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viernes, 30 de octubre de 2015

San Serapión, obispo y carmelita.

San Serapión de Antioquía, obispo. 30 de octubre.


San Serapión.
Museo del Ex-convento del Carmen, México.
Aunque de San Serapión la mayor parte noticias de las noticias son fiables, hay algunas lagunas que, oportunamente, las leyendas y las suposiciones llenaron. Fue obispo vigilante, gran evangelizador y defensor de la fe católica. La leyenda del Carmelo nos cuenta que, aun admitiendo que no se sabe de sus padres y orígenes, nació Serapión por el año 140, y fue un niño prodigio. Desde infante su alivio eran las soledades y la lectura de las Escrituras, por lo que supone que sus padres serían cristianos fervientes. Siendo joven, tuvo conocimiento de los ermitaños del Carmelo, hijos de San Elías, y desencantado de las vanidades del mundo, al Carmelo se fue a vivir una vida de penitencia y oración, al estilo del santo profeta. Allí, en el silencio y el recogimiento, se formó más aún en el conocimiento de la Palabra de Dios. Y pasaron los años, siendo un monje fervoroso, paciente, caritativo y humilde, escondiendo su sabiduría a los hermanos, hasta que Dios dispuso otra cosa.


En el año 191, o 192, según San Jerónimo (30 de septiembre y 9 de mayo, traslación de las reliquias) murió Máximo de Antioquía, y conociendo la iglesia antioquena “el buen olor de sus prendas, porque los santos son plantas aromativas, que comunican sus fragancias desde lejos” (Flores del Carmelo), le eligieron como obispo de la sede apostólica, siendo el octavo sucesor de San Pedro. La “Doctrina de Addai”, un texto del siglo IV pone a San Serapión consagrado por el papa San Ceferino (26 de agosto), pero en realidad ya era obispo antes del tiempo de Ceferino. Viéndose con la responsabilidad del obispado, comenzó un profundo ejercicio de apostolado y misión, especialmente para advertir de las herejías que amenazaban la fe de Cristo. Para ello escribió varias cartas a otros obispos y abades, especialmente duras con el montanismo, herejía milenarista que insistiendo en la inminencia de la venida de Cristo exigía renuncias y penitencias exageradas a los fieles. Era restrictiva con el perdón y la misericordia, impedía a los esposos tener relaciones, etc. Montano y dos mujeres llamadas Maximilla y Priscila, las cuales profetizaban en nombre del Espíritu Santo la llegada de la Jerusalén Celeste, en un día y sitio concretos. Como suele pasar, entre los creyentes de esta herejía había uno muy listo, de nombre Alejandro, el cual buscaba su provecho personal. Contra esta desviación escribió una carta Serapión, firmada y avalada por otros obispos, entre ellos Elio Publio Julio, obispo de Debeltum, que llegó a exorcizar a la tal Priscila.


También se opuso al docetismo, herejía que enseñaba que la Encarnación del Hijo de Dios era solo aparente, pues Cristo no era verdadero hombre. Serapión escribió algunos tratados sobre la Encarnación, alertó a prelados sobre el peligro de estas creencias, que igualmente llevaban a renuncias extremas e inadecuadas, y para nada cristianas. Pero el principal combate por el que se le conoce es contra el llamado “Evangelio de Pedro”, un texto leído con veneración en la antigua Iglesia, aunque nunca fue considerado inspirado por la Iglesia. La obra suscitó algunas controversias entre obispos y fieles y Serapión, hay que decirlo, obró con cierta ligereza, al responder "si esto es lo único que crea la diferencia entre vosotros, que sea leído", sin leer y estudiar la citada obra. Pero luego se retractó, y con una simple lectura comprendió que no era un “evangelio” ortodoxo, sino que coqueteaba con el docetismo, más por sus supresiones sobre la naturaleza humana de Cristo, que por las opiniones sobre esta. Como suele pasar, las omisiones causan tantos estragos como las malas obras. A los fieles de Rhossos les escribe una carta, en la que les prohíbe leer dicho “evangelio” en público, a la par que les anima a permanecer en la verdadera fe apostólica, la cual promete predicarles en persona. 

En cuanto a nosotros, hermanos, recibimos a Pedro y a los demás apóstoles como a Cristo. Pero rechazamos los escritos que circulan falsamente bajo su nombre, como hombres experimentados que sabemos que tales escritos no nos han sido transmitidos por tradición. Cuando estuve entre vosotros yo me figuré que todos profesabais la fe verdadera; y sin haber leído el Evangelio que presentaban ellos bajo en nombre de pedro, dije: si es éste el único motivo que parece causar disensiones entre vosotros, no se lea. Pero ahora se, por lo que me han dicho, que su mente se escondía en algún repliegue de Herejía. Por eso procuraré volver a vosotros. Esperadme pues, pronto. Pero nosotros, hermanos, comprendiendo a qué clase de herejía pertenecía Marciano, pues con la ayuda de otras personas que habían practicado este mismo Evangelio, es decir, con la ayuda de los sucesores de los que lo pusieron en circulación a quienes llamamos Docetas (porque la mayor parte de las ideas pertenece a su doctrina) hemos podido hacernos con el libro que ellos nos prestaron, revisarlo y descubrir que, si bien la mayor parte está, efectivamente de acuerdo con la doctrina verdadera de Salvador, han sido añadidas algunas cosas, que hemos anotado para vosotros”.


Luego mandó borrar el nombre de San Pedro de semejante obra (en el siglo XIX se hallaron restos de unos papiros del siglo II del tal evangelio). Y no sabemos mucho más del santo. La leyenda carmelitana le pone falleciendo en 213, otros en 211. Siempre antes de 215, podemos afirmar. En 362, en el célebre Concilio de Alejandría contra algunas herejías, los escritos de San Serapión fueron puestos en valor por San Atanasio (2 de mayo y 18 de enero) ante los obispos, retomándolos para rebatir a los herejes. Lezana y otros escritores carmelitas no dudan en hacerlo santo de la orden, y en el siglo XVI está inserto en el propio del Carmelo.


Fuentes:

-"El Carmelo Ilustrado con favores de la Reina de los ángeles". P. FRANCISCO COLMENERO. Valladolid, 1754.

-“Flores del Carmelo, vidas de los santos de N. S. del Carmen”. FR. JOSÉ DE SANTA TERESA. Madrid, 1678.

-“Glorias del Carmelo”. Tomo III. P. JOSÉ ANDRÉS. S.I. Palma, 1860.

-"Vidas de los Santos". Tomo XII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 30 de octubre además se celebra a  
Santa Arilda, esposa y religiosa.
San Foillan, fundador y mártir

martes, 27 de octubre de 2015

De Santos Reyes (IV): San Elesbaam de Etiopía, emperador carmelita.

Pregunta: Hola, he encontrado poco o nada sobre el Santo del que llevo su nombre y me gustaría que me ayudaras a saber más. Además se da la circunstancia de que lo he visto escrito de diferentes maneras, terminando en n y no en m o acortando una a. Pues eso, tengo muchísima curiosidad por saber mas sobre este santo. Gracias por adelantado.

Respuesta: Hola. Es normal que encuentres poco o nada sobre este santo. Es un santo muy raro, tanto en la leyenda, como en la iconografía. No abunda en las iglesias ni se escribe mucho de él. Todo lo que de este santo puede saberse son leyendas y florituras, la mayoría carmelitanas:

San Elesbaam de Etiopía, emperador. 27 de octubre, 20 de mayo y 1 de septiembre.

Nació Elesbaam en el siglo IV, en la ciudad de Auxume, y era hijo de Fazena, descendiente de la reina de Saba. Según la tradición, la cristiandad había llegado a Etiopía por medio de aquel etíope que bautizó San Felipe (3 de mayo) en Hch 8, 26-40. Aquel al regresar a Etiopía predicó el Evangelio ante el rey. Edesio y Frumencio, esclavos del emperador, preocupados por la falta de sacerdotes que guiaran a la nueva nación conversa, buscaron ministros del Señor que enseñaran la liturgia y las costumbres católicas. San Atanasio de Alejandría (2 de mayo) consagró obispo a San Frumencio (1 de agosto, Iglesia copta; 27 de octubre y 30 de noviembre, Iglesias Ortodoxas Griega) y lo envió de vuelta (esto es imposible, pues Atanasio y Frumencio vivieron entre los siglos III y IV). Con él entraron a Etiopía unos monjes carmelitas, enviados por el General de la Orden. El emperador construyó un palacio para el obispo y un convento para los religiosos, convirtiendo Santa María de Sión, otrora templo pagano edificado por la reina de Saba, en catedral y monasterio al mismo tiempo.

