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viernes, 26 de enero de 2018

"deseé siempre la hermosura de tu Casa"

Santa Paula Romana, viuda. 26 de enero.

Fue esta gran mujer de aquellas que tuvieron la entereza de soportar el carácter de San Jerónimo (30 de enero y 9 de mayo, traslación de las reliquias) y seguir sus directrices en aras de alcanzar la vida perfecta. Ya eso tiene que haberle ganado el cielo.

Nació Paula el 5 de mayo de 347. Fueron sus padres Rogato, y Blesilla, cristianos y descendientes de las más nobles familias romanas. Paula creció en medio del auge del cristianismo como religión oficial, asistiendo a las celebraciones y tomando parte con su madre en las numerosas obras de caridad de la Iglesia romana. En 364, teniendo 17 años Paula se casó con Toxocio, un patricio convertido a la fe de cristo, virtuoso e igualmente de ascendencia noble. Tuvieron cinco hijos: Santa Blesilla (22 de enero), Santa Eustoquio (21 de septiembre), Santa Paulina (30 de agosto), Rufina y Toxocio. Fue un matrimonio feliz, muy dado a la piedad y las obras de caridad, en las que gastaban ingentes cantidades de dinero.

En 380 Paula quedó viuda y a la par del marido, perdió todo interés en la vida social que antes llevaba por razón de su estado. Se desprendió de sus galas y vestidos lujosos, para enfundarse en túnicas austeras y oscuras. Dejó de salir y solo se la veía para ir a las celebraciones religiosas, visitar enfermos o hacer obras de caridad. La oración y el trabajo manual se convirtieron en sus únicas aficiones permitidas. Comenzó a frecuentar a damas piadosas, como Santa Furia, Santa Balbina (2 de mayo) y sus hijas Santa Marcela (31 de enero) y Santa Asela (6 de diciembre). También fue amiga de Santa Lea (22 de marzo), Santa Melania la Joven (31 de diciembre), y Santa Fabiola (27 de diciembre). Todas eran mujeres que vivían piadosamente, y con ellas comenzó a interesarse en la vida monástica, ajena a Roma en ese momento.

También tuvo Paula relación estrecha con el papa San Dámaso (11 de diciembre), y con varios prelados que visitaban al papa. En su casa se hospedó el gran San Epifanio (12 de mayo). Por medio del mismo papa conoció a San Jerónimo, con quien entabló una fuerte amistad y a quien encomendó su alma y su vocación de vida retirada. Mientras no pudo seguir esta vocación, Paula se dedicó a la educación de sus hijos, haciéndoles buenos cristianos. Les consiguió buenos matrimonios, salvo a Eustoquio, quien siguió los pasos de su madre, consagrando su virginidad a Cristo. Así, Besilla se casó con Leto, un noble romano, Paulina se casó con San Pamaquio (30 de agosto) y Rufina casó con Alejo, caballero romano.

Embarque de Santa Paula.
Vio Paula morir jóvenes a sus hijas Blesilla y Rufina, lo cual la llenó de dolor y, además, de amargura, pues tuvo que soportar la murmuración de los romanos, que acusaban a su estilo de educación austera y penitente el ser la causa de la enfermedad y muerte de las muchachas. Y no solo estas calumnias tuvo que soportar, sino además, se le infamó diciendo que bajo la apariencia de santidad, tenía relaciones con Jerónimo, a quien acusaban de enajenar a mujeres casadas o solteras para dominarlas y ganar favores de todo tipo, sexuales, políticos y económicos. Este ambiente desagradable hizo que Jerónimo decidiera marcharse de la ciudad y llevarse consigo a sus dirigidas, para establecerlas en monasterios lejos de aquella urbe maliciosa. Así, en 385 se marcharían. Sobre esto escribirá San Jerónimo: "Dejémosle a Roma sus multitudes; le dejaremos sus arenas ensangrentadas, sus circos enloquecidos, sus teatros empapados en sensualidad y, para no olvidar a nuestros amigos, le dejaremos también el cortejo de damas que reciben sus diarias visitas".

En unos meses desembarcaron en Tierra Santa, donde fueron recibidas por el obispo San Irenión (16 de diciembre) luego de pasar por Salamina y Antioquía. Paula y sus amigas visitaron los Santos Lugares y entablaron amistad con monjes de aquellos desiertos. Visitaron Jerusalén y finalmente llegaron a Belén, donde vivía San Jerónimo. Leyendas tardías la hacen dar un gran viaje por toda Tierra Santa, llegando hasta Egipto y entablando amistad con San Arsenio (19 de enero) y otros famosos anacoretas, pero los antiguos testimonios no dicen nada de eso. Así que dejémosla en Belén tranquilamente. En esta ciudad levantaron un monasterio junto a la Gruta de la Natividad y conectado con la Basílica edificada por Santa Helena (13 y 18 de agosto). En 389 el monasterio estuvo terminado y todas hicieron sus votos monásticos, tomando el velo. Una de ellas, según leyendas colaterales, sería Santa Zoé (13 de febrero), una pecadora convertida por San Martiniano de Cesarea (13 de febrero).

El monacato oriental establecía una serie de oraciones a lo largo del día y de la noche, que Paula y las suyas tomaron y adaptaron para las mujeres. Leían o escuchaban la Escritura, se les predicaba, trabajaban para mantenerse y oraban constantemente. Dícese que Paula aprendió griego, siríaco y hebreo, llegando a ser una gran conocedora de las Escrituras, sobre las cuales versaba y enseñaba a sus monjas. Ciertamente, en los "Comentarios" que San Jerónimo hace sobre algunos libros bíblicos y los cuales dedica a Paula, se nota por el lenguaje que usa el santo Doctor, que ella debía conocerlos bien y que no le eran ajenos.

