Mostrando entradas con la etiqueta Marcelo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marcelo. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de abril de 2018

Convertido por curiosidad, lapidado por convicción.

San Pancracio de Taormina, obispo y mártir. 3 de abril, 9 de febrero y 7 de junio (Iglesias Orientales), y 9 de julio.

Su leyenda, forjada sobre el siglo VI dice que Pancracio vivió en el siglo I, y era originario de Antioquía de Siria. Siendo niño visitó Jerusalén con su padre, quien había oído hablar de un tal Jesús de Nazaret, de quien se contaban cosas maravillosas. Hechos discípulos de Cristo, luego de la Ascensión del Señor, Pancracio fue uno de los discípulos de San Pedro (29 de junio, martirio; 18 de enero, Cátedra de Roma; 22 de febrero, cátedra de Antioquía; 1 de agosto, "ad Víncula", 16 de enero, "ad Víncula" en la Iglesia oriental; 18 de noviembre, dedicación de su Basílica), junto a Santos Marcelo y Filagrio (5 de abril). San Pedro envió a nuestro santo a Sicilia a predicar el Evangelio. Allí convirtió a muchos a Jesucristo, y murió mártir. Se dice que apedreado por unos paganos luego de arrojar la imagen de un ídolo al mar.

Su culto es tardío, posterior al siglo V y la leyenda anterior nace para dar respuesta a la curiosidad del pueblo ante la ausencia de datos de su primer obispo. Probablemente haya vivido, a lo sumo, en el siglo II o III. Podríamos considerarlo uno de los que yo llamo "Santos en la máquina del tiempo"


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 3 de abril además se celebra a
San Ricardo de Chichester, obispo.
Santa Fara de Faremoutiers, abadesa.
Beata Alejandrina de Foligno, virgen clarisa.

lunes, 14 de agosto de 2017

Asaeteado, y bien asaeteado.

San Marcelo de Apamea, obispo y mártir. 14 de agosto.

Restos de un templo romano en Apamea.
Su historia nos es dada por Teodoreto y Sozomeno, en sus adiciones a la "Historia Eclesiástica". Se enmarca en el reinado de San Teodosio I (17 de enero), el cual publicó un edicto según el cual todos los templos paganos debían ser destruidos. El Edicto además prohibía todos los sacrificios paganos y así establecía una multa para todos aquellos funcionarios públicos que entraran a los templos que aún estuvieran en pie. Y la cosa llegaría a más, pues en 392 se implementaría la pena de muerte y la confiscación de los bienes para todos aquellos que practicaran la idolatría y los sacrificios de animales. Lamentablemente, el tiempo de persecución había hecho mucha mella en los cristianos como para que se abstuvieran de destruir los templos paganos, vestigio de la época de tormentos y persecusiones. El amor por el arte, y la belleza como parte del culto cristiano tardarían en llegar, lamentablemente. Por todo el imperio se comenzó una progresiva destrucción de edificios sagrados, algunos espectaculares y otros mediocres.

Cuando Teodosio publicó su edicto contra la idolatría, el obispo de Apamea de Siria, era nuestro Marcelo. El prefecto imperial de Oriente se dirigió a Apamea, para hacer cumplir las órdenes del emperador, llevando consigo un cuerpo de soldados. El prefecto estaba decidido a demoler el gran templo de Júpiter, cuyas ruinas aún dejan ver su singular belleza. Pero le fue imposible hacerlo, debido a la firmeza y la solidez de la estructura. Los arietes y las bolas de plomo no podían contra el edificio. Casi desistía, cuando al día siguiente apareció un hombre que se comprometía a demoler él solo el templo, pero debían pagarle el doble, como si fueran dos trabajadores. El obispo Marcelo se comprometió a pagar la suma. Según Zosomeno, que lamenta la destrucción, el hombre cavó alrededor de 3 de las 16 columnas del templo, e incendió la estructura de madera que rodeaba la argamasa que sostenía los pilares. La argamasa recalentada se desmoronó y con ello cayeron las 3 columnas, arrastrando tras de sí otras partes del templo.