Muy joven subió Elesbaam al trono, al morir su padre y, aunque poseía grandes riquezas y poderío, vivía en su palacio como un monje. Era austero en el comer, el vestir y las diversiones. Edificó bellas iglesias y monasterios para religiosos y religiosas del Carmelo. Sus devociones principales eran la Virgen María y San Gabriel arcángel, que varias veces le acompañó en sus batallas. La más importante de sus guerras fue con Dunaan, rey de Arabia, que invadió a Etiopía. Aunque nos dice esta obra que no fue por perder su tierra por lo que luchó Elesbaam, sino porque este rey era hereje nestoriano y asesinaba católicos, destruía iglesias y monasterios, como algunos de la orden del Carmen.No hay que decir que aunque Elesbaam tenía menos soldados, venció inmediatamente, arrasando a los enemigos de la verdadera fe. Luego hicieron la paz, porque Elesbaam le perdonó su maldad contra los cristianos si se convertía a la fe, y al mismo tiempo en tributario suyo. Pero no duró la cosa, Dunaam, una y otra vez se rebeló, fue vencido y perdonado, y siempre padecían los cristianos, los religiosos. Hasta que, finalmente, martirizó a San Aretas y compañeros (24 de octubre) y Elesbaam invadió sus tierras y le mató, luego de oir consejo del santo carmelita, el abad Pantaleón. En fin, batallas, guerras, conquistas encubiertas con el celo por la fe.

Elesbaam, carmelita.
Luego del regreso, Elesbaam se dirigió de nuevo al abad Pantaleón y pidió el hábito del Carmen. Luego de probarle, le admitió entre los religiosos. Fue novicio ejemplar y eligió la celda más humilde, trabajó en el campo y la cocina como los demás. Sobresaliendo en virtudes como la penitencia, la oración y el silencio regular. Usaba cilicio, se disciplinaba y dormía en el suelo, sin usar jamás el camastro que tenían todos los religiosos. Solo abandonó la soledad de la celda, para ser ordenado presbítero en la catedral de Auxume, para luego volver a su querido monasterio. Su oración fue desde entonces más intensa, bajando los ángeles del cielo a acompañarle y resplandeciendo su celda. Era tentado constantemente por el demonio en forma de serpientes y alimañas, pero vencía por su humildad y paciencia. Enfermó y se puso en peligro de muerte Elesbaam y los religiosos quedaron consternados. Solo se supo la noticia, miles de sus otrora súbditos fueron a verle y llorar por su pronta muerte. Llegado el momento final, descendieron la Virgen María y muchos ángeles a buscar su alma, y llevarla al paraíso. El cuerpo fue llevado a la catedral, para los funerales, que fueron solemnes y multitudinarios y trasladado nuevamente a la iglesia del monasterio, donde fue sepultado. En 1630 fueron restauradas la capilla y la tumba por los monjes coptos que son los que viven allí y mantienen su culto.

Acompañado de Santa Efigenia.
Minas Gerais, Brasil.
Patronatos, culto e iconografía.
San Elesbaam es patrono de los marineros, desde que en una ocasión guió a marinos etíopes en una batalla, y de los caminantes. Su memoria es el 27 de octubre, día en que murió, entre los años 530 y 540, aunque los coptos lo celebran a 20 de mayo y 1 de septiembre. No es un santo popular en la Orden del Carmen, ni tuvo oficio propio, ni siquiera estuvo incluido en el calendario de la Orden (mucho menos hoy), ni en la Iglesia. Aunque alguna presencia hay en Portugal y Brasil, por dos motivos principales (y que merecen un estudio más exhaustivo): A Portugal llegó desde Andalucía, gracias a Fray Francisco de Santa Elena, que en su iglesia de Lisboa erigió en 1735 un bello altar e imagen realizada por Jerónimo da Costa, con fama de milagrosa, del santo. De allí pasó a Brasil, donde los esclavos procedentes de Etiopía, ya conocían a Elesbaam y su culto, lo que fue aprovechado por los evangelizadores, para inculturar la fe entre los esclavos. Así es que, junto a Santa Efigenia (21 de septiembre) sus imágenes pueden verse en estas regiones, pero fuera de ahí, poco más.

La iconografía de Elesbaam mezcla los momentos de su vida como rey y religioso, por eso aparece normalmente vestido de carmelita y con una lanza, terminada en cruz. Esto significa su victoria sobre la herejía de Dunaam (al que aparece venciéndole en ocasiones). También puede llevar una maqueta de iglesia por ser bienhechor de la Iglesia y fundador de varios monasterios. También lleva una corona imperial a los pies, símbolo del abandono del mundo en pos de Cristo.


Fuente:
-"El Carmelo Ilustrado con favores de la Reina de los ángeles" P. FRANCISCO COLMENERO. Valladolid, 1754.  



A 27 de octubre además se celebra a 
San Frumencio, apóstol de Etiopía.
San Abban de Kill-Abban, abad

lunes, 26 de octubre de 2015

San Eata, obispo de Hexham.

San Eata de Hexham, obispo. 26 de octubre y 7 de mayo (martirologios escoceses).

Es uno de los santos mencionados por San Beda, que lo llama "hombre manso y sencillo". Los Bollandistas y otros también recogen su “vita”, la cual fue escrita tardíamente, en el siglo XII. Según esta, Eata fue uno de los jóvenes monjes que San Aidan (31 de agosto) preparó en el monasterio de Lindisfarne para el apostolado en Northumbria. En 651 fue elegido abad de Melrose y de aquí, en 659, Eata viajó a Deira con San Cuthberth (20 de marzo y 4 de septiembre, traslación de las reliquias) para fundar el monasterio de Ripon. A Melrose regresaron luego que este monasterio se adaptase al rito romano, dejando atrás el rito celta. Era este un asunto que en el año 663, se debatió en el sínodo de Whitby. El rey Oswi mandó celebrar este sínodo para decidir si la iglesia local debía adaptarse al rito romano o continuar con las tradiciones propias respectivas a las órdenes sacerdotales, la fecha de la Pascua y otras. La mayoría de obispos y abades eran adeptos de hacer el cambio, pero alguno no. Entre ellos Eata, aunque años más tarde, también lo aceptaría en su diócesis.

En 678 el arzobispo San Teodoro de Canterbury (19 de septiembre), dividió la gran diócesis de Northumbria en dos nuevos obispados. Eata fue consagrado obispo de Bernicia, aunque mantuvo el mando sobre el monasterio como abad, según costumbre primitiva. Esta diócesis tres años más tarde se dividiría en dos, Lindisfarne y Hexham. Eata gobernaría Lindisfarne hasta 685, pero nombró a San Cuthbert como abad del monasterio, dejando este cargo libre. En 685 se depuso por indigno al obispo de Hexham, y Eata pasó a gobernar esta diócesis, mientras que Cuthbert fue consagrado como obispo de Lindisfarne. Poco duró en la nueva diócesis, pues en 686 murió de disentería. Fue sepultado en la iglesia de San Wilfrith, en Hexham, que en el siglo VIII se convertiría en una abadía benedictina. En este momento una capilla se levantaría en el lugar de su sepultura, lo cual habla de un culto establecido. Actualmente la única iglesia dedicada a su memoria en Inglaterra es la Iglesia de San Eata de Atcham, Shropshire.

En 1113 el arzobispo Thomas II de York viajó a Hexham para obtener unas reliquias de San Eata, pero este se le apareció por la noche diciéndole: "¿Por qué no me dejas descansar en la iglesia que he gobernado, y me quieres llevar a otra iglesia?" Y, además, le golpeó con su báculo en el hombro. El obispo Thomas despertó con un fuerte dolor en el hombro y decidió dejar al santo y sus reliquias en paz.


