viernes, 19 de mayo de 2017

Contra el diablo, fe y herradura.

San Dunstan de Canterbury, abad y arzobispo. 19 de mayo.

Nació en Balsbury, sobre 909. Sus padres eran nobles y buenos cristianos y su tío fue San Athelm (8 de enero), que sería obispo de Bath y Wells y desde 914, arzobispo de Canterbury. Como de otros santos se dice, desde antes de nacer, ya Dios había señalado que aquel niño sería grande. Estando su madre embarazada, y estando en misa en la iglesia, de pronto las velas de toda la iglesia se apagaron, menos la que sostenía la buena mujer. Todos encendieron su propia vela de la suya, tomando por presagio que el niño que esperaba sería luz para toda la Iglesia de Inglaterra. Dunstan fue educado en la abadía de Glastonbury, de tradición celta, donde se formó en las Escrituras, los Santos Padres y teología. Además, era muy hábil para las artes y los oficios, por lo que aprendió a labrar el oro y la plata, a iluminar manuscritos, a bordar, a tocar el arpa y demás artes. Cuéntase que en estos primeros años el diablo le tentaba constantemente, y que incluso un día se plantó en la puerta de la iglesia y no le dejaba entrar a la misma a orar. Entonces Dunstan trepó por la pared, pretendiendo descolgarse por el otro lado del tejado y entrar por una ventana. Pero un ángel le sostuvo y le llevó de nuevo a tierra, alejando al demonio. Y no sería la única vez.

Luego de haber estudiado, sus padres le enviaron a la corte del rey Aethelstan, de quienes eran parientes lejanos. Allí algunos jóvenes como él le tomaron envidia por sus buenas maneras, su dulzura y su habilidad para el estudio y el trabajo. Pero sobre todo le despreciaban como un inculto, por conocer antiguas canciones celtas, cuya lengua parecía perdida en los reinos que cada vez se latinizaban más. Por ello, un día que estaba cantando, dos compañeros lo arrastraron a un pantano y lo arrojaron allí, mientras se burlaban de él, pateándole. Y más aún, le dejaron allí dándole por muerto, pero el santo elevó su voz cantando y los perros del rey le oyeron, se fueron donde estaba y le sacaron salvándole de la muerte. Dejó el santo la corte y se fue con su otro tío San Alphege (12 de marzo), a la sazón obispo de Winchester. Su tío le inspiró el amor por la vida monástica, aunque el joven Dunstan no se decidía del todo. Pero le llegó una enfermedad en la piel (tumores y úlceras) que parecía mortal, de la que se libró por milagro luego que ofreciera ser monje si sanaba. Así, en 936 fue ordenado presbítero junto a su amigo San Ethelwold (1 de agosto) fue ordenado presbítero por su tío, y juntos se fueron a Glastonbury. Allí Dunstan se construyó una minúscula celda donde solo cabía de rodillas o sentado. Oración, penitencia, estudio y trabajo manual fueron los cuatro pilares que sostenían su vida espiritual. En 941 subió al trono el rey San Edmundo I (26 de mayo), que le nombró consejero, y además, fue confesor de la reina Santa Ælfgifu (18 de mayo). 

En 943 el mismo rey le nombraría abad de Glastonbury, aunque sin separarse de su lado. La envidia, otra vez, de algunos hicieron correr calumnias sobre él y el rey lo separó de su lado. Y Dunstan se fue tranquilamente a Glastonbury. Poco tiempo después, fue el rey a cazar y estando persiguiendo un ciervo, su caballo desbocado casi se precipita por un barranco que parecía sin fondo. El rey, viéndose a punto de perecer oró a Dios: "Gracias, Dios omnipotente, porque, afortunadamente, a nadie he causado daño últimamente, excepto al abad Dunstan. Pero si me dejas vivir, me reconciliaré con él". Y entonces el caballo se detuvo justo antes del barranco, sin sufrir daño el rey ni el propio animal. Edmundo mantuvo su promesa y esa misma noche pidió perdón a Dunstan, y además donó tierras y beneficios al monasterio. Bajo su mandato Glastonbury se convirtió en uno de los centros monásticos más importantes de Inglaterra. Construyó una bellísima iglesia y espectaculares jardines, los cuales los había soñado con precisión siendo un niño, al llegar en Glastonbury. 

San Dunstan y el diablo.
Y el diablo a no dejarle en paz: le tentaba en forma de fieras y serpientes, pero siempre le vencía Dunstan rezando o haciendo la señal de la cruz. De esta época se cuenta una de sus anécdotas más famosas: Estando en oración, el diablo le molestaba, entonces el santo tomó unas tenazas, con las que solía trabajar, y le apretó la nariz a Satanás con tal fuerza, que el diablo salió pitando. Otra leyenda, seguramente más tardía e inspirada por estas dice que un día se acercó a la celda del santo un ser que le pidió le herrara. Cuando Dunstan vio que tenía pezuñas de cabra, entendió que era de nuevo el diablo. El santo le dijo que tenía que atarlo, y a continuación comenzó a herrarle, y de modo tan doloroso, que el demonio tuvo que confesar quien era realmente. Para librarlo, Dunstan le hizo prometer que jamás entraría a un sitio donde viera una herradura sobre la puerta. Así lo prometió y así nació esta costumbre. Pero lo dicho, es una leyenda tardía y una costumbre moderna.

En 945 San Edmundo fue asesinado y subió al trono su hermano Edred, pues los hijos de Edmundo eran pequeños aún. También con este rey tuvo cercanía Dunstan, y le apreciaba tanto el monarca, que quiso nombrarle obispo de Crediton, la ciudad natal del gran San Bonifacio (5 de junio). Pero Dunstan se negó, porque no se consideraba digno de ello, así que otro fue designado en su lugar. Esa misma noche se le aparecieron los santos apóstoles Pedro, Pablo y Andrés, a este último tenía gran devoción Dunstan. Sin embargo San Andrés le apaleó mientras le decía "Esto es lo que te mereces, porque te has negado a compartir nuestra misión apostólica". En 955 el príncipe Edwy "el Bello", hijo de San Edmundo, subió al trono con 15 años. Su matrimonio se había concertado con la princesa Aethelgifu, pero Dunstan se opuso, aduciendo a que la consanguinidad (eran primos hermanos) era un obstáculo insalvable. Ambos, novia y novio se enfurecieron y Edwy confiscó la abadía de Glastonbury, desterrando a Dunstan al mismo tiempo. El santo abad, fiel a su conciencia, tomó el camino del destierro y se fue a Gante, donde conoció al célebre reformador San Gerardo de Brogne (3 de octubre), y bebió de su espíritu renovador.

