la misa del "Común de Mártires". Los Bollandistas los mencionan a 9 de agosto: "En Franche-Compté, Santos Amor y Viator, mártires, que se cree fueron oficiales de la famosa legión tebana, pero cuya vida es poco conocida. La pequeña ciudad de Saint-Amour (Jura) se enorgullece de estar en posesión de las reliquias de estos santos mártires". Y como única referencia, publican una carta enviada por la parroquia, fechada a 1 de abril de 1734.


Fuente:
-"Vie des saints de Franche-Comté". Tomo 4. Besançon, 1856.


A 9 de agosto además se celebra a 
San Román de Roma, mártir.
San Ernée de Celciacum, abad

viernes, 21 de agosto de 2015

La Cruz por único lábaro.

En el siglo XVII, el célebre escritor y hagiógrafo, Fr. Thierry Ruinart, OSB. rescató del olvido viejas Actas de Mártires, conocidos o no, a las que el llamó “sinceras”, y con ese título las publicó: “Sinceras Actas de los Mártires”. Aunque él las da por reales, hay que matizar este “sincera”, pues aunque algunas son actas tardías, elaboradas y poco fiables, son “sinceramente” los documentos originales o copias de estos, que cimentaron las leyendas, devoción y culto a muchos mártires. La edición española de 1776 lo confiesa en el prefacio del primer tomo: "De estas Actas nos ha quedado un gran número, que aunque no tengan toda la pureza e integridad de las primeras [originales] y aunque visiblemente se observen muchas faltas (...) no nos parece que se deben enteramente desechar. En el mismo orden es necesario colocar las Actas que, aunque verdaderas en su origen, las han corrompido manos ignorantes o temerarias, añadiendo falsos milagros o diálogos entre los jueces y los mártires. Con las luces de la crítica se separa lo verdadero de lo falso".

Como sea, son obras de interés, que fueron traducidas a varias lenguas y durante el XVIII hasta el XX se consideraban rigurosamente ciertas y de valor científico. Hoy su valor es hagiográfico e histórico, pues aunque las Actas no sean tan "sinceras", aportan datos, fechas, lugares, situaciones precisas, perfectamente constrastables. Además, algunas de estas Actas aportaron luz a cultos de los que poco se sabía, confirmando incluso lo que la devoción popular trasmitía de boca en boca. Y, en todo caso, este no es un blog de ciencia ni historia, sino un espacio para hablar de santos, reales o no. Es el caso de los santos que hoy traigo, de los que se sabían datos dispersos, tenían un culto, pero las fuentes principales se habían perdido. Ruinart halló las Actas, tardías y de poca fiabilidad (incluso puede notarse a partir de que punto son los añadidos), en el monasterio de Selvamaioris de Burdeos, Y se refieren a:



Acuarela moderna.

Santos Bonoso y Maximiano, soldados mártires. 21 de agosto.

Eran, según las actas, estos dos soldados aguerridos miembros de la legión Hercúlea, una de las más prestigiosas del Imperio Romano. Eran cristianos convencidos y vivían su fe abiertamente, como se podía vivir desde la paz de Constantino. Llegado al trono Juliano el Apóstata, conocido así por abandonar la fe de Cristo y retomar el paganismo como religión propia y del imperio, fue cuando ganaron el premio nuestros santos. Ordenó Juliano que todos los lábaros fueran cambiados y se quitara la cruz y el nombre de Cristo de ellos, para volver a los antiguos símbolos paganos, representativos de los otrora dioses del Imperio. Bonoso y Maximiano se negaron a hacerlo, y al mismo tiempo se negaron a adorar a dios alguno que no fuera el Único Dios y a su Hijo Jesucristo.

"Nosotros hemos recibido de nuestros padres una religion que profesamos y a la qual estamos obligados. Pero a vuestros dioses ni los conocemos, y mucho menos adorarlos". Fueron las palabras de Bonoso cuando lo conminaron a sacrificar. Y al amenzarles con los tormentos, respondió "No nos intimidaréis tan fácilmente". Le dieron trescientos azotes con plomadas, mientras el juez, también de nombre Juliano le decía "líbrate de estos tormentos: haz lo que te se pide". Y Bonoso solo sonreía burlándose de él, y le decía "Digo que no adoramos sino a un solo Dios que es el verdadero y que en quanto a los demás dioses, ni sabemos de dónde, ni quiénes son."

