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sábado, 27 de marzo de 2021

"Tu oración es escuchada, sube aquí".

Santos Phileto, Lydia, esposos, y compañeros mártires. 27 de marzo. 

No se sabe mucho de estos mártires oriundos de Illiria, en la actual Turquía. Phileto era senador y estaba casado con Lydia. Sus hijos eran Macedo y Teopepio. Según los menologios griegos los cuatro, y un notario llamado Crónides, habían sido apresados por ser cristianos. Fueron llevados a juicio y el juez les entregó a las manos del general Anfiloquio, quien les condenó a ser metidos en una caldera de aceite hirviendo para ser fritos vivos. Pero justo antes que los santos mártires fueran arrojados dentro, el aceite se enfrió repentinamente. Entonces Anfiloquio exclamó: "¡Dios de los cristianos, ayúdame!". Y una voz clamó del cielo diciendo: "Tu oración es escuchada, sube aquí". 

Cuando el emperador supo lo ocurrido, mandó una vez más que todos fueran sumergidos en aceite hirviendo, esta vez ordenando que permaneciera siete días al fuego. Pero nada, era imposible, cuando los santos se acercaban, se enfriaba el líquido. Al final, todos entregaron el alma mientras oraban, sin pasar por tormento alguno, a mediados del siglo II.  

Fuente:
-Vidas de los Santos. Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 27 de marzo además se celebra a

San Ruperto de
Salzburg, obispo
.
San Juan de Egipto,
monje
.
San Mateo de Beauvais,
cruzado mártir
.
Beata Panacea de Muzzi,
virgen y mártir
.









viernes, 21 de septiembre de 2018

"No es el sexo, sino el valor lo que hace fuerte".

Santa Débora, juez y profetisa. 21 de septiembre, 11 y 14 de diciembre (Iglesias Orientales).


Añadir leyenda
La Escritura habla poco de Débora, pero lo suficiente para que salte a la vista el hecho de ver a una mujer como juez del pueblo de Dios. Los Jueces ejercían un liderazgo moral, político y religioso. En tiempos en que aún Israel aun no tenía reyes los Jueces eran, junto a los profetas, la voz de Dios y por Él se les consideraba elegidos. No eran gobernantes propiamente dicho y ninguno pretendió ser superior a los demás. Los Jueces fueron Otoniel, Aod, Samgar, Gedeón, Abimelec, Tola, Jaír, Jefté, Ibzán, Elón, Abdón, Sansón, Samuel y nuestra Débora.

La principal acción de Débora, quien dictaba sentencia bajo una palmera entre Rama y Betel, en favor de Israel fue animar al general Barac a lanzar las tropas israelitas sobre el cananeo Sísara. Le profetizó que vencerían, aunque él no vería el triunfo. Efectivamente, Israel vencería, pero quien mataría a Sísara sería Jael, mujer del cananeo Héber. Al ocurrir la victoria, Débora habría entonado un cántico a Dios.

Y poco más podemos decir de su biografía. Pero aún así, su figura ha sido evocada por numerosos padres de la Iglesia y santos han mirado a Débora como prefiguración de la Iglesia, de la Santísima Virgen, puesta como ejemplo para las mujeres, o comparada con el alma cristiana imbuida de Dios:




"Y así, de acuerdo con la historia, para que las mentes de las mujeres pudieran asentarse, una mujer se convirtió en una juez, una mujer que puso todo en orden; una mujer que profetizó; una mujer que triunfó; y que se unió a la batalla, enseñó a los hombres a la guerra bajo el consejo de una mujer. Pero en un misterio, es la batalla de la fe y la victoria de la Iglesia". San Ambrosio.
"Y creo que su judicatura ha sido narrada y sus hechos descritos, que las mujeres no deben ser restringidas de actos de valor por la debilidad de su sexo. Una viuda, gobierna al pueblo; una viuda, dirige ejércitos; una viuda, elige generales; una viuda, determina guerras y ordena triunfos. Por lo tanto, no es la naturaleza la que causa la debilidad. No es el sexo, sino el valor lo que hace fuerte". San Jerónimo.
"Nada es más poderoso que una mujer piadosa y sensible para poner a un hombre en orden y moldear su alma como ella quiera. Porque no soportará a los amigos, ni a los maestros, ni a los gobernantes, como lo hará con su pareja aconsejándole y aconsejándole, pues el consejo lleva consigo incluso cierto placer, porque la que da el consejo es muy amada. Podría hablar de muchos hombres duros y desobedientes que han sido ablandados de esta manera. (…) Una mujer destruyó Absalón, una mujer destruyó Amnón, una mujer rescató a Nabal de la matanza. Las mujeres han preservado naciones enteras, pues Débora y Judit exhibieron éxitos dignos de los hombres; así también lo hacen otras diez mil mujeres". San Juan Crisóstomo.