Fuentes:
-“Lives of the British Saints”. VLADIMIR MOSS. 2009.
-"New Dictionary of Saints”. A. WALSH.
-"Vidas de los Santos". Tomo XII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 26 de octubre además se celebra a  
San Alour de Quimper, obispo.
Santos Luciano y Marciano, mártires.

sábado, 24 de octubre de 2015

San Félix, el mártir de la Palabra.

San Félix de Tubzacene, obispo y mártir. 24 de octubre.


En 303 Diocleciano y Maximiano emitieron un edicto por el cual se ordenaba que todas las iglesias cristianas fueran destruidas, junto con sus vasos y libros sagrados. Como con toda ley, cualquiera que se negara, habría de ser castigado. Un ejemplo lo tenemos en los esposos Santos Timoteo y Maura (3 de mayo y 9 de septiembre). El escritor cristiano Teodoreto cuenta como en toda una región de siria en solo un día, el Viernes Santo de 303, se destruyeron todas las iglesias en unas pocas horas. Las Actas de nuestro santo nos cuentan que, en Tubzacene, África, siendo obispo Félix, el gobernador Magniliano ordenó a todos los presbíteros se presentasen ante él. Faltó Félix, que estaba en Cartago. Se presentaron el sacerdote Aserio y los lectores Giro y Vital. Magniliano les preguntó, “¿Tenéis libros sagrados?”. “Tenemos”, contestó Aserio. “Dánoslos para que los quememos”, dijo Magniliano. Aserio le dijo que los tenía el obispo Félix consigo. Preguntado por el paradero del obispo, Aserio se negó a decir donde estaba y quedó preso hasta que apareciera.

Al día siguiente llegó Félix y Magniliano le apresó, y una vez ante él, le dijo: "Félix, renuncia a los libros y pergaminos que tienes”. Félix replicó: "Yo los tengo, pero no me separaré de ellos". "La ley está antes que todo, y debe ser obedecida", alegó Magniliano. “” – dijo Félix – "pero la ley de Dios está antes de que los mandamientos de los hombres”. A los tres días, Félix fue llevado de nuevo ante Magniliano, el cual le preguntó: “¿No has considerado el asunto?” Félix dijo: "Lo que dije antes estoy dispuesto a repetirlo ante el procónsul, si quieres”. “pues ante él darás cuenta”, expresó Magniliano.

Y lo trasladaron a Cartago el 24 de junio. Allí le echaron a la prisión, y al otro día fue presentado ante el procónsul Anulino. Este le preguntó: “¿Por qué no entregaste esas escrituras vanas?” Félix contestó: "No voy a renunciar a ellas”. Entonces Anulino mandó le cargasen de cadenas y lo arrojasen a lo profundo del calabozo más escondido. Allí estuvo dieciséis días, con el peso de las cadenas en los hombros, cuello y extremidades. Al cabo, fue llevado de nuevo ante el procónsul, que le preguntó de nuevo: “¿Por qué no renuncias a esas escrituras?” Félix respondió: "Tengo el propósito de no entregarlos”. Entonces Anulino mandó, el 15 de julio, que lo metiesen en la cárcel, duplicando antes el peso de las cadenas. Al cabo de nueve días repitió el interrogatorio y ante la negativa del santo obispo, ordenó lo llevasen a Roma. En el barco fue metido entre los caballos, sin darle de comer ni beber durante cuatro días que duró el viaje.

Pasaron por Agrigento, donde algunos cristianos pudieron verle y besar sus cadenas. En Catena igualmente, los cristianos le abrazaron y consolaron. Pasando por Venossa, el prefecto mandó descasarle y que le quitaran las cadenas. Luego le preguntó: “Félix, ¿por qué no entregas las escrituras? No será que no tienes ninguna y solo quieres padecer neciamente?”. “Yo las tengo – le contestó Félix – pero no voy a renunciar a ellas". Cansado, el prefecto ordenó: “Matadle a espada”. Y Félix, el obispo, el santo, clamó al cielo: “Te doy gracias, Señor, que te has dignado liberarme. He pasado cincuenta y seis años en este mundo, y como guardé mi virginidad, yo he guardado los Evangelios a seguro. He predicado la fe y, oh, Señor Dios del Cielo y de la Tierra, Cristo Jesús, ante Ti me inclino mi cuello como una víctima. Tú que eres eterno, a quien sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén". Y fue decapitado, el 30 de agosto de 303.

Y aquí podríamos dejarlo, pero siempre me gusta ir un poco más allá, e ilustrar con un poco de historia, culto, etc. Sus Actas las consideran fiables todos los hagiógrafos y estudiosos. El nombre del obispo Félix, el mártir de las Escrituras, aparece en varios martirologios, el más antiguo el “Martirologio Napolitano”, una estela de mármol grabada, con varios nombres de mártires. El pseudo jeronimiano, el romano y otros autores lo recogen a 24 de octubre, aunque también se señalan el 30 de agosto u otras fechas, por confusiones y errores provocados por adiciones a las Actas.

Estas adiciones, correcciones e intenciones de aclarar lo que claro estaba, llevó a mezclar a varios santos entre sí. Como a 30 de agosto, “diez natalis” de nuestro Félix se venera en Nola a un santo de nombre Félix, pues se copiaron las actas de nuestro Félix y se aumentaron con interrogatorios, tormentos y milagros, y se cambiaron los lugares de padecimiento, para hacerle morir en Nola. Así en Ostia, donde se venera a los mártires Félix y Adaucto, que padecieron igualmente bajo Diocleciano y Maximiano se creó la confusión de que era el mismo santo Félix, y algunos escritos hicieron padecer a Félix y Adaucto en Agrigento, otros en Venossa, solamente por tomar de las Actas. En esta última ciudad, para colmo, se venera otro San Félix que padeció Maximiano y cuya memoria es a 28 de agosto con los mártires Jenaro, Fortunato y Septimio. Igualmente fue tomado como el mismo santo, al que se le añadieron compañeros, que las Actas no mencionan para nada. Copian las Actas y las pervierten, sustituyendo los nombres de Giro y Vital (ver arriba), por Jenaro, Fortunato y Septimio. Pero la cosa aún se complicó más, como en Salerno se veneran a los mártires Félix, Fortunato, Cayo y Antero, el martirologio de esta ciudad del siglo XIII trae a 28 de agosto esta entrada: "Félix, obispo de Tubzacene y con él Adaucto, sacerdote, Fortunato, Caius y Antero, que fueron martirizados bajo Diocleciano y Maximiano”, mezclando a todos los santos entre sí. Cuando son mártires separados.


Fuentes:
-"Triunfos de los mártires". TOMO II. SAN ALFONSO DE LIGORIO. Barcelona, 1843.
-"Vidas de los Santos". Tomo XII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.



A 24 de octubre además se celebra a  
San Evergislo de Colonia, obispo.
Beato Tadeo McCarthy, obispo

jueves, 22 de octubre de 2015

Beata Josefina Leroux, clarisa, no ursulina.

Pregunta: Si tienes información de la beata clarisa Josefina de Lerouk, martir clarisa del 22 o 24 de octubre. Casi nadie sabe de la pobre, y ni su imagen tienen, por favor, si pudieras ayudarme en eso!!!!

Respuesta: No es que haya mucho tampoco, querido amigo, aquí te va:
 

Beata Josefina Leroux, virgen clarisa y mártir. 22 (orden franciscana) y 23 (con su grupo de mártires) de octubre.

Ana Josefa nació en Cambrai, en 1747 y a los 22 años ingresó en el convento de las clarisas Urbanistas de Valenciennes, donde profesó al año siguiente. Las “urbanistas” son clarisas que siguen una Regla dada por el papa Urbano IV, en 1263, a tan solo 10 años de la muerte de Santa Clara (11 de agosto y 23 de septiembre, invención de las reliquias), mitigando la Regla y permitiendo las posesiones comunitarias y rentas, la abadesa puede ser vitalicia. A veces es llamada “Segunda Regla de Santa Clara”. Actualmente hay 88 monasterios y unas 1000 religiosas. De su vida conventual se conoce poco, era una religiosa más y quien sabe si así hubiera sido si no le hubiera llamado Señor a la entrega total; al martirio. Es la época de la Revolución Francesa, en la que muy pronto, a los sublimes ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad habrían de añadírseles una coletilla: “o muerte”.

