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lunes, 7 de junio de 2021

De una vida que fue puro portento.

San Colman de Dromore, obispo. 7 de junio.

De él se cuentan numerosos milagros, que parecen recogidos de otros santos llamados también Colman. Aunque estos a su vez podrían ser desdoblamientos de un único santo. No se puede pretender a más de mil años de distancia, poner en claro algo así.

Su “historia” comienza antes de su nacimiento, según su leyenda. Cuéntase que San Patricio (17 de marzo), yendo de Armagh a Saul, recibió la oferta de un obispo de pernoctar en su casa, mas el santo apóstol lo rechazó diciéndole: "No es este lugar para mi, pero, después de sesenta años, nacerá una estrella que fundará su monasterio en este lugar”. Y señalando un valle anejo, continuó: “Allí, esta mañana, mientras cantaba la misa, vi por la ventana de la iglesia una gran multitud de ángeles reunidos".

Nació, según la mayoría de hagiógrafos, a inicios del siglo VI. Fue bautizado por un obispo que era tío suyo, también llamado Colman. Y el milagro no faltó en el bautismo: no había agua, y Dios hizo brotar una fuente milagrosa, la cual fue luego fuente de numerosas curaciones por intercesión del santo. Otra leyenda de la niñez, repetida en otros santos, narra que mientras cuidaba las vacas de sus padres, un lobo se comió una de las terneras. El niño buscó al animal, pero no halló más que la piel roída y los huesos desparramados. Metió estos en la piel y haciendo la señal de la cruz, la carne y tejidos se llenaron de vida y la ternera resucitó.

Se educó con en el monasterio de Nendrum, bajo la dirección del abad San Caylan (3 de septiembre). Compañero suyo habría sido San Mochaoi (23 de junio). Fue un discípulo aventajado y muy pronto aprendió las Reglas y costumbres del monasterio, aventajando a todos los demás monjes. Preguntó un día al abad que más podría hacer para ser santo, y Caylan le envió a quitar una piedra enorme que había en un camino que los monjes usaban. Colman, que no podía con la roca, trazó sobre ella la señal de la cruz, y la piedra rodó por sí misma a un lado. Aún puede venerarse en uno de los tantos sitios en los que San Colman tiene culto en Irlanda.

Visitó nuestro santo a San Ailbhe de Emly (12 de septiembre), de quien aprendió las Sagradas Escrituras. Luego, con su tío Colman aprendió la enseñanza de los Padres de la Iglesia y la Teología. Con toda esta formación, quiso fundar su propio monasterio y, por revelación divina, llegó al valle de Dromore, en Cobá, el mismo valle señalado casi 100 años antes por San Patricio. Se dice que escribió un Regla para los cientos de monjes que tuvo bajo su cayado en poco tiempo. Todos eran muy observantes, caritativos y disciplinados.

De su etapa de abad, también se cuentan milagros, como que su breviario cayó al agua y flotó hasta la orilla sin mojarse, o que devolvió a la vida a una pobre mujer decapitada por unos ladrones. O en otra ocasión en la que predicaba, aparecieron unos juglares paganos, que comenzaron a burlarse del santo. Le pedían insistentemente que hiciera milagros para divertirse y he aquí que la tierra se abrió y se los tragó. Toma diversión.

Visitó el santo Roma por tres veces, y la última de estas ocasiones fue ordenado obispo por el papa San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal), quien le dio muchas reliquias de los santos mártires. Su episcopado, más allá de lo ficticio de su ordenación por parte del papa, parece fue el primero en la zona de Dromore. Pero curiosamente, no volveremos a hallar otro obispo en la zona hasta el siglo X. La leyenda cuenta aquí, de modo estrafalario, que, al volver a Irlanda, pasó por Gales, y esa noche nació el hijo de los reyes, pero nació muerto, y Colman lo resucitó al tocarle con unas reliquias de las que portaba. Ese niño sería San David de Gales (1 de marzo), pero la leyenda propia de este santo no dice nada de eso.

Pero aún no lo hemos visto todo. Colman era tan casto que jamás miraba a mujer alguna. Y tanto que en una ocasión en que su madre fue al monasterio a verle y Colman le mandó decir: "Que elija entre verme de lejos, o hablarme sin verme". La madre respondió: "Prefiero hablarle sobre asuntos relacionados con el bienestar de mi alma". Y se encontraron en lados opuestos de un enorme roble. Pero he aquí que cuando la conversación se elevó a las cosas del cielo, en el tronco del árbol se abrió una abertura, dejando que madre e hijo se vieran.

