martes, 16 de febrero de 2021

Iluminado por la verdad, abandonó el error.

Venerable Gaspar Ulenberg, presbítero. 16 de febrero. 

Este notable apologista nació en Lippstadt, Westfalia, en 1549. Creció en una familia que había adoptado la herejía luterana, y él mismo fue encaminado por sus padres para ser ministro de esta Iglesia. Se formó en filosofía, ciencias y teología en Wittenberg. Se hizo experto en las obras teológicas de Lutero, y precisamente fue el estudio de estas las que le hizo plantearse seras dudas sobre la fe luterana. En esa misma época surgía la doctrina calvinista en Sajonia, y fue testigo de la violenta reacción de los luteranos contra esta. Le llamó la atención que, al mismo tiempo que los luteranos abogaban por la libre interpretación de la Escritura, la negaban para otros que no fueran ellos mismos. 

En medio de estas dudas comenzó su carrera de profesor de teología en Lunden, donde comenzó la lectura profunda de los Padres de la Iglesia. En 1570 acudió a Colonia, donde sus parientes le reclamaron para que devolviera a la fe de Lutero a un familiar que había vuelto a la fe católica. Allí, todo lo contrario de lo esperado, se acercó más al catolicismo, aunque solo fuese para estudiarlo y compararlo al luteranismo.  

En 1572 se rindió a la evidencia y abjuró del luteranismo, para abrazar emocionado la fe católica y, además, convertirse en un ferviente apologeta de esta. Tenía la ventaja de conocer a la perfección la teología luterana, por lo cual su discurso iba al centro de la misma, desmontando toda la doctrina consecuente. En 1574 se doctoró en filosofía en la Universidad de Colonia y comenzó a ejercer la docencia en el Gymnasium Laurentianum de Colonia. En 1575 fue ordenado sacerdote y se le asignó la parroquia Kaiserswerth, penetrada profundamente de la herejía. Allí su predicación locuaz y profunda logró numerosas conversiones. 

Como párroco de San Cuniberto, en Colonia, también trabajó incansablemente por las almas, predicando y visitando a las familias, catequizando y organizando misiones populares. Toda esta actividad igualmente atrajo a muchas personas a la fe de la Iglesia. En 1593 fue elegido como Director del Gymnasium Laurentianum de Colonia, donde ya había sido profesor. Durante 22 años tuvo este cargo, siendo, además, preceptor de príncipes católicos, formándoles en la fe y la virtud. A la par era párroco de San Columbano y entre 1610 y 1612 fue también rector de la Universidad de Colonia. 

Biblia Germánica
Además de toda su predicación, docencia y actividad catequística, Gaspar tuvo tiempo para escribir varias obras sobre la Escritura, teología y apologética. Tradujo los Salmos, escribiendo una explicación para cada uno. Esta fue una obra que se imprimió constantemente durante al menos 300 años. Escribió un Catecismo católico, exponiendo la doctrina en contraposición con las enseñanzas herejes. Escribió una biografía de Lutero, y otra del hereje Melanchthon en la que señalaba, una vez más, los errores teológicos de ambos. También redactó una "Historia de la Doctrina de Zwinglio". A la par, publicó cientos de artículos y opúsculos cortos, más populares, sobre la doctrina católica. Pero su obra más importante fue la "Biblia Germánica", una cuidada traducción de la Biblia Vulgata Latina al alemán, que comenzó en 1614 y terminó en solo dos años, aunque no se publicaría hasta 1630.   

El P. Gaspar murió en Colonia, el 16 de febrero de 1617. En 1913 se le declaró Venerable. 


A 16 de febrero además se recuerda a:

San Tanco,
obispo y mártir
.
Santa Juliana, mártir.
San Pánfilo,
presbíter
o y mártir.









martes, 9 de febrero de 2021

El martirio redime, el rencor condena.

San Nicéforo de Antioquía, mártir. 9 de febrero.