Solo había una manera de entender esa libertad, esa igualdad, y esa fraternidad y quien no pasara por el aro, ya se sabía. Es un modo simple de resumir una época histórica muy complicada y, todo sea dicho, fundante de muchos de las libertades y derechos que hoy gozamos y defendemos. Época aún no del todo clarificada ni depurada en cuanto a responsabilidades, pero con respecto a lo que nos importa: Por confesar su fe cristiana muchos fueron asesinados y a eso se le llama martirio. “Hay martirio cuando el perseguidor, movido por su odio a la fe, inflige la muerte, aunque diga y vanaglorie de hacerlo por otra causa". Benedicto XIV, en «Tratado de Canonización de los Santos».

La Revolución Francesa exclaustró en 1791 a todas las religiosas de sus monasterios en Valenciennes y Josefina volvió a Cambrai junto a su familia, y luego pasó a Mons, donde se habían refugiado las ursulinas, entre las que había profesado su hermana Sor Escolástica. En 1793, al tomar Austria la zona de Valenciennes regresan las ursulinas, y Josefina, ya que no podía entrar al monasterio de las clarisas, pidió y obtuvo ser admitida entre las ursulinas, sin renunciar a su profesión como hija de Santa Clara. Esto mismo hicieron las religiosas brigidinas Beatas Ana María Erraux y Lilvina Lacroix (23 de octubre). Pero duró poco la paz. En 1794, los franceses toman la ciudad, y el 3 de septiembre, las monjas son apresadas hasta el 23 de octubre, día en que fueron llevadas a la guillotina por el “delito de emigrar ilegalmente, volver al país y ser enemigas de la Revolución”, Mientras subían al cadalso cantaban el Te Deum y las Letanías. Fue beatificada, junto a las demás, en 1920, por Benedicto XIV.

Nuestra Josefina y las dos brígidas durante mucho tiempo fueron consideradas ursulinas, hasta que las investigaciones lo pusieron todo en su sitio. Las ursulinas mártires de Valenciennes tienen su memoria a 17 de octubre y son: Beata María Natalia de San Luis Vanot, Beata María Laurentina de San Estanislao Prin, Beata María Úrsula Gabriela de San Bernardino Bourla, Beata María Luisa de San Francisco Ducrez y Beata María Agustina del Sagrado Corazón de Jesús Déjardin.


 

Fuentes:
-"Una mártir de la revolución francesa, Beata Josefina Leroux". 23 de octubre. Casals, 1965.



A 22 de octubre además se celebra a  
Santa Córdula de Colonia, virgen y mártir
San Mello de Rouen, obispo.

martes, 20 de octubre de 2015

San Caprasio del Monte Carmelo

San Caprasio, eremita y abad. 20 de octubre.

La leyenda no nos dice mucho sobre este santo, que, sin embargo, tiene su importancia en la "historia" del Carmelo, pues fue el receptor de la primera "regla carmelita", la "Instrucción de los primeros monjes", que aparece dedicada "A Caprasio, monje". Las primeras referencias sobre él están en las apócrifas obras de San Cirilo de Constantinopla (6 de marzo). También se refieren a él, siguiendo la estela de "historiar" la leyenda carmelitana, Tritemio, Lezana, y otros. 

Haciendo una recopilación de datos, os puedo decir que, muriendo San Cirilo Patriarca de Jerusalén (18 de marzo), fue designado para la sede apostólica, el abad del Monte Carmelo San Juan Silvano, o San Juan Jerosolimitano (12 de febrero), como también se le conoce. Quiso Juan dejar por abad del Carmelo a uno de sus más fervientes eremitas, y eligió a Caprasio. Este, ante la inexperiencia y considerando su indignidad y necedad, pidió al nuevo Patriarca y le pidió una regla de vida, para conservar la memoria de San Elías y San Eliseo. Y nació la interesante obra mencionada antes y que sería, junto con la Regla de San Alberto (17 de septiembre y 8 de abril) una lectura normativa en toda la Orden, incluidos los descalzos hasta avanzado el siglo XVIII.

Ya estando Caprasio a la cabeza de la orden, fue tenaz contra las herejía eutiquiana, por lo que envió monjes a varios sitios para predicasen la verdadera fe católica: De entre ellos destaco a San Simpliciano de Milán (13 de agosto), ciudad en la que predicó contra los herejes, construido un convento y finalmente, hecho obispo de la misma. Otro enviado fue San Romano (8 de octubre), identificado con el monje que socorría a San Benito (11 de marzo y 11 de junio) y que le dio la regla de San Basilio (2 de enero y 14 de junio), seguida en origen por los eremitas del Carmelo. Y el tercero fue San Petronio (10 de enero), enviado a Bolonia, de donde fue elegido obispo. Como vemos, la leyenda carmelitana tiene "patas largas", en ocasiones contradiciendo a otras fuentes.

Y más de San Caprasio: pues nos dicen algunos que era un verdadero imitador de San Elías, en la penitencia, la pureza de costumbres, con una vida tan áspera "más para admirar que para imitar". Finalmente, luego de siete años como abad, entró en la gloria el 20 de octubre de 470.


Fuentes:
-"Glorias del Carmelo". Tomo I. P. JOSÉ ANDRÉS. S.I. Palma, 1860.
-"Dilucidario y demostracion de las crónicas y antigüedad del sacro orden Santa María del Monte Carmelo". FR. DIEGO DE CORIA MALDONADO. O.Carm. Córdoba, 1698.


A 20 de octubre además se celebra a 
Santa Rosalina de Villenueve, abadesa cartuja
San Sindulf de Aussonce, eremita.

lunes, 19 de octubre de 2015

San Verand, abogado contra la idolatría.

San Verand de Cavaillon, obispo. 19 de octubre y 7 de julio (traslación de las reliquias).

Originario de la Vaucluse, de niño se dedicó al pastoreo, hasta que lo abandonó todo para irse a un bosque cercano, para vivir como eremita. Luego de años de vida en solitario emprendió una peregrinación a Roma, pasando por varios santuarios donde veneró las reliquias de los mártires, allí depositadas. Al regresar, en 568, fue elegido obispo de Cavaillon por Sigebert I. En 585 estuvo presente en el Concilio de Macon, en el cual, entre otras cosas, se declaró que las mujeres tenían alma al igual que los hombres. Ya veis que tipo de creencias tendrían algunos.


La leyenda cuenta que en Fontaine-de-Vaucluse, libró al pueblo de un feroz dragón llamado Coulobre, que no les dejaba en paz, asolando los campos, robando las bestias y a las muchachas. El santo le exorcizó, le ató con la estola y lo condujo a los Alpes, donde murió de hambre. Este pueblo, llamado Saint-Veran, aún mantiene su memoria por medio de una fuente de aguas milagrosas, en la que puede verse la escultura del dragón. Según San Gregorio de Tours (17 de noviembre) sanó a muchos enfermos, trazando sobre ellos la señal de la cruz e invocando el Nombre de Jesús.


Fue parte de los obispos que nombró el rey San Gontrand de Borgoña (28 de marzo) para que investigasen el asesinato del obispo San Pretextato de Rouen (24 de febrero), asesinado por la reina Fredigundis. Fue padrino de Thierry II, hijo de Childeberto II. El bautismo se realizó en la catedral de Orleáns, en 587. Dos años más tarde, le vemos entre los obispos que restauran el orden entre las monjas de la abadía de Santa Cruz de Poitiers. En 590 se desató una epidemia de peste, que se llevó al santo obispo, el 13 de noviembre de este mismo año, mientras estaba en un Concilio en Arlés. Fue enterrado en una pequeña iglesia que el santo obispo había edificado en Fontaine-de-Vaucluse, en honor de Nuestra Señora. Allí puede verse aún su sepulcro de la época merovingia. En el siglo X allí se levantó el priorato de Santa María y San Verand. En el siglo XI una parte de sus reliquias se llevaron a la catedral de Orleans, y a la Colegiata de Jargeau, de cuyos canónigos era patrono. Dicen que el siglo XII el santo obró un milagro que fue conocido por muchos, cuando Raymond IV, marqués de Provenza, pateó en el trasero a Benedicto, obispo de Cavaillon. Quedó el marqués con la pierna seca, y no se curó hasta que fue cojeando y arrastrándose hasta la fuente del santo e imploró perdón. El santo se le apareció y exigió varios privilegios, entre ellos un feudo para el obispo. El marqués accedió y fue sanado. En fin...