En 958 Edwy y su mujer fueron asesinados en una revuelta y San Eduardo "el Pacífico" (8 de julio), segundo hijo de San Edmundo, subió al trono. Hizo volver a Dunstan a la corte y le hizo consejero personal, y luego Primer Ministro. Pero más que consejo político, Dunstan hizo reconciliar a Eduardo con Dios: siendo joven Eduardo había seducido a la Beata Wulfrida (9 de septiembre), y con ella había tenido una hija ilegítima: Santa Edith (16 de septiembre). Este mismo rey nombró a Dunstan obispo de Worcester, y aunque Dunstan no quería en principio aceptó finalmente (tal vez recordó la apostólica paliza). Fue consagrado por el arzobispo San Odo de Canterbury (4 de julio), el cual, en la ceremonia de consagración dijo "te consagro obispo de Canterbury" en lugar de "obispo de Worcester". Cuando le señalaron el error, Odo dijo: "Sé muy bien lo que Dios ha dicho a través de mí. Mientras que yo viva, él será obispo de Worcester, pero después de mi muerte subirá a la sede de Canterbury y dirigirá la Iglesia de toda Inglaterra". 

Y así fue, cuatro años después, Eduardo le designó para la sede primada de Inglaterra. Dunstan primero se negó y pidió recibir el palio directamente del papa. Viajó a Roma y Juan XII le confirmó como primado y, además, le nombró Legado del Papa en Inglaterra. Junto a San Ethelwold y San Osvaldo de York (29 de febrero y 15 de octubre, traslación de las reliquias), Dunstan se lanzó a una intensa campaña de reforma de la Iglesia angla. Reforma de los monasterios y sus Reglas, de la vida moral del clero y los fieles, de la liturgia y el culto. Promovió leyes civiles y religiosas justas, ejerció la caridad, fundó varios hospitales, etc. En 975 el rey Eduardo falleció, y le sucedió su hijo San Eduardo "el Mártir" (18 de marzo y 20 de junio, traslación de las reliquias) que, como dice su sobrenombre, fue asesinado en 978, dícese que por orden de su madrastra, Elfrida. Dunstan padeció por este asesinato, pues protegía al joven rey y este era piadoso y buen gobernante. En 984, por la muerte de Ethelwold, la sede de Winchester quedó vacante y Dunstan nombró a San Alphege (19 de abril) como obispo de Winchester. 

Dunstan falleció el 19 de mayo de 988, sábado posterior a la Ascensión, siendo sucedido por el mencionado San Alphege (no su tío, sino el otro). Fue sepultado en la catedral de Canterbury. En 1013, después del saqueo de la ciudad en 951, en el que fue martirizado el arzobispo Alphege, unos monjes de Glastonbury desenterraron de entre los escombros los restos del santo, al que reconocieron por su anillo, una pieza de orfebrería que el mismo santo había labrado. Sepultaron las reliquias en secreto, con la esperanza de que Canterbury resurgiría, y solo tendrían que pasarse el secreto del sitio del enterramiento de unos a otros, que estaba junto adonde había estado la puerta del coro. Allí estuvieron los restos incluso luego de la reconstrucción de la catedral, y por lo que fuera, la memoria de ellos se perdió. En 1184, haciendo obras luego de un incendio que volvió a destruir el templo, las reliquias de San Dunstan fueron halladas. 

Es abogado de los herreros, orfebres, cerrajeros, mecánicos, relojeros. Su iconografía más característica es muy simpática, pues suele aparecer tomando al demonio por la nariz con unas pinzas, o herrándole, por las leyendas antes descritas.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de mayo además se celebra a

San Hadulf, obispo.
San Ivo de Bretaña,
abogado
.
San Celestino V,
monje y papa
.









jueves, 18 de mayo de 2017

Santa Ælfgifu, o más fácil, Elgiva.

Pregunta: hay imagenes de santa elgiva? cuando puedo celebrar a Santa elgiva?

Respuesta: Hay varias santas de ese nombre, que en realidad es Ælfgifu, castellanizado Elgiva. Todas pertenecen a Gran Bretaña, y supongo preguntas por la más conocida de ellas:

Santa Ælfgifu de Shaftesbury, reina y abadesa. 18 de mayo.
Su madre se llamó Wynflaed, y fue señora de varios condados, fundadora de algunos monasterios y benefactora de otros. En una fecha desconocida, sobre 940, Ælfgifu se casó con el rey de Wessex San Edmundo I "el Magnífico" (26 de mayo), siendo su segunda mujer, y tuvieron dos hijos: Eadwig y San Eduardo (8 de julio), y una hija cuyo nombre nos es desconocido. Su confesor fue San Dunstan (19 de mayo), consejero del rey. El papel de Ælfgifu como reina consorte ciertamente fue en la sombra, no se conocen grandes hazañas, intrigas o movimientos políticos en los que estuviera implicada. La primera vez que aparece tratada como reina es en el siglo X, en la"Crónica" de Æthelweard, pero esto bien puede ser motivado porque ya recibía culto. En 945 Edmundo fue asesinado y le sustituyó su hermano Edred, pues los hijos de Edmundo eran pequeños aún. Hay una sombra en este período, pues Edmundo aparece en algunas crónicas como casado por tercera vez en 944, con Ethelfleda de Wilsaeths, por lo que al parecer San Edmundo la repudió o el matrimonio fue declarado nulo. Es decir, que nuestra santa no fue la viuda del santo rey.

La santa había entrado en contacto con la célebre abadía Shaftesbury por medio de su marido, el cual había intercambiado una propiedad en Butticanlea por una que tenían las monjas en Tisbury. Ælfgifu la recibió en herencia de su marido al morir este y la donó al monasterio donde vivía. En 955, cuando su hijo Eadwig subió al trono quiso la propiedad de vuelta, pero no osó pelear con la poderosa abadía. Fue abadesa hasta su muerte en 971, luego de una penosa enfermedad en la cual, según las crónicas, se acrisolaron sus virtudes cristianas. Que ya se habían acrisolado con la paciencia y la vergüenza por las malas actitudes de su hijos. Sin ir más lejos, su hijo Eduardo siendo joven había seducido a la Beata Wulfrida (9 de septiembre), y con ella había tenido una hija ilegítima: Santa Edith (16 de septiembre). 