Esta leyenda se conoce por Juan, el obispo de Sardis, quien dice tomarla de Actas antiguas. Según estas, vivían en Antoquía de Siria un seglar llamado Nicéforo, quien era amigo de un presbítero llamado Sapricio. Por alguna causa que no nos cuentan, ambos se enemistaron a muerte, odiándose como mismo antes se habían amado. Durante años duró la enemistad, siendo escándalo para muchos cristianos.

Al fin, un día, luego de piadosas consideraciones, Nicéforo decidió pedir perdón a Sapricio delegó a algunos amigos para que fueran adonde Sapricio a pedirle perdón en su nombre, prometiéndole toda la satisfacción que fuera necesaria. Pero Sapricio se negó a perdonarle. Así dos veces más, y siempre con el mismo resultado: la negativa del presbítero a reconciliarse. Entonces Nicéforo, viendo que sus amigos comunes nada habían podido hacer fue en persona a casa de Sapricio, y echándose a sus pies, le pidió perdón en nombre de Cristo. Mas en vano.

He aquí que estalló la persecución de Valeriano y Galerio y en 258 Sapricio fue aprendido por cristiano. Le llevaron ante el gobernador y Sapricio confesó valientemente a Cristo diciendo: "Los cristianos reconocemos a un solo Señor y Maestro, Jesucristo, que es Dios; el único y verdadero Dios, que creó el cielo y la tierra. En cuanto a los dioses de los paganos, sabemos que no son más que demonios". Fue condenado al potro, pero allí también dio gala de su fe cristiana. Entonces fue condenado a la decapitación.

Sapricio recibió la noticia con alegría y se encaminó al lugar del martirio. Mientras, Nicéforo salió corriendo a su encuentro y, arrojándose a sus pies, dijo: "Mártir de Jesucristo, perdona mi pecado". Pero Sapricio ni le miró, ocupado en sus oraciones. Nicéforo corrió y le salió al encuentro otra vez suplicándole le perdonara antes de morir por Cristo, más Sapricio continuó con su corazón endurecido, camino del suplicio. Los soldados se rieron de Nicéforo, diciendo: "Nunca se ha visto a nadie más tonto que tú, que vas pidiendo el perdón de un hombre que está a punto de ser ejecutado". Al llegar al sitio de la ejecución Nicéforo redobló sus súplicas por tercera vez, pero Sapricio continuó con su obstinación en no perdonarle.

Y he aquí que al momento en el que los soldados le obligaron a poner rodilla en tierra y doblar el cuello, el Espíritu Santo que le había animado a confesar a Cristo, le abandonó por su obstinación en el pecado, y Sapricio cayó víctima del terror, diciendo: "Deténganse, amigos míos, no me maten. Haré lo que desean: estoy dispuesto a sacrificar a los dioses". Nicéforo, consternado por su apostasía, le gritó en voz alta: "Hermano, ¿qué haces? No pierdas una corona que ya has ganado por la tortura y el sufrimiento." Pero Sapricio no le escuchó y sacrificó a los dioses, renegando de Cristo. 

Entonces Nicéforo, con lágrimas de amarga amargura por la caída de Sapricio, dijo a los verdugos: "Yo soy cristiano, y creo en Jesucristo, a quien este desgraciado ha traicionado; miradme aquí, dispuesto a morir en su lugar". Los soldados quedaron impresionados y mandaron preguntar al gobernador que debían hacer. Este, al oír la noticia, declaró "Si este hombre persiste en negarse a sacrificar a los dioses inmortales, que muera por la espada". Y así ocurrió, alcanzando el santo Nicéforo las tres coronas inmortales de la fe, la humildad y la caridad, triunfos de los que Sapricio se hizo indigno.


A 9 de febrero además se recuerda a:






lunes, 8 de febrero de 2021

Monje, caritativo y taumaturgo.

