martes, 10 de noviembre de 2015

Santa Ninfa, la santa vestal.

Pregunta: Podrías escribirme algo sobre Santa Ninfa? Fué de Palermo? Es una de las tantas martires sicilianas?

Respuesta: Esto hay que separarlo entre la leyenda y la historia, allá vamos. 


Santa Ninfa de Palermo, virgen. 10 de noviembre y 5 de septiembre (traslación de la cabeza a Palermo).

Leyenda:
Ninfa fue hija de Aureliano, prefecto de Palermo y era una vestal. Se convirtió viendo un milagro realizado por San Trifón (10 de noviembre), que derribó un templo pagano mediante su oración al Verdadero Dios. San Mamiliano (19 de octubre), la bautizó junto a otras treinta personas. Cuando lo supo su padre, el prefecto, la mandó arrestar junto a otros cristianos para hacerle apostatar de la fe de Cristo. Fueron torturados y devueltos a la cárcel, con vistas a ser martirizados, pero esa noche ocurrió un portento: un ángel les abrió la cárcel y liberó a Ninfa y a Mamiliano. Luego los condujo al mar, donde tomaron una barca guiada por el mismo ángel y se dirigieron a la Isla del Lirio, donde ambos comenzaron vida eremítica, en oración y penitencia. Un día se les apareció un ángel diciéndoles que debían visitar Roma, y allá se fueron. Luego de venerar las reliquias de los santos, Mamiliano murió y Ninfa lo enterró, quedando en Roma, viviendo a la vera de la sepultura de su maestro. Cuando falleció fue enterrada junto a Mamiliano y otros santos.


Historia:
No hay que ser muy avezado para darse cuenta que de esta leyenda no tiene por donde agarrarse. Las primeras menciones a su memoria la relacionan con los santos Trifón y Respicio, que se veneran a 10 de noviembre, pero la razón es únicamente porque las reliquias de los tres se veneran en Sassia. Las Actas de estos santos, elaboradas lo menos en el siglo XI la mencionan, como vimos, pero la razón es la del culto conjunto a las reliquias. Otros restos andan dispersos en otras iglesias, como Roma, Siena o Palestrina. En la catedral de Palermo (ciudad de la que es patrona) se venera la cabeza desde el siglo XVI. Tres bustos con reliquias de Ninfa, Trifón y Respicio eran venerados públicamente el primer sábado de Cuaresma en la basílica de San Agustín de Campo Marzio, Roma, por un privilegio especial, ya que la primera estación penitencial de Cuaresma se celebraba en la iglesia de San Trifón. Y lo más probable es que ninguna de esas reliquias sean auténticas, la razón es que es factible que en el origen de todo haya un error de traducción, pues las Actas dicen que estos mártires fueron enterrados “locus ad Nympha dictus”, es decir, "en el lugar llamado de la ninfa", por si fuera poco, vamos. Es demasiada coincidencia que una santa con un nombre tan curioso esté relacionada con santos enterrados en un sitio llamado así “de la ninfa”. En Roma se conoce una iglesia dedicada a su memoria al menos en el siglo IX.



Fuentes:
-“La leyenda de oro para cada día del año”. Volumen 3. PEDRO DE RIVADANEIRA. Barcelona, 1866.
-“Las cosas maravillosas de la santa ciudad de Roma”.  GIOVANNI BATTISTA VACCONDIO. Roma, 1720.
-http://preguntasantoral.blogia.com.


A 10 de noviembre además se celebra a 
Santa Natalina de Pamiers, virgen y mártir.
Santos Olimpas, Tercio, Trifena y Trifosa, discípulos. 

lunes, 9 de noviembre de 2015

San Juan, el Gran Enano.

San Juan El Enano, monje. 9 de noviembre y 17 de octubre (Iglesia Copta).


Todo lo que de este curioso santo se sabe está en la "Vida de San Arsenio," o las "Vidas de los Padres del desierto", sin que se sepan más detalles de su origen o muerte. De su juventud nos cuentan era de temperamento airado, se enfadaba con frecuencia y llegaba a ser violento. Se dominó con la práctica de correr cada vez que se enfadaba con alguien. Corría hasta que la irritación se le pasaba. Si dos monjes discutían hacía lo mismo, temiendo que su impetuosidad natural pudiera involucrarlo en la disputa. Siendo monje compartía la celda con otro hermano mayor en “edad monástica”, o sea, con más tiempo en el monasterio. Era una costumbre de los cenobitas, para practicar la pobreza y la humildad. Un día dijo Juan a su hermano: "Tengo muchos deseos de ser como un ángel! Iré al desierto a llevar la vida angélica". Aunque el otro intentó disuadirle, por lo difícil de la elección, Juan se puso tozudo y se marchó. A los dos días regresó hambriento, helado y agotado por la penitencia. Tocó la puerta de la celda diciendo que era el hermano Juan, pero el otro le dijo: "Eso no puede ser, él no es un hombre como nosotros, sino que se ha convertido en un ángel." Y lo dejó fuera toda la noche. Al otro día abrió la celda y al verle junto a la puerta le dijo con sorna: "¿Cómo es esto? ¿Por qué no entraste anoche? Los ángeles pueden pasar a través de puertas cerradas". Con lo que quedó curada la soberbia de Juan el Enano.