En 394 tuvo que padecer la expulsión de su monasterio por parte de Juan, patriarca de Jerusalén, y la causa no fue otra que el enconamiento contra San Jerónimo, cuyos métodos y palabras para defender la ortodoxia de la fe, le ganaban enemigos aún entre los católicos. Ese mismo año, ya de vuelta en su monasterio, Paula enfermó de gravedad y estuvo a punto de la muerte. Epifanio y Jerónimo le suplicaron moderara sus austeridades y se permitiera un vaso de vino de vez en cuando, para reconfortar la salud, pero fue ella tan vehemente en defender la austeridad y la penitencia, que fue Epifanio quien prometió nunca más beberlo.

En 395, muerto San Teodosio I (17 de enero), arreciaron por todos lados las incursiones de los bárbaros enemigos del Imperio. Numerosas ciudades importantes fueron saqueadas por los barbaros, por lo cual, Paula tomó a sus vírgenes consagradas y todas se fueron hasta Acre, junto al mar, teniendo siempre un barco listo para zarpar en caso de que los enemigos llegasen a ellas. Allí estuvieron en paz un tiempo, hasta que los hunos fueron derrotados y todas pudieron volver a Belén.

Paula, Eustoquio y Jerónimo.
Zurbarán.
En el año 403 la enfermedad la volvió a atacar, viéndose que sería la última. Rezaba Paula: "Señor, con ansia deseé siempre la hermosura de tu Casa, y el lugar donde continuamente resplandece tu gloria. Esta he siempre procurado y esta ha sido el único blanco del espíritu mío, por esto elegí vivir humilde, y despreciada en la Casa de mi Dios, antes que morar rica, y apreciada en los palacios suntuosos de los pecadores". Pasada la Navidad y la Epifanía empeoró. A sus monjas que lloraban por ella les dijo: "ningún género de pena siento, ni desasosiego, porque todo lo que ven mis ojos es el lugar de la paz y el descanso". Luego quedó en profundo silencio durante días, hasta que oyendo las oraciones de los moribundos, abrió los ojos y exclamó: "Flores se han visto en nuestra tierra, ha llegado el tiempo de coger las mieses", y expiró dulcemente, el martes 26 de enero del año fie 404, teniendo 56 de vida. Sus funerales se celebraron el día 28 y fueron muy sentidos, siendo celebrados por varios obispos y con la asistencia de muchos monjes. El día 31 de enero se le sepultó en un sepulcro excavado en la Gruta de la Natividad. San Jerónimo escribió su epitafio:

"Aquí en su fruto, flor yace la rama
de Agamenones, Gracos y Escipiones:
Paula es su nombre, a quien el Orbe aclama
Primiceria de Roma en los Blasones
Madre digna de Eustochio (virgen llama
que a sacras teas muchos dio blandones)
siguió en Belén à Cristo en gran pobreza,
reduciendo a un establo su grandeza".

Las reliquias de Santa Paula sufrieron el olvido del tiempo y la furia de las persecuciones, aunque Campania dice poseerlas. En Belén se conserva su sepulcro vacío.


Fuentes:
-"Memorias venerables de los más insignes profesores del Instituto que plantó en la Iglesia su Doctor Máximo, el Gran Padre San Jerónimo". FR. FRANCISCO PI. O.S.H. Barcelona, 1776.
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 26 de enero además se celebra a
San Tito, obispo.
San Tujen de Daoulas, abad.

sábado, 25 de noviembre de 2017

Silencio, estigmas, oración y devoción mariana.

Beata Beatriz de Ornacieux, virgen cartuja. 25 de noviembre y 13 de febrero, Invención de las reliquias.

Perteneció a la familia de los Ornacieux, y nació a finales del siglo XIII en Saboya. A los 13 años abandonó todo lujo y vanidad, y comenzó una vida de penitencia, recogimiento y oración. 

A los 15 años obtuvo la dispensa para entrar a la Cartuja de Santa María de Parménie. Fue una novicia piadosa y obediente hasta los extremos heroicos. Padeció numerosos ataques del demonio y tentaciones, pero con humildad y oración, Dios le fue dando fuerzas para resistir. Un día, estando postrada ante el Sacramento, le pedía a Dios la liberase de aquellas tentaciones e imágenes horribles que el diablo le presentaba para turbarla, el Señor le respondió que nunca deseara sino hacer la voluntad divina, que de lo demás ya se encargaría Él. Con humildad le recordó a Dios lo pequeña y miserable que era, pero Cristo le respondió en una alocución pidiéndole se abriera a las gracias que Él le daría, a la par que debía aceptar los sufrimientos que le enviase. Quedó Beatriz consolada, y en breve aquellos dones se hicieron presentes: presencia divina constante, visiones de Cristo en su Pasión y Gloria, don de lágrimas y éxtasis.

A los 18 años se le admitió a la Profesión Solemne, y luego a la Consagración de Vírgenes, un ritual propio de la Orden cartujana, que tiene sus raíces en la Iglesia primitiva. En este ritual la virgen recibe la cruz, el manípulo y la estola. En adelante podrá leer el Evangelio en la misa conventual.

Beatriz se adentró en la Pasión del Señor profundamente, viviendo y padeciendo con Cristo acerbísimos dolores. Por Él y por desagraviarle se disciplinaba frecuentemente, caminaba descalza sobre el hielo, sostener brasas o sufrir indecibles enfermedades en silencio. Ayunaba siempre que podía, y fue tanto que tuvieron que prohibírselo, en aras de preservar su vida, poniéndole una monja que cuidara de ella. Tuvo el don de estigmas, siendo visible en ocasiones una de sus manos atravesada con un clavo. De estas llagas salía un agua perfumada que sorprendía a las monjas y a los prelados que la analizaron. 

Algunos milagros ocurrieron a su alrededor, como cuando la abadesa la dejó encerrada en su celda para que descansara. Como no le había prohibido expresamente salir, Beatriz invocó a la Madre de Dios y de pronto se vio en el coro, con asombro de todas las monjas, que la vieron aparecer allí, ocupando su sitial con toda sencillez. Al serle conminado por la abadesa que dijera lo ocurrido, Beatriz contó su petición de auxilio a la Virgen.