Y, además, tenemos el detalle poco conocido de que Santa Teresa de Jesús (15 de octubre; 26 de agosto, la Trasverberación; 13 de julio, Traslación de las reliquias) es llamada "la Nueva Débora" por el papa Gregorio XV en la Bula de Canonización. Este "piropo" daría pie a una iconografía particular que San Enrique de Ossó (27 de enero) promovería para la Institución Teresiana. Pero habría que dejarlo para otro artículo.

A 21 de septiembre además se celebra a:


Beato José Vila Barri,
presbítero HSF y mártir
Santa Efigenia,
virgen carmelita.
San Cuadrato de Atenas,
obispo y mártir
.



sábado, 20 de enero de 2018

Reformadora sin reforma.

Santa Eustoquia Calafato, virgen clarisa. 20 de enero.

Su padre se llamó Bernardo Cofino, apodado "Calafato", y era comerciante. Su madre, Mascalda Roman, fue una mujer devotísima y algo exagerada, que vivía una vida de penitencia y ayuno extremos, influenciada por el franciscanismo reformador del momento. Especialmente influyeron en ella las predicaciones del Beato Mateo de Agrigento (7 de septiembre y 7 de enero) en Messina, y que la llevaron a ser terciaria franciscana. El padre, entretanto, estaba en la guerra, así que cuando regresó a casa luego de tres años, puso algo de orden en aquello, pues ni sus hijos pequeños escapaban del rigor no apto para infantes. Una de las obsesiones de la madre era tener una hija que fuera tan santa como la Santísima Virgen, así que solo por esa razón volvió a unirse a su esposo en relaciones sexuales, de las cuales concibió. Estando embarazada estalló una epidemia en Messina, por lo cual la familia se retiró a una granja que poseían en el campo, y allí, en el establo, nació nuestra santa, el 25 de marzo de 1434, siendo llamada Esmeralda.

La niña creció bajo el ideal eremítico de su madre, piedad, oración, sacrificios, caridad constantes. Quiso aprender a leer y escribir, pero sus hermanos se lo prohibieron, así que se las agenció para aprender por sí misma. Esto nos dice bastante de su carácter y fuerza de voluntad. A los 11 años la prometieron con un comerciante viudo que pasaba los 30 años. La boda se planeó para cuando el hombre regresara de un viaje de negocios, pero nunca se realizó, pues el prometido murió una semana apenas después del regreso. La familia volvió a arreglarle matrimonios, pero ella los fue rechazando uno tras otro, insistiendo en que su vocación era la vida monástica. Su padre se oponía tenazmente a aquello, pues consideraba que todo era producto de la educación “beata” que su madre le había dado. Mucha guerra le hizo hasta su muerte, en 1448.

Entonces la joven, ya libre, entró en el monasterio de las clarisas de Santa María, en Messina, tomando el nombre de Eustoquia. Su noviciado fue muy fervoroso, aprendió técnicas de meditación, ordenó sus penitencias, leyó mucho más y templó su carácter por la obediencia. En 1462, ya profesa, comenzó a explorar la forma de vivir el carisma franciscano más austeramente que en su monasterio. Flos Milloso, su abadesa, era una mujer influyente que permanecía demasiado atenta a asuntos temporales, de negocios y diplomáticos, lo cual le había alejado del espíritu de recolección. Por esto Eustoquia, con el permiso expreso del papa Calixto III, junto a otras religiosas, su hermana y una sobrina se estableció en un viejo hospital, para vivir la regla primitiva de Santa Clara (11 de agosto y 23 de septiembre, invención de las reliquias). En 1464 se trasladaron a una casa de unas Terciarias Franciscanas, dando inicio al monasterio de Montevergine, siendo Eustoquia la elegida como abadesa. Allí se le unió su madre, que murió como una santa religiosa.

