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viernes, 25 de mayo de 2018

De un papa valiente y reformador.

San Gregorio VII, papa. 25 de mayo.

Es este uno de los papas más grandes de la historia civil y eclesiástica. Reformador y gran apástol. Nació sobre 1020 en la Toscana, en una familia humilde, y se llamaba Hildebrando Aldobrandeschi. Fue educado por su tío, abad de Santa María del Aventino, y desde niño mostró una admirable capacidad de estudio, gran inteligencia y sólida piedad. Tomó el hábito monástico en el mismo monasterio y pronto fue conocido fuera de los claustros por su rectitud y valía. En 1045 el papa Gregorio VI le mandó llamar junto a sí como secretario. Al año siguiente, siendo desterrado el papa a causa de su deposición (el Concilio de Sutri determinó que había sido elegido simoníacamente), Hildebrando lo siguió a Colonia y le asistió en su muerte ese mismo año.

Luego, Hildebrando se fue al más célebre monasterio del momento: Cluny, donde era abad San Odilón (1 de enero y 11 de mayo, Todos los Santos Abades de Cluny). El espíritu reformador de Cluny inundaría a Hildebrando, quien se convertiría en la mano derecha del nuevo abad, San Hugo de Cluny, "el Grande", (29 de abril; 11 de mayo, Todos los Santos Abades de Cluny, y 13 de mayo, traslación de las reliquias). Este abad le promocionaría aún más y lograría que en 1049 el papa San León IX (19 de abril) nombrara al joven Hildebrando, de 29 años de edad, abad de San Pablo Extramuros y su Legado Pontificio ante el emperador del Sacro Imperio Germánico y los reyes europeos. También de este papa fue gran apoyo en toda la labor reformadora de la Iglesia. Fue igualmente Legado del papa Víctor II y de Esteban IX. Se opuso enérgicamente a la elección simoníaca de Benedicto X, al que se consideró antipapa, e influyó en la elección de Nicolás II.

Este último pontífice le nombró Archidiácono de Roma, un puesto codiciadísimo por los prelados, pues quien lo ostentaba tenía a su cargo el administrar los bienes materiales de la Iglesia. Era un puesto que se prestaba a todo tipo de corruptelas, vicios y pecados, pero Hildebrando lo ejerció con gran temor de Dios, honestidad y transparencia, llegando incluso a recortar gastos poco que le parecieron poco lícitos del mismo papa. Separó el dinero de la caridad exclusivamente para eso y no permitió ni que una sola moneda fuera usada para sobornos o compra de beneficios espirituales.

Junto a su antiguo amigo San Pedro Damiani (21 de febrero) y el futuro papa Alejandro II, en 1059 estuvo presente en el Sínodo de Milán, para deponer al arzobispo Guido de Velate, quien había comprado el nombramiento, siendo denunciado por el diácono San Arialdo (27 de junio), y a quien el obispo había excomulgado. Hildebrando y sus compañeros pusieron las cosas en su sitio, deponiendo al obispo y llevando el levantamiento de la excomunión. Lo que sí no lograron fue preveer el atroz martirio que padecería Arialdo por órdenes del obispo, siendo castrado, mutilado y ahogado.

Todas estas acciones enérgicas, reformadoras y su vida austera y piadosa, hicieron que a la muerte de Alejandro II, Hildebrando fue elegido papa por aclamación popular el 22 de abril de 1073. Aunque Esteban II había prescrito que solo los cardenales podrían elegir al papa, esa norma se saltó por alto, sabiendo del gran bien que suponía tener a Hildebrando en el trono de San Pedro. Fue consagrado obispo y coronado papa el 30 de junio de 1073, tomando el nombre de Gregorio VII.

San Gregorio continuó la reforma de la Iglesia que tanto había impulsado León IX. Afianzó el poder papal por encima de todos los obispos, centralizando aún más el poder. Esto, sinceramente, le alejó de la Iglesia Oriental, más sinodal, e hizo más difícil la posible unión luego del cisma de Oriente. Además, propuso al papado como el supremo gobernante del mundo, al cual el mismo emperador debía sumisión, aun suponiendo la diferencia entre los dos poderes, civil y eclesiástico. Todo esto no fue de balde, por supuesto, sino a causa de una batalla que hubieron de librar Iglesia e Imperio a causa de "las Investiduras". A grandes rasgos, el problema, que se arrastraba desde el siglo IX y duró casi 100 años, se trató acerca de la prohibición por parte de la Iglesia, de que los monarcas invistieran obispos por su cuenta, como si de un cargo civil se tratara. El emperador y los príncipes elegían obispos solo por conveniencia política, para premiar a sus parientes o simplemente vendían el obispado a quien lo comprara mejor.