Ælfgifu fue sepultada en el mismo monasterio y las monjas promovieron su culto, que pronto se hizo popular. Curiosamente, la abadesa que le sucedió fue la misma mujer que le había sucedido como esposa de Edmundo: Ethelfleda de Wilsaeths. Un escrito de Lantfred de Winchester, datado sobre 980, narra de un joven ciego que recuperó la visión luego de haber peregrinado hasta la tumba. Incluso después de la traslación de las reliquias de su nieto San Eduardo "el Mártir" (18 de marzo y 20 de junio, traslación de las reliquias) a Shaftesbury, el culto a la reina continuó, incluso se podría decir que aumentó, ya que los numerosos peregrinos que visitaban la sepultura del joven rey, veneraban también la de su abuela. Biografías tardías escritas en tono laudatorio mencionan su caridad, su preocupación por los presos, e incluso dicen que tenía don de profecía y milagros. Y no faltó quien la haga fundadora de la abadía.


Fuentes:
-"The Queens Before the Conquest". Volumen 2. MATTHEW HALL. Londres, 1854.


A 18 de mayo además se celebra a

S. Félix de Cantalicio,
religioso capuchino
.
San Teodoto y las
mártires de Ancira
.
Beato Juan G. Jofré,
presbítero mercedario
.





miércoles, 17 de mayo de 2017

Que no os engañe el nombre, ágil fue.

San Torpes, mártir. 17 de mayo.

Según una leyenda tardía, sobre el siglo VII, Torpes fue funcionario del emperador Nerón, y se convirtió por la predicación del apóstol San Pablo (29 de junio, martirio; 30 de junio, conmemoración; 25 de enero, conversión; 18 de noviembre, dedicación de la basílica). Ciertamente San Pablo conocía a altos funcionarios del imperio, según su carta a los filipenses, donde dice "Todos los santos os saludan, especialmente los de la casa del César" (4, 22). 

Una vez converso, Torpes quedó confundido y se preguntaba "¿Qué debo hacer? Mientras continúe sirviendo a los ídolos, no podré recibir el bautismo y salvarme", y se dirigió al monte, donde vivía escondido el presbítero San Antonio (27 de abril), también discípulo de San Pablo. Subió a la montaña y llamó al anciano: "santo padre, Antonio, ¿dónde estás? Respóndeme". Cuando el presbítero salió de su cueva, Torpes le dijo: "Por favor, padre, escúchame y no temas. He conocido a Cristo y quiero ser bautizado". El presbítero le respondió: "¿Cómo sé si tus motivos son sinceros?" Torpes le replicó: "Si miento, que no sea digno de recibir el bautismo". Y el presbítero le bautizó con agua de un arroyo. A la par, le dio ánimos para enfrentar las consecuencias de su bautismo, Torpes le pidió oraciones y regresó a la ciudad dispuesto a afrontar la persecución.

Se enteró Satellicus, el prefecto de Roma, que Torpes era cristiano, por lo cual lo mandó arrestar y llevar a su presencia. Le conminó a dejar su nueva fe y adorar a los ídolos, pero como Torpes se negó, mandó fuera azotado con ramas, y luego colgado y quemados sus costados con antorchas. Luego mandó que fuera arrojado a los leones, pero estos lo respetaron. Finalmente, el santo fue decapitado y su cuerpo arrojado al mar. Su cuerpo, siempre según la leyenda, habría llegado flotando a la ciudad francesa de Frejus, donde se le guarda hasta hoy devoción.

Es abogado contra la falta de leche materna y de los niños que tardan en andar, tal vez por su nombre "torpes", o "tropez" en francés, que recuerda a otra palabra francesa: "estropiés", que significa lisiado o paralítico. Por ello comparte este patronato con San Eutropio de Saintes (30 de abril).


Fuentes:
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.


A 17 de mayo además se celebra a:

Beato Bertoldo II,
General carmelita
.
San Pascual Baylon,
religioso franciscano
.
San Cathan,
fundador y abad.






martes, 16 de mayo de 2017

Fuerte para los débiles.

San Fortis de Burdeos, obispo y mártir. 16 de mayo.

De acuerdo a las tradiciones de Burdeos, San Fortis fue su primer obispo y fue martirizado luego se atormentarle con peines de hierro y con el potro. Entre sus compañeros de martirio hubo varios niños, y por ello es abogado de los niños, especialmente de los que padecen retraso mental. Ya consta su culto en tiempo de San Marcial de Limoges (30 de junio), en el siglo III. 

La ciudad de Burdeos aún guarda su memoria con gran veneración. La reliquia de su brazo se procesiona cada 16 de mayo. Una tradición consiste en pasar a los bebés y niños sobre su sepultura en la cripta de la iglesia de St-Seurin, pidiendo su bendición para los infantes y hacerlos "fuertes", haciendo un juego de palabras con el nombre del santo.


Fuente:
-"Vies des Saints". LES PETITS BOLLANDISTES. París, 1872.


A 16 de mayo además se celebra a:


San Juan Nepomuceno,
presbítero mártir
.
San Simón Stock,
General carmelita
.
San Gens de Monteux,
ermitaño.





lunes, 15 de mayo de 2017

Todo por Cristo y por las niñas.

Santa Juana de Lestonnac, viuda y fundadora. 15 de mayo y 28 de diciembre, traslación de las reliquias.

Nació en Burdeos en el año 1556. Sus padres se llamaban Ricardo, buen católico, y Juana, ferviente calvinista. La pobre niña empieza a ser objeto de contradicción. Es bautizada en la Iglesia católica, a pesar de la oposición de la madre, que intenta inocular en la niña sus propias ideas. Pero su fe, combatida, acaba por fortalecerse, apoyada por su padre, su hermano Guido y su tío, el célebre filósofo Miguel de Montaigne, que llamó a su sobrina "bella princesa albergada en magnífico palacio". Incluso deseó entregarse a Dios en el claustro, aunque no llegó a realizarse.