Eustoquia fue devotísima de la Eucaristía, la Pasión del Señor y la Santisima Virgen María. Vivió humildemente el carisma franciscano de pobreza y la alegría fraternas. Era la primera en cumplir la Regla, por ello podía exigir a las demás que la cumpliera. Fue muy penitente, pero siempre propicia a eximir a las demás de cualquier dolor, aunque tuviera ella que asumir la penitencia de la hermana. Inculcó a las monjas el hábito de leer y meditar diariamente, cosa extraña en aquellos días para las mujeres, incluso las monjas, quienes a veces ni sabían leer, y rezaban de memoria.

Cuerpo incorrupto
de S. Eustoquia.
Murió nuestra santa el 20 de enero de 1485, siendo amada por sus devotas monjas, y con fama de santa entre los habitantes de Messina. Pronto su sepulcro se hizo famoso por los milagros que allí ocurrían, abriendo una investigación canónica con vistas a su canonización. Su cuerpo permanece incorrupto y con una admirable conservación. En 1777 fue proclamada patrona de Messina, luego de la protección sentida durante una epidemia. Esto motivó que en 1782 Pío VI aprobara el culto inmemorial que recibía Eustoquia, admitiendo que fuera llamada "Beata". Finalmente Juan Pablo II la canonizó en Messina, el 11 de junio de 1988.


Fuente:
-"Año cristiano". Enero. BAC. Madrid, 2002.


A 20 de enero además se celebra a
Beato Ángelo Paoli, presbítero carmelita.
San Fechin de Fore, abad.
San Sebastián, mártir.

sábado, 6 de mayo de 2017

La Invención y Traslación de San Mateo.

La Invención de San Mateo. 6 de mayo.

Altar relicario de San Mateo.
Catedral de Salerno.
San Mateo Evangelista, cuya fiesta principal celebramos en la Iglesia Romana a 21 de septiembre (aunque tiene muchas otras), habría predicado en Judea y Palestina. Aunque la leyenda de Santa Efigenia (21 de septiembre) le hace apóstol de Etiopía. Bien podría haber predicado en los tres sitios. Aunque San Ambrosio (4 y 5 de abril, muerte y entierro; 7 de diciembre, consagración episcopal) en un sermón le hace apóstol del Ponto, y San Isidoro (4 y 26 de abril) lo hace evangelizador de Macedonia. 

El santo habría sido martirizado en Tarrium, que, siguiendo la leyenda anterior, pertenece a Etiopía. Ciertamente, el primer vestigio que tenemos de sus reliquias es una crónica sajona de finales del siglo IX, en la que se cuenta que unos comerciantes bretones habrían llevado el cuerpo del santo desde Etiopía hasta Bretaña, reinando San Salomón I (25 de junio), el cual lo habría depositado en Léon, en la basílica de San Pol (12 de marzo). Pero luego de su asesinato por parte de los rebeldes bretones, el caudillo Valentiniano habría tomado el cuerpo de San Mateo y lo habría llevado a Nápoles. De allí habría sido llevado el 28 de abril de 954, 100 años después, a Salerno. Pero la tradición de Salerno tiene otras fuentes, como el "Chronicon Salernitanum", datado sobre 978, que habla de la invención de dichas reliquias en Lucania y su traslado a Salerno por obra del príncipe longobardo Gisulfo I. 