El 7 de julio de 1311 el obispo de Cavaillon, trasladó las reliquias a Vaucluse. Al llegar a la orilla de un río, el puente se había caído, y apenas tocar las aguas el cortejo, las aguas se abrieron para dejar pasar la procesión. Con este motivo fue nombrado santo patrón de la diócesis, actualmente fundida con la diócesis de Avignon. En 1562 los canónigos salvaron las reliquias del saqueo de la catedral realizado por el barón de Adrets. Estuvieron ocultas hasta 1613, cuando fueron puestas de nuevo en veneración pública.
Es patrón de los pastores y patrono de los rebaños. Se le invoca la idolatría y la peste.



Fuente:
-“Histoire de Saint Véran anachorète à Vaucluse, évêque de Cavaillon”.  J.-F. ANDRÉ. París, 1858.


A 19 de octubre además se venera a
Beato Tomás Hélye, presbítero.
Santa Cleopatra, viuda.

domingo, 18 de octubre de 2015

Santa Gwen, la Tres Tetas.

La santa y sus tres hijos
Santa Gwen de St-Vennec, madre. 18 de octubre.

Sobre esta santa de leyenda tan estrafalaria se conoce poco, lo más que podemos es historiar su culto y devoción popular. Según la leyenda, era hija del rey Budic II de Bretaña, descendiente nada menos que de San Simeón de Jerusalén (27 de abril), hijo de San Cleofás (25 de septiembre), el hermano de San José (19 de marzo, 1 de mayo, 23 de enero). Muy joven fue dada como mujer a San Fragan (3 de octubre) y fueron padres de los trillizos San Winoc (5 de noviembre), San Jacut (8 de febrero) y San Guénolé (3 de marzo), y de Santa Clervie (3 de octubre y 21 de diciembre). Lo más llamativo de Gwen, nombre que significa “blanco”, por lo que también se le conoce como Cándida, Blanca o Alba (y sería la santa de las que lleven este nombre) es el milagro que Dios habría hecho en ella: Para poder alimentar a sus trillizos, le salió un tercer pecho, por lo cual se le conoce como “la trimammis” o sea, la "tres tetas".

Ambos esposos fueron buenos padres y educaron a los hijos en la piedad cristiana y la honradez. Enviaron a sus hijos Winoc y Jacut con San Budoc (18 de noviembre), quedándose a Guénolé para que fuera heredero de su hacienda, pero al día siguiente de partir los hermanos, un rayo cayó sobre Guénolé, salvándole de milagro, lo que los padres entendieron como una señal de Dios de que debían dedicar también a ese hijo a su servicio. Hicieron los esposos otras obras para Dios, como la edificación de algunas iglesias y hospicios para los pobres. Después de la muerte de Fragan, Gwen se casó con Eneas Ledewig y tuvo a San Cafdan (19 de octubre), y de este segundo marido también enviudó. Fue secuestrada dos veces por piratas anglosajones, y las dos veces escapó cruzando el canal andando sobre las aguas. A finales del siglo VI, según las respectivas leyendas francesas de sus hijos, murió.

Detalle de la fuente de Plougin.
La leyenda inglesa, por su parte, la pone retirada como una religiosa en Whitchurch, Dorset, en Inglaterra. Allí vivió en una pequeña ermita, donde sería enterrada luego que los vengativos sajones la asesinaran. Una iglesia se construyó sobre su tumba, donde se venera un supuesto cuerpo suyo, que analizado en 1990 reveló que pertenecía a una mujer de unos 40 años, con varios partos y de buena salud. A saber. El culto a Santa Gwen está rodeado del simbolismo del número 3, tan rico en la mitología. Tres hijos mellizos (signo de plenitud), tres pechos, tres iglesias edificadas. Aún se puede ver en la Francia profunda algunas imágenes suyas, siempre ligadas a la devoción de las madres, embarazadas y los bebés. Se le invoca, como no, para una mejor lactancia, los niños en dentición, el buen parto, la fertilidad. También es abogada contra los eczemas, debido al tono blanquecino de estos (recordad que su nombre significa eso: “blanco”). En Plougin, Bretaña aún se conserva una fuente milagrosa dedicada a esta santa, en la cual era costumbre sumergir un paño y aplicarlo a los niños aquejados de todo tipo de mal.


Fuentes:
-“Vie des bienheureux et des saints de Bretagne”. MALO-JOSEPH DE GARABY. St-Brieuc, 1839.
-“Dictionary of Saints”. BRIAN DANIEL STARR. U.S.A, 2013.
- “L'Armorique bretonne, celtique, romaine et chrétienne”. E. HALLEGUEN. París, 1872.


A 18 de octubre además se celebra a  
San Justo de Beauvais, niño cefalóforo.
San Julián Sabas, abad

sábado, 17 de octubre de 2015

Las Santas Doncellas de Tolosa.

Pregunta: He encontrado en internet esta foto de un relicario de Toulouse. En él dice "Saintes Puelles" (Santas Niñas). ¿Qué puede ser? No tengo ni idea. España.

Respuesta: Pues se trata de las reliquias de unas de las santas más misteriosas y raras de las que hay en la piedad popular. Esa devoción multisecular, impresionante en ocasiones: cultos olvidados que resurgen, leyendas inverosímiles, personajes curiosos, etc. En este caso se trata de:

Relicario de las "Saintes Puelles".
Las Santas Doncellas de Tolosa, vírgenes. 17 de octubre.

Según la leyenda, son dos jóvenes que habrían recogido los sesos y el cuerpo semimutilado de San Saturnino de Tolosa (29 de noviembre), luego que este fuera martirizado. Veamos que nos dicen las Actas del santo:
fue llevado [Saturnino] al capitolio, donde queriéndole obligar a que sacrificase, repetía en alta voz: ‘un solo verdadero Dios reconozco: a este solo ofreceré alabanzas y sacrificios; mas vuestros dioses bien sé que son demonios a los que honráis en vano, no tanto con víctimas de animales, cuanto con muerte de vuestras almas. ¿Y cómo queréis que yo tema a los que oigo decir que me temen?’. A estas palabras del obispo Saturnino se enfureció toda aquella sacrílega canalla, y echando al toro que habían de sacrificar una cuerda, ataron los pies del Santo Varón con el cabo que pendía por detrás de él, y agarrochándolo luengo fuertemente, precipitaron a Saturnino desde lo más alto del capitolio hasta el llano, por lo que rota la cabeza con los escalones del capitolio, saltándole los sesos y hechos pedazos todos los miembros, recibió Cristo aquel espíritu, digno de ser presentado a su Padre, para que coronase con laureles al que muriendo a manos de los furiosos gentiles, supo pelear tan fielmente por su nombre. Arrastró el toro el cuerpo muerto, y que ya nada podía sentir, hasta que se rompió finalmente la cuerda, y donde quedó allí fue entonces sepultado, porque acobardados los cristianos de aquel tiempo con el furor de los gentiles, y no atreviéndose a enterrarlo, dos solas mujeres, más fuertes que todos los hombres, venciendo con la virtud de la fe la flaqueza del sexo, y animadas, creo, a padecer con el ejemplo del Pastor, pusieron el bendito cuerpo en una caja de madera, y así lo metieron en una hoya muy profunda, a guisa de quien escondía más bien las venerables reliquias del Santo Varón, que de quien las enterraba. Pero recibió en paz a su mártir el Señor, cuyo es el honor, gloria, virtud y poder por los siglos de los siglos. Amén”.