Luego de este templo, Marcelo la emprendió contra un templo que había en Aulone, un distrito de Apamea. Pero los habitantes del lugar, fueran paganos o simplemente no querían se destruyera el edificio, se enfrentaron con flechas con los soldados que llevaba el obispo. Este se hallaba en una zona apartada, fuera de la refriega, pero fue visto por los defensores del templo, que se precipitaron sobre él y, luego de asaetearlo, le quemaron vivo. Los agresores fueron aprendidos y los hijos de Marcelo pretendían vengarse, pero el prefecto lo impidió, alegando que era un mártir y como tal sus parientes debían alegrarse a causa de su muerte y victoria.

El martirologio romano no recoge su memoria, y me alegro, pues destruir arte sacro, sea de quien sea, es un horror y una barbaridad. La Iglesia Copta y la Griega celebran su memoria a día de hoy.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


A 14 de agosto además se celebra a
Santa Atanasia de Aegina, abadesa.
San Eusebio de Roma, presbítero mártir.

domingo, 4 de junio de 2017

San Quirino, el de la piedra.

San Quirino de Siscia, obispo y mártir. 4 de junio.

San Quirino. Halsteren.
Sobre este santo, cuyas reliquias fueron veneradísimas en otro tiempo, hay algunas incertidumbres. Primero, las Actas, que aunque parecen antiguas, al mismo tiempo son tardías, con respecto a la fecha del martirio. Segundo, el periplo de su culto presenta muchas sombras. Pero esto no implica que sea inexistente ni todo lo que sepamos acerca de él sea falso.

Imperando Maximino y Galerio, ambos enviaron sendos edictos a sus gobernadores en las provincias romanas, para que los cristianos fueran sometidos a la ley, según la cual debían adorar a los dioses del imperio, y de no hacerlo por propia voluntad, esta fuera doblegada bajo tormentos. Gobernaba la sede Siscia, en Panonia, el obispo Quirino, el cual fue llamado al tribunal por el Teniente de Gobernador, llamado Máximo. Quirino huyó, pero fue apresado en el camino. Cuando fue preguntado por esto respondió: "Yo no huía, sino que obedecía a las órdenes de mi Maestro, que nos tiene dicho: 'Si os persiguieren en una Ciudad, retiraos a otra'". Preguntado sobre quien era ese maestro, Quirino dijo: "Es Jesucristo, que también es el verdadero Dios". Y al ser amenazado por huir de la justicia y no poder escapar, replicó: "El Dios que nosotros adoramos, está siempre con nosotros y en cualquier lugar que nos hallemos, nos puede socorrer: conmigo estaba cuando me prendieron, y en este mismo instante en que os estoy hablando me fortifica, me confirma y Él es quien por mi boca os responde".
Así, el interrogatorio continuó:

Máximo: -Parece que no buscas esos largos discursos sino para dispensarte de obedecer: ten, lee con respeto esos divinos caracteres [los edictos imperiales], y no dilates más el someterte a las órdenes que contienen.

Quirino: -No los tocaré de ningún modo, porque están llenos de impiedad, y porque contra el mandato expreso de Dios, obligan a sus siervos a sacrificar a vuestros dioses, que no son sino divinidades imaginarias. No sucede así con mi Dios: él está en el cielo, en la tierra, y en el mar. Está en todo lugar, y sobre todas las cosas, porque las contiene, y encierra todas.

M: -Buen hombre, ¿qué fábulas nos estás vendiendo? Vamos, toma el incensario en la mano, ven, y sabe hoy día que hay dioses que tú no conocías aun. No te pesará el haber obedecido, y esta sumisión te dará muchos grados de inteligencia. Procura, pues, persuadirte a ti mismo la necesidad de ser obediente, y si todavía no estás convencido de la existencia de nuestros dioses, finge estarlo a lo menos. Si no, bien puedes esperar toda suerte de tormentos, y al final una muerte horrible

Q: -Esos tormentos con que me amenazas no harán más que aumentar mi gloria, y esa muerte horrible con que crees espantarme será un paso a una vida eterna si no me hago indigno de ella: para evitar esta desgracia resuelvo no obedecer a vuestros Emperadores y someterme solo a mi Dios. Yo no creo que vuestros dioses sean dioses, y no quemaré incienso sobre el altar de los demonios. Yo no conozco otro que el altar de mi Dios; y sobre este altar es sobre el que he ofrecido más de una vez sacrificios de agradable olor