Un ejemplo de todo esto lo vemos en la historia de San Federico de Lieja (27 de mayo), quien era Deán de la catedral de Lieja cuando murió el obispo, en 1119. Antes que pudieran elegir un nuevo obispo, Alejandro, uno de los canónigos de la catedral y su tesorero, apoyado por Godofredo, conde de Lovaina, compró al emperador Enrique V su nombramiento como obispo de la sede vacante. Enrique V le entregó el anillo y el báculo y le envió a Lieja. Pero Federico reunió al Capítulo catedralicio y a todo el clero de la ciudad para hacer frente al obispo simoníaco e impedirle tomar la sede. A tal punto llegó la cosa que hubo hasta una batalla. También el caso del Beato Odo de Cambrai (19 de junio), a quien no le dejaron tomar posesión de su sede por haber sido elegido obispo por el papa Pascual II. También padeció por ello San Anselmo de Canterbury (21 de abril) allá en Inglaterra, pues el problema no solo era con el Sacro Imperio Germánico. Los prelados estaban divididos entre lo que mandaba la Iglesia y la obediencia al emperador. Así, por ejemplo, en el siglo X veremos a San Lantpert de Freising (18 de septiembre) del lado de Otón II frente al papa.

El emperador Enrique
y el papa Gregorio.
En el Sínodo de Roma de 1075 Gregorio renovó la absoluta prohibición por parte de los laicos de nombrar obispos en sus territorios. Esa prerrogativa pasaría a ser exclusiva del papa, en detrimento de los capítulos canonicales y presbíteros locales, los cuales, hasta entonces habían tenido voz y voto para elegir a sus obispos. Es por ello que, cuando el emperador Enrique IV se negó a aceptar la prohibición no pocos clérigos le apoyaron aún contra el papa: porque eso era contrario a la costumbre de muchas sedes donde los abades y los presbíteros elegían a sus obispos. El santo papa fue apoyado por otros prelados, como el obispo San Altmann de Passau (8 de agosto), y los abades San Guillermo de Hirsau (5 de julio) y San Erminold de Prüfening (6 de enero), quien llegaría a impedir el acceso a Enrique, a la sazón excomulgado, a su monasterio. Y no solo a este, sino a los obispos Ratisbona y Bamberg que le acompañaban y que apoyaban al monarca.

Enrique IV, lo dicho, continuó nombrando obispos en sus territorios, de tal modo que las sedes aledañas a los Estados Pontificios, como Milán y otras, tenían obispos más fieles al Imperio que a la Iglesia. Gregorio amenazó al emperador con excomulgarle y además, deponerle del trono imperial. Esta amenaza logró que Enrique depusiera a algunos de sus obispos, pero solo para tomar tiempo. En 1075 se expuso a la excomunión, celebrando una Dieta en Worms, en la cual depuso al papa Gregorio. La excomunión papal se hizo efectiva, lo cual fue aprovechado por algunos príncipes para, bajo supuesto celo por la fe católica, no prestar vasallaje al emperador. Al mismo tiempo, se planeó una reunión de los príncipes con el papa en Ausburg, en la cual nada bueno Sus consejeros pronto le advirtieron del desastre que esto podía suponer para el Imperio mientras Gregorio mantuviera la excomunión, por lo cual decidió fingir, que eso fue, un fingimiento, una reconciliación.

Se reunieron en el castillo de Matilde de Canossa. Enrique se presentó como un penitente, descalzo y suplicando el perdón del papa. Gregorio lo absolvió, abrazándole como un padre a su hijo. Enrique obtuvo a cambio el compromiso de celebrar una Dieta en la que se debatiría con más calma el asunto de las Investiduras. Enrique comenzó a dilatar la Dieta, por lo cual Gregorio lanzó una la excomunión y proclamó su deposición, al tiempo que proponía a Rodolfo, duque de Suabia, como emperador, en una alianza con San Ladislao I de Hungría (30 de junio y 29 de julio) y San Leopoldo III de Austria (15 de noviembre). Como agradecimiento a este apoyo, el papa concedió a los húngaros en 1083 la canonización de San Esteban de Hungría (16 de agosto y 2 de septiembre) la de su hijo San Emeric (4 de noviembre) y la del obispo mártir San Gerardo Sagredo (24 de septiembre), y ordenó la traslación de las reliquias del ermitaño San Andrés Zoerard (17 de julio).

Pero, aún con esas alianzas, Gregorio no logró su objetvo. No tuvo en cuenta que los prelados de Alemania y Lombardía se rebelaron y reclamaron a Enrique como verdadero emperador, apoyando la elección del antipapa Clemente III en 1080. Enrique tomó sin dificultad la ciudad de Roma en 1084, celebrando un forzado sínodo que depuso y excomulgó al santo papa Gregorio. Para rematar el acto sacrílego, el antipapa Clemente III coronó emperadores a Enrique y a su mujer.

Reliquias del papa San Gregorio VII.
Catedral de Salerno.
Gregorio hubo de huir a Salerno, donde vivió pobremente. Para colmo, los normandos, protestando fidelidad a Gregorio (más bien por oposición a Enrique) tomaron Roma y la saquearon, dejando numerosos muertos y edificios destruidos. Enrique hubo de abandonar Roma y Gregorio tuvo que huir a Salerno, pues los romanos lo culparon del saqueo y muertes, injustamente. En esta ciudad Gregorio moriría, abandonado de todos, el 25 de mayo de 1085.

El problema de las Investiduras no se solucionaría finalmente hasta 1122, imperando Enrique V y siendo papa Calixto II.