Colman murió anciano, sobre 610, según quien cuente la historia, pero es una fecha barajada por muchos. Luego de una larga oración y bendecir a sus hermanos, expiró dulcemente. Su culto está extendido en Irlanda y lo estuvo en Escocia, aunque, como dije antes, se le confunde con otros santos llamados Colman.


A 7 de junio además se celebra a

miércoles, 16 de mayo de 2018

Proporcionador de lluvias y fuentes.

San Gens de Monteux, ermitaño. 16 de mayo.

Nació en el siglo XII. Se llamaba Bournareau, pero todos le llamaban Gens o Gentil, pues era un chico amable, piadoso y caritativo. Cuando tenía 16 años su madre, llamada Imbertis, le dijo "Te he elegido una esposa, la joven huérfana Lucía, como futura esposa". Pero sin embargo, Gens ya tenía decidido que quería dedicar su vida al eremitismo, siendo casto. Entonces se fue a un valle reseco entre montañas, llamado Monteux donde se retiró, con la intención de orar y trabajar, convirtiendo aquel sitio en un fértil valle. De pronto, para confirmarle en su idea, aparecieron dos vacas blancas que le ayudarían en su trabajo. Un día un lobo se comió a una de sus vacas, entonces Gens hizo una oración y el lobo regresó humildemente y se puso a sus órdenes, tirando de la reja del arado junto a la otra vaca. En dos semanas el suelo reseco ya era húmedo y fértil, gracias a una fuente que brotó milagrosamente en medio del valle.

Ocurrió que, al cabo de un año, una enorme sequía azotó la región y la iglesia local organizó unas Rogativas. La procesión se dirigió al valle fértil donde el desconocido ermitaño vivía. Al llegar el clero y el pueblo, Imbertis reconoció a su hijo perdido, al cual abrazó y suplicó hiciera algo para calmar la sed de las personas y las bestias. Entonces Gens se subió a una roca y hundió sus dedos en esta, como si de barro se tratara, y del agujero brotó una fuente milagrosa, en la que todos saciaron su sed. Luego Gens hizo una oración, y acto seguido cayó una copiosa lluvia.

Los fieles quisieron que Gens les acmpañara de vuelta a la iglesia, para dar gracias a Dios por tanta misericordia mostrada. Gens fue al pueblo luego de años, ya se encontró con Lucía, la que había de ser su esposa años ha. Entonces Gens desapareció en la noche y emprendió una vida de peregrino, para luego volver a su valle. Lo último que hizo fue labrar su sepulcro en la roca, allí se acostó y falleció a los 22 años. Luces milagrosas guiaron a los fieles a su sepulcro, quienes le dieron veneración.


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.


A 16 de mayo además se celebra a:


San Simón Stock,
General carmelita.
San Juan Nepomuceno,
presbítero mártir.
San Fortis de Burdeos,
obispo y mártir.





sábado, 24 de marzo de 2018

Esposa del Esposo.

Santa Catalina de Suecia, religiosa. 24 de marzo.

Fue hija de Ulf de Guthmarson y de Santa Brígida (23 de julio y 7 de octubre, Traslación de las reliquias), y nació sobre 1330. Muy niña fue entregada por sus padres a las monjas cistercienses para que la educaran. A los siete años tuvo su primera visión, en la que vio a Cristo disgustado con ella por no cumplir sus tareas por estar jugando. Desde ese día jamás volvió a dejar de cumplir con sus obligaciones. A los 16 años fue prometida a Edgar, un príncipe sueco, aunque ella había prometido virginidad perpetua a Dios. Catalina advirtió a sus padres de su voto, pero aún así hubo de casarse. Se dice que vivió en un matrimonio blanco, o sea, sin relaciones sexuales, pues convenció a su marido de vivir en continencia. Tuvo la santa mucho que sufrir a algunos de sus cuñados, quienes intentaban ponerle tropiezos para que su virtud decayera, o luciera galas, pero ella, confiada en Cristo, se mantuvo firme en sus convicciones.

Cuando su padre murió, en 1344, Santa Brígida se dedicó con más atención al monasterio fundado por ella en Vastedna. En 1439, en medio de una intensa vida de piedad, emprendió un viaje piadoso a Roma, en el cual Catalina le acompañó. Veneraron muchas reliquias y santos lugares, ayudaron a muchos enfermos y moribundos que hallaron en su camino y aprendieron mucho de las monjas con las que se hospedaban. En Roma se establecieron en una casa, hoy iglesia, junto al Tíber. Estando en Roma murió Edgar, dejando a Catalina viuda con 18 años. En Roma algunos parientes quisieron buscarle marido, siendo noble y hermosa. Sin embargo, Catalina alentada por su madre, rechazaba todo pretendiente. Uno de ellos pretendió secuestrarla, tendiéndole una emboscada una mañana cuando Catalina iba a la iglesia, pero en el momento en que iban a raptarla, un ciervo del que nadie supo de donde salió, defendió a la santa. Aquel acoso la sumió en una profunda tristeza y en un fuerte deseo de volver a Suecia. Enfermó gravemente de melancolía, y supo su madre por revelación que aquella tristeza era tentación del maligno. Ambas entonces redoblaron sus oraciones y penitencias, quedando sana y consolada al poco tiempo.