Al poco tiempo ya él mismo era maestro y ejemplo de otros en la mansedumbre, la piedad y la caridad. Un día se hallaba a la puerta del monasterio con otros monjes que escuchaban sus máximas espirituales y pasó un viejo ermitaño, celoso de la popularidad de Juan y le dijo “¡Bah! conquistando a los otros, y llamando la atención como una ramera pintada". "Sí, sí", dijo Juan, humildemente, "soy demasiado aficionado a llamar la atención". "Una pequeña vasija llena de rencor, ¡eso es lo que eres!" le dijo el ermitaño, sin merecerlo el otro. "¡Ah, amigo” – replicó Juan – “cosas hay peores en esta pequeña jarra. Si pudieras espiar en el interior, lo sabrías". 

Era Juan muy puntual con la obediencia, y a sus monjes les instruía en ella. A un discípulo le dijo un día: “toma mi bastón, plántalo y riégalo". Así lo hizo el monje y aunque el agua estaba lejos, no dejó de hacerlo durante dos años. Y he aquí que, al cabo, echó raíces, ramas, flores y bayas. Tomó algunas el santo, las llevó a la iglesia, diciendo a los monjes: "Ved el fruto de la santa obediencia." Un monje le preguntó: "¿Cómo resistir las tentaciones?". "Yo lucho contra ellas", respondió Juan. "Pero a veces son más de lo que uno puede resistir" – insistió el monje. Y Juan le explicó: "Si estoy sentado bajo una palmera y un escorpión o una avispa me asaltan, les golpeo con un palo o con mis manos. Pero cuando son demasiado numerosos para mí me subo al árbol. Así hago con mis tentaciones; cuando tienen más poder yo me refugio en Dios".

Eran los monjes amigos de Paesia, una joven rica que siempre les brindaba hospitalidad cuando algunos iban a la ciudad a vender sus cestas u otros trabajos manuales con lo que sobrevivían. Cayó la chica en ciertos pecados morales y por vergüenza dejó de recibir a los ermitaños. Lo supo Juan el Enano y se fue a la ciudad a verla y aunque los criados se lo impedían, insistió tanto que al final entró a la casa. Dijo a la mujer "¿Crees que Jesucristo te ha abandonado como tú le abandonaste a Él?” Ella lloró y le dijo. “Padre, ¿existe algo que pueda hacer, ofrecer penitencia?" Y se determinó a seguirle. Salieron en secreto, sin decir nada a sus padres ni criados y se fueron al desierto. Juan pensaba que tendría que hacer mucha penitencia la joven, por lo cual al llegar la noche, le hizo una montañita de arena y le dijo: “Paesia, acuéstate aquí, esta es tu almohada. Descansa en el Señor”. Y él mismo se echó un poco más allá. Esa noche soñó que veía un resplandor que caía del cielo sobre la chica, haciéndose más intenso hasta que se volvió cegador. Y oyó una voz que le dijo: "El gran fervor del arrepentimiento de Paesia ha perfeccionado su penitencia en breve". A la mañana siguiente se acercó y comprobó que la chica había fallecido e ido al cielo.

Cuando San Arsenio (19 de julio), un elegante hombre, que había sido tutor de emperadores quiso retirarse al yermo, eligió Scete, un cenobio famoso por su austeridad, de donde era abad Juan el Enano. Este le recibió con desdén, para probarle, y cuando fueron todos los monjes a comer, le arrojó un trozo de pan al suelo y le dijo "Toma y come eso". Arsenio se arrodilló humildemente y comió en el suelo. Al ver la sencillez del aspirante, Juan le aceptó entre los monjes. No se conoce la fecha de la muerte de San Juan el Enano, pero fue al poco tiempo de haber recibido a San Arsenio.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.




A 9 de noviembre demás se celebra a  
San Mathurin de Sens, presbítero.
San Teodoro de Amasea, mártir. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

Los Cinco Santos Escultores.

Los Cinco Santos Escultores, mártires. 8 de noviembre.


Esta bonita leyenda habla de cinco escultores de Panonia, llamados Claudio, Nicostrato, Sinforiano, Castor y Simplicio. Los cuatro primeros eran cristianos, pero no Simplicio. Este notó como sus esculturas no eran tan bellas como las de sus compañeros, así que les preguntó cómo era eso, y cuál era su secreto. Sinforiano le respondió que ellos eran cristianos y siempre se encomendaban al verdadero Dios. Entonces Simplicio se convirtió a la fe de Cristo, y sus piezas resultaban mucho mejores que antes. Se hicieron tan famosos, que el emperador Diocleciano, de paso por Panonia, les encargó hacer una estatua del dios sol, en medio de numerosas figuras de animales y hombres. Los cinco escultores se pusieron manos a la obra y tallaron hermosas bestias, motivos florales, pero se negaron a hacer la estatua del dios. Se excusaron diciendo que con ello fomentarían la idolatría entre el pueblo, lo cual no podían hacer como cristianos.