Pero ciertamente, el hecho que conmemora hoy la Iglesia de Salerno y que está perfectamente demostrado, es la "invención" de las reliquias del santo, el 6 de mayo de 1080. El papa San Gregorio VII (25 de mayo) fue protagonista del hallazgo y él mismo las depositó solemnemente en la cripta de la catedral. Lo que motivó el hallazgo fue el llamado "maná de San Mateo", un líquido semitransparente que brotaba de entre las piedras y al excavar, se hallaron las reliquias preciadas del santo. Este "maná", considerado milagroso durante siglos, dejó de brotar a mediados del siglo XIX, aunque aún se venera la columna con cuenco donde era contenido. Las reliquias permanecen en un bello retablo barroco. A mediados del siglo XX se abrió una oquedad desde la cual se puede ver la sepultura del siglo X. 

Realmente, si las reliquias de San Mateo hubieran sido llevadas en 954 a Salerno, el año de 1080 parece ciertamente poco tiempo como para que hayan quedado en el olvido de tal manera que nadie sabía que estaban allí. Algo no casa, y conociendo otros casos, hay que decir que la veracidad de tales reliquias es dudosa. Para colmo, en otros sitios hay cabezas, brazos, piernas y diversos huesos atribuidos a San Mateo: Solo en Roma hay 5 brazos, todos el derecho, por cierto.


A 6 de mayo además se celebra a
San Juan "ante Portam Latinam".
Santa Avia, virgen y mártir.
San Francisco de Montmorency-Laval, obispo.


Y además
De la Invención y Traslación de reliquias en la Iglesia.
La Invención de las reliquias de San Esteban.
La Invención de Santiago Apóstol.
La Traslación de Santiago Apóstol
La Traslación de San Gregorio Nacianceno.
La Traslación de San Juan de Mata.
La Traslación de San Phantalo
La Traslación de los Reyes Magos.
La Traslación de Santa Juana de Lestonnac.
La Traslación de Santo Tomás de Aquino.
La Traslación de Santa Isabel de Hungría.
La Traslación de Santo Domingo de Guzmán.
La Traslación de San Juan de la Cruz.

lunes, 27 de marzo de 2017

San Mateo, cruzado mártir.

San Mateo de Beauvais, cruzado mártir. 27 de marzo.

Su vida la escribió Gilbert, abad de Nogent-sous-Coussi, que fue amigo de la infancia de Mateo. Según esta biografía, Mateo nació en Agnetz, Beauvais, en una noble y cristiana familia. Fue un niño resuelto y piadoso, y aunque le gustaba el saber y la oración, eligió como carreras las armas.

En 1095, cuando el papa Urbano II predicó la I Cruzada en Clermont para contener a los musulmanes y reconquistar el Santo Sepulcro, Mateo fue de los primeros en alistarse bajo el mando de Roger, obispo de Beauvais. Su valor, su disciplina y su fe eran admiradas por sus demás compañeros, que hallaban en él un ejemplo. Llegados a Constantinopla, allí también fue admirado Mateo en la corte del emperador Alejo. Mateo asistía al culto con gran devoción, jamás hablaba de botines ni recompensas y no permitía ni la más mínima blasfemia o desesperanza, tan comunes entre los soldados, aún los cristianos. En el campo de batalla era esforzado, valiente y nunca vacilaba en lanzarse contra los infieles. Siempre socorría a los soldados heridos y no descansaba hasta cuidar de todos. Tampoco permitía se vejase a los musulmanes prisioneros o muertos. 

No hay certeza del momento en el cual fue capturado por los seguidores del Islam, pero se supone fue antes de la conquista de Jerusalén. Los musulmanes, sabiendo de su arrojo, quisieron ganarlo para su causa y le prometieron que le perdonarían la vida y le rendirían honores, si renegaba de Cristo y se pasaba a la causa del Islam. Mateo prometió dar una respuesta el viernes siguiente, dejando contento con ello a los infieles. Cuando llegó el viernes, fue requerido a responder y con entereza respondió: "Os pedí que me concedierais este retraso, no porque tuviera ninguna duda sobre cuál sería mi decisión, sino para tener el honor y la felicidad de derramar mi sangre un viernes, el mismo día que mi Salvador Jesucristo dio su sangre por mí. ¡Venid, entonces, y golpeadme! Entrego mi vida a Aquel que entregó la suya por la humanidad”. Y dicho esto, inclinó el cuerpo, presentó su cabeza a la espada y fue decapitado en el acto.