Juliano hizo traer a Maximiano, al que conminó a sacrificar a los dioses y a cambiar los estandartes del Emperador. Maximiano, como su compañero, dijo: "Haced que esos dioses os oigan, y os hablen, y entonces podremos darles incienso. Pero son sordos, mudos, insensibles e inanimados, ¿como habéis podido vosotros adorarlos? No sucede así con nuestro Dios: su poder es grande; y la esperanza que tenemos en él está fundada sobre ese mismo poder". Y recordándole que antes el mismo Emperador y el juez habían sido cristianos le dijo "Pero ya lo sabéis tan bien como nosotros, este Dios nos prohíbe dar cultos a unos ídolos mudos, y sordos". Y mandó Juliano los atormentasen a ambos en el potro. Y les decía: "Ya estáis sobre el potro: los verdugos no aguardan sino la última orden para atormentaros. Obedeced, y dejad de arrastrar con vuestro exemplo a vuestros compañeros al mismo delito. Haced voluntariamente lo que se os ha mandado: quitad de vuestro estandarte las figuras que hay en él, y poned las imágenes de los dioses inmortales". Pero en balde, pues los mártires le respondieron: "No podemos obedecer al Emperador con esas condiciones, y no hemos de ofender a la soberana majestad del Dios vivo invisible, e inmortal que adoramos".

Mandó Juliano fueran estirados en el potro, y golpeados al mismo tiempo, pero Dios hacía a los Santos permancer como insensibles a los golpes. Mandó meterlos en una caldera de pez hirviente, pero la llama de elevó por encima de los dos soldados y bajó convertida en un suave rocío que los refrescaba. Los judíos y los paganos que veían como los dos mártires no morían, los acusaban de magos y hechiceros. Llegó la noticia al prefecto Segundo Salustio, que era favorable a los cristianos y quiso ver el portento. Ante las acusaciones de los paganos, les dijo a estos: "Denme a los sacerdotes de nuestros dioses: yo los haré echar en esta caldera, y se verá si salen tan sanos y tan enteros como estos dos cristianos". Y así lo hicieron, pero como en buena leyenda, apenas tocaron la pez, se consumieron totalmente, solo quedando los huesos embadurnados. Juliano, estupefacto por la irrupción del prefecto, decidió encarcelar a los santos, los cuales aprovecharon esta estancia en la prisión para confortar y alentar a otros cristianos prisioneros por su fe. Al cabo de siete días les mandó llevar Juliano agua y un pan en el que hizo grabar un sello con una antigua divinidad. Bonoso y Maximiano se negaron a comer aquello, para no caer en la idolatría, siendo por su constancia, consolados por Cristo. "De nada te ha servido tu artificio: no hemos querido gustar vuestro pan siquiera: Aquel en quien creemos, nos ha dado otro y te advertimos que Jesucristo nuestro Dios te hará dar cuenta de los tormentos que hemos padecido".

Por segunda vez les llevaron a juicio, e igualmente se negaron los mártires a sacrificar, ni a aceptar el nuevo lábaro con símbolos paganos. Juliano mandó les echaran en una fosa de cal, diciendo "que invoquen a su Dios, veremos si viene a socorrerlos". Siendo arrojados al hoyo y vertida la cal, los santos invocaron a Dios: "Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, que te ha dignado librarnos del poder de nuestros enemigos: seas alabado y glorificado por todos los siglos. Amén", y quedaron cubiertos totalmente por la cal. Dejaron pasar un rato, pensando que les hallarían quemados, al sacarles no solo les hallaron vivos, sino sanos. Juliano los encerró entonces en un estrecho y oscuro calabozo durante doce días. Al cabo, lo abrieron, y hallaron que los dos soldados eran iluminados por dos antorchas que no se consumían. Les llevaron panes que antes habían sido ofrecidos a los ídolos, pero los rechazaron. Entonces entró en acción Hormisdas, hermano de Sapor, rey de Persia, que había servido a Constantino y a su hijo Constancio. Este les dijo a los mártires: "Orad por mí, que soy gran pecador , para que yo sea salvo como vosotros", palabras por las que aceptaba a Cristo.