Juana creyendo acatar así los designios de Dios, aceptó el matrimonio con Gastón de Montferrant, varón de Landirás y de la Mothe. Fue un matrimonio feliz. Tuvieron ocho hijos, de los que sobrevivieron cinco, a los que Juana educó en la piedad y caridad cristiana. La baronesa cumplió a la perfección sus deberes de esposa y de madre. Llevaban 24 años de feliz matrimonio cuando Gastón murió. Seis años después había muerto también el primogénito, y Francisco, el heredero de la baronía había fundado su hogar. Dos hijas se habían consagrado al Señor, y la benjamina, Juanita, la encomienda al cargo de Francisco. Así, todo arreglado, ella se consagra al Señor en las Fuldenses de Tolosa. Se siente feliz. Se entrega a rigurosas penitencias que la hacen enfermar. Una pena profunda se apodera de ella al indicarle la superiora que ha de volver a su castillo de Landirás, por prescripción facultativa.

Aquella noche empieza a diseñarse en su espíritu la futura Compañía de María. Tiene una visión celestial, presidida por la Virgen María, en la que contempla que muchas jóvenes se pierden. Las ve caer en espantoso torbellino y que tienden los brazos implorando ayuda. El Señor va iluminando su camino. Los Padres Bordes y Raymond, de la Compañía de Jesús, la apoyan y aconsejan. Se van concretando las reglas de la Congregación, calcadas en las de San Ignacio. Y el 1 de mayo de 1608 toman el hábito de la Compañía de María las cinco primeras religiosas.

El cardenal de Sourdis quiere acoplar la Obra a las reglas de las ursulinas, pero luego cede. La Obra sigue adelante según el primer diseño. La Virgen vela por su Compañía. En 1610 se consagran a Dios, el día de la Inmaculada, la madre fundadora y nueve compañeras. Pronto la semilla se hizo fecunda y floreció en 40 fundaciones. Abundaron las persecuciones, los sufrimientos, hasta la traición de una de sus primeras hijas, Blanca Hervé, que empezó una conspiración viciosa que dio como resultado su elección como superiora y la deposición de Santa Juana. Blanca maltrató entonces cruelmente a su anterior superiora. Santa Juana soportó sus pruebas con gran paciencia hasta que Blanca finalmente se arrepintió. Para entonces, sin embargo, Santa Juana ya no deseaba ser repuesta como superiora y vivió sus restantes años en el retiro. Así se consolidaría el Instituto. "La parte que Jesús nos da de su cruz nos hace conocer cuánto nos ama", decía la Madre Fundadora cuando más arreciaban las persecuciones.

Tenía una gran devoción a la Eucaristía, a la Virgen María, al ángel de la guarda. El 2 de febrero de 1640 entregó su alma a Dios. Sus hijas seguirían trabajando por la educación cristiana de la juventud, según el ideal de la Fundadora: "O trabajar o morir por la mayor gloria de Dios". Sus venerables restos, dispersos y profanados por la Revolución Francesa en 17, fueron felizmente encontrados y trasladados el 28 de diciembre de 1822. Podéis leer este hecho en este artículo. Fue beatificada el 23 de septiembre de 1900 por el Papa León XIII, es Canonizada el 15 de mayo de 1949, por el papa Pío XII, así elevandola a la gloria de los altares.


Fuente:
-Jhonatan Alarcón.


A 15 de mayo además se celebra a
Santa Sofía e hijas mártires.
Santa Dympna de Geel, virgen y mártir.

domingo, 14 de mayo de 2017

Magia por el diablo, santidad por Cristo.

San Gil de Santarem, presbítero dominico. 14 de mayo.

Nació Gil en Vaocela, Portugal, sobre 1190. Era su padre fue Rodrigo, mayordomo del rey Sancho I, y su madre se llamó Teresa. Por los contactos de su padre con el rey, siendo casi adolescente fue nombrado canónigo de las catedrales de Coimbra, Braga y la Guarda, y Prior de otras dos iglesias. Estos cargos, que no le exigían ser religioso ni mucho menos, le reportaban grandes beneficios, que siendo tan joven, Gil se gastaba en excesos. Estudió en la facultad de medicina de Coimbra, y cuando terminó los estudios, se fue a la Universidad de París a aprender más aún de medicina.

Mientras iba de camino se le acercó un caminante que le contó sobre el poder de la magia negra y lo provechosa que resultaba para ganar fama, dinero y poder. Gil, iluso, aceptó aprender aquellas artes, para lo cual le hicieron firmar una carta de sujeción a Satanás. En París Gil perfeccionó la medicina y la magia, haciéndose un médico famosísimo y rico. Cuando su ciencia no servía, el diablo le ayudaba con sortilegios para alcanzar la salud de los enfermos.
Un buen día, mientras estudiaba se le apareció un caballero de aspecto terrible, montado a caballo que, con una lanza que en la mano le dijo: "Muda tu estado, hombre, muda tu estado". Gil se espantó, pero no hizo mucho caso de la visión. Al tercer día se repitió el hecho, y el caballero, más enfadado aún le gritó "Muda tu vida, infame, muda tu vida", a la par que le golpeaba con su lanza. Gil, aterrado clamó: "Haré, Señor, lo que queráis". Y efectivamente, lo hizo. Dejó Gil todo su fama, dinero y artilugios de magia en París y regresó a Portugal andando, haciendo penitencia por sus pecados, buscado la manera de enmendarse y servir a Jesucristo. 

Al pasar por España, paró en Palencia, donde supo de unos religiosos pobres, de reciente fundación, que predicaban al pueblo y vivían pobremente. Eran los dominicos, recién fundados por Santo Domingo de Guzmán (8 de agosto; 24 de mayo, traslación de las reliquias, y 15 de septiembre "santo Domingo in Soriano"). Pidió el hábito Gil, sin decir nada de su pasado. Y los frailes le vieron tan humillado y deseoso de ser religioso, que le aceptaron entre ellos. Comenzó el santo una vida de penitencia, oración y austeridad que no abandonó nunca. Ayudó a los religiosos a terminar el convento, hecho con sus propias manos. Oraba toda la noche y dormía poquísimo, ayunaba frecuentemente y se disciplinaba todos los días. Y además, se impuso a sí mismo un voto perpetuo de silencio, que solo rompió por obediencia. 