Y así, por el estilo, se recrean las Actas en los interrogatorios, en los que se desgrana la fe católica sobre Dios, Cristo y su redención, las virtudes cristianas. También mencionan promesas de riquezas o de ser sacerdote de Júpiter, pero como el santo rechazara todo esto, le amenazan con apalearlo y enviarle ante Amancio, el Gobernador de Panonia. Finalmente, Máximo, cansado, mandó le cargaran de cadenas y le metieran en una cárcel. "La cárcel no me da ningún miedo" – replicó entonces Quirino – "esta será para mi una habitación agradable, puesto que estaré allí con Dios, que está siempre con los que le aman y le adoran". Y encadenado fue metido en una prisión. A media noche, mientras Quirino oraba, un gran resplandor iluminó la celda, y convertido el alguacil, llamado Marcelo, pidió al obispo perdón por sus pecados y reconociendo a Jesucristo como verdadero Dios, fue bautizado por Quirino.

A los tres días fue enviado Quirino a Panonia, a ser juzgado por el Gobernador Amancio. No estaba Amancio, por lo cual hubo de esperarse que regresara de Escarabancia (la actual Oedembourg). Pero Amancio no quiso juzgarle, así que le llevó consigo a Sabaria (la actual Szombathely). Al salir de la ciudad se le acercaron al santo unas mujeres que le ofrecieron pan y vino para alimentarse y reconfortarse. Cuando el santo alargó las manos para tomarlos, las cadenas cayeron por milagro, pudo bendecirlos y comer, y luego, pacientemente, esperó a que los soldados le encadenaran de nuevo, sin huir. Al llegar a Sabaria, Amancio le hizo conducir al teatro, y comenzó el interrogatorio: 

Martirio de San Quirino.
Amancio: -Di si todo cuanto ha pasado en el interrogatorio que has prestado ante Máximo es verdad. Me pareces un poco terco en tus opiniones.

Quirino: -He confesado al verdadero Dios en Siscia: jamás he adorado a otro que a Él: Él es el único y verdadero Dios

A: -Mucho trabajo me cuesta el mandar que te atormenten en la edad en que te veo. (…) Obedece a los edictos y sirve a los dioses

Q: -No os detenga mi edad, pues la fe que conservo inviolable a mi Dios, me puede hacer superior a los tormentos más horribles. Y así no esperéis que me retracte, porque ni las dulzuras de una vida feliz, ni los horrores de una muerte cruel, podrán jamás hacer que mude un solo artículo a mi creencia. Mi alma está inalterable a todas vuestras invectivas

A: -¿Qué es lo que os hace correr hacia la muerte, para que no quieras mostrar alguna deferencia a las órdenes de vuestro Príncipe, y algún respeto a la religion? (…) Prolonga tus días por un poco de sumisión, y no muestres tan gran repugnancia en obedecer nuestras leyes

Q: -Un hombre que amase la vida, o cuyo espíritu estuviese debilitado por la edad, podría rendirse a tus discursos. Pero yo, que he aprendido de mi Dios que una vida que no está sujeta a la muerte, se debe seguir inmediatamente a esta, no cuido de retractarme: yo arribaré fiel a su término

A: -Puesto que opones siempre una terca resistencia a todo cuanto nos ha parecido conveniente decirte para someterte a las órdenes de los Emperadores, es necesario que sirvas de ejemplo a todos los cristianos.

Entonces, Amancio mandó que le atasen una rueda de molino al cuello y fuera sumergido en el río Raab. Lo ejecutaron los soldados, pero por milagro, la piedra no se hundió enseguida, sino que Quirino permaneció con medio cuerpo fuera del agua, predicando a Jesucristo y convirtiendo a muchos durante mucho tiempo. Finalmente, luego de pedir a Cristo que le llevase a su reino, se sumergió del todo y murió ahogado, en 303. El cuerpo habría sido hallado río abajo, donde fue sacado del agua y sepultado en secreto. Luego de la paz de San Constantino (21 de mayo), se elevó un memorial en el mismo lugar. Las reliquias fueron veneradas durante siglos junto a la puerta de Escarabancia, de la ciudad de Sabaria. Sin embargo, en el siglo VIII, reinando el papa San Zacarías (3, 15 y 22 de marzo), se cuenta de una donación de las reliquias del santo y una traslación desde Roma, adonde habrían sido llevadas previamente, hasta el monasterio de Fulda, donde efectivamente, se le venera. ¿Son las mismas reliquias y el mismo santo, u otro santo de igual nombre? En el cielo lo sabremos.
Se le invoca contra los dolores en las piernas y la gota, probablemente por una confusión con San Quirino de Neuss (30 de marzo). 