Por tercera vez fueron interrogados y amenazados con las fieras del anfiteatro, a lo que respondió Bonoso: "Esas bestias con que nos amenazas, no las tememos nosotros: iremos a combatirlas y a vencerlas en nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, que es el Dios que adoramos, como único y verdadero". Muchos de los presentes, que durante el largo proceso se habían convertido a Cristo, clamaron: "Nosotros tampoco adoramos mas que a un Dios y estamos prontos a acompañar a la muerte a nuestros hermanos, que están aquí".Y Segundo dijo a Juliano: "Por lo que a mí toca, de ninguna manera apruebo este modo de proceder tan violento, y no pretendo emplear los suplicios para obligar a las gentes a obedecer", y dijo Bonoso "yo os suplico, hombre de Dios, por el Dios que adoráis, os acordéis de mí en vuestras oraciones". Había allí otros dos miembros de la Legión, llamados Joviano y Herculiano, a los cuales  mandó Juliano cambiar los estandartes. Pero estos respondieron: "Señor, somos cristianos, y recibimos el bautismo el mismo día que Constantino nuestro padre, y nuestro Emperador le recibió en Aquilona, cerca de Nicomedia. Quando este gran príncipe se acercaba a su fin, nos hizo jurar ser siempre fieles a los Emperadores sus hijos, y a la Iglesia nuestra Madre". Y con esto ya no necesitó más Juliano, sino que mandó decapitar a Bonoso, Maximiano y a todos aquellos que habían confesado a Cristo. Estaba allí el obispo San Melecio de Antioquía (12 de febrero), que les acompañó hasta el sitio del martirio, fechado  el las calendas de octubre (finales de septiembre) de 362. Y las Actas terminan con la enfermedad de Juliano, que murió con la boca llena de gusanos, pero invocando misericordia: "Dios de los cristianos, ten compasión de mí, acude a mi socorro: ven, y recibe mi alma". Y murió, convertido en el último momento.

Culto y reliquias:
El poco conocimiento que de estos santos se tenía, por haberse perdido las Actas, forjó la leyenda sobre que eran hermanos, teniendo 20 años Bonoso y 18 Maximiano. Habrían padecido el martirio en 308 imperando Diocleciano, o sea, ante de la paz de Constantino, lo cual no tendría sentido si el motivo principal del martirio fue la negativa a cambiar las insignias cristianas por paganas (tema controvertido también, por cierto). Su culto fue escaso hasta que en el siglo XVII, de pronto, la leyenda popular cuenta que se hicieron presentes por medio de sus reliquias en Arjona, Jaén. Una leyenda como tantas de los pueblos españoles. Lo cierto es que se hallaron unos huesos con signos de violencia, una moneda conmemorativa de la "aniquilación" del cristianismo. Estos huesos y cráneos se veneran como los de los dos santos mártires. Aquí podéis leer esta leyenda si os interesa: http://www.arjona.es/modulos.php?modulo=contenido&pid=10


Fuente:
-"Las Verdaderas actas de los Martires". Tomo III. Teodorico Ruinart. OSB. Madrid, 1776.
Aquí podéis leer una de estas Actas íntegras: San Casiano de Tánger.


A 21 de agosto además se celebra a 
Santos Lussorio, Cesello y Camerino, mártires.
San Leoncio I de Burdeos, obispo

viernes, 21 de septiembre de 2012

San Mauricio y la Legión Tebana

Pregunta: Buenos días Ramon, llevo unos días buscando por tu blog, información sobre San Mauricio, y no se si es que no se buscar bien o mi torpeza, el caso es que solo encuentro algunas notas o citas sobre el, podrías ayudarme? Muchas gracias. España.