Otro caballero llamado Alberico, del que no se tienen más datos, igualmente padeció el martirio y también es venerado por la Iglesia de Beauvais.


Fuente:
-"Vie des saints du diocèse de Beauvais". Abbé AGATHON SABATIER. Beauvais, 1866.


A 27 de marzo además se celebra a






jueves, 27 de octubre de 2016

Santo Apóstol de Etiopía.

Santos Frumencio y Edesio de Etiopía. 27 de octubre, 20 de julio (Iglesia copta) y 30 de noviembre (Iglesia bizantina).

Rufino de Aquileia (que conoció a Edesio) nos narra que ambos santos eran hermanos originarios de Tiro y muy jóvenes acompañaron a Meropio, hermano de su padre, que era filósofo, a la India y Persia. En este viaje aprendieron filosofía, cultura y lenguas orientales. Su futuro era prometedor según el mundo, pero una tragedia les preparó para el Evangelio: Cuando regresaban del viaje fueron atacados por piratas en el Mar Rojo. Toda la tripulación y pasajeros fueron asesinados salvo los dos jóvenes, que fueron vendidos al rey de Askum como esclavos.

A causa de su belleza juvenil, conocimientos y porte culto, no fueron tratados con dureza, sino que el rey les tomó a su cuidado personal, sirviéndose de sus conocimientos. En poco tiempo nombró a Edesio su mayordomo personal y a Frumencio su tesorero y secretario de Estado. Muchos años fueron esclavos del rey, y cuando este murió, subió al trono su hijo pequeño Abreha, quedando Frumencio a cargo del reino como consejero, dándoles la reina la libertad. Llevó a cabo una excelente política de paz, justicia y prosperidad, pero su mayor tesón fue confirmar en el Evangelio de Cristo a los etíopes. Cuando conocieron el Evangelio ambos hermanos, no nos es conocido, pero bien pudo ser en su viaje a Oriente.

Frumencio fue regente hasta que San Abreha (1 de octubre) llegó a la mayoría de edad y se hizo cargo del reino, entonces ambos hermanos, renunciaron a sus cargos prominentes para entregarse al Evangelio. Edesio se fue a Tiro, donde fue ordenado presbítero. Por su parte Frumencio se fue a Alejandría, a conocer al gran obispo San Atanasio (2 de mayo). En su entrevista, Frumencio le pidió sacerdotes para evangelizar Etiopía, y se permitió recomendar el nombramiento de un obispo que llevara a cabo la obra misionera en comunión con toda la Iglesia. Y la respuesta de San Atanasio fue más allá: le eligió a él mismo como ese obispo. Frumencio regresó a Etiopía con sus misioneros, donde fue recibido con júbilo, predicó, construyó iglesias, convirtió a muchos, entre ellos al mismo rey Abreha y su familia.

Pero eran los tiempos duros de la defensa de la fe contra la herejía arriana, que tantos quebraderos de cabeza dio a Atanasio y a los obispos fieles a la verdad católica. El emperador San Constantino (21 de mayo), filoarriano, mandó a los reyes etíopes que destituyeran a Frumencio y nombraran a un obispo arriano. Frumencio falleció anciano, luego de una vida de trabajos, y es venerado profundamente por los etíopes, que le llaman Abba Salama (padre de paz), y le tienen gran afecto como a su padre en la fe, su apóstol y evangelizador. Y esto a pesar de la leyenda según la cual el Evangelio fue predicado a los etíopes por San Mateo (21 de septiembre; 6 de mayo, translación de las reliquias; 9 de octubre, liturgias árabe y copta; 16 de noviembre, Iglesias Orientales, y 16 de diciembre, liturgia griega).


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914. 


A 27 de octubre además se celebra a  
San Elesbaam de Etiopía, emperador
San Abban de Kill-Abban, abad

viernes, 21 de septiembre de 2012

Santa Efigenia la Etíope, carmelita.

Pregunta: La presente es para ver que información me pueden enviar sobra Santa Efigenia, santa oriunda de Etiopía. Venezuela.