San Jacut de Bretaña, abad. 8 de febrero, 3 de marzo y 5 de julio (traslación de las reliquias)

Según la leyenda fue uno de los trillizos de Santa Gwen (18 de octubre) y San Fragan (3 de octubre). Sus hermanos fueron San Guéthénoc (5 de noviembre) y San Guénolé (3 de marzo). Según esta leyenda a Gwen, para poder alimentar a sus trillizos, le salió un tercer pecho, por lo cual se le conoce como "la trimammis" o sea, la "tres tetas". Luego tendría otra hermana, Santa Clervie (3 de octubre).

Como sus dos hermanos, Jacut fue discípulo de San Budoc (18 de noviembre), y posteriormente fue monje y eremita. De su juventud monástica se cuenta esta leyenda: iban los monjes de camino cuando hallaron un leproso y pensaron dar un rodeo. Entonces Jacut, para demostrar que los leprosos no eran menos que los demás, lo saludó respetuosamente besándole la mano. Al instante, el leproso se curó milagrosamente.

También con sus hermanos fundó un monasterio en isla de Landoac, llamada más tarde St-Jacut-de-l'Isle. Hoy, con los cambios geográficos, no es una isla sino una península. Allí se dirigía en una ocasión un peregrino cuando estalló una tormenta terrible que hizo zozobrar la barca, por lo cual el barquero, un borracho llamado Caradoc, murió. Jacut y Guénolé le revivieron y el hombre enmendó su vida y entró como monje.


Fuentes:
-"Vie des bienheureux et des saints de Bretagne". MALO-JOSEPH DE GARABY. St-Brieuc, 1839.
-"Dictionary of Saints". BRIAN DANIEL STARR. U.S.A, 2013.


A 8 de febrero además se celebra a:








domingo, 7 de febrero de 2021

San Drien, protector de los niños.

San Drien de Drennec, abad. 7 de febrero. 

No se sabe mucho de él, salvo que fue un abad bretón que vivió en el siglo V. Hay varias iglesias dedicadas a su memoria en toda Bretaña, aunque a veces aparezcan con el nombre de Derren, Audren o Rien. Es el mismo santo. En Morbihan se le invoca contra de los males estomacales y abdominales de los niños. 




Fuente:
-"Vie des bienheureux et des saints de Bretagne". MALO-JOSEPH DE GARABY. St-Brieuc, 1839.



A 7 de febrero además se recuerda a:

San Ricardo, rey.
Beata Rosalía Rendu,
Hija de la Caridad
.
San Tressan, religioso.

sábado, 6 de febrero de 2021

De un alma templada en la adversidad.

Santa Dorotea de Kashin, viuda. 6 de febrero. 

Dorotea nació en la ciudad de Kashin, en 1549. En esta ciudad vivía con su marido cuando a inicios del siglo XVII los polacos invadieron Rusia y una de las ciudades más castigadas fue precisamente Kashin, la cual quemaron hasta los cimientos. Dorotea quedó en la miseria y viuda, pues su marido tuvo que servir en el ejército y perdió la vida en una batalla. 

Esta circunstancia no hizo sino redoblar la fe de Dorotea, quien comenzó una vida más entregada a Cristo que antes. Oraba incansablemente y asistía a los que, además de pobres, estaban heridos o enfermos. En el centro de la ciudad había un monasterio que había quedado en ruinas, y allí se mudó la santa. Se hizo un refugio entre los escombros, sin más riqueza que un icono de la Madre de Dios que entre las piedras halló, y a la cual encomendó su vocación religiosa. Entre las ruinas, Dorotea llevó una intensa vida de oración y penitencia y poco a poco comenzó a reconstruir el monasterio. Muchos habitantes de la ciudad comenzaron a ayudarla, con vistas a tener de nuevo su bella iglesia y a las monjas entre ellos. En medio del trabajo Dorotea les hablaba de Dios, les daba esperanza y les socorría, convirtiéndose en un faro de la luz de Cristo para Kashin. 