Respuesta: No es tu torpeza, maestro, es que aunque hay algunas referencias en el blog, no tengo ningún artículo dedicado a San Mauricio y la legión tebana, y eso que es un tema que hace tiempo me rondaba la cabeza. Tomo información de dos libros viejos:

San Mauricio y compañeros mártires de la Legión Tebana. 22 de septiembre y 22 de febrero (Iglesia Oriental)
La primera noticia que se tiene de San Mauricio es una carta que escribe San Euquerio de Lyon (16 de noviembre) al obispo Salvio de Octodorum, narrándole la historia del martirio, según dice “habiéndola tomado de los autores fidedignos, de aquellos mismos que me han asegurado haberla aprendido del santo hombre Isaac, obispo de Ginebra, a quien el bienaventurado obispo de Sión, Teodoro, había hecho la relación(1). Es decir, que asegura contar hechos ciertos, tomándolos de estas fuentes. Sí, pero no, pues hay algún que otro error histórico que hacen dudar. Euquerio vivió en el siglo V y narra la carta motivado por la gran devoción que hay en Agauna (lugar del martirio) y otros sitios a los mártires tebanos. La carta está llena de datos históricos, geográficos, pero nos permite sacar algo en limpio:

Según Euquerio, esta Legión, formada por 6600 hombres, fue enviada en 286 a Agauna por los emperadores (reinaban Maximiano y Diocleciano) para someter a sus habitantes rebeldes. No eran confiables los soldados de procedencia gala, inscritos a la fuerza en el ejército, y por eso se encomendó la misión a una Legión del Alto Egipto y de probada fidelidad. Los “baugades”, fueron sometidos victoriosamente, pero se mandó que fueran masacrados. Los legionarios, cristianos, declararon que no podían asesinar a los civiles, como les mandaban. Primero, por ser civiles e inocentes y, segundo y más importante, por ser ellos mismos cristianos y tercero, porque la Legión servía al emperador para darle gloria y no manchar su memoria con sangre inocente. Otras fuentes dicen que la causa fue que se negaron a sacrificar a los dioses, en el sacrificio general que se hizo para celebrar la victoria.

Enterado Maximiano de esta rebelión, como estaba cerca (en la actual Martigny) se acercó a Agauna para, con su poder, castigar a los legionarios. No es poca cosa que una legión entera se negase a cumplir órdenes. Para castigarlos, Maximiano mandó se los degollase a la décima parte de los soldados, para amedrentar a los demás. Pero ni esto sirvió de nada: “Gritaron todos” – dice Euquerio – “que jamás verían sus manos manchadas con la sangre de sus hermanos (…) Que detestaban el impío culto de los ídolos; que adoraban, solo al verdadero Dios; y que padecerían los últimos castigos, y hasta la misma muerte antes que hacer la menor cosa contra la religión que profesaban”. Y mandó Maximiano fueran diezmados nuevamente, entre los que quedaban, que continuaron firmes en su fe y valentía. Euquerio afirma que entre ellos destacaban "Mauricio su coronel, al que se juntaron Exuperio, Mariscal de Campo, y Cándido, Preboste de la Legión".

Estos alentaban a los demás a permanecer fieles, diciéndoles que ya veían en el cielo a sus compañeros acabados de martirizar, coronados de gloria y con otras coronas en sus manos, esperándoles. Y, para dejar manifiestas sus razones de rebeldía, escribieron un memorial a Maximiano que, a grandes rasgos, declaran lo injusto de su muerte. Las primeras palabras dicen:
Señor, nosotros somos vuestros soldados, es verdad; pero también somos siervos del verdadero Dios, y nos gloriamos de confesarle. Nos habéis honrado con la milicia; pero á Dios le debemos la inestimable gracia de la inocencia. De vos recibimos el sueldo como una recompensa debida a nuestros trabajos; pero de Dios tenemos la vida como un don puramente gratuito, y que jamás podemos merecerlo. Luego, ¿no nos es permitido obedecer más a nuestro Emperador desde que nuestro Dios nos lo prohíbe? Sí, por cierto. Nos lo prohíbe nuestro Dios y Señor vuestro. Mandadnos cosas justas, y nos hallaréis sumisos, obedientes, prontos á emprenderlo todo por vuestro servicio y por vuestra gloria. Mostradnos al enemigo y lo veréis derrotado: nuestras manos no aguardan mas que vuestras órdenes para su más sangriento destrozo; pero jamás nos conspiraremos contra los fieles que son vuestros vasallos”. 
Y así, por el estilo, un escrito en que demuestran como han sido y serían fieles a su juramento de soldado si este no se opusiera a la justicia y la fe cristiana. Y Maximiano, al leer esto, no esperó más, y mandó degollarlos a todos; martirio este que esperaron y aceptaron los legionarios con sumisión y fortaleza. No estaba el legionario Víctor entre ellos, al llegar, le contaron lo que había pasado y este, declarando su fe cristiana, repudió el acto infame que se había cometido y también fue asesinado. El supuesto cuerpo de este Víctor se encuentra en Brieg.