Diocleciano les mandó llamar y al saber el motivo, intentó persuadirles con premios, amenazas y con torturas. Les coronaron de espinas y flagelaron, pero ellos lo vivieron con alegría, por padecer por Cristo. Finalmente el emperador ordenó les metieran vivos en cajas selladas de plomo y los tiraran al río Guadar. Al cabo de 42 días un cristiano llamado Nicomedes los halló flotando en el río en medio de resplandores y les enterró, venerando su memoria.La leyenda luego los fundió con los Cuatro Santos Coronados, mártires de Roma.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 8 de noviembre además se celebra a 
Santa Isabel de la Trinidad, virgen carmelita. 
San Willehad de Bremen, obispo. 

sábado, 7 de noviembre de 2015

San Ernesto de Zwiefalten, abad y mártir

Pregunta: Quiero saber vida y obra del santo San Ernesto. México.

Respuesta: Aquí te va.

San Ernesto de Zwiefalten, abad y mártir. 7 de noviembre.


Era hijo de un noble de Steusslingen, y muy joven profesó la Regla de San Benito en el célebre monasterio de Zwiefalten. En 1141 fue elegido abad del mismo monasterio. En 1146 cambió el báculo abacial por la espada, acompañando al rey Conrad III de Suabia en la II Cruzada a Tierra Santa. Dijo a sus monjes: "Creo que no volveré a veros en esta tierra, pues Dios me concederá que vierta mi sangre por él. Poco importa la muerte que me reserva, si me permite sufrir por el amor de Cristo". Y lo tenía claro, pues como la mayor parte de las Cruzadas, esta fracasó, pues los cristianos sufrieron una humillante derrota. Los que no murieron, fueron tomados como esclavos por los musulmanes y murieron. De nuestro santo se propagó la versión, que no consta fehacientemente, que fue conducido a la Meca donde después de haber sufrido innumerables penalidades y torturas por no apostatar, murió el 7 de noviembre de 1148 junto a otros cristianos. La primera crónica que narra su martirio, que se cree infundado, es de mediados de 1200, o sea, unos cien años luego de su muerte. Sus reliquias fueron rescatadas y se veneran en la basílica de Santos Simón y Judas de Antioquía, Siria. 

Su vida se mezcló con la de San Ernesto de Neresheim (13 de julio), supuesto fundador y primer abad de la abadía de Neresheim, venerado como mártir. A este santo inexistente se le aplicó la leyenda de un viaje a Tierra Santa en la I Cruzada (1096), para predicar a los moros, e igualmente se habla de torturas y de una muerte gloriosa por la fe, siéndole arrancadas las tripas con un torno (detalle que no se lee del Ernesto que realmente fue a Tierra Santa, el de Zwiefalten). Pero cuando se conoce que los primeros moradores benedictinos de Neresheim eran monjes de Zwiefalten, entonces se comprende: se trajeron la devoción de su abad, supuestamente mártir y con el tiempo, en el siglo XVIII ya está consolidada, la leyenda se desdobló en un segundo Ernesto “propio”.


Fuente:
-"Handbuch der deutschen Heiligen". Albert SCHÜTTE. Bachem, 1941.



A 7 de noviembre además se celebra a 
Beato Francisco Palau, carmelita fundador.
San Prodóscimo de Padua, obispo. 

viernes, 6 de noviembre de 2015

Beato Tomás Alonso Sanjuán.

Pregunta: Me gustaría conocer algo de la biografía del hermano salesiano muerto en el año 1936 en Málaga, llamado TOMAS ALONSO SAN JUAN.

Respuesta: Es uno de los tantos mártires llamados “de la guerra civil”, aunque yo prefiero la clasificación de “mártir de la fe, en el contexto de la guerra civil”. Es más largo, pero más atinado. Puesto que mártires “de la guerra” fueron todos, de un bando o de otro; mientras que los santos son mártires de la fe que alcanzaron el martirio en esas circunstancias hostiles a la religión y, es de suponer, que habrían sido mártires también en otras circunstancias. Fueron asesinados antes o en medio de la guerra, pero no son mártires a consecuencia de esta, sino del "odium fidei" que caracterizó a España entre los años 31-39 (en realidad originado en el siglo XIX y sostenido con más o menos fuerza hasta los años 30 del siglo XX)

Beato Tomás Alonso Sanjuán, salesiano mártir. 6 de noviembre.
Tomás nació en Vitigudino, pueblo de Salamanca, en 1893. En 1906, con sólo 13 años entró a la Congregación Salesiana con vistas a ser hermano coadjutor. Fue trasladado a Sevilla donde trabajó como impresor (ya sabemos la importancia que los salesianos dan a la buena prensa). Su noviciado duró más de lo normal, cuatro años, por su carácter apasionado y en ocasiones airado. Finalmente fue admitido a la primera profesión en 1914. Desde este año estuvo en la Trinidad de Sevilla, hasta 1929 en que fue trasladado a Málaga, igualmente en calidad de impresor. Afortunadamente testimonios de su persona no faltan, alumnos, ex-compañeros, cooperadores de la Obra Salesiana han dicho de él que aunque era muy serio, era familiar y generoso. Todo trabajo que le encomendaban, sobre todo la imprenta, los desarrollaba con entrega y profesionalidad: el taller de los obreros, el teatro, ayudante del maestro de música. Gran amante de María Auxiliadora y de San José, presidía la Compañía de San José, asociación de y para los jóvenes obreros.