Cuando el monasterio estuvo casi terminado, algunas de las monjas que habían sobrevivido al saqueo, volvieron al recinto y, admiradas de la obra de la santa, la quisieron entre ellas, pidiéndole, además, que fuera su abadesa. Pero ella se negó, prefiriendo solamente una celda anexa al monasterio, para allí vivir en soledad para Jesucristo. Y así hizo, siendo amada por los suyos, hasta morir el 6 de febrero de 1629, a los 80 años.


viernes, 5 de febrero de 2021

Portentosa en milagros

Pregunta: existe alguna santa o virgen que se llame Alda. 

Respuesta: Sí que tenemos una beata así llamada. 

Beata Alda de Pürten, viuda. 5 de febrero. 

Alda, Alta o Inmengard, como también se le conoce, vivió en el siglo XI, en el Imperio Germánico. Fue Duquesa de Zutphen y mujer de Chadalhoch III de Isengau, quien fuera hermano de la Beata Inmengard de Süchteln (4 de septiembre) y de San Peregrino de Colonia (25 de agosto). El matrimonio no tuvo hijos, y todos sus bienes los dedicaron al socorro de los pobres y enfermos y en el sostenimiento de varios monasterios e iglesias. Construyeron una hermosa iglesia en Pürten, Baviera. 

En 1030 su marido murió y Alda se retiró a una finca que poseían en Au, donde vivió dedicada a la oración, la penitencia y la vida sencilla, sin dejar de socorrer a los pobres. Murió el 5 de febrero de 1075, luego de dejar arreglado que en esa finca se fundara un monasterio de Canónigos Regulares de San Agustín. 

Sobre su culto no hay vestigios sino hasta el siglo XVI, cuando los canónigos reciben autorización para venerar de forma pública el sepulcro de su "fundadora". Y comienzan a practicar la curiosa devoción de poner sobre las cabezas de los peregrinos aquejados de dolor de cabeza, un libro "milagroso" que contaba la leyenda de una princesa llamada Alda, quien, guiada por la Virgen María, hizo penitencia y muchos milagros en Pürten. Esta historia fue propagada por los religiosos como parte de la vida de nuestra Alda, y así su devoción se consolidó. 

En el siglo XVIII la capilla se redecoró al gusto barroco y se añadió un fresco obra de Johann Martin Seltenhorn, el cual recoge la leyenda medieval de la princesa, y tiene este texto: "En esta tumba descansa el cuerpo de la Beata Alda, una princesa de sangre francesa. Cuando se vio afectada por una grave enfermedad, recurrió a la ayuda de la Santa Madre de Dios. Esta última le dijo que tenía que ser llevada al monasterio de Santa María de Pürten. Si moría en el camino, tenía que poner su ataúd en un carro tirado por mulas y allí donde estas se detuvieran, ella tenía que ser enterrada. De hecho, murió en el camino. Los burros la llevaron a Pürten sin falta. Cuando llegaron allí, no se movieron ni un solo paso, y no había forma de hacer que se moviera. Alda aún no había sido enterrada, o los milagros comenzaron y continuaron hasta el día de hoy. AD. 1716.

Con esta historieta aplicada a la duquesa Alda, la devoción creció y hubo numerosos peregrinos hasta el siglo XIX. Desde 1805 el libro, una joya medieval, se conserva en Biblioteca Estatal de Munich.


A 5 de febrero además se celebra a:

Santa Águeda,
virgen y mártir
Beata Isabel Canori,
terciaria trinitaria.
San Agrícola, obispo.






jueves, 4 de febrero de 2021

"ahora comenzamos a ser discípulos de Jesucristo..."

Santos Fileas y Filoromo de Alejandría, mártires. 4 de febrero y 26 de noviembre.