San Mauricio y la Legión
caracterizados con rasgos negroides.
Aquí Euquerio da una noticia importante “De este gran número de Mártires no hemos podido saber el nombre sino de tres, que son: el de los Santos Mauricio, Exuperio, y Cándido, por más diligencias que hemos hecho. A la verdad, la Ciudad de Solothurn conserva aún el día de hoy la memoria de Víctor [otro] y Urso, que comúnmente se cree ser dos soldados de esta dichosa Legión”. Es decir, que ninguno de los nombres que luego veremos pueden ser ciertos si en el siglo V solo constaban esos cinco nombres; y de ellos, dos “que comúnmente se cree ser”, o sea, que tampoco. La carta de Euquerio termina narrando algunos milagros que ocurrieron durante la construcción de la basílica de Agauna que hizo construir San Teodoro de Octodorum (16 de agosto), luego de haber tenido una supuesta revelación del sitio en que reposaban los cuerpos de todos los mártires. Esta parte se considera añadida posteriormente.

Y hasta aquí lo que de histórico hay sobre estos mártires. Ahora viene la cosa. Lamentablemente el texto de San Euquerio ha tenido agregados y modificaciones para aclarar las cosas, que solo han hecho complicarlas más. Ruinat, de donde lo tomo yo, dice ponerlo tal cual, pero la causa del martirio “por no asesinar a cristianos” parece un añadido a la carta de Euquerio. En el siglo VII, ya consolidado el culto, se escribió una Passio que afirma que la legión tebana recibió la orden de sacrificar a los dioses por el éxito de la represión, y que Mauricio y sus compañeros se negaron a hacerlo. Esta versión es más que probable, sabido es la aversión que los cristianos tenían a los sacrificios. Otra causa no descartable es que, sabiendo Maximino que los cristianos se negarían a asolar y masacrar, ordenara el sacrificio antes de la lucha, para saber quienes eran los soldados cristianos y eliminarlos antes de que fuera tarde (2).

Ya desde el siglo XVI se discrepa en la causa del martirio; si fue por negarse a masacrar a civiles rebeldes, los "bagaude"; o si, como parece indicar el añadido en la carta de Euquerio, fue por negarse a matar a hermanos de fe. Como fuera, no es creíble que toda una Legión fuera sacrificada por el emperador, aunque los testimonios de Isaac y Euquerio son lo suficientemente válidos para confirmar que "algo" pasó. Es un hecho histórico el martirio de estos soldados, pero su número es imposible de conciliar. Primero, porque aunque una Legión contaba entre 4500 a 6500, no tenía porque haber sido enviados todos allí. No porque no fueran capaces, sino porque sentaría un precedente terrible, aparte de una simple logística, esos soldados habían costado lo suyo en entrenamiento y manutención. Y, por si fuera poco, el asesinato de toda una legión habría dejado constancia en otros testimonios históricos. No se puede ocultar así como así, aunque hay que recordar que ni Lactancio ni Eusebio, historiadores, mencionan dicha matanza.

En el siglo XIII, el Beato Santiago La Vorágine (13 de julio) aumentó la leyenda con intervenciones de Exuperio, respuestas de Maximiano, nombres ficticios, ect.. Para colmo incurre en errores de fechas al nombrar a los emperadores y al papa (Marcelino dice, cuando debió ser Eutiquio). Y afirma, como si él mismo estuviera allí, que algunos soldados pertenecientes a la Legión no estaban en Agauna, y que fueron martirizados en otro momento y lugar. Da los nombres y donde murieron Solutor, Adventor y Octavio en Turín; Alejandro en Bérgamo, Segundo en Ventimiglia; etc. Todos contaron lo sucedido en Agauna, predicaron el Evangelio y fueron mártires. Aunque no es culpa suya esto de añadir mártires locales a los tebanos, es una costumbre anterior a La Vorágine. Nos dice también que San Grato de Aosta (7 de septiembre) sacó esa noche del agua del Ródano el cuerpo del tebano San Inocencio, y lo enterró en la iglesia local. Estaría bien si San Grato no hubiera vivido a finales del siglo VI, casi ¡300 años después! Otros añadidos unen a Santa Verena de Zurchard (1 de septiembre) al grupo, como acompañante de los soldados.