Estallada la guerra tres días antes, el 21 de julio de 1936 fueron arrestados todos los salesianos de la casa de Málaga, después de registrar y destrozar la casa y el taller (ojo, alguno de estos milicianos habían estudiado allí y sabían de la inocencia de los religiosos). Al día siguiente, junto a muchos sacerdotes de la diócesis también apresados, fueron trasladados al Gobierno Civil, desde donde fueron remitidos a la Prisión Provincial, llamada durante mucho tiempo después “la Brigada de los curas”. Insisto, no fueron ajusticiados por “la masa popular”, como se nos quiere hacer ver constantemente, sino por el gobierno del momento. Tampoco fueron apresados y asesinados “por ser del bando franquista”, y ni sabrían bien quien era ese Franco, sino únicamente por su condición cristiana y religiosa: el odium fidei. En la cárcel estuvo Tomás más de un mes, con los que había sido preso y con los que iban llegando, a los que procuraba lecho con diligencia y caridad, al decir de Don Luis Vera canónigo de la Catedral. El 22 de agosto comenzaron los fusilamientos de los religiosos, se repitieron el 30 y el 31, cuando los milicianos entraron y comenzaron a seleccionar prisioneros. Tomás fue el primer elegido, e intercedió por otro preso, seglar empleado del colegio salesiano, que no fue finalmente fusilado por no ser sacerdote ni religioso. Fue sacado de la prisión y fusilado, simplemente por ser religioso, junto al cementerio de San Rafael de Málaga, donde fue enterrado. Actualmente sus reliquias y las de los demás mártires reciben veneración en la catedral de Málaga. El Hermano Tomás fue beatificado junto a 496 mártires el 28 de octubre de 2008, la ceremonia de beatificación con más mártires celebrada hasta hoy, y su memoria se celebra el 6 de noviembre. 



Fuente:
-Holocausto católico. Los mártires de la guerra civil". SANTIAGO MATA. Versión Kindle.


A 6 de noviembre además se celebra a  
Santos Efflam y Azenor de Bretaña, esposos y eremitas.
San Melanio de Rennes, obispo. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

El Niño de San Alto

Pregunta: Hola, Ramoncín, puedes decirme porque este santo tiene al niño Jesús en un copón. ¿Algún milagro eucarístico, quizás?

Respuesta: Hola, amigo!!! Pues aunque no entra dentro de los tradicionales y venerados milagros eucarísticos, sobre todo porque se trata de un episodio aislado, al estar relacionado con una eucaristía, pues sí que se le podría dar este título a este suceso que le pasó a:

San Alto de Altomünster, ermitaño, fundador y abad.  5 de noviembre y 9 de febrero (traslación de las reliquias).

Hay divergencias en el origen de Alto, mientras que unos lo hacen inglés, otros lo traen desde Irlanda, pero el nombre tiene origen germánico. Fue monje benedictino en el siglo VIII que, luego de un tiempo como eremita, se dedicó a peregrinar por diversos santuarios.

Su "vita" la escribió el monje Otloh, del monasterio de San Emmeran de Ratisbona en 1060, y es el que dice que Alto era un monje escocés, compañero de San Virgilio de Salzburg (27 de noviembre). Se instaló cerca de Ausburg, donde predicó el Evangelio y creó su mejor obra, el monasterio que lleva su nombre "Altomünster", o sea, "monasterio de Alto", en Baviera,
que además dio origen a la ciudad de igual nombre. Los orígenes del monasterio también rozan la leyenda o al menos, los deseos de hacerlo importante: Según esta, el terreno fue donado por Pipino el Breve y la iglesia habría sido consagrada por San Bonifacio (5 de junio). Otros milagros comunes son, pues el oso que se come al animal de carga y luego hace el trabajo, la escasez de agua y el santo abre una fuente con su báculo.

El monasterio vivió tiempos de esplendor en todos los sentidos: artístico, pastoral, económico, político, hasta que comenzó a relajarse y caer en picado. Según unas crónicas del mismo monasterio, en el año 1000, San Alto se apareció al Duque de Baviera, mandandole restaurar el monasterio. Actualmente lo ocupan monjas brigidinas, desde 1487. El culto a San Alto en un principio fue limitado a Altomünster, Weingarten (en estos sitios hay reliquias suyas) y Freising, luego se extendió a toda Baviera, celebrando su memoria el 9 de febrero, por la traslación de algunas reliquias a Freising. Al escribirse esta "vida", y darle orígenes extranjeros, pasó a figurar en los martirologios escocés e irlandés, donde se conmemora a 5 de noviembre.

Otloh es quien refiere (y al fin llego al punto) que en la misa de inauguración del monasterio, al elevar el cáliz y la hostia, esta se convirtió en un hermoso Niño, a los ojos de Alto; hecho que se ha convertido en su principal atributo. Es un milagro que suele leerse de otros santos, como San Hugo de Lincoln (17 de noviembre) o San Sigfried de Suecia (15 de febrero).


A 5 de noviembre además se celebra a  
Beata Francisca de Amboise, carmelita. 
Las Sagradas Reliquias. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

De la Santa más famosa del mundo.

Pregunta: Quiero mucho a Santa Catalina mártir, era la santa de mi abuela. He oído que la quitaron del Calendario Católico Romano de Santos, ¿por qué hicieron algo así? Filipinas.