Detalle del sepulcro de San Saturnino.
Como vemos, efectivamente, dos mujeres recogieron el cuerpo del santo y lo escondieron. Y hasta ahí, pero sin embargo, la devoción local tolosana quiso ampliar la cosa un poco más. Según la leyenda, estas jóvenes (las Actas no dicen edad) eran conocidas de San Saturnino desde mucho antes, cuando el santo predicó en Huesca. Ambas eran hijas de un rey oscense y fueron convertidas y bautizadas por el santo. Cuando Saturnino pasó a la Galia, ellas le siguieron como sus discípulas. En el momento del martirio, recogieron del capitolio la sangre y los sesos del santo, los metieron en una vasija de cerámica, luego tomaron el cuerpo del santo y lo escondieron en una fosa, excavada en el mismo sitio donde la cuerda del toro se había roto. Lo hicieron disimulando el sitio de los curiosos y los paganos. Por hacer esto fueron apresadas y castigadas, siendo azotadas desnudas por las calles de Tolosa, y posteriormente desterradas de la ciudad. Ya sin hogar, se retiraron a Carcasona, donde se retiraron a Recaud (que significa "refugio seguro") para vivir una vida casi monástica, dedicándose a la oración, la piedad y la caridad con los pobres. Cuando fallecieron ya tenían fama de santas, y fueron enterradas en la iglesia de San Miguel. Cuando la devoción aumentó, las reliquias fueron puestas en un arca de plata y trasladadas a la iglesia parroquial del sitio que con el tiempo el sitio se llamó “Mas-Saintes-Puelles”, recordando a las muchachas. Actualmente se veneran en un sencillo, pero bonito relicario neogótico. Es el sitio natal, según la tradición, de San Pedro Nolasco (31 de enero y 6 de mayo). Su devoción también alcanzó al monasterio catalán de San Miguel de Cuixá, en cuyos libros litúrgicos aparece su memoria litúrgica a 17 de octubre.

Pero, ¿qué hay de verdad en esta historia? Pues es complicado luego de siglos de tradición legendaria, establecer la veracidad de algunos hechos. Pero siempre algo se puede hacer.

El primer problema es con San Saturnino, cuya leyenda le hace discípulo del Bautista, luego de los 72 discípulos. Y más aún, le pone sujetando la túnica de Cristo mientras Juan le bautizaba. Vamos, que por detalles no será. La leyenda le pone predicando en la Galia y como obispo de Tolosa en el mismo siglo I, pero lo cierto es que no vivió anteriormente al siglo III, y su martirio se sitúa en torno a 250. Las actas del martirio no recogen la leyenda de su vida, sino que le ponen padeciendo bajo Decio. San Gregorio de Tours (17 de noviembre) también pone el martirio en esta fecha, incluso copia algunas palabras de las Actas, pero en su "Historia de los Francos" se hace eco de la leyenda "apostólica", con lo cual vemos que tan temprano como el siglo VI ya existía la confusión de fechas. Los Bollandistas, que avalan las Actas, pero no la leyenda, sitúan aquellas sobre el año 300. Así que podemos fiarnos que realmente dos mujeres escondieron las reliquias del santo. Con respecto a estas reliquias, fue San Hilario (19 de noviembre) quien en siglo IV señaló las reliquias con una sepultura de ladrillo, sin moverlas. Luego, entre San Silvio y San Exuperio harían una iglesia para trasladar las reliquias. Se pusieron en un sarcófago de piedra donde aparecen representadas las dos mujeres con el cuerpo del santo. En el sitio primitivo de su enterramiento se levantaría, con el tiempo, una iglesia en honor de la Santísima Virgen, llamada Santa María del Toro, por un relieve muy visible en el que aparece el martirio de San Saturnino, destacando el toro.


Escultura de las santas
en “Mas-Saintes-Puelles”
El segundo problema es que las figuras de las “saintes puelles” y su iconografía se mezcla con otras parejas de mujeres en la piedad popular francesa. Por ejemplo, en la iglesia de Tautavel aparecen las dos santas Doncellas y que en realidad son representaciones de Santa María Magdalena y Santa María la Egipcíaca, según un retablo de Gante, obra de Van Dick. Y llevan exactamente los atributos de las Doncellas tolosanas: una un frasco y la otra un libro. Otro caso curioso se da en la cripta de Santa Sara “la gitana”, en la iglesia de las “Santas Marías”, de la ciudad Saintes-Maries-de-la-Mer. En este iglesia aparecen María Magdalena y Santa Sara como una figura siamesa, o sea, comparten las piernas, pero a la altura del torso, se dividen en dos, portando, de nuevo, una un libro y otra un frasco. Y en otro punto, se repite la imagen perturbadora, pero con María Salomé y María la de Santiago, de nuevo con los mismos atributos. Exactamente como se muestran las Santas Doncellas en Tolosa. No nos olvidemos que en todos los casos, son santas relacionadas con sepulturas y el cuidado de un cadáver insigne: Cristo y Saturnino. Por lo que es muy probable que el culto a las Doncellas de Tolosa no sea más que un desdoblamiento del culto a la Magdalena y las santas mujeres, pero identificadas con aquellas desconocidas que recogieron las reliquias del santo mártir Saturnino. Ya sabemos que las leyendas no soportan las lagunas, siempre han de ser llenadas.

Y para terminar, una curiosidad que merecería investigación: En Barcelona se conoce el monasterio femenino de “Sant Pere de les Puelles”, fundado en 945. Siempre se ha dicho que en este caso “les puelles” refiere a las monjas que lo habitaban. Pero resulta que este monasterio está edificado sobre una iglesia anterior dedicada a… Sí, a San Saturnino. Ahí lo dejo.



Fuentes:
-“Les Saintes Puelles ou la destinée de Saturne”. MARY ANGE TIBOT. 2008.
-“Actas sinceras nuevamente descubiertas de los santos Saturnino, Honesto y Fermín.” P. MIGUEL JOSÉ MACEDA. Madrid, 1798.
-http://www.benedictinessantperepuelles.cat
-http://abbaye-cuxa.com
-“Histoire de la Ville de Toulouse”. JEAN RAYNAL. Tolosa, 1759.



A 17 de octubre además se celebra a 
San Dulcidio de Agen, obispo.
Santa Solina de Chartres, virgen y mártir

viernes, 16 de octubre de 2015

La gran Eduviges, para tener tu casa

Pregunta: Holaaaaaaa me acabo de meter en tu blog por primera vez y me gusta mucho. He llegado a él porque estoy buscando saber ¿a que Santo Santa o virgen es al que le tengo que pedir un hogar propio? Muchas gracias por dedicarle el tiempo que le has dedicado a leer este Email, espero tu respuesta y gracias por adelantado. Un saludo y que pases un buen día.

Respuesta: Otro saludo para ti, y me alegra te guste el blog. Espero no sea la última vez que lo visites. Recuerda puedes suscribirte a él para recibir las publicaciones en tu e-mail. Vamos a la respuesta: Para los hogares, comúnmente se suele invocar a Nuestra Señora de Loreto (10 de diciembre) y a:


Imagen venerada en
Niedernburg, Alemania.
Santa Eduviges (Hedwig) de Silesia, duquesa y religiosa. 16 de octubre y 25 de agosto (traslación de las reliquias).

Nació en 1174 en Baviera, Alemania y era hija del conde Berthold IV de Moravia. Tuvo tres hermanas: Inés, Gertrudis (que por su matrimonio con Andrés de Hungría, fue reina y madre de Santa Isabel de Hungría), y otra de la que se desconoce el nombre, y fue abadesa. Tuvo cuatro hermanos más: Bertold, patriarca de Aquileia; Elbert, obispo de Bamberg; Otto y Enrique, que heredaría el título de su padre. A los seis años sus padres confiaron su educación a las benedictinas de Kitzingen, con vistas a prepararla para gobernar una casa y esposo. Aunque Eduviges manifestó querer ser religiosa, a los 12 años se casó con el duque Enrique I de Silesia. A pesar de ser muy joven impresionó a la corte por su sencillez, buen trato, sabiduría y sobre todo, por sus virtudes. A los 13 años tuvo su primer hijo, que murió al poco de nacer. Sus siguientes hijos fueron Enrique, Conrado Boleslao, Inés, Sofía y Gertrudis. La influencia de Eduviges se hizo notar sobre todo en su actividad caritativa y educativa. Introdujo en Polonia a los agustinos, dominicos, franciscanos, cistercienses y premonstratenses, a los que confió escuelas y hospitales. En 1219 terminó su obra más amada, el monasterio cisterciense de Trebnitz, que se realizó cambiando penas de cárcel por años de trabajo, en consonancia con la gravedad del delito cometido.