La basílica construida por San Teodoro de Octodurum (al que también se ha acusado de inventar las reliquias, la leyenda y demás), y poblada por monjes al estilo acemeta (3), actualmente es una abadía donde reposan las supuestas reliquias de la mayoría de los legionarios. Incluidas un anillo y una ampolla con sangre de San Mauricio. En Veriolez hay una losa plana, en la que se dice que San Mauricio se arrodilló para ser degollado.


San Mauricio, protector de los soldados.
Culto, leyendas y patronatos:
San Mauricio es patrono de los soldados, vitralistas y tintoreros (estos dos patronatos son por su nombre, y su supuesto color de piel “moro”), tejedores, sobrereros. Se le invoca como protector de las viñas y contra la gota, el dolor de oídos y las enfermedades de los caballos. En Francia tiene dedicadas las catedrales de Vienne, Tours, Angers y Mirepoix. Es el patrono de Cerdeña, la casa real de Saboya y diversas ciudades, de la infantería, los herreros. Una Orden Militar lleva su nombre. En la iconografía ocurre a veces verlo de color negro, pero esto es por lo dicho arriba, su nombre y su procedencia, Mauritania. Viste de soldado, con diversos uniformes, unos más anacrónicos que otros en época, región, materiales, etc. En la pintura es normal verlo acompañado de sus compañeros, o en escenas de martirio.

Sobre el culto, hay que decir que es bastante antiguo. Una iglesia dedicada a la memoria de los Tebanos ya consta en el siglo IVen Tréveris, hoy es la iglesia de San Paulino de Tréveris (31 de agosto). En el siglo VI, San Segismundo de Borgoña (2 de mayo) reconstruyó la abadía de Saint Maurice d Agaune, donde se veneran las reliquias hasta hoy día, en un bello relicario del siglo XII. Hay muchas leyendas relacionadas con el culto a San Mauricio, y copio tres, que pone Ruinart:

La más fantasiosa, nos narra que San Crodegando de Metz (6 de marzo) volvía de Roma a su diócesis, con reliquias de los soldados tebanos Gorgonio, Nabor y Nazario. Pasó la noche en Saint Maurice y a la mañana siguiente, los monjes se negaron a que se llevase las reliquias, aduciendo que los compañeros de Mauricio, con él debían estar. Crodegando avisó a los soldados y cuando estos pretendían entrar por la fuerza a la iglesia del monasterio, la imagen de San Mauricio tomó una palanca y partió todas las reliquias, como signo de que debían compartirse.

Otra leyenda dice que el rey San Gontram de Bretaña (28 de marzo), cuando se quiso retirar del mundo en el monasterio de Valais, mandó a un sacerdote a Saint Maurice a pedir unas reliquias. Cuando este regresaba, una tormenta en el lago de Lausana casi vuelca la barca. El sacerdote tocó el agua con las reliquias y esta se calmó inmediatamente. Con estas historias, es de entender que este monasterio fuera el centro neurálgico de la devoción y culto del santo.

Y la tercera dice que, habiendo confiado una mujer a su hijo al monasterio de San Mauricio de Valais, el niño murió niño murió. Su madre estaba inconsolable y esa noche se le apareció San Mauricio y le dijo: “No llores por tu hijo como si hubiera muerto, que vive entre nosotros. Y te doy la prueba: Ve temprano en la mañana a la iglesia, a escuchar el oficio de los monjes”. Así lo hizo la señora y oyó, entre las voces de los monjes, la de su propio hijo cantando el oficio de Laudes. Y de ahí en adelante fue todos los días a oírlo.

San Pedro Damiani (21 de febrero) cuenta que un clérigo orgulloso y ambicioso, fue promovido a prior de los canónigos de una iglesia dedicada a San Mauricio mediante trampas y engaños. Un día, al terminar la misa, se oyó una voz que dijo: “El que se enaltece será humillado". Y contestó airado el sacerdote: "Eso no es del todo correcto. Porque si mis enemigos me hubieran humillado, no estaría presidiendo una iglesia hermosa y rica". Y en ese momento, un rayo lo mató, dejándolo con las tripas al aire.