Fuente: 
-"Las verdaderas actas de los mártires". Tomo III. RUINART. Madrid, 1776.


A 4 de junio además se celebra a 
Santa Nennoc de Ploërmel, abadesa. 
San Metrófanes de Constantinopla, obispo.

sábado, 3 de diciembre de 2016

La injusticia, ni permitirla ni escribirla.

San Casiano de Tánger, mártir. 3 de diciembre.

Santos Marcelo y Casiano.
Son las "Actas de los Mártires" obras de interés para los hagiógrafos y cualquiera que se apasione por las vidas y leyendas de los santos. Sabido es que no son obras de rigurosa veracidad, históricamente hablando, pero sí que aportan luces sobre cultos y patronatos, martirios y leyendas. Como leímos de Santos Bonoso y Maximiano (21 de agosto), el hagiógrafo Ruinart se dedicó (loado sea por ello) a rescatarlas del olvido, purgándolas y contrastando las versiones para entregarnos lo que él creía eran las “Sinceras Actas de los Mártires”. Por una ocasión, transcribiré una tal cual él nos la entrega, solo haciendo alguna actualización de la ortografía:

"MARTIRIO DE SAN CASIANO DE LA CIUDAD DE TÁNGER.
Sacado de un Manuscrito de la Biblioteca de M. Colbert.

Año de Jesucristo 298, en el imperio de Diocleciano, y de sus colegas.

El bienaventurado Casiano ejercía el empleo de Grefier, o Notario, bajo de Aurelio Agricolano, Teniente del Prefecto del Pretorio en África. Él era quien estaba con la pluma en la mano, y escribía la respuesta de Marcelo, en el interrogatorio a que este generoso soldado satisfizo delante de este Magistrado el día 30 de octubre. Agricolano le instaba vivamente; y sirviéndose para intimidarle de amenazas con palabras terribles, parecía que iba a conseguir de él una cobarde, y vergonzosa negacion de su fe. Pero el Santo Mártir mostró en esta ocasión una firmeza inalterable: protestó siempre, que siendo soldado de Jesucristo, no podía ya llevar las armas por otro amo; y subsistió en esta declaración con una constancia tan heroica, que mostró en aquel instante ser él mismo el Juez del que le juzgaba. Ya comenzaba Agricolano a entrar en furor; y entregando su cólera a la pluma , dictaba a su Notario, todo cuanto esta le inspiraba. 

Escribió Casiano por algún tiempo; pero en fin, viendo que el Gobernador, aunque vencido por las sabias y acertadas réplicas de Marcelo, no dejaba de pronunciar contra él la sentencia de muerte, se le apuró la paciencia. No pudo reprimir más su indignación: levantóse con enfado del bufete sobre que escribía; y quejándose fuertemente contra una tan horrible injusticia le arrojó a la cara del Tirano pluma, tinta, y papel. Una acción de este atrevimiento puso en turbación y confusión a toda la asamblea, y la dividió en diversos pareceres. Unos estaban admirados, otros llenos de temor, y todos sorprendidos, y aguardando la resolución. Sonreíase Marcelo, pero Agricolano bramaba de rabia: baja furioso de su tribunal; y no pudiéndose contener más, preguntó a Casiano, por qué había arrojado de aquel modo los registros a tierra. El Notario le respondió: Porque acabáis de dar una injusta sentencia. Agricolano, por no verse expuesto más a nuevas reprehensiones de su injusta crueldad, lo envió a la cárcel. 