Después de tener su séptimo hijo, pidió a su marido y obtuvo de él, vivir en castidad, por lo que adoptó una vida de monja: ayunaba a pan y agua los miércoles y los viernes, visitaba y pasaba temporadas con las cistercienses, compratiendo sus tareas y oraciones. Continuó su intensavida de caridad con los pobres, dando limosnas, llevándolos a hospitales y sanatorios. Les atendía a la puerta de la cocina y les daba alimentos y dinero. Y en cuanto a las penitencias, una dama de compañía declaró que usaba un cilicio todo el tiempo, pegado al cuerpo. Poco a poco, su marido comenzó a imitarla, dejando de usar ropas nobles ni oro, dejó de cortarse el pelo y se dejó una poblada barba (por ello se le conoce como Enrique el Barbudo).


Pero no todo fue gloria en la vida de Eduviges, su familia la hizo padecer muchísimo: su marido fue herido varias veces, en 1228 fue capturado y su hijo Enrique reunió un ejército, pero ella obtuvo su liberación con sus súplicas y oraciones. Su hermana Inés contrajo un matrimonio ilícito con el rey Felipe Augusto de Francia, lo que trajo la excomunión y la negación de la Iglesia de celebrar los sacramentos mientras esta situación durase (leer la vida de la Beata Ingeborg). Su otra hermana, Gertrudis, fue asesinada por unos traidores. Sus hermanos Otto y Enrique estuvieron implicados en el asesinato del emperador Otón, cuyos seguidores arrasaron las propiedades de la familia. Su sobrina, Santa Isabel de Hungría (17 de noviembre), fue rechazada y buscó refugio en el castillo de Wartburg. Y, por último, su marido rompe su palabra de apoyo a la Iglesia y se vuelve contra ella, por lo que murió sin sacramentos, lo que fue un duro golpe para Eduviges, que oró toda su vida por su alma. Sus hijos Conrado y Enrique pelearon entre sí por los territorios de su padre, Conrado murió y Enrique reinó bastante bien, hasta 1241, en que se alió a los tártaros invasores de Polonia, hasta que fue asesinado. Después de tantas tragedias, finalmente, Eduviges muere el 15 de octubre de 1243, luego de tomar los votos monásticos, cubierta con el velo de Santa Isabel. Fue enterrada en su amado monasterio de Trebnitz.

Veintitrés años más tarde fue beatificada por el papa Clemente IV y el papa Inocencio XI decretó su fiesta para el 17 de octubre, trasladada hoy al 16 del mismo mes. Es patrona de Silesia, Bamberg, Frankfurt y Berlín. También es patrona de los hogares, las parejas, la vida familiar (por lo mal que la pasó ella misma) y los zapateros. Normalmente se representa vestida de reina, con la corona a los pies (signo de abandono del mundo) y, menos frecuente, como cisterciense. Porta una maqueta de iglesia (recuerda la fundación del monasterio de Trebnitz y otros), una cruz, una estatua de María o un rosario, un libro de oraciones. En ocasiones va descalza o con un zapato en la mano, y esto refiere al hecho de que su confesor le obligó a llevar zapatos, ella lo hizo, pero los llevaba en la mano. Cuando le obligó a llevarlos puestos, pues les quitó la suela. Todavía en alemán existe la expresión "hedwigssohlen", para llamar los zapatos que se rompen por las suelas. Su devoción está bastante extendida en América para hallar casa, lograr la reparación de la propia, vender o comprar.


Fuentes:
-“La leyenda de oro para cada día del año: vidas de todos los santos”. Volumen 3. P. PEDRO DE RIVADANEIRA. Barcelona, 1866.
-El santo del día”. SERVILIO CONTI. Buenos Aires, 2006.  


A 16 de octubre además se celebra a 
San Gall, abad.
San Elophe de Toul, mártir

jueves, 15 de octubre de 2015

Santa Aurelia, una en Regensburg, otra en Strasburgo.

Santa Aurelia de Regensburg, reclusa. 15 de octubre.
Según las tradiciones conocidas, Aurelia vivió en el siglo X, era hija de Hugo Capeto, primer rey de la dinastía de los Capeto, y desde niña era piadosa, amante del silencio y el recogimiento. Era muy devota de hacer la señal de la cruz e invocaba a la Santísima Virgen en todas sus tentaciones y adversidades. En 975 huyó de su familia vestida de hombre, cuando su padre intentó casarla con un matrimonio arreglado (huyó la misma noche de bodas, según algunas versiones). Aurelia atravesó bosques y pantanos, asediada por bestias y demonios, que ahuyentaba con la señal de la cruz. Sobrevivió de limosnas hasta que llegó a Ratisbona, donde San Wolfgang (31 de octubre) la recibió y le dio el velo de las vírgenes. San Ramwold (17 de junio), abad del monasterio de San Emmeran le admitió en una celda como reclusa, donde vivió 52 años de su vida. Murió el 15 de octubre de 1027. Luego de su muerte fue sepultada en la misma celda del monasterio que había ocupado. Su tumba fue objeto de veneración durante siglos, por lo que muy pronto dicha celda fue convertida en una capilla. Aún en el siglo XVI su culto se mantenía con cierta vitalidad y su día era festivo. Actualmente la lápida, sobre pilares, se conserva en el claustro del monasterio.

Lápida de Santa Aurelia de Regensburg.


Hay bastante vacío relleno de leyenda en la vida de Aurelia de Regensburg, como para fiarnos de todo lo que de ella nos ha llegado. El primer problema es que Hugo Capeto solo tuvo un hijo, llamado Roberto. El segundo es la escultura yacente que cubría su sepultura, puesto que en realidad es anterior a la época de Aurelia, por lo que no la representa a ella. Dos conclusiones se dan, una es que sea reutilizado, identificando la figura de la dama con Aurelia, o que se trate de un altar relicario de otra santa del mismo nombre que también se venera a 15 de octubre: Santa Aurelia de Strasburgo. Y esta quién es?


Santa Aurelia de Strasburgo, virgen. 15 de octubre. 
De Aurelia igualmente se sabe muy poco, y mezclado con leyendas inverosímiles: Vivió en el siglo V y era una de las compañeras de Santa Úrsula (21 de octubre), pero que no llegó a padecer el martirio. Ocurrió que saliendo de Colonia, luego de pasar Basilea, Aurelia enfermó de fiebres muy altas y hubo de desembarcar. Tres de las vírgenes acompañantes de Úrsula se quedaron con ella para acompañarla: Santas Einteth, Worbeth y Vilbeth (21 de octubre). A los tres días, Aurelia murió y sus compañeras comenzaron vida monástica junto a la sepultura, que pronto se convirtió en meta de peregrinajes y punto de milagros, sobre todo entre los aquejados de fiebre. Muchos años más vivieron sus amigas, que ya tenían sus propias discípulas, y según morían eran enterradas junto a la santa. Crónicas antiguas hablan que San Columbano hubo de salvar el culto de la superstición en la que los paganos habían convertido la veneración a las reliquias de Santa Aurelia. Esto habla de lo antiguo del culto. A inicios del siglo IX la tumba fue abierta y se hallaron los cuerpos incorruptos, con lo que la memoria de Aurelia se introdujo en el breviario de la diócesis de Strasburgo. La iglesia monástica fue rededicada a su memoria, hoy no existe el monasterio, pero sí la iglesia, dedicada al culto protestante. En 1524, el ex-dominico y pastor hereje Martin Bucer, profanó la tumba e hizo desaparecer las reliquias, usando la “idolatría romana” como pretexto. 