Oración, trabajo, lectura y caridad era el día a día de Catalina y su madre. Sus conversaciones eran todas sobre temas espirituales. Catalina acompañó a Brígida en su peregrinación a Tierra Santa, un viaje que les fue durísimo. Allí Brígida enfermó y supo que debía volver a Roma, donde entraría en el cielo. Así, el 23 de julio de 1373 Brígida falleció. Catalina y algunos de sus amigos trasladaron sus reliquias el 7 de octubre del mismo año a Vastedna. Catalina, solo entonces, tomó el hábito "brigidino" en la Orden del Santísimo Salvador, fundada por su madre. Su ejemplo y cercanía a Brígida la hicieron muy amada por las demás monjas, que la hicieron abadesa. Solo abandonó el monasterio para volver a Roma a solicitar del papa Urbano VI la canonización de Santa Brígida. El papa la concedió gustoso, pero los problemas político-religiosos del Cisma de Avignon impidieron la celebración. Catalina regresó a Suecia, sabiendo que pronto se iría al cielo.

Madre e hija
en peregrinación.
En febrero de 1381 Catalina enfermó gravemente. Se confesaba frecuentemente y aunque no podía comulgar, constantemente tenía el Sacramento en su celda. Haciendo actos de fe, esperanza y caridad falleció el 24 de marzo del mismo año.

El papa Inocencio VIII la canonizó en 1484, permitiendo fuera llamada segunda fundadora de la Orden.



Fuente:
- "Nuevo Año Cristiano". Tomo 3. Editorial Edibesa, 2001.

 
A 24 de marzo además se celebra a






lunes, 5 de marzo de 2018

Eligió la Luz, y la Luz le eligió.

San Conon de Isauria, mártir. 5 de marzo.

Nació en Isauria, Turquía, en el siglo II. Sus padres se llamaban Néstor y Nada y eran paganos. Pero he aquí que el niño Conon, que estaba destinado para ser gloria de la Iglesia, fue instruido en la fe cristiana nada menos que por el mismo San Miguel Arcángel (29 de septiembre; 8 de mayo, aparición en Monte Gargano; 25 de abril, aparición en Roma, y en Tlaxcala; 17 de junio y 20 de noviembre, Iglesia Copta; 8 de noviembre, Iglesia oriental; 6 de septiembre, Iglesia oriental, las "maravillas de San Miguel en Honaz"; 19 de septiembre, milagro de San Miguel en Colosas; 16 de octubre, aparición en Mont Saint-Michel; 26 de marzo, Iglesia Oriental, la synaxis de los arcángeles). Además, el ángel le bautizó y le prometió que sería siempre su protector.

Conon creció y quería ser monje para dedicar su vida a Cristo, pero por obedecer a su padre, aceptó casarse con una joven llamada Ana. La noche de bodas, Conon le preguntó a su esposa, "¿Qué es mejor: la luz o las tinieblas?". "La luz, por supuesto", respondió ella. Y Conon entonces le habló de su fe en Cristo, de la gloria de la virginidad y de la continencia. Así, convirtió a su mujer a Jesucristo, y vivieron como hermanos. Poco tiempo después Conon también convirtió a sus padres y comenzaron a vivir su fe abiertamente. Eran un ejemplo para los cristianos y los paganos por su caridad, su entrega y disponibilidad. En una epidemia de viruela, Conon perdió a su madre y su mujer, quienes habían enfermado cuidando a los enfermos hasta la extenuación. Entonces él y su padre se dedicaron a la oración, penitencia y catequesis de los nuevos cristianos.

Sobre el año 150 ambos fueron arrestados por ser cristianos. El padre fue ejecutado inmediatamente, pero a Conon le martirizaron con numerosas torturas. La leyenda dice que los que tocaban su sangre derramada alcanzaban la curación de sus males. Durante dos años estuvo preso y siendo atormentado de vez en cuando. Finalmente, falleció de las heridas y entró al cielo coronado como mártir.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Volumen III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 5 de marzo además se celebra a












MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

YA ESTÁ DISPONIBLE.

martes, 12 de diciembre de 2017

Aceptó el manto y la perla, logrando así la corona.