Respuesta: Vamos a ello, aunque he decirte que todo lo que leerás aquí es legendario y no hay por donde cogerlo. Es una mezcla de leyendas autóctonas, tradición carmelitana y cultos etíopes, posiblemente pre-cristianos:

Catedral de Tuy.
Santa Efigenia de Etiopía, princesa, virgen carmelita. 21 de septiembre.
Efigenia era hija de Egippus y Eufenisa, reyes de Etiopía, a principios del siglo I, habría que decir. Tenía Efigenia un hermano mayor, llamado Efronio. A los ocho años de la Ascensión del Señor llegó San Mateo (21 de septiembre) a la tierra de los nubios, o sea, Etiopía. Allí buscó a aquel eunuco etíope bautizado por el diácono San Felipe (6 de junio, 11 y 14 de octubre; 1 de mayo, Iglesia Griega; 27 de octubre, Iglesia Etíope), que ya había regresado a su tierra y esperaba apóstoles de Cristo. Este eunuco introdujo en la corte a Mateo y sus "coajutores", que eran carmelitas discípulos de Cristo y los Apóstoles. Mateo predicó, derrotó a los magos paganos Arfaxad y Zoroes, expulsó demonios y convirtió a las gentes. Enterado el rey, tomó partido neutral, permitió la predicación del cristianismo, pero continuó prefiriendo la religión anterior, o sea, no se convirtió del todo. Sin embargo, Efigenia sí que abrazó rotundamente el cristianismo, y buscó la manera de hacerle venir al palacio para que instruyera a su padre. Como no lo lograba, enfermó de tristeza.

Sucedió que Arfaxad y Zoroes, temiendo perder su influencia, convocaron a los demonios y entraron a la ciudad dos dragones terribles que asolaron tierras y cultivos. Los magos, como los dominaban, los devolvieron al desierto de donde salieron, por lo que el agradecido rey los introdujo con grandes honores en la ciudad. Aprovechados de esto, dijeron que habría grandes calamidades si Mateo y sus ayudantes no se iban del reino y, luego, que la princesa Efigenia fuese sacrificada a los dioses. Comunicó la noticia el rey a Efigenia con gran tristeza, pero convencido de la necesidad del crimen. Esta le respondió que aceptaba, pero que le diese unos días para prepararse, con lo cual quería ganar tiempo para instruirse, bautizarse y ser mártir por Cristo, si así tenía que ser.

Consintió su padre en dejar que entrara Mateo al palacio, y al encontrarse este con Efigenia, comenzó a instruirla en la fe y, finalmente, le reveló que aunque su aceptación del martirio era grata a Dios, este disponía otra cosa para su gloria, confusión de los magos y conversión del reino. Quiso bautizarse Efigenia, pero Mateo le pidió que esperase un tiempo, para que fuera de más gloria a Dios. Y llegó el día del sacrificio. Se hizo un hoguera, se puso a Efigenia en medio, pero por más que se intentaba encender el fuego, este no se encendía. Finalmente, invocando al demonio, lograron los magos encenderlo, pero entonces, Efigenia gritó el nombre de Jesús y bajó un ángel del cielo que, desatándola, la llevó por los aires junto a su madre, dentro del palacio. El rey estaba dispuesto a aceptar la supremacía de la fe cristiana, cuando los magos, en secreto, invocaron a los dos dragones, que aparecieron de nuevo, lo cual hicieron ver que era un castigo de los dioses. Pero no contaban con que apareció San Mateo y pidió al rey intervenir. Así, el santo se enfrentó a los dragones, que ya entraban por la ciudad (hay que ver con que tensión y floritura narra este padre el portento, parece que viéramos una película: Efigenia mira por una ventana, el Eunuco por otra, los niños corren, las mujeres gritan...).