Fuentes:
-“La leyenda de oro para cada día del año: vidas de todos los santos”. Volumen 3. P. PEDRO DE RIVADANEIRA. Barcelona, 1866.
-“Christian Mythology“. GEORGE EVERY. New York, 1970.
-“Heilige, Selige und Diener Gottes im Bistum Regensburg“. EMMERAM H. RITTER. Regensburg, 1989. 

Otras supuestas compañeras de Santa Úrsula son:
Santa Dorotea de Colonia. 21 de octubre.
Santa Avia. 6 de mayo.
Santa Cunera de Rehen. 12 de junio y 28 de octubre.
San Panthalo, obispo y mártir. 12 de octubre.
Santa Saturnina de Neuenheerse. 20 de mayo.
Santa Edwette de Esquibien. 15 de abril.
Santa Córdula de Colonia. 22 de octubre.

Santa Odilia de Britania. 18 de julio. 


A 15 de octubre además se celebra a San Conogan de Quimper, obispo.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Angadrême, leprosa por amor.

Santa Angadrême de Beauvais, abadesa. 14 de octubre y 27 de junio o domingo más cercano (patrocinio sobre Beauvais).


Catedral de Bauvais.
Angadrême (Angadrisma) fue hija de Robert, conde de Renty, y originaria de Thérouanne (antiguamente de Flandes y hoy de Arras). Su padre era ministro de Justicia de Clotario III. Desconocemos el nombre de su madre, que era prima hermana de San Lamberto de Lyon (14 de abril). Ambos eran buenos cristianos, piadosos y rectos. Angadrême desde niña era hermosa y estaba dotada con grandes cualidades, como la virtud, la sencillez y el amor por los pobres. Fue educada con esmero, para convertirla en una mujer recta, de la que hablan las Sagradas Escrituras. Siendo adolescente comenzó a dirigirse con su obispo, San Omer de Thérouanne (1 de noviembre), el cual la fue inclinando aún más por la senda de la virtud, la renuncia del mundo y el amor por la vida en castidad. Así no es de extrañar que con tan solo 13 años hiciera un voto de virginidad, redoblara sus penitencias y ayunos, en busca de la perla preciosa de la santidad.

Cuando tenía 15 años, su padre, ajeno a este voto, la comprometió con San Ansbert (9 de febrero), hijo del noble señor de Chaussy. La joven quedó sorprendida con este compromiso, y entristeció profundamente, pues atentaba contra su voto de virginidad. Aun así, decidió obedecer a su padre, confiando en la providencia de Dios y aceptó el compromiso. Y resulta que apenas conoció a Ansbert, este le reveló que tampoco quería casarse, y que había aceptado por obedecer a su padre. Apenas comunicaron sus sentimientos, se sintieron aliviados y resolvieron juntos pedir a Dios les diese luz y pusiese su mano para librarles. Y ocurrió una maravilla: en el acto, Angadrême enfermó de lepra, quedando deforme. Los padres de Ansbert, viendo aquello, se negaron al matrimonio, rompiendo el compromiso y quedando los jóvenes libres. Ansbert tomó el estado religioso, llegó a ser canciller del reino y obispo. Angadrême por su parte, confesó a su padre que había consagrado su virginidad y que por ello, Jesucristo no había permitido que fuera tomada por esposa por otro. Pidió a su padre le dejara tomar el velo moástico, para lo cual ambos fueron adonde San Ouen de Rouen (24 de agosto). Este accedió a consagrarla, y al momento de pronunciar los votos la joven, la lepra desapareció de su cuerpo, quedando aún más hermosa que antes.

Ouen la llevó a un monasterio femenino que había fundado recientemente en su diócesis, para que aprendiera las costumbres religiosas y se adentrara en el servicio de Jesucristo. Pronto se ganó el cariño de las monjas, por su docilidad, caridad, paciencia y otras virtudes. Al poco tiempo, Angadrême fue elegida abadesa por sus hermanas. Aunque se negaba a ello, tuvo que aceptar ante los ruegos de las monjas, que la querían para que las condujese cual pastora. Fue una verdadera madre con las religiosas: siempre atenta a las débiles, las enfermas, pronta a la corrección de las costumbres sin ser áspera. Caritativa y paciente con las faltas de las demás, pero inflexible con las faltas propias. Jamás ordenaba nada sin hacerlo ella antes, no rehuía de los trabajos difíciles y cuando exigía sacrificios y renuncias, ya ella misma los había hecho. Bajo su mandado, la abadía creció y se multiplicó en bienes y en religiosas. No existía la clausura papal, por lo que las monjas atendían una escuela para niñas y un hospital, que igualmente daban buena fama al monasterio.

Angadrême solía visitar las reliquias de los santos mártires de Beauvais, Luciano, Maximiano y Julián (8 de enero), así mismo demostraba gran devoción al santo abad y fundador San Evroult (25 de julio). Cuenta la leyenda que un día en que veneraba sus reliquias en la iglesia de Nuestra Señora, un fuego se desató y nuestra Angadrême tomó las reliquias y con ellas conjuró al fuego que inmediatamente se extinguió. Otros milagros se cuentan, como aquel en el que la santa se dirigía a la iglesia de San Miguel a orar y como era muy oscuro, pidió fuego a un panadero para poner en su farol. Este, molesto con la interrupción, le arrojó unas brasas a sus ropas, y la santa las recogió en el regazo y sin quemarse las colocó en su lámpara. El panadero le pidió perdón al ver el prodigio. Treinta años gobernó nuestra santa su monasterio, santificándose diariamente y santificando a sus hijas. Cuando se sintió morir llamó a sus hijas y les dijo "A punto de alcanzar a mi Dios y mi juez", yo, su indigna abadesa, os pido perdón por todos los malos ejemplos que os he podido dar. No merezco vuestro perdón, pero tendréis compasión de mí y de mis debilidades". Recibió la comunión y acto seguido, falleció en paz el 14 de octubre del año 695. Fue sepultada en el monasterio, y su tumba fue inmediatamente sitio de milagros para aquellos que la invocaban. Más de una curación se efectuó allí, a los ojos de todos.

La defensión de la santa
ante los invasores.
En el siglo IX, ante el miedo que causaban los estragos de los normandos en la región, las reliquias de la santa se trasladaron al interior de la ciudad, a la iglesia de San Miguel. E hicieron bien, pues la abadía fue destruida en 851 (fue reconstruida en 1036 en un sitio cercano). En 1472 la santa demostró su protección sobre la ciudad, cuando Carlos el Temerario y los borgoñones sitiaron Beauvais. A punto de ser tomada la ciudad, los habitantes invocaron a la santa y llevaron las reliquias hasta las murallas. Los borgoñones comenzaron a retirarse y esta victoria fue tomada como un signo de protección, y corrieron todos a la iglesia de San Miguel a dar gracias a Santa Angadrême y procesionaron sus reliquias. 

El rey Luis XI estableció que todos los años, el 27 de junio se conmemorase esta protección con una procesión solemne de las reliquias de la santa. Esta procesión se prohibió durante la Revolución Francesa y se retomó en 1805. En 1810 se demolió la iglesia de San Miguel para hacer una avenida, y las reliquias se llevaron a la catedral de Beauvais donde se veneran. En 1839 la procesión comenzó a ser solamente civil, sin elemento religioso alguno. En 1885 los católicos la retoman, pero los sacerdotes no forman parte de ella, por cuestiones políticas. A partir de 1890 y hasta 1908 se realizan dos: una civil y otra estrictamente religiosa, con las reliquias de la santa. A partir de 1914 se convierte exclusivamente en una festividad civil. Luego de la II Guerra Mundial se retoma, pero sin participación religiosa. Actualmente se realiza el domingo más cercano al 27 de junio.

Santa Angadrême es patrona Beauvais, se le invocaba contra la lepra y males de la piel.

Fuentes:
-"Vie de les Saints de Beauvais". P. AGATHON SABATIER. Beauvais, 1876.
-"Histoire du Diocèse de Beauvais". P. CHARLES DELETTRE. Beauvais, 1842. 
-http://oise.catholique.fr


A 14 de octubre se celebra además a
San Calixto I, papa.
Santo Domingo Loricato, penitente.