Gil recibe la carta del diablo.
Era provincial de los dominicos el portugués Suero Gómez, el cual, conociendo de la presencia de Gil en Palencia, le mandó a buscar para tenerlo cerca, siendo hijo de quien era. En el convento de Santarem también fue Gil un gran ejemplo para todos. Oración, ayuno, penitencia, obediencia, silencio… en todo aventajaba a los demás. Pero no era feliz Gil, porque no olvidaba su pacto de vasallaje al demonio, y aunque servía a Cristo, temía que Satanás reclamara su alma. Cada día se postraba ante el Santísimo Sacramento, implorando la ayuda de Cristo, y luego invocaba a la Madre de Dios, ante una imagen suya que se veneraba en el Capítulo. Un buen buen día, estando delante de Nuestra Señora, se le apareció el demonio y le echó en cara cuanto por él había hecho enseñándole los secretos de la nigromancia, y dándole dinero y poder. En tanto le lanzó la carta al suelo y le dijo: "Tómala junto con mi maldición y la de todos los diablos; pero has de saber que me vengaré". El demonio cumplió su amenaza de vengarse y durante siete años le tentó, se le aparecía en formas grotescas, golpeándole, arrojándole de la cama, empujándole por las escaleras, etc. A veces tomaba la forma de un fraile y le insultaba o pegaba.

Durante este tiempo le enviaron los superiores a París, para que estudiase Teología. Cuatro años estuvo en París, cuando regresó a Portugal junto a otro religioso. Pasando por Poitiers llegaron a un pueblo muy pobre donde no podían pedir limosna ni un pedazo de pan. Quiso el santo detenerse allí mismo para descansar aunque no comieran; el otro religioso quería seguir para pedir limosna en la próxima ciudad, pero obedeció a Gil. En ese momento apareció una dama noble, admiradora de los dominicos, y les proveyó con largueza. Gil le dijo que le agradecería con oraciones por ella y su joven hijo. Rezaron juntos el Veni Creator y se despidieron. Y resultó que unos años más tarde, yendo Gil al Capítulo General, encontraría en el convento de Poitiers al joven con el hábito dominico. Llegado Gil a Portugal se le encargó el ministerio de la predicación, en el que destacó convirtiendo a muchos. El rey Sancho le admiraba, aunque algunas veces también le reprendió por su vida y moral. 

En 1234 murió el Provincial Suero y el Capítulo eligió a nuestro Gil por provincial para España y Portugal. Fundó los conventos de Lisboa y Oporto, y algunos más. Visitaba los conventos siempre a pie, y con su cilicio ceñido, para edificar a los demás religiosos. En 1231 el Beato Jaime I de Aragón (23 de julio) había conquistado Mallorca y edificado un magnífico convento dominico. En 1236 se decidió celebrar allí el Capítulo General, al que el santo fue, atravesando España a pie y embarcándose en Barcelona. Navegaron con buen viento, pero al oscurecer se levantó una furiosa tempestad, al cabo hizo Gil una breve oración y al punto se calmó la tormenta. Sin embargo, otro barco en que habían embarcado otros religiosos se hundió y perecieron los frailes, por lo cual no se celebró el Capítulo. Estando en Barcelona de regreso por orden de Gregorio IX nombró algunos frailes para Inquisidores. Luego regresó a Portugal, donde reformó algunos conventos. En 1238 fue al Capítulo General de Bolonia.

Tenía el santo frecuentes éxtasis, sobre todo cuando celebraba la santa misa. Otras veces fue visto elevado un palmo mientras adoraba al Santísimo, o se veía sobre su cabeza una columna de fuego. Sanó a muchos enfermos con solo haciéndole la señal de la cruz o invocando el Nombre de Jesús. Sobrevino al rey Alfonso el mal de gota, y yéndole un día a visitar el santo, el rey le cambió disimuladamente su bastón por el suyo, y apenas se fue el santo, se aplicó el rey con mucha fe el bastón a la pierna inflamada, y quedó sano inmediatamente. 

En el Capítulo General de Barcelona de 1261 logró Gil que le libraran de la carga del provincialato. Luego de ello se retiró a su amado convento de Santarem a prepararse para la vida eterna. Cuatro años vivió como un humilde religioso, hasta que a principios de mayo de 1265 le entraron unas calenturas. El día 12 recibió el Viático estando tendido en el suelo. Finalmente falleció el día 14 de mayo, Jueves de la Ascensión, luego de exclamar "in manus tuas, Deus, commendo spiritum meum", y falleció. Su celda se inundó de aromas nunca conocidos. En el siglo XVII se trasladó su cuerpo y fue hallado incorrupto. En 1748 fue beatificado por Clemente XII.


Fuente:
-"Sacro Diario Dominicano". FR. FRANCISCO VIDAL. O.P. Valencia, 1747.
-"Compendio histórico de las vidas de los Santos canonizados y beatificados del Sagrado Orden de Predicadores". FR. MANUEL AMADO. O.P. Madrid, 1829.
-"Santos Bienaventurados y Venerables de la Orden de Predicadores". FR. PAULINO ALVAREZ. O.P. Almería, 1919.


A 14 de mayo además se celebra a

sábado, 13 de mayo de 2017

Rolendis, ni mártir ni ursulina.

Pregunta: Mi pregunta viene por Santa Rolendis (o Rolenda, Rolanda) que quiso unirse a las Hijas de Santa Úrsula en Colonia, no sé si se refiere a que quería hacerse ursulina, o si se unió a la compañía de santa Úrsula, pero ambas cosas no coordinan en el tiempo. ¿La ponen como mártir por una confusión y la toman por una de las Once (Mil) Vírgenes, pese a que la leyenda tampoco lo especifica? ¿Qué opinas? España.

Respuesta: Primero veamos la leyenda de esta santa, para responder luego.

Santa Rolendis, virgen. 13 de mayo, Domingo y Lunes de Pentecostés.

La leyenda de Rolendis dice que era hija del rey Dederik de los lombardos. La "vita" más antigua que se conserva fue escrita antes de 1487 y cuenta que era una princesa de gran belleza y cualidades. Sus padres fueron enviados al destierro al norte de la Galia, después de perder una batalla contra San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias) en Pavía. La familia se refugió en el monasterio de Corbie, bajo la protección del abad San Adalhard (2 de enero). Dederik, para mejorar su situación concertó el matrimonio de Rolendis con Ogër, príncile de Brabante y Hainaut y persona de confianza del emperador Carlomagno. Ante esta situación Rolendis respondió huyendo, pretendiendo refugiarse en el monasterio de "Santa Ursula y las 11000 vírgenes" en Colonia, pero nunca llegó. Después de un largo y agotador viaje fue recibida en el castillo de Villers-Poterie, donde murió de cansancio en 774. En la pequeña capilla en el castillo, aún se puede ver grabado en la pared: "hic obit Beata Virgo Rolendia" ("aquí murió la virgen Rolendis"). Es abogada contra la muerte súbita, la parálisis y el reuma.