Respuesta: Sobre el tema de santos quitados, cambiados de fecha y repuestos, te invito a que leas este artículo que lo explica: En cuanto a nuestra Santa Catalina, yo también le tengo aprecio, por eso quise hace años que fuera patrona que es de este blog. Y de ella, ¿qué podemos decir? Pues veamos:

Vidriera francesa.
Santa Catalina de Alejandría, virgen y mártir. 25 de noviembre y 27 de agosto (traslación angélica al Sinaí).

De Santa Catalina hay dos leyendas, que se complementan y se diferencian entre sí. Una es la leyenda oriental, de los siglos VII u VIII, y una occidental, mucho más moderna y que es la que en Occidente ha configurado los patronatos, la iconografía y la devoción muy extendida de esta santa.

Leyenda Oriental. 
Sobre el año 310, teniendo Catalina 18 años, el emperador Majencio mandó que todos los residentes de la provincia, ricos y pobres, se reunieron en Alejandría hacer sacrificios a los dioses. Cuando Catalina oyó los lamentos de los cristianos, se hizo la señal de la cruz y se fue con un par de sirvientes al mercado, donde vio una gran cantidad de cristianos que eran llevados a la fuerza al templo para ofrecer sacrificios a los ídolos. Ella se unió a ellos y estando delante del emperador, le dijo: “Te saludo, Majestad, porque estoy en deuda con tu dignidad. Pero lo hago con el fin de persuadir a que te alejes de tus dioses y adores al único Dios verdadero". Y tuvieron un largo debate filosófico y teológico sobre la necedad de creer en varios dioses y como con la simple razón, y más iluminada por la fe, se podía concluir que existía un solo Dios, y este era Padre de Jesucristo. Majencio, confundido, la invitó al palacio y admiró su inteligencia, sabiduría y belleza. Le preguntó quien era, y Catalina le respondió: "Soy Catalina, hija del rey Costes. De noble cuna soy, y desde muy temprana edad me crié en las artes liberales, pero todo lo he dejado, y he buscado refugio en mi Señor Jesús, porque estos dioses tuyos que no son capaces de nada, y a su pueblo no les hacen caso".

Y buscó Majencio a todos los sabios y filósofos de Alejandría, convencido de que podrían convencer a la joven. Eran 50 hombres sabios, algunos ancianos que habían dedicado toda su vida al estudio. Catalina fue advertida por un ángel, que le aseguró que podría convencerlos a todos y que incluso darían sus vidas por Cristo. Y bueno, el debate es muy largo para ponerlo todo aquí. Baste decir que Catalina comenzó desmontando sus dioses falsos y explicando cada uno de los oráculos de las Sibilas, que anunciaban a Cristo en sus oráculos. Demostró la veracidad de la Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, su preexistencia a todo y su venida gloriosa. Al final, el más sabio de todos dijo a Majencio: "Has de saber, Majestad, que ninguno hemos sido capaces de resistir a esta joven. El Espíritu de Dios mismo habla en esta chica. Ella nos ha llenado de tal admiración que no nos atrevemos ni a decir una palabra contra el tal Cristo: por lo tanto, llegamos a la conclusión de que Él tiene que ser el único Dios verdadero”. Majencio se irritó tanto que mandó quemarlos vivos en medio de la plaza. Lloraban algunos porque no eran bautizados y temían no entrar al cielo. Catalina les calmó diciéndoles: “Eso no ha de preocuparles. Vuestra sangre servirá de bautismo”. Luego de esto, Majencio obligó a Catalina a sacrificar ante un ídolo puesto en público. Ella se negó y el emperador mandó la denudaran y la golpearan con varas de hierro. Luego mandó encerrarla durante diez días en un calabozo, sin comida ni agua. En la cárcel fue consolada por los ángeles, hecho que vio Porfirio, un amante de la esposa de Majencio, y se convirtió a Cristo. Catalina le profetizó que moriría mártir de la fe. Hasta 200 se convirtieron por la palabra y ejemplo de la santa.

Doce días estuvo Catalina en la cárcel, al cabo de los cuales Majencio la halló con salud y nada debilitada. Pensó que la santa tenía algún infiltrado que la ayudaba, pero ella le confesó que Cristo y los ángeles le alimentaban. Majencio le exigió, nuevamente, que sacrificara a los dioses, a lo que Catalina se negó, por lo que fue sometida a la rueda de púas. Era un artefacto con cuatro ruedas con puntas de hierro o madera. Dos ruedas frente a las otras dos, que al moverse funcionaban como ruedas dentadas, estando el mártir entre ellas. Imaginaos. Al comenzar el suplicio, los ángeles bajaron y rompieron el instrumento cruel. Al ver este portento la emperatriz confesó su adulterio, y su conversión a la fe cristiana, por lo que le fueron cortados los pechos y la cabeza. Porfirio tomó el cuerpo y lo sepultó cristianamente, y al día siguiente se presentó como cristiano, así que Majencio lo mandó decapitar y echar el cuerpo a los perros. Majencio entonces sugirió a Catalina que dejara la fe de Cristo y se convirtiera en su emperatriz, pero ella se negó, claro, y Majencio mandó decapitarla. Catalina oró al Señor: "Jesús, tú que eres la esperanza y la salvación de todos los creyentes, el honor y la gloria de las vírgenes, escucha mi oración y concede a todos los que me invoquen en la hora de su muerte o en cualquier de peligro, sean protegidos de todo mal”. Y se oyó una voz del cielo que dijo: "Ven aquí, mi querida esposa, las puertas del cielo están abiertas para ti y para cualquiera que recuerde tus tormentos". Y le cortaron la cabeza, manando del cuello leche en lugar de sangre. Bajaron los ángeles del cielo y para proteger su santo cuerpo, lo tomaron y lo llevaron al Monte Sinaí, donde fue sepultado 20 días después. Durante siglos se decía que un aceite milagroso fluía de sus reliquias.