Llegados a la Plaza Mayor (?), se abalanzaron contra el apóstol, pero este hizo la señal de la cruz, y los dragones vinieron mansos a sus pies, y se echaron como corderitos. Las turbas quisieron linchar a los magos, pero Mateo no lo permitió, bajo promesa de ellos de que se convertirían. Y mandó a los dragones que se fuesen y nunca más volvieran. Como así fue. Pero no terminó la cosa ahí. Aún estaba el pueblo festejando, cuando murió el príncipe heredero, Efronio. El rey, aún creyente en los magos, los mandó llamar en secreto, para que revivieran a su hijo, cosa que no sucedió, por lo que mandó a encarcelarlos (aunque escaparon y fueron a Persia donde murieron aplastados por un templo pagano que se les vino encima). Efigenia llamó a Mateo que, revivió al príncipe. Ante esto, el rey se convirtió formalmente, mandó quemar los templos de los ídolos, levantar templos a Jesucristo, y ordenó que todos fueran catequizados y bautizados. Los carmelitas acompañantes de San Mateo pudieron fundar su primer convento en el África. Se levantó una hermosa catedral dedicada a la Resurrección del Señor, en la que Mateo asentó cátedra y enseñaba a la familia real y su corte.

Iglesia de Santa Efigenia.
Sao Paulo, Brasil.
Pasado un tiempo, Efigenia quiso hacer algo más por Dios, definir lo que este querría de ella y un día, en un éxtasis, Dios le reveló. "Efigenia, si pretendes saber el conveniente modo de agradarme según mi divina voluntad, te has de hacer Generalísima de un ejército de vírgenes pobre, obedientes y castas, que renunciando voluntariamente al siglo, consigan la fortuna de ser esposas mías". Comunicó a San Mateo esta revelación y este le explicó lo que significaba la virginidad, la vida monástica y de como podría servir a Dios así; y que era voluntad de Dios se fundase un monasterio de religiosas en la ciudad. Consintieron sus padres, que antes pensaban casarla, y pusieron todos los medios para construir el monasterio. Y mientras tanto, Efigenia comenzó a buscar a sus compañeras entre las convertidas más castas y santas. En poco tiempo tuvo 200 compañeras. Llegó el día de la consagración y San Mateo les dio el hábito marrón, la capa blanca y el velo negro en la catedral, para, luego de exhortarlas, llevarlas en procesión hasta el edificio monástico. Y ya aquí nos la hacen carmelita, pues vivirían esta Regla traída por los compañeros de San Mateo y que en adelante, serían sus superiores y directores.  

Al poco tiempo de entrar al monasterio murieron sus padres y un tío suyo, pagano, llamado Histarco se levantó contra el reino y contra Efronio, príncipe heredero. Además de los desmanes y crímenes, llegó a prender al príncipe y encerrarle en una torre, para someterle y hacerse con la corona etíope. De nada valían las exhortaciones y amenazas de San Mateo, por lo que Efigenia, con gran pena decidió abandonar temporalmente la clausura para plantarle cara al usurpador. Así que luego de noches de vigilias, oración y penitencias, se fue adonde el tirano y le habló con palabras tan encendidas que le dejó confundido, arrepentido y le prometió cesar en sus injusticias y liberar al príncipe, sin pretender reclamarle el reinado. Pero el demonio le tentó de otra manera y, apareciéndole a Histarco, le hizo ver que sería ventajoso para él convertir a Efigenia en su mujer, para tener acceso al poder. Para nada le importaba que fuera una virgen consagrada, así que comenzó a visitarla para “pedirle consejos”, hasta que se atrevió a proponerle hacerla su esposa y la gran reina de Nubia (Etiopía), pasando por encima de Efronio. Efigenia quedó espantada al oír aquello, aunque ya sabía por revelación que las visitas de su tío no iban por buen camino. Lloró aquel atrevimiento de su tío, al que tachó de blasfemo por pretender a una virgen consagrada.