En 1100 hubo una terrible plaga que causó muchas muertes. El clero, autoridades y pueblo pusieron su confianza en Rolendis y se reunieron alrededor de su tumba, implorando les librara de la plaga, lo que se consiguió haciendo un voto de procesionar con sus reliquias por las fronteras de la parroquia. El cuerpo de Santa Rolendis se trasladó con gran pompa en 1103 a la iglesia de Gerpinnes, al lado derecho del altar. Enseguida comenzaron los milagros, entre ellos, el más famoso, el de la emanación de óleo de sus reliquias, con propiedades curativas para el cuerpo y el alma. En 1599 las reliquias se pasaron a un bellísimo relicario de plata dorada, que es el que se procesiona hoy. Actualmente aún se celebra dicha procesión que abarca 35 kilómetros y que parte el Domingo de Pentecostés. En Hanzinne, ciudad intermedia, se encuentra con las reliquias de San Ogër, el novio frustrado, cuyas reliquias, según los asistentes, se oyen saltar de alegría dentro de la urna al producirse el encuentro. En el siguiente vídeo podéis ver algunos aspectos de la tradición y un reconocimiento de las reliquias.





Respondiendo: El monasterio donde pretendía recluirse está dedicado a Santa Úrsula, no es que fuera de ursulinas, que aún no existían. Y menos que Rolendis sea del grupo de Úrsula, no concuerda en el tiempo. Por eso la palma del martirio es un error, como dices, aunque en origen solo signifique victoria, y no martirio; por pensar que ella se habría unido a Úrsula y se "quedó en el camino", recordemos el caso de Santa Aurelia de Strasburgo (15 de octubre).


A 13 de mayo además a
Santa Gliceria, virgen y mártir.
San Juan Silenciario, abad y obispo.

viernes, 12 de mayo de 2017

Santa Rictrudis, madre de hijos y monjas.

Santa Rictrudis de Marchiennes, viuda y abadesa. 12 de mayo.

Rictrudis ante el rey Clodoveo II.
La primera "vita" que tenemos data de 980, y dice estar basada en avisos y tradiciones de las monjas de Marchiennes. Rictrudis nació en Gascuña, de padres cristianos llamados Ernold y Lichia. Sus padres eran amigos del obispo San Amando (6 de febrero), y lo acogieron cuando el rey Dagoberto lo desterró, luego que el santo denunciara la vida corrupta e inmoral del monarca. Así que pronto Amando y la niña trabaron amistad, él le enseñó la belleza de la religión y de seguir a Jesucristo.

Cuando Rictrudis era apenas una adolescente conoció a San Adabald (2 de febrero), un joven noble y fervoroso, legado del rey en Gascuña y cuñado de Santa Bertha de Blangy (4 de julio). Ambos se casaron pronto y se fueron a Ostrevaen, donde Adabald tenía numerosas posesiones. Tuvieron cuatro hijos: Santa Eusoye (16 de marzo y 18 de noviembre, elevación de las reliquias), Santas Clotsindis (30 de junio), Santa Adalsindis (25 de diciembre) y San Maroncio (5 de mayo). Este último fue bautizado por San Riquier (26 de abril), el cual además le salvó de morir cuando Rictrudis estaba a caballo con el niño y el animal se desbocó. Por esto, la santa jamás volvió a subir a un caballo, sino que siempre usaba un borrico para trasladarse. Fue una familia piadosa, caritativa. Socorrían a los pobres, visitaban enfermos, acudían a todos los oficios religiosos y enseñaron a sus hijos a orar, a tener compasión y caridad y a detestar el pecado. Ponían paz en las familias, orden en la ciudad, y era buscado su consejo para asuntos importantes.

Pero esta armonía y la fe de la familia fue puesta a prueba: en 652, en un viaje que Adabald tuvo que hacer a Gascuña fue asesinado en Perigord por unos parientes de Rictrudis. Ella, rota de dolor, decidió entonces dedicarse totalmente ella y sus hijos, al servicio de Cristo en alma y cuerpo. Sin embargo, esperó a que el pequeño Maroncio creciera como para entrar de paje al servicio del rey Clodoveo II y ella poder consagrarse. Pasaron los años, el adolescente entró al servicio del rey y Rictrudis preparó su entrada al monasterio de Marchiennes, cuando recibió un mensaje del rey, que había elegido un noble y piadoso esposo para ella. Rictrudis buscó el auxilio de su amigo San Amando, para que le ayudara a desobedecer al rey. Ambos urdieron un plan: Por aquellos días estaba Clodoveo II cerca de Flandes, y Rictrudis le invitó a cenar a su castillo. Estando en la cena, ella se levantó y doblando su rodilla ante el rey, le dijo "Sire, pido su autorización y bendición para cumplir con mi deber". El rey, pensando que se trataba de cumplir su orden, le constestó que le daba su permiso con alegría. Entonces Rictrudis sacó un velo negro que traía escondido, y con un gesto se lo puso en la cabeza y clamó "Sire, a esto me llaman el deber y el deseo. Gracias por su autorización y bendición". El rey se sintió ofendido y salió bruscamente, y aquí entró en juego San Amando, el cual, con palabras amables logró que el rey, ya de buena gana, diera por roto el compromiso que había adquirido con el noble y futuro esposo. Y además, permitió que Rictrudis tomara el velo monástico.

La Santa con su suegra
Santa Gertrudis de Hamage.
Y Rictrudis, sobre 650, se fue Marchiennes con sus hijas menores Clotsindis y Adalsindis, y Eusoye se fue con su abuela paterna, Santa Gertrudis  y su tía Santa Gereberta (ambas a 6 de diciembre), al monasterio de Hamage. La abuela murió cuando Eusoye tenía 12 años, y no sabemos si ya había tomado el hábito monástico, pero es probable que sí, pues a los 12 ya se consideraban a las mujeres aptas para el matrimonio o la vida religiosa. La leyenda cuenta que, como era aún era niña, su madre la llevó consigo a Marchiennes al morir la abuela, pero Eusoye cada noche se transportaba milagrosamente a Hamage, donde tocaba la campanilla y las puertas del monasterio se abrían solas, para que pudiera entrar y pasar la noche en oración. Una noche la sorprendió su hermano San Maroncio y pensando se había escapado, pretendió pegarle con una vara, pero esta se partió en dos antes de tocar a la niña. Visto este portento, Rictrudis dejó que la niña regresara a Hamage, como se veía era voluntad de Dios. A los 13 años sería elegida abadesa y moriría en 660, con solo 23 años.