La alegría que S. Marcelo había mostrado con su sonrisa, provenía de un secreto presentimiento que el Espíritu Santo le había dado, de que Casiano sería el compañero de su martirio. En efecto, S. Marcelo, habiendo recibido en aquel mismo día [30 de octubre] la corona por la cual suspiraba ya largo tiempo, pocos días después, esto es el tres de diciembre la recibió también el bienaventurado Casiano en el mismo lugar, y casi con las mismas circunstancias".

Es este uno de los ejemplos de Actas de las que ciertamente podemos creer su verosimilitud. Es escueta, no abunda en portentos ni tormentos forzados y da abundantes datos de lugares y personas, perfectamente constrastables. Incluso aunque a San Marcelo la leyenda la haya puesto algunos hijos mártires, con fabulosas narraciones de martirios y milagros, sus Actas son fiables, lo mismo que la de nuestro San Casiano, un mártir por Cristo y por la justicia.


Fuente:
-"Las Verdaderas actas de los Martires". Tomo II. Teodorico Ruinart. OSB. Madrid, 1776.


A 3 de diciembre además se celebra a  
Santos Lucio y Emérita, mártires
Beata Lucía "la Casta", terciaria dominica.

sábado, 27 de agosto de 2016

Santos Mártires de Oxirrinco.

Santos Marcelo, Mammia y compañeros mártires. 27 de agosto.

Imperando Diocleciano y Maximiano, fueron apresados los cristianos Marcelo, tribuno Mammia, su mujer, Juan y Babilás, sus hijos; Pedro, soldado; Ciro, Amón y Serapión, funcionarios; Miletio, obispo; Atenógenes, Aristeo, Festo, Víctor, Susana, Zoilo, Domnino y Memmon. Fueron acusados por ser cristianos, delatados por unos tales Hierón y Acacio diciendo: "Estos son los únicos en la ciudad de Oxirrinco que contradicen el precepto imperial, y son impíos ante la religión de los dioses, y ante tu tribunal, al no obedecer tus órdenes".

Fueron llevados cargados de cadenas ante Cultiano, gobernador de Egipto. Este trató de hacerles sacrificar a los dioses, según la ley, pero ellos se negaron y les condenó a ser despedazados por las fieras. Al otro día les metieron en el anfiteatro y antes de arrojarles a las bestias, volvió Cultiano a intentar que apostataran: "¿No es necedad acaso adorar a un hombre que fue ejecutado y enterrado hace años por orden de Poncio Pilato, cuyas actas, como he oído, aún existen?" Respondió el obispo Miletio: "¡Lejos de nosotros negar el nombre de nuestro Señor y Dios Jesucristo, la Palabra Viva que existía antes de la constitución del mundo, de la misma naturaleza del Padre, que da fuerzas a nuestra frágil naturaleza y restaura la ruina causada por tu padre el diablo! Si tú buscas nuestra muerte, peor para ti, pero no estamos dispuestos a prestarte oído".

Entonces Cultianus ordenó que soltaran cuatro osas hambrientas que, sin embargo, solo se pasearon torpemente por el circo, sin prestar atención a los cristianos. Cultiano clamó que estaban embrujadas las osas y mandó que les quemaran vivos sin más. Pero o la leña estaba verde o el viento era demasiado, que el fuego no se encendía. Entonces Cultiano mandó fueran decapitados. Era la sexta de las calendas de septiembre, 27 de agosto de 303.

Estas Actas sobrias y fuera de toda duda, fueron trasmitidas por el presbítero Julián, que fue testigo y firma la copia hecha por su hijo Estelectio, pues es muy anciano y no puede escribir. Las entregó, según su misma rúbrica, a la diaconisa Yssicia, para que fuese conocido el testimonio en la Iglesia. La fecha de la redacción se desconoce, pero ciertamente es posterior a 325, por la expresión "de la misma naturaleza del Padre" empleada para aseverar la divinidad de Cristo y que fue acuñada por el Concilio de Nicea en dicho año. La mención de las "Actas de Pilato", perdidas hoy en día, también prueba su veracidad. Estas "Actas" eran una supuesta copia del juicio de Cristo, lleno de blasfemias y falsedades sobre Jesús cuyo origen serían los informes que el mismo Pilato debía enviar a Tiberio sobre su gestión, entre los cuales estaría el proceso de Jesús.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 27 de agosto además se celebra a  
Santa Mónica, viuda.
San Maelrubha, monje

viernes, 27 de noviembre de 2015

Santos Facundo y Primitivo de Cea.