Gregorio VII fue canonizado en 1726 por el papa Benedicto XIII. Sus reliquias se veneran en la catedral de Salerno.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Agatón. 10 de enero.
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Julio I. 12 de abril.

San Alejandro I. 3 de mayo.
San Celestino I. 6 de abril.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.

A 25 de mayo además se celebra a:


San Dunchladh de Iona,
abad.

Santa María M. de Pazzi,
virgen carmelita
.
San Urbano I,
papa y mártir.
La Tercera Invención
de la Cabeza
de San Juan Bautista.























domingo, 29 de abril de 2018

El Grande, más grande aún que su gran abadía.

San Hugo de Cluny, "el Grande", abad. 29 de abril; 11 de mayo, Todos los Santos Abades de Cluny, y 13 de mayo, traslación de las reliquias.


Nació en 1024, y fue hijo del Conde de Semur-en-Brionnais. Con 15 años entró como monje a la abadía de Cluny, cuando era su abad San Odilón (1 de enero y 11 de mayo, Todos los Santos Abades de Cluny). A los 20 años fue ordenado presbítero. Desde sus inicios como monje Hugo destacó como fiel seguidor de las reformas cluniacenses y fue fiel colaborador de Odilón, era quien mejor conocía al mismo, tenía excelentes relaciones en el mundo y era inteligente, piadoso y emprendedor. Por ello, en 1048, a la muerte de Odilón, Hugo fue elegido abad, aunque tenía solamente 25 años.

Si bien la Reforma de Cluny llevaba años consolidándose, desde tiempos de San Odón (18 de noviembre y 11 de mayo, Todos los Santos Abades de Cluny), sería con Hugo con quien esta reforma se extendería por todo el Occidente cristiano, tanto que más que una reforma monástica hay que hablar de una reforma de ser y entender la Iglesia. Hasta la llegada de los jesuitas, con su gran labor contrarreformista, no se vería algo así en la iglesia. El culto divino, la relación de la Iglesia con el poder civil, la disciplina eclesiástica, dogmas de fe, devociones, la cultura, las ciencias… todo se verá afectado por Cluny y su influencia.

Cluny se convirtió bajo los 60 años de mandato de Hugo en una segunda Roma. Mil monasterios y 10000 monjes en toda Europa dependían del influjo de Cluny, siendo un magnífico ejército de la reforma. Nueve papas, incluidos los grandes San León IX (19 de abril) y San Gregorio VII (25 de mayo), se aconsejaron de Hugo para su obrar en la Cátedra de San Pedro. El emperador, reyes y príncipes cristianos igualmente se hicieron valer del consejo de nuestro santo, y más de una vez. Fue legado papal para lograr la paz entre monarcas, y entre la Iglesia y el Imperio.


Hugo es elegido abad.
En los años de mandato de Hugo se construyó la magnífica iglesia de Cluny, espejo de la reforma eclesiástica: luminosa, amplia, acogedora. Hasta las ruinas que quedan hoy en día, ya reconstruidas, impresionan por lo que debió ser tal templo, que fue consagrado por el papa Beato Urbano II (29 de julio), que había sido monje en Cluny. Hugo amplió el monasterio, obtuvo numerosas tierras y granjas, donde los campesinos no eran explotados y obtenían mayores ganancias que de si hubieran sido siervos de otros señores. En Marcigny Hugo fundó un hospital para leprosos donde él mismo les atendió, cuidándoles y mimándoles más de una vez.

Hugo murió a la edad de 85 años, en 1109. Fue canonizado por Calixto II, quien le llamó "El Grande", en 1121. En 1574 los herejes hugonotes saquearon la abadía de Cluny y profanaron las reliquias del santo, salvándose solo algunos fragmentos.


Fuentes:
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000.
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Nuevo Año Cristiano". Tomo 4. Editorial Edibesa, 2001.
-http://www.monasteriosantacruz.com


A 29 de abril además se celebra a:


Ss Jasón, Sosípater
y comp. mártires.
Santa Endelienta,
eremita y mártir.
San Gombert
duque y mártir.
San Pollio
y comp mártires.



jueves, 12 de abril de 2018

De un centenario fundador.

San Alferio de La Cava, abad. 12 de abril.

Nació en 932 en Salerno, Italia, en la noble y poderosa familia de los Pappacarbone. Desempeñó varios puestos en la política italiana y francesa. Al parecer se casó y enviudó pronto, sin tener hijos, pero no está claro.

A sus 70 años aún estaba en plena forma física y mental, y formó parte de una Delegación real francesa. No pudo llegar a cumplir su misión, pues enfermó y hubo de guardar reposo en el monasterio de San Miguel en el Monte Pirchiriano. Allí quedó prendado de la vida monástica benedictina, de la liturgia, el amor por el saber y la espiritualidad de los monjes. Y decidió abandonar el mundo para siempre. Cuando se sanó, emprendió una peregrinación a pie a Cluny, el monasterio más famoso del momento. Allí se hizo amigo de San Odilón (1 de enero), quien le acogió como monje a pesar de su edad. Alferio era feliz en Cluny, pero su antiguo señor, Waimar III, le llamó junto a sí, pues gozaba de su consejo y oraciones. Para complacerle, le permitió que fundase un monasterio con el espíritu de Cluny en Salerno. Odilón lo vio como voluntad de Dios para extender la reforma cluniacense y le permitió ir.