Carlomagno lo proclamó patrón de la casa real y se hacía acompañar por una bellísima arqueta-relicario (hoy se venera en Xanten), con reliquias de Mauricio y sus compañeros Florencio, Cándido, Malloso y Casio. También fue nombrado patrón de las Cruzadas. Antes de la reforma protestante, existieron numerosas iglesias, altares y reliquias de San Mauricio en los Países Bajos, Alemania (4). Destaca la devoción en Magdeburg, donde es patrono junto a Santa Catalina desde el siglo X. En Francia tiene iglesias dedicadas desde al menos el siglo XIII. Y, por último, dato que pocos conocen, la famosa abadía de Claraval, le está dedicada.

Compañeros venerados de San Mauricio (y me ayudo de la página www.santiebeti.it):

San Próspero
de Catenanuova.
San Albano. 21 de junio.
San Alberto de Cuneo. 19 de agosto y 22 de septiembre.
San Alejandro de Bérgamo. 26 de agosto y 22 de septiembre.
San Alverio de Fossano. 2 de enero y 22 de septiembre.
San Antonino de Piacenza. 4 de julio, 22 y 30 de septiembre, y 13 de noviembre (traslación de las reliquias).
San Antonino de Susa. 22 de septiembre.
San Atilio. 28 de junio y 22 de septiembre.
San Barolo. 22 de septiembre.
San Benedicto de Vistrorio. Tercer domingo de octubre y 22 de septiembre.
San Celestino de Canavese. Primer domingo de octubre y 22 de septiembre.
San Constantino de Dronfield. 22 de septiembre.
San Dalmacio de Borgo San Dalmazzo. 5 de diciembre y 22 de septiembre. (este al parecer fue en realidad un obispo, al que la confusión convirtió en soldado mártir).
San Defendente de Marsella. 1 de enero y 22 de septiembre.
San Evencio de Cly (al parecer solo fue un eremita o un pastor). 22 de septiembre.
San Félix de Borgo San Felice. Primer domingo de agosto, 12 de julio y 22 de septiembre.
San Félix de Zurich, mártir con Régula y Exuperancio. 11 y 22 de septiembre.
San Florencio de Mondovi. 3 de marzo y 22 de septiembre.
San Fortunato de Casei. 16 de octubre (o tercer domingo de octubre) y 22 de septiembre.
San Gereon de Colonia, con otros 318. 10 de octubre y 22 de septiembre.
San Gil de Turín. 22 de septiembre.
San Gilmer de Borgo San Domnino. 16 de septiembre y 22 de septiembre.
San Gregorio “el moro” de Colonia. 15 de octubre y 22 de septiembre.
San Grisógono de Saluzzo. 22 de septiembre.
San Hipólito de Bardonecchia. 22 de septiembre.
San Jorio de Val di Susa. 23 de abril y 22 de septiembre.
San Juliano de  Fénis. 22 de septiembre.
San Juvenal de Andrate. 22 de septiembre.
San Magno de Cuneo. 19 de agosto y 22 de septiembre.
San Malloso de Birten, 10 de octubre y 22 de septiembre.

San Marchesee de Altessano.
San Marchesse de Altessano. Primer domingo de septiembre y 22 de septiembre.
San Martiniano de Turín. 5 de diciembre y 22 de septiembre.
San Martino de Rivoli. 22 de septiembre.
San Mauro de Ancora. Tercer domingo de septiembre y 22 de septiembre.
San Membotto de Mogola. 23 de marzo (invención de las reliquias), primer domingo de septiembre, 22 de septiembre.
 San Pancracio de Villa Dora. 22 de septiembre.
San Pantaleón de Torgnon. 27 de julio y 22 de septiembre.
San Paragorio de Noli y compañeros, 7 y 22 de septiembre.
San Poncio de Pradleves. 23 de junio y 22 de septiembre.
San Próspero de Canavese. Primer domingo de septiembre y 22 de septiembre.
San Quirico de Monferrato. 11 de marzo y 22 de septiembre.
San Restituto de Cesana. 29 de mayo y 22 de septiembre.
San Segundo de Pinerolo. 22 de septiembre.
San Segundo de Ventimiglia. 20 de noviembre y 22 de septiembre.
San Segundo. 26 de agosto y 22 de septiembre.
San Teodoro de Vercelli. 22 de septiembre.
San Valeriano de Cumiana. 14 de abril y 22 de septiembre.
San Valerio de Casale. 22 de septiembre.
San Víctor de Caselle. 22 de septiembre.
San Víctor de Solothurn. 30 de septiembre y 22 de septiembre.
San Víctor de Xanten. 10 de octubre y 22 de septiembre.
Santos Amor y Viator de Franche-Compté. 9 de agosto.
Santos Abundio, Asterio, Cesáreo, Longino, Deseado y Demetrio de Caramagna. 22 de septiembre.
Santos Alvacio y Amancio de Rivalba. 22 de septiembre.
Santos Besso y Porcier. 10 de agosto, 1 de diciembre y 22 de septiembre.
Santos Casio, Florencio y Pío de Bonn. 10 de octubre y 22 de septiembre.