Santa Abra de Poitiers, virgen. 12 de diciembre.

Nació sobre 342 y fue hija del gran obispo San Hilario de Poitiers (13 de enero). Su madre fue una mujer pagana a la que Hilario convirtió a la fe de Cristo, siendo después una piadosa cristiana.

Sobre Abra no se sabe mucho, salvo que desde niña consagró su virgnidad a Cristo. Cuando San Hilario fue desterrado por el emperador Constancio a causa de su lucha contra el arrianismo, la mayor parte de su vida sólo se comunicaron por cartas. Aún se conserva una de estas cartas en la cual Hilario hace un elogio sobre la virginidad a causa del Reino de los Cielos. el motivo probablemente sea que Abra estaba recibiendo presiones para que contrajera matrimonio con el hijo del Gobernador de Poitiers. Es una hermosa carta en la que Hilario, por medio de una alegoría de un joven (Cristo), que tiene un hermoso manto y una preciosa perla, quien le dice a Hilario cómo ha de ser la joven a la que Él de ambos regalos: "La prenda que voy a darte es tal que no puede ser usada por una mujer a la que le guste usar seda y lujos. No, sólo se las doy a una mujer que aprecie la sencillez y la modestia. Y la perla que me pides es tal que no tolerará ninguna otra joya a su lado. Esas otras perlas vienen de la tierra o del mar, pero la mía no es así; la mía es celestial".

Luego Hilario le pide que sea digna de los tesoros que Cristo promete a las vírgenes fieles, alentándola a permanecer pura y alejada de los placeres del mundo: "Elige adornarte con este manto y esta perla, y deja todo lo demás a un lado". 

Al parecer, Abra falleció antes que Hilario regresara del exilio, sobre los 18 años, en 360. Fue sepultada en la iglesia de Santos Pedro y Pablo de Poitiers, pero las reliquias se perdieron con los avatares del tiempo. La lápida de su sepulcro sí que se conserva aún en la iglesia de San Hilario en Poitiers.


Fuente:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.


A 12 de diciembre además se celebra a
San Corentin de Quimper, obispo.

domingo, 3 de diciembre de 2017

De una "divina" inspiración y dos confusiones.

Beata Lucía "la Casta", virgen terciaria dominica. 3 de diciembre.

De esta Beata venerada por la Orden Dominica poco conocemos. Todos coinciden en su origen francés, y crónicas la hacen discípula de San Vicente Ferrer (5 de abril; 17 y 18 de noviembre en Juchitán; 13 de junio, invención de las reliquias, 29 de octubre, traslación de las reliquias, Segundo Lunes de Pascua), a quien habría conocido un día mientras el santo predicaba en una plaza. Arrebatada de amor divino, dejó todos sus bienes y tomó el hábito de penitencia de la Tercera Orden.

Cuéntase que su decisión de santidad era tan fuerte que al saber que un hombre la pretendía, le preguntó sobre que veía en ella que le hacía amarla. "Tus ojos tan hermosos" – fue la respuesta” – "son los que me han robado el corazón". Y al punto, Lucía se fue a su casa, y movida de divina inspiración, tomó un cuchillo y se sacó los ojos. Quedó el hombre tan tocado por aquello, que mudó su vida y tomó el hábito dominico. Y he aquí que luego de dicha conversión, Dios restituyó los ojos a la virtuosa virgen. He escrito "movida de divina inspiración", por relatar la leyenda, pues sabemos que Dios no inspira a atentar contra su Templo, que es nuestro cuerpo. Ni siquiera porque luego vaya a deshacer lo hecho con un milagro.

En realidad, al parecer el origen de esta leyenda se halla en confundir a una Beata dominica llamada Lucía con Santa Lucía Mártir (13 de diciembre), de la cual Vicente predicó un sermón en el cual dice, como se creía erróneamente en su tiempo, que la santa de Siracusa se arrancó los ojos ante un pretendiente. Es decir, que una confusión iconográfica (Lucía Mártir con la bandeja con ojos en las manos) creó una leyenda, que a su vez provocó otra leyenda en la Orden de Predicadores.

Lucía entró a la vida eterna sobre 1420, en España, adonde había seguido a su maestro el Ferrer. Al parecer Jerez de la Frontera, España, tuvo reliquias suyas y fue muy venerada allí. Por supuesto, es abogada contra los males de la vista.


Fuentes:
-Manual de los dominicos, informe de los blasones más gloriosos de la Religión de Predicadores. FR. TOMÁS DE LA MAGDALENA. Zaragoza, 1746.
-"Sacro Diario Dominicano". P. FRANCISCO VIDAL O.P. Valencia, 1747.