Siempre atacada por el demonio, Beatriz invocaba a la Santísima Madre de Dios, la cual un día se le apareció y le dijo: "Nada temas, ten confianza; soy la Madre del Rey Omnipotente, tu Esposo, la Madre de la Misericordia, y tomo tu alma y tu cuerpo bajo mi cuidado y protección. Yo te defenderé contra los asaltos del demonio y te salvaguardaré de sus engaños". Y así fue siempre, la Virgen se le mostraba frecuentemente luego que el diablo quedaba derrotado. Una noche de Navidad las insinuaciones del diablo le hicieron tanto efecto que a la hora de comulgar, se quedó en su sitio pues la duda si estaría en pecado mortal la paralizaba. Entonces, sintió una moción de la Santísima Virgen y de su mano fue transportada a comulgar.

En 1300 fue elegida priora para la fundación del monasterio de Eymeux, cargo que ocupó solo tres años, pues falleció 25 de noviembre de 1303. Fue sepultada en este monasterio, y cuando lal monjas hubieron de abandonar el sitio y volver a Parménie, allí se llevaron las reliquias de Beatriz, y allí comenzaron a propagar su devoción.

En 1340 los albigenses incendiaron el monasterio, que se derrumbó, quedando el cuerpo oculto bajo las piedras y maderas calcinadas. Allí estuvo hasta 1697, cuando una joven pastora que leyó la "vita" de nuestra monja cartuja, escrita por Margarita de Oyngt, Maestra de Novicias de Beatriz, comenzó a excavar ella sola entre los escombros. Su obra tuvo recompensa y halló el sepulcro y dentro de este los huesos de la santa. Esta Invención aumentó su culto nuevamente, se reconstruyó la Iglesia y se renovó el culto a Beatriz. Los milagros no se hicieron esperar y pronto la devoción se hizo firme. En 1790 la iglesia fue saqueada, vendida y usada para usos profanos hasta 1802, cuando fue comprada por herejes anticoncordatarios. En 1839 volvió al culto católico y se comprobó que el sepulcro no había sido violentado, hallándose dentro las reliquias de nuestra Beata. Parte de las reliquias fueron trasladadas a la Cartuja de Beauregard.

En 1869 la Iglesia confirmó el culto inmemorial que recibía Beatriz, y el Beato Pío IX la beatificó formalmente. En mayo de ese mismo año autorizó el Oficio Litúrgico para la Orden Cartuja.


Fuente:
"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.


A 25 de noviembre además se celebra a
Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir.
Beata Isabel Achler, terciaria franciscana.

lunes, 22 de mayo de 2017

Del Carmen y de la Caridad.

Santa Joaquina de Vedruna, viuda y fundadora. 22 de mayo.

Nació en Barcelona, en 1773. Su padre, Don Lorenzo de Vedruna, era rico y alto empleado del gobierno. Su familia era muy católica. Desde muy pequeña tuvo mucha devoción al Niño Jesús y a las benditas almas del Purgatorio. Algo que la caracterizó desde sus primeros años fue un gran amor a la limpieza. No toleraba ninguna mancha de mugre en sus vestidos. Y esto la fue llevando a no tolerar tampoco mancas de pecado en su alma. A los doce años sintió un gran deseo de ser monja carmelita. Pero las religiosas no la aceptaron porque les parecía muy niña todavía para decidirse por la vocación religiosa.

En 1799, con 26 años, contrae matrimonio con un rico hacendado, don Teodoro de Mas, muy amigo de su padre, y empleado oficial como él. Teodoro estimaba mucho a las tres hijas de Don Lorenzo y para decidirse por una de ellas les llevó un pequeño paquetico de dulces de regalo. Las dos primeras lo rechazaron como un regalo demasiado infantil, pero Joaquina lo aceptó con alegría exclamando: "Me encantan las almendras". Este gesto de humildad decidió al joven a elegirla como esposa. Al principio de su matrimonio sentía a veces serios escrúpulos por no haber seguido la vocación de religiosa que de niña tanto le llamaba la atención, pero su esposo la consolaba diciéndole que en la vida de hogar se puede llegar a tan alta santidad como en un convento y que con sus buenas obras de piedad iría reemplazando las que iba a hacer en la vida religiosa. Esto la tranquilizó. 16 años vivió con su esposo, y Dios le regaló ocho hijos. Y como premio a su sacrificios, cuatro hijas se hicieron religiosas, y varias de sus nietas también.

Cuando Napoleón invadió España; el esposo de Joaquina se fue al ejército a defender la patria y participó valerosamente en cinco batallas contra los invasores. Joaquina y sus niños tuvieron que abandonar la ciudad de Barcelona y huir hacia la pequeña ciudad de Vich. Cuando Joaquina y sus hijos andaban por la llanura huyendo, de pronto apareció una misteriosa señora y la condujo hasta Vich a casa de una familia muy buena, que los recibió con gran cariño. Enseguida la Señora desapareció y nadie pudo dar razón de ella. Joaquina creyó siempre que fue la Virgen quien llegó a auxiliarla. Un día mientras estaba rodeada de su familia, le pareció oír una voz que le decía: "Pronto te vas a quedar viuda". Ella se preparó a aceptar la voluntad de Dios, y a los dos meses, aunque su esposo gozaba de buena salud, y apenas tenía 42 años, murió imprevistamente. Joaquina quedaba viuda a los 33 años, y encargada de ocho hijitos. Desde aquel día dejó todos sus vestidos de señora rica. Y se dedicó por completo a ayudar a los pobres y a asistir a los enfermos en los hospitales. Al principio la gente creía que se había vuelto loca por la tristeza de la muerte de su esposo, pero pronto se dieron cuenta de que lo que se estaba volviendo era una gran santa. Y admiraban su generosidad con los necesitados. Ella vivía como la gente más pobre, pero todas sus energías eran para ayudar a los que padecían miseria o enfermedad.