La leyenda Occidental y más tardía.
Esta leyenda se recrea en los orígenes e infancia de la santa, añadiendo un extraño pasaje, el del matrimonio con Cristo, una leyenda que se repite en otras santas occidentales, curiosamente de nombre Catalina. En Oriente estos desposorios no se conocen.

Según esta versión, Catalina sería hija de Costes, hijo a su vez de Constancio Cloro y su primera esposa, fallecida en el parto. Luego se casaría con Santa Helena (18 de agosto) y serían padres de San Constantino el Grande (21 de mayo). Costes fue casado con Sabellina, una bella princesa egipcia. Esta, estando encinta soñó que la hija que tendría sería famosa en el mundo entero. Al nacer la niña la llamaron Catalina, que significa "limpia”, “pura". Era una niña dulce y hermosísima, y a la par inteligente y dispuesta para aprender. Bebió con avaricia, dice la leyenda fue su único vicio, de toda la filosofía y saber de su momento. Versada en astrología, filosofía, ciencias. Era más inteligente y culta que la reina de Saba y Salomón juntos. Conoció todas las obras de Platón y Sócrates. Su padre le construyó una torre con una bella sala para que estudiara, y le puso de preceptores a los siete sabios más sabios del mundo conocido, pero al poco tiempo era ella quien les aventajaba. Las vanidades de la corte no le interesaban, así que cuando murió su padre y ella heredó el reino, despreció todo tipo de honores para dedicarse a lo que le gustaba: el saber.

Pasó el tiempo y su soltería comenzó a preocupar a la corte. Los consejeros le decían: "Señora, eres nuestra soberana, todos saben tienes cuatro dones preciosos: un alto linaje, grandes riquezas, clara inteligencia y una belleza singular. Si Dios te ha con tan excelentes dones, nos gustaría pedirte que busques un marido, y nos des un heredero por el que te bendecirán todos tus súbditos”. Catalina replicó "Si Dios y la naturaleza me han dado esos dones, como dicen, veo que estoy más obligada a amarle a Él sobre todo y aceptar de dichos dones con humildad y discreción. Si encontráis un hombre con linaje tan alto como Dios, tan rico que posea el mundo entero como Dios lo posee, tan puro y sin maldad alguna como Dios, y tan magnánimo y pronto a perdonar, lo tomaré como marido y le haré dueño de mi corazón". Los consejeros sabían que aquello era imposible, y terció la reina Sabellina: “Querida hija, ¿no encontrarás nunca un marido?" A lo que Catalina contestó "Si no soy capaz de encontrarlo, él sabrá donde encontrarme. Y no será de ninguna otra manera".

Escultura en Magoar,
Bretaña.
A los dos días se presentó un ermitaño en palacio, con un mensaje de la Santísima Virgen para Catalina. La Madre de Dios le decía que su Hijo, el rey de la Gloria, la haría su esposa. Y al enseñarle una imagen que de la Virgen traía, Catalina quedó prendada del bello Niño que esta portaba. Tanto amor sintió, que no le interesaron más los libros, ni las ciencias, ni saber alguno. Solo quería amar a su Esposo, para lo cual colocó el icono en su sala de estudio. Una noche soñó que el ermitaño la llevaba a un santuario donde fue coronada de lirios y rosas rojas. Los ángeles la presentaron a la Madre de Dios, la cual le ofreció a Cristo por Esposo. Como no era bautizada, el ermitaño la hizo cristiana y entonces pudo completar el desposorio místico con Jesús, el cual puso un anillo en su dedo, como esposa elegida. Al despertar, Catalina recordó lo que había soñado y vio que llevaba puesto un anillo en su dedo. A partir de ese momento se consideró esposa de Cristo y solo para él conservó su corazón y pensamientos. Comenzó a vivir una vida eremítica en su palacio hasta que murió su madre, la reina Sabellina. A partir de aquí se desarrolla como la anterior leyenda, narrando el martirio, aunque añadiendo más tormentos, para igualmente terminar con el martirio y la traslación al monte Sinaí.

Patronatos:
Santa Catalina de Alejandría es una de las santas más universales que hay, y se considera que tras la Santísima Virgen es la mujer más representada en el arte durante siglos. Aunque su leyenda sea inverosímil y sin fundamento, su culto como mártir consta desde el siglo IV en el Sinaí, donde tiene un maravilloso complejo monástico dedicado a su nombre y donde se venera su cuerpo como reliquia insigne. Está casi al completo, siendo que la mayoría de reliquias suyas que se veneran por el mundo son la mayoría falsas. Como la leyenda dice, su protección estaba asegurada para todos sus devotos y sus patronatos son diversos. Es abogada de niñas, vírgenes, casadas, parturientas, profesores, estudiantes, filósofos y teólogos, científicos, predicadores, oradores, escritores y poetas, bibliotecarios, notarios y abogados, impresores de libros, molineros, alfareros, carniceros, afiladores, carreteros, curtidores y zapateros, cordeleros, hilanderos, tejedores, costureras, modistas, diseñadores de moda, sastres, comerciantes de telas, barberos y peluqueros, vendedores de tabaco. La mayoría de estas profesiones usan punzones, cuchillos, tijeras, de ahí el patronato, sobre todo lo que tenga que ver con elementos punzantes. Varias universidades la tienen como patrona, y antiguamente en su día se celebraban debates filosóficos en los cuales podían esgrimirse argumentos de todo tipo, con plena libertad por parte de los alumnos, excluidas las blasfemias, claro.