A 3 de diciembre además se celebra a
Santos Lucio, rey, y Emérita, virgen.
San Casiano de Tánger, mártir.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Contra la ceguera, una poderosa abogada.

Santa Maxellendis de Caudry, virgen y mártir. 13 de noviembre.

Vivió en el siglo VII y fue natural de Caudry, población cercana a Cambrai. Sus padres se llamaron Humbin y Ameltrudis. Cuando Maxellends llegó a la pubertad, hizo un voto de virginidad a Cristo, pensando en consagrarse a él como religiosa cuando llegara a la mayoría de edad. Pero sin embargo, cuando cumplió 20 años sus padres le arreglaron un matrimonio con Hartwin, un terrateniente de Solesmes. Maxellendis se negó a aceptar compromiso alguno, y por más que sus padres insistieron no pudieron convencerla y finalmente disolvieron el compromiso.

Hartwin, irritado, entonces se fue a Caudry con un grupo de amigos para forzar a Maxellendis a ser su mujer. Como ella se negó rotundamente, entonces él la apuñaló repetidas veces. Al fallecer la muchacha, el asesino quedó ciego y abandonado por sus amigos, que huyeron al ver el castigo divino que le había caído por su crimen.

Maxellendis fue tomada por sus vecinos como una mártir de la pureza, y venerada como tal. Al año de su martirio, en 671, su obispo San Vindiciano de Arras (11 de marzo) elevó sus reliquias autorizando su culto. La traslación de las reliquias se hizo el 13 de noviembre de 671, quedando marcado como el día de su memoria litúrgica. En dicha traslación Hartwin, que había hecho penitencia durante todo un año por su crimen, fue sanado por la santa y recuperó la vista.

Las reliquias de la santa gozan aún de devoción. Es abogada contra los males de la vista.


A 13 de noviembre además se celebra a
Santa Agostina Livia Pierantoni, virgen y mártir.
San Bricio de Tours, obispo.

martes, 31 de enero de 2017

Vero, dominador árboles y fuentes.

San Vero de Leembek, confesor. 31 de enero.



No es mucho lo que se conoce de este santo más allá de la leyenda que rodeó su tumba, ya venerada en Leembek en el siglo X. Según esta, Vero era hijo de Luis II "el Germánico" (no aparece entre sus descendientes) y pariente de Carlos el Calvo, y su familia tenía grandes planes para con él, como casarlo con una princesa. Pero el joven, que quería dedicarse a Cristo, abandonó su casa en secreto. Cuando escapaba, le sorprendió su hermana Santa Verona (29 de agosto), a la cual contó sus planes de huir para siempre. La hermana lamentó no verle nunca más y Vero le profetizó que ya le vería después de muerto, y que los árboles le indicarían como llegar a él.

Errando como peregrino, llegó a Leembek, en la actual Bélgica, donde obtuvo empleo como hortelano y vivió toda una vida de caridad, penitencia, oración y trabajo. Varios milagros se cuentan sobre él, como sanar animales enfermos o endemoniados, multiplicar cosechas, ahuyentar aves voraces y plagas. Una fuente que se conserva junto a su iglesia se dice que brotó cuando Vero clavó su cayado en la tierra para hallar agua. Así, luego de una vida larga, falleció rodeado del cariño de la gente, que le tuvo por santo enseguida. Fue sepultado en la iglesia. 

Entretanto, una tormenta terrible tuvo lugar la noche de su muerte y al otro día su hermana vio como todos los árboles estaban torcidos en una misma dirección. Recordó la profecía de su hermano y se puso en camino siguiendo los árboles. Así llegó unos meses después a Brabante y desde aquí torció, siempre siguiendo los árboles hacia Leembek, en cuya iglesia parroquial encontró la sepultura de su hermano, muy querida por los lugareños. Pidió Verona ver el cuerpo de su hermano, abrieron la sepultura y le hallaron incorrupto y con un maravilloso olor a rosas. En el siglo XVI otra leyenda cuenta que, resentido el santo porque su devoción había ido a menos, se apareció a un sacerdote para amonestarle por ello. El presbítero entonces renovó el culto al santo y los milagros volvieron a florecer.

Se le invoca contra los males de cabeza y las fiebres.


Fuente:
-http://heiligen-3s.nl


A 31 de enero además se celebra a  
Santa Ulpia Cándida, virgen.
Santa Marcela, viuda y religiosa.

martes, 8 de diciembre de 2015

Cazarie, reclusa, Valente, obispo.