Histarco recurrió a San Mateo, prometiéndole darle medio reino si convencía a Efigenia, ya que tanto ascendiente tenía sobre la princesa. San Mateo fingió acceder, y le invitó fuera a la catedral el siguiente domingo, donde predicaría sobre el matrimonio, para convencer a Efigenia, a la que invitaría igualmente. Y llegó el domingo, y San Mateo predicó sobre la grandeza del matrimonio, con satisfacción de Histarco. Gozo que se transformó en ira cuando san Mateo se giró a él y le dijo: “habéis oído las excelencias de un sacramento, que se puede solicitar por medios lícitos, pero no por reverencias y sobornos escandalosos a la ley de Dios. Decidme, si hubiese un imprudente vasallo que presumiese robar la Esposa de su monarca y señor, habiéndose celebrándose los desposorios, ¿no haría a su soberano una grandísima ofensa y no merecería la pena capital por esta osadía? Esta es la razón por la que estando a Jesucristo, Señor de los monarcas, consagradas las religiosas no pueden contraer con hombre alguno matrimonio: porque haría a su señor y creador la mayor de todas las injurias”. Salió Histarco de la catedral muy airado, y apenas terminaba los oficios el apóstol, envió un sicario y allí, al pie del altar, le dio un golpe mortal y lo dejó muerto (o vivo para Cristo), derramando toda su sangre por la Verdad.

Regresó Efigenia al monasterio, donde Histarco le hizo llegar que si no se casaba con él, le esperaba el mismo fin que a su maestro, sumándole antes penosos tormentos. Efigenia le mandó responder que ya podía comenzar a torturarla cuando quisiera, que su voluntad seguiría siendo la misma. Contrató Histarco a varios nigromantes y paganos, para que por medio de hechicerías doblegasen la voluntad de Ifligenia. Pero nada podía con la fe de esta. Así que cansado el malvado mandó prender fuego al monasterio, pero no contaba con Cristo, que no deja desamparados a sus fieles. Cercaban las llamas a casi todo el monasterio cuando Efigenia hizo una profunda oración y de pronto desapareció el fuego, trasladándose al palacio del impío y abrasando todos sus tesoros. Histarco, que estaba fuera y quedó vivo no pudo soportar aquello y se clavó un puñal en el pecho y murió desangrado y su sangre bebida por los perros.

Ya en paz, y de vuelta a su retiro, Efigenia sobresalía por encima de sus hermanas. Tenía altísima oración, se ejercitaba en la obediencia, aunque era la abadesa y no le faltaban penitencias por hacer. Era humilde y nunca trataba a sus religiosas como inferiores, sino como hermanas. Acometía los trabajos más serviles, atendía y trataba a todas por igual. Caridad, penitencia, y oración. En esto se puede resumir su vida (legendaria, recordad). Al final de esta, tuvo la revelación de parte de Dios que pronto se reuniría con Él. Cayó enferma, con desolación de sus monjas y del reino etíope, que pronto se prestó a acompañarla en su tránsito desde los exteriores del monasterio. Efigenia se despidió de sus hijas espirituales, recordándoles su condición de “hijas de la Virgen Madre, tal como las quería el santo profeta Elías”. Se despidió de Efronio, su hermano ya rey, aconsejándole que siempre rigiera según la norma del Evangelio de Cristo. Luego de esto, mandó la despidieran de su pueblo, a cuyas oraciones se encomendó. Quedó en paz y suavemente se reclinó para siempre en el regazo de Dios.

Nueve días duraron los funerales, para ser enterrada al cabo, en la iglesia del monasterio. Aunque nunca ha sido canonizada, su nombre fue incluido en el martirologio romano, lo cual es algo. Su culto en la Orden del Carmen comenzó en Andalucía y Portugal, principalmente en los conventos de Cádiz, Sevilla y Lisboa. De aquí llevaron los carmelitas de la Antigua Observancia el culto a América, especialmente a Brasil, donde la presencia de los esclavos aumentó su devoción, junto a la de San Elesbaam. Eran estos santos etíopes muy queridos para los pobres esclavos negros . Se le invoca contra los incendios, las llagas, las heridas incurables.

La leyenda de Santa Franca de Visalta (25 de abril) pone a Franca apareciéndosele al abad Columba junto a Santa Efigenia y Santa Cirila (28 de octubre) para revelar  el sitio donde estaban las reliquias de la misma Franca. 


Fuente:
-"El Carmelo Ilustrado con favores de la Reina de los ángeles" P. FRANCISCO COLMENERO. Valladolid, 1754. 



A 21 de septiembre además se celebra al
Beato José Vila Barri, presbítero HSF y mártir. 
San Cuadrato de Atenas, obispo y mártir

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...