Adalsindis murió ese mismo año, el 25 de diciembre. Durante tres días Rictrudis soportó con entereza y guardó sus lágrimas de madre, pero al tercer día, oyendo el Evangelio de los Santos Inocentes, en el que se alude al llanto de Raquel por sus hijos, estalló en llanto inconsolable. Cuando terminó el Oficio y las monjas fueron al refectorio, Rictrudis quedó en la iglesia, mientras decía a sus monjas: "Id, queridas hermanas, sin mí, dejadme ser como Raquel al menos este día". Por su parte, Maroncio servía al rey Teodorico, pero finalmente, decidió abandonar la corte y el mundo para dedicarse a Dios. Su madre, temerosa de que no fuera una decisión correcta, consultó a su gran valedor, San Amando, y este le dijo que diría una misa por la intención. Estando celebrándola, vio volar una abeja sobre la cabeza del joven, lo cual tomó el santo prelado por una señal de que era la decisión correcta. Supongamos que sería por el simbolismo de la abeja para la vida monástica.

Luego de una larga vida monástica ejemplar, Rictrudis falleció en 686, dejando el gobierno de la abadía a su hija Clotsindis, que sería abadesa hasta su muerte en 703. Las reliquias de Rictrudis se conservaron en Marchiennes en un magnífico relicario que en 1793 se guardó en París, por los peligros de la Revolución Francesa. A principios del siglo XIX volvieron a Marchiennes, pero sin embargo, el 24 de julio de 1830 la abadía fue saqueada y las reliquias desaparecieron.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 12 de mayo además se celebra a
San Pancracio, mártir.
Santa Juana de Portugal, princesa y dominica.

jueves, 11 de mayo de 2017

Todos los Santos Abades de Cluny.

Todos los Santos Abades de Cluny. 11 de mayo.

San Odón.
En este día celebraba, o celebra, la Orden Cluniacense a "Todos los Abades de Cluny". Está claro que seguramente tendrán muchos santos abades en la Orden, a lo largo de tantos siglos, pero sin embargo, la mirada se fija hoy en aquellos primeros abades que fundaron, aumentaron y llevaron a su máximo esplendor la reforma cluniacense, importantísima para la reforma de la Iglesia. Tanto que hoy tendríamos otra Iglesia de no ser por la renovación espiritual llevada a cabo por los monjes de Cluny, bajo la Regla de San Benito. Esplendor y dignidad del culto, destierro del concubinato y estimación eclesial por el celibato sacerdotal, impulso al arte sacro, a la evangelización, a la reforma moral del pueblo. Todo eso debemos a Cluny los católicos actuales. Por ello, bienvenida sea esta memoria de sus santos abades, que son:  

San Berno. 13 de enero.
Fue el fundador y primer abad de la abadía de Cluny, y logró un monasterio exento de ataduras con el mundo, como era frecuente para muchos monasterios, cuyos fundadores laicos sometían a gravámenes y chantajes a los monjes, como tener que nombrar abades dentro del marco familiar. Impuso la Regla de San Benito, expandiéndola por otros monasterios.

San Odón. 18 de noviembre.
Era abad de Aurillac, donde había llevado una intensa labor cultural. En 927 fue nombrado abad del naciente Cluny, donde fundó la que luego sería su espectacular biblioteca. Bajo su mandato se abre una escuela para formar a los seglares y el monasterio gana el privilegio de acuñar moneda. Fue el gran impulsor de la reforma cluniacense, que llevó a muchos sitios de Europa, incluso a los dos santos lugares benedictinos: Subiaco y Monte Cassino. Fue consejero de los papas León VII y Esteban VIII. 

San Hugo "el Grande".
Beato Aymard. 5 de octubre.
Fue elegido por San Odón para sucederle, pero poco pudo hacer, pues quedaría ciego en 948. Se hizo ayudar del que sería su sucesor, San Mayolo.

San Mayolo. 29 de abril.
Fue un monje hábil para la administración, y fue quien dotó a Cluny de organización jurídica casi perfecta. Sirvió de diplomático y puso paz entre reyes cristianos más de una vez. En 973 rechazó el trono de San Pedro. San Mayolo, proveniente de una rica e importante familia de señores de Válenosle, Mayolo utiliza toda la experiencia adquirida para gestionar y administrar la gran pujanza de Cluny, fue llamado el Árbitro de los Reyes por sus relaciones con la aristocracia. Murió en 994 y fue canonizado al poco tiempo.

San Odilón. 1 de enero.
Fue abad de Cluny durante 55 años, que no es poco, por lo cual se le considera casi como el fundador, pues su hacer configuró la obra cluniacense. En su época se establece “la tregua de Dios”, para poner paz entre los señores feudales. Odilón prefiere pequeños y muchos monasterios a grandes recintos, donde es más difícil conservar la pureza de la Regla. Se le atribuye el inicio del culto a las ánimas del purgatorio, siendo ciertamente que es la reforma cluniacense la que inicia con las "misas de difuntos" y extiende la celebración de la Eucaristía a todos los días de la semana. Anteriormente solo era los domingos y en las fiestas.

San Hugo. 29 de abril


San Odilón.
Beato Pedro el Venerable. 25 de diciembre. 
Fue abad luego del abad Hugo II, que casi ni gobernó y a su vez había sucedido al abad Poncio, el cual no se halla entre los santos venerados hoy, y que fue depuesto por el papa, debido a su mala gestión como abad. Pedro entró a la Orden siendo un niño, como donado. Y eran tantas sus virtudes que a los 20 años ya era prior del monasterio de Vézelay, y los 30 ya fue elegido Abad General de Cluny. Fue defensor de la reforma constante frente a la decadencia que ya apuntaba, al ser tantos monjes y monasterios. De hecho se enfrentó a San Bernardo (20 de agosto), cuando este denunció la "caída" de Cluny mientras pujaba por emponderar la reforma del Císter. Su acción reformadora, conciliadora y de amor por la Iglesia quedó plasmada en los Concilios de Pisa y Reims. Defendió al teólogo Pedro Abelardo cuando fue condenado por sus doctrinas sobre la Trinidad, y además, le reconcilió con San Bernardo. También fue impulsor de la lucha contra el Islam, al que llama "herejía cristiana", llamando a denunciar el mal y a defender la fe cristiana. Sin embargo, al mismo tiempo propagó estudios sobre los musulmanes, para entender su fe y sus orígenes.