Santos Cazarie y Valente de Villeneuve-les-Avignon, esposos. 8 de diciembre.

Lápida de Santa Cazarie.
Valente y Cazarie fueron dos esposos que la noche de bodas decidieron vivir en castidad. Luego se fueron de ermitaños, cueva del monte Andaon, cerca del Ródano, donde la fama de milagros y vida virtuosa les alcanzó. En 585, luego de la muerte del obispo Juan, Valente fue elegido obispo de Avignon, y dejó a su esposa en la reclusión de su ermita. Ella llevó una vida austera hasta 582 (587, según quien escriba la historia) cuando falleció, y su marido y obispo colocó su cuerpo en una capilla, donde pronto comenzó su culto. En el siglo XI se construiría allí la abadía benedictina de San Andrés, que continuaría venerándola hasta hoy. Valente por su parte murió en 591, aunque no se conocen muy bien las fechas, pues ciertamente existió un obispo San Valente en Avignon, que no fue sucedido hasta 618 por San Máximo.

En la abadía de San Andrés se venera un trozo de la lápida de la primitiva sepultura de Cazarie, que habría sido escrita por el mismo Valente. Este texto Baronio lo tradujo y utilizó para la entrada sobre la santa en su martirologio:

…mensibus et geminis concludens temporae vitae,
vivit in aeternum, nullum moritura per aeuum.
Ista Valens fieri, fletu manente, rogavit,
iura sacerdotis seruans nomenque iugalis.
† Obiit bonae memoriae Casaria
medium noctis die domenico inlusciente,
VI idus decembres, quatragies
en VI post consulatum Basili iunioris uiri clarissimi consulis,
anno XII regno domine Cheldeberti Regis,
indictione quinta.”


Fuentes:
-“Avignon, son histoire, ses papes, ses monumens”. J.B.M. JOUDOU. Avignon, 1842.
-“Histoire du diocèse d'Avignon”. Tomo I. ABBÉ GRANGET. Avignon, 1862.


A 8 de diciembre además se celebra a
La Inmaculada Concepción de Juquila.
Las Santas Princesas Mártires de Caëstre.

viernes, 31 de julio de 2015

Antonio de Hungría, ¡hallado al fin!

San Antonio de Hungría, presbítero carmelita y mártir. 31 de julio.

Estampa belga.
Era este uno de esos santos que se me resistían hace años, pero (parafraseando el conocido dicho popular) como "cuando Dios quiere, no hay santo que se esconda", finalmente le he atrapado. Aunque es poco lo que he podido recopilar de este santo mártir, del que la mayoría de libros históricos o legendarios sobre temas carmelitanos callan. Ha venido en mi auxilio un “Flos Sanctorum Carmelitano”, del que me han enviado fotocopias referentes a este santo. Según este libro, que se explaya en consideraciones y alegorías, más que en datos históricos o legendarios (que es lo que yo quería), Antonio nació en Hungría, a mediados del siglo XV y muy joven entró en la Orden del Carmen. Destacó principalmente en la predicación, y los debates con los herejes que iban a verle. Predicador (y mártir por ello) de la castidad le llamaban, por su celo en prevenir la pureza de la juventud, antes que cayeran en los vicios y mil pecados más. Enseñaba que un, o una, joven que conservaba el lirio de la virginidad hasta el hasta el matrimonio, o siempre en la vida religiosa, era inmune a los desenfrenos de la juventud y se libraba de muchas tentaciones, y a otras las vencía.

Su presencia era pedida por varios obispos y presbíteros, para que predicase en sus dominios. Cuando le invitaron a Offen, ciudad llena de herejes y mahometanos, predicó, como de costumbre sobre el valor de la castidad, y su pérdida como la causa de todas las herejías y ofensas contra la fe católica. El pecado de la carne llevaba, según él, a la negación de las verdades de la fe, para complacerse en el propio pecado. Los moros que le oían predicar se la juraron y una vez terminado el sermón, fingieron querer escucharle en privado, pero lo secuestraron y le llevaron a un sitio apartado de la ciudad, donde le apedrearon, apalearon y y finalmente le abrieron la cabeza con un alfange. Temerosos de su crimen, intentaron quemar el cuerpo, que no ardía por nada, por lo cual los asesinos huyeron despavoridos. Su martirio fue conocido pronto y su veneración tan extendida, que en 1464, tan solo dos años después, Pío II le canonizaba, y componía unos versos que fueron puestos en su oficio litúrgico:

Ille Ligur natus Tripolis Antonius hic est, 
cuius mors nostro tempore facta fuit.
Nam se cultorem Christi dum rite fatetur,
impia gens saxis enecat afra virum.