En el siglo XVII, el célebre escritor y hagiógrafo, Fr. Thierry Ruinart, OSB. rescató del olvido viejas Actas de Mártires, conocidos o no, a las que el llamó "sinceras", y con ese título las publicó: "Sinceras Actas de los Mártires". Aunque él las da por reales, hay que matizar este "sincera", pues aunque algunas son actas tardías, elaboradas y poco fiables, son "sinceramente" los documentos originales o copias de estos, que cimentaron las leyendas, devoción y culto a muchos mártires. La edición española de 1776 lo confiesa en el prefacio del primer tomo: "De estas Actas nos ha quedado un gran número, que aunque no tengan toda la pureza e integridad de las primeras [originales] y aunque visiblemente se observen muchas faltas (...) no nos parece que se deben enteramente desechar. En el mismo orden es necesario colocar las Actas que, aunque verdaderas en su origen, las han corrompido manos ignorantes o temerarias, añadiendo falsos milagros o diálogos entre los jueces y los mártires. Con las luces de la crítica se separa lo verdadero de lo falso".

En el caso de hoy, sobre estos santos hay que decir que tenemos noticias diversas. Las Iglesias Orientales le recogen a 26 de noviembre, dentro de un extenso grupo de mártires egipcios, pero probablemente sea otro santo obispo del mismo nombre. De hecho las Actas no dicen que Fileas fuera obispo, pero todos los martirologios lo recogen siendo obispo de Thmuis, capital de Nomos. Incluso el Martirologio Romano también le llama obispo, y pone a ambos santos a 3 de febrero. Ruinart, incomprensiblemente, los pone a 24 de febrero, tal vez por error. 

Estas Actas son consideradas genuinas por la mayoría de historiadores, su copia más antigua está datada en el siglo IV. Aún así, admiten que el final, desde la intervención de Filoromo, podría ser un añadido tardío. El lenguaje elaborado del discurso y la oración final parecen corroborarlo. Y ya os dejo con las Actas:

En 306, imperando Galerio y Maximino muchos cristianos fueron llamados a declarar ante Culciano, Gobernador de Alejandría a causa de su fe. Entre esos muchos estuvo Fileas, quien fue interrogado:

Culciano: - ¿Te parece que estarás ya en tus cabales?
Fileas: - Yo creo que siempre lo he sido.
C: - Pues sacrifica a los dioses.
F: - No lo haré.
C: - ¿Por qué razón?
F: - Porque la Santa Escritura me lo prohíbe. Cualquiera, dice esta, que sacrifica a otros dioses y no al único, y verdadero, será exterminado.
C: - Pues bien, sacrifica a ese único y verdadero Dios. 
F: - Tampoco le sacrificaré, porque también está escrito: ¿Qué necesidad tengo yo de todos vuestros sacrificios? como el mismo Señor dice: 'Esa multitud de víctimas no me puede agradar: ya estoy harto: yo no quiero ni vuestros holocaustos, ni la grosura de vuestros corderos, ni la sangre de vuestros cabritos, ni tampoco la flor de la harina'. 
C: - ¿Pues qué sacrificios son agradables a tu Dios?
F: - Aquellos en que se le ofrece un corazón puro, un amor sincero y palabras de verdad.
C: - Sacrifica, te digo.
F: - No sacrificaré.
C: - ¿No sacrificó acaso Pablo?
F: - No, por cierto.
C: - ¿Y Moisés?
F: - Eso era permitido a los judíos, pero solamente en Jerusalén y así, cuando ofrecen ahora sacrificios en otros lugares, pecan gravemente, no lo dudes.
C: - Todos esos discursos no valen nada: vamos a los hechos: es necesario sacrificar.
F: - Yo no pretendo manchar mi alma, ni la quiero perder.
C: - Pues ¿qué, nosotros queremos perder la nuestra?
F: - Sí, la perdéis, y perdéis también vuestro cuerpo.
C: - ¿ Cómo, "este cuerpo"? 
F: - Ese mismo cuerpo. 
C: - ¿Con que de veras crees tú que esta carne ha de resucitar algún día? 
F: - No hay duda. 
C: - Hablemos de otras cosas. ¿No renunció Pablo al que tú llamas Cristo? 
F: - No, por cierto. 
C: - ¿Te atreverías a jurarlo? 
F: - A nosotros nos está prohibido el jurar: solamente se nos permite el decir sí o no.
C: - ¿Pues Pablo no fue toda su vida un perseguidor? 
F: - No. 
C: - ¿Y no era un gran idiota, no era Sirio, y hablaba mal la lengua siriaca? 
F: - Te engañas, pues era hebreo y ordinariamente hablaba el griego, y además de eso era muy sabio. 
C: - ¿Lo era más que Platón? 
F: - No solamente más que Platón, sino más que todos los filósofos del mundo; y esto es tanta verdad, como que convirtió a un gran número de ellos .¿Quieres que te diga alguna de sus máximas?
C: - Ya basta, sacrifica.
F: - Ya dije que no sacrificaré.
C: - ¿Temes tú los remordimientos de tu conciencia? 
F: - Sí, por cierto. 
C: - ¿Y no temes que te reprenda la dureza que muestras por tus hijos y por tu mujer? 
F: - Es que el interés de Dios se ha de preferir a todo; porque dice la Escritura: ‘Amarás al Señor tu Dios, que te ha hecho’. 
C: - ¿Qué Dios es ese? 