Así, en 1020, Alferio regresó a Salerno e instaló su monasterio en una cueva cercana a la ciudad, donde fue acompañado por dos discípulos. Fue el origen del monasterio de "La Cava", que llegaría a ser célebre en espiritualidad, cultura y riquezas. Alferio impuso en él el espíritu de Cluny. Uno de sus dicipulos fue Didier de Montecassino, a quien conocemos como el papa Beato Víctor III (16 de septiembre).

Alferio subió al cielo el 12 de abril de 1050, a la impresionante edad de 118 años. Fue canonizado en 1893 por el Papa León XIII junto con sus sucesores, los abades San León I (12 de julio), San Pedro I (4 de marzo) y San Constante (17 de febrero).


Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de


A 12 de abril además se celebra a






domingo, 8 de abril de 2018

Abad sí o sí.

San Walter de Pontoise, abad. 8 y 9 de abril, y 4 de mayo.


Nació a inicios del siglo XI en Andainville, Picardie. Fue un gran filósofo y enseñó esta materia, junto a retórica en su ciudad. Joven aún se retiró al monasterio de Rebais, de Regla benedictina, para huir del aplauso del mundo. En el monasterio pronto fue un modelo para todos por su observancia, piedad, humildad y caridad.

Sobre 1060 unos monjes fundaron el monasterio de Saint-Martin en Pontoise, y eligieron a nuestro santo por abad. Walter se negó, pero no le quedó más remedio que aceptar. Tan pronto como pudo escapó de Pontoise y se fue al monasterio de Cluny, que estaba en su época más esplendorosa bajo el cayado de San Odilón (1 de enero). Allí era uno más entre los casi 900 monjes que tenía el monasterio, dedicado al trabajo, la oración y sin dar muestras de su saber y erudición. Sin embargo, los monjes de Pontoise dieron con él antes del año y se vio obligado a regresar a su función de abad. Pero por poco tiempo, pues a las pocas semanas se escapó y se fue a una isla del Loira, donde había una ermita dedicada a Santos Cosme y Damián (26 de septiembre), y en la cual se habían retirado antes San Odo de Cluny (18 de noviembre), San Hervé de Tours (16 de abril), y otros santos eremitas. Pero nada, que no tenía suerte Walter, pues allí fue reconocido por un asiduo visitante de su monasterio, que había ido en peregrinación a la ermita.

De vuelta Walter por segunda vez a Pontoise comenzó a gobernar pues no le quedaba más remedio. Mas en cuanto pudo se fue a Roma, donde pidió al papa San Gregorio VII (25 de mayo) que le permitiera renunciar. El papa le contestó que si la elección había sido legal y acorde a la Regla benedictina, él no pensaba inmiscuirse en la voluntad de los monjes. Todo un ejemplo de un papa reformador como fue el gran Gregorio VII. Vuelto al monasterio decidido a gobernar, Walter fue un perseguidor de la inmoralidad, la simonía y el vicio. Denunció a clérigos y nobles, y al mismo rey. Por ello fue encarcelado en 1093.


Sepulcro del santo en Pontoise.
El Viernes Santo de 1095, 8 de abril, Walter rindió su alma al creador, a causa de los trabajos y sufrimientos de la cárcel. Fue canonizado por los obispos franceses en 1153, siendo la última canonización "local" de la que se tenga noticia, pues en adelante el proceso fue privativo de Roma. Su sepulcro en Pontoise era muy venerado, y muchos milagros se verificaban allí. Era especial abogado de los prisioneros, los viticultores, y contra las fiebres, el reumatismo y la ceguera. Durante la Revolución Francesa sus reliquias fueron sepultadas en el cementerio, para que pasaran desapercibidas de la furia revolucionaria, pero lamentablemente nunca se ha sabido el lugar.


Fuente:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.


A 8 de abril además se celebra a
Santos Herodión y compañeros obispos mártires.
Santos Edesio y Anfiano, hermanos mártires.
San Bademo, abad y mártir.
La Traslación de San Alberto de Jerusalén.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Flor del jardín espiscopal.

San Flor de Lodève, obispo. 4 de noviembre.

Era oriundo de Escocia, y pasó al continente a evangelizar a finales del siglo IV. Predicó en Languedoc y Auvernia, acompañado del presbítero San Genmard y el diácono San Justo. En Lodève, lugar del cual se le hace primer obispo, levantó una iglesia a San Pedro, donde fue sepultado en 389.

En el siglo XI San Odilo de Cluny (1 de enero) levantó una abadía sobre dicha iglesia y promovió el culto a San Flor.


A 4 de noviembre además se celebra a
San Clair de Le Vexin, presbítero y mártir.
San Jessé, padre de familia.

miércoles, 19 de julio de 2017

Pastor, obispo ¡y partero!

San Bernulf de Utrecht, obispo. 19 de julio.