Fuente:
http://www.monasteriosantacruz.com


A 11 de mayo ademas se celebra a
Santa Eustelle, virgen.
San Mamerto de Vienne, obispo.
San Gengulf de Varennes, mártir.

miércoles, 10 de mayo de 2017

San Comgall, de diablos, cisnes y salivas.

San Comgall, abad. 10 de mayo.

Comgall, cuyo nombre significa "buena promesa", nació en el Ulster, sobre 516. Sus padres, descendientes de la distinguida familia real de Dalriadha, se llamaron Sedna y Briga. Siendo muy joven profesó la vida monástica y desde el principio demostró quien sería: su abad era un hombre mundano y de moral muy relajada. Comgall tomó una noche el hábito de su abad, lo arrojó al estiércol de las ovejas y lo pisoteó. Cuando el abad, infignado, le preguntó por qué lo había hecho, Comgall respondió "¿Por qué te importa tu vestido, cuando tu alma está más manchada aún que eso?", y el abad quedó avergonzado y enmendó su vida. Pero aun así, Comgall decidió abandonar a tan mal pastor y se fue a Glasnevin, donde se formó bajo la tutoría de San Mobhi (12 de octubre), junto a sus amigos San Kieran de Clonmagnoise (9 de septiembre) y San Kenneth de Kilkenny (11 de octubre). Luego se fue al monasterio de Clonenagh, que estaba bajo la dirección del santo y joven abad San Fintan (17 de febrero).

Luego de unos años, cuando ya estaba entrenado en la vida monástica, Comgall regresó a su tierra a fundar su propio monasterio. Primero pasó por el célebre monasterio de Clonmacnois, donde fue ordenado presbítero. En Ulster se fue a la isla Lough Erne, donde con algunos discípulos comenzó una vida ascética tan austera que el obispo hubo de decirle que por caridad, la templara al menos para sus discípulos. Así lo hizo Comgall, aunque dejó para sí todas las prácticas penitenciales. Cuando eran muchos monjes, en 559 el santo abad decidió fundar el monasterio de Bangor, que igualmente sería un recinto famoso en santos y para el que escribió una Regla. Cuéntase que en tiempo de escasez, los monjes estaban necesitados de comida y Comgall fue a ver al noble local, llamado Croadh, que tenía sus graneros llenos. La madre de Croadh se llamaba Luch, que en gaélico antiguo significa ratón. Comgall le llevó una copa de plata que le habían donado y dijo a Croad: "Dame a mí ya mis monjes de tu grano, y yo te daré esta copa". Pero Croadh le respondió burlándose, "No, guarda tu plata, que yo guardaré mi grano. Tus miserables no lo devorarán, pues lo quiero todo para mi vieja ratona", aludiendo a su madre. Comgall le replicó "Como has dicho, así será", y se fue al monasterio. Entonces una legión de ratones invadió el granero de Croadh y devoró todo su maíz.

Pero tiempos mejores vinieron, sobre todo para el monasterio de Bangor, que se hizo tan célebre y el número de discípulos que acudía era tan grande que se hizo necesario multiplicarlo en varios monasterios y celdas. Se convirtió en una enorme ciudad monástica en la que llegó a haber hasta 3000 monjes. De entre tantos discípulos florecieron muchos santos aún pasados los siglos, entre ellos los célebres apóstoles San Columbano (23 de noviembre) y San Gall (16 de octubre), el abad San Deiniol (11 de septiembre), San Deiniol "el joven" (22 de noviembre) o San Beuno (21 de abril). También fundó Comgall, en 566, un monasterio en Heth, Gran Bretaña, mientras visitaba a San Columbano acompañado de San Brendan (16 de mayo). También influyó en la conversión de los pictos del Norte.

Algunas otras leyendas se cuentan de nuestro santo. Como que estando visitándole San Columba de Iona (9 de junio), mientras estaban cenando en uno de los refectorios, Columba le señaló un asiento vacío y tiznado, preguntando de quien era. "Del cocinero" - respondió Comgall. "Pues está el demonio sentado en él". "Verás cómo salga y cocinero y vea a alguien en su asiento" - rió Comgall. Y en ese momento salió el monje de la cocina, y viendo al diablo sentado allí le gritó "Maldito diablo, ¿qué estás haciendo aquí?" y agarrándolo del cuello lo lanzó al mar. Otra leyenda narra que un mendigo una vez importunó al santo, entonces Comgall escupió en su mano, y la saliva se convirtió instantáneamente en un anillo de oro. Otra vez conoció a un rey muy duro de corazón, al que ninguna exhortación podía ablandar. Entonces Comgall, para mostrarle lo duro que era, escupió a una gran piedra y esta se dividió en cuatro. Entonces el rey estalló en lágrimas de arrepentimiento penitencia. Y una cuarta dice que estando junto a algunos monjes caminando junto a un lago, vieron cisnes en el centro "Oh, padre, ¿podemos acariciar a los cisnes?" – preguntaron los monjes, a lo que él les dio permiso para ello. Los monjes entonces buscaron algunos trozos de pan para atraer a los animales, pero no los hallaron. Viendo Comgall su tristeza por no tener aquella inocente distracción, metió su mano en el agua y los cisnes inmediatamente se acercaron a la orilla, dejándose acariciar sus plumas blancas.

San Comgall y monjes.
Puerto de Bangor.
Otra leyenda narra que, pasando Comgall por un bancal de juncos junto a un monje, vio un resplandor saliendo de estos y unos ángeles que custodiaban el sitio. Envió Comgall al monje a ver que era aquello y este, dando una patada en los juncos, vio un bebé en medio, lo levantó y lo puso en su axila. Al volver, contó lo visto y enseñó al niño, a lo que Comgall dijo: "Mi-lua (patada), hijo de ocha (axila); este será su nombre". El santo abad le tomó bajo su protección, profetizando que estaba llamado a pastorear rebaños más grandes, y encaminarlos al cielo, profetizando que sería, como él mismo, fundador de monasterios. Hoy le veneramos como San Molua de Conflert (4 de agosto).

Comgall falleció el 10 de mayo de 601, después de haber recibido el santo viático de manos de San Fiachra (3 de septiembre). Le sucedió en el gobierno del monasterio, San Fionnchu (28 de noviembre).


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 10 de mayo además se celebra a
San Job, Patriarca.
San Calepodio y compañeros mártires.
Santa Solange de Bourges, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...