Y Fileas, levantando los ojos al cielo, dijo: - "El Dios que hizo el cielo, la tierra, el mar, y todo cuanto estos contienen: el criador de las cosas visibles e invisibles, que es incomprensible, que no se puede ni definir, ni representar, que es el solo, que subsiste y permanece por todos los siglos. Amén". 

Los jueces llamaron aparte a Fileas, viendo que era hombre íntegro y sabio, y le pedían que no resistiera más al Gobernador, que ya mostraba suma paciencia con él, pero Fileas respondió que él solo respondía lo que le preguntaban acorde a su conciencia. El interrogatorio continuó.

C: - Déjate de todos esos vanos discursos y sacrifica. 
F:- No sacrificaré tal, ni haré semejante desatino. Pero sobre solo todo, ¿crees que solo los cristianos son los que cuidan de esto? ¿Vuestros paganos no han temido a lo menos el hacerla desgraciada? Mira a Sócrates cuando le llevan a la muerte: ¿acaso la vista de su mujer y de sus hijos le hace mudar de sentir? ¿Le hace pedir perdón? Nada menos que eso. Traga alegremente el veneno. 
C: - Confiesa la verdad, ¿estás firmemente persuadido que Cristo era Dios? 
F: - Muy convencido. 
C: - ¿Y qué pruebas tan convincentes tienes? 
F: - ¿Qué pruebas? Tengo mil. La vista restituida a los ciegos, y el oído a los sordos, los leprosos curados y los muertos resucitados. Los mudos que hablan y una infinidad de enfermos que recobran la salud. Y no solo esto, sino que una mujer sanó con solo tocar la fimbria o extremidad de su túnica. ¿Quién podría decir el número de milagros que hizo? 
C: - ¿Y con todo eso, a pesar de ser Dios, fue crucificado? 
F: - Sí que lo fue; por nuestra salvación. Pero sabía muy bien que lo había de ser, y fue voluntariamente, y estuvo a su arbitrio el que sufriese por nosotros. Fuera de que los libros santos habían predicho todo esto. Los judíos creen entenderlas, pero lo cierto es que no es así. No obstante de que no hay cosa más clara y si alguno lo duda, que abra el libro, y lea. 
C: - ¿No ves tú que te se ha tenido algún respeto? Yo bien podía deshonrarte en tu propia ciudad, a la vista de tus parientes. 
F: - Yo te animo a ello cuanto puedes desear, pero añade a este un nuevo favor. 
C: - ¿Cuál es? 
F: Que uses de tu poder. Haz, pues, lo que se te ha mandado. 
C: - ¿Luego, tú quieres morir, y sin tener ningún motivo para ello? 
F: Sí, quiero morir por mi Dios, y por la verdad. 
C: - Dime una cosa, ¿Pablo era también Dios? 
F: - No, jamás lo fue. 
C: ¿Pues, qué era? 
F: Un hombre como nosotros. Pero el espíritu de Dios estaba en él, y obraba por él todos los milagros que se le atribuyen. 
C: - Pues mira, te perdonaré la vida en consideración a tu hermano. 
F: - Si es que me atrevo a pedirte alguna cosa por mi parte, es el que te sirvas contra mí del poder que se os ha dado. 
C: Aun si te vieses reducido a la última miseria y para sacarte de ella me pidieses la muerte, no tendría dificultad alguna en concedértela. Pero ahora está en tu mano el vivir, porque eres rico. ¡Qué digo yo!, con solas tus rentas podrías mantener a casi toda una provincia, ¿y quieres dejar la vida? Yo no me podré resolver a quitártela, así que vive, pero para sacrificar a los dioses. 
F: - Yo no sacrifico a nadie, y en eso miro a mi interés y me hago gracia a mí mismo. 