Ignibus exstinctum templarunt urere corpus,
flama tatem non est viribus usa suis
”.
 

Y eso es todo lo que de San Antonio podemos decir, por ahora, que de santos nunca se termina de saberlo todo. Aunque su imagen aparece en varias “Apoteosis del Carmelo”, no ha tenido culto amplio, ni devoción especial en la Orden del Carmen.


Fuente: 
-"Flos Sanctorum del Carmelo". P. SIMEÓN MARÍA BESALDUCH, O.Carm. Barcelona 1951.


A 31 de julio además se celebra a 
San Germán de Auxerre, obispo.
Santa Ellin de Skövde, mártir.

sábado, 1 de diciembre de 2012

San Luis Gonzaga y el VIH

Pregunta: Dentro de poco es el día mundial contra el Sida y recién me enteré que San Luis Gonzaga, del que se muy poco, es el patrono contra esta enfermedad, y no entiendo por que, si el no lo padeció, ni existía el sida en su época. Espero puedas responderme. Gracias.

Respuesta: Hola. Primero tenemos que saber que a un santo no siempre se le da un patronato porque haya padecido algo parecido a una enfermedad, o haya practicado un oficio. Muchas veces sí, pero no siempre es así. En ocasiones es por asociación, iconografía, y hasta por error. Lee aquí: ¿Como se elige un Santo Patrón?

No importa entonces que San Luis no haya padecido VHI, para que pueda proteger a los enfermos de esta enfermedad. Tampoco importa que en su tiempo el sida ni se pensara, existe hoy y es hoy cuando San Luis intercede por ellos. Los santos viven junto a Dios y este permanece siempre, aunque hayan vivido hace siglos en la tierra, su obra y protección continua hoy en la gloria, ven a Dios, conocen sus intenciones, las nuestras y por ellas ruegan. Así como no existía el VIH en tiempos de San Luis, tampoco existían los cosmonautas en tiempo de San José de Cupertino (18 de septiembre) y no por eso se van a quedar fuera de tener un protector. ¿Que es lo verdaderamente importante? Pues que la presencia de Dios, la esperanza y el consuelo de la fe, llenen cada espacio de la vida del cristiano, y para eso está la protección de los santos, para acompañar esos espacios, momentos o dolores de la vida. Y, visto esto, ¿por que se escogió a San Luis Gonzaga como abogado de los que padecen VIH? Pues vemos un extracto de su vida:

San Luis Gonzaga, novicio jesuita. 21 de junio.
Hay que decir que cuando se lee algo de su vida, se entiende por qué no es un santo popular. Si santidad es difícilmente aceptable, su estilo de vida parece de otros siglos, de otro mundo. Luis nació en 1568, en Lombardía, en una familia prominente y muy influyente en la corte Felipe II. Desde niño vivió en ambientes militares, cuarteles, cuadras y sus juguetes fueron las armas. Y a esto quería destinarle su padre, hacerlo un buen soldado y que alcanzara honor y fama como soldado. Su primer encuentro con la pureza sucedió ahí: repetía las palabrotas y frases de los soldados, sin entenderlas del todo. Bastó que su tutor le reprendiera severamente, para que Luis se avergonzara, y tanto, que durante toda su vida lloró amargamente aquel “pecado horrible”.


A los siete años ya comenzó una vida muy seria de piedad: Recitaba a diario el Oficio Parvo, y otras devociones, siempre de rodillas. A los nueve años, en Florencia, donde estudiaba con sus hermanos, hizo voto de virginidad ante una imagen de la Virgen María. A los trece años recibió la Primera Comunión de manos de San Carlos Borromeo. En medio de la corte, era una referencia constante al buen ejemplo, a la vida cristiana y la caridad. Y esto, por sus rigurosas disciplinas, como ayunar tres días a la semana, flagelarse con una correa de perros, rezar siempre de rodillas, no encender jamás el fuego, por frío que hubiera. De sus penitencias, por la que es más conocido haciéndolo un santo poco amable, fue jamás mirar a una mujer, ni su madre; solo a la Virgen María en sus imágenes.

Durante una dolorosa enfermedad renal, de la que sanó tarde y mal, se aficionó a leer libros de Vidas de Santos (como Santa Teresa o San Ignacio) y el famoso “Las cartas de Indias”, que narraban la vida misionera de los jesuitas. Y se despertó su vocación al sacerdocio, en la Compañía de Jesús y su primera acción fue dedicarse a enseñar el catecismo a los niños pobres. Trasladado con su hermano a Madrid, como pajes del Príncipe de Asturias, continuó su vida de piedad, mortificación y caridad. Allí, el 15 de agosto de 1583, en la iglesia de los jesuitas, oyó claramente una voz que le decía: “Luis, ingresa en la Compañía de Jesús”. Su madre apoyó enseguida su vocación, pero su padre… mandó le azotaran hasta que desistiera de su idea. Después de mucha batalla que no voy a contar aquí, intercesión de nobles, parientes, clérigos, etc., su padre dio el consentimiento y escribió al General Jesuita, Claudio Aqquaviva. “Os envío lo que más amo en el mundo, un hijo en el cual toda la familia tenía puestas sus esperanzas”.