Durante diez años estuvo dedicada a penitencias, muchas oraciones y continuas obras de caridad, pidiéndole a Dios que le iluminara lo que más le convenía hacer para el futuro. Cuatro de sus hijas se fueron de religiosas y los otros cuatro hijos se fueron casando, y al fin ella quedó libre de toda responsabilidad hogareña. Ahora iba a poder realizar su gran deseo de cuando era niña: ser religiosa. Se encontró providencialmente con un sacerdote muy santo, el Padre Esteban, capuchino, el cual le dijo que Dios la tenía destinada para fundar una comunidad de religiosas dedicada a la vida activa de apostolado. El sabio Padre Esteban redacta las constituciones de la nueva comunidad, y en 1826, ante el Sr. Obispo de Vich, que las apoya totalmente, empieza con ocho jovencitas su nueva comunidad a la cual le pone el nombre de "Carmelitas de la Caridad". Pronto ya las religiosas son trece y más tarde cien. Su comunidad, como el granito de mostaza, empieza siendo muy pequeña, y llega a ser un gran árbol lleno de buenos frutos. Ella va fundando casas de religiosas por toda la provincia.

Tuvo Santa Joaquina la dicha de encontrarse también con el gran apóstol San Antonio María Claret (24 de octubre) cuyos consejos le fueron de gran provecho para el progreso de su nueva congregación. Vino luego la guerra carlista y nuestra santa, perseguida por los izquierdistas, tuvo que huir a Francia donde estuvo desterrada por tres años. Allí recibió la ayuda muy oportuna de un joven misteriosos que ella creyó siempre haber sido San Miguel Arcángel, y Dios le preparó en estas tierras a una familia española que la trató con verdadera caridad. Al volver a España, quizás como fruto de los sufrimientos padecidos y de tantas oraciones, empezó a crecer admirablemente su comunidad y las casas se fueron multiplicando como verdadera bendición de Dios.

En 1850 empezó a sentir los primeros síntomas de la parálisis que la iba a inmovilizar por completo. Aconsejada por el Vicario Episcopal renunció a todos sus cargos y se dedicó a vivir humildemente como una religiosa sin puesto ninguno. Aunque conservaba plenamente sus cualidades mentales, sin embargo dejó a otras personas que dirigieran la Congregación. Dios le suscitó un nuevo y santo director para su comunidad, el Padre Bernardo Sala, benedictino, quien se propuso dirigir a las religiosas según el espíritu de la santa fundadora. Durante cuatro años la parálisis se fue extendiendo y la fue inmovilizando por completo hasta quitarle también el habla. Vino luego una epidemia de cólera, la cual acabó con su vida y el 28 de agosto de 1854 pasó santamente a la eternidad. Antes había tenido el gusto de ver aprobada su Comunidad religiosa por la Santa Iglesia en 1850. Fue beatificada por el papa Pío XII el 19 de mayo de 1940 y canonizada el 12 de abril de 1959 por el papa San Juan XXIII.


Fuente:
-Jhonatan Alarcón.


A 22 de mayo además se celebra a:

San Goswin de Colonia,
niño mártir.
Santa Julia de Córcega,
virgen y mártir
.
Beata Renata
de Baviera, viuda
.








jueves, 11 de mayo de 2017

Todos los Santos Abades de Cluny.

Todos los Santos Abades de Cluny. 11 de mayo.

San Odón.
En este día celebraba, o celebra, la Orden Cluniacense a "Todos los Abades de Cluny". Está claro que seguramente tendrán muchos santos abades en la Orden, a lo largo de tantos siglos, pero sin embargo, la mirada se fija hoy en aquellos primeros abades que fundaron, aumentaron y llevaron a su máximo esplendor la reforma cluniacense, importantísima para la reforma de la Iglesia. Tanto que hoy tendríamos otra Iglesia de no ser por la renovación espiritual llevada a cabo por los monjes de Cluny, bajo la Regla de San Benito. Esplendor y dignidad del culto, destierro del concubinato y estimación eclesial por el celibato sacerdotal, impulso al arte sacro, a la evangelización, a la reforma moral del pueblo. Todo eso debemos a Cluny los católicos actuales. Por ello, bienvenida sea esta memoria de sus santos abades, que son:  

San Berno. 13 de enero.
Fue el fundador y primer abad de la abadía de Cluny, y logró un monasterio exento de ataduras con el mundo, como era frecuente para muchos monasterios, cuyos fundadores laicos sometían a gravámenes y chantajes a los monjes, como tener que nombrar abades dentro del marco familiar. Impuso la Regla de San Benito, expandiéndola por otros monasterios.

San Odón. 18 de noviembre.
Era abad de Aurillac, donde había llevado una intensa labor cultural. En 927 fue nombrado abad del naciente Cluny, donde fundó la que luego sería su espectacular biblioteca. Bajo su mandato se abre una escuela para formar a los seglares y el monasterio gana el privilegio de acuñar moneda. Fue el gran impulsor de la reforma cluniacense, que llevó a muchos sitios de Europa, incluso a los dos santos lugares benedictinos: Subiaco y Monte Cassino. Fue consejero de los papas León VII y Esteban VIII. 

San Hugo "el Grande".
Beato Aymard. 5 de octubre.
Fue elegido por San Odón para sucederle, pero poco pudo hacer, pues quedaría ciego en 948. Se hizo ayudar del que sería su sucesor, San Mayolo.