Bernulf supervisa
la construcción de una iglesia.
Nuestro santo nació a inicios del siglo XI y una curiosa leyenda cuenta cómo llegó a ser obispo de la importante sede de Utrecht: En 1027 murió Adelbold, obispo de Utrecht, y se desencadenó una guerra interna por buscar sucesor entre los canónigos de Utrecht, los nobles y el pueblo. Llegó a ser un asunto de Estado la cosa, por lo cual, el emperador Conrado II se desplazó a Utrecht para dirimir el asunto. Le acompañaba la emperatriz Gisela, que estaba embarazada. Al pasar la comitiva por Oosterbeek, la emperatriz se sintió mal y los médicos le ordenaron que debía suspender el viaje y descansar. El emperador encomendó a un pastor que por allí había, llamado Bernulf, que acompañara a Gisela y le sirviera en todo lo que necesitara, pues él debía seguir viaje. 

Llegó Conrado a Utrecht y aún estaba oyendo a las partes sobre quien debía ser el sucesor, cuando le llegó la noticia que la emperatriz había dado a luz una, y había sido atendida con maestría por el pastor Bernulf. Entonces Conrado decidió, para premiar al pastorcillo y eliminar a los pretendientes al obispado, nombrar a Bernulf obispo de Utrecht.

Ciertamente consta dicha pugna a la muerte de Adelbold, y que el elegido fue nuestro santo. Sin embargo, en la misma época consta como párroco de Oosterbeek un prominente cura llamado, cómo no, Bernulf, por lo que probablemente Bernulf haya sido sacerdote y el término "pastor" signifique que lo era de almas. Y su desempeño como obispo parece dejarlo claro. Fue un celoso reformador de la vida clerical y monástica, extendiendo en sus dominios la reforma de Cluny. Fue un amante del arte sacro, promoviendo la belleza en las iglesias y abadías que construyó o reparó. En 1041 acompañó al príncipe Enrique en una campaña contra los húngaros, y en 1046 estuvo a su lado cuando alcanzó el trono imperial como Enrique III, y le ayudó con su poder e influencias ante las sublevaciones.


El nacimiento de la princesa.
Bernulf murió el 19 de julio de 1054 y fue sepultado en la iglesia de San Pedro en Utrecht, levantada por él, donde aún se veneran algunas reliquias suyas. En 1917, fue proclamado patrón de los artistas holandeses.Y, claro, abogado de los buenos embarazos y partos.


A 19 de julio además se celebra a
Santa Macrina la Joven, virgen.
San Arsenio el Grande, abad.

miércoles, 5 de julio de 2017

San Guillermo, el reformador.

San Guillermo de Hirsau, abad. 5 de julio.

Guillermo (Wilhelm) nació sobre 1026 en Bayern, y a los 6 años entró como alumno de los benedictinos de Regensburg para educarse. Fue un magnífico estudiante y a los 16 años tomó el hábito benedictino en la misma abadía. Siendo aún novicio ya impartía clases de matemáticas, astronomía y música a los jóvenes estudiantes. Fue un entusiasta de las ciencias y la música, siendo el primer científico conocido de Baviera.

En 1069 Wilhelm fue elegido por los monjes de Hirsau como abad, luego de la muerte de su abad San Federico de Hirsau (8 de mayo). Se comprometió con la reforma cluniacense, como ya había trabajado por ella en su propio monasterio, para lo cual tuvo el apoyo firme de su amigo el abad San Ulrich de Zell (14 de julio). Esta reforma logró que en 1075 Hirsau quedara libre de todos sus ataduras con el poder y los nobles, dotando a la abadía de autonomía, riqueza y libertad para la elección de abades y otros cargos, facilitando la evangelización, el culto y la economía abacial. Por supuesto que, en la querella de las Investiduras, Guillermo estuvo decididamente de parte del papa San Gregorio VII (25 de mayo), frente al emperador Enrique IV. En 1081 Guillermo tomó parte activa en la elección del anti-rey Hermann de Salm, frente al excomulgado emperador. En 1084 influyó en la elección de su amigo, el monje San Gebhard como obispo de Constanza, a pesar de que el emperador había elegido a otro candidato. Así, la abadía de Hirsau se convirtió en uno de los centros más activos contra el emperador y a favor de la reforma del papa. Nuestro santo fue acusado de querer la destrucción del imperio, de entreguista y de querer que el papa mandase en el imperio, anexionándolo a los Estados Pontificios, pero Guillermo se defendió siempre con firmeza.

Una leyenda cuenta que, al igual que San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones), en una ocasión dio su capa a un pobre, y esa misma noche se le apareció el Señor revestido con ella. La leyenda de San Erminold de Prüfening (6 de enero), este habría sido discípulo de nuestro santo, aunque hay mucha diferencia de años entre ambos como para aseverarlo.

Su labor reformadora continuó, teniendo contactos muy cercanos con Cluny, adonde enviaba monjes frecuentemente, para imbuirse del espíritu de la abadía. Junto a Ulrich, escribió el "Consuetudines", una obra sobre interpretación de la reforma de la Iglesia y del monacato según el espíritu cluniacense. Su acción llevó a Hirsau a convertirse en ejemplo de la reforma necesaria para más de 100 monasterios austríacos y alemanes. Modo de vida, construcción y decoro de las iglesias, culto, apostolado, formas de gobierno, trabajo y economía, etc… en todo ello el espejo de Hirsau era contemplado por los demás. No en balde Hirsau llegaría a ser el monasterio más grande de Alemania. De 30 monjes en origen, a 150 monjes de coro y unos 100 monjes legos. En 1082 Guillermo construyó un nuevo recinto monástico más amplio y moderno, dedicado a San Pedro y San Pablo, quedando el antiguo como un priorato dependiente de la abadía. 