En este momento, los jueces dijeron al Gobernador que Fileas ya había sacrificado una vez. Lo hicieron con el ánimo de salvarle la vida, pero el santo no consintió que se manchase su honor o se dudase de su fe y replicó:

F: - No hay nada de eso. 
C: - Vas a hacer infeliz a una mujer. 
F: Jesucristo mi Señor es el Salvador de todas las almas: él me llama a la herencia de su Reino, y a su gloria, y puede también, si quiere, llamar a ella a mi mujer. 

Entonces los jueces pidieron al Gobernador que le diese tiempo para pensarlo bien, y Culciano lo concedió. Apenas el santo quedó libre, sus parientes, amigos, y hasta algunos de los jueces, le suplicaban a sus pies que se compadeciese de su familia, de sus hijos y su mujer, que viera que ellos le necesitaban. Pero él no permanecía sino firme en su fe, y declarando que solo a los mártires reconocía como su verdadera familia. 

Había allí un tribuno del ejército llamado Filoromo, que era cristiano en secreto. Admirando la firmeza del santo Fileas, clamó a los que le tentaban: -"¿Por qué os cansáis de ese modo en querer vencer la generosa resistencia de ese esforzado hombre? ¿De qué os servirá hacerle infiel a su Dios? ¿Por qué habéis de querer que renuncie por una pura complacencia? ¿No veis que sus ojos están cerrados a vuestras lágrimas, y que sus oídos están sordos a vuestras palabras? Creedme, nada mueven los lloros, cuando se considera la gloria del cielo". Esta intervención desató la furia de los jueces contrarios a Fileas, quienes clamaron por la rápida condena a muerte de Fileas y, además, de Filoromo. 

Culciano les condenó a la pena de la decapitación, la cual fue prontamente puesta en marcha. Cuando les llevaban al lugar del suplicio, un hermano de Fileas, juez, le animó a que pidiera el perdón, que se lo concederían. Fileas respondió: -"No lo permita Dios. No oirás semejante desgracia. Lejos de desear que se revoque la sentencia que me condena a muerte, al contrario, doy humildes gracias a los emperadores, y al Gobernador, de que el día de hoy entro en posesión del reino que Jesucristo quiere compartir conmigo". 

Cuando llegaron al lugar en que debían ser ajusticiados, Fileas extendió las manos hacia el Oriente, y levantando la voz, dijo: -"Queridos hijos míos , vosotros los que buscáis a Dios sinceramente, oídme. Velad sobre vuestro corazón, porque el enemigo ronda sin cesar alrededor de vosotros, buscando su presa, y algún corazón que devorar. Por lo que a nosotros toca, todavía no hemos sufrido nada, pero ahora comenzamos a padecer: ahora comenzamos a ser discípulos de Jesucristo. Amados hermanos míos, observad exactamente sus santos mandamientos. Juntaos a nosotros hermanos carísimos: oremos juntos a este Ser incomprensible, a este Ser puro, sin mancha ni mezcla alguna, y sin ninguna imperfección que está sentado sobre los querubines, que ha hecho todas las cosas; que es el principio y el fin de todas ellas, y al cual pertenece la gloria en todos los siglos. Amen". 