San Mayolo. 29 de abril.
Fue un monje hábil para la administración, y fue quien dotó a Cluny de organización jurídica casi perfecta. Sirvió de diplomático y puso paz entre reyes cristianos más de una vez. En 973 rechazó el trono de San Pedro. San Mayolo, proveniente de una rica e importante familia de señores de Válenosle, Mayolo utiliza toda la experiencia adquirida para gestionar y administrar la gran pujanza de Cluny, fue llamado el Árbitro de los Reyes por sus relaciones con la aristocracia. Murió en 994 y fue canonizado al poco tiempo.

San Odilón. 1 de enero.
Fue abad de Cluny durante 55 años, que no es poco, por lo cual se le considera casi como el fundador, pues su hacer configuró la obra cluniacense. En su época se establece “la tregua de Dios”, para poner paz entre los señores feudales. Odilón prefiere pequeños y muchos monasterios a grandes recintos, donde es más difícil conservar la pureza de la Regla. Se le atribuye el inicio del culto a las ánimas del purgatorio, siendo ciertamente que es la reforma cluniacense la que inicia con las "misas de difuntos" y extiende la celebración de la Eucaristía a todos los días de la semana. Anteriormente solo era los domingos y en las fiestas.

San Hugo. 29 de abril


San Odilón.
Beato Pedro el Venerable. 25 de diciembre. 
Fue abad luego del abad Hugo II, que casi ni gobernó y a su vez había sucedido al abad Poncio, el cual no se halla entre los santos venerados hoy, y que fue depuesto por el papa, debido a su mala gestión como abad. Pedro entró a la Orden siendo un niño, como donado. Y eran tantas sus virtudes que a los 20 años ya era prior del monasterio de Vézelay, y los 30 ya fue elegido Abad General de Cluny. Fue defensor de la reforma constante frente a la decadencia que ya apuntaba, al ser tantos monjes y monasterios. De hecho se enfrentó a San Bernardo (20 de agosto), cuando este denunció la "caída" de Cluny mientras pujaba por emponderar la reforma del Císter. Su acción reformadora, conciliadora y de amor por la Iglesia quedó plasmada en los Concilios de Pisa y Reims. Defendió al teólogo Pedro Abelardo cuando fue condenado por sus doctrinas sobre la Trinidad, y además, le reconcilió con San Bernardo. También fue impulsor de la lucha contra el Islam, al que llama "herejía cristiana", llamando a denunciar el mal y a defender la fe cristiana. Sin embargo, al mismo tiempo propagó estudios sobre los musulmanes, para entender su fe y sus orígenes.


Fuente:
http://www.monasteriosantacruz.com


A 11 de mayo ademas se celebra a
Santa Eustelle, virgen.
San Mamerto de Vienne, obispo.
San Gengulf de Varennes, mártir.

sábado, 22 de abril de 2017

Santa María, ruega por la Compañía.

Santa María, Madre de la Compañía de Jesús. 22 de abril.

Nuestra Señora y los Santos Jesuitas.
A 22 de abril celebra la Compañía de Jesús a María, como Madre y Protectora de la Orden. Y la veneran en la imagen de Santa María la Mayor de Roma. El origen de esta memoria lo hallamos en la vida del gran San Ignacio, fundador de la Orden. El P. Ribadeneyra lo cuenta así:
"Después de confirmada la Compañía por el Papa Paulo III, la primera cosa en que pusieron los ojos todos los primeros Padres de ella, fue en hacer elección entre sí de un superior, que con espíritu y prudencia la gobernase (…) mediada la cuaresma [de 1541], Ignacio, Laínez, Salmeron, Claudio, Pascasio y Coduri se juntaron en Roma; y después de haber ventilado las cosas que para acertar en la buena elección se ofrecían, determinan de estar tres días en oración , y que entre sí guarden silencio, y no traten de ella: y que después cada uno traiga su voto escrito de su mano, en el cual declare a quien da su voz. Pasados los tres días tórnanse a congregar, y juntan los votos que cada uno traía con los de los otros padres ausentes; los cuales ellos, o habían dejado escritos antes que partiesen de Roma, o los habían enviado después. Para mayor confirmación y establecimiento de la elección, determinaron de estar otros tres días en oración sin leer los votos: los cuales abrieron al cuarto día, y por voto de todos los presentes y ausentes fue declarado Ignacio por prepósito general; de manera que no le faltó otro voto sino el suyo".

El santo se negó, pues prefería obedecer que mandar, y los padres, por consentirle, decidieron hacer otros cuatro días de oración para votar de nuevo al cabo. Pero, como era de esperar, igualmente fue el santo Ignacio el elegido para superior general. El santo decidió humildemente, poner el asunto en las manos de su confesor y director, y hacer lo que aquel el indicase. Y sigue Ribadeneyra:
"Hizo su confesión general Ignacio, y estuvo tres días, que fueron Jueves, Viernes y Sábado Santos, apartado de sus compañeros, en san Pedro Montorio, monasterio de frailes franciscos, donde fue crucificado san Pedro, ocupado en solo este negocio. Dio parte a su confesor, el cual era entonces un santo y grave varón de aquel convento, llamado fray Teófilo (que después siendo Ignacio general tomó por confesor de la Compañía), de toda su vida pasada: y el día de Pascua de Resurrección, preguntóle que le parecía: responde el confesor que le parecía que en resistir a su elección, resistía al Espíritu Santo. Entonces Ignacio le torna muy de propósito a rogar, que lo mire de nuevo con mas atención, y lo encomiende de veras a Dios; y que lo que después de esto le pareciere, lo escriba en una cédula de su mano, y sellada la enviase a sus compañeros. Hízolo así el confesor, y escribió la cédula en que decía, que su parecer era que Ignacio en todo caso se encargase del gobierno de la Compañía. Ya entonces con grandísimo regocijo y aplauso de todos, dijo que lo haría; y señalaron el viernes siguiente, después de Pascua de Resurrección, que era a 22 de abril, para visitar las siete iglesias, que son las estaciones principales de Roma: y en la iglesia de San Pablo Extramuros, que es una de ellas, apartada del ruido de la gente y de gran devoción, hacer todos su profesión".