Guillermo entró al cielo el 4 de julio de 1091. Lamentablemente, la mal llamada reforma protestante destruyó la vida monástica en Hirsau, y en 1535 el monasterio fue saqueado, y profanado por los herejes luteranos. Arte y cultura, libros, saber, todo se perdió. Luego de sucesivos cambios, actualmente hay una parroquia y un recinto monástico, desde 1991.


Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de


A 5 de julio además se celebra a
Santa Trófima, virgen y mártir.
Santos Zoé y Nicostrato de Roma, esposos mártires.

jueves, 11 de mayo de 2017

Todos los Santos Abades de Cluny.

Todos los Santos Abades de Cluny. 11 de mayo.

San Odón.
En este día celebraba, o celebra, la Orden Cluniacense a "Todos los Abades de Cluny". Está claro que seguramente tendrán muchos santos abades en la Orden, a lo largo de tantos siglos, pero sin embargo, la mirada se fija hoy en aquellos primeros abades que fundaron, aumentaron y llevaron a su máximo esplendor la reforma cluniacense, importantísima para la reforma de la Iglesia. Tanto que hoy tendríamos otra Iglesia de no ser por la renovación espiritual llevada a cabo por los monjes de Cluny, bajo la Regla de San Benito. Esplendor y dignidad del culto, destierro del concubinato y estimación eclesial por el celibato sacerdotal, impulso al arte sacro, a la evangelización, a la reforma moral del pueblo. Todo eso debemos a Cluny los católicos actuales. Por ello, bienvenida sea esta memoria de sus santos abades, que son:  

San Berno. 13 de enero.
Fue el fundador y primer abad de la abadía de Cluny, y logró un monasterio exento de ataduras con el mundo, como era frecuente para muchos monasterios, cuyos fundadores laicos sometían a gravámenes y chantajes a los monjes, como tener que nombrar abades dentro del marco familiar. Impuso la Regla de San Benito, expandiéndola por otros monasterios.

San Odón. 18 de noviembre.
Era abad de Aurillac, donde había llevado una intensa labor cultural. En 927 fue nombrado abad del naciente Cluny, donde fundó la que luego sería su espectacular biblioteca. Bajo su mandato se abre una escuela para formar a los seglares y el monasterio gana el privilegio de acuñar moneda. Fue el gran impulsor de la reforma cluniacense, que llevó a muchos sitios de Europa, incluso a los dos santos lugares benedictinos: Subiaco y Monte Cassino. Fue consejero de los papas León VII y Esteban VIII. 

San Hugo "el Grande".
Beato Aymard. 5 de octubre.
Fue elegido por San Odón para sucederle, pero poco pudo hacer, pues quedaría ciego en 948. Se hizo ayudar del que sería su sucesor, San Mayolo.

San Mayolo. 29 de abril.
Fue un monje hábil para la administración, y fue quien dotó a Cluny de organización jurídica casi perfecta. Sirvió de diplomático y puso paz entre reyes cristianos más de una vez. En 973 rechazó el trono de San Pedro. San Mayolo, proveniente de una rica e importante familia de señores de Válenosle, Mayolo utiliza toda la experiencia adquirida para gestionar y administrar la gran pujanza de Cluny, fue llamado el Árbitro de los Reyes por sus relaciones con la aristocracia. Murió en 994 y fue canonizado al poco tiempo.

San Odilón. 1 de enero.
Fue abad de Cluny durante 55 años, que no es poco, por lo cual se le considera casi como el fundador, pues su hacer configuró la obra cluniacense. En su época se establece “la tregua de Dios”, para poner paz entre los señores feudales. Odilón prefiere pequeños y muchos monasterios a grandes recintos, donde es más difícil conservar la pureza de la Regla. Se le atribuye el inicio del culto a las ánimas del purgatorio, siendo ciertamente que es la reforma cluniacense la que inicia con las "misas de difuntos" y extiende la celebración de la Eucaristía a todos los días de la semana. Anteriormente solo era los domingos y en las fiestas.

San Hugo. 29 de abril. 


San Odilón.
Beato Pedro el Venerable. 25 de diciembre. 
Fue abad luego del abad Hugo II, que casi ni gobernó y a su vez había sucedido al abad Poncio, el cual no se halla entre los santos venerados hoy, y que fue depuesto por el papa, debido a su mala gestión como abad. Pedro entró a la Orden siendo un niño, como donado. Y eran tantas sus virtudes que a los 20 años ya era prior del monasterio de Vézelay, y los 30 ya fue elegido Abad General de Cluny. Fue defensor de la reforma constante frente a la decadencia que ya apuntaba, al ser tantos monjes y monasterios. De hecho se enfrentó a San Bernardo (20 de agosto), cuando este denunció la "caída" de Cluny mientras pujaba por emponderar la reforma del Císter. Su acción reformadora, conciliadora y de amor por la Iglesia quedó plasmada en los Concilios de Pisa y Reims. Defendió al teólogo Pedro Abelardo cuando fue condenado por sus doctrinas sobre la Trinidad, y además, le reconcilió con San Bernardo. También fue impulsor de la lucha contra el Islam, al que llama "herejía cristiana", llamando a denunciar el mal y a defender la fe cristiana. Sin embargo, al mismo tiempo propagó estudios sobre los musulmanes, para entender su fe y sus orígenes.