En 1585, ingresó al noviciado, pero sus penitencias y ayunos le habían estropeado la salud para siempre. Su vida de penitencia se moderó al punto justo, según la época, así como sus horas de oración. En Roma ocupó como celda un hueco bajo una escalera, sin más ventana que una claraboya. Servía en la cocina, fregaba los suelos y era el último de todos. En ocasiones se le vio en éxtasis durante varias horas, con el rostro resplandeciente mientras meditaba en la misericordia y justicia de Dios, su tema favorito de oración.
En 1591 la peste asoló Roma y los jesuitas abrieron un hospital improvisado, donde los religiosos asistían a los enfermos. Luis tomó la tarea de limosnero y luego la de asistir y consolar a los moribundos, limpiando sus llagas, y preparándoles a bien morir. Contrajo la enfermedad luego de cargar sobre sus espaldas a un enfermo que había encontrado solo en la calle. Quedó a las puertas de la muerte, pero sanó, aunque no del todo y, tres mese más tarde, las fiebres le redujeron a la agonía. Cuando podía, se levantaba a besar el crucifijo. Su confesor fue San Roberto Bellarmino, que le alentaba a confiar en Dios y a que no pasaría el purgatorio. El 20 de junio de 1591, recibió la extremaunción, besó el crucifijo, y, a medianoche, dijo “Jesús” y falleció. Sus reliquias están en la iglesia de San Ignacio de Roma. Fue beatificado en 1605. En 1726 fue canonizado por Benedicto XIII, que lo nombró protector de estudiantes y novicios jesuitas. Pío XI lo proclamó patrón de la juventud cristiana. 

Patrono de los enfermos de sida:
En 1991, por las celebraciones por el IV centenario de la muerte de Luis, Juan Pablo II lo proclamó patrón de los enfermos de sida, “la peste moderna”.Y esto, por que? Pues las palabras del papa fueron claras: “por su gran misericordia se dedicó a los enfermos de peste en Roma, en aquel tiempo. Fue así como se contagió y murió tan joven”. O sea, es su caridad, la asistencia a los enfermos, el motivo principal. Ahora, también está la figura de Luis, como santo amante de la pureza y la castidad, lo que también ha sido valorado a la hora de elegir el patronato. Conocido es que el sida se trasmite, principalmente, por las relaciones sexuales, aunque existan otras vías. Y dentro de la vía sexual, son claros factores de riesgo la promiscuidad, la no protección, y el no tener pareja estable. Es ahí donde surge la figura de Luis, como ejemplo de joven casto y que lucha contra el mundo que le rodea. Es el mensaje de la Iglesia frente al contagio del sida: castidad, compromiso, verdadera educación sexual basada no tanto en la información, sino en la formación afectiva. Sabe la Iglesia lo que hace falta: pues más de la mitad de los enfermos de sida del mundo que aún permanecen en sanatorios, están atentidos por religiosos, los tienen cerca.


Afirmaciones exageradas y oportunistas comparan el sida con la peste, como castigos de Dios al mundo pecador, repitiendo la misma ignorancia del siglo XVI. Pero esa no es la intención de la Iglesia al proponer a Luis como patrón de los enfermos de sida, ya que también es patrón de los enfermos que se han contagiado por otras vías, como una transfusión de sangre. No son los enfermos de sida ni más pecadores ni más merecedores de su “castigo” que los que estamos sanos.

Por otro lado están ciertos lobbies o colectivos que se oponen a dicho patronato, diciendo que no es lo que necesitan los enfermos, sino apoyo de la Iglesia, y que esta permita usar condón. Según este argumento, pareciera que los contagiados por causas sexuales son tan catolícísimos que no se atreven a contradecir a la Iglesia en esto y por eso se han contagiado. Si la primera opinión era oportunista, esta es el doble de retorcida y falsa.

El patronato de San Luis, como los demás, está por encima de la forma de vida, o la causa de la enfermedad. Es protección, consuelo y ejemplo.


A 21 de junio además se celebra a 
San Ramón de Roda, obispo.
San Albano de Colonia, mártir.  

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