Luego de emitir sus votos Ignacio y sus compañeros, recibieron la comunión. Cuando la misa terminó veneraron las reliquias de San Pablo y allí, junto al altar de la confesión, se abrazaron emocionados. Y como la primera iglesia que habían visitado ese día fue la Basílica de Santa María la Mayor, y ante la cual los religiosos ofrecieron sus vidas y las intenciones de profesar sus votos religiosos, la Compañía siempre tuvo especial devoción a esta imagen de la Madre de Dios, y que incluso propagó por parte de Europa y América.


Fuente:
-"Vida de San Ignacio de Loyola". P. PEDRO DE RIBANEYRA. Barcelona, 1863.


A 22 de abril además se celebra a






sábado, 29 de noviembre de 2014

Santoral de los Paúles e Hijas de la Caridad.

San Vicente de Paúl
Fundada por San Vicente de Paúl en el siglo XVII, la Congregación de la Misión es una Sociedad de Vida Apostólica, clerical y de derecho pontificio. En ella, sus miembros tratan de conseguir su fin apostólico, en seguimiento de Cristo Evangelizador de los pobres, según el patrimonio legado por San Vicente y sancionado por la Iglesia. Desde sus inicios hasta hoy tienen preferencia clara y expresa por el apostolado entre los pobres, los campesinos, presos y abandonados de la sociedad. Atienden misiones en sitios lejanos, sosteniendo la educación, la sanidad y la evangelización de los pueblos. Parte importante son las Hijas de la Caridad, que, desde Santa Luisa de Marillac han dado testimonio de la caridad más generosa al pobre y necesitado. Si otras congregaciones lo han hecho, las Hijas de la Caridad son la caridad por excelencia en colegios, leprosorios, cárceles, misiones... Están extendidas por todo el mundo, atendiendo toda clase de pobrezas, conscientes de que Cristo les espera en los que sufren. 

Enero:
4: Santa Ana Elizabeth Seton, viuda, fundadora.
7: Beata Lindalba Justo de Oliveira, virgen y mártir.
25: Aniversario de Fundación de la Congregación de la Misión.


Febrero:
1: Beatas Ana María Vaillot y Odilia Vaumgarten, vírgenes mártires de la Revolución Francesa.
3: Beata Giuseppina Nicoli, virgen.
7: Beata Rosalía Rendú, virgen.
18: San Francisco Regis Clet, presbítero y mártir.


Marzo:
15: Santa Luisa de Marillac, viuda, primera Hija de la Caridad.

Abril:
9: Beata Margarita Rutan, virgen y mártir.

26: Traslación de las Reliquias de San Vicente de Paul.

Mayo:
23: Santa Juana Anthida y Thouret, virgen.
30: Beata Marta Wiecka, virgen.


Junio:
26: Beatas
María Margarita Fontaine, Francisca Lanel, Teresa Magdalena Fantou y Juana Gerard, vírgenes y mártires de Cambrai.
      

Santa Luisa de Marillac
Julio:
30: San Justino de Jacobiis, obispo.

Agosto:
30: Beato Ghebra Miguel, presbítero.


Septiembre:
2: Beatos José Luis François, Juan Gruyer y Pedro Renato Rogué, mártires.
9: Beato Federico Ozanam, laico fundador.
11: San Juan Gabriel Perboyre, mártir.
27: San Vicente de Paul, Padre y Fundador.


Octubre:
25: Dedicación de la propia Iglesia.


Noviembre:
27: Nuestra Señora, la Virgen de la Medalla Milagrosa.
28: Santa Catalina Labouré, virgen, vidente de la Medalla Milagrosa.
29: Fundación de las Hijas de la Caridad.


Diciembre:
10: Beato Marco Antonio Durando, presbítero fundador de las Hermanas de Jesús Nazareno.

domingo, 25 de agosto de 2013

San Luis Rey de Francia y el Carmelo

San Luis, salvado por
laVirgen del Carmen
Es San Luis rey de Francia (25 de agosto) un santo al que varias órdenes mendicantes le tienen por santo propio, tal vez sea caso único. Cuatro órdenes mendicantes y los cistercienses le contemplan como santo benefactor y casi religioso suyo. El Císter le debe, y a su madre, la construcción y dádivas de más de una abadía. Franciscanos lo tuvieron ciertamente por terciario, de hecho es patrono de la antes llamada Orden Tercera. Los dominicos y los trinitarios también le tuvieron como santo terciario, aunque los primeros hoy le han descartado, y los segundos sí que poseen su "acta de inscripción" como terciario. Pero, ¿y el Carmelo? ¿Hay alguna cercanía entre el santo rey y los carmelitas? La historia lo demuestra. San Luis entró a los carmelitas en Francia, luego de conocerlos en Chipre, y es de suponer que les ayudaría a establecerse. Pero, sabiendo como son las cosas, la leyenda carmelitana no podía dejar de adornar un poco esta relación.

Cuenta la obra “Glorias del Carmelo” que San Luis tomó el hábito de la Tercera Orden del Carmen en el mismo Monte Carmelo, cuando fue a la Conquista de Tierra Santa (conquista que por tres veces le resultó un fracaso). Navegaba el santo rey por aquellos mares cuando se levantó una tremenda tempestad, que fue empujando la nave hacia los peñascos sobre los que se alza el monasterio de la Stella Maris (no se llamaría así hasta muchísimo después). Al llegar a la roca, la nave dio dos golpes con gran fuerza y se hundía, cuando de pronto se oyó una campana que llamaba a Maitines. El santo se levantó de la oración y preguntó al piloto que campana era aquella. Este le respondió “estamos juntos al promontorio del Monte Carmelo, y la campana es del convento de los carmelitas”.