Fuente:
http://www.monasteriosantacruz.com


A 11 de mayo ademas se celebra a
Santa Eustelle, virgen.
San Mamerto de Vienne, obispo.
San Gengulf de Varennes, mártir.

lunes, 17 de abril de 2017

Beato Roberto, en su 950 aniversario.

Beato Roberto de "La Chaise Dieu", abad. 17 de abril y 29 de noviembre.

Fue originario de Auvernia, y sus padres se llamaron Girald y Raingardis. Su nacimiento tuvo una circunstancia que nuestro santo siempre vio como providencial y esclarecedora de su vocación a la soledad: cuando su madre estaba en avanzado estado de gestación emprendió un viaje, y estando en medio de un paraje solitario, le llegaron los dolores de parto y el niño Roberto nació en medio de un solitario prado, y la soledad sería siempre su aspiración.

Fue educado en la colegiata de la catedral de San Julián de Brioude (28 de agosto), donde aprendió teología, música, filosofía, retórica y demás. Siendo aún joven, junto a algunos amigos piadosos, fundó un hospicio para mendigos, a los que cuidaban personalmente, a la par que catequizaban. A una edad incierta, pero joven aún, fue ordenado presbítero, y su amor por la soledad le llevó al célebre monasterio de Cluny, en plena reforma monástica por la obra de San Odilo (1 y 3 de enero, 29 de abril, 11 y 31 de diciembre). Aunque un entusiasta de la reforma litúrgica, del canto y la solemnidad, pronto se acentuó su vocación a la soledad, por lo cual pidió permiso a su abad y, como otros tantos santos, emprendió una peregrinación penitente a Roma, para hallar luz con la intercesión de los santos apóstoles San Pedro y San Pablo. En Roma veneró las santas reliquias, ejerció la caridad mientras su alma cada vez se confirmaba más en el llamamiento al retiro.

Regresó de Roma acompañado de un soldado penitente llamado Esteban que vivía arrepentido de los excesos de las guerras, y ambos se establecieron en un sitio solitario, donde se les unió un segundo soldado buscando redimir sus pecados. En breve aparecieron dos discípulos más, y todos juntos comenzaron una vida penitente, de silencio y trabajo. Así nació la "Chase Dieu", un recinto monástico que ya en vida de Roberto llegó a tener 300 monjes. Numerosos milagros realizó Roberto, como sanar cojos o ciegos, hallar agua por medio de milagros o predecir el día de su muerte, que ocurrió el Domingo de Pascua, 17 de abril de 1067, hoy justo hace 950 años, cuando redacto este artículo. Fue sepultado en la iglesia del monasterio.


A 17 de abril además se celebra a







viernes, 6 de enero de 2017

San Erminold, abad contrariado.

San Erminold de Prüfening, abad y mártir. 6 de enero.

Erminold ante Enrique V.
Nació el santo en el siglo XI, y las fechas de su nacimiento varían muchísimo. Algunos lo hacen muerto joven y otros viejos. Pero lo cierto es que debió tener sobre los 50 años al ser martirizado. Procedía de una noble familia de Suabia, que le educó en la abadía benedictina de Hirsau, bajo el cuidado del abad San Guillermo (5 de julio). Erminold, llegado a la juventud, tomó el hábito monástico allí mismo. La abadía vivió la reforma de Cluny bajo este abad, y siendo amante de la sacra liturgia, fue gran defensor de esta y la reforma cluniacense. Sobre 1106 fue nombrado abad de Lorsch por el emperador Enrique V, quien también había fundado el monasterio. Erminold era buen monje, pero débil abad. Su intención de implantar la reforma de Cluny fue un fracaso, provocó una guerra en el monasterio y se vio obligado a renunciar. Para colmo, supo que el cargo se lo habían dado como pago de un favor que su hermano había hecho al emperador y con más repugnancia abandonó la sede abacial. Volvería a portar el báculo de abad en 1114, cuando el obispo San Otón de Bamberg (30 de junio) fundó un monasterio en sus propiedades de Prüfening, tomando monjes de Hirsau.

Si bien había sido protegido de Enrique V, la relación entre ambos se rompió cuando el emperador puso en cautiverio a San Gregorio VII (25 de mayo) por el asunto de las investiduras: es decir, cuando el emperador se arrogó el derecho eclesiástico de poner y deponer obispos. Erminold llegó a impedir el acceso a Enrique, a la sazón excomulgado, a su monasterio. Y no solo a este, sino a los obispos Ratisbona y Bamberg que le acompañaban y que apoyaban al monarca. 