Y al punto, le derribaron los verdugos y les cortaron las cabezas a ambos. 

Fuentes:
-"Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Tomo III. Madrid 1776. 

A 4 de febrero además se recuerda a:

San Teófilo, penitente.
San Isidoro de Pelusio,
carmelita
.
San Modan, abad

miércoles, 3 de febrero de 2021

Eremita y hermano de mártires.

San Ia de Cornwall, príncipe ermitaño. 3 de febrero y 27 de octubre. 

Según la una "vita", escrita en el siglo XIII, y mal atribuida a San Anselmo (21 de abril), Ia fue hermano de San Fingar y de Santa Piala (23 de marzo y 14 de diciembre). Habrían sido hijos de Clyto rey del reino irlandés de Ultonia y convertidos por San Patricio (17 de marzo). Cuando Fingar, Piala y algunos compañeros cruzaron al continente para evangelizar el continente, Ia les siguió poco después, pero al llegar a la orilla ya sus hermanos se habían ido. Entonces ante él cayó una hoja de un árbol y el santo se subió sobre ella y atravesó el mar. Desembarcó en un sitio actualmente llamado St-Ives. 

La leyenda de Fingar hace a este y a su hermana mártir a manos de Corotic, un noble local. Ia se habría salvado por haber desembarcado luego y en otro lugar. Allí hizo amistad con el señor local, llamado Dinan, quien le ayudó a construir una iglesia y una ermita, donde Ia vivó dedicado a Dios. Comúnmente se le llama mártir, pero no consta este martirio en leyenda alguna. Al parecer subió al cielo en 450. Algo de su culto permanece en Porth Ia, donde una fuente otrora milagrosa está dedicada a su memoria.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 3 de febrero además se recuerda a:







martes, 2 de febrero de 2021

"Venid benditos de mi Padre..."

San Aproniano de Roma, mártir. 2 de febrero y 29 de noviembre. 

Fue uno de los guardias de una de las prisiones de Roma, y en el ejercicio de su oficio conoció a los mártires Santos Saturnino y Sisinio (29 de noviembre), quienes habían sido apresados poco antes. Fue testigo de la voz celestial que habló a estos santos cuando él los llevaba al interrogatorio, y que les dijo: "Venid benditos de mi Padre y tomad posesión del reino que Él tiene preparado para vosotros desde la fundación del mundo". Esto dejó a Aproniano impresionado, tanto que renunció a los ídolos, se instruyó en la fe cristiana y al poco tiempo fue martirizado, en 304.







lunes, 1 de febrero de 2021

Socorrida por su oración.

Santa Galla de Valence, virgen. 1 de febrero. 

Fue una ermitaña radicada en Valence desde muy joven, allá en el siglo VI. Luego de luchar contra la oposición de sus padres logró dedicar su vida a Jesucristo en soledad y oración. Cada día visitaba las iglesias de la ciudad, luego ayudaba a los pobres y enfermos, para luego retirarse a su ermita a orar y trabajar por su sustento y el de los pobres.

Su leyenda cuenta que en 566 las tropas lombardas sitiaron Valence y estaban a punto de derribar las murallas y saquear la ciudad, cuando el pueblo corrió a la iglesia de San Pedro, donde estaba Galla rezando, y le pidieron les alcanzara la victoria de parte de Cristo. Entonces Galla les dijo: "No tengan miedo. San Pedro luchará por nosotros". Y en ese momento apareció en el cielo una manada inconmensurable de pájaros que se lanzaron como piedras sobre los lombardos, que tuvieron que huir para no perder los ojos o la vida misma.

Galla subió al empíreo sobre el año 570, rodeada del amor y admiración de sus conciudadanos, que la tenían por santa. 

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...