Entonces el rey prometió a la Virgen visitar su convento con todos los de la comitiva. Y se calmó la tempestad inmediatamente. Así subió el rey y la tripulación al monasterio, bajo el mando del Vicario General, el Beato Nicolás "el Galo" (2 de abril), por delegación del General San Simón Stock (16 de mayo). San Luis quedó prendado al ver la solemnidad y sencillez de la oración de aquellos monjes de capa blanca y su devoción por la Madre de Dios. Decidió entonces tomar algunos religiosos y llevarlos a Francia, donde fundaron varias casas con el tiempo. A un grupo los llevó al palacio de Fontainebleau (en realidad estuvieron los trinitarios, y aún se conservan vestigios de su presencia) donde convivía con ellos como un religioso más, según los "Anales" de Juan Bautista Lezana O.Carm, en su apartado “Vitae S. Ludovici”.


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miércoles, 31 de julio de 2013

Santoral de la Compañía de Jesús (S.I)

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San Ignacio de Loyola
La Compañía de Jesús, fundada por San Ignacio de Loyola, soldado convertido a la fe, nació por la necesidad de la evangelización, sobre todo en la difícil época de la Contrareforma. Los jesuitas, fieles a la Iglesia en todo momento, desempeñaron el papel que antes habían tenido los Benedictinos y los Dominicos, es decir, hacer llegar la voz de la Iglesia a los confines del mundo y siendo el brazo derecho de la voluntad evangelizadora del papa de turno. Rebeldes, fuertes, emprendedores y diplomáticos como nadie, supieron la estimación del pueblo y las enemistades de muchos poderosos, por lo que fueron suprimidos tres veces, para resurgir nuevamente. Sus misiones, colegios y fundaciones alcanzaron todo el mundo, y por ello sus mártires, sus misioneros, sus teólogos llenan el calendario de la Iglesia. El calendario propio de la Compañía de Jesús, tiene la particularidad del agrupamiento de algunas memorias de santos que destacaron en lo mismo (misioneros o mártires) y que antes tenían su día propio:

Enero:
1: Santa María Madre de Dios y la Imposición del Santo Nombre de Jesús.
19: Todos los Santos Mártires Jesuitas.

     Beatos Santiago Sales, presbítero; y Guillermo Saultemouche, religioso, mártires de Viviers.
    Beato Santiago Bonnaud, presbítero y compañeros mártires de Francia:
       Beato Francisco Balmain, presbítero
       Beato Carlos Jeremías Béraul de Pérou, presbítero
       Beato Claudio Cayx-Dumas, presbítero
       Beato Juan Charton de Millou, presbítero
       Beato Guillenno Delfaud, presbítero
       Beato Santiago Fryteire-Durvé, presbítero
       Beato Claudio Francisco Gagniéres des Granges, presbítero
       Beato Claudio Antonio Raoul Laporte, presbítero
       Beato Mathurin Nicolás de la Ville-Crohain, presbítero
       Beato Carlos Francisco Le Gué, presbítero
       Beato Vicente José Le Rousseau, presbítero
       Beato Luis Tomás Bennote, presbítero
       Beato Francisco Vereilhe-Duteil, presbítero
       Beato Renato María Andrieux, presbítero
       Beato Juan Francisco M. Boit-Vourlat, presbítero
       Beato Pedro Guérini du Rocher, presbítero
       Beato Eloy Herque du Roule, presbítero
       Beato Juan Antonio Seconds, presbítero
       Beato Nicolás María Verron, presbítero
       Beato Francisco Jacinto Le Livec, presbítero
       Beato Alejandro Carlos M. Lanfant, presbítero

       Beato José Imbert, presbítero.
       Beato Juan Nicolás Cordier, presbítero. 

María, Madre de la Compañía de Jesús
Febrero:
3: Beatos Tomás Woodhouse, presbítero y compañeros mártires de Inglaterra:
          Beato Juan Nelson, presbítero
          Beato Tomás Cottam, presbítero
          Beato Juan Cornelius, presbítero
          Beato Francisco Page, presbítero
          Beato Ralph Ashley, religioso
          Beato Eduardo Oldcome
          Beato Tomás Holland, presbítero
          Beato Ralph Corbington, presbítero
          Beato Pedro Wright, presbítero
          Beato Guillenno Iremonger, presbítero
          Beato Juan Caldwell, presbítero
          Beato Juan Gavan, presbítero
          Beato Guillermo Barrow, presbítero
          Beato Tomás Whitbread, presbítero
          Beato Antonio Turner, presbítero
          Beato Roger Filcock, presbítero
          Beato Roberto Middleton, presbítero

4: San Juan de Brito, presbítero mártir.
    
    Beato Carlos Spínola y compañeros mártires de Japón:
          Beato Juan Bautista Machado, presbítero
          Beato Leonardo Kimura, religioso
          Beato Ambrosio Femandes, religioso
          Beato Agustín Ota, religioso
          Beato Tomás Akaboshi, estudiante
          Beato Luis Kawara, estudiante
          Beato Gonzalo Fusai, estudiante
          Beato Sebastián Kimura, presbítero
          Beato Juan Kingoku, estudiante
          Beato Antonio Kyuni, estudiante
          Beato Pedro Sampo, estudiante
          Beato Miguel Saito, estudiante
          Beato Camilo Constanzo, presbítero

Beato Carlos Spínola
          Beato Dionisio Fujishima, religioso
          Beato Pedro Pablo Navarra, presbítero
          Beato Pedro Onizuka, religioso
          Beato Jerónimo de Angelis, presbítero
          Beato Simón Yempo, religioso
          Beato Diego Carvalho, presbítero
          Beato Miguel Carvahlo, presbítero
          Beato Vicente Kaun, religioso
          Beato Baltasar de Torres, religioso
          Beato Juan Kinsako, religioso
          Beato Pedro Rinsei, religioso
          Beato Gaspar Sadamatsu, religioso
          Beato Miguel Tozo, religioso
          Beato Pablo Jinsuki, religioso
          Beato Juan Bautista Zola, presbítero
          Beato Tomás Tsuji, presbítero
          Beato Miguel Nakajima, religioso
          Beato Antonio Ishida, presbítero
          Beato Gay, novicio
  
     Beatos León Ignacio Mangin, Modesto Adlauer, Rémy Isoré, y Pablo Denn, mártires de China.
6: Santos Diego Kisai, Pablo Miki, Juan de Goto, mártires de Nagasaki.
15: San Claudio de la Colombière, presbítero.