Pregunta: Hola, de antemano gracias por tu tiempo y un saludo desde Argentina. Quisiera saber si sabes algo sobre San Facundo y sobre todo si tiene una imagen de estampita o pintura y si sabes quien es el santo de los Ingenieros Quimicos, muchas gracias y que la paz de nuestro señor este contigo. Argentina.

Respuesta: Hola. El San Facundo más conocido es el mártir celebrado con su hermano Primitivo:

Arca relicario de Santos Facundo y Primitivo.
Santos Facundo y Primitivo, hermanos mártires. 27 de noviembre. 

Lo que se sabe de ellos es totalmente legendario, y es que eran hijos de San Marcelo Centurión (30 de octubre). Marcelo, originario de Tánger, se había trasladado a lo que es hoy la ciudad española de León. Allí, durante las fiestas por el cumpleaños del emperador Maximiano, se negó a participar en los rituales del sacrificio, ya que era cristiano. Arrojó sus armas y se arrancó las insignias militares; ambos gestos fueron tomados como traición y fue juzgado, torturado y finalmente decapitado. Según estas actas legendarias, el secretario, San Casiano (3 de diciembre), declaró que también era cristiano, por lo que fue martirizado unas semanas después.

Una tradición muy posterior dice que Marcelo tuvo doce hijos, todos mártires: Claudio, Lupercio y Victorio de León (también 30 de octubre); Facundo y Primitivo, Emeterio y Celedonio de Calahorra (3 de marzo); Servando y Germán de Cádiz (23 de octubre) y Marcial, Fausto y Genaro de Córdoba (13 de octubre). Después de la conquista de Tánger, las reliquias de Marcelo fueron trasladados a León. Pero Sevilla y Jerez también afirman que conservan sus restos. Mientras Claudio, Lupercio y Victorio son los patronos de la abadía benedictina de San Claudio de Galicia. No hay que conocer mucho de santos para notar lo que ha pasado aquí: Se ha dotado de una “vida” a mártires separados, y venerados en distintas regiones, para darle más consistencia a esos cultos. Se les hace hermanos entre sí, y a su vez, Marcelo se parece más aún a Cristo, que también tiene doce "hijos" a su alrededor.

En el caso de Facundo y Primitivo, que también fueron decapitados, su “passio” fue redactada sobre el siglo X, con lo que históricamente no tiene ninguna validez, salvo para confirmar la antigüedad de la veneración de sus reliquias. La tradición dice sus cuerpos fueron enterrados por los fieles en el mismo lugar del martirio, junto a la ribera del río Cea. Allí se habrían mantenido escondidos hasta que los cristianos edificaron una iglesia en tiempos de San Constantino el Grande (21 de mayo). Pero en realidad la primera documentación es del año 652, con la deposición de algunas reliquias suyas en Guadix. En el 872, Alfonso III restaura y dedica a su memoria una basílica junto al río Cea, que dona a los benedictinos. En el 883 ocurre un saqueo por manos de los árabes, y se reconstruye entre los años 905 y 935. Esta basílica y monasterio dieron origen a la actual ciudad de Sahagún (nombre que proviene de Facundo). Las reliquias se veneran en medio del retablo mayor en un arca de plata. En cuanto al culto litúrgico, aparecen en el primer calendario de Córdoba (961), y en el siglo XIII ya aparecen como hijos de Marcelo, hecho que recoge y no discute ni Baronio. Por su parte, la leyenda carmelitana, inverosímilmente les hizo santos propios.

Y en cuanto al santo patrón relacionado con la química, es San Alberto Magno (15 de noviembre), porque, entre otras disciplinas científicas y filosóficas, practicó la alquimia. Pero a este habrá que dedicarle otra entrada.




Fuentes:

-“Crónica General de España”. Tomo IV. AMBROSIO DE MORALES. Madrid, 1791.

-http://iteadjmj.com/SANTO/facundo.pdf 


A 27 de noviembre además se celebra a  
San Gulstan de Rhuys, eremita
San Santiago el Interciso, mártir

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...