San Chiaffredo.
Santos Chiaffredo, Constancio, Olimpio y otros, de Saluzzo. 7 (Chiaffredo), 18 (Constancio) y 22 de septiembre.
Santos Cosano, Pelagio, Damián y Serena, virgen, de Novalesa. 22 de septiembre.
Santos Graciano, Carpóforo y Fidel. 13 de marzo y 22 de septiembre.
Santos Julián, Bisuzio, Isidoro y Martiniano de Dora Riparia. 28 de agosto y 22 de septiembre.
Santos Mariano y Próspero de Mondovi. 22 de septiembre.
Santos Mateo y Gusmeo. 11 y 22 de septiembre.
Santos Mauricio, Jorge y Tiberio de Pinerolo. 24 de abril y 22 de septiembre.
Santos Octavio, Adventor y Solutor de Turín. 20 de noviembre y 22 de septiembre.
Santos Palmacio, Majencio, Constancio, Crescencio, Justino, Leandro, Alejandro, Sotero, Hormisdas, Papirio y Jovaniano de Tréveris. 5 de octubre, 12 de diciembre y 22 de septiembre.
Santos Sebastián y Alverio de Fossano. 26 de enero (invención de las reliquias) y 22 de septiembre).
Santos Tégulo, Sulpicio, Vital y Juvenal de Cavanese. 25 de octubre y 22 de septiembre.
Santos Tirso y Bonifacio de Traer. 4 de octubre y 22 de septiembre.
Santos Víctor de Pollenzo y compañeros. 13 de mayo y 22 de septiembre.


Fuente:
-"Historia Sacra de la Ilustrísima Legión Tebea". GUILLERMO BALDESANO. Madrid, 1694.
-"
Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Madrid, 1776.


A 22 de septiembre además se celebra a  
San Florencio de Angers, eremita.
San Emmeran de Ratisbona, obispo mártir
 





(1) Isaac murió en 441 y Salvio en 448, así que la carta tuvo que ser escrita en esta fecha.

(2) Eusebio, aunque no habla de los mártires tebanos, confirma esta hipótesis en su Historia Eclesiástica (Libro VIII), afirmando que especialmente Diocleciano y Maximiano lo hicieron varias veces, como medio de sacar a la luz a cristianos, tenidos como posibles traidores. Aún en tiempos de paz y sin persecuciones oficiales, lo hicieron. En un pasaje de su crónica llega a hablar de un general, cuyo nombre no conocía, al que se le había obligado a sacrificar a los dioses junto a sus soldados, impreando Diocleciano y Maximiano. La mayoría permaneció fiel a sus creencias y algunos de ellos fueron condenados a muerte. ¿Mauricio? Conocía la historia, pero no los nombres, porque estos serían añadidos luego? ¿Es solo otro caso, de la misma época? No lo sabemos.

(3) Acemetas eran unos monjes de origen oriental, de los que se creía no dormían, pues rezaban el oficio litúrgico constantemente, día y noche. Está claro que tenían establecidos turnos de oración.

(4) En 1489 fueron hallados en Schoz, Lucerna, 200 cuerpos en lo que habría sido un cementerio. Sin pruebas ni estudios, fueron tomados como reliquias de los mártires tebanos y puestos al culto. Hoy no lo están. En el Acta Sanctorum los Bolandistas repudian vehementemente estas reliquias.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...