Se le invoca contra las dificultades respiratorias, dolores de parto, muerte súbita, enfermedades de las articulaciones, trastornos cerebrales, dolores de cabeza y migraña, la tiña, enfermedades de la lengua, úlceras, eczemas y herpes. Además para perseverar en la fe hasta la muerte y para encontrar a los ahogados. No en balde es una de los catorce santos auxiliares. Junto a Santa Bárbara, Margarita y Dorotea, en el arte y la devoción del norte de Europa forman la “Quattuor Virgines Capitales”, o sea, las Cuatro Vírgenes Capitales, en ocasiones asimilándolas con las cuatro virtudes cardinales por algún pasaje de la leyenda de cada una. Numerosas ciudades la tienen como patrona.

Y, para alegrarte un poco, te recuerdo que desde el 2005, Santa Catalina de Alejandría fue repuesta en el Calendario Universal como memoria obligatoria.


Fuentes: 
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916. 
-"La leyenda de oro para cada día del año". Volumen 3. PEDRO DE RIBADANEIRA. Barcelona, 1866.
-“Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año”. Agosto. JEAN CROISSET. Barcelona, 1863.


A  25 de noviembre además se celebra a la  
Beata Isabel Achler, virgen terciaria franciscana.
Beata Beatriz de Ornacieux, virgen cartuja.

San Claro, el que lo tuvo muy claro.

San Clair de Le Vexin, presbítero y mártir de la castidad. 4 de noviembre y 18 de julio (diócesis de Coutances y Avranches).

La leyenda de San Clair (Claro) nos dice era de origen inglés, de Olchestria (la actual Rochester) para más señas. Era hijo de un alto funcionario, el cual le acordó un matrimonio ventajoso con una princesa de Gales. Pero el día de la boda, Clair huyó a Bretaña con su amigo Cirino, tomando ambos el hábito monástico en la abadía de Négreville. Luego de ser ordenado presbítero por el obispo Segimand de Coutances, decidió ser ermitaño y, junto a Cirino, se retiró a la región de Le Vexin, Rouen, donde llevó una vida de penitencia y oración, alternando con el consejo y la confesión a los penitentes que se le acercaban a su retiro. Otras versiones le hacen fundado su propio monasterio en Donville-les-Bains. Y no son las únicas regiones que defienden su presencia, sino Saint-Lo, Vire, Carentan y Auge, entre otras. Algunos hagiógrafos lo explican diciendo que iba de sitio en sitio, huyendo de su novia. Pero lo más certero es que son sitios adonde llegó su temprana devoción y culto, y las leyendas locales construyeron la “historia” de que el santo había vivido allí.

En su retiro habría vivido en paz, sino hubiera sido por una mujer casada que se le enamoró (otras versiones dicen que fue la novia abandonada). El santo la rechazó varias veces hasta que la malvada, despiadada, contrató a dos sicarios que le cortaron la cabeza a él y a su compañero. La leyenda abunda en la floritura, diciendo que el santo tomó su cabeza en las manos, la sumergió en la fuente junto a su ermita, bendiciendo sus aguas. Luego caminó hasta el altar donde solía decir misa, puso la cabeza encima, señaló donde habrían de enterrarlo y cayó desplomado.


Las fechas en torno a su “vida” y martirio son lo suficientemente amplias como para dudarlo todo (amén del paseo con la cabeza, claro), pues unas versiones le ponen padeciendo en 666 y otras en 894, más de doscientos años de diferencia. Como fuese, su culto consta desde finales del siglo IX, en torno a su sepulcro y la fuente de aguas bendecidas por el santo eremita. Actualmente se llama St-Clair-sur-Epte. En el siglo XIII se construyó el primer templo de buen tamaño, reconstruida en el siglo XIV por el arzobispo de Rouen, Guillermo II de Flavacourt, para convertirla en iglesia familiar, con derecho a enterramiento en el coro. En el XVIII la iglesia fue embellecida y ampliada. En 1931 fue declarada monumento histórico de Francia. Durante los siglos varios miles de personas peregrinaron a su tumba y su fuente, principalmente buscando la salud de la vista, contándose más de un milagro. Esta devoción que hizo que su fama se extendiera y puedan verse imágenes suyas en otros puntos de Francia. Aparece siempre representado como un santo cefalóforo, con vestiduras sacerdotales. En ocasiones los ojos aparecen desmesuradamente abiertos, recordando su patronato sobre los males de la vista.



Fuentes:
-“Vie de saint Clair, prêtre et martyr. ABBÉ LE GROS. 1883.
-“Dictionnaire hagiographique ou Vies des saints et des bienheureux”. Tomo XLI. París, 1848.