Abril:

7: San Enrique Walpole, mártir.
21: San Pedro Canisio, presbítero y Doctor de la Iglesia
22: Santa María Virgen, Madre de la Compañía de Jesús.


San Francisco de Jerónimo
Mayo:
4: San José María Rubio, presbítero.
16: San Andrés Bobola, presbítero y mártir.
24: Nuestra Señora, la Virgen de la Strada.

Junio:

8: Beato Santiago Berthieu, presbítero y mártir de Madagascar.
9: Beato José de Anchieta, presbítero, apóstol de Brasil.
21: San Luis Gonzaga, religioso.

Julio:
2: Santos Bernardino Realino, Francisco de Jerónimo y Juan Francisco de Regis, presbíteros.
    Beatos Julián Maunoir y Antonio Baldinucci, presbíteros.

15: Beatos Ignacio de Azevedo y compañeros mártires:
           Beato Diego de Andrade, presbítero.
           Beato Francisco Alvares, religioso.
           Beato Gaspar Alvares, religioso.
           Beato Alonso de Baena, religioso.
           Beato Marcos Caldeira, novicio.
           Beato Bento de Castro, estudiante.
           Beato Antonio Correia, novicio.
           Beato Alejo Delgado, novicio.
           Beato Nicolás Dinis, novicio.
           Beato Gregorio Escrivano, religioso.
           Beato Antonio Fernandes, novicio.
           Beato Domingo Fernandes, religioso.
           Beato Juan Fernandes, estudiante.
           Beato Juan Fernandes (otro), estudiante.
           Beato Manuel Fernandes, estudiante.
           Beato Pedro de Fontoura, estudiante.
           Beato Andrés Goncalves, estudiante.
           Beato Gonzalo Henriques, estudiante.          

Beato Ignacio de Acevedo
           Beato Simón Lopes, estudiante.
           Beato Francisco de Magalhaes, novicio.
           Beato Juan de Mayorga, estudiante.
           Beato Alvaro Mendes, estudiante.
           Beato Manuel Pacheco, estudiante.
           Beato Francisco Pérez Godoy, novicio.
           Beato Diego Pires, estudiante.
           Beato Brás Ribeiro, novicio.
           Beato Manuel Rodrigues, estudiante.
           Beato Fernando Sánchez, estudiante.
           Beato Juan de San Martín, novicio.
           Beato Antonio Soares, estudiante.
           Beato Amaro Vaz, novicio
           Beato Juan de Zafra, novicio
           Beato Esteban Zuraire, religioso.
           Beato Luis Rodrígues, novicio.
           Beato Simón de Costa, novicio. 
22: San Felipe Evans, presbítero y mártir.
25: Beatos Rodolfo Acquaviva, Alonso Pacheco, Pedro Berno, Antonio Francisco, presbíteros, y Francisco Aranha, religioso; mártires de La India.
31:
San Ignacio de Loyola, Padre y Fundador.

Agosto:
2: Beato Pedro Fabro, presbítero.
18: San Alberto Hurtado, presbítero.
27: San David Lewis, presbítero y mártir.

Septiembre
7: Santos Melchor Grodziecki y Esteban Pongracz, presbíteros y mártires de Checoslovaquia.
9: San Pedro Claver, presbítero, apóstol de los esclavos.
10: Beato Francisco Gárate Aranguren, religioso.
17: San Roberto Bellarmino, cardenal y Doctor de la Iglesia.



San Alonso Rodríguez
Octubre:
3: San Francisco de Borja, duque, presbítero y Tercer General de la Compañía.
6: Beato Diego de San Vitores, presbítero mártir de las Islas Marianas.
14: San Juan Ogilvie, presbítero mártir.
19: Santos Isaac Jogues, Juan de Brébeuf, Juan de la Lande, René Goupil, Gabriel Lalemant, Carlos Garnier, Noel Chabanel y Antonio Daniel, mártires de Norteamérica.
30: Beato Domingo Collins y compañeros mártires de Irlanda.
31: San Alonso Rodríguez, hermano.

Noviembre:
3: Beato Rupert Mayer, presbítero.
5: Todos los Santos y Beatos de la Compañía.
13: San Estanislao de Kostka, novicio.
14: San José Pignatelli, restaurador de la Compañía.
16: Santos Roque González de Santa Cruz, Juan del Castillo y Alfonso Rodríguez, presbíteros y mártires de Paraguay.
23: Beato Miguel Agustín Pro, presbítero y mártir de México.
26: San Juan Berchmans, religioso.

Diciembre:
1: Santos Edmundo Champion, San Alejandro Briant, Roberto Southwell, Rodolfo Sherwin, Alejandro Rawlins, Edmundo Arrowsmith, Enrique Morse, Tomás Garnet, presbíteros; y Nicolás Oswen, religioso; mártires de Inglaterra.
3: San Francisco Javier, presbítero, Patrono de las misiones.


Junto a Carlos Spínola y algunos de sus compañeros padeció el martirio la Beata Isabel Fernández, y su hijo de cuatro años, el Beato Ignacito. Isabel había dado hospedaje al padre Carlos, que había bautizado al niño. Al encontrarse, el sacerdote preguntó por él, a lo que respondió la madre: "Aquí está, padre. Lo traje conmigo para que alcance también el martirio". El niño, luego de ser cortada la cabeza de su madre, pidió la bendición al padre Carlos y él mismo desabotonó el cuello de su camisa y se ofreció al verdugo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...