Devotos ante el
relicario del santo.
Erminold, al que las cosas no le salían bien del todo, fue asesinado por Aaron, uno de sus monjes, que lo apuñaló el día de la Epifanía del Señor de 1121. Las causas se desconocen, unos apuntan a una venganza del emperador, otros a que era un monje resuelto a no aceptar la vida reformada que el abad pedía a sus monjes. En 1191 se escribió la primera biografía y en 1283 el obispo Enrique II de Bamberg le canonizó. Su sepulcro, una maravillosa obra gótica aún se venera.


Fuente:
"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.



A 6 de enero además se celebra a 

Beata Gertrudis "la Oriental", beguina y mística.
San Peran de Landevennec, eremita.

jueves, 22 de diciembre de 2016

San Veremundo el Taumaturgo.

San Veremundo de Hirache, abad. 22 de diciembre.

Nació el santo en un lugar incierto de Navarra, sobre 1020, en familia ilustre. Dos pueblos, Arellano y Villafuerte se disputan el sitio del nacimiento de nuestro santo, dando pie a una costumbre que luego veremos. Siendo niño fue a educarse al monasterio de Santa María de Hirache, de donde no salió, pues allí mismo tomó el hábito monástico. Era el abad su primo Munio, que luego sería obispo de Calahorra y que defendería ante el papa Alejandro II el rito propio ibérico.

Fue un monje penitente y amante de la sencillez y la pobreza. No se permitía ni la más mínima falta a la Regla, era asiduo lector de la Escritura, devotísimo de la Virgen María, amante de la oración y muy caritativo, cosa que pudo verificarse el tiempo en el que estuvo en la portería, al inicio de su vida monástica. Hasta con milagros, si era necesario: En una ocasión llevaba panes envueltos en el escapulario, cuando el abad le preguntó que llevaba. "Unas astillas para el fuego", dijo. Le mandó el abad que las enseñase, dejó caer su carga y efectivamente ¡eran maderas! Entre 1043 y 1045 fue elegido abad del monasterio. Fue un padre providente para sus monjes, reforzó la disciplina monástica, el esplendor del culto y la santidad de sus monjes. Ello hizo que en 1087 el rey Sancho Ramírez dio al monasterio un extraño privilegio: la palabra de cualquier monje de Hirache bastaba como prueba ante cualquier juicio. Su esmero por la liturgia y los libros sagrados le llevó a introducir en el monasterio la reforma de Cluny, y cuando, como dije, Munio presentó la liturgia navarra al papa, llevó libros de Hirache, que fueron bendecidos por el papa, aprobando el rezo propio. En sus tiempos Hirache se convirtió en una espléndida abadía, con 25 monasterios bajo su cayado, a los cuales irradió la santidad del recinto. 

También tuvo el don de milagros; en una ocasión salvó a un hombre que se ahogaba en el río Ega, y en otro momento cesó con su oración el fuego que unos desalmados habían encendido en las mieses del monasterio. Y no solo eso, sino que los pirómanos quedaron paralizados hasta que reconocieron su culpa y pidieron perdón al santo. Otro milagro, bastante raro, cuenta que en una ocasión en que la hambruna se hizo presente en Navarra, el pueblo acudía en masa a Hirache a saciar su hambre. Llegó a tanto, que un día se reunieron hasta 3000 almas en la iglesia y los terrenos del monasterio, clamando socorro. Veremundo, conmovido, se postró ante el altar y suplicó socorro al cielo. En ese momento se vio descender del cielo una hermosa paloma blanca que revoloteando sobre los hambrientos, los dejó milagrosamente saciados, para luego volver a los cielos. Además, tuvo los dones de expulsar demonios, de conciencias y de lágrimas. 

Relicario del santo que se traslada cada 5 años.
Murió el santo abad a 8 de marzo de 1092 (o 1099, según algunos). Fue sepultado bajo el altar mayor, e inmediatamente recibió culto autorizado por el obispo. En 1163, con la reforma del papa Alejandro III, este autorizó formalmente el culto, con lo cual quedó canonizado por equivalencia. En 1583 el abad Antonio de Comontes prometió al santo que si le sanaba de una peligrosa enfermedad le colocaría en una mejor arca. Sanó y trasladó las reliquias a una bellísima arca dorada y estofada, colocando la cabeza aparte, en un relicario de plata, y ambos relicarios en la nave del Evangelio de la iglesia abacial. Del relicario de la cabeza, que además se sacaba en procesión regularmente, se decía manaba un fragante olor, que se hacía más intenso si se obraba algún prodigio por intercesión del santo. El 22 de diciembre de 1657 se hizo una segunda traslación, y en 1701 se dedicó un altar de plata para colocar el relicario. Cada cinco años Arellano y Villafuerte comparten las reliquias del santo, puesto que ambas se consideran la cuna del santo.

Fuentes:
-"Vida del glorioso San Veremundo". FR. MIGUEL DE SOTO. OSB. Pamplona, 1764.
-http://www.villatuerta.org

A 22 de diciembre además se celebra a  
San Hunger de Utrecht, obispo.
San Ernan, monje.

Y se canta la sexta de las Antífonas Mayores de Adviento: O Rex Gentium.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...