A 4 de noviembre además se celebra a 
San Jessé, Patriarca.
San Flor, obispo. 

martes, 3 de noviembre de 2015

Santa Ida, la del tonel.

Santa Ida de Toggenburg, reclusa. 3 de noviembre.

Vivió en el siglo XII, se casó muy joven con el conde de Toggenburg, del que enviudó, volviéndose a casar y enviudando por segunda vez. Luego de esto, decidió hacer vida de reclusa, emparedada en una pequeña celda junto a la pared exterior del monasterio de Fischingen (por eso a veces aparece como Ida de Fischingen), donde se dedicó a la oración y la penitencia, hasta que murió rodeada de veneración por los fieles y fue enterrada en la iglesia del monasterio, lo cual equivale a comenzar a ser venerada, pero sin embargo, no constan ni beatificación ni canonización oficiales. Esto es lo que se sabe realmente, como historia, o sea, casi nada, como una reclusa más.

Lo demás, pertenece a la leyenda que se urdió mucho tiempo después, casi 3 siglos después de su muerte: Al no darle hijos a Enrique, su primer marido (y único según la leyenda), este sospechó que Ida practicaba la brujería y que era adultera. A esto se le suma que apenas cumplido un año de matrimonio, un cuervo le había robado su anillo de bodas, cuando lo tenía en la ventana mientras se arreglaba el cabello. Un cazador lo encontró en el nido del pájaro, lo llevó al castillo y fue acusado de robo y castigado; sospechando el conde, que fuera este hombre el “amante” de Ida, le colgó por los pies y el hombre, en su angustia, “confesó” que ella le había dado el anillo en prenda de amor; de nada le valió, porque el conde le mato de un flechazo en el pecho.

Luego de esto, Enrique lanzó a Ida por la ventana dentro de un tonel, pero ella sobrevivió al caer al barranco, donde se le apareció un ciervo con fuego en las astas, que le guió hasta una cueva, donde haría vida de ermitaña. Enrique, arrepentido, comenzó una vida de penitencia y peregrinaciones. Al cabo de 17 años, estando de caza, persiguió un hermoso ciervo, que se refugió en una cueva. Enrique le siguió, e Ida le salió al paso, mandándole se marchara de allí, que era tierra sagrada. Se reconocieron, lloraron juntos, pues ella ya lo había perdonado. El le pregunta que puede hacer para resarcirle y ella le pide le lleve un rosario, y un sacerdote que le diga misa y le de la comunión. Hecho esto, cada vez que se celebraba la eucaristía, acudían los animales para oírla con devoción. Luego Ida sería llevada por el sacerdote al monasterio de Fischingen, etc., etc., como vimos al inicio.

Por ello se le representa con el ciervo, vestida de monja. A veces dentro de la celda y le acompaña el cuervo con el anillo en el pico. Es patrona contra los animales salvajes, la esterilidad de las mujeres, los dolores de cabeza y los mareos (tal vez por los tumbos que dio dentro del tonel). Suele confundírsele con Santa Ida de Herzfeld (4 de septiembre) pues la iconografía de ambas coincide en muchas cosas: corona, vestiduras nobles o hábito monacal. Para diferenciarlas es importante ver que Ida de Herzfeld a veces porta una maqueta de iglesia, y un báculo; mientras que la nuestra es acompañada por un cuervo. En cuanto al ciervo, la señal para diferenciar una de otra, es que el ciervo nuestra santa lleva llamas en las astas, y el de la Ida de Herzfeld no.


A 3 de noviembre además se celebra a 
Santa Silvia Rufina, eremita.
San Boamir de Le Mans, eremita. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

De dos santas vírgenes.

Santas Baya y Maura, vírgenes. 2 de noviembre.

Habitó Santa Baya en la isla Cumbrae, frente a la costa del condado escocés de Ayrshire. Esta isla le había sido donada por su pariente el rey Donald VI de Escocia. Vivía en soledad, solo rodeada por los animales que la alimentaban. Su vida eran la oración y la penitencia. Allí la visitaba Santa Maura, la única persona a la que dejaba romper su soledad. Maura también vivía en soledad en Killmaur, y ambas se alentaban mutuamente con santas palabras y ejemplos en el seguimiento de Cristo. Cuando Baya murió, sobre el año 900, Maura levantó un altar sobre su enterramiento, y sobre este sitio se fundaría una capilla que en el siglo XIX aún existía. En el siglo XVI el párroco de Dunbar intentó llevar tierra firme las reliquias de la santa, para protegerlas, pero se desató una fuerte tormenta que los devotos vieron como una señal de la santa: era tanto su amor a la soledad, que aún en reliquias allí quería estar.

Una vez en el cielo su amiga, Maura fundó un monasterio para religiosas, de la cual fue elegida abadesa. La memoria de ambas se celebra a dos de noviembre, aunque algunos han confundido a Baya con Begga, que se celebra el 1 del mismo mes.


Fuentes:

-“A calendar of Scottish saints”. DOM MICHAEL BARRETT, O.S.B. Abbey Press, 1919.

-"Vidas de los Santos". Tomo XIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 2 de noviembre además se celebra a 
San Maeoc, abad y eremita.
Santos Dionisio y Pelagia, esposos. 

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...